GENDERBENDER
16.-El que lleva el fuego de los Dioses.
El revuelo que se veía en el Ministerio de Magia era algo que solo algunos pocos recordarían haber visto muchos años atrás, cuando la Órden del Fénix se enfrentara con los Mortífagos y Lord Voldemort diera la cara luego de intentar capturar a Harry Potter; magos de todos los departamentos iban y venían con miedo en los rostros mientras un tercio de los Aurores del Departamento se habían desplegado por todo el edificio en posiciones estratégicas, Elsa había llegado ligeramente fuera de horario, había círculos negros alrededor de sus ojos azules por la falta de descanso y se notaba más pálido de lo usual mientras se dirigía a su lugar de trabajo sin dejar de buscar a alguien entre los presentes, estaba a punto de llegar a su oficina cuando sintió unas manos heladas a ambos lados de sus caderas y un beso insinuado en su nuca, provocándole un escalofrío.
-¿Jack?
-Por lo general odio los lunes por la mañana, pero, ¡por Merlín! No sabes cómo estuve esperando que fuera lunes.
El platino sonrió al escuchar aquella confesión mientras volteaba para encarar a la mujer de cabellos blancos que, al igual que él, tenía marcados círculos negros alrededor de sus ojos, además de algunas venas demasiado visibles en el blanco de sus ojos, Jack se notaba ligeramente despeinada y algo sucia, como si hubiese estado sudando demasiado para luego dejar que el sudor se le secara encima, permitiendo que el polvo se le adhiriera a la piel.
-Parece que te han tenido ocupado – Intentó bromear el ministro antes de comenzar a caminar siguiendo a su interlocutor.
-¡Y que lo digas! Necesito una siesta y una ducha, al menos he podido comer un poco.
-¿No has dormido desde el sábado?
-Una que otra siesta y dos pociones especiales para mantenerme despierto; algunos magos no identificados intentaron entrar un par de veces antes de que Roxanne llegara hoy en la madrugada, menos mal que al fin tenemos refuerzos.
-¿Te darán un descanso entonces?
-¿Bromeas?, nos han convocado a todos para el juicio de Roxane, esa bruja está demasiado entrenada en espionaje para ser solo una ex periodista.
-¿A qué te refieres?, ¿no lograron sacarle información?
-¡JA! Primero se hizo la dormida, luego cuando Seth intentó con la legilimancia… nunca había visto a Seth tan avergonzado… o con semejante erección.
-¡JACK, YO NO QUERÍA SABER ESO!
-Y yo muero de curiosidad por saber que vio… Seth es… bueno, ¡ES SETH! Pensé que no había persona en el mundo capaz de perturbarlo.
-Eso es verdad, si existe alguien capaz de mantener la calma en todo momento, ese es Seth.
-Bueno, el juicio comienza en media hora, te veo allá Majestad.
Jack se apresuró a plantarle un beso en la mejilla a aquel hombre que meses atrás era una dama en toda la palabra, luego se retiró corriendo dejando al platino con un sonrojo tal, que lo hizo recordar sus días en la escuela, Elsa sonrió agradeciendo que no hubiera nadie en su oficina para luego tomar los diarios de la mañana y sentarse a leer los encabezados, solo tenía media hora de trabajo asegurado.
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-Entonces, señorita Ritchi, por sexta vez, ¿podría decirnos donde se ocultan sus compañeros?
Rose Weasley tenía fama de mantener la cabeza fría y una calma constante durante los enjuiciamientos, recordando mucho a su madre Hermione a todo aquel que hubiera conocido a tan ilustre figura en su juventud, en este momento, sin embargo, comenzaba a hacer gala de su sangre Weasley, la paciencia se le estaba yendo como agua de lluvia por un alcantarillado recientemente despejado, era completamente notoria su dificultad para mantener sus cabales y no saltarle encima a la morena de esbelta figura y cabellos cortos sentada coquetamente en la silla de interrogación en el centro de la sala.
Roxanne se miró las uñas un momento, deleitándose en su reciente manicura justo antes de lanzar una sonrisa flamante al resto del Wizengamoth sin siquiera dignarse a ver a la Ministra de Magia inglesa.
-No, si lo hiciera les darían el trato barbárico al que han intentado someterme.
