*En un viejo castillo en la cima de una montaña*

-No entiendo cómo lograste entrar en el cuerpo de la princesa- dijo Kohaku que estaba encadenado a una pared –Pero te aseguro que voy a regresarla a la normalidad- prosiguió el exterminador mientras se ponía de pie

-No me hagas reír- dijo la malvada de Aratani –Un simple humano no podrá vencerme, además… ella fue la que me dio permiso-

-¡No te creo!- gritó el chico enojado

-Te digo la verdad niño y todo fue gracias a ti- dijo la cruel demonio pasando sus garras por el cabello del muchacho

-¿De qué estás hablando?- preguntó confundido Kohaku

-No voy a aburrirte con viejas historias mocoso, pero tu querida princesa es descendiente del humano que prometió proteger este collar- contestó Aratani al mismo tiempo que sostenía el collar del agua –Para ser un insignificante humano fue precavido, escondió el collar bajo de su castillo y lo sello con un conjuro de sangre, para que sólo alguien de su familia pudiera liberarlo-

El exterminador recordó que cuando el padre de la princesa se había ido a la guerra, Mizuki había pedido que limpiaran la bóveda para ver si algo de lo que tenían podía venderse –Ella encontró el sello…- susurró Kohaku –Pero… ¿Por qué lo abrió?-

-Yo la llame para que me encontrará, le mentí diciéndole que era el alma de una novia asesinada un poco antes de su boda y que mi alma no podría descansar hasta que me enterraran apropiadamente- rio burlonamente Aratani

-Mizuki… tú siempre has sido muy bondadosa- pensó Kohaku

–Se lo creyó todo y más aún cuando le dije que a cambio…- los fríos ojos de la demonio se fijaron en los del joven –Le ayudaría a conseguir el amor de la persona que ella desease-

-Princesa… ¿A caso usted…?- se preguntó a sí mismo el muchacho y sintió como el corazón se le aceleraba

-Ella me dijo que tú corazón pertenecía a una tal Rin y que no creía posible que yo la pudiera ayudar, pero yo le insistí y…- la insensible demonio permitió que Mizuki tomará el control de su cuerpo, rápidamente el cuerpo de la princesa regreso a su apariencia

-¡Kohaku!- sollozo la chica cayendo de rodillas enfrente del exterminador -¡Por favor perdóname! Yo no tenía ni idea de lo que ella era capaz, no sabes las cosas terribles que me ha obligado a hacer, por favor…- la princesa alzo su mirada, con sus ojos llenos de lágrimas susurró -Mátame-

El exterminador sólo se le quedo viendo lleno de tristeza –Tú… tú no tienes la culpa de lo que ella ha hecho, si tú no controlas tu cuerpo… no eres responsable- dijo Kohaku sintiéndose algo hipócrita, pues él mismo aún no lograba perdonarse por lo que le había pasado a su familia –No mereces morir por algo así…- agregó el joven y una sonrisa se dibujó en su afligido rostro –Te juro que te salvare Mizuki-

-Kohaku…- dijo la princesa antes de retroceder con un salto y volver a la forma de Aratani –Este muchacho la hace más fuerte ante mí control, pero aún no me deja matarlo…- pensaba la demonio –Podría mandar a Ren, pero que bello sería que ella misma lo matara- sonrío maquiavélicamente

-Bueno… nos vamos exterminador, tarde o temprano Rin vendrá a buscarte, junto con los hijos de Inu-No-Taisho, y para cuando eso pase… estaré lista para hacerlos sufrir- la youkai se asomó por una pequeña ventana y vio como el atardecer despedía al día –Estoy segura de que llegaran mañana-

*En el castillo de las montañas de la princesa Mizuki*

-¿Cómo sabes a dónde irán Rin?- preguntó Inuyasha, el cual estaba muy lastimado

La joven se separó de su amo y chifló fuertemente, Ah-Un descendió del cielo con el inconsciente Jaken en su lomo –Recuerdo que Kohaku me habló de un castillo que tenía la princesa Mizuki cerca de unas montañas, me describió bien como era la zona.

