Al fin, después de un mes de no poder actualizar x'DDD Lo siento D: La escuela me ah tenido ocupada y me succionó la capacidad de escribir T.T Y siento mucho no haber ocntestado los últimos reviews D: los leí pero coo FF no me dice a cuales ya les contesté y a cuales no ya no supe si ya había contestado o qué onda T.T Pero en verdad me ha gustado mucho leer los reviews! Hubo tantas reacciones a lo que pasó ewe! Muchísimas gracias por comentar 8DDD
Y bueno, los dejo leer en paz xD Espero que les guste
.
VIII
Recuerdos, heridas y errores
Aomine se detuvo, reconociendo a ese chico que corría hacia él. Aún a lo lejos podía ver que estaba llorando, estuvo a punto de correr hacia él cuando notó que él se detenía. Se fue acercando sintiendo su corazón latir de manera desesperada.
-¡TETS-
-¡KAGAMI-KUN!
-¡!
Aomine se detuvo bruscamente, vio a Kuroko mirar hacia la otra acera, siguió su mirada hasta aquel parque y pudo ver al 10 de Seirin sentado en uno de los columpios. Las bocinas de los autos lo hicieron regresar rápidamente su vista, viendo como Kuroko cruzaba la calle esquivando los autos, que se detenían bruscamente, para poder llegar a la otra acera. Nunca lo había visto tan desesperado… Dio un paso hacia adelante para cruzar la calle, pero la bocina de un auto lo hizo hacerse bruscamente hacia atrás, un segundo después los autos pasaron rápidamente frente a él.
Se sobresaltó un poco ante lo sucedido… había querido cruzar… justo como Kuroko, pero el ruido del auto lo había hecho detenerse… Kuroko no había dudado ni un segundo en tratar de cruzar esa calle…
Agachó la mirada confundido, dudó un poco… pero al final dio la vuelta alejándose lentamente del lugar, obligándose a no mirar atrás.
.
Kuroko llegó al otro lado de la acera, justo en frente del parque se detuvo para recuperar la respiración.
-K-Kagami…kun
El otro chico no pareció sobresaltarse, simplemente alzó el rostro lentamente y lo miró confundido.
-… ¿Kuroko?
Al escuchar su nombre Kuroko sintió un gran alivio, se limpió las lágrimas sin poder evitar sonreír, pero no lo hizo por mucho tiempo. Su sonrisa se desvaneció al ver bien el rostro de Kagami.
-¡K-Kagami-kun!
Se acercó rápidamente a él y puso su mano sobre su mejilla, que claramente había recibido un golpe. Kagami hizo una expresión de dolor cuando la mano de Kuroko lo tocó. Kuroko alejó rápidamente su mano notando que además de ese golpe Kagami tenía una herida en la frente y varios moretones en el rostro y en los brazos.
-¿Q-qué pasó?
Kagami aún lo miraba confundido, al verlo a los ojos Kuroko sintió un vuelco dentro de su pecho… Era más que claro que Kagami había estado llorando… Mientras él estaba en el apartamento Kagami había estado llorando, sintió un leve nudo en la garganta.
-Kagami-kun… ¿llevas mucho tiempo… aquí?
Kagami negó sin quitarle la vista de encima. Kuroko se mordió los labios, aún si no hubiera estado en ese parque hace mucho no podía dejar de reprocharse que debía haber salido antes.
Apartó la mirada y buscó dentro de las bolsas de su chamarra y de su pantalón algún papel o un pañuelo pero no encontró nada. Después de volver a buscar por segunda vez regresó su vista al otro chico, que aún lo miraba con cierta extrañeza. Kuroko tampoco apartó la mirada, sin pensarlo más sujetó la manga de su chamarra con su misma mano y alzó lentamente su brazo para presionar con suavidad un par de veces la herida que tenía Kagami en la frente, se mordió los labios con fuerza tratando de desaparecer el nudo que sentía en su garganta y las lágrimas que comenzaban a aparecer en sus ojos.
-¿Por qué lloras?...
El chico más bajo se sobresaltó y soltó a Kagami agachando la cabeza mientras se tallaba los ojos.
-N-no estoy llorando ―alzó la mirada con los ojos cerrados y sonriendo un poco― Estoy bien
Después de unos segundos abrió sorprendido los ojos al sentir la mano de Kagami sobre su mejilla, al verlo a los ojos todo pensamiento en su cabeza desapareció. Había algo raro en los ojos de Kagami… no sabía qué era pero no podía apartar la vista. Sintió como el chico limpiaba una lágrima que había escapado de sus ojos sin soltar su mejilla.
-No llores…
En ese momento Kuroko pudo ver que los ojos de Kagami comenzaban a cristalizarse, tomó la mano de Kagami que estaba sobre su mejilla y la apretó mordiéndose el labio inferior, asintiendo levemente. No sabía por qué Kagami estaba en ese estado… no sabía por qué había estado llorando… pero no había estado ahí con él y le dolía. Tanto que había hecho Kagami por él y cuando él se sentía mal no había podido hacer nada… pero no podía llorar si Kagami se sentía mal. Tenía que ayudarlo, tenía que-
-¡!
Kuroko abrió mucho los ojos pero no se movió, Kagami había acercado su rostro y había posado con suavidad sus labios sobre los de él. Sólo fue un segundo, un pequeño roce, para después dejar caer su cabeza en el hombro de Kuroko, soltando su mejilla, pero la sensación permaneció. La calidez que sentía no se fue cuando Kagami separó sus labios, se quedó ahí dejándolo completamente inmovilizado.
.
...
.
2:34 am
Kagami apretó los ojos y los abrió un poco. Pasados unos segundos reconoció el techo de su habitación. Todo a su alrededor estaba en silencio, poco a poco sintió que todo su cuerpo dolía y su cabeza punzaba. Trató de levantarse lentamente tratando de recordar cómo había llegado ahí. Al tratar de enderezarse no pudo mover su brazo, volteó extrañado y se sorprendió. Kuroko estaba agachado junto a la cama, completamente dormido mientras recostaba su cabeza en el brazo de Kagami. No tardó en notar que también sujetaba su mano, Kagami parpadeó confundido. Volvió a recostarse lentamente para no despertar a Kuroko y se quedó mirándolo. Si miraba más de cerca podía ver recorridos de lágrimas en las mejillas de Kuroko. Suspiró levemente y con su otra mano acarició con suavidad el cabello del chico. No tenía idea de cómo habían llegado a esa situación pero de momento estaba bien… No quería recordar días pasados, no quería recordar nada. Cerró los ojos y apretó la mano de Kuroko, aún sentía una pesadez sobre todo su cuerpo y apenas podía moverse.
