Bakusaiga se comenzaba a congelar casi en su totalidad, Sesshomaru sentía cada vez su cuerpo más pesado, usando sus garras hico retroceder a Ren que llegaba por su espalda, pero en cuanto hizo esto una figura de hielo de Aratani lo golpeo en el hombro.

-¿Vas a empezar con tus trucos sucios?- dijo Sesshomaru mientras recuperaba el equilibrio

-A veces hay que jugar así para ganar-contestó la miserable demonio –Esos pergaminos no te dejaran adoptar tu figura demoníaca y su poder solo puede ser retirado usando los collares de la vida-

-No requerí de tomar mi verdadera forma la última vez que peleamos, si no mal recuerdo terminaron huyendo como los asquerosos cobardes que son, pero esta vez… no irán a ningún lado- dijo el youkai de cabello blanco

-No me hagas reír- gritó burlonamente Ren –No creo que estés en posición de amenazar-

* EN UNAS TIERRAS LLENAS DE LAVA*

Un mal presentimiento recorrió el cuerpo de Totosai, se quedó reflexionando y tras unos momentos exclamó para sí mismo –Sesshomaru, tienes más poder del que crees ¿Por qué no eres sincero contigo mismo?-

*EN UNAS TIERRAS AL SUR*

-¡Voy a acabar contigo para después comerme a esa niña!- exclamó Ren mientras sus puños crecían de manera grotesca y comenzaba a lanzar peligrosos golpes hacia Sesshomaru

-Ese inútil de Inuyasha no podrá protegerla…- pensaba el demonio mientras sus ojos amarillos estaban alertas ante todo ataque, de pronto un sentimiento de enojo comenzó a invadirlo –No puedo dejar que un ser tan vil se te acerqué- ante este pensamiento Bakusaiga comenzó a palpitar

-Hay algo raro con esa espada- pensó Aratani al sentir el poder que comenzaba a emitir el arma –Tengo que hacer algo- inmediatamente después la demonio creo decenas de figuras de hielo que comenzaron a atacar a Sesshomaru

-¿Qué está pasando con Bakusaiga?- pensaba el demonio de ojos amarillos –Lo que sea, Aratani ya se dio cuenta, la mayoría de sus ataques son con el objetivo de quitármela- seguía analizando Sesshomaru al mismo tiempo que cortaba las mortales figuras humanoides de hielo

Una enorme roca saldría del costado derecho del demonio de cabello blanco lanzándolo un par de metros.

-Esa niña se pondrá muy triste cuando mueras Sesshomaru- dijo Ren burlonamente –Pero no te preocupes… ¡Me encargare de llevarle tu cabeza!- el demonio intento patear a Sesshomaru con su amorfa y gigante pierna

El youkai de cabello blanco comenzó a sentir una terrible impotencia –Maldita sea… no puedo perder esta batalla… yo no puedo perderte de nuevo… ¡Rin!- pensó Sesshomaru y sus espadas comenzaron a temblar

-Ahora entiendo porque Aratani dirigió sus figuras de ese modo- pensó Ren al mismo tiempo que retrocedía –Esas espadas son un peligro-

*EN UNAS TIERRAS LLENAS DE LAVA*

Los dos pedazos restantes del colmillo de Sesshomaru comenzaron a temblar, Totosai caminó rápidamente hacia ellos –No cabe duda de que tu poder ya está a la altura de tu padre, pero… ¿Realmente podrás liberarlo?- el viejo volteo hacia el cielo y vio la brillante luna creciente –Ya tienes el poder de unir el sol y la luna, sólo tienes que encontrar el hilo-

*EN UNAS TIERRAS AL SUR*

-¿Qué les está pasando?- pensaba el demonio de ojos amarillos -¿Qué es esta energía?- el estar inmerso en sus pensamientos provocaría que una de las figuras de Aratani lo golpeara y terminara en el suelo

-Bakusaiga… Colmillo Sagrado…- pensaba Sesshomaru y vio ambas espadas -¡Yo usare su poder para terminar con esto!- gritó el youkai mientras sacaba a Colmillo Sagrado de su funda y regresaba a la batalla

-Esa espada tiene una extraña esencia, pero… ¿Por qué si la sacó no la está usando para atacar?- pensaba Ren

