A lo lejos se comenzaban a ver muchas luces, y sobre de todas ellas se levantaba un enorme edificio azul, no cabía duda, era el palacio del Sur.

-Amo será mejor que comencemos a separarnos- dijo Jaken al ver que el camino principal ya se distinguía

-Nosotros debemos entrar por la parte de atrás Kohaku, para que alcancemos el cambio de guardia hay que apresurarnos- dijo Inuyasha ajustando a Colmillo de Acero en su funda.

-Vamos- contestó el exterminador con decisión y antes de irse volteo a ver a Rin y le dijo –Ten cuidado Rin, por favor-

-Así lo hare Kohaku, suerte para los dos- dijo la chica intentando ocultar su miedo

-No vayas a acobardarte niño- dijo Inuyasha acariciando la cabeza de Shippo

-¡No lo haré!- gritó el zorro enojado

-Eres más fuerte de lo que crees Shippo, demuéstralo- agregó el hanyou para sorpresa de Shippo

Inuyasha y Kohaku partieron, después de esto el zorro dijo a Rin –Será mejor que nosotros también nos apuremos, dentro de poco comenzaran a preparar los últimos detalles para el banquete-

La chica asintió aunque se veía sumamente nerviosa

-Rin…- dijo Sesshomaru con un tono de voz amable –Ven conmigo…- el demonio comenzó a alejarse de sus acompañantes.

La joven no sabía cómo sentirse, tenía una combinación de alegría e incredulidad, pero rápidamente siguió a su amo.

Cuando por fin estaban solos, Sesshomaru dijo –Rin… sé que vas a lograr obtener el collar del fuego, es por eso que sólo puedo confiarte a ti esta tarea-

-Amo… ¿De qué esta hablan…?- a penas la chica había pronunciado esas palabras el youkai la abrazo, Rin sentía como sus piernas temblaban –Amo…- un hilo de voz salió de entre los labios de la bella joven

-Rin, Ekbi me dijo como Dai intentara hacer trampa en nuestro encuentro y solo confió en ti para evitarlo…- Sesshomaru hablaba de una manera cálida que comenzaba a revolver el estómago de Rin

*Cerca del camino*

-Ya se tardaron…- pensaba Jaken extrañado

-¿Qué crees que estén haciendo?- preguntó Shippo al demonio verde

-¡Yo que sé mocoso!- exclamó Jaken molesto –Pero conociendo al amo, le dirá a Rin que se cuide de su forma fría y usual-

*Alejados del camino*

-¿Entendiste bien Rin?- preguntó Sesshomaru tras terminar de explicar el plan a la muchacha

El corazón de Rin seguía latiendo con fuerza, no sabía bien si por las palabras que le había dicho su amo o por el hecho de que continuara abrazándola –Haré todo tal y como me dijo amo, pero…- sin controlar sus manos que comenzaron apretar gentilmente al demonio la chica dijo –Por favor cuídese mucho amo, yo…, ¡Yo no sé qué haría sin …!- el grito de la joven se vio interrumpido al sentir como Sesshomaru recargaba su rostro sobre su cabeza y olía su cabello

-Tu aroma… siempre he pensado que es muy relajante- el demonio paseo su nariz con cariño sobre el cabello de la chica, el rubor en las mejillas de la joven fue inmediato

–Amo, mi corazón tiene mucho miedo de perderlo- pensó la muchacha y casi como si el demonio hubiera sido capaz de leer su mente, exclamó -Rin no tengas miedo, aquí estoy- dijo Sesshomaru mientras continuaba abrazando a la joven con delicadeza

*En el camino*

-¡Ahí vienen!- Dijo Jaken animado

-Rin- susurro Shippo acercándose a la muchacha -¿Por qué estás tan sonrojada?-

Rin abrió sus ojos llenos de sorpresa al mismo tiempo que le tapaba la boca al zorro, y con una sonrisa nerviosa dijo –Hay que apresurarnos Shippo-

La muchacha comenzó a alejarse acompañada del zorro y al caminar volteo hacia donde estaba Sesshomaru, el cual la veía; con una linda sonrisa Rin gritó -¡Nos vemos amo!- después salió corriendo