-¿No es un poco obvio ese escondite?- preguntó el hanyou con la voz entrecortada, era obvio que las heridas le dolían

-Sí, pero aun así mi intuición me dice que ahí estarán- contestó Rin cargando al pequeño demonio con mucho cuidado y colocándose en la espalda su pequeña bolsa

-¡Entonces hay que ir de inmediato!- gritó el híbrido, pero en ese instante se mareo un poco y se sostuvo con su espada

-Inuyasha- exclamó la joven angustiada –Mañana por la mañana los llevare, pero hoy tenemos que curar sus heridas- prosiguió viendo de reojo a su amo que ya había normalizado su respiración

-¡Yo no necesito que me cures!- dijo el orgulloso Inuyasha

-¡Claro que sí!- gritó la joven furiosa -¡Tú serás ya un padre!- las palabras de la muchacha congelaron al hanyou –Y Kagome estaría devastada si tú no estuvieras para ella…- dijo Rin en un tono más tranquilo

-Bien…- contestó el híbrido conmovido por la preocupación de la chica -Pero primero revisa al sapo, parece que a su cabeza le salió otra cabeza- continuó viendo el enorme chipote que tenía el youkai verde

La joven sonrió y entró en la casa con Jaken en brazos, no sin antes ver a su amo con esos bellos y piadosos ojos

Myoga salió saltando a la nariz de Inuyasha y comenzó a succionar su sangre, una manotada lo aplastó

-¿Dónde estabas miedoso?- preguntó el hanyou

La vieja pulga soltó una risilla nerviosa –Pues vigilando el perímetro-

-Claro…- dijo el hibrido con sarcasmo

-Amo después de ver todo lo que ha pasado y considerando que ustedes irán a perseguir a esos malvados, creo que debo irme colando al reino del Sur e ir recolectando información del palacio- dijo el viejo

-Sólo no quieres venir con nosotros ¿Verdad?- dijo Inuyasha burlonamente

-¡Claro que no! Pero estoy seguro que ustedes se las arreglaran solos- contestó la pulga –Más ahora que el señor Sesshomaru ha aprendido como manejar el collar del aire-

-Es cierto- pensó Inuyasha –Pero… creo que incluso para él… fue demasiado- continuó pensando al ver a su hermano

*Unas horas después*

Cuando ya todo había oscurecido Rin, Inuyasha y Jaken terminaban de cenar un caldo de verduras y pescado que había preparado la joven.

-Qué bueno que los sirvientes dejaron algunas cosas en la cocina ¿No señor Jaken?- dijo la chica con una divina sonrisa

-Para ser comida de humanos está bastante decente- dijo el pequeño demonio

-¿Entonces por qué ese es tu segundo plato chaparro?- preguntó burlonamente Inuyasha que terminaba su cuarto plato

-¡Callate, por lo menos yo no parezco momia!- contestó el youkai verde al ver todas las vendas que tenía el hanyou

-¡Y yo no tengo una segunda cabeza!- gritó el híbrido señalando el gigante chipote que Jaken tenía cubierto por unos fomentos que le había colocado Rin

-¡Si siguen pelando no les daré más comida!- exclamó la joven molesta

-Lo siento…- dijeron los dos a coro extendiendo sus platos

La muchacha suspiró, sonrió y sirvió un plato grande casi hasta el borde, al igual que una taza de té –Pueden terminarse lo que está en la cacerola- Rin se puso de pie y en una bandeja colocó los trastes

-Él detesta la comida de los humanos Rin- dijo Inuyasha y bebió de su taza –Será mejor que lo comas tú-

La chica agacho la cabeza y sin escuchar el comentario del hanyou continuó su camino

El hibrido suspiro –No puedo entender porque Sesshomaru le agrada, lo bueno es que en cuanto se case de seguro se alejara de él-

Jaken se le quedo mirando lleno de asombro -¡¿Qué él no sabe?!- se preguntó incrédulo –Vaya que si es torpe-

*En la parte de afuera*

Sesshomaru se encontraba recargado en un árbol y miraba las estrellas, a pesar de que se percató de la presencia de Rin no volteo a verla hasta que estaba enfrente de él.