-Señorita Rose, le recuerdo que está usted en un problema grave, su cooperación le ayudaría a que le redujéramos la sentencia por traición.
-¿Traición? Es a ustedes a los que debería juzgárseles por traición, viven en Inglaterra pero no se mezclan con los ingleses, no siguen sus reglas, vaya, ni siquiera conocen la cultura popular, se creen mejores que el resto solo porque pueden hacer cosas con un movimiento de varita, y su burda imitación de la cámara de los lores es anticuado, ya no digamos esas túnicas que usan ahí arriba, ¡qué color tan más vulgar! ¿Cuándo fue la última vez que llamaron a un consejero de imagen?
-¡SEÑORITA RICHI!
-¡Ay, está bien, está bien!, usted tiene todo el poder y sus trapos son muy bonitos, ¿puedo irme ya? Tengo cosas más importantes que hacer.
Los murmullos no tardaron en expandirse por toda la sala, la gran mayoría de los ahí presentes se veían francamente ofendidos por el comportamiento de la acusada, Elsa entre ellos, más aun al darse cuenta de que la peliblanca a su lado estaba haciendo esfuerzos enormes por no reírse a carcajadas, seguramente Jack encontraba aquella situación bastante divertida, la enjuiciada no era una persona común después de todo, parecía demasiado acostumbrada a tratar con eventualidades que pusieran su seguridad en riesgo y seguramente juzgaba que esta situación no era del todo peligrosa.
-Señorita Ritchi – Intervino de pronto un hombre mayor del Wizengamoth, el mismo que había estado hablando frente a los aurores el día que se deshicieron las ramificaciones del departamento. – su situación es realmente delicada, al igual que usted, provengo de una familia muggle, admito que en algún momento me pareció exagerado el Estatuto del Secreto, sin embargo, el estatuto fue creado para proteger a los muggles de algunos magos que no dudaban en aprovecharse de la falta de magia para conseguir sus fines, cualesquiera que estos fueran, así que por favor, por su propia seguridad y apelando a sus sentido de justicia, dimita usted de sus creencias erróneas, entre en razón y comparta con nosotros lo que sabe.
-¿O qué?, ¿me pondrán en una celda con un dementor?... ¡Oh, espere! ¡Ya no usamos dementores para cuidar a los presos! Si, somos tan civilizados ahora… ¿porqué no entonces derribar ese estúpido estatuto que no ha hecho más que separar familias y poner a los muggles en situaciones de peligro?
-Señorita Ritchi, por favor, entiendo que usted no…
-¡USTED NO ENTIENDE NADA! – El tono juguetón y sarcástico que la antigua reportera había estado utilizando desapareció en ese momento, sus cejas se juntaron ligeramente mientras la sonrisa desaparecía de su rostro, su posición antes coqueta y despreocupada se había vuelto rígida y elegante en un segundo, de haber podido, la morena se habría levantado para señalarlos a todos con un dedo acusador, sin embargo, la silla le impedía realizar estos movimientos, aun así, Roxanne actuó como si estuviera hablando con un montón de niños traviesos que hubieran lanzado papel higiénico o huevos a la fachada de su casa - ¿CUÁNTOS PROBLEMAS HA CAUSADO SU ESTÚPIDO ESTATUTO?, ¿CUÁNTAS VECES HAN TENIDO QUE INVENTARSE EXCUSAS PARA CUBRIR ACCIDENTES MÁGICOS DONDE HA HABIDO NIÑOS MAGOS INVOLUCRADOS?, ¿EN VERDAD CREEN QUE LOS MUGGLES SON TAN ESTÚPIDOS PARA NO NOTAR TODAS LAS COSAS EXTRAÑAS QUE OCURREN A SU ALREDEDOR?, Creen que tienen el poder para hacer lo que sea, creen que son más inteligentes y astutos porque nacieron con magia pero, la verdad, no lo son, ¡NO SON NI LA MITAD DE INTELIGENTES Y ASTUTOS QUE LOS MUGGLES CON SU TECNOLOGÍA CADA VEZ MÁS NOVEDOSA Y SUS DESCUBRIMIENTOS! Y eso sin olvidar los tiempos antes del estatuto, todos ustedes, incluso las familias más antiguas provienen de familias muggles, hubo un tiempo en que muggles y magos caminaban por las mismas calles sin problema alguno, magos batiéndose en duelos de espada con muggles, muggles casándose con brujas sabiendo lo que ellas eran, su adoradísima Howgarts fue creada durante esa época, pero claro, en cuanto vieron que los muggles comenzaban a aventajarlos decidieron desentenderse del mundo y recluirse en estas ruinosas comunidades ocultas, ¿porqué? ¿para sentirse mejores? Porque están en un completo error.