-¡Rin espera!- gritó Shippo mientras corría detrás de la chica

Jaken se quedó viendo al demonio y pensó –Amo… parece que esta… ¿Feliz?-

*En la parte de atrás del palacio*

-Hay que acabar pronto la guardia- dijo un demonio oso a otro

-¡Así podremos ver a las doncellas de la corte mientras suben las escaleras!- contestó el pervertido youkai

-No deberías hablar así de una mujer- dijo Inuyasha poniéndose en frente de los demonios

-¡¿Quién eres?!- gritó un youkai

-¡Trae el uniforme, pero nunca antes lo había visto!- contestó el otro oso

-¡Te matare demonio!- exclamó el malvado demonio, pero antes de que intentara moverse Kohaku lo golpeó con su espada dejándolo inconsciente

-¡¿Qué?!- preguntó asustado el otro youkai

-¡Kohaku! No me dejas divertirme- dijo Inuyasha enojado

-¡¿De qué hablas maldito demonio?! Te destrui…- gritó el oso aventándose sobre el hanyou, pero con un rápido puñetazo lo sacó volando

-¡¿Todo bien?!- gritó un demonio sapo desde la torre

-¡Sí, solo era un jabalí!- contestó Kohaku al mismo tiempo que Inuyasha aventaba a los inconscientes youkais hacia el bosque

-¡No estén jugando y vayan a la siguiente torre! Van a comenzar a entrar al palacio y la señora Dai quiere que esperemos en el patio- dijo el sapo de manera autoritaria

-¡Ya vamos!- contestó Inuyasha

-Hay que amarrarlos y amordazarlos rápido- murmuro Kohaku

El hanyou asintió

*En la entrada principal del palacio*

No había duda de que la presencia de Sesshomaru asombraba a todos y aterraba a uno que otro; en cuanto llegaron, un demonio mapache se llevó a Ah-Un a los establos, después se encaminaron hacia la entrada del palacio. Inmediatamente después de que entrarán, una demonio serpiente alta, con los ojos azules se acercó al apuesto youkai con una reverencia –Bienvenido al palacio del Sur señor Sesshomaru, la señora Dai me ha ordenado apartar un lugar para usted-

-¡Pero si es la señorita Sunekuhopu! - dijo Jaken asombrado –Ha crecido mucho señorita-

-Hace mucho que no los veía señor Jaken, señor Sesshomaru- la hermana menor de Dai hizo una reverencia respetuosa –Tiene un lugar en el palco a lado de la señora- contestó la youkai

-Hoy no vengo de expectador- contestó Sesshomaru audazmente y todos los demonios de alrededor se quedaron viendo al imponente youkai –Hoy vengo a participar en su festival…- Las palabras del señor del Oeste crearon un ambiente denso en todo el patio delantero del palacio, la situación se volvería más tensa en cuanto la poderosa Dai comenzó a bajar las escaleras que daban al patio principal.

-Que atención la tuya el de volver a estas tierras…- dijo la demonio mientras su paso decidido la acercaba a Sesshomaru –Si recuerdo bien, la última vez que te vi fue en mi coronación- la youkai tenía un aire de coquetería mortal que ponía nervioso a cualquiera, pero los ojos amarillos del demonio no demostraban ni una pizca de emoción.

-¿Y eso me impide participar en tu festival?- preguntó Sesshomaru con fuerza

-¡En lo absoluto querido!- río grotescamente Dai –Solo hay que darlo por inaugurado ¡¿No es así?!- gritó la demonio de cabello negro y los espectadores contestaron animados a coro -¡Sí!-

-Ven a sentarte a lado de mí…- dijo Dai al mismo tiempo que sus garras tomaban con delicadeza un mechón de cabello de Sesshomaru

Jaken estaba aterrado pues si su amo perdía el control y atacaba a Dai, podría significar el comienzo de una guerra contra las tierras del Sur.

-Después de ti- contestó el youkai con una seriedad extrema

-Si no nos matan Aratani y Ren, el estrés de hoy lo hará- pensó Jaken y fue tras el par de demonios.

