GENDERBENDER
6.- Muggles, magia y Baymax
Era viernes a la hora del almuerzo, la junta general se había terminado finalmente, todo indicaba que el souchef de "Suzette's" había sido manipulado por el hechizo imperio la noche que Elsa y Jack habían sido hechizados, fuera de esto no había muchas pistas con respecto a su caso, aun así, se había solicitado a todos los empleados que manejaran comida estar alertas ante cualquier comportamiento errático de sus compañeros y así poder detectar al culpable, aparentemente había ya otros cuatro casos de magos transmutados al otro género, de los afectados, tres eran parte del Wizengamot.
- Y, ¿conocen a alguno de los otros afectados? - Pregunto Elsa luego de sacar un panini de atún, una ensalada de frutas y un termo con jugo de su bolsa.
-No realmente - confeso Mérida un poco desanimada - los otros dos ataques sucedieron en diferentes lugares.
-El ultimo suceder este fin de semana en Caldero Chorreante - Soltó Finley observando a sus interlocutores con suma atención.
-En ese caso, el departamento de aurores debe estar recabando pistas, ¿te parece bien si me doy una vuelta antes de la hora de salida Majestad?
El aludido dio un par de aceptaciones con la cabeza mientras masticaba su almuerzo.
-¿Y cómo han estado? - Continuo la pelirroja haciendo una pausa con su crema de calabaza - digo, parece que lo están tomando bastante bien.
-¿A qué te refieres? - Dijo Elsa con incredulidad.
-Verse seguros, usar ropa adecuada - comento Finley antes de notar las piernas abiertas de Jack cubiertas apenas por una mini falda negra y unos leggings ajustados y cortos en color gris - o casi.
Elsa miro a su guardaespaldas, además de la falda y los leggings traía unos horrendos zapatos blancos que los muggles usaban para ejercitarse, por encima una blusa de tirantes azul no muy holgada con unas pequeñas mangas saliendo debajo de sus hombros y el cabello atado en una cola de caballo.
-Jack pensó que debíamos comprar ropa apropiada para realizar nuestros trabajos, aunque sigo sin entender donde consiguió esos horrendos zapatos.
-Te da envidia que consiguiera calzado muggle, solo admítelo. - Dijo la peliblanca en tono de burla mientras comenzaba a guardar sus trastes de comida en la mochila que colgaba de su silla.
-Bueno, al menos no les cambiaron la personalidad - Soltó la escocesa con una ligera risilla.
-Seguimos siendo nosotros, estos siguen siendo nuestros cuerpos... Solo que en el género equivocado - Suspiro Jack.
-¿Como estar seguros?
-A Elsa no le agradó mucho, pero tuvimos que buscarnos marcas esta semana, todas mis cicatrices, por ejemplo, siguen en su lugar.
-¡Fue terriblemente incomodo!
-A mi me pareció interesante.
Mérida sonrió al notar al hombre de cabello platinado y túnica obscura sonrojarse levemente, eran esos detalles los que le reafirmaban que su amiga de trabajo seguía estando ahí, si cerraba los ojos e ignoraba el sonido de la voz grave de Arendalle, podía visualizarla ahí sentada y abochornada con una de sus túnicas de trabajo sin mayor problema.
-¿Que sentir distinto? - Le pregunto Finley a Jack
-Al principio era la diferencia de estatura, pero, si debo ser sincero, extraño tocar a Elsa, llevamos casi dos semanas en abstinencia y es extra...
-Jack, nadie pregunto eso - Soltó Elsa interrumpiendo a la albina con un tono de reproche y amenaza difíciles de pasar por alto.
Los escoceses rieron sin poder evitarlo, era normal ver a la agraciada Elsa Arendalle sonrojada de manera furiosa, pero la imagen de un Elsa varón, de marcados rasgos masculinos y voz profunda en la misma situación era simplemente hilarante.
-Cambiando de tema - La mujer auror espero un par de segundos a que el ambiente tomara un tono de seriedad, era la hora de los favores - Finley, nos preguntábamos si podrías hablar con tu hermana.
-¿De qué?
-Quisiéramos que ella y su esposo nos examinen y nos ayuden a encontrar una contra maldición.
-Nosotros pensar que Draco Malfoy hacer eso.
-Fuimos a verlo, si, pero queremos otra opinión, una con otro enfoque.
Finley lo pensó un poco, no dependía de él en realidad y aunque su hermana era una buena sanadora y su cuñado un verdadero genio...
-Veré que poder hacer.
-Gracias Finley - Dijo Elsa completamente agradecido.
.
La chimenea por la que habían aparecido daba a una habitación blanca y extremadamente pulcra, había muebles minimalistas en blanco y negro muy al estilo muggle, el suelo de madera se notaba pulido y las decoraciones en las paredes, aunque referentes a hermosos paisajes pintados a mano, solo te decían que a los dueños les gustaban las planicies escocesas y los castillo y cerezos japoneses.
Una mujer rubia, de facciones redondeadas y juveniles salió de pronto a recibir a los visitantes, la túnica de tela escocesa verde con rojo no hacía más que resaltar el color de sus ojos y recordar a las visitas que al menos ella no estaba de servicio aquel día.