-Amm… amo- la cara de la chica estaba muy sonrojada –Sé que no le gusta la comida de los humanos, pero…- al sentir la mirada de su amo los ojos de la joven se iluminaron –Pero el señor Jaken dijo que para ser comida de humanos estaba bastante decente y…- el corazón de la muchacha latía con fuerza, estaba tan nerviosa que sólo consiguió comenzar a doblar sus rodillas –Esto es casi igual que aquella vez- pensaba Rin mientras recordaba la primera vez que su amo y ella se habían visto, colocó la bandeja enfrente de su amo –A pesar de los años que han pasado… yo sigo sin poder hacer algo por usted amo- pensó para sí misma y se levantó lentamente –Todo ese entrenamiento y no puedo curarlo, alimentarlo, luchar a su lado, yo…- el cuerpo de Rin temblaba –Buenas noches amo- fue lo único que dijo antes de alejarse del demonio, subió directamente a la habitación donde ella y Jaken dormirían, pero al llegar la puerta no pudo abrirla. En lugar de entrar se recargó en la pared y dejo caer su peso hasta llegar al suelo, las lágrimas brotaban de sus ojos, se tapó la boca con sus manos para que sus sollozos no se escucharan –Yo… yo no merezco estar a su lado- pensaba la chica mientras sentía como un vacío en su estómago crecía –Porque yo no tengo nada que ofrecerle-

Sesshomaru se quedó viendo la comida que la había llevado Rin –No has cambiado en nada…- pensó al recordar a esa pequeña que años atrás lo había querido ayudar –Pienso que lo mejor para todos hubiera sido dejarte en una aldea humana; mi destino es convertirme en el demonio más fuerte y… en ese camino- la imagen de su padre herido antes de ir en busca de la princesa Izayoi vino a su mente –No hay espacio para los humanos-

*A la mañana siguiente*

El grupo seguía a Rin que iba montada en Ah-Un junto con Jaken, el cual había notado que los ojos de la chica estaban hinchados desde la mañana -¿Por qué será que tu destino sea sufrir?- se preguntó con tristeza el pequeño demonio –Pero… no eres la única que sufrirá- pensó Jaken al recordar la bandeja sin comida que había encontrado en la mañana.

-¡Lo veo!- gritó Inuyasha al ver un hermoso y viejo castillo entre las montañas –Ahí debe de estar Aratani- añadió con odio

-Y Kohaku- pensó Rin al mismo que tiempo que jalaba las riendas de Ah-Un para acelerar el paso

Continuaron avanzando hasta que vieron las puertas del inmenso castillo, pero en cuanto las atravesaron un espeso humo negro los rodeo, era tan denso que no podías ver ni tus manos

*En las mazmorras*

-Parecer ser que tus amigos ya llegaron- dijo Ren y liberó a Kohaku

El decidido exterminador en cuanto se sintió en libertad tomó su hacha y corrió tras el escurridizo demonio

-Con cuidado mocoso- rio Ren con malicia –Yo me preocuparía más por llegar a la entrada, antes de que esa chica muera…- dijo el youkai antes de desaparecer en el aire

-Rin…- era el único pensamiento de Kohaku, al llegar al frente se vio rodeado de un extraño humo negro

-Que el juicio del corazón comience- se escucharon las voces de Aratani y Ren a coro

De pronto todo el humo se disipó y Rin pudo ver como sus amigos estaban flotando rodeados de unas cadenas negras, sus ojos estaban del mismo color.

-¡Amo!- gritó Rin desesperada

-No te preocupes…- la voz de Aratani botó por todo el cuarto –Ellos están pasando por una pequeña prueba-

*En la dimensión de los collares*

-¿Por qué el hechizo no funcionó en ella Aratani?- susurró Ren -La maldita tiene que tener alguna duda en su corazón ¿No?-

-No te preocupes Ren, del juicio del corazón nadie ha salido, y ella no puede ser diferente- contestó en voz baja Aratani

