EL PECADO DE AMARTE
CAPITULO 5
Albert al darse cuenta de que la rubia al parecer se había olvidado de él, salió de inmediato de la habitación y se dirigió apurado a su auto para ir a la empresa, su corazón latía desbocado y tenía las manos sudorosas, iba manejando a toda velocidad, era como si quisiera huir de ahí, no quería que nadie se diera cuenta de lo excitado que estaba, no supo ni como llego, lo que había visto aquella mañana lo había dejado bastante inquieto, no podía quitarse de la mente la sensual imagen de Candy, en cuanto llegó se dirigió a su estudio y cerro con llave, sin pensarlo se tumbo en el enorme sofá mientras con desesperación se frotaba el rostro, un gran sentimiento de culpa lo invadía, ahora le quedaba más que claro de que el amor que sentía por Candy no era para nada de hermanos, la quería y la deseaba como mujer, estaba tan absorto en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando George en compañía de Spencer entraron, el pelinegro molesto le dijo .-
- Así que aquí estabas, ¿Se puede saber porqué te encerraste? Spencer lleva casi una hora tratando de localizarte, no estás en la oficina, no respondes tu teléfono, y hay mucho trabajo por hacer, ¿si sabes que son más de las nueve de la mañana verdad?
- George por favor…
- Por favor nada, la agencia nos mando alrededor de 15 modelos que aspiran a ser la nueva imagen de Carissi, además un tal Daniel Leagan te está esperando aquí desde antes de las ocho, dice qué lo citaste el día de ayer, y tu aquí tan cómodo descansando, creí que eras más profesional
- Y los soy George, pero créeme que hoy no me siento tan concentrado como debería, tal vez deberíamos de posponer para mañana las audiciones
- ¿Acaso te has vuelto loco? Llevamos semanas planeando esto, tú mejor que nadie sabe que tenemos ya el tiempo encima, así que lo que sea que te esté distrayendo olvídate de ello, toma un café bien cargado para que comiences de inmediato con las audiciones – George se dirigió al asistente de Albert y le dijo .- Spencer, por favor ve por los modelos y diles que se preparen porqué las audiciones comenzarán en 10 minutos
- Si señor Johnson.
Cuando Spencer salió, George observo detenidamente a Albert mientras se preparaba un expresso doble, por algunos segundos se arrepintió de haberle hablado así, lo cierto era que nunca lo había visto comportarse como si el trabajo no le interesara, de pronto con la seriedad que lo caracterizaba menciono.- Lamento mucho haberte hablado así Albert
- Descuida George, me lo merecía
- ¿Estás bien?
Albert sonrió de medio lado y con voz inexpresiva contesto.- Supongo que si
- Si necesitas hablar, puedes confiar en mi
- Lo sé George, pero creo que es algo que debo resolver yo mismo
- Sea lo que sea, sabes que siempre voy a estar para ti
- Y te lo agradezco, pero como dije antes, es algo que sólo yo puedo resolver
- Está bien, como quieras, ahora debo retirarme a supervisar otros asuntos – menciono el pelinegro dirigiéndose a la salida, pero se detuvo al escuchar al rubio decir.-
- George… gracias por todo, eres un buen amigo
- Cuando quieras.
Mientras tanto Candy estaba terminando de ducharse cuando de pronto recordó que había dejado a Albert en el closet, así que rápidamente se puso una bata y con el cabello todavía estilando salió para pedirle al rubio que se fuera, pero se sorprendió mucho al darse cuenta de que el ya no se encontraba ahí, se froto el rostro y pensó .- Soy una estúpida, estaba tan aturdida por lo que pasó que me olvide de Albert.
Luego de algunos segundos tomo el teléfono para llamar a Archie y avisarle que se le había hecho un poco tarde, pero sin darse cuenta marcó al número de Albert, del otro lado el rubio se quedó perplejo al ver que Candy le estaba marcando, sin embargo se apresuro a contestar con voz serena, cuando la rubia escucho su voz se dijo con seriedad.- Cálmate, no te muestres nerviosa y di cualquier cosa.
- Hola Albert, ¿ya llegaste a la empresa?
- Ehhh si ¿Pasa algo?
- No, es que sólo quería saber si nuestra cita sigue en pie.
Albert algo sorprendido respondió.-
- Claro, paso por ti a las tres, ahora si me permites debo de apresurarme a ponerme al corriente, estoy algo atrasado con el trabajo
- Oh si, entonces nos vemos al rato.
Después de colgar, apago el celular y se sentó al borde de la cama bastante abrumada, estaba muy confundida respecto a sus sentimientos por Albert, últimamente el sólo pensar en el ocasionaba que hiciera cosas estúpidas, contra su voluntad se comenzó a arreglar para ir al trabajo, cuando de pronto escucho que tocaban a su puerta, era Dorothy quien decía –
- Puedo pasar señorita Candy
- Si Dorothy, ¿Qué sucede?