-¿Terminó con su berrinche señorita Ritchi? – Preguntó la Ministra Weasley luego de unos momentos de completo silencio.
-Por completo, no pienso decir ni una palabra más a ninguno de ustedes, bola de hipócritas estirados.
Magos y brujas del Wizengamoth se voltearon a ver unos a otros en completo silencio, Jack aprovechó ese momento para tomar a Elsa de la mano y salir del recinto sin llamar la atención, había más guardias de lo usual en la puerta, sin embargo los dejaron pasar sin hacer pregunta alguna, el ministro Arendalle no pudo evitar soltar un suspiro cuando llegaron a su oficina donde se estiró a placer como si estuviera en completa soledad, el juicio había durado al menos dos largas horas, Roxanne se las había ingeniado para sacarlos a todos de quicio y terminar el juicio sin decir nada que fuera útil.
-¿Qué pasará ahora?
Jack estaba en la puerta, observando hacia el pasillo en una pose completamente relajada mientras se apoyaba en el marco de la puerta, las becarias debían estar tomando sus respectivos almuerzos, estaban solos.
-Roxanne regresará a las mazmorras, no van a arriesgarse a trasladarla a una de las prisiones mientras no tengamos pistas de la ubicación de sus compañeros, tú irás a casa cuando haya terminado tu turno, yo estaré haciendo algunas rondas por el Departamento de Misterios antes de que nos reúnan a todos para darnos las nuevas órdenes.
-Espero que te dejen ir a casa.
-También yo lo espero… si no puedo volver junto contigo, quiero que salgas por la entrada de servicio, busca un local donde usar la chimenea y ve a casa.
-¿No es demasiada precaución?
-Tal vez, pero no puedo arriesgarte, de nada va a servir que Hiro encuentre una cura si tú no estás.
-Puedo decir exactamente lo mismo contigo, y aun así te vas a estar exponiendo.
Ambos sonrieron con tristeza antes de que Jack decidiera pintar un poco de escarcha en el marco de la puerta para luego salir como si nada, Elsa intentó alcanzarla pero ya no pudo, sus becarias lo abordaron apenas se asomó por la puerta para preguntarle por el juicio.
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-¡JACK, TE EXTRAÑÉ TAAAAAAAAAAANTO!
Era ya de noche cuando Rapunzel saltó directo a la peliblanca desde la chimenea de los Crown, Elsa se sentía completamente incómodo con los padres de su amiga sin quitarle los ojos de encima a ella o a Jack, esta última sin embargo parecía estar demasiado contenta recibiendo a su mejor amiga de la infancia y luego a los hijos de esta como para notar las miradas que le estaban dedicando.
-¡Elsa, no pensé verte aquí! – Saludó Flynn en cuanto hubo salido de la chimenea - ¡Demonios! Te ves mejor que yo.
-No molestes Flynn – Respondió el platino completamente ruborizado mientras se hacía a un lado para dejar que los niños Ryder pudieran saludar a sus abuelos.
-Vamos Elsa, Flynn tiene toda la razón, te ves muy bien como hombre… incluso más atractivo que Jack.
-¡HEY! – Intentó quejarse la peliblanca sin mucho éxito, el pequeño Eugene había terminado de saludar a sus abuelos y ahora mismo había tacleado a la auror para exigirle algo de atención.
-Bueno, bueno, tenemos una cena suculenta esperando en el comedor chicos, ¿porqué no pasamos ahora que terminaron los saludos? – Dijo la madre de Rapunzel tomando de la mano a la pequeña Margot antes de comenzar a dirigirse a la mesa.
-Será mejor que obedezcan chicos, esa pobre mujer estuvo toda la tarde en la cocina.
