GENDERBENDER
4.- Maldiciones, antídotos y Malfoy Mannor
El agua de la ducha seguía corriendo, esta era la primera vez que podía tomar una con toda la calma del mundo, aun era temprano, Elsa seguía en la habitación durmiendo así que Jack había aprovechado, tomó la pastilla de jabón y una de las esponjas que había por ahí, frotándola hasta obtener bastante espuma para lavarse, aquella semana realmente había sido una locura y todavía no se terminaba.
Jack comenzó a enjabonarse en automático hasta que los senos que tenía ahora la sacaron del trance del agua tibia, observándolos con atención, los días anteriores no había tenido oportunidad de revisar todo el cambio que había sufrido, más que nada a causa de Elsa, pero ahora él estaba durmiendo, Jack sonrió levemente al darse cuenta de que podía inspeccionarse a placer, no sabía cuánto tiempo permanecería con esa apariencia y debía familiarizarse así que…
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El sonido del agua cayendo en el baño se alojó directo en su subconsciente, despertándolo poco a poco y vendiéndole la idea de ir al baño, se revolvió en la cama, intentando dormir un poco más, al menos en sus sueños seguía siendo ella misma.
Finalmente Elsa despertó, se sentía somnolienta, pero la necesidad de ir al baño era más fuerte aun si le resultaba desagradable ahora, simplemente se levantó, caminó algunos pasos hasta cruzar el vestidor y luego ingresó al baño, el agua seguía corriendo al otro lado de la cortina, seguramente Jack se estaría dando una ducha, Elsa se apresuró con lo que tenía que hacer cuando se dio cuenta de algo, el agua de la regadera llevaba bastante tiempo abierta, el espejo del fondo y el que estaba sobre el lavabo estaban completamente empañados, además, estaba segura de que había sentido a su compañera abandonar la cama y luego él había seguido soñando… se sentía curioso, así que se acercó despacio, hasta asomar la cabeza por la cortina.
-¡JACK!, ¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO?
El grito de Elsa la hizo soltar la esponja y resbalar del susto, haciéndola caer de espaldas, se quejó ligeramente antes de abrir los ojos y voltear a ver a aquel hombre de cabellos platinados con el rostro sonrojado, asomado ligeramente por la cortina.
-Me estaba bañando – Respondió la peliblanca como si nada.
-¡Te estabas acariciando por todas partes! – Reclamó Elsa completamente roja y molesta, por alguna estúpida razón estaba teniendo una especie de ataque de celos.
-Me estaba enjabonando… y de paso inspeccionando, no sabemos cuánto tiempo estaremos así, ¿cómo se supone que te proteja si no conozco mi propio cuerpo?
Aquel rostro sonrojado y varonil se oculto detrás de la cortina, el sonido de unos pies descalzos en dirección a la habitación era lo único que se podía escuchar además de la regadera.
-Si estás tan interesado, deberías utilizar también un espejo… no vayas a tardarte demasiado, prepararé el desayuno – Gruñó el platino tratando de no sonar demasiado irritado.
-¿Y qué si me tardo demasiado? Es mi cuerpo.
-Preferiría que no lo hicieras – Contestó Elsa desde la puerta.
-¿Por qué no? ¿temes que me masturbe?
Hubo un portazo que técnicamente hizo temblar la casa, eso era un rotundo si, la peliblanca sonrió un momento, era casi como si su esposa estuviera celoso y eso era técnicamente imposible, o al menos eso pensaba Frost.
Elsa por su parte se colocó una túnica sobre la ropa de algodón que había tomado la noche anterior de entre las cosas de Jack, todo le resultaba incómodo, tomó aire por un momento antes de ponerse las pantuflas de su marido y comenzar a bajar hasta la cocina, alejando esos molestos pensamientos de una Jack demasiado femenina hurgándose en la ducha para concentrarse en los ingredientes disponibles para cocinar algo.