*EN LA ALDEA DE RIN*

-Kohaku- dijo Rin aterrada mientras apretaba su kimono con fuerza –Yo…-

Súbitamente todos voltearon al otro extremo del cuarto al sentir una onda de energía, la joven corrió para quitar la cortina que dividía su "habitación" ahí se encontró con la espada que le había dado su amo, la cual estaba temblando en su funda

-La espada que me regaló mi amo… ¡No puede ser! ¡¿Le habrá pasado algo?!- pensaba Rin con desesperación mientras observaba el extraño fenómeno

*EN UNAS TIERRAS DEL SUR*

-Parece ser que esa espada no sirve para nada- rio Aratani al mismo tiempo que sus figuras intentaban arrebatar a Bakusaiga de las manos de Sesshomaru.

-Esta espada nació de mi propio poder y esta otra es herencia de mi padre ¡Y con ellas te destruiré!- gritó decidido el demonio ojos amarillos.

Ren atacó a Sesshomaru por la espalda, este salió volando directamente hacia Aratani quien había convertido su brazo en un filoso pedazo de hielo, el cual atravesó el torso del demonio de cabello blanco.

La sangre brotaba abundantemente del estómago del demonio -¡Lo mejor será que te rindas!- gritó la malvada youkai -Esa niña no soportara tu muerte- dijo riéndose al ver como Sesshomaru bajaba su cabeza lentamente –Y entonces… la haré gritar de agonía mientras me robó su destrozada alma-

El demonio de cabello blanco comenzó a sentir una gran desesperación –¡Rin se tiene que quedar a mí lado!- pensaba, de pronto Bakusaiga comenzó a brillar junto con Colmillo Sagrado

*EN LA ALDEA DE RIN*

-¡Rin no!- gritó Kohaku en cuanto vio como la muchacha corría hacia la espada y la sacaba de su funda. Para sorpresa de todos la espada brillaba y liberaba una energía impresionante

*EN UNAS TIERRAS DEL SUR*

Sesshomaru se liberó del brazo de Aratani con un gran salto –Maldita…- pensaba mientras sentía como su frente se llenaba de un sudor frío -¡No puedo perder! ¡No puedo permitir que ellos vayan tras Rin!- los sentimientos del demonio eran tales que sus ojos se tornaron de color rojo, Bakusaiga se comenzó a rodear de cientos de pequeños rayos de color verde, el brillo en las espadas aumentó más y más -¡Yo Sesshomaru, usare este poder para protegerte!- gritó el youkai de ojos amarillos a la par que blandió ambas espadas creando un potente ataque de rayos verdes y negros que golpeo directamente a Aratani y a Ren.

-Que tonto… basta que nos pasemos a la dimensión de los collares para esquivar su ataque- pensaba Ren, pero en cuanto él y Aratani pasaron a esa dimensión, los rayos del ataque de Sesshomaru los siguieron

-¡Imposible!- pensaba Aratani desesperada -¡Ren tenemos que irnos muy lejos!- gritó despavorida, pero el cuerpo de su malvado compañero ya había sido completamente destruido, como pudo la malvada youkai tomo el collar de la tierra y se desvaneció.

Acto seguido el hielo alrededor de Jaken se esfumo también, tras caer el pequeño demonio alzo la mirada para ver con pánico como la figura de su amo comenzaba a caer hacia adelante; paso menos de un segundo para que Colmillo Sagrado envolviera a Sesshomaru en una extraña luz negra. Jaken se lanzó hacia la estola de su amo y también desapareció envuelto en el poder de Colmillo Sagrado.

*EN LA ALDEA DE RIN*

La espada que sostenía Rin dejo de brillar, la chica se le quedo viendo con una mirada llena de intriga, en un abrir y cerrar de ojos la guardo en su funda y se la colgó en su cintura. Rápidamente comenzó a correr por toda la casa guardando varias hierbas y medicinas en su bolso.

Shippo se apresuró a ayudarla -¿Quieres que vaya contigo?- le preguntó en secreto

-No te preocupes, creo que prefiero ir sola- le contestó la joven en un murmuro

En un instante Rin ya estaba corriendo fuera de la casa en dirección a donde dormía Ah-Un

-¡¿A dónde cree que va esa niña?! Ni siquiera ha respondido ¡Ri…!- gritó enojado Inuyasha, pero su protesta sería detenida al sentir una cálida mano sobre la suya

-Déjala ir- dijo Kagome viendo al hanyou con un mirada autoritaria –Después te explicare todo-

A excepción del híbrido, todos en el cuarto tenían una idea de lo que pasaba por la mente de la chica.