-¡Allá vamos! – Gritó Jack mientras intentaba quitarse de encima a la réplica de 8 años de Flynn entre algunas risas por parte del pequeño, quien parecía estar ganando aquella pelea cuerpo a cuerpo.
-Oye, campeón, deja de fastidiar a tu tío y ven a comer ¿si?
-¡Pero papá, seguro le gano ahora que es niña!
-Si yo fuera tú no me confiaría mucho jovencito, - Respondió Flynn antes de tomar a su hijo en brazos – esa cosa de ahí tiene más trucos bajo la manga que un ilusionista, si quieres vencerlo necesitas usar tu cerebro, no tu fuerza, no es muy listo que digamos.
-¿A QUIEN LE DIJISTE "COSA" RYDER?
-A ti, cerebro de nieve, ¿a quién si no?
La velada continuó con relativa normalidad en la casa de los Crown, la madre de Rapy hizo gala del "control" que aun mantenía sobre su hija y su hijo postizo, Flynn no pudo evitar deshacerse en halagos para con la mujer que los estaba recibiendo en su casa sin recibir más que algunas miradas ligeramente burlonas por parte de Jack, Elsa intentó actuar con normalidad, sin embargo, el hecho de que los padres de Rapy le hicieran algunas preguntas un poco fuera de lugar lo mantuvieron completamente incómodo la mayor parte de la velada, al final, cuando los niños se habían dormido y Rapunzel había subido a acostarlos en su antigua recámara, con Elsa tratando de llevar una conversación sobre sus padres con los padres de Rapunzel, Flynn y Jack optaron por ir a la cocina, ambos se habían ofrecido a lavar los trastes para poder ocupar aquella habitación, a diferencia de la costumbre en la villa, ambos habían optado por hechizar la vajilla y los implementos de limpieza para lavar con magia, no tenían intención de hacer nada a mano en aquel momento.
-¿Eso hizo?
-Fue todo un espectáculo… ella sabe algo pero… bueno… no logramos sacarle nada.
-Ustedes los aurores, puede que sean muy buenos en muchas cosas, pero les falta pericia para conseguir información "por debajo del agua".
-¿A qué te refieres?
-Bueno… una persona como yo, con su carisma, su inteligencia, su…
-¿Falta de humildad? Estás muy pagado de ti mismo.
-Muy gracioso Frost… ¿qué posibilidades hay de que me dejen intentar?
-¿Qué cosa?
-Sacarle información a Roxanne.
-¿Tú?... no te ofendas amigo pero… nunca había visto a nadie tan determinado a guardarse información como a ella, incluso están considerando saltarse una o dos leyes y aplicarle tortura.
-¡Pero qué falta de caballerosidad tienen! ¡En serio que son unos bárbaros!
-¡Ay, por favor!, no tú también.
-Jack, es que sus métodos a veces son tan medievales… mira, soy reportero, vengo de familia muggle… aunque no muchos lo saben… y estoy muy seguro de convencerla de compartir algo de información, después de todo…
La sonrisa ladina y la mirada de conquistador que puso Flynn le provocaron un escalofrío de asco a Frost que de pronto no estaba muy segura de si Flynn planeaba seducir a Roxanne o si ya lo había hecho en el pasado, después de todo, no era secreto la cantidad de mujeres con las que el columnista había tenido intimidad antes de casarse…
-Bien, bien, no quiero detalles, no quiero que me digas absolutamente nada o voy a romperte la cara a patadas con tal de no verte esa sonrisita nunca jamás en la vida.
-¿Entonces puedo intentar?
-Lo consultaré con el jefe de la operación, más vale que estés despierto desde temprano porque si me dicen que si, tendrás que ir conmigo en la madrugada.
-OK, tú pon la hora y el lugar y yo me encargo de lo demás.
-Vendré por ti a eso de las 6 de la mañana si todo sale bien.
-Jack, Jack, por eso fracasan… 4 de la mañana en el Caldero Chorreante, asegúrate de ser un cerdo descortés y brutal conmigo, es más, lleva a tus amigos aurores.
-¿De qué estás hablando?