*En la visión de Jaken*

_-¡¿Dónde estoy?!- gritaba aterrado, ya que el demonio estaba en un pedazo de luz rodeado de una oscuridad terrible, de pronto un camino de luz apareció a su izquierda y al final se veía Sesshomaru llamándolo con una cálida sonrisa -¿Será que he muerto y mis deseos se han hecho realidad?- exclamo el youkai con los ojos brillosos -¡Espéreme amo bonito!- pero en cuanto se movió, otro camino de luz se creó a su derecha, al final de este se veía a la hermosa Akemi saludando a Jaken alegremente -¡¿Qué?!- pensó el confundido Jaken –Yo, yo… yo siempre he jurado seguir a mi amo en todo momento, pero… ¿Realmente quiero hacerlo sólo?- el demonio volteo a ver a Akemi y comenzó a pensar -¡Ya sé! Iré por Akemi y luego iremos con el amo bonito- dijo emocionado

-Has fallado el juicio del corazón- dijo la voz de Aratani

-¡¿El qué?!- gritó lleno de temor el youkai

*En la visión de Inuyasha*

-¿Qué clase de lugar es este?- dijo el hanyou, antes de siquiera terminar de decir estas palabras un camino de luz apareció delante de él, al final se veía a Kagome acariciando su panza con ternura -¡Cuánto ha crecido!- pensó el hibrido con los ojos llenos de luz -Que bella se ve Kagome…- dijo Inuyasha al mismo tiempo que comenzaba a caminar, estaba a la mitad del camino cuando de pronto la visión de Ekbi y Gifuto apareció delante de él, poco a poco la imagen fue cambiando hasta aparecer Inuyasha con una pequeño en brazos, llorando enfrente de la tumba de… -¡No! ¡No por favor! ¡Yo no puedo lidiar con un futuro así!- el camino sobre el que estaba caminando Inuyasha de desmorono

-Parece ser que tus miedos y dudas te han hecho fallar hibrido- se escuchó la voz de Ren

-¡No, Kagome!- gritó el hanyou

*En la dimensión del castillo*

Rin vio como de pronto las cadenas que rodeaban a Inuyasha y a Jaken comenzaban a apretarlos

-¡¿Qué les están haciendo?!- gritó Rin preocupada

-Han fallado el juicio- contestaron Aratani y Ren –Y ahora morirán-

-No puede ser- dijo la chica llena terror –Tengo que cortar esas cadenas a toda costa- la joven saco su espada y reviso que las cadenas alrededor de su amo siguieran de la misma manera –Usted está bien- sonrió la muchacha

*En la visión de Sesshomaru*

-¿Qué clase de truco sucio estarán usando?- pensó el demonio mientras sentía como el collar del aire en su pecho no detectaba ningún tipo de energía –Esto es diferente- continuó inmerso en sus pensamientos hasta que un camino de luz apareció a su derecha, al final se veía Aratani y Ren

-Si te nos unes, te dejaremos usar el collar del aire y nos haremos tus sirvientes- dijo Ren

-Te enseñaremos a usar todos sus poderes y te reconoceremos como nuestro amo- dijo Aratani –Serás el demonio más poderoso que haya conocido esta Tierra-

-Los tres conseguiremos el collar del fuego, queremos que un youkai con tu poder nos guíe en la dominación del mundo- continuó Ren

-Es todo lo que tú siempre has deseado Sesshomaru- exclamo Aratani –Poder…- dijo sonriendo maliciosamente

La visión se transformo mostrando a Sessomaru como un enorme y sumamente poderoso demonio que dominaba sobre todo y todos.

-¿Realmente creen que me tragare ese cuento?- dijo tranquilamente el youkai de cabello blanco

-Los youkais de la vida no pueden romper una promesa, nosotros juramos por nuestros collares cumplir todas y cada una de tus órdenes- dijeron a coro y Sesshomaru sintió como en el collar del aire se dibujaba una marca –Esta energía es aún más fuerte que la que sentí con anterioridad- pensó el demonio de ojos amarillos.

