(Lamento mucho, pero MUCHO la tardanza Pero ya saben que al acercarse el final de año se vienen miles de pendientes (Una de ellas fue mi graduación jeje), perdónenme, en serio intentare apresurarme esta vez. Agradezco profundamente que sigan esta historia y mi mayor gratitud es para los que me dejan sus comentarios. Respondiendo algunos de ellos:
No se preocupen que estoy más que decidida a terminarlo
No tengo un número definido de capítulos, pero ya tengo una idea del final de la historia, quiero terminarla por muy tarde en Marzo. No quiero acortarla o escribirla apresurada puesto que quiero darles una historia bonita, interesante y sobretodo sin cabos sueltos. Realmente me esforzare por dejarles un buen sabor de boca.
Finalmente les deseo a todos unas fiestas llenas de amor rodeados de sus seres queridos, un abrazo
Jaken había sido el designado para entretener a Gifuto mientras los demás hablaban, con paciencia le seguía la corriente en sus juegos infantiles. Ah-Un se veía contento de jugar con el pequeño, probablemente le recordaba cuando jugaba con Rin.
*En la cabaña de Ekbi*
-La única oportunidad que tendrán para robarlo será en la próxima luna llena- dijo Ekbi con seriedad –en el festival de la pelea que se celebra cada año en el palacio-
-¡He escuchado de ese festival!- exclamo Myoga con asombro –Participan los mejores guerreros del sur-
-Y el ganador puede elegir el tesoro que desee de la bóveda real- añadió Ekbi
-Ahí está el collar del fuego- dijo Sesshomaru
-¡Pero si solo es para los guerreros de las tierras del sur ¿Cómo participaremos?!- gritó Inuyasha impacientemente
-La señora del Sur es muy competitiva y disfruta de mostrar su superioridad, si el señor de las tierras del Oeste quiere participar- dijo Ekbi viendo a Sesshomaru –No perderá la oportunidad de demostrar enfrente de todo su reino que ella es más poderosa-
-¿Ella es muy peligrosa?- preguntó Rin muy asustada por su amo
-Bastante- contestó Ekbi sin titubear -Pero he visto a Sesshomaru en batalla y sé que le ganara-
-¡¿Y por qué estamos asumiendo que sólo participara Sesshomaru?!- gritó Inuyasha molesto
-Porque al ser usted un hanyou, ella ni siquiera lo dejara participar amo- dijo Myoga
–¡Destruiré a todos los que no me dejen participar!- gritó el hanyou enojado
-No servirá, además… tu misión será crear una salida- dijo Ekbi
-¿Una salida?- susurró confundido el híbrido
-Pero si asumimos que Sesshomaru va a ganar, él podrá elegir el collar ¿Por qué tenemos que robarlo?- preguntó Kohaku
-Creo que ella no quiere entregarlo Kohaku… es por eso que el plan de Myoga fue robarlo desde un principio ¿No es así?- preguntó Rin bajando la mirada
-Ekbi… a todos nos sorprendió cuando Dai subió al trono por duelo ¿El collar del fuego tuvo algo que ver?- preguntó Myoga con frialdad
-La señora Dai aprendió a usarlo, se pasó mucho tiempo robándolo de la bodega, yo no me entere hasta después de que había derrotado al anterior señor del Sur-
-¿Qué es ese duelo amo?- preguntó Rin súbitamente, luego se arrepintió pues pensó que las preguntas tontas incomodaban a su amo, pero este le contestó sin ningún rastro de molestia
-Entre los demonios los tronos se heredan de padres a hijos, pero si alguien con sangre real reta al señor o señora de esas tierras a un duelo, y le gana… este se convierte en el legítimo gobernante-
-La actual señora de las tierras del Sur, derrotó a su primo en un duelo, pero al parecer no ganó de manera justa- agregó Myoga
-¡Que cobarde!- dijo Inuyasha
-Dai conoce los verdaderos poderes del collar, es por eso que el collar está escondido dentro de la misma bóveda. Alguien con un poder espiritual muy fuerte deberá buscarlo y quitar el sello que lo protege; todo esto mientras se lleva a cabo la batalla- dijo Ekbi
-Pero ¿Cómo entraremos ahí en primer lugar?- preguntó Kohaku
-Unas horas antes de la batalla los súbditos limpian perfectamente la bóveda y revisan que no falte ningún tesoro, uno de ustedes se disfrazara y se quedara ahí- contestó el demonio serpiente
