Otro! Espero que les guste, gracias a lo que están leyendo \(^o^)/

Pensamientos


II

"Quiero regresar el tiempo"

-…De esta manera durante esta época se vivió un auge militar, recuerden esto muy bien, es muy probable que aparezca en la prueba de la siguiente semana. También repasen el capítulo 6 de sus libros, ahora pasaremos a los personajes de este periodo…

Kagami suspiró mirando por la ventana, recargando su mejilla en su mano, el profesor continuaba hablando mientras escribía en el pizarrón, pero ya hacía un tiempo que Kagami había dejado de prestar atención. Sólo golpeaba levemente su cuaderno con la pluma que tenía entre los dedos. Volteó levemente hacia atrás, viendo el asiento vacío.

-…

Bajó un poco la mirada, segundos después volvió a ver por la ventana. No podía concentrarse para nada, siempre terminaba pensando en aquel peliceleste que se encontraba en su apartamento en ese momento.

.

~FLASHBACK~

Kagami seguía abrazando al otro chico, ambos aún sentados en los columpios. Llevaban un buen rato ahí. En ese momento Kuroko sólo sollozaba levemente, pero minutos antes, no mucho tiempo después de que Kuroko se calmara un poco, las lágrimas habían vuelto a acudir a sus ojos y a resbalar una tras otra sobre sus mejillas, así que no sabía si eso volvería a suceder. No quería presionarlo pero ya era tarde, la gente había desaparecido completamente alrededor, y eran pocos los autos que pasaban, no sabía si Kuroko había avisado a sus padres que llegaría tarde…aunque ahora que lo pensaba no sabía si Kuroko quería regresar a su casa.

Se separó suavemente de Kuroko, que no dejó de mirar el piso mientras sus hombros saltaban un poco.

-Kuroko… ¿Quieres…quedarte en mi apartamento?

El chico pareció sorprenderse un poco al alzar la mirada y verlo fijamente, aún con lágrimas en los ojos. Kagami le revolvió el cabello.

-Puedes quedarte si quieres…

-…

Kuroko bajó la mirada, después de unos segundos asintió levemente. Kagami sonrió un poco, sólo tendría que avisarles a sus padres…y a Alex. Kagami se levantó y tomó la mochila de Kuroko, que trató de tomarla de sus manos.

-No te preocupes, está bien ―volvió a revolverle el cabello― Puedes llamar a tus padres desde el apartamento.

Kuroko volvió a asentir sin responder nada o sin tratar de replicar por la mochila, simplemente se pasaba un brazo por los ojos. Seguramente estaba demasiado cansado física y mentalmente para tratar de reclamarle. Kagami se preguntó si ya habría comido, pero pensó que si le preguntaba era probable que le dijera que no tenía hambre, así que mejor no le diría nada y pasaría por una tienda que aún estuviera abierta para comprar algo. Sin pensarlo tomó la mano de Kuroko, jalándolo suavemente para salir del parque, mientras seguía pensando en lo que podía comprar. No notó que el otro chico estaba sorprendido y lo miraba un poco confundido.

Kuroko se dejó llevar por Kagami, no dejó de mirarlo, él se veía completamente normal, sujetando su mano, deteniéndose antes de cruzar la calle. En ese momento Kuroko sonrió levemente, apretando con suavidad la mano de su compañero.

~FIN FLASHBACK~

.

Después de eso, mientras compraba algo, Kagami había llamado a Alex diciéndole que llevaría a Kuroko al apartamento, lo cual ella entendió y le dijo que lo visitaría otro día. Al llegar al apartamento Kagami había notado que Kuroko no quería hablar con sus padres, así que él los había llamado y les había dicho que se quedaría con él. Había planeado no ir a la escuela, pero al decírselo a Kuroko el rostro de éste mostró una gran culpabilidad, así que ahí estaba. En medio de la clase de historia sin prestar atención a lo que decía el profesor…

-¡!

Volteó rápidamente al frente y vio que el profesor ya no estaba, miró alrededor para ver a todos saliendo del salón hablando animadamente. Ni siquiera había escuchado la campana, bajó la vista alarmado, para ver su cuaderno con sólo unos cuantos párrafos escritos. Suspiró agotado tirándose en la banca, había querido tomar apuntes para Kuroko, pero al final no había escrito casi nada. Le había pasado lo mismo en cada clase.

