EL PECADO DE AMARTE

CAPITULO 6

Archie observaba atónito aquella escena, Albert estaba a punto de besarla y aunque el rostro de ella se veía algo sorprendido, para el elegante joven no pasó desapercibido que ella no hacía nada por alejarse del rubio, así que sin pensarlo se levanto de inmediato y acercándose a ellos menciono con disimulada sorpresa.-

- ¡Hola Candy, que tal Albert, que coincidencia encontrarnos aquí!

Albert volvió el rostro hacia él con total incomodidad y molestia mientras respondía.- Así es Archie, parece ser que hoy es el día de las coincidencias, ¿Tú también nos quieres acompañar?

Candy notó la molestia en el tono del rubio y tratando de aligerar el ambiente dijo.-

- Es una verdadera sorpresa encontrarnos aquí Archie

- No veo porque, salí a comer algo

- Bueno es que tú no eres de los que les gusta comer en pequeños restaurantes

- Eso dices porque no me conoces, pero de vez en cuando vengo a este lugar.- mintió

- Ah, supongo que eso debe de ser

- Archie si nos disculpas Candy y yo tenemos una conversación pendiente, vamos Candy que tenemos muchas cosas que aclarar.

El joven observo cuando Albert ayudo a la rubia a levantarse para enseguida dirigirse a la salida, Candy apenas y se despidió de él pues al parecer el rubio tenía urgencia por salir con ella de aquel lugar, dejando a Archie con un palmo de narices.

Molesto vio como Albert se llevaba al amor de su vida frente a él, volvió a su mesa y bebió con apuro algo de agua para tratar de relajarse, si por algún momento dudo que Albert sintiera algo por ella, ahora más que nunca le quedaba claro que Albert estaba decidido a conquistarla, veía en sus ojos la determinación, y si el rubio pensaba que le dejaría el camino fácil, estaba muy equivocado.

Aunque todavía faltaban algunas cuadras para llegar a M&D Candy menciono dudosa.- Creo que tienes muchos asuntos en el trabajo, será mejor que me dejes aquí

- ¿Acaso estas incomoda?

- No, para nada, es solo que me parece que tienes algunos asuntos que arreglar con el chico que nos topamos en el restaurant

- No es alguien por quien tengas que preocuparte

- ¿Entonces porqué estabas tan molesto cuando se acerco a saludarnos?

- Candy, aunque adoro tu inocencia, tengo que decirte que hay momentos en los que también me sacas de quicio.- menciono el rubio mientras detenía el automóvil con brusquedad en una calle algo solitaria.

Por algunos segundos Candy se mordió nerviosa el labio inferior, la mirada del rubio se había tornado obscura y brillante mientras se acercaba nuevamente a ella, pero esta vez Candy no se quedó quieta y salió presurosa del auto mientras se alejaba rápidamente, la verdad era que esperaba que Albert le diera alcance en cualquier momento, miro de reojo y lo observo recargado en el auto con los brazos cruzados, ¿estaba desilusionada al ver que el no la perseguía? Definitivamente si, no podía negar que esperaba ansiosa a que él se le emparejara y le dijera que era lo que realmente le sucedía, pero contrario a eso, Albert sólo se quedo parado ahí observándola, el rubio estaba tan inmerso observándola que no le dio importancia al convertible gris que paso a su lado hasta que lo vio detenerse al lado de la rubia, al parecer era alguien a quien ella conocía porqué después de algunos segundos vio a Candy subir al automóvil.

Albert vio que el auto arrancaba y fue entonces que rápidamente subió al suyo y lo siguió a cierta distancia, mientras tanto Candy le sonreía algo tímida al atractivo moreno quien con bastante alegría le decía.-

- ¡Candy! que gusto encontrarte, ¿a dónde te diriges?

- A mi trabajo

- Entonces mientras te llevo déjame contarte que hoy ha sido el mejor día de mi vida

- ¿En serio?

- Sí, estoy muy contento por qué algo maravilloso me sucedió, y quien mejor para compartir mi alegría que tú

- Gracias Neal, pero cuéntame, ¿Qué te sucedió?

- Soy la nueva imagen de Carissi .- respondió el joven con orgullo

- Oh pero que alegría, felicidades, sabía que lo lograrías

- Gracias Candy, aunque debo reconocer que estaba algo nervioso y más porqué Albert es alguien con un nivel de exigencia que nunca había visto, sólo hay algo que me intriga

- ¿Qué cosa?