-¿Y cómo escapara después esa persona? ¿Cómo sabré dónde crear la salida?- preguntó Inuyasha ansioso
-En el noreste del castillo se encuentran los cuartos de la servidumbre, ese será el sitio menos vigilado. En cuanto Sesshomaru tenga acceso a la bóveda deberá distraer a Dai para que la persona que esté dentro escape, si conserva las ropas de servidumbre nadie sospechara- agregó Ekbi
-Pero si estará vestido como sirviente ¿Qué sentido tiene crear una salida de escape? Si fácilmente podría salir caminando- preguntó Inuyasha
-En cuanto el collar salga del palacio, Dai lo notará, no queremos iniciar una pelea entre el sur y el oeste, si Sesshomaru permanece todo el tiempo a lado de Dai, esta no podrá probar nada en contra de él- añadió el demonio de cabello magenta
-Vaya que pensaste esto bastante bien Ekbi- dijo Sesshomaru con una sonrisa pícara, la emoción por probar su fuerza lo divertía
-Ustedes me ayudaron dando lo mejor de sí- dijo el demonio de ojos rosados mientras le sonreía con gratitud a Rin –Lo mínimo que puedo hacer es ayudarlos de la misma manera- sus ojos se desviaron al collar del aire que colgaba del cinturón de Inuyasha –Además si esos collares vuelven a estar juntos… será el fin para todos- agregó Ekbi haciendo que todo el ambiente en el cuarto se sintiera sumamente pesado.
-¡Papá!- se escuchó la voz de Gifuto desde el exterior llena de terror
Todos salieron corriendo para ver a un montón de monstruos volando por los aires
-¡Amo bonito! ¿Qué está pasando?- preguntó Jaken con temor
-¿Hacia dónde van?- dijo Rin preocupada
-¡El castillo de la princesa Mizuki!- gritó Kohaku
-¡Vamos para allá!- dijo Inuyasha decidido, corrió hacia donde estaba Gifuto y le dijo –Tienes que hacerte muy fuerte y valiente ¿Entendido?- acto seguido salió corriendo en dirección hacia el bosque
-¡Inuyasha!- gritó Gifuto con tristeza
Rin saltó sin dudar sobre Ah-Un y dijo -Ekbi, Gifuto, les deseo la mayor felicidad y les prometo que volveremos a vernos- la cálida sonrisa de la muchacha tranquilizó al niño
-Con cuidado- gritó Gifuto –Te estaré esperando Rin-
-¡Mocosa ¿A dónde crees que…?! ¡Ahhhh!- gritó Jaken mientras la joven lo tomaba de la mano y salían volando a toda velocidad. Sesshomaru volteo a ver a Ekbi y Gifuto antes de salir volando.
-¡Sesshomaru!- gritó Ekbi deteniendo el vuelo del demonio –Recuerda serle fiel a tu corazón-
El youkai se limitó a verlo con molestia y continuar su trayectoria
-Princesa…- pensó Kohaku mientras continuaba corriendo -¡Yo te protegeré!-
*Mientras tanto, en el pasillo fuera de la habitación de la princesa Mizuki*
-¿Ya terminaste de jugar con esa princesa?- preguntó Ren con tranquilidad sin moverse de la pared
-Ya casi- contestó Aratani desde dentro –Creo que ya entendió que la única manera de mantener a Kohaku a su lado es…- la malvada demonio de cabello rosado terminaba de pintarse los labios enfrente del espejo, y en el reflejo se veía a la princesa Mizuki con los ojos llorosos -… dejándome a mí a cargo- río macabramente Aratani
*A las afueras del castillo de la princesa Mizuki*
Durante el trayecto Rin le había ofrecido a Kohaku subirse con Jaken y ella a Ah-Un, el joven aceptó y subió con la cara completamente ruborizada. A los lejos se veían un montón de cadáveres de monstruos que rodeaban el castillo.
-¡¿Qué ha pasado?!- gritó el exterminador -¡Princesa Mizuki!- dijo el joven saltando del lomo de Ah-Un y corriendo a toda velocidad hacia el palacio
-¡Kohaku espera!- gritó Inuyasha, en un abrir y cerrar de ojos el muchacho desapareció al entrar por las puertas del castillo –Sabía que había algo raro- dijo el hanyou deteniéndose en seco
-¡Kohaku!- gritó Rin con desesperación
-No se preocupen- se escuchó la voz de Ren por el cielo –Él está bien… por ahora- sonrió con malicia
-¡¿Qué le hiciste miserable?!- gritó Inuyasha
-Yo nada, después de todo ¡Mi bocadillo son ustedes!- gritó Ren haciendo que su puño se cubriera de asquerosos pedazos de carne y atacara rápidamente a Sesshomaru, el demonio de cabello blanco lo esquivó fácilmente.
