Ahora si me tardé un poco en actualizar xD Entre fiestas y ganas de escribir otros fics nada más no se me hacía subir la continuación xD
Pero aquí está :D
Y bueno, Arisu-chan y...Anónimo xD Gracias por comentar! ❤ pensaré el beso intenso (?) para algún momento ewe Y espreo que no se alargue lo triste... espero D:
Y...¡feliz navidad! x'DDD *huye*
VI
"Tu amor es mi sufrimiento"
-Aomine-kun cambió su número
Kagami se congeló al escuchar a Kuroko, sin decir nada por unos segundos. Trató de pensar en algo rápidamente, si no lo hacía Kuroko sólo se sentiría peor.
-¿P-por qué piensas eso? ¿Es porque no te ha contestado?
Kuroko negó y tomó su celular. Presionó algunos botones mientras se mordía levemente los labios tratando de que sus lágrimas no siguieran acumulándose en sus ojos. Segundos después le dio el teléfono a Kagami, que lo puso lentamente en su oído, para momentos después escuchar esa grabación diciéndole que el número que había marcado había sido desconectado.
Bajó el teléfono sin quitar la vista de la pantalla para evitar ver la mirada de su compañero. Trataba de pensar en lo que estaba ocurriendo. ¿Por qué? Aomine tendría que haber sido consciente de que si cambiaba su número sin decirle a Kuroko, éste lo vería como un rechazo total. No se podía imaginar que lo hiciera conscientemente…pero no lograba pensar en alguna razón para lo que había hecho. Apretó un poco el teléfono y alzó la mirada.
-… ¿Cuándo?
-… Hace una semana…Traté de mandarle un mensaje después de lo que había sucedido…yo quería disculparme y decirle que…quería seguir siendo su amigo…pero…―bajó la mirada, su voz apenas salió de su garganta― creo que él…no pensaba lo mismo…
Kagami apartó la mirada de su compañero, con su cabeza hecha un nudo de pensamientos, no podía analizar racionalmente la situación. Tenía que decirle algo a Kuroko y en ese momento tenía dos opciones abiertas…y sabía muy bien que una podía hacer sentir mejor a Kuroko, y la otra, aunque fuera un poco más "realista" podía desanimarlo más de lo que ya se encontraba.
Kuroko notó el silencio de su compañero, se secó las lágrimas rápidamente.
-¡E-está bien! Fue por algo que yo hice y entiendo…seguramente Aomine-kun no quiere que su relación…con Kise-kun se-
-Kuroko ―alzó la mirada― ¿Qué fue lo que pasó ese día?
Kuroko lo miró sorprendido por la pregunta, bajó la mirada y apretó las cobijas. Antes de mandarle el mensaje a Kagami sabía que debía contarle lo que había pasado, o más que "deber" en realidad quería contarle a Kagami. Respiró un poco sin alzar la vista.
-Aomine-kun…él me dijo que había podido grabar un programa que yo quería ver, así que fuimos a su casa…
―FLASHBACK―
-Pon tus cosas donde siempre, iré por la cinta
Kuroko asintió mientras Aomine subía las escaleras hacia su habitación. Kuroko se sentó en el sofá y miró alrededor, al parecer no había nadie en la casa. Ese simple pensamiento hizo que su corazón palpitara con fuerza, negó con la cabeza tratando de desaparecer cualquier mal pensamiento. No es que antes no hubiera estado solo con Aomine, pero estar en su casa hacia que las sensaciones en su pecho incrementaran. Estar ahí era como si tuviera a Aomine aún más cerca, y estar en su habitación simplemente era como estar en otro mundo. Le encantaba estar en la habitación de Aomine, cada vez que entraba se sentía cómodo y podía hablar prácticamente de cualquier cosa con él. Su habitación le recordaba cada una de las razones por las que se había enamorado de él. Le parecía un poco extraño que él mismo cambiara tanto al encontrarse cerca de Aomine.