Pasaron varios minutos sin que se oyera nada. No tuvo que tratar mucho para enfocar su mente en la calidez que sentía a través del cuerpo de Kuroko. Su mano sujetando la suya le traía una sensación de calma, como si no tuviera que preocuparse de nada más. Como si lo único que tuviera que hacer fuera estar junto a él.
-¿Kagami… kun?
El chico abrió los ojos y vio a Kuroko despertando y mirándolo, después de unos segundos lo miró sobresaltarse e inmediatamente soltar su mano para pasar sus brazos alrededor de él abrazándolo con mucha fuerza.
-¡Despertaste! ¡Qué alivio!
Antes de poder sorprenderse Kagami sintió una punzada en su estómago y el dolor en sus brazos e hizo una expresión de dolor.
-K-Kuroko-
-¡!
Kuroko se separó rápidamente mirando con preocupación y un poco de culpa al otro chico.
-¡P-perdón Kagami-kun! ¡¿E-Estás bien?! ¡¿Aún te duele?! ¡Ah! ¡Iré por agua!
Trató de levantarse pero no pudo, volteó para ver a Kagami sujetando su mano y mirándolo fijamente.
-¿Kagami-kun?...
Kagami negó cerrando los ojos, se veía cansado pero Kuroko sintió que apretaba su mano y vio como soltaba una muy leve risa.
-No quiero nada…
Kuroko volvió a agacharse sujetando la mano de Kagami viéndolo preocupado.
-¿Estás… seguro?
Lo vio asentir levemente, así que volvió a sentarse en el piso sin soltar a Kagami, se sentía muy aliviado al ver que había despertado. No había podido irse de la habitación porque estaba muy preocupado aunque el médico le había dicho que estaba bien, pero él simplemente no había podido salir de ahí, incluso Nigou se había quedado en la habitación, a los pies de la cama. No iba a volver a dejarlo sólo. Un leve ruido de molestia salió de los labios de Kagami, sorprendiendo a Kuroko y haciéndolo dirigir su mirada hacia él.
-¿T-te duele al-¡!
De pronto sus ojos se posaron en los labios de Kagami y se sobresaltó bajando la mirada mientras su corazón latía con fuerza. No sabía cómo era que al recordarlo la calidez en sus labios regresaba. Había tratado de pensar en por qué Kagami lo había besado pero no había encontrado una respuesta que fuera válida para él… aunque ni siquiera sabía si podía considerar aquello como un beso.
-¿Qué pasó?
Kuroko se sorprendió y alzó la mirada. Kagami aún tenía los ojos cerrados.
-¿Q-qué?... Yo… no sé
-¿Cómo me encontraste?... ¿Dónde?
Kuroko lo miró extrañado, Kagami abrió los ojos y volteó a verlo.
-¿Yo regresé aquí?...
Kuroko negó levemente
-No regresaste… estaba preocupado y salí a buscarte… Kagami-kun… ¿No recuerdas… haber estado en el parque?
Kagami lo pensó un poco cerrando los ojos, algunos segundos después negó y volvió a mirar a Kuroko.
-¿Me encontraste ahí?...
Kuroko no hizo nada, estaba un poco sorprendido, forzó una pequeña sonrisa y asintió.
-¿En verdad… no recuerdas nada?... Tú… me reconociste cuando llegué contigo…y… hablamos un poco…
-No…
Kuroko bajó un poco la mirada sin saber con exactitud qué era lo que sentía en ese momento… una parte de él pensaba que entonces no debía preocuparse por lo que había pasado en el parque… que era mejor así. Pero también había una pequeña parte de él que quería saber más acerca de lo que había pasado.
Sacudió un poco la cabeza, era mejor si se olvidaba de eso de una vez. Había pensado de más en eso y seguramente Kagami ni siquiera había planeado hacerlo y había sido un accidente… Después de todo Kagami no lo recordaba y no servía de nada preguntarle. Volteó a ver al otro chico.
-Te desmayaste Kagami-kun… no hablaste mucho antes de eso. El guardia del apartamento que había terminado su turno nos vió y me ayudó a traerte aquí. Llamé a un doctor y curó tus heridas, me dijo que te habías desmayado por el cansancio y que sólo necesitabas descansar. Las heridas no son graves entonces no es necesario llevarte al hospital.
Kagami trató de recordar aquello, aún había muchas cosas que sólo eran imágenes borrosas en su mente pero el último recuerdo fijo que tenía era haber estado tirado en el piso después de haberse peleado con ese grupo de chicos. Después de todo lo que había pasado quería desahogarse, y no había dejado pasar la oportunidad de sacarlo a golpes… pero no parecía haber sido de gran ayuda… En ese momento se dio cuenta de que recordaba haberse peleado... pero no sabía cómo había iniciado esa pelea... Su cabeza dolía así que sólo suspiró resignado, al parecer no había sucedido nada relevante después de eso, y aunque tenía una especie de sensación que le oprimía el pecho decidió dejarlo así. Trató de levantarse lentamente sorprendiendo a Kuroko, que se levantó y lo detuvo.
-¿Q-qué haces? ¡Tienes que descansar!
-Lo haré… iré al sofá, es tarde y tú también tienes que dormir Kuroko
Kuroko lo miró muy confundido.
-¿De qué estás hablando?... Tú vas a quedarte aquí, yo puedo dormir en el sofá Kagami-kun…
Kagami negó logrando sentarse, se recargó en la cabecera después de esforzarse en hacerlo.
-Estoy bien Kuroko, no tienes que preocuparte…
-Pero-
-Está bien― se levantó― Te veré en la mañana
-¿En la mañana? ¡Debes dormir lo más que puedas!
-El médico te dijo que no era nada grave, ¿cierto? Por la mañana estaré mejor… ―le revolvió un poco el cabello― Gracias por todo
Quitó suavemente su mano y se dispuso a salir del cuarto, pero sintió como Kuroko lo sujetaba del brazo con fuerza, volteó un poco.
-Kur-¡!
Sin poder hacer nada para evitarlo, Kuroko lo jaló con mucha fuerza hacia atrás haciendo que tropezara un poco y cayera sentado sobre la cama con los ojos muy abiertos por la sorpresa.