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Jack se miró en el espejo, había alguna que otra diferencia entre su cuerpo actual y el que Elsa había tenido hasta la semana pasada, se le ocurrió voltearse para tratar de mirarse la espalda, la cicatriz en forma de rayo que abarcaba casi la mitad de su espalda, los tres zarpazos de grifo en su hombro y algunas otras cicatrices más que había obtenido a lo largo de los años seguían en su lugar, se notaban un poco más pequeñas ahora, revisó sus piernas en el espejo, había unas cuantas cicatrices ahí también, decidió acercarse para poderse observar del todo, tomó uno de sus senos entonces para levantarlo y poder mirar, tenía una cicatriz en forma de espiral ahí que ahora no se notaba a causa del músculo extra, sonrió, seguía siendo su cuerpo.
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-¡JACK, EL DESAYUNO ESTÁ LISTO!
Si no bajaba pronto la usaría para comprobar cuanta fuerza tenía con el cuerpo de un hombre, agitó la cabeza para quitarse aquellas ideas de la mente mientras comenzaba a servir todo el desayuno en un par de platos, había huevos revueltos, hotcakes con miel de maple, manzanas recién cocidas con un poco de ron y canela, zumo de calabaza y una jarra con leche helada llena de chocolate espumoso, estaba terminando de acomodar todo en la mesa cuando la peliblanca hizo su aparición, a diferencia de los días anteriores traía un short y una playera de tirantes.
-¡Eso se ve delicioso!
-Gracias… Jack, creo que deberías… bueno…
-¿Fi?
Elsa observó a Jack, técnicamente se había comido un hotcake de un solo bocado para luego preguntarle… y la playera que traía puesta era todo un escándalo a decir verdad.
-¿A qué hora iremos a ver al señor Malfoy? – Dijo el platino repentinamente antes de comenzar a cortar con cuidado su desayuno.
-Parece que estará desocupado por ahí de las dos de la tarde… ¿porqué?
-Bueno, es que… ¿porqué no te pusiste un sostén?
Jack casi se atraganta con la pregunta.
-¿En serio es necesario que use uno?
-Absolutamente.
-Pero me siento más cómodo usando mi ropa.
-Sí, pero ahora luces como una mujer, y no estoy muy segura de ir a MalfoyMannor en fachas.
-No veo cual es el problema.
Elsa se tomó la frente un momento, pensando la mejor manera de abordar el problema, considerando el predicamento en el cual estaban y la persona a la que irían a buscar para pedir ayuda.
-Jack… si no utilizas un sostén, la espalda te dolerá bastante y los senos se te colgarán como si fueran dos quaffles dentro de un par de medias.
La peliblanca pareció considerar aquello por un momento antes de desechar la idea y enfocarse de nuevo en su comida.
-Y cualquiera notará si te da frío o si estás… bueno… excitado por alguna razón.
Ahora si había captado su atención, la mujer auror había volteado a verla un momento mientras olvidaba su desayuno.
-Eso no es cierto – Se defendió Jack.
-Sí que lo es.
-¡Claro que no! ¿cómo se me va a notar?
Elsa extrajo su varita de dentro de la túnica antes de mandarle un hechizo congelante a Jack por debajo de la mesa, el short se le congeló al instante mientras la peliblanca saltaba de su lugar.
-¡HEY!
-Si te fijas en tu playera, verás que se nota que te dio frío.
Jack volteó dándose cuenta del punto… o mejor dicho los puntos que sobresalían ahora de su ropa antes de acercar un dedo para verificar que no fuera un engaño.
-¡Demonios! – Soltó la peliblanca en voz baja - ¿esto es normal?
-Mucho – Contestó el platino sirviéndose chocolate en un vaso alto y dándole un sorbo – tú nunca habías notado eso porque todas las mujeres que conoces usan sostén.
Jack volteó abajo, la evidencia del frío que había sentido ya no estaba por ninguna parte, jaló su camiseta para ver un poco más, luego volteó a ver a Elsa, quien estaba viendo hacia la pared del lado contrario, ligeramente sonrojado.
-Lo siento… ¿crees que puedas ayudarme?
-¿Con qué?
-Bueno… esto es nuevo para mí… yo te ayudaré también, de hecho lo he estado haciendo desde el martes por la mañana.