Salió de sus pensamientos al escuchar su celular, fue hasta su mochila y lo sacó contestando la llamada.
-¿Sí?... Ah, mamá… no, estoy en casa de Aomine-kun…―volteó a ver el reloj― llegaré un poco tarde… ¿Eh? No es-…―se sonrojó un poco― ¡N-no es nada extraño! S-sólo veremos un programa…―bajó un poco la cabeza aún sonrojado―Mhm…te llamaré cuando vaya para allá…Adiós
Kuroko colgó suspirando un poco, no le había dicho a su madre que le gustaba su amigo de la secundaria, claro que ella conocía bien a Aomine pero no le había dicho lo que sentía por él. Aun así sospechaba que ella lo sabía, después de todo siempre se la pasaba hablando de él y de lo bien que se la pasaba cuando estaban juntos.
-…―acercó el teléfono a su pecho
En verdad…lo que sentía por Aomine era tan fuerte que no podía evitar que al hablar de él se notara, pero cuando estaba con él no sentía que lo demostrara con mucha obviedad, claro que había veces en las que se descubría a sí mismo haciendo algo que podría ser muy obvio, pero aun así no creía que fuera la mayoría de las veces…
Volteó un poco y vio en uno de los estantes un marco con una fotografía, se acercó y al verla no pudo contener una sonrisa. Era el equipo de Teikō, todos sonreían a la cámara después de haber ganado un partido. Aún recordaba ese día…claro, como no recordarlo si había sido el día en el que se había dado cuenta de lo que sentía por Aomine. La fotografía que mostraba a Aomine abrazándolo con una gran sonrisa en su rostro hacía que sintiera una sensación cálida en todo su cuerpo, y en su pecho su corazón latía con fuerza. Incluso cuando Aomine se había distanciado no había podido dejar de amarlo, le dolía que aquello que lo hacía tan feliz fuera en aquel momento una total aburrición pero ahora había cambiado otra vez y podía ver en Aomine a aquel chico que se había metido en su corazón.
-¿Tetsu?
Sintió su corazón detenerse por un segundo al escuchar esa voz, volteó sobresaltado y vio a Aomine mirándolo confundido. Sintió sus mejillas ruborizarse al verlo, estaba tan concentrado pensando en ese Aomine de Teikō que regresar a la realidad tan bruscamente lo habían hecho notar de la nada cuánto había cambiado Aomine. Sintió como una opresión en su pecho no lo dejaba respirar levemente, pero no le dolía.
-Oi…―le puso una mano sobre su cabeza― ¿Estás bien?
Ninguna palabra salió de sus labios, sólo pudo asentir sin dejar de ver al otro chico.
-…ya veo… oye, mi madre acaba de llamarme, quiere que la vea en-
-Me gustas
Aomine se calló mostrando en un segundo una expresión de sorpresa, soltó a Kuroko sin dejar de mirarlo con los ojos muy abiertos.
Kuroko continuó mirando al otro chico, segundos después comenzó a darse cuenta de lo que había dicho, sintió sus mejillas encendiéndose poco a poco, separó sus labios para decir algo pero por algunos momentos no pudo decir nada, ni siquiera podía moverse. No podía creer lo que acababa de hacer, no tenía planeado decirle lo que sentía a Aomine, ni ahora ni en un futuro cercano…pero lo había hecho. Al fin pudo bajar la cabeza rápidamente, pero no podía contenerse más, sujetó con fuerza su chamarra.