Kuroko estaba parado frente a él con los brazos a los lados de su cuerpo, apretando sus puños. Parecía un poco molesto. Kagami parpadeó confundido, pues definitivamente no se esperaba aquello.
-Kagami-kun, estás muy equivocado si crees que te voy a dejar hacer esto. Que no sea grave no significa que no tengas que descansar y dormir en el sofá no va a ayudarte. Estuve muy preocupado todo este tiempo y no voy a dejar que ahora que puedo cuidarte te hagas el fuerte cuando es tan claro que estás cansado y que necesitas descansar de la mejor manera posible. No me importa qué digas, si es necesario te sedaré, puedo hacerlo. Así que vas a quedarte aquí y punto. ¿Entendiste?
-S-sí…
-Bien, iré a traerte un poco de agua. Tú quédate aquí.
Inmediatamente se dio la vuelta y salió cerrando la puerta. Kagami aún estaba muy sorprendido y se quedó sentado sin hacer nada. Por todo lo que había pasado no recordaba que Kuroko podía ser así de directo... además de esa forma. No sabía si eso era algo bueno o no pero al menos parecía que comenzaba a ser el de antes.
-El de antes...
El Kuroko de antes... antes de Aomine... antes de toda esta situación... antes de darse cuenta de que tenía sentimientos por Kuroko más fuertes de lo que pensaba...
Suspiró mientras se recostaba lentamente en la cama cubriéndose los ojos con su brazo. En verdad no quería pensar en nada, no quería tener que escuchar más cosas... pero parecía ser imposible no pensar en lo que había sucedido con el otro chico. No dejaba de recrear en su cabeza lo que había pasado y lo que ese chico le había dicho. Por supuesto que él lo sabía desde antes de que lo dijera pero la manera en la que lo había dicho y las palabras que había usado habían sido demasiado. Además no era sólo lo que había pasado con Kuroko, algo en su mente le decía que debía recordar lo que había pasado las últimas horas pero por alguna razón no podía recordarlo… tenía la sensación de que no era algo bueno.
Con todo lo que pasaba por su cabeza… simplemente no quería aceptarlo, pero comenzaba a perder las fuerzas y su situación no le garantizaba que pudiera seguir fingiendo con Kuroko tan cerca… Era extraño, la calidez de Kuroko lo tranquilizaba pero el hecho de verlo frente a él, hablarle… no hacía más que recordarle todo lo que había pasado, todo lo que Kuroko le había dicho… y le recordaba que por más que intentara acercarse a él, no era la persona que tendría su amor al final…
-Maldición... -se cubrió el rostro- ya basta...
En verdad una parte de él… comenzaba a querer separarse lo más que pudiera de ese chico.
.
En la cocina sólo se escuchaba el vaso llenándose con agua. Kuroko estaba parado frente al grifo sosteniendo el vaso. Una vez que se llenó, dejó el vaso a un lado y cerró la llave. Por unos segundos se quedó sin hacer nada, pero no tardó mucho en sentir su rostro ardiendo de la vergüenza. Se agachó cubriéndose el rostro sin saber cómo era que había cambiado tan rápido de actitud y pasar de estar al borde del llanto a de repente andarle dando órdenes a Kagami amenazando con sedarlo.
-… ¡¿Sedarlo?!
No tenía idea de donde había salido esa idea. Por supuesto que había hecho todo eso porque estaba preocupado pero al recordar el rostro de Kagami no podía evitar sentirse avergonzado por cómo había actuado. Suspiró un poco tratando de calmarse, quería que Kagami le contara lo que había sucedido pero no quería que sintiera que lo obligaba… él no lo había hecho, él había esperado hasta que él estuviera dispuesto a hablarlo.
Se levantó mirando el piso, sin poder quitarse esa sensación de que al sólo pensar en su propia situación no había visto que Kagami también estaba sufriendo. Kagami lo había ayudado a él aún cuando seguramente llevaba tiempo sintiéndose mal por su propia situación. Todavía no sabía por qué estaba así pero no podía imaginarse qué tan difícil era para que lo hiciera llorar de esa manera. Y no sabía qué había pasado para que terminara lastimado de esa forma. Quería saber todo eso pero no lo presionaría para que se lo dijera. Sólo le haría saber que estaba ahí y que podía decirle cualquier cosa, que él estaría ahí para apoyarlo sin importar qué fuera lo que hubiera pasado. No podía no decirle que le importaba lo que pasara porque para él Kagami era una persona muy importante que-
Se sorprendió un poco y en ese instante sintió una calidez originándose en su pecho. Agachó un poco la cabeza cubriéndose ligeramente la boca.
- Qué…
Desde el inicio Kagami le había dicho todo eso, y si no era con palabras era con acciones… Esas palabras y acciones que él había sentido que había dicho y hecho por compromiso… por el simple hecho de ser amigos… pero ahora entendía.
Bajó su mano hacia su pecho y apretó su playera. Si Kagami le dijera que no debía decirle eso por obligación se sentiría un poco triste de que no le creyera… y él no hace mucho le había dicho que no tenía que hacer eso si no quería. En verdad pensaba que sólo molestaba a Kagami pero ahora pensaba otra cosa… quizás todo ese tiempo Kagami no había estado con él porque "debía"… quizás lo había hecho porque quería hacerlo… y él no había dejado de darle a entender que no le creía.
Al pensar eso se sobresaltó y lo asaltó una duda. Kagami había salido después de que él le dijera todo eso, que no debía estar con él si no quería, que podía decirle cuando se hartara y seguramente más cosas que no podía recordar en ese momento pero que de alguna manera habían podido herir a Kagami… Ese día… ¿Había salido por su culpa? ¿Kagami estaba así por las cosas que había dicho?
Al preguntarse eso un estremecimiento recorrió su cuerpo y al mismo tiempo su respiración se detuvo. Sin esperar más corrió apresuradamente hacia la habitación y abrió rápidamente la puerta.
-¡Kagam-¡!
Se detuvo bruscamente sin decir una palabra más. Al entrar, su corazón latía con mucha fuerza y no podía sacar esas preguntas de su cabeza pero al ver dentro esas sensaciones disminuyeron.
