Ok, no fue el sábado. En serio tengo que dejar de poner fechas específicas porque nunca pasa T.T
Pensamientos
IV
"Las cosas que puedo hacer por ti"
Kuroko extendió la cobija por encima de la cama, alisándola y acomodando la almohada. De alguna manera desde el día anterior, después de mensaje de Kagami, se había sentido con un poco más de fuerza. Quería agradecerle a Kagami por todo así que ese día, mientras Kagami había ido a la escuela (se sentía mejor así que había convencido a Kagami de ir, después de todo era Jueves y no quería que siguiera perdiendo clases por su culpa), él trataba de hacer lo que se necesitara en el apartamento. Arregló la habitación, la cocina, la sala, todo lo que pudiera.
-…
Aunque no era muy bueno en esas cosas. Suspiró al ver la cobija toda arrugada y la sábana saliendo por todas partes. Volteó a ver el reloj, eran las 11:40. Kagami saldría del entrenamiento aproximadamente a las 5 o 5:30, así que tenía bastante tiempo para esperar. Salió de la habitación olvidándose de la cama de una buena vez, ya había tratado de arreglarla 4 veces.
Al salir de la habitación se detuvo cuando sintió el vacío en el apartamento. Al estar arreglando las cosas había olvidado la sensación de soledad que sentía en el apartamento cuando Kagami no estaba. Era extraño, sentía la presencia de Kagami en el apartamento, pero el no verlo y el saber que no estaba era lo que le causaba ese sentimiento de vacío. Caminó lentamente hacia la sala y se sentó en el sofá subiendo sus piernas y apretándolas a su pecho. Al estar solo comenzaba a pensar en todo y una gran parte del dolor regresaba. Sacó su celular de su bolsillo y presionó algunos botones, al sentirse así sabía muy bien que había una pequeña cosa que lo podía distraer, después de ver la pantalla del celular por un momento sonrió.
―FLASHBACK―
Kuroko volvió a leer el mensaje con una leve sonrisa en los labios. Una vez más se sorprendía por las acciones de Kagami, que parecían ser siempre las correctas en el momento exacto. Desde el primer día en el que se había quedado con Kagami, lo menos que quería era sentirse compadecido, supieran o no toda la situación no quería que la gente se sintiera mal por él. Tal vez era horrible que pensara eso pero el peso de palabras como "Espero que estés bien" "Puedes decirme lo que sea" o "No te sientas mal por lo que haya pasado" hacían que se sintiera un poco más débil. Por supuesto que agradecía las palabras, pero no era lo que necesitaba en ese momento…Sabía que Kagami les había dicho a todos que estaba enfermo, pero poco más de una semana sin contestar llamadas y mensajes hacia que comenzaran a darse cuenta que no era eso, y eso daba paso a esas palabras. Pero Kagami lo había descubierto, había notado que Kuroko necesitaba otra cosa.
Se sobresaltó un poco al escuchar el timbre de la puerta, volteó despegando la vista de su celular y esperó un momento. Segundos después volvió sonar. Se asomó a la calle y vio que Kagami no estaba, se levantó y salió de la habitación. Al abrir ligeramente la puerta se encontró con un Kagami avergonzado que se cubría levemente la boca con su brazo.
-Olvidé las llaves…lo sien-
Kuroko lo interrumpió acercándose a él y abrazándolo con un poco de fuerza, Kagami lo miró confundido.
-¿Kuroko?
Kuroko no disminuyó la fuerza del abrazo, y tampoco contestó. No sabía cómo era que Kagami había logrado hacerlo sentir así después de estar tan mal. Seguía sintiendo una pesadez en su cuerpo y en su mente, pero lo que había hecho Kagami lo había hecho reflexionar. Para él, en ese momento todo era una tormenta, dentro de él y a su alrededor, pero Kagami le había mostrado que no debía ser así. Al prepararle algo y pedirle que comiera aunque fuera sólo un poco, al tratar de animarlo con bromas, al mandarle ese mensaje, al dejarlo quedarse en su apartamento…en su habitación, para después quedarse con él en las noches aunque él creyera que Kuroko no lo sabía. Pasadas las 7 Kuroko se quedaba en la habitación y Kagami no entraba hasta en la madrugada, cuando creía que Kuroko dormía. Una vez que entraba se sentaba en el piso y se recargaba en la cama…y cuando Kuroko sabía que se encontraba ahí podía dormir profundamente. Cuando estaba solo le era difícil conciliar el sueño y despertaba con el más mínimo ruido, pero Kagami lo hacía sentirse tranquilo con solo estar en la habitación, y al sentirse así caía dormido en pocos minutos.
