(Muchas gracias por sus reviews, en verdad aprecio que sigan esta historia y sobre todo que la estén disfrutando. Sé que Sesshomaru está siendo muy orgulloso, pero no será fácil que deje a un lado este sentimiento de youkai)

*EN UNA CUEVA TENEBROSA*

-Aratani ¿Qué planeas hacer con estos sellos tan extraños?- preguntó Ren al ver como la demonio usaba la sangre de unas bestias para dibujar unos extraños sellos en papel

-Como se nota que no eras el más listo de nosotros Ren ¿A caso no recuerdas esta trampa?- contestó Aratani enseñadole los tres pergaminos que ya tenía hechos

Ren sonrío con malicia -¿Vamos a matar al hijo del general perro?- dijo con entusiasmo

-Sí, puedo sentir como el collar del aire ha cambiado de dueño, eso solo puede significar que él está solo- dijo Aratani con una risa malvada

*EN LA ALDEA DE RIN*

-¡Mamá! ¡Papá! ¡Están aquí!- gritó Myoki sumamente emocionado

-¡Azura ve a avisarle a Kagome!- le dijo Sango a su hija mientras se incorporaba

Miroku, su esposa e hijos esperaban fuera de su casa y veían como sus amigos se acercaban. Finalmente se encontraron frente a frente

-¡Tío!- gritaron los pequeños lanzándose cariñosamente a Kohaku

-¡Rin!- dijo Sango abrazando a la joven

-Qué bueno que estén aquí- dijo Miroku dándole una palmada en el hombro a Inuyasha

-¡Rin!- gritó Shippo emocionado que llego saltando del techo

-¡Que gusto me da verte!- dijo alegre la joven abrazando a su amigo

-¡Rin, tíos!- grito Azura quien venía a toda velocidad por el camino, detrás de ella iba Kagome corriendo lo más rápido que su panza le permitía -¡Inuyasha!- gritaba la sacerdotisa con el corazón desbordando de alegría

-¡No corras loca!- grito el hanyou furioso al mismo tiempo que saltaba veloz para evitar que su amada siguiera corriendo, por fin la tuvo entre sus brazos con la respiración agitada -¡¿Estas demente o qué te pasa?! Estas embarazada no deberías correr de esa manera que tal si…- el regaño del hibrido sería detenido por el llanto de Kagome.

-¡Te vas y no sé nada de ti, si estas vivo o no, y ahora que te veo solo quiero estar pronto a tu lado, porque te amo!- decía con amargura la sacerdotisa y hundía su rostro en el pecho de Inuyasha

-Kagome yo…- susurró el hanyou acariciando el cabello de la mujer

-¡Pero siempre eres un insensible!- gritó Kagome furiosa separándose del hibrido -¡Te odio!-

-¡Pero sí acabas de decir que me amas!- gritó Inuyasha molesto

-¡Pues ya cambie de opinión!- le contestó la sacerdotisa enojada

Rin rio al ver como sus amigos se demostraban su amor de modo tan particular, la joven se sentía muy dichosa por verlos de nuevo, básicamente se habían convertido en su familia, en especial Kaede, pero su mirada se perdería en el cielo nocturno con una sola persona en mente.

*EN UN TERRITORIO LLENO DE LAVA HIRVIENTE*

Dos pedazos blancos y enromes brillaban en el suelo

-Pero ¿Qué es esto?- se dijo a si mismo Totosai -¡Son los restos del colmillo de Sesshomaru!- exclamo sorprendido -¿Será que por fin ha logrado ver la conexión?- pero así como comenzaron a brillar se apagaron –Vaya muchacho tonto, aún no se ha dado cuenta del enorme poder que tiene- el anciano volteo al cielo estrellado –Inu-No-Taisho te fuiste muy pronto… aún le faltaba una lección por aprender-

*DE VUELTA EN LA ALDEA DE RIN*

El día siguiente transcurrió con mucha normalidad, pero con igual felicidad, pronto Rin puso al corriente a sus amigos.