La joven colocó una mano en cada cabeza de Ah-Un y viéndolo fijamente dijo -Ah-Un, yo sé que ustedes saben en dónde está el amo, por favor… - el brillo y sinceridad en los ojos de la muchacha captaron la atención del dragón –Por favor… llévenme pronto a su lado- Tras pronunciar estas últimas palabras Rin saltó ágilmente al lomo de la bestia.

-¡Rin!- el gritó de Kohaku que llegaba corriendo paralizó a la chica, en cuanto estuvo frente a ella sus miradas se cruzaron, el silencio se hizo presente y la joven fue víctima de un terrible sentimiento de tristeza.

-Rin sé que no puedo detenerte, pero creo que los dos debemos de pensar en nuestro futuro, sé que podemos hacernos felices y…- el exterminador comenzó a hablar mientras iba bajando su mirada

-Tienes razón…- fue lo único que contestó la chica al mismo tiempo que volteaba la cara –Cuando regrese tendrás mi respuesta, en verdad lo siento…- dijo la joven en voz baja y jalo las riendas de Ah-Un; tras unos segundos su figura se iba perdiendo en la oscura noche.

-Yo no estoy muy seguro- dijo el monje Miroku que caminaba lentamente hacia Kohaku

-¿Sobre qué?- preguntó el muchacho confundido

-De que tengas la razón- agregó el monje sin saber que Sango los observaba a lo lejos.

*EN UN DESIERTO ALEJADO*

Una Aratani muy mal herida caminaba con dificultad por unas dunas –Aún no puedo creer que un demonio como él tuviera tal poder- la demonio bajo su mirada al collar de la tierra que sostenía en su mano –Y tú imbécil te dejaste desintegrar- la piedra brillo un segundo, como en señal de que el malvado Ren la escuchaba –Tendremos que hacerte un nuevo cuerpo pronto- agregó al aire la malvada demonio -¿Cómo es que ese ataque atravesó las dimensiones?- pensaba para sí misma al mismo tiempo que recordaba la batalla –Pero estoy segura que esa espada que no usabas para atacar tiene algo que ver-

*EN UNA TIERRA LLENA DE LAVA*

-Revelaste casi todo tu poder- dijo Totosai sin dejar de ver los pedazos del colmillo de Sesshomaru –Por un momento encontraste el hilo…- el anciano comenzó a caminar fuera de la cueva –Bakusaiga, una espada que surgió de tu deseo de poder; Comillo de Sol, el verdadero nombre de la espada que le diste a esa niña, una espada creada por tu deseo de protegerla. Como el Sol y la Luna, dos espadas con propósitos sumamente distintos, pero unidas por el deseo en tu corazón- pensaba el viejo mientras veía como la luna creciente se elevaba en la bóveda celeste –Y el hilo, Colmillo Sagrado, una espada capaz de regir en el mundo de las almas, con el poder de traspasar este mundo, un arma con mente propia- una estrella fugaz alumbro el cielo por un instante –Aún recuerdo tu deseo Inu-No-Taisho-

*EN UN PALACIO AL OESTE*

Sesshomaru apareció sobre un elegante futón y Jaken salió volando por el piso del cuarto de su señor

-¡Amo bonito!- gritó el pequeño demonio mientras corría hacia donde estaba su amo, pero no obtuvo respuesta alguna, los ojos del poderoso youkai continuaban cerrados -¡Amo no me diga que está muerto!- gritó el demonio verde al mismo tiempo que lloraba desesperadamente

Pasaban las horas y Sesshomaru no recuperaba la conciencia, Jaken entró en pánico, lo único que podía hacer era poner vendas sobre la enorme herida que tenía su amo en el torso. De pronto un sonido familiar lo haría asomarse velozmente por la ventana

-¿Dónde estamos Ah-Un?- preguntó Rin al ver un gigantesco palacio con una hermosa fachada, pero que claramente seguía en construcción, dos demonios hurón que vigilaban la entrada se le quedaron viendo con desconfianza, pero la dejaron aterrizar en el patio delantero.

