Uooooo! en verdad espero que esta haya sido la espera más larga que jamás haré D:! 3 meses sin actualizar es una grosería x'D Siento mucho todo este tiempo desaparecida, este último cuatrimestre en la universidad me dejó sofocada y sin tiempo de siquiera escribir un one-shotcito T.T Pero ahora que estoy de vacaciones haré lo posible por actualizar al menos otros dos capítulos TwT!
Los dejo leer después de tanto tiempo y espero que les guste QwQ
.
IX
"First love: Now & Forever" Parte 1
11:15 am
Kuroko volvió a voltear un poco hacia la puerta del baño. Se quedó en silencio mirando en esa dirección, segundos después bajó la mirada a sus manos sobre el cojín que estaba en sus piernas. Kagami llevaba poco más de 30 minutos ahí. ¿Qué es lo que había pasado? No sabía si debía ir. Tal vez Kagami quería estar solo… pero estaba preocupado… No podía dejar de recordar el rostro del otro chico, Kagami se había visto muy asustado. Algo debía haber pasado en la habitación… pero no podía pensar qué.
Saltó un poco al escuchar el teléfono sonando. Volteó a verlo y después miró hacia el baño. Apretó el cojín en sus manos. No quería volver a molestar a Kagami. Después de unos segundos el teléfono dejó de sonar, así que bajó la mirada y recargó su frente en el cojín… Sentía una sensación extraña en todo su cuerpo… Le parecía que desde que se quedaba en el apartamento de Kagami… éste tenía más problemas. Lo veía muy alterado y no podía evitar pensar… que eso era culpa suya.
Una vez más se sobresaltó al escuchar el teléfono. Volteó ansiosamente a ver la puerta del baño apretando con fuerza el cojín. No iba a contestar. No lo haría. El sonido se cortó pero apenas unos segundos después alcanzó a escuchar el tono de llamada del teléfono de Kagami, venía de la habitación. Trató de ignorarlo pero esta vez el teléfono sonaba incesantemente y comenzaba a dolerle la cabeza. Sabía quién era la persona que llamaba… lo sabía.
El sonido del teléfono siguió por lo que le pareció una eternidad. No dejaba de resonar una y otra vez dentro de su cabeza. Apretó los ojos y sin poder soportarlo más se levantó bruscamente. Le llevaría el teléfono a Kagami, así no lo contestaría y cuando Kagami lo hiciera él dejaría de escuchar ese ruido. Caminó hacia la habitación y al entrar vio el teléfono tirado en el piso. Justo en el momento en el que se agachaba el teléfono dejó de sonar. Fijó su vista en la pantalla sin levantarse y vio claramente el nombre "Tatsuya". Apartó la mirada molestándose un poco por la insistencia de ese chico. Se suponía que sabía que Kagami se encontraba un poco mal, ¿qué tal que estaba durmiendo? ¿Qué acaso no pensaba en eso? Comenzó a levantarse, pero al hacerlo notó un pequeño pedazo de papel en el suelo. Lo tomó para tirarlo pero antes de poder hacerlo vio que tenía algo escrito.
-¿?
Se levantó mirando el pedazo de papel. Sólo había un nombre y un número.
-¿Aoyama… Emi?
No sabía por qué… pero le parecía haber escuchado ese nombre antes…
Sacudió un poco la cabeza, seguramente estaba imaginando cosas. Dejó el pedazo de papel en la mesa de noche y después salió de la habitación. Alzó la mano para tocar la puerta del baño.
-¿Kagami-k- ¡!
Se sobresaltó cuando la puerta se abrió antes de que pudiera tocar. Vio a Kagami sobresaltarse también, tenía una toalla alrededor de la cintura y otra más pequeña en sus hombros.
-¡¿K-Kuroko?!
-P-perdón, yo… iba a… tocar
Kagami no dijo nada más, tenía los ojos muy abiertos y no quitaba la vista de Kuroko, ni éste de él.
