(Perdón chicos, ya no sé ni como disculparme con ustedes. Solo me queda agradecerles por sus comentarios y dejarles este capítulo hecho con mucho cariño : )

La primera en atacar fue Dai, clavo su lanza y la uso como eje para lanzar una patada, Sesshomaru la esquivo con facilidad y contrataco con sus peligrosas garras, pero estas solo rozaron el brazo de la señora de las tierra del Sur.

-Adoro ver la fuerza de tus ataques- dijo Dai mientras lamía las pequeñas gotas que salían de su herida

*En la cocina del palacio*

-Rin dijo que en cuanto tuviera el collar me buscaría, pero ya se está tardando mucho- pensaba preocupado Shippo -Oye tengo que retirarme un segundo, de seguro los baños ya están más que sucios- dijo el zorrito con voz chistosa y soltó una risilla nerviosa

-No te preocupes, sé que fue mi papá el que te trajo a ti- dijo el cocinero con una sonrisa –Pero me gustaría saber tu nombre- agregó amablemente

-Shi… Rin- contestó Shippo sin pensarlo

-¿Shirin?- se preguntó extrañado el demonio –Que nombre tan exótico-

-Jejejeje, sí algo, no me tardo ¿Eh?- dijo el zorrito antes de salir corriendo, en cuanto estuvo solo volvió a su forma normal -¡Ya no aguantaba!- exclamó aliviado –Ahora a buscar a Rin- pensó, pero la conversación de unos guardias lo distrajo

-¡Corre! Dicen que el señor de las tierras del Oeste está tomando ventaja sobre la señora-

-¡Han de ser rumores, la señora es invencible!- contestó el guardia

-Ojala que sea cierto- pensó el zorrito antes de seguir su camino

*En la bóveda de Dai*

-Es inútil querer combatir estas almas así- pensaba Rin mientras los rayos seguían chocando contra su espada –Yo voy a conseguir ese collar para mi amo- dijo decidida la chica –Además estoy cansada de estar aquí encerrada- en cuanto termino de hablar, una idea llego a la mente de Rin –Ustedes no están enojadas porque quiera quitarles el collar, ustedes solo quieren ser libres- la joven bajo la espada y la clavo en el suelo, pero en cuanto hizo esto lo rayos impactaron su cuerpo, sentía un gran dolor recorrer su cuerpo.

*En el patio principal del palacio del Sur*

Tal y como habían dicho los guardias, los ataques de Sesshomaru se volvían cada vez más peligrosos, mientras que los de Dai se sentían más precipitados.

La señora del Sur arrancó una bola de madera que tenía atada en su lanza, al estrellarla en el suelo se formó una gran nube de gas denso y verde

-¡Es veneno de serpiente!- exclamó Kohaku

-Ekbi dijo que el de la familia de Dai era extremadamente peligroso- pensó Inuyasha –No puedo ver a ese bobo- dijo para sí mismo ansioso

-Esos bellos ojos amarillos que tienes me estaban paralizando el corazón…- la voz de Dai se escuchaba en medio de la mortal nube -¡Creo que es hora de devolverte el favor!- gritó la demonio arrojando su lanza hacia el pecho de Sesshomaru

El demonio se movió de tal manera que la lanza solo corto un poco su pierna, aprovechando que Dai no tenía un arma, la atacó materializando un látigo verde en su mano, la señora de las tierras del Sur cayó al suelo.

-¡Hermana!- gritó asustada Sunekuhopu

-No me dejare vencer tan fácilmente Sesshomaru- siseo Dai de la misma manera que lo había hecho su hermana menor, de tal manera que solo el demonio la escuchó

Saltando fuera de la nube, aterrizó en su balcón y gritó -¿Se están divirtiendo?-

El público gritó asombrado -¿Qué les parece si hacemos esto aún más entretenido?- exclamó Dai con fuerza

Sesshomaru no dejaba de verla con sus fríos ojos amarillos

-Dentro del palacio no se aprecia bien el espectáculo ¡Así que vamos a llevar el show para allá!- dijo la señora de las tierras del Sur al mismo tiempo que entraba al palacio y a lo lejos solo se escuchó -¡A no ser que te de miedo seguirme, no clavo mis colmillos tan fuerte!-

Los guardias de Dai rieron ante las burlas de su señora

-¡No entres imbécil es una trampa!- pensó Inuyasha intranquilo

Sesshomaru siguió a Dai con velocidad

-¡Amo lindo!- gritó Jaken mortificado

Kohaku volteo a ver al hanyou, su mirada basto para entender el mensaje: Debían seguir al demonio, rápidamente se escabulleron para entrar también al palacio

-Vas a la bóveda- pensó Sesshomaru al mismo tiempo que seguía a Dai por los pasillos –Rin… confió en ti-

*En la bóveda del palacio de Sur*

La corriente hacía que los músculos de Rin se contrajeran fuertemente –Yo…, yo no voy a pelear con ustedes- dijo e intentaba controlar el temblor de sus piernas –Lamento mucho que hayan terminado aquí encerradas- dijo la muchacha con toda la sinceridad de su corazón, pero los rayos aumentaron. Rin cayó de rodillas, tuvo que sostenerse de su espada para no caer hasta el suelo –Entiendo… entiendo que…- la chica hablaba con dificultad -están enojadas… por estar encerradas, pero si ustedes me dejan, puedo ayudarlas- la fuerza de los rayos era tal, que la joven sentía como su corazón se aceleraba –Nadie merece estar encerrado por siempre- los ojos de la joven comenzaron a llenarse de lágrimas –Yo sé lo que es estar olvidado del mundo- cuando la primera lágrima de Rin se estrelló sobre su espada, esta comenzó a brillar y los rayos comenzaron a disminuir –Siento su dolor y quiero liberarlas- los rayos empezaban a desaparecer –Sé que al liberarlas también cometo un deseo egoísta: Ayudar a mi amo- sin ningún rayo saliendo del collar, la chica pudo ponerse de nuevo en pie –Pero esta espada obedece a mi corazón y él me dice que quiere darles paz- La muchacha levanto la espada y el collar se envolvió de la misma luz dorada -¿No quieren ver de nuevo el sol?- al terminar de preguntar, todas las almas salieron volando acompañadas de la luz que salía de la espada; las almas pasaban a lado de Rin rozándola suavemente