Aquello era verdad, Elsa sonrió aun sonrojado antes de consumir algo más de su desayuno.
-Gracias por comprenderlo Jack, veras que no es tan fácil como parece.
La peliblanca sonrió de lado antes de continuar con su desayuno, tenía el presentimiento de que aquel seria un largo día.
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Malfoy Mannor era una de esas propiedades con presencia propia, la residencia tenía siglos de haber sido construida, si las paredes hablaran, aquella residencia podría contar buena parte de la historia del mundo mágico, no solo había sido construida antes de que se instaurara el Estatuto del Secreto, también había visto todo tipo de desventuras, romances, algunos cuantos homicidios, la mansión había sido testigo de enlaces entre muggles de la nobleza británica y ancestros de la familia, había estado ahí cuando los Malfoy optaran por repudiar estas alianzas y sepultar todo rastro de sus propias uniones en el jardín trasero, Malfoy Mannor había sido usada para discutir planes de los puristas, sus alcobas habían dado asilo en noches tormentosas y fiestas frívolas a Ministros de Magia, políticos, atletas e incluso a Lord Voldemort, fue entre esas paredes que el innombrable había informado del precario destino que aguardaba a un joven Draco y a sus padres, fue en sus celdas donde el mismo joven trató de ayudar a Harry Potter a escapar de la muerte, la sangre del primer elfo libre había sido derramada ahí en más de una ocasión, el rompimiento entre el nuevo amo de la mansión con las antiguas tradiciones puristas y mortífagas había sido confrontada en sus corredores en más de una ocasión, había sido en esa misma verja de color negro plomizo donde Scorpio había anunciado a su padre su elección de pertenecer al cuerpo de aurores, despidiéndose, renunciando a aquella antiquísima casa que había quedado marcada para los siglos venideros.
Elsa observaba con atención aquella misma verja con hermosas letras doradas y antiguas, la casa al otro lado se notaba ligeramente sombría, el jardín estaba bien cuidado, las paredes de madera habían cambiado su color original hacía poco, sentía escalofríos, aquella mansión había sido mencionada un par de veces en los libros de historia que había estudiado y también había salido a flote durante alguna de las juntas a las que había asistido en los últimos años, entrar ahí era como poner pie en la historia y ser consciente de ello, como entrar a uno de aquellos libros que había leído y releído tantas veces en su época de estudiante.
-Así que… aquí es – Comentó Jack mientras observaba con un poco de decepción en la mirada, podía leerse el aburrimiento en sus gestos mientras veía de cerca la enorme verja negra antes de intentar meter las manos en las bolsas de sus pantalones para luego alzar los hombros.
-Jack, ¡compórtate! – Gruñó Elsa tan bajo como si regañara a un niño pequeño.
-Ah, vamos, ¡es solo una casa!
-Nadie dijo lo contrario – Respondió Elsa cruzándose de brazos y mirando hacia otro lado para disimular el ligero sonrojo que había aparecido sobre sus mejillas.
-… ¿Y… cómo vamos a entrar?
Elsa se olvidó un momento de su enfado para observar de nuevo, ¿deberían golpear la reja?, ¿alcanzarían a escuchar en la mansión?, ¿sería grosero gritar desde ahí?, quizás habría por ahí algún timbre o una soga de campana o…
-¿Puedo ayudarlos? – Dijo una voz profunda y aterciopelada con un sonsonete elegante y a la vez molesto.
Jack se sacó las manos de los bolsillos mientras Elsa se enderezaba por completo, haciendo una torpe reverencia en la cual se había alcanzado a golpear contra la reja, ese maldito exceso de altura…
-Señor, ¿señor Malfoy? – Preguntó Elsa nervioso y sobándose la frente un tanto avergonzado.
-Obviamente… ¿y ustedes son…?