-Aun así me parece extraño que tanto Inuyasha como Sesshomaru pudieran usar el collar del aire- dijo Sango mientras terminaba de recoger unas papas

-No es raro- contestó Kaede al mismo tiempo que le quitaba las raíces a otras papas –Es obvio que estos collares responden a las esencias, tanto Inuyasha como Sesshomaru tienen la esencia del cuerpo de un demonio-

-Pero al ser Sesshomaru un demonio completo él sí pudo usar todo el poder del collar-agregó Kagome y echaba los vegetales limpios en un canasto

-Pero no hay duda de que usarlos es sumamente complicado- pensaba Rin con temor al recordar la imagen de su amo después de haber usado el collar del aire

-¿Y qué ha dicho Kohaku sobre la princesa?- preguntó Shippo sacando a la joven de sus pensamientos

-No ha querido hablar conmigo sobre eso- contestó Rin triste –Pero ha de estar muy afligido, él siempre ha hablado de la princesa con mucho cariño y no sabemos cómo ayudarla en su situación actual-

-No están seguros de poder separar el alma de Aratani del cuerpo de ella, así que si la destruyen…- dijo Kaede

-No te preocupes Rin- dijo Sango con una sonrisa –Creo que él y Miroku están hablando de eso, además estoy segura de que algo se les ocurrirá-

-Sí- afirmó Rin con una bella sonrisa

*EN UN LUGAR ALEJADO*

Miroku y Kohaku regresaban de expulsar unos demonios de un templo cercano, en retribución les habían dado dos pequeñas, pero valiosas piezas de oro, por lo que el codicioso de Miroku iba muy feliz.

-Con esto podremos comprar muchas cosas sí señor- dijo el monje confiado

-Miroku…- dijo Kohaku con una expresión muy seria –Necesito que me ayudes a hacer algo, porque… necesito hacerlo muy bien-

El monje notó la repentina seriedad del joven -¿Y qué es eso tan importante si se puede saber?- preguntó

-Es sobre Rin…- contestó el joven

Más tarde, esa noche, todos cenaban en casa de la anciana Kaede

-¿Por qué Miroku habrá insistido en que cenáramos juntos aquí?- preguntaba Inuyasha molesto por tener que cargar la vasija de sake que Kohaku le había encargado -¡Y además con esta ropa tan estorbosa!-

El monje dijo que quería que se sintieran como en una gran celebración e invito a todos a usar sus mejores ropas

-Pues no lo sé, pero tenía razón en que hace tiempo que no lo hacíamos, además es bonito tener una cena elegante de vez en cuando- contestó Kagome con una sonrisa, de pronto su estómago sonó y la sacerdotisa se ruborizó –Creo que este bebé ha heredado tu apetito- dijo con una sonrisa traviesa

De pronto Inuyasha bajo la mirada y detuvo su caminado –Kagome… no creo poder ser un buen padre- dijo cabizbajo

-¿Por qué dices eso?- preguntó la mujer viéndolo con sopresa

-Porque… tú eres muy buena para demostrar amor y yo… yo no sé qué hare cuando…- la voz del hanyou se volvió temblorosa –Cuando tú ya no estés-

Un viento frío comenzó a correr, Kagome se sentía congelada ante las palabras del hibrido, pero pronto se acercó a él y tomo su mano colocándola en su vientre –Cuando yo ya no este, éste pequeño sí estará, recordándote lo bella que es la vida y así…- la sacerdotisa tomo con su otra mano el rostro de Inuyasha –Y así podrás amarlo como lo haces conmigo-

-Kagome…- susurró el hanyou mientras sentía como su corazón se aceleraba

-¡Chicos si no entran la comida se va a enfríar!- gritó Sango

-¡Vamos!- contestó la sacerdotisa entrando con Inuyasha tomados de la mano

Finalmente todos se sentaron, se encontraban muy felices de estar reunidos, pero Rin sentía una profunda intranquilidad –Amo no sé porque mi corazón me dice que algo no está bien, siento que tengo que estar a su lado- la joven sería sacada de sus pensamientos por la voz de Kaede