-Kagami-kun…
Kagami estaba acostado en la cama, por encima de las cobijas y estaba completamente dormido. Aún cuando sentía la presión de las dudas que tenía no pudo evitar sentirse un poco aliviado. Sonrió y se acercó al armario de la habitación, sacando algunas cobijas. Las colocó suavemente encima del chico, cubriéndolo hasta los hombros. Le preguntaría al día siguiente, no podría soportar no saber si él era la causa del sufrimiento de Kagami, y si era así…
-… ―bajó un poco la mirada― ¿qué voy a hacer si es mi culpa? Después de todo lo que Kagami-kun… ha hecho por mi…
No había pensado en eso… si Kagami le decía que se había sentido mal por lo que había dicho, ¿qué iba a hacer después de eso? No podía sólo pedirle perdón, no era algo que pudiera arreglar así. Además tendría que poner mucha atención porque, si sí fuera su culpa, Kagami no se lo diría tan fácilmente…
-…
Hacía un momento en verdad quería saber si era su culpa… pero ahora tenía miedo.
Una vibración lo hizo sobresaltarse un poco, sacándolo completamente de sus pensamientos. Metió rápidamente la mano en el bolsillo de su chamarra y sacó el celular que vibraba. Se sorprendió al ver que era de Kagami y que en la pantalla podía leer el nombre "Tatsuya".
-Tatsuya… ¿Himuro-san?
Se confundió un poco, era un mensaje pero era bastante tarde como para que cualquier persona le enviara un mensaje. No sabía qué hacer, si lo había mandado a esa hora quizás fuera importante… pero revisar los mensajes de Kagami…
Al pensarlo un poco la idea de despertar a Kagami pasó por su mente, pero no se iba a arriesgar a despertarlo ahora que finalmente había dormido para que después volviera a querer irse del cuarto.
En verdad no quería que Kagami creyera que era un entrometido… pero le preocupaba que pudiera ser algo importante. Al final presionó una tecla abriendo el mensaje, se disculparía con Kagami pero quería saber si era importante antes de decidirse a despertarlo o no.
-¿?
"Me alegra que hayamos podido hablar. Si hay algo que necesites no dudes en decírmelo"
-¿Kagami-kun… y Himuro-san hablaron?
Estaba confundido, al salir del mensaje vio que había otro que Kagami no había leído, era del día anterior. No lo pensó demasiado y abrió el mensaje
"Dijiste que olvidaste tu celular en el apartamento. Déjame saber cuando hayas regresado. Espero no te moleste que mañana vuelva a contactarte. Aún hay cosas de las que me gustaría hablar contigo. Gracias por lo de hoy Taiga."
Kuroko se quedó callado mirando el teléfono por un rato. Releyó el mensaje varias veces. ¿Lo de hoy? ¿Kagami y Himuro se habían visto? No le parecía extraño que se hubieran visto, lo que le extrañaba era que por la hora de recibido al parecer se habían visto en la madrugada… ¿Había sido tan urgente?
Se espantó un poco cuando Kagami se movió en la cama suspirando. Después de asegurarse que seguía dormido miró otra vez el celular, si Kagami no contestaba Himuro se preocuparía. Sin pensarlo mucho escribió "Estoy en el apartamento" y lo envió. Le diría al día siguiente a Kagami que lo había hecho, aunque no entendía muy bien a lo que se referían los mensajes no creía que fuera urgente que Kagami los viera, así que no le parecía malo que le contestara a Himuro para que él tampoco se preocupara.
Bajó el celular suspirando y volviendo a mirar a Kagami. Además de las dudas de antes, ahora tenía otras más. No sabía a qué hora había salido Kagami, pero había pasado mucho tiempo afuera. ¿Qué es lo que había hecho en todo ese tiempo? Aunque hubiera visto a Himuro, era demasiado tiempo como para que sólo hubiera hecho eso, y no podía olvidar las heridas que Kagami tenía en su cuerpo. Por los mensajes de Himuro algo más había pasado después de que hablara con él.
Sacudió un poco la cabeza, no quería pensar de más o malinterpretar cosas así que no trataría de encontrar una respuesta hasta que Kagami le contara por su propia cuenta lo que había pasado. Podía o no ser a causa de él, y podía tener algo que ver con Himuro, pero si seguía pensando cosas por su cuenta no iba a servir de nada. Lo único que podía hacer era esperar a que Kagami despertara. Era tarde y sería mejor que el también fuera a dormir.
-… ―miró a Kagami
No quitó la vista de su compañero por un buen rato. Dejando un poco de lado todo lo que había estado pensando se preguntó si Kagami necesitaría más cobijas, no quería que además de estar herido terminara pescando un resfriado, después comenzó a calcular la hora en la que debería tomar las próximas medicinas, para eso sí debería despertarlo… ¿Debería? El médico había dicho que no era grave… pero no sabía si podía dejar que se pasara el tiempo sin despertarlo. Quizás sólo debería revisar que Kagami se encontrara bien, si veía que estaba mal lo despertaría y le daría las medicinas.
Después de unos minutos sin hacer nada más que pensar en cosas que podría hacer por Kagami, detuvo sus pensamientos un segundo.
-… ―se cubrió un poco la boca con su muñeca
No quería irse. Claro que estaba preocupado por esas cosas... pero no era necesario que él estuviera en el cuarto para preguntarse eso. En verdad no quería salir del cuarto, tal vez fuera porque sentiría que volvería a dejar solo a Kagami… pero no podía quedarse ahí toda la madrugada. Negó con la cabeza y se obligó a caminar hacia la puerta mirando de reojo a Kagami, para después quedarse unos segundos en la puerta y luego salir cerrando lentamente.
Se quedó sosteniendo la perilla unos segundos, se sobresaltó un poco al sentir algo en su pierna, bajó la mirada y vio a Nigou junto a él parado en dos patas. Soltó una leve risita y después de meter el celular a su chamarra otra vez se agachó y tomó a Nigou en sus brazos.
-Hoy dormiremos en el sofá. No hay que molestar a Kagami-kun, ¿está bien?
Caminó hacia la sala con Nigou en los brazos, volviendo a pensar en el estado de Kagami sin poder evitarlo. Se sentó en el sofá y lentamente tomó las cobijas y se cubrió con ellas mientras se recostaba. Al recargar su cabeza sobre la almohada pudo percibir tenuemente el aroma de su compañero. Inconscientemente cerró los ojos y giró un poco la cabeza boca abajo, acomodándose de lado mientras rodeaba suavemente la almohada aspirando el olor. De repente sentía todo el peso de su cuerpo irse mientras lo invadía el sueño a cada segundo. El primer día había pasado lo mismo, al estar en la cama de Kagami su aroma lo había tranquilizado de cierta forma. Después de unos segundos suspiró, días después no había podido dormir bien, al menos no hasta que el otro chico entraba a la habitación y se quedaba junto a él, pero algo había en el aroma de Kagami que causaba una extraña tranquilidad en su cuerpo. Incluso sin estar presente Kagami lo había ayudado mucho.