-De nada- susurro la chica con una sonrisa

Menos de un minuto después la puerta de la bóveda se abrió fuertemente y por ellas entró una hermosa demonio que tenía sus ojos azules llenos de ira, en cuanto vio a la joven estos se encendieron aún más

-Dai…- susurró Rin asustada

-¡Maldita humana ¿Qué haces con mi collar?!- gritó la youkai furiosa y se abalanzo hacia la joven, ella esquivo el golpe de Dai, pero soltó el collar. Sesshomaru se apresuró para quedar de frente a la chica

-Debí saber que tú estabas tras de esto- dijo la demonio encolerizada -Pero cometiste un grave error- dijo Dai mientras se ponía el collar -¡Ahora te destruiré!-

La youkai atacó a Sesshomaru, el demonio la tomo por el brazo y ambos se desvanecieron.

-Amo- dijo Rin juntado sus manos –Por favor no tarde-

*En la dimensión de los collares*

-¡No lo entiendo! ¿Cómo es posible que estés aquí?- gritó Dai furiosa, la demonio observaba a Sesshomaru con incredulidad –Me tomo años dominar este collar ¿Cómo es posible que me haya seguido? Y más aún, su respiración apenas si esta agitada- pensó la youkai

-Eres muy predecible- dijo Sesshomaru caminando hacia ella –Ahora continuaremos nuestra pelea aquí- el demonio clavo sus garras en el estómago de Dai –Aquí no puedes huir-

*En los pasillos del palacio*

-Debo de estar cerca… recuerdo que doblamos por aquí ¿O no?- se preguntaba angustiado Shippo

-¡Shippo!- gritó Kohaku del otro lado del pasillo

-¡Kohaku, Inuyasha!- gritó más tranquilo el zorrito

-¿Cómo le fue a Rin?- preguntó Inuyasha

-Aún no sé- contestó Shippo

-Dai está dentro y creo que sabemos a dónde va- dijo Kohaku preocupado, Shippo entendió el mensaje -¡Vamos!- gritó el exterminador antes de salir corriendo a toda velocidad –Por favor que Sesshomaru haya llegado antes- pensaba el chico

*En la dimensión de los collares*

Dai se separó de Sesshomaru, pero la sangre continuaba saliendo –Eres… un mal…dito- dijo adolorida

-Tú solo pudiste matar al antiguo señor usando trucos sucios y quisiste hacer lo mismo conmigo- el inclemente demonio sacó su espada y la puso en la garganta de Dai –El peso de tus acciones te ha alcanzado, si me regresas el collar, diremos que todo esto fue parte de tu asqueroso espectáculo-

La demonio comenzó a reír con locura -¡Vaya que pensaste muy bien todo esto!- gritó fuera de sus sentidos, llevo su manos a su estómago herido –Pensar que para hacerlo requeriste de la ayuda de una insignificante humana- dijo Dai al recordar la imagen de Rin –Te volviste igual de imbécil que tu padre… y por eso prefiero morir… ¡Antes que verme humillada por ti!- dijo Dai lanzándose hacia Sesshomaru, pero esta solo cayo en el suelo de la bóveda

-¿Qué?... ¿Qué esta?- murmuró la confundida demonio

-Tú solo estabas en esa dimensión porque yo te traje- dijo Sesshomaru apareciendo ante Dai y asomando el collar del aire por debajo de su ropa –El collar que traes en el cuello, es falso-

Los ojos azules de la señora de las tierras del Sur se abrieron perplejos –Esa repugnante niña…- dijo mientras se arrancaba molesta el collar que traía en el cuello –De seguro visitaste al imbécil de Hiro ¿No es así?- Sesshomaru solo se quedó callado –Sinceramente nunca termine de entender la historia detrás de ellos, mi primo la escondió bastante bien- una mueca malvada se formó en el rostro de Aratani –Es por eso que no se vio venir su muerte, era tan torpe e ingenuo como Inu No Taisho-

El youkai presiono un poco su espada contra la garganta de Dai, un pequeño hilo de sangre comenzó a caer de la punta -Yo me iré sin decir nada, juro por mi honor nunca hablar de este día- el demonio guardó su espada -Así que cuéntales a tu público la historia que desees, pero…- Sesshomaru se acercó y sus fríos ojos amarillos vieron a Dai de manera asesina –Si te atreves a manchar mi nombre o el de mi padre, no dudes que vendré por ti-

Dai bajo la mirada y temblaba de coraje -¡Ya te dije que me mates! ¡Si me dejas viva juro que me vengare de ti!-

-Tenía todas las intenciones de hacerlo…- Sesshomaru empezó a caminar fuera de la bóveda, detrás de una estatua vio a Sunekuhopu con los ojos llorosos y con una daga en sus manos, se veía aterrorizada –Creo que solo traería problemas-

En cuanto el demonio dejo la habitación, Sunekuhopu corrió a auxiliar a su hermana

-¡Sesshomaru ¿Qué pasó?!- gritó Inuyasha al verlo salir de la bóveda

Pero el demonio siguió caminando sin decir nada

-¡¿Dónde está Rin?!- preguntó Kohaku asustado poniéndose enfrente de Sesshomaru

-Esta esperándonos en el bosque con Ah-Un y Jaken- contestó el youkai y rodeo al muchacho