-Jack Frost, auror de la división de guarda espaldas – Dijo la peliblanca completamente en guardia ante el tono de superioridad con que les habían contestado – y Elsa Arendalle, Ministra de…
-¡Ah, si!… los infortunados que mi hijo solicitó que ayudara – El tono de ligero aburrimiento se había desvanecido, no así la molestia implícita en la voz del hombre cuyo cabello antes rubio se mantenía perfectamente recortado al estilo de los muggles, un pase de varita fue suficiente para que las cadenas se desenlazaran y la verja se abriera – Síganme… y no toquen nada señor Frost.
Draco Malfoy, vestido enteramente de negro les dio la espalda a los recién llegados, se movía con porte altivo y elegancia felina a pesar de rondar los 70 años según pudo observar Elsa antes de mirar a su compañera en desgracia, Jack con aquel cuerpo femenino, el rostro enfadado, los brazos cruzados y los pasos desgarbados, el hecho de que estuviera utilizando un pantalón café muggle y una blusa verde en cuello V con bordados de escarcha plateada no lo ayudaban a verse ni remotamente similar a su anfitrión, Elsa tuvo que suprimir una risita conforme avanzaban, aquella advertencia lanzada a la peliblanca la había ofuscado como un niño pequeño pillado a punto de robarse un dulce en Honey Dukes.
El interior de la mansión era elegante y refinado, muebles de estilo clásico, decoraciones en verde, dorado y plata daban un toque que a Jack le recordó las mazmorras donde se ocultaba la casa de Slytherine en Hogwarts, más iluminado por supuesto, aun así, algo en todo aquello no le agradaba a Frost, ni siquiera cuando se les invitó a sentarse en la sala y la ama de llaves de Malfoy les llevó el té para luego retirarse en completo silencio.
Draco y sus dos invitados tomaron un sorbo de sus tazas, Elsa no dejaba de observarlo todo con admiración, Jack no le quitaba los ojos de encima a su anfitrión y este último, simplemente decidió saborear aquel líquido refinado un momento antes de colocar su taza de vuelta en el pequeño plato de porcelana oriental, luego pasó a observar al matrimonio en su sala y carraspear.
-Así que la Ministra de Relaciones Muggles y su guardaespaldas fueron tomados por sorpresa, eso deja una muy mala impresión de ambos. – Comentó Draco con un tono de burla y desdén.
-No fue nuestra intención – Repuso Jack en el mismo tono de desdén que había usado su interlocutor, era difícil no lanzársele encima y obligarlo a disculparse por el contenido entre líneas.
-Señor Malfoy – Se apresuró Elsa con un tono educado mientras tomaba la mano de Jack con disimulo – lamentamos mucho importunarlo con este problema, no esperábamos que nos tendieran una trampa fuera del trabajo y tampoco esperábamos que esto no se deshiciera luego de unas horas.
-Debo admitir – Comenzó el dueño de la casa luego de un momento – que yo me esperaba algo más… impresionante, cuando Scorpio me pidió ayuda para revertir una maldición nueva, en verdad, esperaba algo distinto a lo que estoy observando… he leído los informes de la sanadora de St Mungo, no es más que una estúpida mujer fofa e insatisfecha, seguramente una solterona que no puede ver más allá de sus narices…
-Al fin concordamos con algo – Bufó Jack mientras bajaba un poco la guardia.
-No recuerdo haberle pedido su aceptación señor Frost… como iba diciendo, muy a pesar de la patética creatura que los atendió, los análisis que les hicieron arrojan algunos datos realmente interesantes, lo que sea que los haya hecho cambiar de esta forma tiene como base los ingredientes más esenciales de la poción multijugos, lamentablemente, necesitaré más datos al respecto.
-¿Datos de qué tipo? – Preguntó Jack amenazante mientras se agachaba un poco para reducir la distancia.
-Si le incomoda tanto, creo que ambos pueden marcharse de mi casa, pensé que estaba tratando con magos adultos, no con niños mimados.
-Por favor, señor Malfoy, no es necesario – Dijo Elsa intentando disculparse antes de lanzar una mirada de advertencia a Jack – necesitamos toda la ayuda posible, y estamos dispuestos a cooperar, sin embargo, a mi marido le preocupa un poco el tipo de pruebas extra a los que debamos someternos, como mi guarda espaldas, me temo que está acostumbrado a preocuparse por cosas que puedan serme perjudiciales.