-¿Señorita Elsa, Jack?
-Buenos días Gwyneth - respondió el platino con un leve sonrojo sobre los pómulos - espero no importunarlos, ¿como estas?
-Bien, gracias... ¡siéntense donde gusten! Le diré a Hiro que están aquí.
Nadie pudo decir nada mas, tan pronto como había aparecido por una arcada a la derecha, la menor de los McGuffin volvió a desaparecer, esta vez por una puerta ubicada a la izquierda de la sala.
-No ha cambiado nada - suspiro Jack acercándose a un sillón - sigue igual de tímida.
-¡Déjala tranquila Jack! No iba a cambiar de personalidad solo por ser prefecta.
-Pensé que cambiaría por haber sido premio anual, romper con su novio Sherman el día que lo promovieron a reportero y luego irse sola a Japón... Es más, ¿cómo le hizo para conocer a su esposo?
-Me ataco a preguntas durante la conferencia que di sobre el uso de la tecnología muggle para mejorar el orden y la organización mágica en los sanatorios - Respondió un hombre joven, de cabello negro y alborotado, facciones afiladas y ligeramente japonesas que llevaba una tabla de plástico con un enorme clip para sujetar varios pergaminos que estaba revisando con una mano mientras sostenía descuidadamente una varita en la otra, aparentemente guiando un cochecito rojo de metal que dirigió hasta la arcada donde el recién llegado, en ropa completamente muggle, se detuvo para echar un vistazo a los dos visitantes en su sala de espera, aquellos ojos café resplandecieron por un momento, mientras una sonrisa amplia dejaba al descubierto una dentadura blanca y casi perfecta, con un espacio pequeño entre los dientes frontales superiores.
-Hola Hiro, buenas tardes -Se apuro a saludar Elsa completamente ruborizado - te ruego perdones a mi esposo...
-No se preocupe, no es la primera vez que oigo un comentario así - respondió el pelinegro sonriendo antes de devolver su mirada a los pergaminos que estaba revisando - por aquí está mi área de trabajo, vengan.
Jack se levanto de un salto completamente dispuesta a seguir a aquel jovencito al cual solo había visto dos veces en su vida, Elsa no pudo evitar mirar a la albina con desaprobación, además de apenado por el comentario de su esposo, todavía se sentía bastante receloso.
-¡No sean tímidos, pónganse cómodos! - Espeto Hiro mientras se dejaba caer sobre una silla giratoria que ante el súbito impulso, había comenzado a dar una vuelta sobre su eje, misma que el pelinegro aprovecho para dejar caer los papeles en un escritorio pegado a la pared antes de tomar un vaso de plástico con la imagen de un robot gigante disparando algo de sus manos y darle un sorbo.
Jack por su parte se notaba sumamente atenta ante aquel entorno poco ordinario, mientras el muro del fondo era de color menta con una enorme plancha metálica y agujereada de la que colgaban todo tipo de herramientas muggles y una foto de un gato rechoncho intentando usar de asiento a un bebé de cabello negro y ojos azules y almendrados, seguramente Elvin, la pared de la izquierda estaba pintada en un tono crema con sombras de pagodas y bambús en diferentes tonos de sepia, era ahí donde se encontraba el escritorio de Hiro lleno de papeles y envolturas plásticas de dulces, una lámpara de escritorio muggle con algunos dibujos metálicos de robots y varias plumas de plástico además de un par de lápices y algunas reglas de metal, un poco retirado, hacia la arcada, había un caldero lleno con calderos de otros tamaños y materiales como si fueran muñecas rusas, encima había un par de repisas que albergaban frascos de cristal rotulados con todo tipo de ingredientes para hacer pociones, luego en la esquina de la pared y junto a la arcada estaba un escritorio con un librero, cajones y un artefacto muggle tan delgado como una libreta con un cable colgando de un lado.
Elsa también observaba, la pared del lado derecho era negra, había un espacio lleno de rayones hechos de diversos colores con algún material muggle que debía deshacerse, el piso en esa zona estaba impregnada de fino polvo de colores, el nombre de "Elvin" estaba delineado con elegantes letras plateadas un poco arriba de los rayones así como unos caracteres que iban de arriba hacia abajo también en plateado, Elsa sospechaba que era el nombre del pequeño hijo de Gwyneth en japonés, junto a estos garabatos había algunas placas seccionadas y unidas por varillas metálicas colgando ordenadamente en la pared, formando una pequeña pila; al fondo había una camilla como la que se encontraba en el cubículo de la sanadora que los había revisado en St Mungo y junto a esta, la caja roja que Hiro había guiado desde la puerta que daba a su casa.
Había una zona llena de fotografías que no se movían a un lado de la arcada, una mujer de cabello castaño y facciones caucásicas aparecía en algunas de ellas, había también un hombre joven, muy parecido a Hiro y utilizando una gorra con el cabello peinado hacia el frente en varias, por último un niño de entre trece y catorce años con el cabello negro y desordenado, en algunas sostenía herramientas muggles de la placa metálica, en otras mostraba con orgullo un robot de juguete o una varita, la leve separación entre sus dientes superiores frontales daba a entender que ese pequeño era, de hecho, el actual dueño de la propiedad.
