EL PECADO DE AMARTE

CAPITULO 7

Se levanto de inmediato y alejo suavemente a la chica, ella sonrió coqueta al mismo tiempo que se sentaba a su lado y lo rodeaba con sus brazos, Albert trato de apartarse pero al parecer la mujer no estaba dispuesta a dejar pasar la oportunidad de estar a solas con él, la escucho decir con voz seductora .- Ven aquí, he esperado mucho tiempo para estar así contigo

- ¿De qué hablas Susana?

- Sabes que desde hace tiempo me gustas, pero siempre traes pegada como lapa a Eliza.

Albert se levanto y se dirigió al pequeño mueble donde estaban algunas fotografías y las comenzó a acomodar mientras en tono serio respondía -

- Mira Susana, creó que me has malinterpretado

- No lo creo, hasta hace poco me invitaste a tu casa a festejar que soy la imagen femenina de Carissi y siempre sentí que había cierta química entre nosotros

- Si, la química de trabajar, pero por favor no te confundas porqué ya hay alguien en mi vida

- No te creo

- No quiero ser grosero, pero no me interesa si me crees o no

- Cómo quieras, pero dime una cosa, ¿Esa persona que ya ocupa tu corazón es Eliza?

Ninguno de los dos se percato de la presencia de Eliza afuera, y mucho menos se dieron cuenta de que los había visto y escuchado desde un principio, la peliroja estaba ansiosa por escuchar la respuesta del rubio, pero su desilusión fue mayúscula al escucharlo.

- No, no es Eliza, ella es sólo una buena amiga para mi

- Si no es Eliza, ¿entonces quien es esa mujer de la que hablas?

- No tengo porqué responderte

- Mira Albert, de verdad me gustas mucho, y no voy a darme por vencida tan fácilmente, esta vez sí estoy dispuesta a luchar por lo que quiero

Albert se encogió de hombros mientras a su vez decía –

- Haz lo que quieras, pero desde ahora te digo que perderás el tiempo, pues realmente no pretendo corresponder a tus sentimientos, ahora si me disculpas me retiro, estoy algo cansado

- Está bien Albert, pero te advierto que soy bastante necia.

Antes de que Albert saliera, la pelirroja se escondió rápidamente tras una enorme columna mientras entre dientes decía.- Esa maldita mosca muerta me las va pagar.

Luego de ver a Albert alejarse rápidamente de ahí, sintió el impulso de enfrentar a Susana Marlow pero se contuvo, aunque en algunas ocasiones habían coincidido en las reuniones que hasta hacia algunas semanas el rubio organizaba en su casa, jamás imagino que Susana tuviera ese tipo de sentimientos hacia Albert, siempre se había mostrado algo apagada, de hecho se sorprendió mucho cuando supo que ella sería la nueva imagen femenina de Carissi, su personalidad era más bien tímida para ser modelo y actriz, quién diría que tras esa facha de mujercita recatada, se escondía un león que solo estaba esperando el momento oportuno para atacar, y vaya que lo había utilizado bastante bien, tenía que hacer algo y pronto.

Mientras tanto Candy y Neal degustaban una deliciosa cena, y aunque la rubia trataba de mostrarse animada, el moreno podía percibir algo de tristeza en ella, así que tomando su mano le dijo .-

- Lamento no ser la mejor compañía para ti

- Discúlpame Neal, venimos a festejar y creo que soy bastante aburrida

- Candy, desde que te conocí me pareciste una mujer muy bella, y debo decir que también algo misteriosa

- ¿Por qué misteriosa?

- Me parece que escondes algo

- Desde luego que no, que cosas se te ocurren

- Mira, no quiero que te sientas incomoda conmigo y menos quiero que creas que tengo algún interés de tipo amoroso hacia ti.

Candy lo miro sorprendida, ¿por qué Neal le estaba diciendo eso tan de repente? Antes de que preguntara nada el chico dijo –

- Lo que quiero decir, es que de ninguna manera deseo que mi amistad te cause problemas con Albert

- ¿Qué tiene que ver Albert en todo esto?

- Candy recuerda que soy un hombre, y desde que nos conocimos pude notar que Albert no te ve como su hermana, el tiene otro tipo de sentimientos hacia ti

- ¿Cómo se te puede ocurrir semejante locura?