-K-Kagami-kun…
No tardó ni un segundo en notarlo. Bastó una mirada para que no recordara la molestia que había sentido por la insistencia de la llamada. Ahora sólo estaba muy preocupado… podía ver muchos moretones y heridas en el cuerpo de Kagami. Las heridas de su rostro aún era visibles pero se veían mucho mejor que cuando lo había encontrado, entonces inconscientemente había supuesto que pasaba lo mismo con las demás heridas… pero se había equivocado. Había zonas en el pecho y el abdomen de Kagami que estaban de un color oscuro y al subir un poco la mirada notó en su cuello algunas marcas rojizas y otras más obscuras. Cuando había visto su rostro ese día le había parecido claro que había tenida una pelea muy fuerte… pero al verlo así sabía definitivamente que no había sido sólo una persona… esa clase de heridas y la cantidad sólo podían haber sido producidas por varias personas. Kagami no era alguien débil, al contrario, por eso lo sorprendía tanto verlo así. Cada moretón o herida en la que posaba sus ojos lo hacían sentir un estremecimiento en su cuerpo y le dolía. ¿Qué rayos había pasado para que Kagami estuviera así?... Inconscientemente alzó su brazo y acercó lentamente sus dedos a una de las heridas que tenía Kagami en el pecho.
Kagami no apartó sus ojos de Kuroko, no sabía qué hacer o decir, el chico se veía muy preocupado y podía notar cierta culpabilidad en su mirada. En ese momento se dio cuenta de que Kuroko alzaba su brazo y lo acercaba a él. Antes de poder hacer cualquier cosa sintió el roce los dedos de Kuroko contra su piel. Sólo ese tacto envió una especie de electricidad a todo su cuerpo y sin pensarlo se hizo hacia atrás apartando bruscamente y con mucha fuerza la mano de Kuroko, haciendo que resonara en el pasillo el sonido del choque entre sus manos.
Ninguno dijo nada, los dos tenían los ojos muy abiertos y trataban de asimilar lo que había sucedido. El primero en salir de aquel trance fue Kuroko, que se sobresaltó haciéndose hacia atrás, sintiendo en ese momento un dolor en su pecho que incrementaba gradualmente.
-¡P-perdón! Yo… ¡No quería molestarte! En verdad… en verdad lo siento, sólo-
-¡No! Ahhh ― se cubrió el rostro con una mano― No… sólo… lo siento…
¿Qué rayos estaba sucediendo? Ni siquiera lo había pensado… al sentir aquella electricidad por todo su cuerpo con sólo el tacto de Kuroko sobre su piel había estado a punto de perder la cabeza. Había sido una sensación que lo había sofocado por un segundo y fue tan fuerte que la única reacción que tuvo fue apartar a Kuroko… Aún ahora su corazón latía con mucha fuerza y muy acelerado. No tenía el suficiente control en ese momento para darle explicaciones al otro chico, así que sólo apartó la mirada.
-Iré a vestirme
Pasó de largo a un Kuroko muy sorprendido que no se movió aún después de que Kagami entrara a la habitación y cerrara la puerta detrás de él. Su mano seguía en el aire, cerró su puño suavemente acercándolo a su pecho y bajando la mirada. La manera en la que Kagami lo había apartado… Se mordió un poco los labios viendo el dorso de su mano… había una leve marca rojiza que le ardía un poco, pero su pecho era lo que dolía más.
Se sobresaltó al escuchar de nuevo el teléfono, alzó su brazo y vio aquel nombre otra vez en la pantalla. Unos segundos después la puerta de la habitación se abrió bruscamente y vio a Kagami frente a la puerta, se había puesto un par de pantalones. Al ver a Kuroko se sorprendió cuando notó que tenía su celular sonando en su mano.
-Que-
Kuroko se sobresaltó
-¡N-no iba a contestar! ―se lo extendió― ¡Sonó hace rato y como parecía que no lo escuchabas iba a-
Antes de que pudiera terminar de hablar Kagami prácticamente le arrebató el teléfono y contestó dándole la espalda y entrando al cuarto otra vez. Kuroko no podía salir de su estado de shock, primero Kagami lo había apartado de esa manera y ahora hacía esto. Estaba muy confundido, pues no hacía mucho que había visto a ese Kagami que le decía que no se preocupara por nada. Después de que lo viera de rodillas en la habitación le parecía que Kagami se estaba portando de una manera muy extraña…
-¡¿Qué?! ¡¿Afuera?!
Kuroko volteó un poco espantado al escuchar aquellos gritos, vio a Kagami dar la vuelta y salir del cuarto. Separó sus labios para decir algo pero su mente se puso en blanco cuando Kagami salió de la habitación empujándolo hacia un lado para pasar. Kuroko sintió una punzada en su pecho y una corriente fría se esparció desde su brazo, donde Kagami lo había empujado, a todo su cuerpo. Volteó lentamente la cabeza y vio como Kagami se acercaba a la puerta y abría. Al ver fuera Kuroko se paralizó.
-¡Tatsuya!
-Si no venía jamás te iba a- ¡T-Taiga! ¡¿Qué rayos- ¡¿Qué te pasó?!