-¡Rin!- dijo en voz alta la anciana

-Lo siento abuela ¿Qué decías?- dijo la chica

-Que ya que tú hiciste la cena, nos hagas el favor de comenzar con este delicioso banquete- dijo Kaede

-Sí abuela- contestó la joven con una bella sonrisa –Muchachos esta cena la prepare a petición de Miroku debido a que quería celebrar una ocasión muy especial, así que espero que la disfruten y ¡Que aproveche!- agregó la muchacha al mismo tiempo que hacía una reverencia

Durante la cena Kohaku no dejaba de ver a la distraída y hermosa Rin, pero sus ojos revelaban un toque de nostalgia –Kohaku… ¿En qué estás pensando?- se preguntó a si mismo Miroku

*EN UNAS TIERRAS ALEJADAS CERCANAS AL SUR*

-Mi amo casi no ha hablado desde que nos separamos de la mocosa ¿Qué tanto estará pensando? Tal vez en la extraña manera en que Bakusaiga brilló hace unas horas…- se preguntaba a si mismo Jaken –Sin mencionar que decidió dejarle el collar del aire a Inuyasha, no estoy muy seguro de que eso haya sido una muy buena idea, sé que no es tan inútil, pero lo más normal sería que los atacaran- suspiró

Poco sabia el pequeño demonio que la mente de su amo seguía confundida por el extraño comportamiento de su espada y las visiones que había tenido en aquel palacio –Lo que más deseo es el poder… me convertiré en el demonio más fuerte que alguna vez se haya visto y no dejare que un tonto sentimiento humano me lo impida- concluía Sesshomaru mentalmente

-Amo ¿Cuándo entraremos a las tierras del Sur?- preguntó finalmente el youkai verde, pero no recibió respuesta alguna

-Amito… que ¿Ya no me quiere?- pensaba Jaken con los ojos llorosos

-Alto- dijo Sesshomaru autoritariamente

El pequeño youkai se detuvo inmediatamente -¿Qué pasa amo?- preguntó asustado

Un filoso pedazo de hielo salió volando de la nada, el demonio de cabello blanco lo destruyo con su puño cuando este estaba a unos centímetros de su cara

-Qué hábil eres Sesshomaru- dijo Aratani apareciendo entre los árboles

Un enorme puño salió por debajo de la tierra, el youkai lo corto con sus garras y Jaken salió volando, en cuanto cayo un enorme pedazo de hielo se formó alrededor de él.

-¡Amo boni…!- gritó el pequeño demonio antes de quedar completamente congelado

-Creo que por fin jugaremos en serio- agregó Ren con una sonrisa maliciosa

Aratani convirtió su brazo en un enorme pedazo de hielo y lanzó un peligroso ataque -¡Es hora de que mueras!- gritó la furiosa demonio, Sesshomaru esquivó el fuerte golpe que sólo dejó un enorme agujero en el suelo.

-No pretendo morir en una pelea con un ser tan asqueroso- dijo Sesshomaru mientras sacaba a Bakusaiga y cortaba por la mitad a Ren que había salido por detrás.

Sesshomaru movía su espada a una velocidad impresionante y aunque la mayoría de los golpes lastimaban a Ren o hacían que retrocediera Aratani, su habilidad de traspasar las dimensiones hacía que la pelea no estuviera en igualdad de condiciones.

Sesshomaru lanzó un poderoso ataque que obligo a los malvados demonios a retroceder, unos segundos después Aratani gritó -¡Ren ahora!- y lanzó unos pergaminos alrededor de Sesshomaru, el demonio de cabello castaño se apresuró a lanzar también los suyos, en un abrir y cerrar de ojos el youkai de ojos amarillos estaba encerrado en un extraño círculo. Aratani y Ren juntaron sus manos, unos extraños rayos rosados salieron de los pergaminos dirigiéndose directamente a Sesshomaru; él cual inmediatamente se sintió más pesado.