Abrió levemente los ojos y después de unos segundos apretó con fuerza la almohada. No pasó mucho tiempo antes de que se levantara decidido y tomara la almohada y las cobijas, sorprendiendo a Nigou. Se levantó y caminó hacia la habitación seguido del pequeño perro. Kagami siempre había estado con él, a cada momento, cada día, siempre había estado a su lado, y era hora de que él hiciera lo mismo.
.
...
.
Kagami se movió inquieto en la cama al escuchar un lejano ruido que lo sacaba poco a poco de su sueño. Al final y con mucho esfuerzo abrió los ojos parpadeando varias veces. Se giró un poco alejándose de la pared y buscó la fuente de ese ruido que comenzaba a identificar como una vibración. Al bajar un poco más la mirada se sobresaltó y casi inmediatamente perdió el sueño. Se enderezó rápidamente sin dejar de mirar al lado de su cama. Kuroko estaba dormido ahí, en el futon que solía guardar en su armario… en lo alto del armario. Estuvo confundido algunos segundos, tratando de recordar si él había sacado el futon, además de haberlo puesto al lado de la cama pero no podía recordar que hubiera hecho eso. Volteó a ver el reloj y vio que eran las 9:46. A juzgar por la luz que podía distinguir a través de las cortinas, era la mañana. Se sorprendió un poco porque para haberse dormido en la madrugada se sentía mucho más descansado.
Suspiró y se pasó una mano por el rostro por unos segundos. Después, mirando al chico dormido se levantó lentamente de la cama y se agachó. Acercó su mano y la puso sobre el hombro de Kuroko, moviéndolo un poco.
-Kuroko… Kur- ¡!
Se separó y se hizo hacia atrás rápidamente al ver que algo se movía debajo de la cobija, y al estar Kuroko dormido no tardó en notar que era Nigou. Después de unos segundos dejó de moverse, Kagami dudó en seguir tratando de despertar al chico, no sabía si despertaría también a ese pequeño animal. Para su suerte no tuvo que pensarlo demasiado porque no pasó mucho tiempo antes de que viera que Kuroko apretaba los ojos para después abrirlos lentamente y parpadear varias veces. El chico pelirrojo suspiró y sonrió un poco.
-Buenos días Kuroko…
Kuroko se enderezó recargándose en su brazo mientras se tallaba los ojos.
-Buenos dí-¡! ―alzó rápidamente la mirada― ¡Kagami-kun! ¡¿Ya-ya estás mejor?! ¡¿Cómo están tus heridas?! ¡¿Aún te duele algo?! ¡¿Quieres que llame al médico?! ¡Wa! ¡Tus medicinas!
Kuroko se levantó rápidamente y antes de que Kagami pudiera detenerlo ya había salido de la habitación. Kagami se quedó ahí un poco confundido. Era raro ver a Kuroko así después de verlo tan deprimido. Desde la amenaza del sedante se le hacía un poco extraño verlo así… pero aunque fuera raro, lo prefería a verlo triste.
Kuroko no tardó mucho en regresar con unas pequeñas cajas de medicina y un vaso de agua. Se agachó rápidamente frente a Kagami y le dio el vaso.
-Tienes que tomarlas ahora ―abrió una caja― no quise despertarte para que las tomaras, no te veías mal así que-
-¿Qué? No, está bien. No ha pasado tanto tiempo, así que-
Se detuvo cuando Kuroko lo miró confundido, dejando de tratar de sacar una pastilla.
-… ¿Pasa algo?...
-Kagami-kun… sí pasó mucho tiempo, estuviste dormido los últimos dos días
-…
-…
-…
-…
-…¡! ¡¿Qué?!
Kagami dejó el vaso a un lado y se levantó saliendo prácticamente corriendo de la habitación. Kuroko se sobresaltó, guardó las medicinas en la caja y se levantó rápidamente para seguir a Kagami. Al salir a la sala lo vio parado detrás del sofá, mirando atentamente el televisor encendido. Veía el canal de las noticias, en donde se podía ver la fecha y la hora. Kagami se veía muy confundido. Se acercó lentamente a él y sujetó con suavidad la playera de Kagami atrayendo su atención. Cuando el pelirrojo volteó Kuroko sonrió un poco.
-Debiste estar muy cansado Kagami-kun… no tienes que preocuparte, llamé a la escuela y les dije que estabas enfermo, también le llamé al médico porque me preocupaba un poco que no despertaras pero me dijo que lo harías cuando ya hubieras descansado lo suficiente…
Kagami suspiró y se cubrió el rostro con una mano.
-No, no es eso, sólo… es confuso… por eso me siento tan descansado…― volteó a ver a Kuroko separando un poco su mano de su rostro― ¿Estuviste bien… estos días?
-¿Eh? ¡Sí! No tienes que preocuparte por eso…
-Lo siento… se suponía que yo debía ayudarte pero-
-¡No! Yo… yo lo siento. Tú te sentías mal y yo no pude darme cuenta… siento mucho no haberte podido ayudar antes Kagami-kun.
Kagami le revolvió un poco el cabello.
-No tienes que sentirte mal… No pasó nada Kuroko, sólo estaba cansado
-¡! ―alzó un poco más la mirada― ¡S-sobre eso! ¡Kagami-kun, yo-
Un sonido proveniente de su celular lo interrumpió, sobresaltándolo. Lo sacó de su chamarra y vio la alarma.
-¡Ah! ¡Es de la medicina!
Kagami se rio un poco. Extendió su mano hacia Kuroko, con la palma hacia arriba.
-Las tomaré de una vez… No quiero que sigas preocupado por eso
- ¡Ah, sí!
Sacó las cajas de su chamarra y se las dio a Kagami. El chico más alto se giró un poco y tomó el control del televisor, apagándolo. Después de hacerlo se dispuso a ir a la cocina por agua, pero al darse la vuelta se detuvo. Kuroko, que había estado a punto de seguirlo, también se detuvo y volteó a verlo confundido.
-¿? ¿Kagami-kun?