-No tengo remedio…¡!

Se levantó rápidamente y guardó sus cosas. Debía decirle a la entrenadora que no podría quedarse al entrenamiento, y que Kuroko no se sentía bien entonces iría a verlo. Corrió hacia el gimnasio y después de explicar apresuradamente la situación (no toda, claro) salió corriendo hacia su apartamento. Iba pensando qué era lo que podía hacer para alegrar al otro chico, no quería que siguiera sintiéndose de esa manera. Había fallado en no dejarlo solo así que tenía que compensarlo, pero no se le ocurría nada que pudiera hacer. No se daba cuenta de que las personas lo miraban un poco extrañadas, de pronto iba murmurando entre dientes replicándose por no tener nada bueno que hacer por el chico que le gustaba cuando éste se sentía triste. De pronto se detuvo y volteó hacia atrás, acababa de pasar por el Maji Burguer. Se quedó pensativo un momento, para después regresar y entrar al establecimiento.

. . . . . .

Apenas entraba un poco de luz a través de las cortinas cerradas, la habitación se encontraba sola "aparentemente", y aunque pareciera que el silencio reinaba por algunos minutos, se podían escuchar de pronto leves sollozos que provenían de la cama del as de Seirin, junto con el tecleo de algunos botones.

Kuroko se encontraba recostado de lado en la cama, cubriéndose casi completamente con las cobijas. Miraba la pantalla de su teléfono, leyendo algunos de los mensajes que tenía guardados, se secaba las lágrimas de vez en cuando con el dorso de su mano, para después continuar leyendo los mensajes. Esos mensajes cuya fecha de recibido no era de hace más de dos días, todos del chico de la Academia Tōō. Ese chico al cual había admirado desde la escuela secundaria, y que pronto había notado que lo que sentía no era simple admiración. Al notar que esperaba con ansias sus momentos juntos, que al tener que separarse le era difícil decir un "Nos vemos", o que cuando llegaba un mensaje de él a su teléfono la sonrisa en su rostro no desaparecía por un tiempo, tuvo que admitirlo: Se había enamorado de su compañero de equipo de la secundaria.

La pantalla de su teléfono comenzó a hacerse borrosa, poco a poco el mensaje que tenía abierto empezó a difuminarse y a ser difícil de leer. Sintió cómo algunas lágrimas escapaban de sus ojos mientras un nudo le cerraba la garganta. Cerró los ojos bajando el teléfono, esta vez no trató de secar sus lágrimas. Si hubiera sabido que ese mensaje iba a ser el último que recibiera de ese chico… le parecía un poco irónico que su último mensaje fuera uno que le había mandado después de que salieran en la tarde, diciéndole que se la había pasado bien y que lo vería al día siguiente. En aquel momento no sabía que ese sería el mensaje de despedida, una despedida que sabía que podía haber evitado si tan sólo no le hubiera dicho sus sentimientos. Porque ese "día siguiente" lo había arruinado todo al confesarle lo que sentía por él.

Le pareció escuchar la puerta del apartamento abrirse, sobresaltándolo. Alzó su brazo y se secó rápidamente las lágrimas. Ya le había causado muchos problemas a su compañero. No quería que se siguiera preocupando por él. Escuchó pasos acercándose y segundos después la puerta abriéndose.

-… ¿Kuroko?... ¡! ¡Ah! ¡Perdón! Entré sin tocar…

Kuroko se forzó a sonreír un poco mientras se levantaba y secaba sus mejillas discretamente.

-Está bien, Kagami-kun…Perdón por-

Antes de poder acabar Kagami se había acercado y le extendía algo. Kuroko se sorprendió y volteó a verlo rápidamente, sin pensar en que sus ojos seguían llorosos y seguramente hinchados por haber estado llorando desde la noche anterior.

Kagami sonrió levemente mientras se sentaba en la cama junto a Kuroko. Ninguno dijo nada. Kuroko también sonrió con suavidad, bajó levemente la mirada y tomó la malteada de vainilla del Maji Burguer que le extendía Kagami.