Draco sonrió divertido, aquellos dos parecían interesantes después de todo.
El anfitrión se levantó repentinamente de su lugar conforme su sonrisa desaparecía, se acercó a una de las estanterías de la sala, buscando entre los objetos de magia negra que tenía en exhibidores de cristal, ocultos en las sombras de una de las paredes, estaba llegando al final cuando se detuvo, tomando con sumo cuidado algunas cajas de madera pulida, las cuales abrió para verificar su contenido, ante un toque de varita, los objetos comenzaron a volar tras él para luego acomodarse en la pequeña mesita de la sala donde ya no había ni rastro del juego de té.
-Todas las maldiciones fueron nuevas en algún momento de la historia, muchas veces fue necesario utilizar ciertos instrumentos para identificar los componentes y el modo de actuar de cada maldición, como saben, la única maldición irreversible es la maldición fulminante, ahora bien… Señor Frost, por favor, ¡no toque nada!… como iba diciendo, estos son artefactos de la colección Malfoy, están catalogados como instrumentos de magia negra, no lo son, son instrumentos especiales para desentrañar hasta el más mínimo secreto de las artes obscuras, cada uno fue diseñado para realizar pruebas en gente que ha sido maldecida con la finalidad de reproducir la maldición… o de encontrarle una cura.
-¿Qué tenemos que hacer? – Preguntó Jack con un tono de advertencia en la voz, cruzada de brazos para no sucumbir a la tentación de revisar el contenido de cada una de las siete cajitas sobre la mesa.
-O, no se preocupes señor Frost, le prometo que no será demasiado… doloroso.
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Si la chimenea hubiera tenido puerta, seguramente se habría hecho pedazos luego de que Jack la atravesara, estaba furiosa, completa e inequívocamente furiosa, sentía un enorme nudo en su garganta y la urgencia de destrozar algo, lo que fuera, Elsa apareció un momento después, cansado, con la mirada triste y el semblante sonrojado, apenas se acercó a los sillones se había dejado caer sobre uno de ellos sin más.
-Jack, por favor, trata de tranquilizarte.
-¡Tranquilizarme! ¿TRANQUILIZARME?
-Jack, no es tan malo…
-¡Por favor Elsa!, la cura puede tardar entre un mes y un año… ¡UN MALDITO AÑO! ¿CÓMO SE SUPONE QUE… ¿ya pensaste que le diremos a los niños cuando vuelvan para Navidad?, ¿y qué hay de tu trabajo?, yo puedo lidiar con que los demás me estén fastidiando constantemente pero tú tienes que presentarte ante la prensa de vez en cuando, y yo…
-Estaremos bien, cálmate.
-Quiero una segunda opinión.
-El señor Malfoy era nuestra segunda opinión Jack.
-Entonces una tercera, una cuarta, una quinta si es posible… ¡no puede ser que tengamos que quedarnos así!
-¿Te molesta tener un cuerpo de mujer ahora?
El silencio se dejó caer entonces, pesado y sofocante, la tensión en el aire era algo casi insoportable para ese momento, Elsa, aun sentado en el sillón y sosteniéndose la cabeza como si le pesara toneladas había tenido que voltear apenas un poco para observar a su marido, Jack estaba realmente hecha una furia, los puños pálidos de tanto apretarlos, recargando sobre la mesa tanto su cuerpo como sus problemas, los ojos apretados para suprimir las lágrimas de impotencia.
-Me molesta… no haberte protegido… me molesta que por un estúpido error, ahora ambos seremos conejillos de indias… ¡y sí!, me molesta tener este cuerpo, pero me molesta aún más mirarte y recordar cuanto te afectó este cambio… así que no me pidas que me tranquilice.
Ninguno dijo nada más, Elsa soltó un suspiro, Jack salió de la casa, azotando la puerta del jardín, seguramente iría a dar una vuelta en la escoba.