- Bueno mientras esperaba junto con los demás modelos, el asistente de tu hermano fue por mí, y me dijo que entrara al estudio, ahí vi a un chico que hace tiempo conocí en Paris, me sorprendí bastante al verlo, él es alguien muy arrogante, pero hay algo que no puedo quitarme de la cabeza

- ¿Se puede saber qué es?

- Creó qué tu hermano me eligió más que nada para darle una lección a ese chico

- ¿Por qué piensas eso? ¿acaso no te crees lo suficientemente bueno para el trabajo?

- No es eso, sé que soy bueno en mi trabajo, tengo ya cierta experiencia, pero para ser honesto cuando entre al estudio el ambiente se sentía bastante tenso, además Albert dijo que tenía que darle algo de crédito a Terrece por ayudarlo a decidir

- ¿Dijiste Terrece?

- Sí, ¿acaso lo conoces?

- Creo que sí, bueno es que hace un rato Albert y yo estábamos en un restaurant terminando de comer cuando de repente se nos acerco un chico que se presento con el nombre de Terrece, me dijo que va ser mi pareja en el aniversario de Carissi, y la verdad es que a Albert no pareció hacerle ninguna gracia que nos lo topáramos, y menos que me dijera que vamos a ser pareja en la fiesta, de hecho parecía baste incomodo y molesto

- Seguro que era el mismo Terrece que yo conozco, a donde quiera que él se presenta causa ese efecto en las personas, bueno Candy, hemos llegado

- Muchas gracias por traerme Neal

- No tienes nada que agradecer, ha sido un verdadero placer, ¿Qué te parece si me acompañas a festejar?

- No sé, tengo mucho trabajo

- Anda Candy, eres mi única amiga, la verdad es que no quiero salir yo solo o con mi hermana, aunque la quiero mucho, en ocasiones me fastidia

- Está bien

- ¿A qué hora quieres que pase por ti?

- A las nueve, creo que ya para esa hora habré adelantado algo

- Entonces te veo a esa hora, nos vemos.

Albert se detuvo a cierta distancia y vio que quien acompañaba a Candy era Neal, eso lo molesto bastante, tenía el ceño fruncido y sostenía el volante con bastante fuerza, ¿Qué demonios le pasaba a Candy para subirse al auto de un chico al que apenas y conocía? Bajo de auto rápidamente y antes de que ella entrara a la empresa, la alcanzo y recargando su brazo en la pared le cerró el paso al momento de preguntar.-

- ¿Se puede saber porqué bajaste de mi auto y te subiste al de ese tonto?

- ¡Oye! ¿qué te pasa? ¿por qué de repente te estás comportando de esta manera?

- ¿En serio no lo sabes o sólo finges no saber? .-interrogo el rubio acercándose a ella lo suficiente como para que sus alientos se juntaran

- ¿Albert qué haces?

- ¿Tú qué crees? .-Respondió el rubio mientras sin alejarse ni un centímetro de ella la recorrió lentamente con la mirada, al mismo tiempo que la envolvía entre sus brazos, para después rozar sus labios con los suyos.

Candy estaba paralizada, un verdadero cúmulo de emociones la estaba invadiendo y no le permitía reaccionar, aquel roce de labios se fue convirtiendo en pequeños y tiernos besos, de pronto todo a su alrededor pareció desaparecer, sólo estaban ella, Albert y el ardiente deseo de corresponder a sus besos, era inútil resistirte, cuando menos lo pensó ya estaba correspondiendo apasionadamente a los besos del rubio, sintió como su cuerpo se estremecía de manera involuntaria, no supo cuanto tiempo paso disfrutando de aquella deliciosa sensación hasta que sintió que el cuerpo de Albert se tenso para abruptamente separarse de ella y jalarla hasta un rincón más solitario.

De pronto reaccionó y se sintió avergonzada y horrorizada por lo que había pasado, se cubrió el rostro para evitar la mirada de Albert, luego de algunos minutos de profundo silencio el rubio descubrió su rostro y tomándola por el mentón le dijo.-

- Creo entender cómo te sientes

- Lo dudo mucho

- Pues no deberías de dudarlo, porque yo me siento igual, pero no puedo seguir negando que tengo sentimientos por ti Candy

- Albert esto está mal

- Lo sé, me siento horrible, pero necesito que sepas que me gustas, que creo estar enamorado de ti

- ¡Cállate!