Kuroko vio cómo el chico alzaba su brazo y ponía su mano sobre la mejilla del más alto con una expresión muy preocupada y molesta en su rostro mientras seguía preguntando cosas. No pudo apartar la mirada de los dos chicos. ¿Qué estaba pasando?
-¡¿Quién te hizo esto?! ¡¿Cuándo-
No pudo terminar de preguntar porque Kagami no tardó un segundo más en abrazarlo con fuerza, sorprendiéndolo.
-¿Taiga?… ¿?
No tardó en notar al chico más bajo no muy lejos de donde estaban ellos y no pasó mucho antes de que sus ojos se encontraran.
Kuroko veía con los ojos muy abiertos como Kagami había abrazado a Himuro. Todo, desde que Kagami había salido del baño, había pasado demasiado rápido y su mente no terminaba de asimilar todo lo que ocurría. Nada parecía verdad y para lo único para lo que estaba listo era para despertar en cualquier momento… hasta que se encontró con la mirada del otro chico y un estremecimiento lo recorrió. No lo veía con sorpresa o con incomodidad, era una mirada tan fuerte que lo hizo apartar la suya acercando su mano a su pecho pero aún así no pudo quitarse de la cabeza esos ojos que lo miraban seriamente pero al mismo tiempo expresando… desprecio y desaprobación.
No se movió por algunos segundos, durante ese tiempo seguía sintiendo la mirada del chico sobre él y no pudo soportarlo más. Se giró rápidamente y caminó hacia la sala, alejándose de ese pasillo sin voltear atrás. Se sentó en el sofá mordiéndose los labios, segundos después Nigou se acercó hacia él y subió sus patas delanteras al sillón. Kuroko suspiró levemente sonriendo un poco y se agachó tomando al pequeño perro en sus brazos, apretándolo ligeramente a su pecho. Después de un buen rato en silencio escuchó las voces de los dos chicos en la entrada pero trataba de no poner atención a lo que decían. Se encogió un poco aún con Nigou en los brazos y se mordió los labios.
Era claro que él era el que sobraba en aquel momento, y de pronto se sentía muy solo. No era simplemente el hecho de que Kagami estuviera con Himuro, era lo que había pasado antes también. Su mano aún le dolía y poco a poco sentía que no podía respirar. Aún escuchaba las voces en el pasillo, apretó los ojos evadiendo el pensar en toda esa situación, en la conducta de Kagami o en la mirada de Himuro… y sobretodo tratando de no confirmar el hecho de que en cierto punto el volumen de las voces había bajado considerablemente.
.
Kagami se sorprendió un poco, volteó ligeramente y después regresó su vista al chico de cabello negro. ¿Salir? Himuro había visto a Kuroko, era obvio. ¿Entonces por qué le decía que salieran?
-No puedo…
-Sí puedes
-Pero Kuroko-
-Taiga, es por él que quiero que salgamos de aquí
Kagami se sobresaltó
-¿Qué?...
Himuro negó suspirando y tomó el brazo de Kagami, jalándolo hacia afuera del departamento sin cerrar la puerta, aún afuera no alzó el tono de su voz.
-Necesitamos hablar de todo esto… además, ¿Qué fue lo que pasó para que estés así? ¿Quieres hablar de eso enfrente de él?
-¡N-no! Pero… no puedo irme… no ahora
Se quedaron en silencio por unos segundos y después de un rato Himuro suspiró bajando un poco la cabeza avanzando hacia el apartamento.
-Está bien, pero al menos déjame curarte eso
-¿Qué?
Volteó siguiendo con la mirada a Himuro, que entraba al apartamento y dejaba sus cosas a un lado en la entrada, para después entrar al baño.
-¿Qué estás-
Himuro salió del baño con el pequeño botiquín de emergencias de Kagami y le hizo una seña para que lo siguiera antes de entrar en la habitación del pelirrojo. Kagami dudó por algunos segundos, en verdad no sabía que tan buena idea era todo eso… Sabía que Kuroko estaba en la sala pero no estaba listo para hablarle, y el que Himuro se encontrara ahí le proporcionaba una calma que hacía mucho tiempo no sentía. Siguiendo esa sensación cerró la puerta del apartamento y entró a la habitación dejando la puerta abierta. Himuro sacaba algunas cosas del botiquín sentado en la cama.
- ¿Y entonces en qué momento podré tener el privilegio de contar con tu tiempo?
Kagami suspiró y se sentó junto al chico, reconociendo ese tono de molestia que tan bien conocía.
