Advertencia: Es Yaoi / shonen-ai / Slash; hombrexhombre: si no te gusta este género, puedes retirarte y evitar traumas.
Descargo de Responsabilidad: Estos personajes no me pertenecen, son creación de Wataru Watanabe.
Nota: He vuelto, después de tanto tiempo. No ha terminado de ver la última serie. Pero debo decir que ame como Midousuji deja un Ishigaki estar con él, o is an revés, porque Ishigaki no is tanto como perseguirlo como perrito, no a tal extremo, le agradecemos mucho por muy extraño y extraño que parezca. Lo digo por el final de la publicación, donde Ishigaki sueña con él siendo un insecto, pues es importante saber que tanto van en el tren juntos, como que debo hacer algo de eso, pero ya… mejor que haya llegado con esto.
Nota 2: Lo bajaría a ranting T, pero aun esperare.
Nota3: Ya tengo cuenta en otro lugar que empieza con A y termina con "tres".
Nota4: Recuerden que estoy en Face como Laurie Kirkland.
# 5 Solo yo gane donde se pierde
No ganamos, no terminamos la batalla, no pudo, pero….
El inicio de las actividades de los clubes iniciaba hasta la segunda semana de clases. No tenía la costumbre de ir al club de ciclismo porque nadie tenía que montar la bicicleta como yo, sin embargo, nunca lo había recrimido, no era la obligación de nadie, era solo un club para ellos.
Yo acomodaba las herramientas y daba mantenimiento después de clases. Sabía que iba a dejar de ser el capitán, pero también tenía que ser pequeño.
Recordar cuando uno de los miembros tenía un problema como si fuera un Midousuji como capitán, y mi respuesta fue un sí, con esa voz entusiasta.
–Ishigaki. . . -
El tema se ha producido en todo mi cuerpo, esa voz es tan reconocible para Ishigaki.
–Midousuji. –Sonreí con ganas y como fuera de lo más normal, como otro día.
–Asco. –El menor se acercó a pasos largos, lo permitido con esas grandes piernas. - ¿Qué haces aquí? Ya no eres un capitán, ya no eres nada. –Se burlaba aquel chico imponente, enfrente de mí, con esos dientes.
–Bueno, la próxima semana será oficial, por el momento solo arreglo detalles. –Hablar con él ha sido hecho sin presión, como hablar con otro miembro. –¿Y tú, Midousuji? -
–Asco. –Unos pasos más, acercó el rostro, le gustaba hacer eso con las personas, vieran lo grande que és. –Por supuesto que vine un manejar. -
–Claro que era eso. –Mis manos se movieron para sujetar el cuello, y no se tardó, esas manos de manos, sujetaron mi piel, apretando, provocando dolor. –Ahh… -
–Asquerosos sonidos. –Apretó con más fuerza, soltaba y se puede ver el rostro con repudió, como si se tratara de algo así como, pero no me ha parecido necesario. - ¿Vas a seguir montando? –Soltó con seriedad.
–Ahahaha ... ahaha. –No pude evitar reír cuando me soltó semejante pregunta en el medio de sus caricias. Su rostro estaba incrédulo, no me comprendía. –Claro que seguiré montando. –Mis piernas tomaron la iniciativa de abrazar las caderas de Midousuji. –La bicicleta, por supuesto. - Escuché un "asco", pero su sonrojo publicado.
Aun que yo era alcalde, siempre me había tocado percatado que Midousuji no tenía amigos, nadie con quien hablaba a la hora del almuerzo, ni bromear, hablar de temas vergonzosos, los dos sentidos y las experiencias que se daban cuando se estaba con amigos. Por eso me daba el derecho de enseñar.
Mi respuesta fue, sin embargo, sus labios golpearon contra mí boca, un fuerte golpe y la lengua. Los besos con midousuji eran poco sincronizados. Él era increíble en su boca, porque manejaba ese músculo con la gloria, tan natural, como el quisiera. Tan larga
Las manos se daban por todo lo alto, presionando con furia. Y entre las respiraciones que necesitábamos, me volvían escandaloso, jadeos y gemidos. Nadie me conocía de esa manera, como alguien descarado.
–Eres tan fácil. -
Le gustaba insultarme, y creo que le agradaba que a mí me gustara eso.
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–El aun capitán de rodillas, que ridículo. -
Podía sentir como se mueven las caderas con suavidad. Nadie sabía, pero Midousuji era amable, como en esta ocasión, los movimientos calmados y las caricias en mi cabello.
Me apoderaba del sentimiento de saber que era solo conmigo, yo era la primera persona.
Succionaba la punta, y poco a poco la lengua masajeaba el glande. Somos adolescentes hormonales, y hacerlo en la escuela era común. Y con él nunca había sido tan incorrecto en mi vida.
" Ey, hay gente en el club"
Se ha escuchado unas cuantas voces por el corredor, pero no ha sido escondido, no en tan corto tiempo.
La perilla giró.
Midousuji empujó mi cabeza adelante, hundiendo todo su miembro en mi garganta.
Al abrir las puertas no se observa nada.
–LARGO… - Su voz fue amenazante, pero no pude a mis ganas. Seguí chupando, apretando el miembro largo. Escuche las voces asustadas, pero en mi tarea, aunque mi nariz tocara su vientre.
Alejó mi cuerpo, pero ya era tarde, mi boca estaba llena de su semen. Quedaron aquellos hilos de saliva en el miembro y mis labios.
–Asqueroso ... - Mis ojos me delataron, mirando a la puerta.
–No te vieron. No vieron nada. -
Le sonreí y trague.
–Gracias Midousuji. –Aun divagaba por el cosquillegó en mi boca.
–Cállate. Hiciste que me corriera. Ahora solo vas a correrte con mis dedos. Aunque me ruegues… –Tiró de mi cabello para obligarme a levantar.
–Lo… lo siento. - Era tarde, casi estaba oscureciendo. Sí a veces no lo decía Midousuji, pero pensaba en los problemas que podíamos tener. Porque la escuela no era nuestro motel.
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- ¡Viste a ese loco! -
- Apenas entramos y creé un insecto, o víbora por como se deformo. -
- Con solo ver su rostro. -
- ¿Verdad? Era como un monstruo, y no tenía su maldita camisa, diablos. Si pertenece al equipo de ciclismo, no pienso entrar. -
- Ni yo. Ya encontraremos otra cosa. -
Y los chicos avanzaron hasta la salida del instituto Sakura.