-¡Mocosa!- gritó Jaken con fuerza desde una ventana muy alta –¡Ven pronto, el amo está herido!- las palabras del pequeño youkai hicieron que Rin sintiera una puñalada en el estómago. La chica dejo al dragón y subió las escaleras lo más rápido que pudo. En cuanto encontró la habitación, abrió la puerta bruscamente, la imagen de su amo con los ojos cerrados y con esta mortal herida en su torso hizo que su corazón le doliera.

La joven cayó de cuclillas a lado del imponente demonio y sus ojos se llenaron de lágrimas –Amo…- dijo con un hilo de voz

En medio de la oscura noche la herida del demonio había sido completamente tratada y envuelta en unos vendajes que servían para aplicar un remedio hecho por Rin, a pesar de eso la chica continuaba viendo a su amo con unos ojos de infinito pesar.

-Con tus cosas raras mejorara pronto, ya lo verás- dijo Jaken tratando de calmar a la joven, y a sí mismo

-Todo es mí culpa- la muchacha apretó los puños –No debí volver a la aldea y debí haberle insistido en que se llevara el collar del aire-

-No sabías lo que iba a pasar niña- agregó el pequeño demonio comprensivo

-Ya debe de estar la medicina- dijo Rin sin aparentemente haber escuchado las palabras del demonio verde, destapo una olla y sirvió un líquido de color violeta –Debemos darle esto señor Jaken-

Con ayuda del pequeño youkai, enderezaron al demonio, con sumo cuidado y cariño la muchacha vació un poco del contenido en sus labios, para alivio de la chica su amo tomó algo del té. Llena de dicha la joven sonrió más calmada.

-Te dije mocosa- dijo Jaken con una mezcla de tranquilidad y triunfo

-Me siento muy feliz por saber que al menos una vez, fui yo quien pudo ayudarlos- dijo la muchacha con voz cabizbaja

-¡No te pienses hacer una holgazana!- dijo el demonio verde molesto –Ya que he visto que sí sabes lo que haces, te dejare hasta curarme a mí-

Rin sonrío con amargura -Tal vez ya no nos veamos tan seguido señor Jaken…-dijo la chica mientras sentía un incómodo frio en su pecho

-¿De qué hablas mocosa?- preguntó extrañado Jaken

-Kohaku me pidió matrimonio…- exclamó finalmente la joven

Los ojos del demonio verde se abrieron llenos de sorpresa -¡¿Le dijiste que sí?!- gritó incrédulo

-Aún no le he dado mi respuesta- contestó la muchacha y las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos

-¿Por qué lloras?- preguntó el pequeño youkai viendo a Rin con compasión

-Porque mi mente y mi corazón no se ponen de acuerdo- contestó sollozando la chica –Y eso hace que me duela mucho…- la joven se lanzó al pecho de Jaken.

El pequeño demonio le acarició el cabello –Rin me gustaría ayudarte, aún no termino de entender que pasa por la cabeza del amo bonito, él te necesita…, pero no estoy seguro de que puedo aceptarlo- pensó el youkai verde

Rin pasó casi toda la noche en vela, la preocupación que sentía por su amo y la inmensa tristeza le provocaba insomnio, antes de conciliar el sueño a altas horas de la madrugada dejo una sopa calentándose en el fuego.

Sesshomaru abrió sus ojos con calma, lentamente se sentó sobre el futón, vio como Jaken estaba profundamente dormido en una esquina, Rin estaba acostada frente a él, los rayos del amanecer bañaban su cuerpo y el resplandor sobre su piel hacia que se viera como un ángel. El demonio detuvo su mirada en los inflamados ojos de la chica, era evidente que había pasado largas horas llorando.