-M-me gustas….Aomine-kun…desde…la secundaria yo…a mí me has gustado todo este tiempo…
-Tetsu…
-Aomine-kun…―tomó con suavidad la mano de Aomine sin mirarlo―yo…yo no iba a decírtelo…pero ahora…yo…en verdad…en verdad me gustas mucho y no pude evitarlo, yo quiero estar…contigo Aomine-kun…no-no sólo como amigos, yo-
-Tetsu…no
Kuroko se sobresaltó y alzó la mirada rápidamente, Aomine evitó su mirada y tomó con suavidad la mano de Kuroko, haciendo que lo soltara
-No digas nada más…
-A-Aom-
-No puedo Tetsu…yo…sólo no puedo
Kuroko sintió una fuerte opresión en el pecho, no como la que había sentido hacía unos minutos, esta vez dolía…y con cada palabra de Aomine se intensificaba más.
-¿P-por qué?...Aomine-kun…yo… ¿N-no te agrado?
Aomine se tomó la cabeza sin mirarlo
-¡No es eso! Es…Tetsu…deberías ir a casa…y pensar en esto, ¿en verdad quieres estar con alguien como-
-Sí
Aomine se sorprendió y no pudo evitar voltear a ver a Kuroko, que lo miraba mordiéndose un poco los labios y con los ojos cristalinos.
-Sí quiero…Aomine-kun…
Aomine lo miró por unos segundos y después negó.
-Yo no…Tetsu…
Kuroko sintió como su corazón se detenía mientras su garganta se cerraba y su vista se hacía borrosa.
-Yo no quiero…que estés con alguien como yo…Tetsu, tú necesitas a otra persona…
Se quedaron callados, Aomine no volteaba a ver a Kuroko, no quería lastimarlo pero seguramente él se sentía mal en ese momento y era su culpa.
-¡P-perdón!
-¡!
Aomine volteó a verlo rápidamente, Kuroko se había volteado y tomaba sus cosas
-Tets-
-Q-que tonto soy, perdón Aomine-kun, no quería molestarte con lo que dije ―volteó sonriendo un poco― Sólo…sólo olvida lo que dije, no estaba pensando en lo que estaba diciendo y te causé problemas
-¿Qué? ¡No! Tetsu, eso-
-Está bien Aomine-kun, yo…yo no volveré a hablar sobre eso, por favor olvida todo lo que dije ―se inclinó levemente― P-permiso
-¡Tetsu!
Antes de que pudiera irse Aomine lo sujetó de un brazo y lo volteó, Kuroko lo miró sorprendido.
-¡Tetsu, no me causaste problemas! ¡Sólo-
El sonido del teléfono lo interrumpió, Kuroko bajó la mirada. Quería irse, estaba a punto de perder el control y comenzar a llorar.
-Tch, ¡Espera aquí!
Aomine lo soltó y fue hacia el teléfono. Kuroko no alzó la mirada, comenzó hacerse para atrás sujetando con fuerza su mochila. Su espalda chocó con la puerta, no podía estar otro minuto más ahí. En el momento en el que abrió la puerta escuchó que Aomine lo llamaba, pero no se detuvo y salió corriendo de ahí.
―FIN FLASHBACK―
Kagami se quedó callado cuando Kuroko terminó de hablar, no le había quitado la vista de encima durante todo ese tiempo. Kuroko miraba las cobijas y tenía lágrimas en los ojos, de vez en cuando, durante su narración, alguna de esas lágrimas escapaba de sus ojos y resbalaba por su mejilla, pero Kuroko se limpiaba rápidamente y continuaba con lo que decía.
-… ¿Sólo te fuiste de ahí?
Kuroko asintió, Kagami lo pensó un poco mirando hacia un lado.
-Entonces… ¿Cómo sabes que…está saliendo con Kise?
Al momento de preguntar un estremecimiento en todo su cuerpo le dijo que había sido mala idea. Kuroko apretó con mucha fuerza las cobijas y con la mirada agachada sollozó levemente, se pasó una muñeca por los ojos tratando de calmarse.
-Porque regresé… n-no tardé mucho en regresar…creí…que había sido muy grosero irme así…y quería disculparme…
Kagami no dejó de sentir ese mal presentimiento mientras Kuroko le contaba.