-Gracias…Kagami-kun

Apreciaba mucho lo que hacía Kagami por él, pero en realidad no tenía ganas de comer o tomar nada. La noche anterior lo había hecho comer un poco aunque no tenía hambre, y aún en este momento no quería comer nada, pero le pareció maleducado rechazarla, después de todo Kagami había ido a comprarla especialmente para él.

Sus pensamientos se detuvieron cuando sintió el sabor de vainilla en su boca. Está bien, no tenía hambre ni nada pero podía tomarla sin ningún sacrificio.

Kagami sonrió al ver a Kuroko tomando la malteada, había notado el leve cambio en su expresión y pensó que había valido la pena rogarle al hombre detrás de él en la fila que le completara para poder pagar (No llevaba prácticamente nada de dinero ese día, y claro, lo había notado hasta que tenía que pagar)

-Ah, también…hay otra cosa

Kuroko dejó de tomar la malteada y miró a Kagami buscando en su mochila. Momentos después sacó un cuaderno y se lo extendió.

-Ten, son los apuntes de hoy…o… más o menos…

Kuroko lo miró confundido, Kagami evitaba verlo a los ojos mientras se avergonzaba al explicarle lo que había sucedido.

-En realidad…no escribí casi nada…antes de darme cuenta las clases había terminado…lo siento… ¡pero, le pediré a alguien que te dé sus notas!

Kuroko sonrió y tomó el cuaderno.

-No te preocupes Kagami-kun…Será suficiente con esto

-No…en serio que no…

Se quedaron callados un momento, Kagami sonreía levemente hasta que vio cerca de Kuroko el teléfono celular. La noche anterior Kuroko no había dejado de ver su celular mientras él cocinaba y mientras hablaba con sus padres. Incluso a la hora de dormir desde la sala Kagami escuchaba su llanto y al asomarse un poco a la habitación veía la ligera luz de la pantalla del celular. Volteó a ver al chico, que había dejado el cuaderno a un lado y tomaba la malteada.

-Kuroko… ¿Cómo estás?

Kuroko se sorprendió un poco con la pregunta, bajó la mirada y apretó el vaso en sus manos.

-Estoy bien, Kagami-kun. Perdón por causarte tantas molestias con mis problemas y-

De pronto Kagami le quitó la malteada de las manos, Kuroko lo volteó a ver rápidamente casi por pura reacción. Kagami le alejaba la malteada y lo miraba serio.

-Ya te dije ayer que no me causas ninguna molestia, en lo absoluto. Si sigues diciendo eso entonces sí me molestaré y no te dejaré tomar malteada al menos en mi presencia. ¿Quedó claro?

Kuroko abrió un poco la boca para reclamar, honestamente él sentía que no hacía más que molestar a Kagami, pero parecía que lo decía en serio…lo de que se iba a molestar y lo de la malteada. Antes de darse cuenta asentía y extendía su brazo para pedirle la malteada.

-Está bien

Kagami sonrió y le devolvió el vaso, no había creído que iba a funcionar. Le revolvió el cabello a su compañero cuando este volvía a tomar el contenido del vaso.

-Prepararé algo de comer, ¿quieres algo en especial?

Kuroko negó, pensando que debería irse después de comer. Ni siquiera había hablado él mismo con sus padres. En realidad no quería regresar…no quería tener que fingir que todo andaba bien, solía hablar mucho de Aomine con su madre, y no pasaría mucho antes de que ella notara que algo andaba mal. Si regresaba tendría que hablar de Aomine y mentirle diciéndole que seguían saliendo a ratos y cosas por el estilo.

-¡K-Kagami-kun!

El chico volteó justo antes de salir. Kuroko se sobresaltó y se quedó callado, no lo había pensado antes de llamarlo, bajó la mirada apretando el vaso.

-N-No…Olví-

-Claro que sí

Kuroko volteó a verlo sorprendido y un poco confundido. Kagami alzó un poco su brazo.

-Pero con una condición, llama a tus padres.