-¿Qué hay con todos estos cadáveres?- se preguntaba Inuyasha, pero salió de sus pensamientos en cuanto unas manos salieron del suelo y lo tomaron del talón -¡¿Qué es esto?!- gritó el hanyou
-Las fosas vacías, los monstruos, Ren…- murmurró Rin -¡Tú llevas juntando cadáveres desde hace mucho tiempo!- gritó la joven mientras cortaba la espada de Ren con su espada
-¡Niña maldita!- dijo el demonio mientras el collar de la tierra en su pecho brillaba y sanaba su herida –Claro que llevo mucho tiempo juntándolos, en realidad la princesa Mizuki nos ayudó-
-¿La princesa?- pensó Rin confundida
- Y ahora… ¡Te voy a enseñar a quedarte quieta!- gritó lleno de rabia y con un movimiento de su mano, decenas de cadáveres salieron del suelo abalanzándose en dirección a la joven.
-¡Yo llevo años queriendo hacer que se quede quieta y no dejare que ahora tú le ordenes algo!- gritó Jaken decidido quemando a los cadáveres con su báculo de dos cabezas
-¡Señor Jaken!- pensó Rin con alegría, pero entonces vio como la pierna de Ren se extendía, preparándose para aplastar al pequeño youkai -¡Cuidado!- gritó Rin, mientras jalaba las riendas de Ah-Un. Sin embargo, Ren no podría completar su ataque, las temibles garras de Sesshomaru cortarían su extremidad.
El demonio de ojos verdes gritó lleno de dolor -¡Estoy harto de ustedes! Es hora de jugar- río Ren y desapareció
-¡Amo, tenga cuidado!- gritó Myoga desde un árbol
-¡Pulga cobarde! Ven para acá- gritó Inuyasha al mismo tiempo que terminaba de derrotar a los cadáveres que habían salido del suelo.
De entre las sombras Ren salió por detrás de Jaken y lo golpeó empujándolo hacia el otro lado
-¡Señor Jaken!- gritó Rin enojada y atacó con velocidad al youkai de cabello castaño, pero este desapareció en un segundo; salió por detrás de la joven y su deformado rostro había crecido tanto que su boca podría haberla comido completamente, de no ser porque Sesshomaru había clavado su espada en el enorme paladar del demonio.
-¡Amo!- pensó la joven aliviada al ver que la fuerte figura de su amo se interponía entre ella y Ren que desaparecia en un río de sangre.
Esta vez un montón de cadáveres aparecieron de la nada y cayeron sobre Inuyasha, la cantidad era tal que el hanyou a penas si podía moverse, logró sacar su mano del montón y gritó como pudo -¡Toma Sesshomaru!- extendiendo el collar
El demonio de cabello blanco voló a una velocidad increíble, pero Ren apareció a unos centímetros de Inuyasha
-¡El collar del aire es mío!- río triunfantemente el youkai de ojos verdes
-¡No lo creo demonio repugnante!- gritó Jaken lazando una llamarada hacia Ren
Estos valiosos segundos permitieron que Sesshomaru alcanzara el collar, al tomarlo sintió como su cuerpo se envolvía en una energía que lo hacía temblar y notó que esta misma energía era la que rodeaba al ejercito de cadáveres y al demonio portador del collar de la tierra. Sentía como esa energía se alimentaba de la suya -¡¿Qué clase de sensación es esta?!- pensó inquieto el youkai de cabello blanco –Siento como si este collar me consumiera-
El furioso Ren tomo a Jaken por el cuello y comenzó a ahorcarlo
-¡No!- gritó Rin y con su espada intento cortar nuevamente a Ren, pero este despareció, en ese instante Sesshomaru notó que para hacerlo la energía del youkai era completamente consumida por la del collar.
-¡Señor Jaken! ¿Está bien?- preguntó la joven asustada mientras levantaba al demonio verde
Sesshomaru luchaba por conservar su energía, por primera vez en mucho tiempo sintió como el sudor llenaba su frente y entonces comenzó a sentir como la energía se concentraba detrás de él, combinada con la de Ren. No se podía mover
-¡Detrás de ti!- gritó Myoga saltando hacia el rostro de Sesshomaru, no había duda Ren con una espada se estaba materializando detrás del youkai y si este no lograba moverse, era seguro que lo atravesaría.