- No Candy, no me voy a callar, necesito que sepas que no me gusta verte con otros hombres, me muero de celos al imaginarte cerca de alguien que no sea yo

- Albert, olvida lo que acaba de ocurrir por favor

- No quiero hacerlo, y aunque no lo admitas abiertamente ahora, hace unos momentos tus labios y tu cuerpo decían que tú también sientes algo por mi

- Esto es horrible, es un pecado

- Amar no es pecado

- ENTRE HERMANOS SI

- Pero no somos hermanos

- Albert quiero estar sola, tengo que pensar las cosas por favor

- Está bien, paso por ti más tarde

- No es necesario.

Albert la vio irse apresuradamente, deseaba detenerla, pero era mejor tomar las cosas con calma, de pronto se sintió culpable, se había dejado llevar, ¿Qué hacer? ¿Cómo explicarle a Hanna y a su padre que Candy le gustaba? ¿Estaba realmente enamorado de ella o sólo un absurdo deseo se había apoderado de él al verla aquella mañana en negligé? Tenía tantas preguntas y ninguna respuesta, necesitaba aclarar su mente, así que decidió regresar al estudio para tratar de aclarar todo aquello.

Archie vio entrar a Candy con el rostro más que sonrojado, había llegado hacia poco más de diez minutos, ¿A dónde había ido? Tanto ella como Albert habían salido mucho antes que él, tomo el teléfono y marcó a su extensión.

- ¿Sí?

- Candy, ven un momento a mi oficina por favor

- Claro.

Sin pensarlo demasiado, Candy tomo los bocetos que había hecho para mostrárselos a Archie, toco a su puerta y enseguida entro.

- Perdona que no te haya traído antes los bocetos para que me digas que te parece, todavía faltan algunos detalles, pero tratare de tenerlos listos para pasado mañana

- Está bien, veamos que tanto has avanzado.

Aunque Candy trataba de mostrarse tranquila mientras le explicaba a Archie sobre el trabajo, él la percibía nerviosa y bastante inquieta, de vez en cuando la veía mordisquear el lápiz que traía, y aunque el joven elegante se moría de ganas por preguntarle donde había estado después de comer, se contuvo para no ser indiscreto, cuando la rubia termino de explicar el concepto de modas para esa temporada, Archie le dijo .-

- Me encanta lo que estás haciendo, seguro será todo un éxito, ¿te parece si te invito a cenar para premiar lo mucho que te estas esforzando?

- Archie te lo agradezco pero ya tengo una cita

- ¿Nuevamente con tu hermano?

- No, es un amigo y me invito a festejar que va ser la nueva imagen de Carissi

- ¡Vaya! veo que siempre tienes tiempo para todos menos para mi

- No digas eso Archie, sabes lo mucho que te aprecio, eres muy especial para mí, es sólo que cuando venía de regreso me lo encontré y bueno me dio la noticia y me invito a festejar

- Está bien, entonces salgamos mañana a comer, y esta vez no voy a aceptar un no por respuesta

- Claro, ahora si no se ofrece nada más, me gustaría retirarme a continuar con mi trabajo

- Desde luego gatita.

Las horas para Candy pasaron más rápido de lo que deseaba, esa noche hubiera preferido quedarse en la empresa y continuar diseñando hasta que sus manos y sus ojos ya no pudieran más, pero había aceptado ir a festejar con Neal, vio el elegante reloj de pared que estaba frente a ella y se dio cuenta que ya eran las 9:15 así que tomando su bolso se dirigió al baño a retocarse un poco el maquillaje y a sujetarse el cabello, cuando salió, vio a Neal sentado en el vestíbulo elegantemente vestido, se sintió un poco fuera de lugar ya que su vestuario era algo informal, el moreno en cuanto la vio le dijo .-

- Estas bellísima

- No exageres, estoy igual que cuando me dejaste

- Bueno, hace rato no lo mencione, y no quise dejar pasar la oportunidad para expresarlo ahora

- Entonces acepto el cumplido.

Mientras Candy y Neal se dirigían a un restaurant de comida japonesa, Albert se había quedado dormido en el estudio, hasta que sintió que unos dulces labios rozaban los suyos, entreabrió un poco los ojos y vio como una melena rubia cubría su rostro, casi acepta por completo el beso que ya empezaba a tornarse más que apasionado cuando abrió más los ojos y entonces se dio cuenta de que no era Candy quien lo estaba besando.

CONTINUARA…

Mil perdones por la tardanza, pero anduve algo mal de salud, espero que esté capitulo les haya gustado.