-Kagami-kun…―lo abrazó un poco más fuerte―Gracias
Kagami se sorprendió, era la primera vez que escuchaba la voz de Kuroko en casi una semana. No pudo evitar sonreír y abrazarlo. Kuroko se veía cansado, pero había un ligero cambio en su expresión, y lo notaba como algo bueno. Además le alegraba que no hubiera pedido perdón. No sabía qué era lo que pasaba por la mente de Kuroko pero estaba bien si eso lo hacía sentir mejor.
―FIN FLASHBACK―
Bajó el celular cuando le pareció escuchar un ruido afuera del apartamento, volteó hacia la puerta y se quedó callado. Se oía algo parecido a golpes en la pared y leves gritos de reproche. Se confundió un poco, momentos después escuchó un grito que lo sobresaltó y lo hizo levantarse corriendo hacia la puerta. Una vez que la abrió no le dio tiempo de ver lo que pasaba ya que una persona caía sobre él tirándolo al piso. Pasados unos segundos Kuroko apretó los ojos en una expresión de dolor sintiendo como el peso sobre él le cortaba un poco la respiración.
-A-au…
-¡! ¡Waa! ¡Lo siento Kuroko!
Kagami se quitó de encima de Kuroko, para después ayudarlo a levantarse mirando alarmado hacia atrás, Kuroko olvidó el dolor cuando escuchó algunos ladridos, se asomó ligeramente detrás de Kagami.
-¡Y-ya basta! ¡Deja de ladrar!
Kuroko se sorprendió al ver a Nigou saltando fuera de la mochila de Kagami, la cual estaba a poco más de un metro de ellos. Kuroko volteó a ver a Kagami confundido, que estaba un poco detrás de él viendo con terror al can.
-Kagami-kun… ¿Por qué está-
-S-supuse que podría alegrarte un poco, no quería que estuvieras solo cuando fuera a la escuela, creí que sería buena idea, pero cuando fui por él no dejaba de moverse y de saltar y no dejaba de rasguñarme y, y lo metí a la mochila pero no quería y-¡Wa!
Se hizo para atrás cayendo al piso al ver a Nigou corriendo hacia ellos. Se detuvo frente a Kuroko y saltó a sus brazos, pasando su pequeña lengua por las mejillas de éste. Kuroko no pudo evitar soltar una risita abrazando a Nigou.
Kagami suspiró aliviado al ver a Nigou en los brazos de Kuroko, lo había aceptado para que se quedara con ellos en el equipo, pero aún le aterraba cuando se movía tanto y no dejaba de ladrar. Claro que había pensado en todo eso cuando planeó ir por él, pero estaba convencido de que valdría la pena todo el miedo y el daño mental que le haría transportarlo en su mochila desde la escuela hasta su apartamento. Había tenido que hacer largas paradas para alejarse un poco y respirar, para después tomar la mochila, correr unos segundos y volver a detenerse porque Nigou no dejaba de tratar de salir. Cuando llegaron al apartamento al parecer Nigou había percibido el olor de Kuroko y se había inquietado aún más.
-Kagami-kun
El chico se sobresaltó al ver a Kuroko agachado frente a él sosteniendo a Nigou en los brazos
-¿Q-qué?
Kuroko sonrió con suavidad
-Gracias
Después de unos segundos Kagami le devolvió la sonrisa, era más que claro que había valido la pena traer a Nigou. Soportaría tenerlo en el apartamento los días que Kuroko quisiera, después de todo ya se había decidido a hacer todo lo que pudiera para ayudarlo…pero era mejor si se alejaba de ese pequeño animal sólo por si acaso.
-Bueno… iré a cambiarme y comenzaré a preparar la comida, ¿está bien?
Kuroko asintió, vio a Kagami levantarse y entrar al apartamento, miró a Nigou sonriendo y acariciando su cabeza. Momentos después tomó la mochila de Kagami con algunas de las cosas de Nigou guardadas y entró.
. . . . . . . .
Kagami miró levemente sobre su hombro haciendo como si siguiera cocinando. Vio a Kuroko en el sofá cargando a Nigou sobre su cabeza mientras sonreía un poco. El pequeño perro ladró y Kuroko lo bajó abrazándolo. Kagami sonrió ante esa escena, al parecer iba por buen camino en tratar de alegrar a Kuroko, una vez que había podido despejar su mente una serie de cosas pasaron por su cabeza, cosas que podría hacer para animar al otro chico. Era claro que no podía hacer todo el mismo día, no era como si quisiera hostigar a Kuroko para que se fuera, quería que se sintiera cómodo y que tuviera la confianza de contarle las cosas. Ahora más que nunca quería que Kuroko supiera lo mucho que le importaba que se encontrara bien, quería poder borrar completamente ese sentimiento de insignificancia que había tenido al ser rechazado por Aomine. Odiaba saber que Kuroko se sentía de esa manera, porque para Kagami Kuroko era lo que le daba un mayor significado a muchos aspectos de su vida. Aún antes de que se enamorara de él así lo pensaba.