*En un pasillo del palacio*

-Entrar fue más fácil de lo que creí- dijo Shippo que estaba convertido en una escoba

-Fue porque Ekbi tenía razón, la cocina es el lugar menos sospechoso para entrar- contestó Rin en voz baja

-¿Recuerdas el pasadizo de servidumbre que lleva arriba?- murmuró el zorrito escoba (XD) al pasar unos guardias

-Sí, vamos- susurró la chica

*En el patio del palacio*

-Hay muchos demonios aquí- dijo Kohaku asombrado, después de unos segundos de tener una expresión pensativa le preguntó a Inuyasha -¿Crees que Sesshomaru gane?-

El hanyou desvió la mirada hacia el palco principal donde el demonio de cabello blanco examinaba cada espacio del palacio con discreción –Es muy orgulloso como para dejarse perder-

-Mira ese es el señor de las tierras del oeste- escucharon como cuchicheaban los guardias atrás de ellos

-Todos los años el ganador que llegaba a enfrentarse con la señora del Sur se rendía- dijo uno de los guardias mientras se acomodaba en su posición –Pero este año si pelean ambos señores, nadie podrá darse por vencido-

El exterminador y el hibrido escuchaban con sigilo

-No puedes perder…- pensaba Kohaku

*En el ala privada del castillo*

-Shippo algo aquí está mal, ya debimos habernos encontrados con los demonios que van a limpiar la bóveda…- dijo Rin

-Pero estamos a tiempo y seguimos al pie de la letra las instrucciones de Ekbi- contestó Shippo

-No puede ser…- pensaba la chica llena de temor –Tengo que llegar a esa bóveda, no puedo fallarle al amo Sesshomaru- el recuerdo del cálido abrazo de su amo se le vino a la mente

-¡Oye tú!- gritó un demonio faisán -¡¿Qué haces aquí?! Ya deberías estar limpiando la bodega-

-Lo… lo… siento mucho señor, es solo que no recuerdo como…- las palabras de la nerviosa Rin se verían interrumpidas

-¡Oye… no recuerdo haberte visto antes! ¿Eres nueva en el palacio?- dijo el youkai al mismo tiempo que la examinaba de la cabeza a los pies

-No puede ser…- pensó Rin aterrada, mientras movía un poco a Colmillo de Sol que tenía escondido debajo de su falda

-¡Nos descubrieron!- pensaba Shippo y se preparaba para salir al ataque

-¡Que bella eres!- agregó el demonio con una sonrisa -¡Debes de ser del personal extra que se contrató para el festival! Pero sabes…- dijo el youkai y abrazo a Rin con un brazo –Mi hijo trabaja en la cocina y podría hacer que te quedes permanentemente- añadió guiñando el ojo

-Le agradezco profundamente señor- dijo la joven separándose con la excusa de hacerle una reverencia –Pero… ¿Cómo podría ayudarme sino dejo una buena impresión? …Por favor lléveme cuanto antes a la bóveda-

El demonio río alegremente -¡Y además eres muy trabajadora! No hay duda de que algún día serás una excelente esposa-

Rin río por compromiso y se apresuró a seguir al demonio, después alzo su mirada al techo y pensó –Por favor que mi amo salga bien de esto-

*En el patio del palacio*

El orden de las peleas había sido asignado y oficialmente comenzaba el festival de la pelea.

Dai se puso en pie y desde su balcón gritó -¡Demonios, una vez más celebramos la fuerza de nuestras tierras con este festival, les recuerdo que deberán escalar hasta llegar a la máxima pelea conmigo!- la youkai miro de reojo y con soberbia a Sesshomaru -¡Todo es válido y…- una cruel sonrisa se formó en el blanco rostro de la youkai -…perdonar la vida es opcional!-

-Este festival es tan despiadado como ella- pensó Jaken tras escuchar el grito de la multitud

-Ya puedes bajar Sesshomaru…- dijo Dai con un ademan elegante

El demonio se puso de pie y comenzó a alejarse, los ojos azulados de la demonio lo seguían con una mirada acosadora.

-No hay duda de que este festival será el más interesante- agregó Dai al mismo tiempo que paseaba su lengua por sus colmillos

-¡Amo bonito cuídese!- pensó Jaken y se separó lo más posible de la demonio.