*En la dimensión de los collares*

-Parece ser que él accederá Aratani- dijo Ren –Aunque no me emociona la idea de ser su esclavo- añadió con molestia –Y lo peor es que juramos por los collares- suspiro

-Él no sabe que teniendo los cuatro collares podemos romper la promesa, además un poder como el de él nos ayudara mucho- dijo Aratani

*En la dimensión del castillo*

Rin continuaba intentando romper las cadenas que comenzaban a asfixiar a Inuyasha y a Jaken, pero parecían irrompibles, el sudor corría por su frente

-Ríndete niña, ellos han sido condenados por la dudas de su corazón- dijeron los malvados demonios

-¡Yo jamás me rendiré!- gritó Rin furiosa y decidida continuo golpeando las cadenas con su espada

*En la visión de Sesshomaru*

-Tú puedes ser mucho más de lo que fue tu padre- dijo Ren

-Con el poder de los collares, serás invencible- dijo Aratani

En el momento en el que Sesshomaru pensó en moverse un camino de luz apareció a su izquierda y en este vio una silueta

-¿Quién es?- se preguntó el youkai

-Maldita niña- pensó Ren

-Esa figura… la conozco, su olor es muy agradable, es muy cálida…¿A caso yo deseo algo más?-

*En la dimensión del castillo*

-Ríndete, no hay nada que puedas hacer- dijeron las voces de los demonios a coro

Las cadenas seguían apretando a Inuyasha y a Jaken, Rin cansada cayó de rodillas, lloraba amargamente –Debo de hacer algo…- pensaba la chica y miraba a sus amigos sufrir –Ellos siempre me han protegido… al igual que el señor Sesshomaru- la joven abrió sus ojos y vio la espada que estaba en su mano –Él me dio esta espada y yo… yo…- una lágrima cayó en la espada de la muchacha, el filo comenzó a verse envuelto en una brillante luz dorada, Rin estaba asombrada y sintió como las fuerzas le regresaban al cuerpo.

-¡¿Qué está pasando?!- preguntó Ren inquieto

-¡Yo la usare para proteger a mis seres queridos!- gritó la muchacha mientras cortaba las cadenas que lastimaban a sus amigos

*En la visión de Sesshomaru*

-¡Yo la usare para proteger a mis seres queridos!- se escuchó claramente y en el otro camino apareció la grácil figura de…

-¡Rin!- pensó el demonio abriendo sus ojos

-¡¿Escapo del juicio del corazón?!- gritó Aratani asombrada

Sesshomaru torno sus ojos rojos y despareció

Tras cortar la última cadena que ataba a Jaken, Rin fue atrapada por otras cadenas. Inuyasha y el pequeño demonio cayeron al suelo, tras un par de segundos recobraron el conocimiento, vieron como Sesshomaru peleaba contra Aratani y Ren venía tras de ellos. El hanyou lo ataco ágilmente con sus garras haciéndolo retroceder, el youkai verde jalo las cadenas que aprisionaban a Rin, las cuales cayeron rápidamente

-¡Mocosa reacciona!- gritaba el demonio agitando a la joven

La muchacha abrió rápidamente sus ojos -¡Están bien señor Jaken!- gritó alegre -¿Y el amo Sesshomaru?- preguntó y rápidamente fijo su visión en el guapo youkai, este desaparecía y aparecía por toda la habitación atacando a Aratani. Inuyasha continuaba cortando pedazos de carne que le surgían a Ren, de pronto su mirada se fijó en un exterminador que corría entusiasmado hacia ella.

-¡Kohaku!- exclamó alegre la muchacha y se lanzó a los brazos del chico

-Qué bueno que estas a salvo Rin- dijo el joven con un tono algo extraño que la muchacha notó

-¿Todo está bien Kohaku?- preguntó Rin

-¡Sí!- afirmó más seguro el exterminador –Ahora hay que ayudarlos-

Los ataques combinados del grupo comenzaban a complicar los movimientos de Aratani y Ren

-Será mejor que nos vayamos Ren- dijo Ararani mientras esquivaba el fuego de Jaken

Ren asintió con la cabeza y con un golpe alejó el hacha de Kohaku –Pero…- dijo el demonio de cabello castaño mientras veía como Sesshomaru desaparecía, su respiración no estaba tan agitada como en la batalla pasada