*En la habitación de la princesa Mizuki*
-¿Cómo es que llegue aquí?- se preguntaba el mareado Kohaku y tuvo que sostenerse de la pared
-El viaje por las dimensiones es muy difícil de dominar- dijo Aratani mientras caminaba hacia el exterminador
-¿Qué le hiciste a la princesa?- preguntó Kohaku al mismo tiempo que trataba de permanecer en pie
-Ella está bien, no te preocupes, de hecho ella me pidió un gran favor- dijo la demonio con una retorcida sonrisa
El exterminador cayo de rodillas, Aratani continuó acercándose y tomo el rostro de Kohaku para que alzara la vista –Mizuki quería que tú matarás a Rin-
El joven sintió que su cuerpo se congelaba -¿Qué?- dijo con un hilo de voz
-Pero eso no ha funcionado- dijo fingiendo tristeza con una voz burlona –Así que esta vez… te arrebatare tu alma-
-La princesa nunca…- dijo el exterminador y trató de ponerse de pie
-Te sorprendería como los inútiles sentimientos humanos pueden mover a una persona- dijo Aratani mientras el cuerpo del exterminador se rodeaba de una luz azul y comenzaba a flotar enfrente de la demonio –Ahora…- dijo la demonio al mismo tiempo que le clavaba una flecha en la pierna a Kohaku
El exterminador gritó con dolor
-Esto dormirá tu cuerpo y esto…- prosiguió la youkai y colocó un pétalo negro en la frente de Kohaku –Me permitirá apoderarme de tu débil alma-
*Fuera del castillo*
Sesshomaru veía como todo pasaba en cámara lenta, vio a Rin corriendo hacia él con sus ojos llorosos y sintió como la punta de la espada de Ren tocaba su espalda.
-¡No puedo moverme!- pensaba con impotencia mientras sentía como esa energía seguía queriendo consumirlo –No dejare que este imbécil me mate- su instinto le decía que debía dejar de luchar contra la fuerza que emanaba del collar, pero su lógica le decía que –Si me dejo consumir, voy a desapare… ¡Eso es!- el youkai se dejó llevar por esa extraña energía y para asombro de todos desapareció. Myoga cayó en la frente de Ren y lleno de pánico saltó lejos de ahí -¡Ay mamita santa!- gritó la pulga
-¡Amo!- gritó Rin llorando
-No es posible- pensaba Ren –No pudo haber dominado la magia del collar- El youkai volteó alerta, buscándolo y entonces una sonrisa triunfante apareció en su cara –Sabía que era imposible-
-¡Amo! ¿Dónde está?- gritaba la joven corriendo como loca entre un mar de lágrimas
-Él está en una dimensión donde no sabe cómo salir- río burlonamente el demonio de ojos verdes –Y ahora… aprovechare para devorarte- dijo mientras se acercaba hacia la chica, la cual comenzó a correr
*En la otra dimensión*
-¿Dónde estoy?- se preguntaba Sesshomaru –Que atmosfera tan más sofocante- el demonio comenzaba a respirar agitadamente –Yo estaba… ¡Rin!- el youkai tomo con fuerza el collar –Esta energía me ha invadido- el demonio alzo la vista y vio como Ren se acercaba hacia Rin listo para terminar con ella. Lo ataco con sus garras, pero estas pasaron a través de él como si fuera un fantasma.
Inuyasha uso el viento cortante para liberarse y lanzo un efectivo ataque que freno a Ren -¡Pelea cobarde!- gritó el hanyou
-Hasta que hizo algo útil- pensó Sesshomaru y su respiración seguía dificultándose –Esta debe ser la dimensión en la que se mueven, pero ¿Cómo salgo de aquí?-
Un llanto familiar hizo que volteara su mirada, Rin cargaba al inconsciente Jaken y lo amarraba sobre el lomo de Ah-Un –Vuela y no regreses hasta que yo te diga- dijo entre sollozos, el dragón dudoso no quería alejarse de la joven -¡Vuela Ah-Un!- gritó con fuerza la chica y el monstruo de dos cabezas se alejó. Un montón de cadáveres salieron del suelo, comenzaron a atacar a Rin, la hábil muchacha esquivaba los ataques.