-Lo olvidé, disculpen – Se disculpó el joven luego de terminar de dar un sorbo al líquido en su vaso – esas cosas planas de la pared son sillas, si no les agradan, pueden sentarse en los sillones, son esas cosas esponjosas que están en el medio de la habitación.
Jack observó los "sillones", un par de sacos de algún material muggle en forma de gotas, no tan grandes como un sillón y con algunas manchas de pintura, observó de las sillas a los sillones, sin estar muy segura de qué escoger, Elsa se notaba igual de inseguro mientras paseaba su mirada de un lado al otro.
-¡Magos! – Suspiró Hiro levantándose de su lugar – siempre tan recelosos, debería ser obligatorio que convivieran con muggles al menos un par de veces al mes, por, no sé, un año o algo así – sugería el joven de veintinueve años mientras sacaba dos de aquellas extrañas placas colgando de la pared negra para desplegarlas de un rápido movimiento y volverlas sillas, las cuales acomodó cerca del escritorio con los papeles – en serio, encontrarían algunas cosas bastante prácticas, como las sillas plegables.
-¿Estas cosas son seguras? – Preguntó Jack mientras movía levemente una de las sillas plegables con su bastón.
-No, ¡me gusta tomarles el pelo a los magos!
Ambos magos voltearon a ver a su interlocutor completamente sorprendidos antes de que este comenzara a reír a carcajadas.
-¡ES BROMA, ES BROMA! Jajajajajajajaja, no puedo creer que siempre pregunten lo mismo, jajajajajajaja, vamos, siéntense, son seguras, resistentes y están bien equilibradas, podríamos sentar ahí un obeso mórbido, de esos que pesan trescientos kilos y la silla aguantaría.
-Nadie pesa eso – Comentó Elsa mientras se acomodaba con cuidado en una de las sillas.
-No has visto a los muggles que residen en Estados unidos, ¿verdad? Hay algunos que parecen ballenas, sospecho que es la alimentación chatarra y la falta de ejercicio… aunque llevan años tratando de corregir eso.
-Lo habríamos confirmado – Comenzó Jack – pero tenemos el pequeño problema de que alguien quiso divertirse a costa nuestra y nos modificó.
-Estoy al tanto, en el departamento de misterio hemos estado tratando de averiguar que les sucedió a ustedes y a los otros cuatro magos que fueron atacados, lamentablemente no me habían permitido revisar a nadie en persona, ya saben, el departamento de misterio debe ser un misterio para todos… a veces incluso para los que trabajamos ahí.
-Así que, ¿saben algo de que nos hicieron? – Preguntó Elsa comenzando a tomar al joven frente a si con algo más de seriedad.
-Tenemos varias teorías, nada contundente aun, suponemos que alguien estaba intentando mejorar la poción multijugos o algo así, es solo una de las teorías.
-¿Tú qué crees que pasó? – Dijo Jack sin despegar la vista de Hiro, quien repentinamente había comenzado a buscar algo entre todos los papeles de su escritorio.
-Yo creo que no le caen bien a alguien, esa ley del secreto que tienen instaurada, no sé, estoy seguro de que es para prevenir ciertos problemas, pero posiblemente genere más de los que intenta prevenir.
-¿No es igual en tu país de origen? – Preguntó Elsa conmocionado.
-En realidad… no… Japón tiene una larga historia de tradiciones y creencias que se han ido fusionando de manera exitosa con la tecnología moderna, ciertamente no vamos por la calle gritando cosas como "soy un mago, puedo hacer cualquier cosa con un movimiento de varita" pero tampoco vamos cuidándonos de los muggles o excluyéndonos de su sociedad… ¿alguna vez han ido a Japón?
-No – Contestó la peliblanca sin dejar de observar a Hiro, quien parecía haber encontrado el papel que buscaba y le había hecho algunas anotaciones con uno de los lápices antes de voltear a verlos para preguntarles sobre viajes.
-¡Una lástima! Deberían ir algún día, yo vengo de Tokyo, creo que es una de las ciudades más interesantes de todo el mundo… bueno, mucha plática, necesito una muestra para analizarlos.
-¿Muestra de qué? – Preguntó Jack poniéndose a la defensiva y levantándose tan pronto como Hiro se levantó de su asiento.
-No es la gran cosa, – Sonrió el pelinegro alargando la mano – solo un cabello – Concluyó arrancando un cabello a Jack y otro a Elsa.
-¡Auch! – Se quejó Elsa, más por la sorpresa que por el dolor del cabello.