- Es que abajo la buscan dos jóvenes muy guapos, uno de ellos me dijo que le informara que la buscaban los hermanos Cornwell
- ¡Cielos! Olvide avisar que llegaría tarde, diles que enseguida bajo
- Si señorita.
Se apresuro a terminar de arreglarse y bajo de inmediato, ahí vio a Stear sentado cómodamente mientras Archie caminaba de un lado a otro con su ya acostumbrado paso elegante y ligero, pero al verla se detuvo y de inmediato fue a su encuentro mientras le entregaba un pequeño arreglo de tulipanes y con algo de nerviosismo decía .-
- Perdón por lo de anoche, lamento mucho haber malinterpretado las cosas, debí parecer un estúpido inmaduro
- Ya olvídalo, por cierto olvide llamar a la oficina para avisar que llegaría tarde, supongo que por eso están aquí
- Supones bien mi querida amiga, Archivald estaba bastante nervioso cuando vio que pasaba de las ocho y no aparecías, además no contestabas el teléfono, por eso hemos venido
- Lo siento, debí apagarlo sin darme cuenta
- Debiste ver la manera en que me suplico Archie para que lo trajera, no estaba muy seguro de recordar la dirección de Albert, pero al parecer tengo una excelente memoria, y eso que sólo vine en dos ocasiones
- Bueno creo que ya ha sido demasiada charla, es hora de irnos, tenemos muchísimo trabajo.- menciono Archie algo apenado.
Albert por su parte no lograba concentrarse del todo en el trabajo, no podía quitarse de la mente la imagen de Candy, de pronto escucho una voz alterada diciendo –
- ¿Se puede saber qué diablos está sucediendo aquí?
Albert al escuchar aquella voz, se volvió molesto y dejando su cámara le indico al pequeño grupo de modelos que se encontraba ahí que se tomarán un descanso de diez minutos, cuando los chicos salieron, Albert respiro hondo y pregunto.-
- Terrece, ¿Quién te crees para interrumpir mi trabajo?
- Albert creí que ya habíamos quedado en que yo sería la nueva imagen de Carissi
- Un momento Terrece, yo nunca quede en nada ni contigo ni con nadie, solamente te hice la audición antes que a los demás, pero no te equivoques
- ¿Estás diciendo que seguirás perdiendo el tiempo con novatos?
- Tú también eres un novato
- Eso es mentira, he ido a París en dos ocasiones y participado en algunas pasarelas
- Eso es verdad, entonces te tengo noticias, entre esos novatos también hay uno que recién llego de Paris, y al igual que tu ha hecho algunas pasarelas allá, así que creo que tienes un fuerte rival, y créeme, es muy bueno
- ¿Cómo te atreves? Soy hijo de uno de los socios de Carissi así que no me provoques o te vas a arrepentir
- Mira mocoso deja de amenazarme, a mi me importa un soberano pepino si tu padre es socio o no, tienes que respetar mi trabajo, así que deja de molestar y vete
- Te vas a arrepentir Albert, piensa bien lo que vas a hacer
- Espera, tienes razón, ya no tengo porqué seguir perdiendo el tiempo con novatos si ya tengo a la persona indicada
- Sabía que recapacitarías, no hay otro mejor que yo
- No me refería a ti Terrece
- ¿Entonces a quien?
- Espera un momento y lo conocerás.
Albert llamo a Spencer y le dijo que hiciera entrar a Neal, en cuanto Terrece lo vio sus ojos lanzaron chispas y furioso pregunto.-
- ¿Este es el imbécil que escogiste en mi lugar?
- ¡Terrece! ¿qué haces aquí? – interrogo Neal sorprendido
- Es lo que yo pregunto, ¿a qué has venido?
- ¿No es obvio? Vine a audicionar.
Albert se dio cuenta de que los chicos ya se conocían así que sin dudarlo se dirigió a Neal para decirle .-
- Felicidades Daniel, serás la nueva imagen de Carissi
- ¿En verdad Albert?
- Sí, debo de darle algo de crédito a Terrece, ya que gracias a él me di cuenta de que no tenía por qué perder el tiempo haciendo más audiciones, además estoy algo cansado, te espero mañana temprano para ponernos a trabajar cómo se debe.- menciono Albert dejando a un Terrence furioso y a un Neal bastante sorprendido.
Ya pasaba de las tres de la tarde cuando Candy recordó su cita con Albert, se quedó mirando absorta los bocetos en los que trabajaba, mientras Archie desde su oficina la observaba detenidamente, ese día parecía estar distante, estaba seguro de que algo le pasaba, y estaba decidido a averiguarlo, apenas se dirigía a su lugar para invitarla a comer cuando vio que la rubia cogió repentinamente su bolso y salió apresurada apenas dándose cuenta de su presencia., pero eso no le impidió a Archie seguirla sigilosamente.