-¡Kagami-kun!
El pelirrojo se sobresaltó y volvió a la realidad bruscamente, para encontrar a Kuroko parado junto a él sujetando su brazo, mirándolo preocupado. Al verlo ahí de repente no pudo evitar saltar un poco mientras se sonrojaba.
-¿Q-qué pasa?
-¿Estás bien?...te llamé varias veces…
-¿Heh? ¿En serio?... Estoy bien
-… ¿Estás seguro?
Kagami se reprochó mentalmente por hacerlo preocupar mientras él estaba en sus delirios emocionales.
-Estoy seguro, todo está bien
Kuroko lo miró seriamente, con esos ojos que ponían a Kagami tan nervioso. Segundos antes de que su rostro explotara Kuroko desvió la mirada hacia la estufa.
-Se está quemando Kagami-kun
-…¡!
Kagami volteó bruscamente y vio que la verdura que estaba en el sartén despedía bastante humo. Se sobresaltó y comenzó a maldecir mientras llevaba el sartén hacia el fregadero para colocarlo debajo del grifo, ante la mirada de un Kuroko pensativo y aún un poco preocupado. Las mejillas de su compañero estaban enrojecidas y a su parecer se veía cansado.
-…
-¡Maldición! ¡Esto no se va a quitar! ¡Agh! ¡¿Cómo pude perderme así?! ¡Lo menos que tengo que hacer es preocupar a Kuroko! ¡Y ahora-
-Kagami-kun
Kagami volteó un poco sobresaltado, justo en el momento en el que volteó Kuroko puso sus manos sobre sus mejillas poniéndose ligeramente de puntillas. Kagami se sorprendió y dejó de tallar el sartén, mirando con los ojos muy abiertos a su compañero. Pasaron varios segundos que Kagami sintió eternos, para después ver que el rostro de Kuroko expresaba confusión.
-Tu rostro está caliente pero no parece que tengas fiebre Kagami-kun…
Ante ese comentario el rostro de Kagami se ruborizó aún más. Giró rápidamente dejando lo que estaba haciendo para volver a sacar algunas verduras
-N-no estoy enfermo, sólo avergonzado, ¿sí?
Kuroko lo miró sorprendido
-¿Avergonzado?
-¡S-sí! ¡No sé! ¡No es mi pasatiempo quemar comida! ¡Sólo estaba distraído! ¡Nada más!
Kuroko se quedó viendo como su compañero sacaba todo del refrigerador indiscriminadamente mientras trataba de poner excusas al por qué había quemado la comida, antes de darse cuenta una sonrisa se había formado en sus labios y pronto se encontraba soltando algunas risas.
Kagami se volteó al escuchar la risa de Kuroko, lo vio tapándose un poco la boca mirándolo divertido, escuchar esa pequeña risa hizo que su corazón se acelerara y se olvidara que estaba avergonzado. Kuroko se acercó a él y puso su mano sobre su brazo.
-Está bien Kagami-kun, sé muy bien que tu comida es muy buena, aunque es verdad que es interesante verte así después de quemar la comida.
Kagami se sobresaltó un poco, pero después sonrió y le revolvió el cabello a Kuroko con un poco de fuerza
-¡Cállate! ¡Ya te dije que fue cosa de una vez en la vida!
-Sí, sí
-¡Oi!
Kagami siguió "molestando" a Kuroko mientras éste se reía un poco. Instantes después Nigou corría hacia ellos ladrando para que jugaran con él, espantando a Kagami y provocando que Kuroko volviera a reír al ver como Nigou insistía en que Kagami lo alzara y jugara con él, haciendo que el pelirrojo se alejara asustado y tratara de huir pasando por toda la cocina. Cuando Kuroko logró atrapar a Nigou Kagami se dio cuenta de que hacía mucho tiempo que su apartamento no tenía ese ambiente tan animado. No pudo evitar sonreír, pensando que le gustaría poder ver eso todos los días, junto a aquél chico… esos pensamientos rondaban su cabeza en aquel momento y antes de darse cuenta se encontraba agachado junto a su compañero abrazándolo, ante la sorpresa de éste, que sólo se quedó inmóvil sin saber qué hacer.
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Taráaaa, Capítulo 4 terminado, no sé que tan largo vaya a ser esto D: Aún así espero que lo sigan leyendo TwT Muchas gracias a los que están siguiendo la historia, a los nuevos lectores, a los que dejan comentarios, gracias TwT ❤ Todos tienen galletas virtuales por eso (~TwT)~ Nos veremos en el siguiente capítulo ❤