Kagami volteó y pareció volver a ver el televisor. Kuroko trató de seguir su mirada, se dio cuenta que no miraba el televisor, sino a un lado de éste.
-El portarretratos
Kuroko se sobresaltó y miró a Kagami.
-Yo tenía… un portarretratos con una fotografía de Tatsuya y mía al lado del televisor…
Kuroko bajó rápidamente la mirada al mismo tiempo que Kagami caminaba apresurado hacia el lugar donde el mencionado portarretratos debía estar. Puso sus manos sobre el respaldo del sillón sin moverse y sin alzar la vista.
-K-Kagami-kun
-Lo viste, ¿cierto? ―se agachó― Estaba aquí. Nunca lo muevo de lugar
Kuroko no dijo nada. Estaba un poco sorprendido al ver la reacción de Kagami al no ver el portarretratos con esa fotografía, y al verlo así se sentía muy culpable por lo que había pasado… pero también estaba un poco confundido. Kagami estaba muy preocupado por no ver la fotografía, nunca lo había visto así por algo como eso… Sabía que él y Himuro eran muy cercanos, pero "verlo" era diferente. Kagami había ido a ver a Himuro sin importar que fuera de madrugada, y los últimos dos días le había marcado a Kagami varias veces y aún después de saber que estaba dormido hablaba otra vez para preguntarle a Kuroko como seguía. Y ahora ver a Kagami tan preocupado por no encontrar esa fotografía… le mostró de una manera muy clara que Kagami y Himuro tenían una relación especial.
-¡Maldición!
Kuroko salió bruscamente de sus pensamientos. Alzó la vista y vio a Kagami mirando alrededor, buscando ese objeto. Apretó con fuerza el respaldo del sillón y se inclinó un poco hacia enfrente
-¡K-Kagami-kun! Yo… ¡Lo siento!
El otro chico volteó a verlo confundido. Kuroko volvió a bajar la mirada mordiéndose un poco los labios. Sentía que nada le salía bien desde lo de Aomine.
-P-perdón yo… yo rompí el portarretratos…
Kagami se sorprendió, se levantó y se quedó parado mirando a Kuroko.
-¿Qué?
Kuroko alzó la mirada alarmado.
-¡Pero fue un accidente! ¡Compraré otro Kagami-kun! ¡La fotografía está bien pero… ―bajó la mirada― Fue… un accidente…
-… ¿Qué pasó?
Se quedó mirando al chico más bajo, pero éste no dijo nada y sólo vio como sujetaba con fuerza el respaldo del sillón. Suspiró y se pasó una mano por el cabello.
-Lo siento... Está bien, no tienes que preocuparte… hice más lío de lo que en realidad es.
-N-no… fue mi culpa… perdón
-No te disculpes… fue un accidente, está bien. ¿Pasó… algo más?
- ¡! ¡Ah! ― alzó la mirada― Himuro-san te llamó… y te envió unos mensajes
-¿Qué? ¿Tatsuya?
Kagami caminó rápidamente hacia la habitación. Kuroko lo siguió.
-Después de que te quedaras dormido mandó dos mensajes, yo los vi y-
Estuvo a punto de chocar con Kagami cuando éste se detuvo bruscamente para voltear a verlo, con los ojos muy abiertos y con una expresión alarmada en el rostro.
-¿Qué hiciste qué?
Kuroko se quedó un poco perplejo al ver ese cambio en Kagami. Sujetó con manos temblorosas la parte delantera de su chamarra, comenzando a sentirse como si estuviera confesando algo muy malo… tal vez sí lo fuera.
-Y-yo… no sabía si era importante y no quería despertarte por nada... Así que… yo los abrí
- ¿Los leíste? ¿Q-qué decían?
-¿Eh?...
-¡¿Qué decían?!
Kuroko se sobresaltó y tomó con más fuerza su playera.
-Q-que le alegraba que hubieran podido hablar y que le avisaras cuando estuvieras en el apartamento… yo… le envié un mensaje diciéndole que ya estabas aquí… Ayer llamó a tu celular y contesté. Le dije lo que había pasado y sólo me dijo que quiere hablar contigo en cuanto pudieras.
-¿Qué más?
-S-sólo eso… no dijo nada más…
Kagami no hizo nada, después de unos segundos suspiró tomándose la cabeza con una mano.
-Maldición… por un segundo creí… ¿Dónde está mi celular?
-En la mesa… al lado de la cama
Kagami se dio la vuelta y se dirigió a la habitación sin decir nada más. Kuroko se quedó parado sin hacer nada... Kagami en realidad se había visto enfadado cuando le había dicho que había abierto los mensajes. Se sintió culpable por haberlo hecho, en el momento le había parecido que no era tan grave pero ahora sabía que no volvería a hacerlo jamás. En verdad nada le salía bien… aunque hiciera las cosas porque estaba preocupado o porque quisiera ayudar… al final sólo terminaba lastimando a los demás.
Después de un momento escuchó la voz de Kagami, probablemente hablando con Himuro. Se hizo un poco hacia atrás y después se dio la vuelta lentamente y fue hacia el sillón. Se sentó en silencio mientras tomaba un cojín que había al lado y lo colocaba en sus piernas, abrazándolo. Escuchaba desde la habitación el murmullo de la voz de Kagami. Aparte de eso cualquier otro sonido no llegaba a sus oídos. No escuchaba nada más.
.
Kagami suspiró mientras colgaba. Himuro le había dicho lo que había pasado, no es que no le creyera a Kuroko pero necesitaba saber si Himuro había dicho algo más. Desde luego que Himuro sabía que sentía algo más que amistad por Kuroko, y como había hablado con él esa noche, o más bien esa madrugada, le había preocupado que en los mensajes hubiera dicho algo referente al tema. Pero parecía que no había pasado nada, así que eso lo dejaba tranquilo. En verdad se había asustado mucho al saber que Kuroko había leído los mensajes, este momento sería el peor de todos para que Kuroko se enterara de sus sentimientos. Apenas y podía lidiar con el hecho de haber sido prácticamente rechazado por Kuroko para que ahora se enterara de sus sentimientos y terminara diciéndole a la cara que no le gustaba, que lo veía sólo como un amigo y que sería mejor si se dejaran de ver. Porque sabía que eso era lo que probablemente sucedería. Kuroko no podría estar junto a él sabiendo de sus sentimientos, se alejaría creyendo que sería lo mejor para los dos pero eso sólo lo mataría. Ya había pensado en separarse de Kuroko pero no lo pensaba como algo permanente, más bien lo había pensado como un poco de distanciamiento para poder seguir manteniendo una imagen fuerte frente a él. Para poder ocultar de una manera más segura lo que sentía hacia él.