-Pero… ¿Y el collar?- murmuró Shippo confundido

Inuyasha río triunfante –Ya lo tiene mocoso-

*En el bosque*

A lo lejos se escuchaba un gran murmullo –Parece ser que la fiesta siguió como si nada- dijo Jaken

-Espero que Dai se encuentre bien- dijo Rin cabizbaja

-No entiendo cómo puedes decir algo así escuincla, sobre todo después de lo que nos ha contado Ekbi- contestó Jaken extrañado

-Es sólo que…- la chica recordó como al salir corriendo del palacio vio a una demonio muy bonita, bastante parecida a Dai y sus ojos azules estaban llenos de lágrimas –Presiento que a pesar de lo mala que puede ser, hay personas que la quieren señor Jaken- dijo la chica con tristeza

-Solo Rin puede pensar en cosas así- pensó Jaken y recordó la expresión lamentable de Sunekuhopu

Un viento gélido salió de entre el bosque, una sensación de alerta recorrió todo el cuerpo de la chica

-La bella y compasiva Rin- dijo Aratani saliendo de entre los árboles –Me das asco-

La joven se puso rápidamente de pie, sacó su espada y se puso delante de Jaken

-Hoy te ves más deliciosa que nunca- dijo Ren al mismo tiempo que aparecía detrás de ella

-Tus amigos y tú nos han ahorrado mucho trabajo- dijo Aratani y después congelo a Jaken y ah Ah-Un

-¡Señor Jaken, Ah-Un!- gritó Rin asustada

-Pero, pero… ¿Cómo me encontraron?- preguntó la chica apretando su espada con fuerza

-Es cierto que las flores fantasma ocultan tu olor, pero el collar del fuego nos dijo dónde estabas- dijo Ren acercándose a la joven, ella lo ataco con su espada obligándolo a retroceder

-De seguro tu amo pensó que al no tener un alma youkai, el collar no respondería, pero… él no considero que su pequeño regalo viene con parte de su alma- dijo Aratani viendo la espada de Rin

-¿Colmillo de Sol?- susurró preocupada la muchacha

-Y ahora, gracias a ti… ¡ya tendremos tres collares!- gritó Ren mientras atacaba con su puño a Rin, pero esta lo esquivo y corto su mano

-¡Niña boba!- gritó Ren adolorido antes de que su mano se volviera a formar

-¡Aún les falta el del aire!- gritó la chica decidida –¡Y yo moriré peleando antes de entregarles el del fuego!-

-Deberías elegir tus palabras con cuidado, puede que estas se hagan realidad- dijo Aratani sonriendo al mismo tiempo que desaparecía en el aire

Una luz brillante salió de la nada atravesando el pecho de Rin, ella gritó adolorida y se sostuvo de su espada para no caer; en frente de ella volvió a aparecer Aratani –Ese collar que tienes ya es mío y… si Sesshomaru no quiere verte morir, no le quedara más que entregarme el collar del aire-

-¡Ahora Ren!- el demonio succiono el cuerpo de Rin en el suelo, dejando solo a Colmillo de Sol en la superficie

-Vámonos- dijo Aratani aplastando la cabeza de la chica con su pie

De pronto los demonios se desvanecieron junto con la chica

*A unos metros del bosque*

Sesshomaru abrió sus ojos y su rostro reflejaba terror, en un abrir y cerrar de ojos desapareció

-¡¿Qué pasó?! ¿A dónde se fue Sesshomaru?- exclamó Shippo

-No lo sé, pero que él se haya ido así no puede ser nada bueno- agregó Inuyasha

-¡Rin!- gritó Kohaku lleno de pánico y corrió hacia donde estaba caminando Sesshomaru, unos metros adelante encontraron a Jaken y a Ah-Un congelados, así como a Colmillo de Sol que estaba en el suelo

-¡No puede ser!- gritó Inuyasha lleno de frustración

-¿Dónde esta Rin?- preguntó Shippo con tristeza mientras usaba su fuego para descongelar a Jaken y Ah-Un

En cuanto la cabeza del demonio verde quedo libre gritó asustado -¡Aratani!-

Kohaku comenzó a temblar –Esta en un lugar en donde no podemos ayudarla- cerro sus puños al sentir esa terrible impotencia

*En la dimensión de los collares*

-Vaya que has mejorado mucho Sesshomaru- dijo Aratani que sostenía a una inconsciente Rin

-En cuanto sentiste nuestro poder viajaste hacia aquí- dijo Ren mientras aparecía con el collar del fuego en sus manos

-Y más sorprendente aún es que hayas aprendido como traer demonios a esta dimensión- dijo Aratani mientras acariciaba el cabello de la chica –Solo que los humanos, no son como las serpientes ¿Sabes?-

-Cada segundo que pasa está niña aquí… esta muriendo poco a poco- dijo Ren entre risas histéricas –Pero los bocadillos saben mejor cuando se dejan enfriar-

Este comentario le costaría mucho a Ren, ya que en un abrir y cerrar de ojos Sesshomaru cortó su cabeza con su mortal látigo verde

-¡Insolente!- gritó la desprendida cabeza del demonio al mismo tiempo que su cuerpo se acercaba para volverse a unir

-Somos dos contra uno, y esta vez tenemos el collar del fuego; además creo que recuerdas como casi te vencimos en nuestro último encuentro- dijo Aratani y un segundo después sus peligrosos pedazos de hielo salieron volando hacia Sesshomaru, el cual los rompió hábilmente con su espada -Solo hay una forma para que esa muchacha y tú salgan vivos de aquí-

Los filosos pedazos de hielo continuaban saliendo de todas direcciones, Ren aprovecho esto para lanzar un puñetazo que lanzo a Sesshomaru

-¡Ríndete!- grito el demonio de ojos verdes y su repulsivo cuerpo se deformo aún más –Y entréganos el collar del aire-

Gotas de sudor comenzaron a caer por la frente de Sesshomaru en cuanto este se puso de pie y se abalanzo contra Ren.