-En serio, para ser el bromista más ingenioso de nuestra generación, te estás quedando sin ideas, ven, te explico…
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Era de madrugada, la pequeña rejilla de ventilación que daba hacia afuera, haciendo de tragaluz se veía obscura todavía, Roxane se removió un momento en el camastro empotrado a la pared de roca mientras intentaba calentarse con la delgada sábana gris que le habían dejado en su celda, lo que fuera que estaba soñando se había evaporado gracias al ruido proveniente del otro lado de la puerta de metal, se preguntó si siempre serían tan ruidosos en esa área del Ministerio a esa hora cuando el estruendo afuera comenzó a tener sentido, los aurores habían capturado a alguien y este ponía resistencia, estaba segura de que conocía aquella voz, de pronto escuchó otro sonido, fuerte y bastante cercano, lo habían golpeado con algo, estaba segura, aun así, la víctima de los aurores no dejaba de gritarles cosas, estaba tratando de ubicar al dueño de aquella voz cuando su puerta se abrió sin miramientos.
-Siempre supe que no valías ni un knut Ryder, pero no pensé que fueras un traidor – Escupió el auror de rasgos egipcios antes de lanzar, literalmente, al hombre al cual traían maniatado y con parte del rostro y el cuerpo cubierto de escarcha.
-Y yo jamás dudé que fueras un perro malnacido Seth – Respondió el recién llegado sin siquiera levantarse del lugar donde había aterrizado.
-¡CIERRA DE UNA VEZ EL PICO FLYNN! – Comentó una enfurecida peliblanca mientras sostenía una especie de bastón retorcido a manera de amenaza – Al fin estás pagando todas las que debes, bastardo miserable.
-Di lo que quieras Frost, eso no te quita lo cobarde.
-¿Se te acabaron los insultos?
-No, solo olvidé decirte que me cogí a tu hermana, es una verdadera puta en la cama.
La auror enrojeció, su semblante se volvió completamente salvaje mientras desarmaba su bastón en un movimiento y le lanzaba un cruciatus al tipo en el suelo, este se retorció dando de alaridos hasta que el egipcio decidió que había sido suficiente e interrumpió la tortura, obviamente había una historia detrás, Roxanne no lograba descifrar bien de que se trataba, pero tenía que admitir que se había sentido afortunada y reconfortada cuando la puerta se cerró, dejando fuera las voces de los aurores discutiendo sobre matar "accidentalmente" al nuevo huésped de las mazmorras y la necesidad de mantenerlo vivo para sacarle información.
El hombre en el suelo comenzó a toser luego de un rato, maldiciendo entre dientes mientras se hacía bolita antes de comenzar a enderezarse, éste se arrastró lentamente y aun amarrado de las manos hasta llegar al catre que tenía más cerca donde se acomodó sin mucha gracia.
-¿Estás bien? – Preguntó Ritchi cuando la figura dejó de moverse.
-Si… gracias… solo espero que no me hayan roto la nariz, estúpidos aurores.
-¿Flynn?... ¿Eres Flynn Ryder?
-Si… y tú eres…
-Idiota, soy Roxane Ritchi.
-¿Roxy? ¿en serio eres tú?
La morena no tardó en abandonar su catre para revisar a su compañero de celda, ávida por saber que estaba pasando y auxiliar a su antiguo compañero de fiestas.
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Habían pasado algunas horas, el ruido de cientos de pisadas podía escucharse tan claramente como si estuviera lloviendo, la puerta metálica se abrió una vez más, esta vez la que entró fue una auror de cabello corto de un tono entre rojizo y castaño, tenía un porte marcial impecable y parecía completamente calmada mientras dejaba una bandeja con comida a un lado de la puerta.
-Señorita Ritchi, necesito que vuelva a su catre y coloque las manos sobre él
-¿Y si no quiero hacerlo?
-Tendré que llevarme sus alimentos y pedirle a mi compañero que entre a encargarse de usted.
-¿Qué quiere?, ¿van a torturarnos o algo así?
-Algo así… pero no a usted, señor Ryder, irá a juicio por traición en media hora, mis compañeros me comentaron que tal vez tendría que pasar primero a la enfermería.
-Si, bueno, esos psicópatas a los que llama "compañeros" se encargaron de torturarme anoche, casi me rompen la nariz esos hijos de puta.