/AUCH/
El repentino sonido similar a una voz humana llamó la atención del matrimonio transmutado, Hiro ignoró la caja roja al lado de la camilla de exploración que súbitamente se había abierto y de la cual había comenzado a salir una cosa blanca y plástica que se estaba inflando, en lugar de ver las caras horrorizadas de sus invitados, sacó un par de probetas de cristal de una caja oculta bajo su escritorio así como una base para colocarlas, metiendo un cabello en cada probeta y saliendo de su área de trabajo para quedar al lado del enorme hombre de caucho blanco que había salido de la caja roja, observando ahora sí con una sonrisa burlona mientras el inusual ser se acercaba con pasos lentos a Elsa, deteniéndose para levantar la mano mientras Jack se ponía en una posición defensiva antes de colocar su bastón frente al hombre de cabellos platinados como haciendo un perímetro de seguridad.
-Hola, yo soy Baymax, su asistente médico personal – Dijo una voz monótona y agradable saliendo del enorme hombre de plástico.
-¿QUÉ ES ESO? – Rugió la albina mientras daba pequeños empujones a "la cosa" con su bastón.
-Es Baymax, acaba de presentarse – Contestó Hiro con tranquilidad sin moverse de su lugar, estaba realmente cómodo recargado contra la camilla de exploración – no se preocupen, no es peligroso.
-Escuché un sonido de queja, o, angustia - Siguió explicando el robot antes de que una serie de caritas con diferentes expresiones apareciera iluminado en su enorme barriga – en una escala de 0 a 10, ¿cómo definirías tu dolor?
-¿Es a mi? – Preguntó Elsa no muy convencido mientras notaba que el robot seguía frente a él y no frente a Jack – Supongo… cero entonces.
-Ahora procederé a escannearlo… escanner completo, preparando diagnóstico.
-Baymax, escanea también a la chica de cabello blanco – Ordenó Hiro mientras sacaba un frasco helado de debajo de la camilla de exploración antes de dirigirse al escritorio con los papeles y las probetas.
-¡Hey, no soy una chica!
-Escanne completo, preparando diagnóstico.
-¿Qué acaba de suceder? – Preguntó Jack completamente confundida mientras el robot se hacía un par de pasos hacia atrás.
-Bueno, este es Baymax, es… como un sanador robótico, tiene información de medicina muggle y una mejora sobre tratamientos mágicos.
-¿Tú lo creaste? – Preguntó Elsa finalmente
-No – Suspiró Hiro sin dejar de colocar cosas en el escritorio antes de comenzar a introducir gotas de diferentes compuestos en los tubos de ensayo – mi hermano lo inventó, él quería prevenir que la gente muriera en accidentes, nuestros padres murieron en uno, si hubieran sido ayudados de inmediato, seguramente habrían vivido para saber que uno de sus hijos era mago.
No hubo más palabras por un momento, Baymax observó a Hiro y luego volvió a voltear la cabeza a sus nuevos pacientes.
-Hiro, detecto partículas Miyazaki proviniendo del interior de los pacientes.
-Son magos Baymax, ajusta el programa y vuelve a escannearlos.
-Cambiando a programa de sanación… programa de sanación activado… escaneando…
.
Hiro Hamada era uno de esos pocos niños genios cuyo potencial parecía no tener fin, sus padres eran muggles, su madre había sido inglesa y su padre japonés, tenía un hermano mayor llamado Tadashi, el cual había resultado completamente muggle. Hiro, como otros niños mágicos, había recibido una carta de aceptación a un colegio mágico a la edad de doce años, en aquel entonces residía en casa de su tía Cass, la hermana menor de su madre, sus padres habían muerto y Hiro pensaba que alguien le estaba jugando una broma, al menos, hasta que la directora de la institución mágica en cuestión se apareció un día en su casa, hablándoles del mundo mágico a la pequeña familia de tres personas y haciendo incapié en la importancia de que el pequeño asistiera para que pudiera aprender a utilizar sus habilidades mágicas con propiedad, Hiro se había negado en un principio, estaba por terminar de cursar la preparatoria y su hermano había estado tratando de convencerlo de ingresar a la universidad de Tokyo con él para aprovechar su enorme coeficiente intelectual, la escuela mágica cambiaría todos sus planes, Tadashi decidió interceder a favor de la escuela mágica, convenciendo a Hiro de tomar los cursos de la preparatoria en cada oportunidad de vacaciones a fin de que pudiera terminarla y luego concentrarse por completo en ese otro mundo, Hiro aceptó.
Al año siguiente, Hiro se había graduado de preparatoria y había avanzado dos grados, en lugar de uno dentro de la escuela mágica, su facilidad para aprender y su rápido dominio de las artes mágicas no le habían dejado otra opción a sus maestros, su familia estaba orgullosa, pasaría otro año antes de que su hermano mayor, Tadashi, muriera en un incendio escolar luego de que intentara rescatar a uno de sus profesores de la sala de conferencias que había estallado a causa de una fuga de gas, lo único que había dejado era el robot médico Baymax, el cual había dado su apoyo al joven mago, ayudándolo a salir de su depresión y volver a retomar sus estudios mágicos. A la edad de dieciséis años Hiro se graduaría del colegio mágico, sin posibilidad alguna de participar en el mundo de la magia por al menos dos años más, carecía de la mayoría de edad y no podía realizar ningún trabajo o entrar a una especialidad aun si había sido el mejor promedio en la historia de su escuela, así que, luego de recordar el plan original que había acordado con su hermano, decide ingresar a la Universidad de Tokyo para estudiar robótica, graduándose a los dos años y mejorando a Baymax para que fuera más liviano, completamente amigable con el medio ambiente y autosustentable pensando en que el mundo mágico carecía de electricidad, esto no sería suficiente, Hiro entraría poco tiempo después al Colegio de Sanadores de Japón, terminando su preparación completa a la edad de diecinueve y preparando un programa para Baymax, además de hacerle ajustes y mejoras a su escanner para identificar los problemas que aquejaban a los magos de su nación, ayudando a Hiro a ejercer esta carrera por dos años.