*En la dimensión normal XD*

-¡Debe haber algo que podamos hacer!- gritó Inuyasha desesperado

-No podemos entrar a esa dimensión- dijo Shippo y sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas –Solo Sesshomaru puede y Rin me contó que la última vez lo dejaron gravemente herido-

Kohaku tenía una mirada perdida y vacía –Mizuki… yo me estaba haciendo a la idea de que ya no había manera de salvarte, pero no estoy listo para perder a Rin también…- Kohaku apretó los dientes lleno de ira –No puedo perderlas a la dos- pensaba el exterminador

*En la dimensión de los collares*

La batalla que se libraba ahí era increíble, a pesar de los múltiples y feroces ataques de Aratani y Ren, Sesshomaru continuaba desviando la mayoría, solo algunas cortadas en sus brazos demostraban el daño causado por el malvado par.

-¡No importa que nos hagas frente!- grito Aratani –El pulso de esa niña sigue debilitándose- dijo señalando a Rin que flotaba alejada de la pelea

Sesshomaru sintió su cuerpo sumamente pesado y perdió por unos segundos el control, esto se reflejó en sus colmillos que arrojaron un gruñido -¡No te alejaran de mí!- pensó rabioso

-¡Cae de una maldita vez!- gritó Ren desesperado lanzando una enorme roca hacia el demonio, gracias a esto Aratani pudo darle el primer golpe a Sesshomaru, pero después de recibir su puñetazo, el demonio le regreso un poderoso ataque con Bakusaiga que Aratani esquivo apareciendo en la dimensión real por unos segundos

*En la dimensión real*

-¡Era Aratani!- gritó Shippo

-¡También la vi aunque solo fue por unos segundos!- agregó Inuyasha –Me siento como un maldito inútil!- el hanyou saco a Colmillo de Acero y la clavó con fuerza en el suelo-

Kohaku se quedó viendo a Colmillo de Acero y después desvío la mirada hacia Colmillo de Sol –Colmillo de Sol puede ser usada por los humanos…- murmuró Kohaku -¡Y está conectada a Colmillo Sagrado!- gritó el exterminador tras su revelación –Sí hay algo que puedes hacer Inuyasha- exclamó triunfante el chico

*En la dimensión de los collares*

-No puedo perder esta batalla, no contra estas escorias- Sesshomaru desenvaino a Colmillo Sagrado –Tú que puedes ir más allá del plano terrenal, préstame tu poder- el demonio comenzó a usar ambas espadas, esta vez los ataques podían seguir a los demonios –Tengo poco tiempo- pensó el youkai y sus ojos amarillos observaron el cuerpo de Rin -¡Y ella tiene que estar bien!-

-¡Aratani está usando el mismo truco!- gritó Ren aterrorizado

-No es posible que este resistiendo…- pensaba Aratani al mismo tiempo que lanzaba más y más cristales de hielo –Ese maldito es la viva imagen de…- la demonio tembló, usando ambas espadas no había en donde esconderse –…!Inu No Taisho!- los malvados ojos rosados de la demonio se abrieron y se formó una sonrisa triunfante en su rostro -¡Eso es!-

El próximo ataque de Sesshomaru provocó que Ren huyera a la dimensión real, donde lo estaban esperando

*En la dimensión real*

Los reflejos de Kohaku fueron envidiables, ya que fue el primero en lastimar la pierna de Ren con su arma

-¡Apartense de mi camino!- gritó Ren atacando al grupo

*En la dimensión de los collares*

-Parece ser que te abandonaron- dijo Sesshomaru con extrema seguridad, a pesar del pequeño hilo de sangre que salía de su cabeza

Aratani comenzó a reír -¡¿Y qué estas esperando para desaparecerme?!- gritó en forma histérica

El demonio tomo ambas espadas con fuerza, su corazón latía junto con sus espadas mientras la imagen de Rin sonriendo se le venía a la cabeza –Denme su poder…- pensó Sesshomaru

*En la dimensión real*

Inuyasha sostenía a Colmillo de Sol en una mano y comenzó a sentir como la espada latía llenándose de una energía sumamente fuerte –Tenía razón el niño…- pensó al mismo tiempo que recordaba las palabras de Kohaku –Esas espadas están conectadas, si tú la sostienes para que active su poder, puede que Sesshomaru tenga una oportunidad- El hanyou la tomo con fuerza y se enfocó en la energía que seguía emanando la espada

*En la dimensión de los collares*

-¡Adelante lanza tu ataque!- gritó Aratani haciendo que el cuerpo de Rin apareciera delante de ella

Sesshomaru estaba impactado

-¡Es tu oportunidad!- gritó la malvada demonio –Tú bien sabes que Ren está cerca, eso debe ser porque tus amigos lo tienen cercado- Aratani puso su mano en el cuello de Rin -¿Qué es una vida humana por el precio de destruirnos?- dijo la youkai con malicia –No tenemos a donde ir y los cuatro collares están aquí, es el momento perfecto para terminar con todo- las palabras de Aratani hicieron que los puños de Sesshomaru temblaran -¡Es tu oportunidad de redimir a la familia del oeste!- los ojos rosados de la demonio ardían -¡Demuestra que no eres como él!-

*En la dimensión real*

Shippo, Kohaku, Jaken y hasta Ah-Un mantenían a Ren cercado, no cabía duda de que la unión hacia la fuerza, pues el demonio no hallaba espacios.