-No cabe duda que a pesar de todo sigues brillando igual que el sol- pensó el youkai y con su mano retiró un mechón de cabello que caía sobre la frente de Rin, sus ojos voltearon a la espada que tenía en su cintura –Estuviste conmigo, aun no entiendo bien cómo- de pronto una idea vino a la mente de Sesshomaru –Colmillo de Sol…- susurró el demonio. La imagen de la chica hizo que el corazón del demonio se sintiera cálido –Rin… despierta- dijo el youkai en voz baja –Rin…-

La voz de su amo hizo que la muchacha abriera rápidamente los ojos, al verlo sus ojos se llenaron de luz y una enorme sonrisa se dibujó en su rostro –Amo…- la chica bajo su mirada –Estoy tan feliz…-

Sesshomaru jalo súbitamente a Rin hacia su pecho –Tú representas un gran problema para mí…- dijo el demonio acercando aún más a la chica, la cual temblaba ante la impulsividad y proximidad con su amo, a pesar de eso sus palabras la hirieron. El demonio río con ironía y pensó –Es increíble lo que estoy haciendo-

-Amo… yo lo lamento mucho- murmuró la joven con pesar

-Mírame- le ordenó el youkai

La muchacha sentía sumamente confundida, creía que el pecho le explotaría al mismo tiempo que alzaba la mirada, cuando sus bellos ojos negros se toparon con los de su amo, Rin sintió que el tiempo se detenía

-Quiero que tus ojos siempre muestren la calidez de tu alma- pensaba Sesshomaru –Quiero que seas feliz- finalmente dijo -¿Recuerdas que cuando eras niña me prometiste que siempre me obedecerías?- La pregunta del demonio solo hizo que la mente de Rin se confundiera más, por lo que solo pudo asentir con la cabeza –Sonríe para mí- exclamó el youkai

Ante las palabras de su amo, la simple emoción hizo que la chica sonriera con sinceridad

-¡Huele a comida!- gritó Jaken al oler la sopa, el pequeño demonio corrió emocionado a la olla, pero un libro volador lo tiraría al suelo

En un instante la joven se puso de pie y comenzó a servir la sopa en unos elegantes tazones, mientras aún intentaba disimular el rubor de sus mejillas, la divina sonrisa en su rostro bastaba para ver que todo el dolor en su corazón comenzaba a desvanecerse.

Cuando terminaron de comer, Rin dijo-Amo… iré por un poco más de agua para limpiar su herida-

-Jaken ve con ella- dijo Sesshomaru

Había un riachuelo muy cerca del palacio, al salir los demonios hurón que Rin había visto al llegar seguían ahí, no dejaban de verla llenos de curiosidad

-Señor Jaken ¿Quiénes son ellos?- susurró la chica al oído del pequeño demonio

-Son algunos de los guardias del palacio del amo- contestó el youkai verde

-¿Dónde están los demás?- preguntó la joven

-Hay otros diez más en la salida trasera y otros dos grupos de 5 que patrullan el perímetro- dijo Jaken

-¿Por qué no hay dentro del palacio?- preguntó la muchacha

-El amo ha ordenado que hasta que se termine de construir el palacio, solo pueden entrar los obreros- contestó el demonio verde mientras se comenzaba a molestar por las preguntas de Rin

-¿Y por qué no hay nadie trabajando ahora?- preguntó la chica colmando la paciencia del pequeño youkai

-¡Están en sus dos días de descanso, trabajan cinco días sin parar, lo único que falta es el salón de fiestas, el pozo se pondrá a funcionar la próxima semana, sí hay un establo para Ah-Un, el amo no ha dicho nada de los muebles y sí tendrá un jardín!- gritó enojado Jaken hasta quedar jadeando

La chica se le quedó viendo sorprendida –Creo que ya no le preguntaré nada- pensó con una sonrisa traviesa

Regresaban del río cuando escucharon unos gritos, pese a las advertencias de Jaken la joven salió corriendo en esa dirección, se encontró con una demonio tejón y su cría, estaban siendo atacadas por decenas de horribles demonios.

-¡Escuincla corre, tenemos que ir por el amo!- gritó el demonio verde asustado

Los temibles demonios se acercaban lanzando peligrosas mordidas, pero la muchacha los alejaba hábilmente con su espada, escuchaba como la pequeña cría de tejón lloraba llena de miedo, su madre la protegía entre sus brazos.