Tras un devastador éxito en el área médica del mundo muggle al introducir a Baymax en los hospitales como apoyo médico y en el mundo mágico al introducir nuevos procedimientos y encontrar algunos contra hechizos más efectivos a los tradicionales para ciertas enfermedades mágicas y especializarse completamente en alquimia, Hiro sería invitado a dar una conferencia en una Cumbre Internacional de Sanación sobre el uso de nuevas tecnologías como apoyo a las artes mágicas, ahí conocería a Gwyneth McGuffin con quien forjaría, en principio, una amistad estrictamente profesional, convirtiendo la relación en algo más personal con el pasar del tiempo.
Hiro cambiaría al Cuerpo de Aurores en Japón un par de meses después de las conferencias, luego de darse cuenta de la cantidad de heridos que resultaban de algunas bromas y actos aberrantes por parte de magos obscuros y los escasos grupos de puristas en su país, la seguridad mejoraría con el implemento de algunos artefactos mágico tecnológicos creados por él, algunas cuantas leyes serían cambiadas e implementadas en el área mágica de Japón y Hiro, luego de empezar un noviazgo a distancia y comprometerse en matrimonio, pediría ser transferido a Inglaterra para trabajar en el departamento de misterios e investigar a los thestrals, por alguna razón, Baymax era incapaz, aun hasta el momento, de detectar dichas criaturas con su escanner, el reto perfecto para una mente brillante que había fusionado a la perfección los conocimientos de dos mundos distintos.
Ahora, luego de tres años residiendo en Reino Unido, Hiro se encontraba traduciendo a sus invitados el diagnóstico de Baymax, esencialmente, el robot había detectado un desorden hormonal en ambos pacientes, demasiadas hormonas masculinas en Jack y demasiadas hormonas femeninas en Elsa, las cuales estaban intentando nivelarse a sus nuevos cuerpos, en cosa de una semana más, los niveles de hormonas se habrían normalizado para el tipo de cuerpo que ambos estaban presentando, además, había residuos de poción afectando a las partículas Miyazaki en ambos… Miyazaki era el nombre dado a las partículas mágicas en los magos de todo el mundo, habían sido descubiertas y comprobadas hacía poco por una muggle científica y conocida de Hiro, el descubrimiento se había mantenido oculto de los muggles, publicándose solo para el uso de magos, Baymax tenía la capacidad de detectarlas luego de una mejora especializada en su escanner.
-… en conclusión, lo que los cambió es una combinación de una poción derivada de la poción multijugos original bastante potente y una maldición lanzada con una varita al momento de ingerir la pócima – terminó Hiro de explicar mientras Baymax mostraba imágenes caricaturizadas del diagnóstico.
-Así que no solo se ingiere – Comenzó a cavilar Elsa.
-¿Y puedes hacer un contra hechizo? – Se apresuró a preguntar Jack, súbitamente preocupada por la regularización hormonal a la que se había hecho referencia.
-Será difícil – suspiró Hiro tallándose con nerviosismo detrás de una de sus orejas – pero haré lo posible, ahora, esto va a ser incómodo…
-¿Cómo que incómodo? – Se alarmó la albina luego de que su compañero se pusiera súbitamente blanco.
-Dentro de los resultados del escanneo de Baymax, y entre los activos afectando sus partículas Miyazaki, hay un rastro demasiado leve de afrodisiaco, lo cual concuerda con los reportes dados por los otros magos, lamentablemente, nadie me permite entrevistarlos en directo, lo cual no hace más que entorpecer y alentar el trabajo…
-O sea que… - Comenzó Elsa, tratando de que Hiro hablara más lento y les dejara saber sus suposiciones.
-Las preguntas que voy a hacerles no son por morbo o porque sea un ecchi… pervertido, pero me parece necesario, iré tomando nota, Baymax, necesito que grabes la conversación para analizarla.
-Claro Hiro… activando modo de cámara.
-Bien, ¿Qué tanto recuerdan de la noche que fueron hechizados?
-Yo tengo recuerdo de casi todo – Confesó Elsa – hay algunas imágenes borrosas que no logro recordara, especialmente, no recuerdo cómo fue que me quedé dormida.
-Yo sí recuerdo todo – Respondió Jack, levemente sonrojada – Elsa, perdóname pero tuve que noquearte para detenerte, por eso no recuerdas esa parte, te lancé un hechizo aturdidor.