-El poder de la espada va en aumento, pero no ataca, parece como si…- pensaba Inuyasha

*En la dimensión de los collares*

-¿Por qué estoy dudando?- se preguntaba Sesshomaru furioso -¡Esa maldita tiene razón!- pensaba el demonio y su mente se llenaba de recuerdos con Rin. Recordó el olor de su cabello, la luz de sus ojos y su dulce voz diciendo "Mi alma es del señor Sesshomaru" -¡No puedo cambiar el poder por el deseo de estar con ella!- el youkai comenzó a gruñir –Tú… y tu fuerza no valieron para nada ¡Lo perdiste todo por una humana!- pensaba el demonio enojado al mismo tiempo que reflexionaba sobre la muerte de su padre -¡Yo no soy como tú!- concluía el demonio y sus ojos amarillos se tornaron de un rojo brillante

*En la dimensión real*

-¡Ahora sí va a atacar!- pensó Inuyasha y se posicionó para apuntarle a Ren

*En la dimensión de los collares*

-¿Realmente ira a atacar?- pensaba Aratani con miedo

Sesshomaru alzo las espadas, estas rebosaban de energía, pero en ese instante Colmillo Sagrado comenzó a temblar y vibrar de un modo extraño -¿Qué pasa?- se preguntó el demonio cuya rabia iba en aumento -¿A caso piensas desobedecerme Colmillo Sagrado?- pensaba el youkai y a través de la espada recordó la sensación de los abrazos de Rin –Tú… tú no eres mi dueño y nosotros…- la espada temblaba de una manera incontrolable -¡Vamos a atacar!-

*En la dimensión real*

-¡Ahora!- gritó Inuyasha y blandió a Colmillo de Sol, de esta espada y Colmillo Sagrado, salieron enormes bolas de luz rodeadas de rayos dorados.

*En la dimensión de los collares*

-Realmente lo hizo…- pensó Aratani aterrada, sabiendo que no había hacia donde escapar, la mortal bola de rayos verdes y blancos se acercaba a ella peligrosamente, pero esta se detuvo a unos centímetros de alcanzarla, los rayos blancos envolvieron a Rin desapareciéndola y el ataque no causo ningún rasguño a Aratani.

*En la dimensión real*

El ataque que iba hacia Ren se desvaneció en el aire y de la misma manera apareció Rin ante sus ojos, Inuyasha la alcanzó antes de que cayera al suelo.

*En la dimensión de los collares*

Un confundido Sesshomaru sentía como Colmillo Sagrado se enfriaba en sus manos, Ren apareció por atrás al mismo tiempo que Aratani atacaba a Sesshomaru, Ren le arrebató el collar del aire. El señor de las tierras del oeste solo pudo sentir como los demonio huían a través de esa dimensión, en la cual él ya no podía entrar.

-Ahora debemos regresar a esas montañas pronto- dijo Aratani con seriedad

-¿Cómo lo derrotaste?- preguntó Ren asombrado

-Yo no lo hice…- pensó la demonio y recordó el extraño comportamiento de la espada

*En la dimensión real*

-¡Mocosa!- gritaba Jaken asustado

-¡Rin despierta!- Kohaku se le unía mientras se acercaba a la chica

-Su pulso es débil, pero lo escucho, hay que regresar a la aldea- dijo Inuyasha sin dejar de ver a su hermano, era la primera vez que lo veía aturdido -¡Jaken, Kohaku, vayan sobre Ah-Un en un momento los alcanzamos!- les ordeno el hanyou

-¡Tú no me mandas engreído!- contestó el pequeño demonio molesto

-Vete Jaken- dijo su amo con suma autoridad y frialdad

Jaken no entendía que pasaba, a pesar de que su amo había usado el mismo tono que siempre, algo en él no estaba bien; el youkai verde vio a Rin y supo que había otras prioridades, por lo que sin contestar a su amo jalo las riendas de Ah-Un.

-No te preocupes Rin- dijo Shippo cariñosamente y acarició el rostro de la joven, por su parte el rostro de Kohaku era nostálgico y una lagrima cayo de sus ojos -¿Qué me pasa?- pensaba –Estoy feliz de que Rin este viva, pero también de que no haya funcionado el ataque hacia Ren… ya que eso significa que tú también estas bien… princesa Mizuki-

*En el bosque*

-¡¿Qué pasó allá Sesshomaru?!- gritó Inuyasha confundido –Ese ataque era muy poderoso y no surtió efecto- se detuvo a ver las heridas superficiales del demonio -¡Y no me digas que ya no podías pelear!- sus ojos también repararon en que el youkai no traía el collar -¡Hiciste un trato con ellos ¿Verdad? ¿Qué te van a dar los malditos?!- el hanyou enojado se acercó hacia el demonio -¡A ti solo te interesa el poder!- enojado soltó un puñetazo que Sesshomaru sostuvo –Culpa a nuestro padre…- dijo el demonio con enojo

-Fue su espada la que no me dejo atacar- Sesshomaru apretó el puño de Inuyasha, el cual hizo una mueca de dolor para después soltarse –Solo porque Rin estaba en el camino…-

Inuyasha abrió los ojos aterrado –Tú… ¡¿Tú estabas dispuesto a matarla?!- gritó el hanyou enojado -¡Eres un maldito insensible, esa niña es la única persona en el mundo que no ve lo terrible que eres y aún así…!-

Los gritos de Inuyasha fueron interrumpidos por la llegada estridente de Totosai sobre su vaca

-¡¿Qué le pasó a Colmillo Sagrado?!- gritó asustado el demonio saltando de su vaca de tres ojos