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NOTAS DE LA AUTORA:
No saben lo que me costó escribir este cap, en serio, la primera parte fluyó con facilidad gracias a mi buen amigo Mata Groovie que me dio algunas ideas, mil gracias Mata xD… lamentablemente cuando llegué a la parte de la mansión… sufrí y sufrí y sufrí para escribirlo… y Jack para soportar a Draco Malfoy xD, por cierto, que nadie se engañe, Elsa no es admiradora de Draco o de los Malfoy, simplemente es como… como… como conocer a uno de los personaje de tu libro favorito o visitar uno de esos lugares históricos que jamás pensaste que verías con tus propios ojos y cuando llegas tu reacción es de ¡OH, SI EXISTE Y YO ESTOY AQUÍ! No sé si me explico, jejejeje, sorry.
Por otro lado, lo sé, lo sé, este cap estuvo un poco angustiante al final pero, bueno, prometo tratar de mejorar la parte humorística en futuros caps, tengo algunas ideas nuevas de hecho, y en cuanto a recomendaciones, si quieren reírse bastante y no tienen problemas con leer fics en inglés, les recomiendo "Caught" de WickedgreenPhantomyo casi me infarto de la risa leyéndolo, jajajajajajajaja.
Por cierto, este capítulo sufrió una revisión y resubida luego de que leyera el octavo libro de la saga… si, el que se escribió por la obra de teatro, El Legado Maldito y pues, originalmente era Astoria quien les llevaba el té… si ya leyeron esa historia o tuvieron la suerte de ver la obra, sabrán porque Astoria no podía estar sirviendo nada, así que, ni hablar, la tuve que cambiar por un ama de llaves.
Bueno, pasemos a la parte interesante del asunto… REVIEWS… que esta vez solo hay dos para contestar, en serio, se los juro, no hay nada más motivante para un escritor que encontrarse con que le han dejado muchos comentarios… aun así, y sumamente agradecida con mis únicos dos comentarios de la quincena…
MyobiXHitachiin¡A que ya estabas esperando que subiera este! xD te conozco mosco, vas a ser el primer review de nuevo, jejejejeje, bueno, puedo descansar en paz, encontraste divertido el cap anterior xD… y si, la sanadora que le tocó los creyó locos xD, en cuanto al señor Scorpio, es el primero de varios personajes que ahora si le voy a tener que tomar prestados a Rowling, bueno, hoy vimos a Draco, dentro de quince días veremos a otro personaje de la saga original… bueno, del final de la saga, pero también cuenta ;) y si, llevo línea de tiempo, planeo publicarla cuando termine de escribir Generation… aunque creo que aún le voy a meter bastantes más capis a ese fic. Cuídate Myobi, nos leemos luego.
Tori BerckMe alegra que te gustara el cap anterior, espero este también sea de tu agrado y mil disculpas por el susto en el otro fic, en cuanto a Bunnymund y Jack, si, se llevan mejor, igual que en la película, tienen sus diferencias pero al menos ya se llevan mejor, puede decirse que son algo así como amigos… aunque para Jack no hay mejor blanco de bromas que la gente de confianza xD, jejejejeje, y si, Jack no cambia, bien lo dijeron en ROTG, su centro es la diversión, de ahí su personalidad, así que no importa si es hombre, mujer, o criatura xD él sigue buscando como divertirse, por cierto que le adivinaste, las ropas del cap anterior son las que llevan en la portada de la historia *-* y contestando a tu pregunta, si, aparecerán los demás personajes de Colegio, aunque posiblemente tarden un poco y salgan uno o dos por capítulo, pero lo harán, creo que las reacciones de cada quien ante lo que le pasó a Jack va a ser muy divertido… y algunas de las reacciones con respecto a Elsa también lo serán, muajajajajaja, ya tengo una planeada, solo me falta colocar la escena en algún cap *-*
Muchas gracias por sus comentarios y no olviden dejar aquí todo lo que se les ocurra, si la historia les va gustando, como se sentirían en una situación como esta o si algún amigo cercano le pasara lo mismo que a este par, también acepto tomatazos, críticas y de mases.
SARABA