-Bien, vamos bien, ahora viene la parte embarazosa… necesito que sean muy explícitos acerca de lo que hicieron y sintieron desde que dejaron el restaurante hasta que se quedaron dormidos, por favor, no se guarden nada.
Ambos pacientes enrojecieron por completo, habían comentado antes sobre el deseo casi insoportable de tener sexo con el otro, pero nunca les habían pedido ser tan explícitos, Elsa incluso perdió la capacidad de hablar, así que fue Jack quien tuvo que dar toda la explicación primero, Elsa se limitó a dar algunos puntos de vista diferentes con respecto a su compañero, Baymax no dejaba de mirarlos fijamente ya que estaba grabándolo todo, Hiro no dejaba de tomar nota, hacerles preguntas ocasionales de lo más vergonzosas, y mezclar algunos reactivos más en los tubos de ensaye con los cabellos de ambos.
-Creo que necesito un vaso con agua – Soltó Elsa cuando Hiro le pidió a Baymax que apagara el modo de grabar - ¿puedo…
-¡Claro! Cruzando la sala de espera, toca antes para que no asustes a Gwyneth por favor, te servirá lo que le pidas – Respondió Hiro metido completamente en sus anotaciones y haciendo algunas anotaciones y operaciones matemáticas con su lápiz – una cosa más, Elsa, ten cuidado por dónde vas, Elvin aun no camina muy bien y tiende a gatear por toda la casa… a veces flota por ahí.
-Gracias, tendré cuidado.
Elsa salió de la sala sin decir ni una sola palabra más, dejando a una Jack observando cada vez con más aburrimiento mientras el genio mágico iba y venía tomando libros de consulta, haciendo anotaciones y finalmente, acercándose la caja roja de Baymax y la cosa plana con el cable utilizando su varita para no levantarse de su sitio, finalmente, conectó el cable a la base roja de Baymax, abrió la placa metálica en dos y luego de un rato, comenzó a teclear a una velocidad bastante alta muchas de las cosas que había anotado.
-¿Qué es eso? – Preguntó Jack luego de tratar de asomarse a la luz que emitía la cosa metálica.
-Es una laptop, la utilizan los muggles, es mejor que un archivero, le caben más cosas y utiliza menos espacio.
-… ¿vienes de familia muggle?
-¡Completamente!... bien veamos… Baymax, necesito que me traspases el análisis de información y la grabación previa.
-Por supuesto Hiro… ¿deseas que haga una copia de seguridad en mi sistema?
-Si, por favor, archiva todo en la carpeta de estudio de transmutación genérica de tu sistema y prepara un espacio para un comparativo mayor.
-Preparando archivos… copia de seguridad lista… iniciando transmisión de datos.
-¿Encontraste algo que te sirva? – Preguntó Jack luego de observar al robot colocando una mano sobre la "laptop" y transmitiendo una cantidad inmensa de imágenes y datos que se proyectaban a alta velocidad en su barriga mientras en la pantalla luminosa del artefacto muggle se observaba una barra llenándose poco a poco de un color azul cobalto.
-Sí, encontré muchos datos, debo agradecerles, con esto podré convencer a mis jefes de entrevistar y escanear a los otros pacientes...
-Transmisión de datos terminada… Hiro, detecto a Elvin cerca de la puerta.
-Gracias Baymax, prepara la caja de gises por favor.
No pasó mucho antes de que un pequeño de poco más de un año, con el cabello negro y alborotado y los ojos azules con los rasgos redondeados entrara gateando, traía zapatos, shorts verdes y una camisetita roja con estampados de robots y caracteres japoneses en la panza y en las mangas, Baymax ya había sacado la caja de gises para colocarla en el suelo cuando Elvin se incorporó en sus dos piernas.
-¡BEMAS! – Gritó emocionado el infante intentando correr a los brazos del robot ante la atenta mirada de Jack.
-Hola Elvin, ¿listo para trabajar en el muro?
Un gritito infantil fue la respuesta del pequeño antes de soltar al robot y comenzar a gatear directo a Hiro, deteniéndose antes de llegar para observar fijamente a Jack.
-¡Ven acá, pequeño travieso! – Dijo Hiro mientras desatendía su trabajo para tomar al pequeño en brazos y lanzarlo al aire un momento, haciéndolo reír - ¿vienes a trabajar con papá?
-¡PAPÁ! ¡ROJO, ROJO! – Contestó el pequeño entre risas.
-Eso mismo estaba pensando, ese mural necesita más rojo.
Elvin volteó entonces a ver a Jack, señalándola antes de voltear a ver a su padre con cara de preocupación.
-Ella es Jack, tiene un problema y vino a pedir ayuda.
-¿Bemas?
-No, vino a pedirle ayuda a papá… Baymax ayudó, oye amigo, ¿por qué no vas a terminar ese fantástico mural que estás haciendo en tu lugar de trabajo?
-¡ROJO, ROJO!
-¡SIII! Rojo, claro, no olvides ponerle azul, a papá le gusta el azul.
-¡Bemas rojo!