-¿Totosai?- dijo Inuyasha confundido -¿A Colmillo Sagrado?- el hanyou volteo a ver la espada, la cual se veía bastante normal -¡¿De qué hablas anciano loco?! No ves que esa espada no tiene ni un rasguño-

El anciano con lágrimas en los ojos gritó –¡Has roto el vínculo con esa espada!-

-¿Qué?- exclamó Inuyasha extrañado –Tal vez eso fue lo que detuvo el ataque- pensó

-Pero ¿Qué le hiciste?- preguntó Totosai impactado

-Esa espada fue hecha pasar salvar almas y no cumplió su cometido- Sesshomaru seguía viendo a Colmillo Sagrado –Su única herencia y no sirvió para nada…-

-¡Es cierto que esa espada salva almas, pero su prioridad es salvar a su dueño!- contestó Totosai molesto –Ella solo rompería su vínculo si eso involucrara salvarte-

Inuyasha estaba asombrado -¿Salvar a Rin… era salvar a Sesshomaru?- pensó confundido

-Las especificaciones de tu padre fueron esas…- Totosai bajo la mirada -¿Tanto lo odias que ni siquiera su último deseo puedes cumplir?- preguntó triste el anciano

-Y lo peor de todo es que esos demonios solo le temen a los ataques de Sesshomaru- dijo Myoga saltando del hombro del anciano hacia la cara de Inuyasha

-¡Suéltame pulga cobarde!- dijo el hanyou molesto mientras lo aplastaba con su mano

-Que cruel es amo…- dijo la pulga cayendo lentamente

-Pero lo que dice Myoga es cierto…- Inuyasha gruñó –El extraño ataque que hacías con las dos espadas atemorizó a Ren-

-Totosai- la pulga saltó de nuevo al hombro del anciano –Creo que es hora de que uses la perla que te dio nuestro señor-

-¿La perla?- preguntó Inuyasha extrañado

-Así como la perla que estaba en tu ojo…- comenzó a decir Totosai –Inu No Taisho me dejó una a mí también-

El ambiente se volvió denso y Sesshomaru aparentaba ya haber regresado en sí, pues su rostro volvía a tener la misma apariencia fría de siempre, escuchaba con atención las palabras de Totosai –Pero la que él me dio conduce al mundo de las almas…- el hanyou estaba incrédulo –Solo puede activarse usando uno de los colmillos- el anciano fijo su mirada en Colmillo de Acero

-¡Espera, espera un segundo! ¿Qué clase de lugar es el mundo de las almas? ¿Y para qué iríamos ahí?- gritó Inuyasha molesto

-No sé cómo será, nunca he estado ahí- contestó Totosai rascándose la cabeza

-Pero deben de ir para buscar a su padre, amo- agregó Myoga al mismo tiempo que brincaba entusiasmado

-¿Buscar a mi padre?- repitió el hanyou y se notaba la perturbación en su corazón

-Sólo él puede ayudar a unir de nuevo el vínculo con Colmillo Sagrado- asintió Totosai con firmeza

Todos se quedaron en silencio, los sentimientos se seguían acumulando en el pecho de Inuyasha y no podía pensar con claridad. Por su parte, Sesshomaru no había hecho ninguna expresión, levanto la mirada para ver como el sol comenzaba a salir; la calidez que comenzó a sentir le hizo pensar en Rin. Apretó sus puños, no entendía cómo podía sentirse tan molesto.

-Usemos esa perla- dijo finalmente

Todos se quedaron atónitos, Inuyasha se sentía muy ansioso y pensaba -¿Veré a mi padre?-

-¿Qué esperas Totosai?- dijo el demonio mientras sus ojos amarillos atravesaban al anciano

-¡Sí, sí, sí!- Totosai tembló de miedo -¡Al instante!- entonces el viejo chasqueo los dedos y de uno de sus ojos salió una pequeña perla azul marino

-¡Amo toque la perla con Colmillo Sagrado!- gritó Myoga saltando de nuevo hacia el hombro de Inuyasha

El hanyou se sentía muy pesado y movió la espada con lentitud, en cuanto ambos objetos se pusieron en contacto un extraño portal se abrió –Amm será mejor que yo los espere aquí- dijo Myoga asustado

-Pulga cobarde- murmuró Inuyasha

Sin titubeo alguno, Sesshomaru entro rápidamente al portal

-¡Espera!- gritó Inuyasha molestó

-Es hora de arreglar esto de una vez por todas- pensaba el demonio mientras caminaba sobre lo que se sentía como…

-¿Agua?- exclamo el hanyou incrédulo –Pero ¿Ya llegamos Totosai?- Inuyasha volteo en todas direcciones y reparo que el par de ancianos no estaba, a lo lejos solo se percibía la silueta de su hermano -¡Sesshomaru!- gritó con fuerza y corrió para alcanzarlo

El decidido youkai caminaba con la vista fija hacia un punto, a pesar de que a los lados pasaban figuras espectrales, él no se perturbaba por nada.

Inuyasha intrigado por su comportamiento fijo la mirada en la misma dirección, al principio solo se veían sombras, pero una figura en especial llamó su atención, cuando por fin pudo enfocarla… sus rodillas comenzaron a temblar, apretó su espada y su corazón empezó a latir con fuerza

-Pa… ¿Padre?- susurró al ver a Inu No Taisho a unos metros de ellos

Los ojos fríos de Sesshomaru brillaron por unos segundos.