Kuroko se sorprendió aún más. No había dicho nada al respecto. En serio no había dicho ni una palabra que pudiera señalar lo que estaba pensando en ese momento. Aún bastante confundido asintió levemente.

-Mhm…

Kagami salió de la habitación después de sonreírle. Kuroko se quedó mirando la puerta sin entender lo que había pasado. Dejó de estarlo pensando después de unos segundos. Le alegraba poder tener a alguien como Kagami junto a él…pero aún estaba muy triste, la situación lo había herido mucho más de lo que hubiera podido imaginar. El sólo pensar en Aomine hacía que su pecho doliera, como si clavaran algo fino como una aguja, y sentía una especie de opresión que no lo dejaba respirar, además mientras su garganta se cerraba sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas. Ver su celular sólo lo empeoraba, pero no podía evitarlo. No podía dejar de leer las conversaciones que había mantenido con su excompañero de equipo…y probablemente examigo.

Sintió como si su corazón se detuviera por un segundo al pensar en eso. Sus manos que sostenían el vaso de malteada comenzaron a temblar. Sintió esa opresión en su pecho una vez más.

Aomine no volvería a ser su amigo.

Lo había arruinado. Él sabía que Aomine no lo veía de esa manera y aun así le había dicho lo que sentía por él. Todo era su culpa, nunca debía habérselo dicho.

Sujetó con fuerza su propia playera soltando el vaso de malteada, que cayó en el piso tirando todo el contenido. No podía respirar. Trataba de inhalar aire pero no podía, su vista se hizo borrosa y en cuestión de segundos las lágrimas comenzaban a acumularse y desbordar de sus ojos, pero no podía sentirlas recorriendo su piel.

Aomine no volvería a hablarle, no volvería a mandarle mensajes de texto, no volvería a verlo más.

.

.

Kagami se sobresaltó cuando escuchó como si algo hubiera caído, un mal presentimiento atravesó su cuerpo. Soltó las cosas que tenía en las manos y corrió hacia la habitación.

-¡Kuroko! ¡!

Al entrar vio a Kuroko en el suelo, tomando su garganta, abriendo y cerrando la boca como si no pudiera respirar mientras las lágrimas escurrían por su rostro y caían al suelo y en sus manos. Se agachó alarmado junto a él y lo tomó en sus brazos.

-¡Oi! ¡Kuroko! ―tomó su mano, estaba frío― ¡Kuroko!

Estaba asustado, Kuroko no podía respirar y no sabía qué hacer. Sus lágrimas no se detenían, y sus manos temblaban. Aunque su piel era clara, también podía verse notablemente que estaba aún más pálido y su frente comenzaba a perlarse de sudor. Mientras todo esto pasaba el chico trataba de inhalar sin ningún éxito. Kagami estaba desesperado, abrazó al otro chico apretando los ojos.

-¡KUROKO!

En ese instante el chico del cabello celeste rompió en llanto sollozando con mucha fuerza. Kagami sintió sus dedos apretando sus brazos, clavándole cada vez más las uñas. Su pequeño cuerpo aún temblaba levemente, así que Kagami no dejó de abrazarlo con suavidad. Entre sollozos Kuroko pedía perdón incontables veces…junto con el nombre de aquel chico de Tōō. Kagami sentía como si su propio pecho se rompiera en mil pedazos, su respiración se hizo más fuerte al intentar sofocar el llanto que quería acudir en ese mismo instante. Apretó con fuerza los ojos para impedir que las lágrimas siguieran acumulándose en ellos y se mordió los labios lastimándose a conciencia para superar de alguna manera el dolor que sentía en su pecho.

El cuarto que hacía unos minutos aparentaba estar en silencio, ahora se encontraba lleno de los sollozos del chico, alcanzando no sólo el cuarto, sino todo el apartamento. Kagami, horas después, podría jurar que seguía escuchando esos sollozos en todos los cuartos, aun cuando el otro chico se encontraba dormido.

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Bueno, aunque no parezca las cosas irán mejorando x'D Pasen a comentar, si les gustó, o no, o lo que sea \(^o^)/

Si hay errores de cualquier tipo díganme porque luego se me pasan por más que releo xD

Nos veremos en la próxima actualización OwO