Un demonio aventó a Rin contra un árbol

-¡Mocosa!- gritó el pequeño youkai lleno de miedo -¡Vámonos!-

-No puedo hacer eso…- contestó la chica incorporándose con dificultad, volteo a ver a la tejón que la miraba con ojos de súplica –Ese día nadie ayudo a mi familia o a mí, ahora yo puedo hacer algo…- la muchacha tomo a Colmillo de Sol con fuerza entre sus manos –Con esta espada las protegeré a ellas y a usted señor Jaken- dijo la joven con decisión, la espada comenzó a brillar, ante el poder que comenzó a surgir de ella los demonios comenzaron a retroceder –Por fin entiendo cómo usar esta espada amo- pensó Rin con seguridad –Por favor, préstame tu poder una vez más… para proteger a quien mi corazón desee-

-¡Fuera de aquí!- gritó la chica con fuerza blandiendo la espada y destruyendo a todos los demonios con unos rayos dorados, sus piernas se vencieron, terminó en el sueño con una sonrisa triunfante

-¡¿Estás bien niña?!- preguntó Jaken aterrado al mismo tiempo que corría hacia la joven

-Sí, estoy bien- la muchacha dirigió su mirada a la tejón -¿Ustedes están bien?-

Con lágrimas en los ojos la tejón asintió y abrazó con alegría a su cría –Siempre estaremos en deuda con usted señorita- dijo la madre

-¡Pues si quieren pagarla sean más cuidadosas, por eso el amo ha establecido en qué lugares pueden poner sus aldeas!- gritó Jaken enokado

-Pero supuestamente estamos en territorio seguro gran señor Jaken- contestó la tejón

-¡Es cierto!- pensó el demonio verde preocupado –Rin debemos de informarle esto al amo bonito-

La muchacha se despidió de la tejón y salió corriendo junto con Jaken, era medio día para cuando subieron a la habitación de Sesshomaru, el cual prácticamente ya no tenía ninguna herida, se encontraba sentado sobre el futón revisando unos mapas.

-¡Amo Sesshomaru estábamos cerca del riachuelo cuando…!- gritó Jaken presuroso

-Lo sé- interrumpió el demonio de cabello blanco con voz potente –Los demonios están saliendo de sus escondites, están volando hacia el noreste, no dudo que Aratani y Ren tengan algo que ver, pero… por el momento tengo que quedarme para dejarles en claro de quién son estas tierras- añadió Sesshomaru molesto -Es por eso que…- sus bellos ojos amarillos que ahora se veían completamente fríos se posaron en Rin –Ahora este no es un lugar para los humanos-

Las palabras del demonio hicieron que la chica se sintiera como una piedra hundiéndose en el frío océano –Rin regresa con la anciana- dijo el imponente youkai –Dile al torpe de Inuyasha que vayan preparando todo para robar el collar del fuego-

La muchacha recordó el rostro tan amable que le había mostrado su amo en la mañana, la forma en que la miró mientras ella le sonreía y la imagen que ahora le mostraba simplemente no concordaba –Sí amo…- contestó con tristeza

Rin dejo comida para Jaken y medicina para su amo

-No estoy seguro de cómo, pero haré que el amo bonito se tome el té que dejaste- le dijo el pequeño demonio en voz baja

-Parece que ya está completamente recuperado, así que solo tómenlo en caso de emergencia- contestó la chica con una sonrisa triste

Montó a Ah-Un, estaba por irse cuando una voz la detuvo

-Rin- dijo Sesshomaru desde la entrada del palacio y comenzó a caminar hacia ella, sus ojos se quedaron admirando a la bella joven, esto provoco que el estómago de la muchacha se llenará de mariposas; de repente posó su mano sobre la de ella –Ahora ya no solo estamos unidos por el poder de la confianza, sino por esa espada- dijo el fuerte demonio

Rin asintió, ruborizada sonrió llena de dicha –Lo estaré esperando amo- agregó

Entre los coloridos rayos del atardecer la figura de la chica se fue alejando, contrario a otras ocasiones, Sesshomaru se quedó observando al horizonte. Jaken no pudo evitar notar este extraño hecho y sin saber bien porqué, sonrió.

-Jaken…- dijo el demonio caminando hacia el palacio –Sino quitas esa tonta expresión de tu rostro… te mataré-

-¡Lo siento amo bonito! ¡Lo siento! ¡Lo siento!- gritó despavorido el pequeño youkai caminando detrás de su amo

-Amo- pensaba Rin con una sonrisa mientras surcaba los cielos –Sé que solo soy una simple humana y que usted me dio esta espada para protegerme, pero… yo la usare para defender todo lo que es importante para mí-