Una semana de que Ichigo se había ido a China por razones que Orihime no prestó atención por estar llorando y repitiendo "no te vayas" más veces de las que respiraba. Estuvo normal, cada día se mandaban mensajes, fotos locas de ellos haciendo cualquier idiotes o de lugares que el otro no había visto y cada noche hacían video llamada hasta que uno se quedara dormido o simplemente no aguantara el sueño.

A pesar de que Orihime lo negara parecía. Una pareja.

-. Estaba dormida, debes calmarte... - susurró en el teléfono, Grimmjow estaba de viaje, también se encontraba en China pero por razones de trabajo.

-. ¡Eres la mujer que más duerme! - gritó el de pelo celeste en la bocina de aquel aparato- ¿no puedes poner una excusa mejor?

-. ¡Grimmjow! - expresó con su voz totalmente seria - cálmate, acabo de despertar y no quiero pelear... no hoy.

-. ¡Orihime, te desapareces por horas! Y siempre estás durmiendo o haciendo tareas. ¿No esta vieja para ese tipo de excusas?

Orihime respiro profundo y apretó los labios, mentalmente contó hasta 10 tratando que su respiración se normalizara y no gritarla a Grimmjow ya peor de lo que él le había gritado a ella. Se masajeó las sienes mientras veía la pantalla de su celular en la mesa con los segundos de la llamada correr.

-. Estás actuando como un niño... respira profundo.

-. ¡Maldita sea Orihime! Siempre dices la misma mierda.

-. Grimm, si sigues así voy a colgar... quiero hablar como adultos contigo. - su voz sonaba cansada. Era más de medio día y ella había dormido poco por estar en una videollamada con Ichigo.

-. ¡Diablos Deja de tratarme como un niño!

Colgó. Estaba harta de esas peleas sin sentido ¿quien se creía el? Siempre le gritaba desde el día que se fue. Desaparecía y cuando aparecía empezaba a pelearle porque según él, ella era la que desaparecía.

Colocó ambas manos en su rostro. ¿Cuando su relación empezó a romperse? Grimmjow siempre fue celoso y le encantaba hacer pleitos sin razón, pero no a esta magnitud. Otras veces había estado lejos, incluso en America mientras ella se quedaba en Karakura y no se había puesto así de impertinente. ¿Y si el infiel era el?

Sacudió la cabeza para quitar esa idea de su mente.

Prácticamente la verdadera infiel era ella, que hablaba con Ichigo estando en una relación con Grimmjow. Porque cada vez que había estado con el ellos se encontraban terminados y eso no contaba como infidelidad.

Suspiró ante su estupido -aunque acertado- razonamiento, era increíble como ella se había convertido en eso.

Amaba a Grimmjow, lo sabía... lo sentía.

Extrañaba a su idiota, sin el aquel apartamento se sentía aún más grande de lo que ya era.

Miró su teléfono pues necesitaba distraerse ese día de alguna manera.

¿Ulquiorra? No, el también tenía un drama con su... chica, si, por ahora sería chica porque Orihime no se sentía cómoda llamándola "la perra que le fue infiel a mi mejor amigo y el sigue de idiota tras ella" porque era un tanto largo. Igual que su drama el cual para Orihime era innecesario. Pensar en Loly realmente hacía que su sangre hirviera pues esa chica nunca le gustó para el, y a pesar de que Ulquiorra tenía 20 años (un año mayor que Orihime) quien cuidaba a quien era la dulce y pequeña Orihime pues la dura era ella y la dulce y sensible flor el. Claro que nada le dio una satisfacción más grande a la ojogris que golpear a estupida pelinegro.

Volviendo a quien buscar para entretenerse...

¿Tatsuki? No, ella escucharía atentamente su loco drama con Ichigo y luego le daría un sermón diciéndole que Grimmjow es mejor que un chico que cayó del cielo en paracaídas, si, Tatsuki era team Grimm.

Vio sus demás contactos y esos dos eran sus únicos amigos reales, los únicos a los que llamaba cuando el mundo se caía encima. También llamaba a Ichigo y a Grimmjow pero en ese momento ellos eran quienes estaban haciendo su mundo caer.

Podía escribirle a Starrk y compañía, aunque claro ella solo se juntaba con aquel grupo para fumar Marihuana y Grimmjow no le gustaba que ella fumara si no estaba con el, Ichigo le hizo prometer que jamás pondría yerba en sus sistema. - Claro que ella no iba a seguir esa promesa- y si por cosas del destino Ulquiorra se daba cuenta que ella se había ido a fumar con alguien más literalmente le rompería la boca.

La solución era simple: tomar pastillas para dormir y dormir.

Así lo hizo luego de responder todos sus mensajes, era domingo y los domingos ella solo dormía además de que Ichigo se encontraba con un primo suyo y no estaba todo el rato en el teléfono.

Todo estaba oscuro, ya no era de tarde y el molesto ruido de su celular la seguía molestando. Estiró el brazo para así apagar la alarma.

Vio la pantalla con un ojo aún cerrado y ella una llamaba de Ichigo, FaceTime de audio.

-. Hola - murmuró.

-. No entendí lo que dijiste. Pero si fue una maldicion te dire que maldita tú. En caso de que no seguro fue un saludo, ¿cómo estás? - Orihime río, era verdad que cuando acababa de despertar no se entendía ni un poco lo que salía de su boca pero Ichigo lo interpretaba a su manera.

Se quedó un rato en silencio hasta que sus palabras podían salir normal.

-. Hola Ichigo.

-. Hola princesa. Te extraño mucho.

-. Yo también te extraño mucho.