Orihime bebió su novena botella de agua y aún ni siquiera era medio día, estaba un poco abobada y deshidratada por el ritmo de vida que empezó a llevar al estar soltera. Ordenó el desayuno para ella y mientras lo preparaban le llegó un mensaje de Snapchat al ver el nombre sonrió de medio lado, era un chico que había conocido hace algunas semanas en una fiesta con Tatsuki.

Lo había tenido en redes sociales toda la vida y compartían la mayoría de amigos en común pero nunca se había hablado directamente, era muy apuesto y eso ella lo había resaltado en otras ocaciones pero no reparaba mucho en el.

Lo conoció en una fiesta y compartió risas... y quizás algo más que eso con el.

Mientras comía su desayuno recordó aquella noche.

Estaba sentada en la sala de su casa, con el ceño fruncido más por confusión que por rabia, los labios fruncidos y mordía el interior de su mejilla en ocaciones. Confusión era lo que denotaba ese rostro. Su mejor amiga estaba frente a ella , pelo negro y ojos color marrón. La miraba atentamente y no sabía que hacer o decir. Su amiga había tenido esa expresión por horas, no había llorado y no había empezado a romper todo. Solo ahí... sentada.

Tatsuki pensó en llamar a Ulquiorra que era el mejor amigo de Orihime -aunque lo odiará- pues esa chica era muy expresiva, ese tipo de cosas la hacían explotar y no había tenido ninguna reacción.

-. Inoue ¿estas bien? - preguntó nuevamente, ya lo había preguntado tanto que ambas habían perdido la cuenta. Orihime la miró.

-. Eso creo - dijo muy lento, estaba en una especie de trance, no había procesado la enérgica pelea que había tenido con Grimmjow y menos cuando el le dijo "creo que necesitamos un tiempo" al escuchar esas palabras ella solo asintió y dijo: "entiendo, no te obligaré a permanecer conmigo. La puerta de salida es la misma que de entrada para que no te confundas"

Solía ser cruel pero ella misma se sorprendió con esa frase.

-. Orihime salgamos esta noche. - pidió con el celular en la mano, si obtenía una negativa llamaría a Ulquiorra rápidamente.

-. Seguro - dijo encogiéndose de hombro.

Ya en la fiesta de encontraron con Nell, Rangiku y Riruka. Iba a ser noche de chicas. Empezaron "suave" como decía la rubia y pidieron varios shots de tequila. Gracias a la sal y el limón pasaban suave en la garganta.

-. Mi novio es un idiota - dijo la de ojos grises levantando el pequeño vaso lleno de tequila. - corrección ¡ex-novio! - dijo y lo llevó a su boca, sus amigas rieron ante sus muecas pues no había puesto ni sal ni limón en su boca.

Ya estaba feliz y sonrojada por todo el alcohol, su teléfono vibro en su mano, un mensaje de Snapchat "ichigoki" era el usuario, ella sabía quien era, en ocasiones le respondía sus fotos diciéndole que era hermosa o con algún emoji. Lo abrió.

Eres más bonita en persona decía el mensaje. Los ojos grises se achinaron con la risa.

Una pena que no puedo decir lo mismo de ti

Pues no te veo tecleó rápido, el estaba en el chat así que rápido salió el "abierto" siento unas manos en su cintura y al girarse se dio cuenta que era Ichigo.

Sus ojos color ocre un poco rojos quizás por el alcohol, su pelo naranja despeinado y una sonrisa despreocupada, ese chico era malditamente caliente y se notaba que era un hijo de puta. A fin de cuenta no importaba nada.

El dijo un hola que obvio no se escuchó gracias a la música, Orihime no pudo evitar sonreír maliciosamente, el alcohol sacaba lo peor de ella.

-. Estas roja - dijo alguien sacándola de su burbuja de recuerdos. Era Grimmjow su novio-no-novio. Habían hablado un par de veces pero no se habían vuelto a ver.

-. Quizás alergia - respondió inspeccionándolo, no había pasado un mes completo pero ese chico estaba cada vez más lindo, quizás abalanzarse sobre el.

-. Tengo que hablar contigo - dijo sin rodeos.

-. Ni modo que me citaras solo para verme la cara - respondió sarcástica. Era muy difícil ser dura con el pero no podía caer ante sus pies así sin más.

-. Quiero volver contigo princesa - Orihime entrecerró los ojos - en este tiempo lejos de ti no hago nada mas que pensar y soy un idiota por ser tan celoso pero ¡es que eres fantástica! Cualquier idiota querría estar contigo y yo soy el idiota más grande. Me da terror que te des cuenta que puedes encontrar a alguien mejor que yo... porque mejor que tú no existe ninguna. - hizo una pausa. Ambos estaban tomados de las manos. El azul y el gris se encontraron y Grimmjow temblaba. - ¿quieres volver a intentarlo con este idiota?

La pelinaranja no pudo contener una pequeña risita ante eso, ella sabía que el era un idiota pero era su idiota. Ese idiota era su más grande debilidad y ella no podía negarlo. Pasó su mano por la mejilla de su chico que la miraba atentamente a los ojos.

-. Grimm yo... no se, no quiero que después de tanto tiempo nos convirtamos en una pareja de hoy estamos mañana no... no lo sé.

Silencio.

Grimmjow entendía su punto.

-. Vayamos de a poco - sugirió el y ella asintió.

Grimmjow se acercó a ella y se apoderó de sus labios, habían sido algunas semanas pero para el fue toda una vida, estaba ansioso por esos labios, los labios de su amada, de la única mujer que amaba y de la única mujer que amaría. Ella había domado a la pantera y eso había sido imposible.

Orihime se separo de él por falta de aire, estaba roja. Miró a su al rededor.

-. Cálmate - dijo con la cabeza gacha. Su celular estaba entre sus piernas y empezó a vibrar con una llamada. Lo apretó más para que las vibraciones no sonaran.

-. Te amo - susurró grimmjow y beso su frente.

-. Te amo más gatito - respondió ella.