El pequeño chocó un puño con su padre antes de bajar e irse gateando al muro negro, tomando un gis rojo y comenzando a pintar ante la atenta mirada del robot blanco que ahora, parecía hacer de niñera, Hiro sonrió un momento antes de volver a su trabajo, Jack observaba la escena desde su lugar con un poco de nostalgia, a veces, todavía podía ver a sus gemelos como si tuvieran esa edad… por suerte habían crecido con rapidez, Luna tendía a hacer estropicios mágicos con menos frecuencia conforme crecía.
-Gracias Gwyneth – Se escuchó la profunda voz de Elsa mientras volvía a entrar – realmente te ha quedado delicioso ese té… así que este es Elvin.
-Sí, ahí está, Hiro dice que Elvin está trabajando ahí. – Contestó la escocesa en voz baja y notablemente más tranquila.
-¡Déjalo hacer su trabajo Gwyneth, Elvin tiene que hacer un grandioso robot para papá!
-¡Robots, robots y más robots!, si no adorara tanto a Baymax, podría alegar que está dibujando otra cosa en ese muro.
-¡Sigo sin entender como no entiendes que los robots son geniales! – Contestó Hiro desde su lugar sin despegar la vista de su laptop y riendo un poco, Jack dedujo que aquella era una discusión recurrente dentro de la casa.
-Si Hiro pudiera hacer que Baymax volara, seguro volaría en Baymax y no en escoba – Le murmuró Gwyneth a Elsa haciéndolo reír un momento.
-¡Te escuché Gwyneth! Y te recomiendo que me dejes de dar ideas, o comenzaré a trabajar en una aleación lo suficientemente liviana y fuerte para modificar a Baymax y hacerlo volar, sería más seguro que volar en escoba.
-Si me disculpan, volveré a la casa, todavía tengo que terminar algunos quehaceres - Murmuró Gwyneth con una sonrisa tranquila antes de retirarse.
-Bien, está listo, siéntense por favor.
Los Frost se voltearon a ver sorprendidos mientras Elsa se aproximaba a la silla plegable para volverse a sentar, ambos observaron a Hiro entonces, atentos, mientras el genio asiático terminaba de teclear algunas cosas y ponía a funcionar un programa que mostraba varios algoritmos antes de detenerse en un complicado conjunto de letras, números y guiones formando figuras.
-Bien, la buena noticia es que, parece que podemos hacer un antídoto, tendré que trabajar en una contra maldición, esto va a necesitar una pócima potente y un movimiento de varita especial, creo que mis compañeros de trabajo y yo tenemos algo en lo que pensar ahora.
-¿Es en serio? – Preguntó Elsa incrédulo ante la rapidez con que su problema parecía haber sido resuelto.
-La mala noticia es que esta pócima – Continuó Hiro señalando el patrón de letras, números y guiones en la pantalla – va a tardar algo así como un mes en ser preparado.
-¿Tanto tiempo? – Dijo Jack sin poder reprimirse.
-Temo que si, lo que les dieron no es una poción cualquiera, así como la poción multijugos, lo que les dieron es de difícil y larga preparación, además de que algunos de los reactivos incluidos no son Europeos, de hecho, tiene componentes que solo se consiguen en China, lo cual me preocupa.
-¿Eso es malo? – Preguntó el platino.
-Mucho, hay que dar una alerta a nivel global, esta pócima no fue hecha completamente aquí y menos aun por magos ingleses solamente… esto va más allá… me temo que ustedes y los otros miembros del Wizengamot fueron solo conejillos de indias, quien haya hecho esto está detrás de algo más grande, solo imaginen que de un día para el otro, magos en todo el mundo sean transmutados, el caos y la confusión que esto produciría sería… trabajaré tanto como me sea posible en esto, lo prometo, ahora, si me disculpan, debo ir al Departamento de Misterio.
-Comprendemos Hiro, muchas gracias por tu ayuda – Dijo Jack levantándose junto con Hiro y Elsa de su lugar.
-No es nada, por cierto, tengo un favor que pedirte Jack.
-¡Claro! ¿qué necesitas?
-¿Podrías hablar con Scorpio Malfoy? Necesito un enlace con su padre y algunos permisos para conjugar la información, tengo entendido que ambos fueron a ver al señor Malfoy y los sometió a pruebas con artefactos especiales.
-¡Por favor, no nos lo recuerdes! – Suplicó Elsa con el rostro completamente rojo
-No era mi intención, es solo que quiero hacer una comparativa entre lo que Baymax y yo encontramos y lo que haya encontrado el señor Malfoy.
-Haré lo posible Hiro – Respondió la peliblanca con seriedad – y por favor, si tienen la contra maldición y el antídoto antes de tiempo, avísanos.
-¿Temeroso de ser mujer por dos meses más Jack? – Se mofó Elsa aprovechando la ocasión.
-Temeroso de esas hormonas que se están equilibrando según el malvavisco gigante – Soltó Jack con un ligero rubor en las mejillas.