*En la boveda*

Se escucharon gritos furicos a lo lejos

-El festival ha comenzado- dijo una demonio

-Espero que no dejen tanta sangre como el año pasado…- contestó otra mientras temblaba –Extraño los tiempos en los que gobernaba el primo de la señora-

-¡Cállate!- exclamó enérgicamente una demonio tapándole la boca

Rin escuchaba atemorizada y solo tenía un pensamiento en la mente –Amo Sesshomaru… regrese sano y salvo-

-¡¿Ya terminaron?!- gritó el youkai faisán que había ayudado a Rin

-¡Sí!- contestaron a coro

-Es hora Rin…- dijo Shippo, rápidamente se transformó en su figura y la chica se escondió detrás de un gran vestidor de oro.

-¡Linda apresúrate!- gritó del demonio desde la entrada

-¡Voy amable señor!- contestó Shippo con una voz chistosa

Al salir el demonio faisán las contó y cerró la bóveda

-Suerte Rin, sé que podrás hacerlo- pensó Shippo

-Usted señorita divina, viene conmigo, te llevare con mi hijo para que puedan ver todo desde la cocina… o no- agregó el youkai con una mirada traviesa

Shippo fingió un risita –Yo también necesitare mucha suerte- pensó el zorrito apenado

*Dentro de la bodega*

-Bueno, a trabajar- dijo con fuerza la joven y sacó a Colmillo de Sol –Primero tengo que encontrar donde lo escondió-

*En el patio del palacio*

La primera ronda de peleas comenzaba con Sesshomaru, el cual pelearía contra un demonio del bosque.

El demonio subió temblando de miedo, Sunekuhopu comenzó a hablar -¡Comenzamos con el primer duelo, el cual será entre el demonio del bosque Mizeko y el señor de las tierras del oeste, Sesshomaru!-

El demonio Mizeko estaba completamente atemorizado, la bonita demonio notó eso y lo vio con temor.

Jaken se tapó la boca para no morir de risa –Ese demonio se va a morir antes de que empiece la pelea- pensaba divertido el burlón.

-Por favor ríndete- le susurró Sunekuhopu al demonio Mizeko, el cual se asombro mucho, pues los labios de la demonio no se habían movido ni un poco, el sonido le había llegado casi como un pensamiento.

Sesshomaru e Inuyasha, fueron los únicos que captaron su siseo

-Que interesante habilidad tienen estas serpientes- pensó Sesshomaru

-¡Y ahora que comien…!- el gritó de Sunekuhopu se vería interrumpido por el grito lleno de terror de Mizeko -¡Me rindo!, ¡Me rindo!-

Todos los espectadores se quedaron atónitos

-Eso fue fácil ¿No?- le susurró Kohaku a Inuyasha

-Hjem, solo porque siguió un sabio consejo- contestó cruzando los brazos

La joven demonio con una expresión de alivio dijo –Bueno… en ese caso, seguiremos con los siguientes contrincantes-

-A este paso mi pelea con Dai será más pronto de lo que pensaba- pensó Sesshomaru –Confió en ti Rin-

*En la bóveda del palacio del Sur*

-Busca algo que se vea diferente, algo que pienses que no combina con la habitación- Recordó Rin las palabras de Sango

Los lindos ojos negros de la muchacha comenzaron a recorrer atentamente todo el cuarto, de pronto vio una repisa con varias botellas finas, pero noto que todas ellas tenían polvo alrededor de la base; inmediatamente después recordó que las demonios solo habían limpiado superficialmente esa repisa. Camino hacia ellas y en cuanto intento moverlas, noto que estaban unidas a la madera, jalo con fuerza dos de las botellas y estas movieron toda la base dejando ver que estaba hueca y ahí estaba -¡El collar del fuego!- pensó Rin asombrada

-No lo toques sin antes poner este pergamino- recordó la muchacha al mismo tiempo que dejaba caer el pergamino que le había dado Miroku; al instante un montón de rayos verdes se formaron alrededor del collar.