-Kagami-kun…cuando llegué todo estaba apagado y creí que Aomine-kun se había ido…por lo de la llamada de su madre…pero me di cuenta de que la puerta seguía abierta y entré…yo…―su voz comenzó a apagarse―yo escuché ruidos así que subí…a la habitación de…Aomine-kun…K-Kagami-kun…no…yo sé…que no necesitas que te lo diga… ¿verd-
Se sorprendió cuando sintió a Kagami abrazándolo con fuerza
-¿K-Kagami-kun?
-No tienes que decirlo…perdón…
Kuroko se mordió los labios y apretó los ojos, sentía un nudo en la garganta, alzó sus brazos y rodeó a Kagami tomando con fuerza la parte de atrás de su playera mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos.
-N-no debí regresar… sólo debí irme… K-Kagami-kun…ahora sé que no recibió una llamada de su madre…seguramente…K-Kise-kun ya estaba ahí cuando nosotros llegamos y él…él quería que me fuera…
Kagami comenzó a acariciar el cabello de Kuroko
-¿Aomine te vio?
Sintió como Kuroko negaba mientras trataba de controlar los sollozos en su garganta al mismo tiempo que sus dedos se clavaban en su espalda con mucha fuerza.
-M-me fui sin q-que lo notaran…
Kagami siguió acariciando el cabello de Kuroko, decidiendo esperar a que sacara todo ese llanto antes de preguntarle cualquier otra cosa. Ahora que Kuroko se lo había dicho, sentía un estremecimiento diferente al de unos momentos, algo le oprimía el pecho y sentía una sensación extraña por todo el cuerpo. No podía creer que Kuroko hubiera presenciado eso, y no podía creer que Aomine lo hubiera hecho. No entendía, no sabía por qué si Aomine le había dicho eso no había mencionado lo de Kise y lo que lo confundía más eran las palabras que había usado Aomine…"Yo no quiero que estés con alguien como yo"…él nunca había dicho que no le gustara Kuroko. Para Kagami era más bien lo contrario, pero ahora con lo que había visto Kuroko estaba confundido. Añadiéndole a eso que hubiera cambiado su número de teléfono sólo lo hacía sentirse más enfadado con él.
Siguió tratando de darle un sentido a todo lo que sabía sobre lo que había pasado, sin notar que poco a poco el llanto de Kuroko disminuía, no se calmaba por completo, pero sí lo suficiente para que se animara a hablar otra vez.
-P-perdón…―se separó de Kagami secándose las lágrimas― N-no quería-
-¿Qué? ¡No! Está bien, no tienes que disculparte…ya… ¿Estás mejor?
Kuroko negó pasándose los brazos por los ojos
-C-cada vez que lo recuerdo…n-no puedo evitar…sentirme así…
-…
Kagami tomó la barbilla de Kuroko e hizo que lo mirara, notando que aún se acumulaban varias lágrimas en sus ojos y resbalaban por sus mejillas.
-Es normal…no tienes que preocuparte por eso…yo…lo siento…en verdad no sé qué decirte…para que te sientas mejor…
Kuroko sonrió un poco negando levemente. Tomó la mano de Kagami que sujetaba su barbilla.
-Ya has hecho mucho Kagami-kun…―hizo que Kagami bajara su mano, pero no lo soltó― más que lo que cualquier otra persona ha hecho por mí…
Kagami se quedó en silencio, bajó la mirada
-¿Más que Aomine?
Sintió como Kuroko se sorprendía, al momento se reprochó por lo que estaba haciendo y negó sujetando la mano de Kuroko.
-No, olvídalo, no sé por qué dije eso ―alzó la mirada― Sólo- ¡! ¡K-Kuroko!
El chico se mordía los labios y tenía agachada la cabeza, Kagami no podía ver sus ojos pero sí las lágrimas recorriendo sus mejillas y cayendo sobre la cobija. Sus hombros temblaban y pronto comenzaban a saltar levemente mientras los sollozos escapaban de su garganta.