*En la aldea de Rin*

-¡Está despertando!- dijo Myoki aliviado

-¡Rin ¿Estás bien?!- preguntaron las gemelas a coro

-Niñas denle espacio- dijo Miroku tomando a sus hijas del hombro

-Rin ¿Cómo te sientes?- dijo Sango quitando un paño de la cabeza de la chica

-¡¿Dónde? ¿Qué pasó?!- gritó Rin sumamente alterada al mismo tiempo que se ponía de pie

-Rin, tranquila- dijo Kagome poniéndose a lado de la joven

-¿Dónde está…?- Rin pregunto afligida

-Sesshomaru e Inuyasha se quedaron atrás- contestó Shippo anticipando las palabras de la muchacha

-Creo que le quitaron el collar del aire…- agregó Kohaku

Rin se mareo, pero Kaede la tomo por los hombros.

La mirada de la chica estaba distante y su mente se llenaba de ideas dolorosas –Fue mi culpa… yo, yo no pude hacer nada contra Aratani- Rin temblaba –Perdóneme amo- los amigos de la joven la veían con preocupación, pero sobre todo Jaken que observaba desde la ventana.

*En el mundo de las almas*

-Inuyasha, Sesshomaru- dijo Inu No Taisho con voz fuerte

-¡Pa… Padre!- exclamo el hanyou corriendo hacia el demonio, al quedar frente a él, Inuyasha se paralizó, tantas cosas que había querido decir y ahora simplemente no podía articular ni una palabra –Padre… yo no sabía por todo lo que habías pasado,… yo lo sien…-

Inu No Taisho abrazo a Inuyasha con fuerza –No hables más hijo- el imponente youkai acerco aún más el hanyou –Todo está bien- ambos sonrieron llenos de felicidad

-Hay tanto que quiero decirte padre…- dijo Inuyasha alejándose del demonio –Vas… vas a ser abuelo-

Los ojos amarillos de Inu No Taisho brillaron –Lo sé-

-Lo sabemos- se escuchó una voz a lo lejos

Inuyasha conocía bien esa voz, camino rápidamente hacia una silueta femenina que se acercaba

-No sabes cuánto agradezco poder verte una vez más hijo mío- dijo Izayoi materializándose frente a Inuyasha, con cariño puso su mano en la mejilla del hanyou

Inuyasha cerró sus ojos y disfruto de ese suave roce que alivio su corazón.

-Su reunión nos está quitando el tiempo- dijo Sesshomaru sacando a Colmillo Sagrado de su funda –Tu espada ha decidido desobedecerme, y tus antiguos enemigos ya tienen los cuatro collares de la vida- el alto demonio se acercó a Inu No Taisho

El youkai vio a su hijo con nostalgia y bajo la mirada, guardo silencio durante algunos segundos –Izayoi, por favor lleva a Inuyasha a la salida-

-¡Padre!- dijo Inuyasha con pesar

-Inuyasha...- El demonio habló con fuerza -Me encantaría poder hablar contigo hijo, yo también tengo muchas cosas por contarte- dijo Inu No Taisho viendo al hanyou con ternura–Pero tenemos poco tiempo y…- sus ojos amarillos vieron a Sesshomaru –Su única esperanza es pelear juntos y para eso debemos restaurar el lazo con Colmillo Sagrado-

Inuyasha estaba abrumado por sus emociones, por fin tenía la oportunidad de hablar con su padre y parecía que el destino se burlaba de él –Comprendo padre- contestó el hanyou, su madre lo miro con tristeza y lo tomo de la mano con amabilidad; antes de comenzar a alejarse Inu No Taisho dijo –Siempre estaré a tú lado hijo-

Izayoi tomo el brazo de su hijo, con delicadeza recargo su cabeza en su hombro y dijo –Has crecido mucho mi pequeño- Un poco más animado, Inuyasha se alejó con una sonrisa en su rostro.

-Creo que quieres saber porque mi último deseo fue que tu conservaras a Colmillo Sagrado- comenzó a decir Inu No Taisho para terminar con el silencio -¿No es así?-

-No vengo a buscarte con ese propósito- contestó Sesshomaru tajantemente

Su padre suspiro –Creo que has descubierto varias de las razones- el demonio alzo la mirada –Gracias a ti Colmillo de Acero se fortaleció y…- el demonio sonrió –y… tu corazón ahora conoce la compasión y el amor-

Sesshomaru apretó los puños –No tengo tiempo para esto… solo necesito una espada y… el círculo de la vida-

Inu No Taisho lo vio asombrado –Siempre has sido tan astuto- de entre sus ropas el demonio saco una pequeña esfera dorada –Tenía razón en que era el lugar más seguro-

-¿La fusionaste con tu alma?- preguntó Sesshomaru

Su padre asintió con la cabeza

-¿Pero cómo?- dijo Sesshomaru confundido

-Esta esfera tiene más poderes de los que comprendo- contestó Inu No Taisho

Sesshomaru sin dejar de verlo a los ojos, tomo la esfera dorada –Creo que ya solo queda un pendiente más- el audaz demonio sacó a Colmillo Sagrado de su funda

Inu No Taisho miró rápidamente la espada –Yo no puedo repararla, Colmillo Sagrado rompió su lazo contigo para salvarte-

-No, ella solo evito que atacará a Rin- contestó molesto el demonio

-¿Y eso no es salvarte?- preguntó su padre con tono grave

-¡No! Eso fue impedir que destruyéramos a esos demonios de una vez por todas- contestó enojado Sesshomaru

-La única forma en la que Colmillo Sagrado aceptara unirse de nuevo contigo es…- mientras Inu No Taisho hablaba la espada salió volando de la mano del Sesshomaru y comenzó a flotar delante de él –Que seas sincero con tu corazón-

*En la aldea de Rin*

La chica estaba sentada debajo de un gran árbol, su mirada estaba perdida en el movimiento azaroso de las hojas

-Rin…- la voz calmada de Kagome, sacó a la joven de su transe –Ellos estarán bien, no te preocupes- dijo la mujer agachándose con dificultad

Rin no quería hablar sobre lo que había pasado, por lo que cambió el tema de conversación –Ya solo faltan unas semanas ¿No es así?-