-Es un sello de almas- pensó Rin, y las palabras de Kagome se le vinieron a la mente –Los conjuros de este tipo solo se pueden romper al exorcizar todas las almas-

La energía que salía del sello era impresionante -¿Pues cuántas almas puede haber aquí?- se preguntaba asustada la chica, sin embargo pronto tendría su respuesta; a lo lejos se escuchó un grito espectral y un segundo después un alma se unió al conjunto de rayos verdes.

Los ojos de Rin se abrieron llenos de pánico y repulsión –Todos los que mueren en este torneo…- las piernas de la chica comenzaron a temblar y dijo -¿Cómo puede ser alguien tan cruel?-

*En el patio del palacio*

Unos guardias recogían el cadáver de un demonio oso que acaba de morir a manos de un youkai serpiente

Sesshomaru se limitó a ver la escena con indeferencia, pero Kohaku e Inuyasha no podían evitar sentir una horrible sensación en la boca de sus estómagos.

-Padre… estoy seguro que tú no hubieras aceptado a una señora así- pensaba el hanyou con amargura

-Con esto damos por terminado la segunda ronda- se notaba que Sunekuhopu sentía una enorme tristeza en su corazón, pero a pesar de esto continuó -Tal y como en la primera ronda, los duelos se elegirán al azar, concursantes estén listos- dijo la joven demonio con la voz temblorosa

*Desde una ventana en la cocina*

-Todo esto es repulsivo- dijo el cocinero faisán

-Esa señora Dai me da mucho miedo- dijo Shippo fingiendo su voz

-Desde que mato al antiguo señor… nada ha vuelto a ser igual- dijo el cocinero faisán con tristeza

-¿Y por qué no eligen a alguien más?- preguntó el zorro

-La única que queda es la hermana menor de la señora Dai, pero parece ser que no tiene intenciones de subir al trono, ella es una señora muy amable y bondadosa, pero su cariño por ese, por ese ¡monstruo!… no la deja hacer nada-

Shippo se quedó viendo a la señorita Sunekuhopu con lástima

*En la boveda*

Rin sostenía a Colmillo de Sol, los rayos continuaban saliendo con fuerza y azotaban la espada, cada golpe hacía retroceder un poco a la chica, gotas de sudor caían por su frente; finalmente salió disparada.

-No voy a poder hacer esto…- pensaba la joven mientras intentaba ponerse en pie, cuando comenzó a caminar de nuevo hacia el sello, otro rayo salió disparado hacia su pecho, la muchacha se retorcía de dolor en el piso -¿Qué voy a hacer amo?- la vista de Rin comenzaba a nublarse –Yo sabía que no era tan fuerte…- pensó la joven antes de caer inconsciente

*En el patio del palacio*

Sesshomaru sintió una extraña puñalada en su corazón, eso lo distrajo del ataque del demonio serpiente, pero rápidamente regresó su atención y con una velocidad increíble sus garras destrozaron la espalda del youkai. El demonio cayó al mismo tiempo que ríos de sangre corrían de su herida. Sesshomaru comenzó a caminar hacia el demonio

Sunekuhopu se llevó las manos al pecho y esperó por lo peor

-¡Adelante, da el golpe final!- gritó el demonio lastimado

-Tu señora dijo que perdonar la vida era opcional…- los ojos amarillos del youkai lo vieron con frialdad, el demonio serpiente cerró sus ojos cuando Sesshomaru alzó sus garras

-Ese maldito no tiene corazón…- pensaba Inuyasha mientras gruñía

Las garras del demonio bajaron con fuerza sacudiendo la sangre que quedaba en ellas, las gotas quedaron en el rostro del youkai serpiente –Y yo no tengo tiempo para ti…- Sesshomaru se alejó dejando a todos sorprendidos, en especial a Inuyasha y a Dai, la cual lo miraba con incredulidad.