-¡N-no! ¡No, no, no, no! ―se acercó a él y lo abrazó― ¡Lo siento! Yo…Kuroko, lo siento. No quería hacerte sentir mal, perdón. Por favor…por favor no llores…
-N-no…no…p-perdón
Kuroko se separó y se limpió las lágrimas. Kagami se sobresaltó un poco y miró alrededor.
-E-espera
Se levantó y salió del cuarto. Kuroko trató de controlar los sollozos pensando en otras cosas. Se sobresaltó cuando sintió algo en sus piernas, bajó la mirada y vio a Nigou mirándolo desconcertado. Soltó una leve risita y lo tomó en sus brazos acercándolo a su pecho.
-¿Te desperté?...
Nigou se estiró un poco y pasó su pequeña lengua por la mejilla de Kuroko, que no pudo evitar sonreír
-¿Qué?... ―lo acarició― creo que tú y Kagami-kun me consienten mucho…
En ese momento Kagami entró al cuarto otra vez, se acercó rápidamente a Kuroko y le extendió una caja de pañuelos desechables y un vaso de agua.
-T-ten…Si…si necesitas algo sólo dímelo…
Kuroko se quedó mirando las cosas y segundos después soltó leves risas. Dejó a Nigou y tomó la caja y el vaso mirando con una sonrisa a Kagami.
-Gracias…
Kagami negó, sonriendo un poco aliviado al verlo más calmado. Volvió a sentarse en la cama mientras Kuroko tomaba un poco del vaso. Aún sollozaba, pero sólo algunas veces y muy levemente. Después de unos momentos Kuroko le devolvió el vaso vacío, Kagami lo tomó sonriendo.
-¿Quieres más?
Kuroko negó
-Ya está bien Kagami-kun…―bajó la mirada― Ya…es suficiente
Kagami se sorprendió un poco, dejó el vaso en la mesa de noche que estaba cerca sin dejar de mirar a Kuroko.
-¿Q-qué?
-…Kagami-kun…Sí has hecho…más que Aomine-kun…y yo…ya no puedo seguir con esto…si Aomine-kun está mejor sin hablarme…entonces está bien…Yo…él me gusta y no quiero seguir…causándole problemas
-K-Kuroko-
-Yo sabía desde el principio…que no tenía oportunidad con él…y-y aún así no sé por qué…m-me aferro como tonto a-¡!
Se sorprendió cuando sintió las manos de Kagami en sus mejillas haciendo que alzara la mirada.
-K-Kagam-
-Kuroko-
Kagami dudó, sabía que estaba a punto de firmar su propia condena, pero tenía que hacerlo, por Kuroko... no podía dejar que se rindiera así sin siquiera saber lo que había pasado en realidad… Soltó el rostro de Kuroko bajando sus brazos y agachó la mirada, Kuroko lo veía confundido. Kagami suspiró, alzó la mirada y le limpió suavemente las lágrimas.
-Kuroko… ¿Por qué te gusta Aomine?
Kuroko se sorprendió y lo miró con ojos muy abiertos
-¿Q-qué?
-¿Por qué te gusta?
-… ¿P-por qué? … ― evitó su mirada― N-no sé
-Lo sabes… ¿Qué es lo que veías en casa de Aomine que te recordaba la razón de que lo quisieras?…de que lo quieras
Kuroko bajó la mirada sonrojado.