Sesshomaru sentía como la impotencia y el enojo lo invadía –Yo no he ganado este poder en vano- pensó mientras sostenía Bakusaiga que temblaba, y el recuerdo de su padre se le vino de nuevo a la mente -¿Para qué quieres todo ese poder?- sonó en su mente y sus ojos se tornaron rojos al ver como Rin estaba muy asustada ante los peligrosos ataques
-¿Tienes a quién proteger?-
Un cadaver salió de la nada y ataco a Rin con su espada
-No podré esquivarlo- pensaba la joven –Amo…- cerró los ojos, pero el golpe nunca llegó, abrió los ojos y vio cómo su amo había aparecido delante de ella deteniendo el golpe -¡Amo Sesshomaru!- gritó llena de dicha
-No puedo distraerme- pensó para sí y comenzó a cubrir la retaguardia de su amado youkai, bastaron un par de segundos para que ambos terminaran con todos los cadaveres, en ese momento fue cuando Rin pudo observar a Sesshomaru y vio como jadeaba; su corazón le dolió ante esta imagen –Amo…- dijo llena de pánico
Inuyasha salió volando por el puño de Ren, Rin corrió en su auxilio. Los ojos de Sesshomaru ardían de odio y decisión, su mirada hizo que el demonio de ojos verdes se paralizara.
-Es hora de usar tus trucos- dijo del demonio desapareciendo, su figura reapareció a espaldas de Ren y lo cortó por la mitad, el rostro del youkai era una mezcla de pánico e incredulidad -¿Qué clase de poder tiene este demonio?- pensó
*Dentro de la habitación de la princesa*
Aratani continuaba torturando a Kohaku, haciéndolo revivir el día que había asesinado a su hermana, su alma comenzaba a surgir de su pecho. Un sentimiento de alerta le recorrió la espalda -Ren, maldito incompetente ¿Qué habrá hecho ahora?- pensó la demonio –Bueno, tendré que apresurarme- la youkai hizo que el exterminador viera como había lastimado a Rin y su alma casi salió de su pecho, pero de la nada el cuerpo de Aratani se paralizó. El cuerpo del exterminador cayó al suelo, su alma había regresado y alzo la vista para ver como la demonio se transformaba en el de la princesa Mizuki; los ojos del joven se abrieron llenos de horror
-Corre Kohaku…- dijo con dificultad la princesa –No podré detenerla por mucho tiempo-
El joven comenzó a levantarse y con mucho esfuerzo logró mantenerse en pie, quedando de frente a la princesa –Yo… yo nunca te abandonaría Mizuki- dijo con una sonrisa.
-Kohaku- dijo con un hilo de voz y sus ojos se llenaron de lágrimas
El exterminador se desmayó y Aratani lo sostuvo –No me dejaras hacerle daño maldita princesa malcriada, después de todo lo que he hecho por ti- la demonio cargó al joven y salió volando por la ventana -¡Ren hora de irnos!- gritó, para su enorme sorpresa Ren estaba muy herido
-¿Qué pas…?- la pregunta de la demonio se respondería en breve cuando Sesshomaru apareció delante de ella y casi la corta con su espada -¡¿Cómo es posible?!-
-¡Kohaku!- gritó Rin asustada al ver al exterminador inconsciente en los brazos de Aratani
Inuyasha terminaba de destruir los últimos cadáveres, salto hacia la demonio, pero sus heladas garras los hicieron retroceder.
La youkai miró llena de rabia a los hijos de Inu-no-taisho y notó como el pecho de Sesshomaru delataba su fatiga –No aguantara un pase más- pensó Aratani -¡Ren toma mi brazo!- El lastimado demonio apareció detrás de la demonio y ambos desaparecieron.
Inuyasha lanzó su viento cortante; Sesshomaru se propuso a seguirlos, pero sintió como su cuerpo ya no podía volar, descendió lentamente al suelo y Rin corrió tras él -¡Amo! ¿Está bien?- la joven llena de lágrimas se quedó viendo al cansado demonio.
-Sí- contestó sin dudarlo
Inuyasha estaba atónito, nunca había visto a su hermano de esa manera. La joven no pudo contenerse, lo abrazo y lloró hundida en su agitado pecho.
-Eres tan frágil y fuerte a la vez- pensó el youkai mientras recordaba como Rin había peleado
-Se llevaron a Kohaku…- dijo Inuyasha con pesar
Rin separó la cabeza del pecho de su amo y fijo su mirada en el cielo
-Las ropas de Aratani eran la mismas que las de la princesa Mizuki, Ren dijo que ella los había ayudado; no entiendo bien que esta pasando- dijo Rin – Pero sí sé a dónde irán- añadió con decisión