- No es una locura, y tú lo sabes mejor que nadie Candy, por favor, confía en mí, quiero ser tu amigo

- No sé porqué de repente estás diciendo todas estas locuras

- ¿Acaso piensas que no me di cuenta de que el día que nos conocimos estabas tratando de darle celos a Albert conmigo? Por eso te tome de la mano, por eso baile contigo y permití que te recargaras sobre mi hombro

- Neal yo…

- No digo esto para que te avergüences Candy, sólo quiero que confíes en mí

- Está bien, no sabes cómo me siento ahora, siento que mi cabeza va reventar de tanto pensar, no sé desde cuando tengo sentimientos por Albert, se me hace tan sucio lo que siento por él, Daniel, él y yo prácticamente crecimos juntos, nuestros padres siempre se esforzaron para que Albert y yo nos viéramos cómo hermanos ¿Cómo pudo suceder esto?

- El amor es así Candy, uno no escoge a quien entregarle el corazón, aunque a veces eso signifique traicionarte a ti mismo y a los demás

- Parece que lo dices también por ti

- Algo así, verás hace algunos años viaje a París no sólo para comenzar una carrera cómo modelo, mi principal interés fue ir tras una chica que estaba debutando en ese entonces cómo actriz, Terrece ella y yo éramos muy buenos amigos, desde que la conocí me enamore de ella, y después de algunos años de conocernos finalmente decidí confesarle mis sentimientos, ella los acepto y juntos le dimos la noticia a Terrece, sólo que la reacción de él no fue la mejor

- ¿Qué sucedió?

- Resulto que Terrece también estaba enamorado de ella, me dijo que era un hipócrita, que había traicionado nuestra amistad, yo trate de explicarle pero no supe en qué momento ambos perdimos el control y nos agarramos a golpes, esa noche fue un verdadero desastre, nuestra amistad con Terrece se rompió, ella y yo salimos de su casa más que convencidos de seguir con nuestro romance, así eso nos costara la amistad de Terrece, pero ningunos de los dos soportamos el frío comportamiento de él con nosotros, así que después de dos semanas de intentar seguir con nuestro noviazgo, ambos decidimos dar por terminada nuestra relación

- Lo lamento

En aquel entonces pensé que era lo mejor, pero luego me di cuenta de que había cometido un grave error, y aunque ella me dijo tratando de mostrarse alegre que tenía muchos planes, yo sabía que al igual que a mi le dolía nuestra separación

- ¿Por qué no le pediste que se quedara contigo?

- Porqué me dijo que se dedicaría de lleno a su carrera, así que no quise ser un estorbo, he estado al tanto de ella y por lo que sé lo hizo bastante bien, pues rápidamente se hizo famosa, también supe que se dedica al modelaje y que acaba de firmar para una importante empresa aquí, es por eso que regresé

- Entiendo, vienes decidido a conquistarla nuevamente

- Así es Candy, fui un tonto al no detenerla aquella vez, y ahora estoy decidido a recuperar su amor

- Me parece muy bien, tienes que luchar por ese amor, ahora bien Neal, ¿puedo preguntar para que empresa firmo ella?

- Para Carissi

- Entonces la mujer de la que hablas ¿es Susana Marlow?

- Si Candy, y déjame decirte que además de contento estoy bastante nervioso pues comenzaremos a trabajar juntos mañana

- ¿Crees que ella ya lo sepa?

- No, me dijo Spencer que hasta mañana nos presentaran

- Seguro que se va sorprender mucho al verte, pero sobre todo le va dar mucho gusto

- Eso espero, sólo me preocupa que Terrece esté aquí, pero ahora no dejaré que la culpa me impida volver a conquistar a Susana

- Eso es muy valiente de tu parte

- Candy… ¿Sabes por qué te conté todo esto?

- Supongo que deseabas desahogarte

- Bueno también, pero más que nada no quiero que dejes pasar de largo el amor por el que dirán

- Son distintas circunstancias

- No tanto, yo traicione una amistad, y por el sentimiento de culpa fui cobarde, incapaz de luchar por el amor, y no quiero que tú pases por algo similar, así que prométeme que te darás la oportunidad de amar

- Sólo te puedo prometer que lo pensaré

- Bueno… algo es algo.

Mientras tanto Albert miraba desesperado una y otra vez su reloj, pues ya pasaba de las doce de la noche y Candy no llegaba, le molestaba que Archie por mantenerla a su lado la hiciera trabajar hasta tarde, estaba a punto de salir a buscarla cuando de pronto escucho que un auto se detenía, se asomo y vio a Neal bajar de el para enseguida ayudar a Candy, con inusitada rabia observo que el moreno se despedía de ella dándole un breve beso en la mejilla para enseguida subir a su automóvil y arrancar, salió de su habitación más que convencido a encontrarla, pero se detuvo a mitad de las escaleras y decidió que sería mejor esperarla en su recamara, como un ladrón se escabullo en la habitación de la rubia y con la luz apagada espero impacientemente a que entrara, escucho como ella abría la puerta sigilosamente, era como si no quisiera que nadie se enterara de lo tarde que había llegado.