-¡No te preocupes!- gritó la demonio de cabello rosado y lanzo un pedazo de hielo que Rin cortó con su espada –No sabe cómo aparecer en lugares lejanos-

Aratani y Ren desaparecieron, Sesshomaru los siguió a esa dimensión, pero también se desvanecieron

-Cobardes…- pensó el cansado youkai y rápidamente regreso

-¡¿A dónde se han ido?!- gritó Inuyasha enojado

-Han escapado- contestó Sesshomaru con la respiración un poco agitada

-Amo- dijo Rin con una sonrisa al ver que el demonio estaba bien

Kohaku comenzó a caminar hacia la salida -¿A dónde vas Kohaku?- dijo la chica extrañada

-Quiero ir a ver a mi hermana… necesito platicar unas cosas con ella- dijo el exterminador con una mirada triste

-Yo… yo también tengo deseos de ver a Kagome- dijo Inuyasha sin alzar la mirada –Tengo que calmar mis miedos- pensó el hanyou

-¡¿Quieren volver?! Les recuerdo que tenemos un mes para planear el ataque al palacio y ustedes…- gritó Jaken exaltado

-Tal vez es por eso que debemos ir rápidamente a ver a nuestros amigos- dijo Rin con una sonrisa nostálgica

-Jaken, déjala ir… nosotros tenemos otros asuntos pendientes- dijo Sesshomaru caminando hacia Inuyasha –Tu poder no reacciona con el collar, así que solo intenta conservarlo hasta que regrese- dijo el demonio extendiendo el collar del aire, el hanyou lo tomó asombrado –Si lo pierdes, juro que te reviviré y te matare de nuevo- los fríos ojos amarillos del demonio demostraban que no estaba mintiendo. El hibrido simplemente lo tomó y gruñó.

-Amo…- dijo Rin al mismo tiempo que se acercaba al demonio -¿Vendrá por nosotros?- preguntó y sus brillantes ojos lo admiraron

-Sí- fue lo único que contestó de manera cortante antes de salir volando

-Eso… eso es más que suficiente- pensó la chica llevándose las manos al pecho

Kohaku se le quedo viendo y movió su cabeza en señal de un pensamiento que los perturbaba.

Rin, Jaken y Kohaku volaban sobre Ah-Un, Inuyasha saltaba por debajo de ellos, un maravilloso atardecer los bañaba en una luz anaranjada.

El rostro de la chica demostraba que estaba en una profunda reflexión

-¿Qué piensas Rin?- preguntó el exterminador

-En el juicio del corazón- contestó Rin –Me gustaría saber en qué consiste…-

-Creo que te muestra los deseos de tu corazón- dijo Kohaku con su mirada perdiéndose en el horizonte

-En donde tienes que definir tu verdadero deseo- añadió Jaken con pesadez

-Y luchar contra tus miedos y dudas- agregó Inuyasha

-Yo vi dos caminos, en ambos estaba mi amo Sesshomaru, pero…- pensaba la joven y apretó inconscientemente su espada –En uno de ellos él estaba en la cima de un palacio, siendo un gran jefe, se veía tan feliz. En el otro…- el corazón de la muchacha se aceleró –Él estaba conmigo, abrazándome, viviendo en nuestra aldea- El estómago de Rin se revolvió –Mi más grande deseo es verlo feliz, pero mi corazón sabe que eso solo puede ser sin que yo obstaculice su camino- Los ojos de la chica se enrojecieron –Creo que lo mejor será amarlo en secreto amo-

*Sobre un bosque muy lejano*

Un demonio de cabello blanco volaba por los aires, un pequeño youkai estaba aferrado a su estola, en su mente solo repasaba las visiones que había vivido en el castillo –La sangre que corre en mis venas es de un poderoso demonio y no dejare que unos estúpidos sentimientos humanos me…- pensaba Sesshomaru, cuando las palabras de Ekbi llegaron a su mente –Recuerda serle fiel a tu corazón- la imagen de la figura de Rin en el juicio llego instantáneamente –Mi corazón solo tiene un deseo y… ella no está en él-

Jaken que no había dejado de observar a su amo pensó –Usted es el único que puede traerle la felicidad a ambos-