-Estos pergaminos purifican a los demonios- gritó Aratani apareciendo delante del youkai de cabello blanco y dándole un fuerte golpe que provoco que se impactara con el círculo alrededor de él.

-¡Así ya no eres tan fuerte ¿Verdad?!- río Ren maliciosamente

-Es lamentable que no hayas aceptado nuestra oferta, ahora morirás- agregó Aratani convirtiendo su brazo en hielo

Sesshomaru se reincorporo rápidamente con una sonrisa en su rostro –Ya me cansé de estos juegos- dijo y sus ojos se tornaron de color rojo, Bakusaiga comenzó a llenarse de una enorme cantidad de rayos verdes –Aquí termina todo- amenazó el demonio mientras comenzaba a lanzar mortales ataques al par de villanos.

A pesar de que los ataques comenzaban a cansar a Ren, eran mayoría y apareciendo de la nada Aratani pegó un pergamino en la pierna de Sesshomaru.

-Será mejor que te des por vencido- gritó la demonio -¡Este será tu fin!-

*EN LA ALDEA DE RIN*

Terminaban de dejar los platos en la cubeta de afuera de la cabaña cuando Rin casi tiró uno de los platos ante una terrible sensación de alerta que la invadió de repente

-¿Qué pasa Rin?- preguntó Shippo asustado al mismo tiempo que dejaba el plato que había salvado

-Es sólo que tengo un muy mal presentimiento Shippo, siento como si algo malo le hubiera pasado a…- la joven detuvo sus palabras

-¿A Sesshomaru?- preguntó el zorro con seriedad

La chica solo movió la cabeza en señal de afirmación

-Bueno… él es muy poderoso, no creo que se algo malo Rin- dijo Shippo tratando de calmar a su amiga

-Espero que sí- murmuró la joven mientras terminaba de secar su kimono –Me lo regalo mi abuela y Sango insisitió en que lo usara hoy- agregó la muchacha limpiándose con una mirada triste

–¡No te preocupes Rin!- dijo anímicamente el zorro -Si pasa el tiempo y no te tranquilizas… yo te acompaño a buscarlo-

-Gracias Shippo- dijo Rin con una linda sonrisa

-¡Rin, Shippo, vengan para acá!- gritó Miroku

Los chicos se apresuraron a entrar en la cabaña

El monje aclaró su garganta –Bueno amigos, como les dije desde la mañana, quería que el día de hoy fuera una gran celebración puesto que…- el hombre volteo a ver a Kohaku que rápidamente se puso de pie

Todos se quedaron viendo la escena bastante confundidos

Miroku prosiguió -… esta noche, en la cabaña de la anciana Kaede, que básicamente se ha convertido en la tutora de Rin, yo…- dijo el monje con un rostro sumamente nostálgico –Esposo de la hermana mayor de Sango, en representación del… padre de Kohaku- el exterminador bajo la mirada –Vengo a acompañarlo a…-

-Pedir tu mano Rin- interrumpió el chico viendo a su amiga fijamente a los ojos

La muchacha abrió sus maravillosos ojos oscuros en señal de la sorpresa -Kohaku…- pensó la joven mientras sentía que el suelo bajo sus pies se destrozaba y caía en un profundo vacío

*EN UNAS TIERRAS ALEJADAS CERCANAS AL SUR*

Los movimientos de Sesshomaru se hicieron más lentos y comenzaba a sentir la fatiga del hechizo de Aratani.

-A este paso morirás-dijo Ren triunfante

-Tus amenazas no servirán- dijo el demonio de cabello blanco al mismo tiempo que cortaba la cabeza del youkai de ojos verdes

-Descuida, después mataremos a esa humana llamada Rin- dijo Aratani tomando a Bakusaiga, su gélida mano comenzó a congelar la espada –Para que así se vean en el otro mundo-

Por primera vez en muchos siglos, Sesshomaru comenzó a dudar si... podría ganar esta batalla