La sacerdotisa acarició su estómago con ternura –Pues alguien está bastante desesperado-

-Me alegra mucho el pensar que Inuyasha y tú serán una familia feliz Kagome- la chica dijo con un toque de nostalgia

-Rin, yo…- los ojos de Kagome comenzaron a llenarse de lágrimas –Yo lamento mucho que Sesshomaru no pueda ser honesto con sus sentimientos-

Las palabras de la mujer dejaron completamente helada a la muchacha –Kagome… yo creo que él no me ama, después de todo solo soy una…-

*En el mundo de las almas*

-¡Es solo una humana!- exclamó Sesshomaru fúrico -Tal como esa princesa Izayoi, por una humana… el señor de las tierras del oeste,… mi padre murió- dijo el demonio recobrando su aire de indiferencia una vez más

Inu No Taisho estaba incrédulo, por unos instantes su hijo había demostrado algo de tristeza por su muerte

-Si pudiera cambiar el pasado lo haría Sesshomaru, pero por el momento lo único que puedo hacer es guiar a mi hijo una vez más- Inu No Taisho extendió su mano y Colmillo de Sagrado se acercó un poco más a Sesshomaru -¿Tienes algo que proteger?-

*En la aldea de Rin*

-Pero yo he visto la manera en la que mi cuñado te mira y…- la sacerdotisa se secó las lágrimas –Kohaku me contó sobre el temor que vio en sus ojos cuando te creyó muerta-

-Él nunca me contó eso…- pensó la chica

-¡Rin, Kagome!- gritó Sango a lo lejos al mismo tiempo que se aceraba a sus amigas

-¿Qué pasa Sango?- preguntó Rin llena de tristeza

-Kohaku fue a revisar el perímetro, Miroku fue por comida y Shippo por agua- la exterminadora explicó –Pensé que sería bueno pasar un tiempo las tres- dijo acariciando la cabeza de la joven

Rin sonrió por unos segundos, más ese instante de felicidad estaba por desvanecerse. Desde el tronco del árbol salieron un par de brazos que hicieron desaparecer a Kagome.

-¡Kagome!- gritaron las dos mujeres asustadas

Ante ellas apareció Aratani –Me llevare a la sacerdotisa por un momento, no se asusten, ella estará sana y salva, siempre y cuando Rin haga todo lo que le digamos-

Rin miro aterrada a la demonio, a lado de ella se materializo Ren con una inconsciente Kagome en brazos

-¡Suéltenla!- gritó Sango lanzando una daga hacia el pecho de Aratani, está la congelo antes de que la lastimara

-No tenemos tiempo para ti mujer- dijo Ren moviendo el suelo debajo de Sango y la lanzó un par de metros

-¡Sango!- gritó Rin desesperada, su amiga sobo su enorme panza en el suelo. Aratani se comenzó a acercar a ella, cuando Rin gritó llena de lágrimas –¡Basta!- la chica gritó con tal fuerza que la youkai se detuvo inmediatamente

-Haré, haré lo que ustedes quieran- dijo Rin entre sollozos

-No es algo difícil niña- dijo Ren burlonamente

-Ven y te explicaremos todo- agregó Aratani con una sonrisa macabra

Así los cuatro desaparecieron dejando a Sango en el suelo, a lo lejos Miroku y Shippo presenciaron la terrible escena

-¡Iré por Kaede!- gritó el zorrito mientras se convertía en globo y salía volando a toda velocidad

-¡Sango!- gritó Miroku con la voz temblorosa, al llegar a lado de su esposa, la levanto y asustado le decía -¡Aguanta Sango, vas a estar bien!-

-Excelencia- la exterminadora se retorcía de dolor –Nuestro hijo…- decía preocupada

-¡Todo estará bien!- decía Miroku no muy seguro de sus palabras

-Excelencia… quédese conmigo- dijo Sango apretando la túnica de Miroku

-Por siempre amada mía- dijo el monje abrazándola con fuerza

*En el mundo de las almas*

Izayoi soltó a su hijo haciendo un gesto de incertidumbre –Hijo mío, creo que algo malo ha sucedido-

-¡¿De qué hablas madre?!- preguntó Inuyasha impaciente

-No hay tiempo, cuando llegues a tu aldea corre hacia donde esta tu mujer- respondió la linda princesa

-¡Madre dime qué esta pasando!- gritó el hanyou preocupado

-No lo sé bien hijo- Izayoi abrazo a su hijo –Sé que serás un buen padre- dijo sonriendo amablemente

Inuyasha le sonrío y admiro el bello rostro de su madre, el hanyou se acercó hacia el portal, listo para partir cuando ella lo tomo de la mano –Hijo ¿Podrías decirle algo a Kagome por mí?-

*En la aldea de Rin*

En cuanto Inuyasha apareció en el sendero corrió a toda velocidad mientras las palabras de su madre retumbaban en su mente, su corazón se llenaba de emociones mixtas.

*En el mundo de las almas*

-¿Tienes algo que proteger?- preguntó Inu No Taisho

Sesshomaru bajo la mirada y tomando a Colmillo Sagrado dijo -Sí- en cuanto termino de pronunciar estas palabras, la espada se llenó de una luz tan brillante que cegó al demonio y comenzó a envolverlo, sabía que su tiempo en ese mundo se terminaba

-Tú corazón te hace más fuerte Sesshomaru- dijo Inu No Taiso al mismo tiempo que su figura se perdía en la lejanía –Las respuestas del círculo de la vida están en donde los perros aúllan juntos…-

En un abrir y cerrar de ojos, Sesshomaru apareció en el estudio de su palacio. Apretó con fuerza a Colmillo Sagrado y pensó –Rin…-