Sacudió un poco la cabeza, separarse o no del otro chico no era algo que pudiera pensar y decidir de un momento a otro. Debía pensarlo muy bien y lo haría en otro momento, Kuroko seguía esperándolo en la sala. Se levantó y salió de la habitación. Al entrar en la sala vio a ese chico sentado en el sofá con la cabeza agachada, suspiró y se sentó junto a él mirando al frente.
-Lo siento, tenía que hablar con Tatsuya… ¿?
Volteó a ver al peliceleste y al hacerlo se sobresaltó. Puso su mano sobre el hombro de Kuroko mirándolo preocupado, el chico tenía lágrimas en los ojos.
-K-Kuroko, ¿qué pasa? ¿Te sientes bien?
Cuando sintió la mano del otro chico sobre su hombro, Kuroko se sobresaltó y volteó alarmado, no había visto que Kagami se había sentado a su lado, ni siquiera había notado que había entrado a la sala. Se pasó rápidamente un brazo por los ojos.
-E-estoy bien, lo-lo siento Kagami-kun… no quería entrometerme, no debí abrir los mensajes o contestar el teléfono. Lo siento… lo siento mucho
-¿Qué?... ¿Es por eso… que lloras?...
-T-te viste molesto cuando te lo dije, perdón. No volveré a hacerlo. Lo siento… por eso… y por lo del portarretratos… creo que no hago nada bien… Tú has hecho tantas cosas por mí y yo sólo te he molestado, lo siento Kagami-kun…
Kagami suspiró y acarició suavemente la espalda de Kuroko.
-Lo siento… sólo… no estoy en mis cinco sentidos. No me enfadé Kuroko, yo exageré. No tienes que sentirte mal por eso.
El otro chico no alzó la mirada, sólo siguió tallándose los ojos. Kagami dejó de mover su mano. Entendía claramente por qué Kuroko se sentía mal. Él lo había hecho por ayudar pero por su reacción seguramente ahora sentía que había hecho algo malo.
-… Kuroko… hay sólo una cosa por la que estoy molesto
Kuroko alzó sobresaltado la mirada y fijó sus ojos en los del otro chico. Kagami quitó su mano de la espalda de Kuroko y se quedó mirándolo.
-Kuroko… ese portarretratos era mi favorito
Ninguno dijo nada después de eso. Kagami pudo ver como la expresión alarmada de Kuroko se convertía en una de confusión. Sonrió levemente y le dio unas suaves palmaditas en el brazo a Kuroko.
-Así que tendrás que acompañarme a comprar otro, ¿está bien?
Kuroko estaba muy confundido… ¿No estaba enfadado por lo de los mensajes?... pero lo había visto enfadarse… o al menos alarmarse después de que se lo había dicho… ¿Por qué ahora hacía como si no fuera nada?
Kagami pareció darse cuenta de lo que pasaba en la mente del peliceleste. Suspiró un poco y sonrió.
-Oye, ¿qué clase de persona crees que soy?
-¿Q-qué?
-Es verdad que me alteré un poco al saber lo de los mensajes… pero está bien, estabas preocupado. Hiciste lo correcto, Tatsuya se habría preocupado si no contestaba… gracias Kuroko.
-No, yo-
-Y ya quedamos con lo del portarretratos, ¿cierto?
-Pero-
-Tengo que tomar las medicinas todavía. Dejé el vaso en la habitación, iré por él y después haremos el desayuno, ¿está bien?
Kuroko asintió dudoso, Kagami sonrió y se dirigió a la habitación. Kuroko bajó la mirada confundido. Por más cosas que hacía mal Kagami parecía no enfadarse jamás… ¿Por qué?... ¿Por qué lo único que hacía era sonreírle y decirle que todo estaba bien?... ¿Cómo podía hacerlo? Ahora sabía que Kagami había estado sufriendo y aún así su sonrisa no había desaparecido cuando trataba de animarlo… aunque no estuviera seguro del por qué estaba sufriendo-
-¡!
De pronto recordó lo que quería preguntarle a Kagami, se levantó del sofá y giró un poco para ir hacia la habitación pero algo hizo que se detuviera antes de siquiera dar un paso. En verdad quería preguntarle a Kagami… necesitaba preguntárselo, pero…
-…
Se obligó a volver a sentarse, siempre hacía todo apresuradamente y por eso había terminado importunando de una u otra manera a Kagami. Esperaría a que regresara y trataría de abordar el tema de manera que no pareciera que obligaba a Kagami a contarle todo… Lo haría bien esta vez.
.
Kagami bajó el vaso, suspirando después de tomar las pastillas que necesitaba. En realidad se sentía mejor y no creía que fuera necesario… pero no quería seguir preocupando a Kuroko.
-… ―bajó un poco la mirada― Maldición… no puedo creer que lo haya hecho llorar…
Todo ese tiempo tratando de animarlo para que ahora fuera él el que lo hiciera llorar… Lo había hecho sentir mal por lo del portarretratos y después con lo de los mensajes. Debería tener más cuidado con como reaccionaba ante las cosas. Aunque se había alterado un poco, se había sorprendido de aún poder seguir sonriéndole a Kuroko… La noche en la que había salido del apartamento, para él, todo parecía irse derrumbando sin remedio. Había sentido como si ya nada pudiera volver a ser lo mismo… Incluso se había planteado pedirle a Kuroko que regresara a su casa, porque no creía que fuera capaz de seguir pasando sus días junto a ese chico, fingiendo y fingiendo que todo estaba bien. Pero ahora, con la luz del día sentía un poco más de fuerzas… No sabía cómo era que en la noche las cosas parecían irremediables y mucho más fuertes de lo que parecían en el día… Si eso era así entonces sólo necesitaba ser más cuidadoso cuando cayera la noche. Claro que seguía lastimado y herido… pero sentía que podía aguantar.
Suspiró y guardó su celular en el bolsillo trasero de su pantalón. Tenía que regresar con Kuroko si no quería seguir preocupándolo. No quería que hiciera preguntas que no pudiera responder.
-¿?
Sacó el celular otra vez al sentir otra cosa dentro de su bolsillo. Alzó un poco su mano y abrió su palma.
-¡!