-¡Guardias llévenlo con el médico!- gritó Sunekuhopu al mismo tiempo que corría para levantar gentilmente la cabeza del demonio

-No hay duda que algo en él ha cambiado- pensaba Dai al ver como Sesshomaru se alejaba

Cuando se sentó el demonio tomo el mango de Colmillo Sagrado, sin sacar la espada de la funda, la apretó con fuerza mientras pensaba –Rin…-

*En la bóveda de Dai*

-Rin…, Rin…- escuchaba la chica a lo lejos -¡Rin!- finalmente abrió los ojos

-Amo- dijo la joven al mismo tiempo que se incorporaba, al ponerse en pie sintió como Colmillo de Sol palpitaba -¿Qué pasa?- al tomarla entre sus manos sintió una calidez que le provocó una sonrisa –Aquí estoy amo…-

*En el patio del palacio*

Sesshomaru sintió la presencia de Rin a través de Colmillo Sagrado y sus ojos se llenaron de un brillo que Jaken percibió

-Creo que esa mocosa va bien- pensó con una risita el youkai verde

*En la bóveda del palacio*

-Amo… usted es lo más valioso para mí, algo me hace sentir que está aquí a mí lado y ese sentimiento…- pensaba Rin y se acercó lentamente al sello, que ya se había fortificado –¡No me dejara perder!- dijo la chica antes de que la espada se llenara de una luz dorada

*En el patio del palacio*

El letal látigo de Sesshomaru acaba de lanzar a una demonio sapo contra el muro, la tramposa youkai había puesto unas dagas escondidas en la arena; en cuanto su lengua jalo unos hilos, estas salieron disparadas hacia el señor de las tierras del Oeste.

-¡Son cientas!- gritó Jaken asustado

-¡Que gran truco!- gritó Dai divertida

Basto usar a Bakusaiga para desviar prácticamente todas las dagas, solo una rozo las ropas de Sesshomaru

-¿Creíste que iba a caer en un truco tan barato?- dijo Sesshomaru mientras descendía

-No, no… puede ser- dijo la demonio sapo y se desmayó saliendo de la arena

-Se lo merecía…- dijo Inuyasha

-Vaya que era cierto eso de que se valía todo- agregó Kohaku

-¡Y el ganador que peleara la final con nuestra señora es…- se notaba que Sunekuhopu estaba muy preocupada -¡El señor de las tierras del oeste, Sesshomaru!- anunció finalmente

*Desde la cocina del palacio*

-Ahora empieza el paso decisivo- pensaba Shippo

-¡No había sentido una emoción así desde hace años!- gritó Dai tomando una lanza que tenía detrás de su trono

-Más vale que ganes presumido- pensó Inuyasha al mirar como los ojos calculadores de Sesshomaru miraban a Dai descender de su balcón

-No dejes que te hagan daño o Rin se preocupara- pensó Kohaku

-Esa Dai no me da buena espina- murmuró Jaken en cuanto la demonio quedo de frente a su amo

-Hermana… yo no creo que- Sunekuhopu comenzó a decir con un hilo de voz

-¡Cállate Sunekuhopu!- dijo con voz autoritaria Dai –Vuelve a tu lugar y observa-

Sesshomaru se quedó viendo a la joven serpiente, sus ojos azules denotaban una preocupación extrema por la señora del Sur -¿Tienes afecto por ella?- pensaba fríamente el demonio

-Sesshomaru… eres un rival fuerte, pero eso no me impedirá dejar a las tierras del Oeste sin un señor- dijo con voz burlona Dai –Claro… solo si no te rindes- sus ojos eran los de una asesina.

-Y a mí no me importara dejar a alguien más capacitado- agregó el demonio viendo a Sunekuhopu

El rostro de Dai se lleno de rabia y camino rápidamente al extremo de la arena -¡Estoy en posición!- gritó enojada

Sesshomaru camino tranquilamente al otro extremo

Sunekuhopu de pronto se vio más pálida, esto empeoró al sentir la mirada de Dai y llena de angustia gritó -¡Y ahora, la batalla final, el señor de las tierras del Oeste, contra la señora de las tierras del Sur!- la demonio se quedó viendo a ambos con los ojos vidriosos -¡Comiencen!-

*En la boveda*

-Estas almas no se calman- pensaba Rin al mismo tiempo que su cuerpo temblaba por el esfuerzo –Al contrario, cada que me acerco se ponen más agresivas- los rayos chocaban con fuerza sobre la espada –Y no sé cuánto tiempo me queda…- murmuró la chica –Amo, espere ¡Yo no dejare que nada malo le pase!-