Antes de salir de la empresa Candy vio a Albert recargado fuera de su auto, su corazón se acelero al verlo, se le veía tan varonil con aquellas gafas obscuras y el cabello semirecogido, que apenas y pudo controlarse para no correr a sus brazos, mientras tanto Archie la observaba desde una esquina, la manera en que Candy miraba a Albert lastimo su corazón, ella parecía una mujer enamorada acudiendo a una cita de amor, suspiro triste al ver al rubio ir a su encuentro, y darle un breve beso en la mejilla mientras le sonreía nervioso para enseguida abrir la puerta de su auto e irse.
Fue entonces que Archie decidió que los seguiría adondequiera que fueran, tenía que averiguar cuál era realmente la relación entre ellos, así que rápidamente corrió a su auto y arranco para alcanzarlos, los vio detenerse frente a un pequeño restaurant no muy lejos de la oficina, en cuanto los vio entrar, bajo de inmediato y pidió una mesa cerca de ellos, sabía que estaba actuando mal, pero en aquellos momentos los celos lo estaban consumiendo, estaba seguro de que Albert se estaba aprovechando de la situación, y no estaba dispuesto a permitírselo.
Mientras tanto Albert no podía apartar la vista de la rubia, tenía que aceptar que todo su mundo se estaba tambaleando gracias a ella, el hombre tranquilo y seguro de sí, ahora era cómo un cachorro indefenso, no podía evitar que su sangre hirviera frente a ella, aunque trataba de concentrarse en el menú, la imaginaba sentada frente a él con aquel pequeño negligé, Candy por su parte trato de actuar lo más normal posible y mientras jugueteaba con el menú dijo .-
- Lamento haberme olvidado de ti en la mañana, espero que entiendas que estaba bastante apenada y sorprendida.
Albert carraspeo un poco mientras decía tratando de sonar tranquilo –
- No te preocupes, no tiene ninguna importancia, sabes que estoy acostumbrado a ver mujeres con poca ropa, no olvides que soy fotógrafo – menciono Albert mirándola fijamente.
De pronto Candy se sintió incomoda ante la mirada y las palabras de él, tenía que reconocer que sus palabras le dolieron, pero también reconoció que la manera en la miro la turbo un poco., no sabía si era su imaginación pero por algunos instantes le pareció que sus ojos estaban cargados de deseo, pero tratando de controlarse respondió –
- Es cierto, no sé porqué pensé en disculparme, ¿te parece si ordenamos una crema para empezar?
- Claro, elige lo que quieras.
Archie no pudo escuchar lo que dijeron, pues no estaba tan cerca cómo hubiera querido, sin embargo notó que la actitud de ambos era bastante extraña, no se veían como un par de hermanos, y no se trataban como tal, de pronto vio una figura masculina acercarse a la mesa de ellos con paso firme, y cuando se detuvo dijo-
- ¡Pero qué gran sorpresa encontrarte aquí Albert!
- Terrece, ¿Qué haces aquí? – contestó el rubio molesto
- Vine a comer algo, ¿pero no me presentas? – menciono el chico mirando descaradamente a Candy
- Ella es mi hermana Candy
- Un gusto conocerte preciosa
- Mucho gusto
- Que seriedad, ¿puedo acompañarlos?
- No creo Terrece, tanto Candy como yo en cuanto terminemos regresaremos al trabajo, así que si nos disculpas…
- Bueno en lo que están aquí me gustaría acompañarlos, ¿sabías Candy que tu y yo seremos pareja en la fiesta de aniversario de la empresa?
- ¿De verdad? no lo sabía
- Eres verdaderamente hermosa, seguro que esa noche la pasaremos genial, pero ahora que lo pienso, ¿no te parece buena idea que nos tratemos antes?
Antes de que Candy respondiera Albert dijo.- No creo que eso vaya suceder Terry, así que aléjate de Candy por favor
- ¿Y por qué?
- Terry te lo advierto, ahora mismo mi humor no es el mejor, así que vete
- ¿Y si no lo hago qué? ¿acaso me vas a golpear?
Candy al ver que las cosas se estaban saliendo de control y que ya algunos comensales los observaban interesados, intervino diciendo .-
- Albert, es mejor que nos vayamos, gusto en conocerte Terrece
- Nos veremos muy pronto Candy.- se despidió Terry guiñándole un ojo y sonriéndole descarado y coqueto.
Aunque Albert trataba de controlarse, sus ojos lanzaban chispas, Candy tomo su mano tratando de calmarlo, lo sintió temblar cuando lo toco mientras decía –
- Cálmate por favor, no me gusta verte molesto, te prometo que lo voy a ignorar
- Es que tu no lo conoces
- Pero me conoces a mí, así que por favor ya olvídate de él y mejor piensa en algo más agradable
- Entonces sólo voy a pensar en ti .- respondió el rubio acariciándole el rostro mientras acercaba lentamente su rostro al de ella.
CONTINUARA…
Gracias por sus comentarios chicas, les prometo que habrá golosinas, solo que no desesperen, todavía no es tiempo.