-¿Y piensa seguir quejándose como una nenita o vendrá a que el sanador le dé una ojeada?
-¿No pueden llevárselo todo golpeado para demostrar lo "civilizados" que son aquí?
-Señorita Ritchi, guárdese sus comentarios, ya vendremos por usted más tarde, señor Ryder, por favor…
-Si, si, lo que diga, ya voy, ¿cree que pueda quitarme esta cosa de las manos? Me está cortando la circulación, seguro me da tétanos o gangrena y me las tienen que cortar si no se apresuran.
-No sea ridículo señor Ryder, ni que fuera usted un muggle.
Flynn salió de la celda, no sin antes lanzarle un beso y un guiño a Roxanne, quien simplemente lo observó saliendo escoltado por Amelia, seguramente la morena habría hecho algo para intentar detener a su compañero pero le era imposible, Amelia se había encargado de detenerla de las muñecas con ayuda del barandal de su camastro.
La puerta volvió a cerrarse, Amelia, Flynn y Seth caminaron a partir de ahí en completo silencio hasta llegar a la zona de la enfermería donde Jack y un sanador los estaban esperando.
-¡Al fin me van a curar todo lo que me hiciste!
-No te hicimos gran cosa, Flynn. – Se defendió Frost mientras observaba como le quitaban al ex columnista las ataduras mágicas y comenzaban a tratarle las heridas y moretones que presentaba.
-Ese cruciatus no era necesario.
-Decir que Rapy es una puta tampoco lo era.
-Oye, tenía que verse real, ¿no?
-Basta – Susurró Seth provocándole escalofríos a los dos Slytherine que optaron por guardar silencio, Amelia solo pudo comenzar a reír al observar aquel fenómeno, el sanador por su parte no dudó en lanzarle algunas miradas reprobatorias a la peliblanca y al egipcio, no tenía que preguntar mucho para saber quienes habían atacado a su paciente.
-Y díganos señor Ryder, ¿consiguió algo de información?
-Por supuesto, señorita…
-Amelia… por cierto, tengo toda su colección de libros en casa, cree que podría autografiármelos un día de estos.
-Con gusto señorita Amelia, es más, le regalaré el primer ejemplar de mi nueva novela en cuanto esté terminada.
Jack comenzó a garraspear, obviamente incómoda por la manera en que Flynn había comenzado a coquetear con su compañera de trabajo, ocasionándole una carcajada al escritor.
-¿Celosa Jack?
-¡Qué asco!, me molestas un poco, no creo que a Rapy le gustara mucho el tono que empleas para hablar con tus lectoras.
-Vamos, está tan acostumbrada a eso como yo a que sus antiguos "fans" le inviten tragos cuando salimos… ahora… muchas gracias por curarme… será mejor que traigan algo donde registrar o que tengan a la mano un tubo especial para un pensadero, Roxy me soltó bastante información.
A medida que Flynn hablaba se iba poniendo más y más serio, justo del mismo modo en que sus acompañantes lo escuchaban con atención, según Roxanne, su organización se hacía llamar "Prometheous", Jones estaba en el Caribe, preparando una pequeña incursión mientras Yagoobian había llegado a China para ocultarse apenas un par de días atrás, también debía supervisar los resultados de los experimentos que habían estado realizando en aquel país, lo más alarmante de toda la información era el hecho de que había pequeños grupos esparcidos por toda Europa, parte de Asia y pronto algunas islas de América, la fecha era el miércoles de esa semana, los extremistas lanzarían un ataque a gran escala, algo que ningún muggle podría pasar por alto, algo que terminaría por derribar todo lo que conocían hasta ese preciso momento.
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NOTAS DE LA AUTORA:
Mil disculpas por la tardanza, de repente empecé a trabajar en un horario más extenso de lo que acostumbro y… bueno, casa, tres niños y trabajo, se me complicó un poco esto de escribir, por suerte ya tenía los bosquejos de cada capítulo así que este salió… bastante rápido una vez encontré tiempo para escribirlo T_T que felicidad. Bueno, pues espero poder publicar el próximo pronto, gracias a los que han enviado algún comentario, son mi mayor motivación para continuar y nos estamos leyendo.
SARABA