-Haré lo que pueda Jack, tú resiste – Respondió Hiro riendo un poco al comprender la situación. – Bueno, después de ustedes, yo todavía tengo que avisar a mi esposa, por cierto… Baymax, estamos satisfechos con tu cuidado.
El robot dejó de observar a Elvin para regresar a la caja roja, la cual se abrió para permitirle ingresar y comenzar a desinflarse hasta guardarse por completo.
-¡BEMAS! ¡BEMAS CON ELVIN! – Exigió el pequeño soltando sus gises y tratando de correr hasta la caja del robot médico.
-Lo siento Elvin, Baymax irá con papá afuera, ven, vamos con mamá.
El niño avanzó hacia su padre a regañadientes sin dejar de voltear a ver la caja del robot.
-Quiere mucho al robot, ¿verdad? – Preguntó Elsa con un pinchazo de ternura.
-Creo que es su mejor amigo por el momento… y su enfermero particular… y de vez en cuando su niñero, en fin, cuídense mucho, Jack, Elsa, un placer verlos de nuevo, los mantendré informados.
-Gracias Hiro, esperaremos noticias – Contestó Elsa mientras los tres adultos salían de la habitación para quedar frente a la chimenea de la sala de espera.
.
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola a todos, bueno, pues aquí estamos todavía en tiempo, no prometo actualizar los viernes, pero si tratar de hacerlo en fin de semana cada quincena, y bueno, ¿qué les pareció este cap? Ya tenemos fecha de cambio a la normalidad, al menos dos meses más y, puff, adiós al genderbender xD, lo que significa que Luna y Allen no verán a sus padres así… ¿o me estaré equivocando?... no importa, ya llegaremos a eso poco a poco. Por otro lado, lo admito, estoy completamente fascinada con Big Hero six, y si, adoro a Baymax *-*, yo quiero uno bañado en chocolate, jajajajajajaja, ok no xD, aunque definitivamente la película me encanta, creo que podría enamorarme de Tadashi… si pasaran más cosas sobre él, mi personaje favorito definitivamente es Fred, digo, los demás son geniales y todo, pero Fred, creo que podría llegar a ser de mis mejores amigos xD, jajajajajajajaja, tiene unos enfoques impresionantes a veces. Por otro lado, muchas explicaciones en este cap, espero no se les haya hecho pesado, como datos curiosos, Rowling jamás ha comentado nada sobre partículas especiales que hagan magos a los magos, así que me remito a Star Wars, por supuesto, no podía poner que los magos tienen midiclorias, no trabajan con la fuerza, trabajan con magia xD, así que si, me saqué de la manga lo de las partículas Miyazaki, la descubridora en este caso sería Aiko Miyazaki a quien ustedes conocen como Honey Lemmon, si quieren saber más sobre estos personajes pueden buscar en la wikia de marvel en la sección Earth-616.
Bueno, es hora de responderles a los lectores que han dejado sus dudas o comentarios por aquí, así que…
MiobiXHitachiin Jajajajajajajajajaja, por lo que comentas creo que sería divertido por un tiempo si tomaras la poción transmutadora xD, nah, no te creas, en cuanto a la lencería de Jack, recuerda que había dicho que compraba ropa para que Elsa le modelara, así que seguramente esa lencería era para cuando Elsa volviera a la normalidad, pero bueno, nos acaban de informar que eso va a tardar y que a estos dos las hormonas ya se les están acomodando para los nuevos géneros xD, a saber que les pase una vez estabilizada la situación hormonal, en cuanto al nuevo look de Elsa, creo que también se ve mejor con el cabello hacia atrás que con otros peinados… aunque en las imágenes que hay por la red no deja de recordarme a Draco Malfoy… xD tengo que dejar de ver imágenes en la red, jejejejeje, algún día.
Aishiteru-Aiko Me alegra que disfrutaras el anterior, espero este también te haya gustado aun si no es tan cómico, y si, Jack y su trauma fueron realmente hilarantes, ni hablar, tendré que ponerlo en más predicamentos próximamente, jejeje, tenemos dos meses, bueno, o algo así, para hacerlo pasar por situaciones graciosas xD, muchas gracias por tus comentarios, nos estamos leyendo.
Jobitachi Muchas gracias por tu comentario, un placer hacerte el día y mil disculpas, esta vez no puedo hacer actualizaciones semanales pero las quincenales están confirmadas, así que puedes tener por seguro que habrá un cap nuevo con este par el fin de semana dentro de quince días.
Tori Berck Jajajajajajajaja, es que la escena del sueño húmedo de Elsa era demasiado tentador, con Jack fastidiándola tanto con ese tipo de cosas, era hora devolvérsela un poquito xD, jejejeje, muchas gracias por el coment y espero este cap haya sido de tu agrado.
Ahora sí, me despido, cuídense mucho chicos, diviértanse y recuerden que la actualización para este fic es quincenal, gracias y más gracias a los que colocan esta historia en Fav, en follow o dejan un review *3* y saliéndonos un poco de tema, a los que están esperando actualización de D&D Generation, creo que lo tendré para el próximo fin de semana, volvemos a los lemmons xD.
SARABA