Su respiración se cortó de repente, un escalofrío recorrió todo su cuerpo y por unos segundos su vista se tornó borrosa al tratar de enfocar su vista en lo que se encontraba en su palma. Pronto todo a su alrededor comenzó a dar vueltas y en su mente mucha imágenes comenzaban a aparecer.
.
Kuroko se sobresaltó al escuchar el ruido de vidrio romperse. Volteó rápidamente.
-¿Kagami-kun?
No obtuvo ninguna respuesta, se levantó preocupado y caminó hacia la habitación. Al llegar a la puerta se sobresaltó.
-¡Kagami-kun!
-¡!
Kagami volteó asustado. Estaba tirado de rodillas en el piso frente a la cama, había perdido el equilibrio y había tenido que sostenerse de la cama para no seguir cayendo. Al ver que Kuroko se acercaba un escalofrío recorrió su columna. Apretó su puño y sin separarlo del piso atrajo su brazo hacia él, escondiendo su puño entre sus rodillas.
-¡No te acerques!
Kuroko se sobresaltó y se detuvo, Kagami respiraba entrecortadamente y estaba muy pálido. Se veía asustado.
-¿Q-qué pasa?... ¿Estás bien?
Kagami bajó la mirada escondiendo más ese pedazo de hoja y esos pequeños paquetes cuadrados que había sacado del bolsillo de su pantalón. Recordaba todo de una manera horriblemente clara. Se cubrió el rostro con su otra mano tratando de calmarse, sentía como su cuerpo temblaba un poco.
-Estoy bien… no tengo nada… sólo-sólo necesito un momento… ¿P-puedes esperar en la sala?
-Y-yo…
Kuroko se quedó mirando un poco a Kagami, pero segundos después bajó la mirada.
-Sí…
Se dio la vuelta y caminó lentamente saliendo del cuarto. Antes de salir volteó un poco y miró al chico aún en el piso y cubriéndose el rostro.
Kagami escuchó los pasos de Kuroko alejándose. Se encogió más, sin poder controlar los recuerdos que llenaban su mente en sólo un segundo. Ahora sabía por qué había podido seguir mostrando sonrisas al otro chico… eso era porque no recordaba lo que había pasado aquella noche… No era la luz o la obscuridad lo que definía sus actos… al menos ya no lo era más. Eran sus recuerdos, esos recuerdos que su mente había suprimido hasta que ver aquellos objetos lo obligaron a recordar.
Recordaba cada detalle, cada sonido. Recordaba haber salido del apartamento y haber caminado un buen rato. No había podido aguantar más, no podía soportar todo eso sólo y en su mente había una persona que sentía que podía ayudarlo. Fue cuando notó que no tenía su celular, pero no iba a regresar, para ese momento las lágrimas recorrían sus mejillas y varios sollozos escapaban de su garganta. No podía regresar en ese estado así que había ido a un teléfono público, había hablado con Himuro pero eso no lo había tranquilizado como había pensado… Por eso había quedado de verlo más tarde, el otro chico se encontraba un poco lejos así que tardaría un poco… pero tendría que soportarlo y esperar a que llegara. Fue en ese momento… cuando salió de la cabina telefónica que vio a esa chica mirándolo, para después acercársele con una falsa preocupación… intercambiaron pocas palabras… él en verdad no pensaba en lo que hacía… Ella lo había tomado de la mano y lo había guiado hacia un callejón lleno de luces brillantes que lo cegaban un poco… pero no lo suficiente como para no darse cuenta hacia donde lo guiaba esa chica… incluso recordaba la sonrisa que había en los labios de ella.
Sintió el sudor perlando todo su cuerpo, haciendo que su ropa se pegara a él. No podía respirar. Se levantó tambaleándose, arrojando a la basura el pedazo de papel y los dos paquetes de preservativos.
Kuroko volteó sobresaltado al escuchar un golpe en la pared, apenas alcanzó a ver cómo Kagami trataba de enderezarse recargándose en una pared y al poder hacerlo lo vio entrando al cuarto de baño, azotando la puerta detrás de él. Se confundió al escuchar el agua de la regadera cayendo. Regresó lentamente su vista al frente. Al verlo en el cuarto pudo ver que Kagami estaba mal… y ahora esto… no sabía qué estaba pasando pero era justamente eso lo que lo había congelado… haciéndolo incapaz de ir y asegurarse que todo estaba bien… Su cuerpo no respondía. Puso sus manos sobre sus brazos, abrazando un poco su cuerpo. Sentía que algo no andaba bien.
Kagami talló con fuerza sus brazos, aún cuando éstos tenían moretones y algunas heridas no sentía el dolor. Su respiración aún no volvía a la normalidad. Al ver lo que había sacado de su bolsillo no había podido no sentir la sensación del cuerpo de la chica sobre su piel. Quería borrarlo. Quería borrar todas esa sensaciones, ese tacto, todo. Esos ojos claros mirándolo, esas risas leves saliendo de sus rojizos labios, esas pálidas y finas manos sobre su pecho, sobre sus brazos… sujetando sus mejillas mientras se apoderaba de sus labios con esa sonrisa.
-¡MIERDA!
Arrojó la tela de baño hacia un lado y se recargó con fuerza en la pared cubriéndose el rostro con sus temblorosas manos. No, no era posible. No podía ser que hubiera hecho tal cosa. No es como si no hubiera tenido relaciones antes pero eso no era lo que le importaba… Era bajo qué situación, con quien y cuando lo había hecho… Por eso no podía creerlo. Debía ser su mente jugándole malas bromas…
-Mierda… mierda…
Se dejó resbalar por la pared, aún con el agua cayendo sobre su cuerpo y sin quitar las manos de su rostro… Sabía que no había sido una ilusión. Todo era real. Las marcas en su cuerpo eran reales, el tacto que sentía en su cuerpo era real… y los sonidos en su cabeza también lo eran, no podía sacarlos de su cabeza. Esa chica debajo de él, dejando salir suspiros de sus labios mientras él la tocaba, mientras se empujaba dentro de ella. Podía recordar el sonido de la cama cediendo ante su peso y ante las acciones que realizaba… pero lo que más recordaba era su propia voz, que mencionaba entre quejidos el nombre del chico que en ese momento se encontraba sentado en el sofá.
.
.::.
Bueno! Ahí está xD Está un poco más largo por haberme tardado tanto en subirlo x'D
Díganme que les pareció QwQ