-B-bueno…en la escuela secundaria siempre estábamos juntos, aunque salíamos con los demás, también salíamos solo los dos… y era muy divertido…los dos…tenemos muchas cosas en común y sabemos qué le puede gustar al otro sin preguntar…muchas veces pensábamos las mismas cosas, incluso solían bromear con eso cuando estaba en Teikō. Además…aunque no lo parezca Aomine-kun es muy amable…son cosas pequeñas que a veces las personas no notan…y me di cuenta que yo notaba muchas de ellas…hubo un momento en el que cuando no estaba con él…creía verlo en muchas partes…sé que suena a obsesión pero…no sé, fue en ese momento en el que noté…que en verdad me gustaba y que quería estar con él…me gustaba…me gusta mucho su sonrisa cuando juega, y cómo siempre que salíamos, y no podía acompañarme a mi casa, él me llamaba preguntando si ya había llegado, cómo cuando me quedaba en su casa o él en la mía podíamos pasar toda la noche hablando, si tenía algún problema siempre acudía a mí primero, le importaba mucho lo que yo pensara de las cosas…muy rara vez teníamos alguna pelea…los dos…éramos inseparables…aún después de que se distanciara y volviera a ser el de antes de cierta forma…hacíamos las mismas cosas y nos divertíamos igual que siempre… yo… nunca había conocido a nadie como él…y creo que nunca volveré a conocer a alguien así… ¿?
Alzó la mirada al notar que Kagami se levantaba de la cama y se quedaba parado recargándose en una pared, dándole la espalda.
-¿Kagami-kun?
Kagami cerró los ojos respirando hondo y cubriéndose la boca. Su corazón latía con demasiada fuerza y le dolía el pecho, además su cabeza punzaba y daba vueltas. Sentía como su garganta se cerraba y cómo sus ojos comenzaban a arder anticipando el llanto, sus piernas perdían fuerza y temblaban. Kuroko no había dudado en ninguna de sus palabras…en ninguna. Había tratado de mantener el control pero con cada palabra que Kuroko decía le había sido imposible seguir ahí pretendiendo no sentir nada… Respiró con fuerza tratando de contener todo lo que sucedía en su cuerpo. No podía perder el control ahí.
-¿K-Kagami-kun? ¿Estás bien?
Kagami respiró por otros segundos y después de un rato se forzó a voltear con una leve sonrisa en el rostro.
-Estoy bien…lo siento, sólo…me mareé
Kuroko se veía como si hubiera estado a punto de levantarse, se veía muy preocupado.
-¿Es-Estás seguro?
Kagami asintió, se acercó y volvió a sentarse junto a Kuroko. Ninguno dijo nada, sólo se quedaron sentados uno junto al otro, algunos minutos después Kagami puso su mano sobre la de Kuroko y lo miró
-Kuroko… en verdad… ¿estás dispuesto a perderlo así?
Kuroko lo miró sorprendido
-¿Qué?
Kagami apretó la mano de Kuroko para que no notara que estaba temblando
-¿Tú…crees que esa persona que tanto quieres y que conoces tan bien…te haría esto sólo porque sí?
Kuroko lo miró un momento, Kagami se forzó a sonreír.
-¿Crees que cambiaría su número sin decirte sin ninguna razón? ¿Crees que te ignoraría de la nada, que se portaría así sin siquiera hablar contigo primero? Para mí…eso no queda con el Aomine que describiste…
Kuroko lo miró un poco sorprendido, después de unos momentos bajó levemente la mirada claramente pensando en lo que Kagami había dicho. El otro chico sólo lo miró, Kuroko no había respondido nada…pero eso era una clara respuesta para él. Miró hacia otro lado soltando la mano de Kuroko y levantándose.
- Sólo piénsalo Kuroko…Buenas noches
-¿Eh? Ah…sí…
Kagami salió de la habitación, su cabeza aún daba vueltas. Caminó lentamente hacia la sala, de pronto todo sonido a su alrededor se había apagado, se sentía completamente desgastado y sin fuerzas…pero sentía claramente que estaba al borde del llanto. Tomó sus llaves mientras su vista comenzaba a hacerse borrosa, se dirigió a la puerta recargándose en las paredes, para después salir en silencio del apartamento.
.
.::.
Bueno... así están las cosas x'D Creo que estoy rompiendo a Kagami ;_; pero espero poder arreglar eso pronto... aunque no prometo mucho TT_TT
Díganme que tal les pareció x'D