Y quizá no estaba del todo equivocado ya que aunque la luz estaba apagada, gracias a que la luz de la luna se alcazaba a filtrar por las ligeras cortinas, pudo ver cuando ella entro de puntillas para enseguida depositar cuidadosamente las zapatillas en el suelo, antes de que Candy encendiera la luz Albert se coloco frente a ella y en tono de reclamo pregunto.- ¿Te parece que estas son horas de llegar?

- ¡AY! por Dios que susto me acabas de dar ¿qué haces a estas horas en mi habitación?

- Shhhh baja la voz, te estaba esperando, estaba muy preocupado por ti

- Lo lamento, pero tuve una cita

- Si, veo que saliste con el imbécil de Neal

- Albert, por favor …

- Candy ¿acaso ya olvidaste lo que te dije en la tarde? ¿acaso no te importan mis sentimientos? Toda la tarde me la pase pensando en nosotros

- Yo también Albert

- Ja ¿En serio? Pues no lo parece

- Pues aunque no lo creas así es, además no te imagines cosas que no son, Neal es solo un buen amigo

- Si claro, un amigo.- respondió sarcástico

- Albert por favor vete, mañana hablamos

- ¿De verdad quieres que me vaya?

El sentido común le decía que tenía que alejarlo cuanto antes de ahí, estar sola con él y en plena obscuridad no era la mejor de las ideas, con nerviosismo busco el interruptor para encender la luz, pero le estaba costando demasiado trabajo encontrarlo, a medida que los minutos pasaban su pulso parecía acelerarse cada vez más, apenas y podía controlarse, el aroma masculino de Albert comenzó a invadir sus sentidos, ambos estaban demasiado cerca, de hecho más cerca de lo que deberían ya que sus cuerpos comenzaron a reaccionar, la poca luz que iluminaba la habitación le permitía ver la fantástica y varonil silueta del rubio, estaba tan hipnotizada por aquel acercamiento que apenas y se dio cuenta cuando Albert le comenzó a dar pequeños y apasionados besos en la clavícula mientras que con sus dedos comenzaba a rozar sus pezones por encima de la fina blusa que llevaba, Candy podía sentir y escuchar la agitada respiración de él sobre ella, trato de apartarse de él ya que de seguir así seguramente terminaría por perder el control, pero al parecer Albert pareció adivinar lo que pretendía, ya que astutamente la sujeto por la cintura y la obligo tiernamente a recostarse sobre la cama, se puso encima de ella y mirándola fijamente pregunto con voz ronca.-

- ¿Quieres que me detenga?

Aunque la razón le gritaba que dijera que sí, su cuerpo y su corazón le decían que no, estaba realmente deseosa de seguir, quería sentir nuevamente las manos de Albert recorrerla, deseaba sus besos y su cuerpo, Albert al ver que Candy no respondía lo tomo como un no, y nuevamente comenzó a besarla, pero esta vez con más ansias.

Continuara…

Hola chicas, espero que hayan disfrutado esté capítulo.

Gina Riquelme: Sé que Candy es necia en sentirse culpable ya que no son hermanos, pero realmente ha de ser difícil descubrir sentimientos así por una persona con la que te criaste.

El broche: Seguro te llevaste menuda sorpresa al saber que Susana es quien beso a Albert, y bueno así somos de repente la mujeres, cómo que nos hacemos del rogar, y cuando no nos siguen nos decepcionamos, espero con este capítulo compensar el entripado que te causo el anterior.

Loreley Ardlay: Me encantó tu comentario de que a final de cuentas todo queda en familia, y si, nuestro rubio está decidido a conquistar a Candy, y te prometo que va hacer de todo.

Ana isela Hdz. Gracias a Dios ya estoy mejor de salud, cómo podrás darte cuenta el único rival de amores que tiene Albert es Archie, esperemos que no de tanta guerrita, y pues desde luego que ha de ser muy confuso enamorarte de alguien con quien prácticamente te criaste.

Mil gracias a todas, también a aquellas chicas que anónimamente me leen y me dejan tan bellos comentarios, eso me alienta a escribir más.

Saludos =)