-Tatsuya… no-
-Ni lo pienses ― abrió un pequeño frasco con ungüento― Sabes que ese chico ha acaparado todo tu tiempo, lo veas bueno o malo, es así, y en verdad no puedo evitar sentirme molesto porque parece que sólo está aprovechándose de-
-¡No es así!
Kagami se sobresaltó después de gritar y miró rápidamente hacia la puerta, no escuchó ningún ruido y suspiró levemente, volvió a ver a Himuro bajando la voz.
-Él no es así… en serio está pasando por un mal momento y-
-¿Y entonces tú también tienes que estarla pasando mal por él?
-Tats-
-Taiga
Himuro bajó el frasco y miró seriamente a Kagami, haciendo que éste se callara. Segundos más tarde Himuro suspiró y tomó un poco de ungüento en sus dedos, para después aplicarlo suavemente sobre una de las heridas de Kagami, bajando el tono de su voz.
-Taiga… Quería preguntártelo ese día pero no creí que fuera el mejor momento… además creí que tal vez estaba exagerando pero ahora no pienso así… ¿Por qué él sigue aquí?
-¿De qué-
-Entiendo que lo estuvieras ayudando… ―hizo una leve pausa, curando otra de las heridas que tenía en el pecho―… yo entiendo…pero te está lastimando Taiga… y no te atrevas a negarlo… no sé por qué te has estado obligando a soportarlo todo hasta estar a punto de colapsar…
-Tatsuya, yo… no me estoy obligando, quiero ayudarlo y si eso-
-Y si eso te lastima entonces es momento de parar
Kagami se sorprendió. Himuro lo veía muy serio.
-Sé que no me escucharás así como así, por eso quiero que vayamos a otro lado, en verdad necesitamos hablar de esto
Kagami bajó un poco la mirada, quería hablar con Himuro… pero en serio no quería dejar a Kuroko solo. No después de haber salido sin decirle nada y haberlo preocupado de esa manera.
Himuro no quitó la vista de Kagami por unos segundos, al parecer estaba pensando lo que acababa de decir así que no lo apresuró. Miró alrededor, notando que había cosas que no pertenecían a Kagami. No era difícil darse cuenta que el pelirrojo había dejado que Kuroko durmiera ahí.
-Entiendo
Esas palabras tomaron por sorpresa a Himuro, haciendo que volteara a ver al chico. Había creído que le costaría más hacer que Kagami aceptara… aunque el chico miraba el piso y parecía un poco en conflicto.
-Entiendo pero… ―volteó a ver a Himuro― no en el día… hoy en la noche… ¿Está bien?
Himuro suspiró, era obvio que Kagami no quería dejar sólo a Kuroko, pero era un avance.
-Está bien… te esperaré abajo
-¿A qué hora puedes-
-No importa, te esperaré
Kagami lo miró confundido.
-Pero y si no puedo salir hasta muy tarde-
-Esperaré…―sonrió― Esperaré, Taiga
Kagami no dijo nada, después de unos momentos sólo sonrió levemente.
-Gracias Tatsuya…
El pelinegro sonrió un poco más y siguió curando las heridas de Kagami. Kagami cerró levemente los ojos, agradeciendo tener a alguien como Himuro, quien en medio de tantos problemas podía hacerlo sentir más tranquilo.
.
El tiempo seguía pasando, nada se escuchaba en esa sala más que el sonido del reloj y de los movimientos de Nigou moviéndose un poco. Seguía encogido abrazando al pequeño perro a su pecho. Tenía los ojos cerrados y movía los labios pero sin decir una palabra. Simplemente recitaba en su mente algunos de los párrafos del cuaderno que Kagami le había dado. El que había hecho el primer día que Kuroko había faltado a la escuela. Después de eso Kagami pareció creer que no era suficiente y pedía apuntes de los demás para sacarle copias y llevárselas. Pero el cuaderno tenía algo especial… y lo había leído tantas veces que había memorizado varias partes. En este momento quería olvidar todo a su alrededor y lo único que había podido recordar eran esos párrafos de historia, ciencias y lengua japonesa escritos con la inconfundible letra de Kagami. Obviamente había visto antes su letra, y justamente por eso le había sido más fácil notar que el chico había tratado de mejorarla en esos apuntes, además de que en esos apuntes no había ningún garabato en los extremos de las hojas. Cuando se aburría Kagami dejaba de prestar atención y si no se dormía comenzaba a dibujar cualquier otra cosa en su cuaderno, pero en los apuntes que le había dado no había ni uno sólo.
Se encontró sonriendo un poco, Kagami no dejaba de hacer cosas que no eran usuales para él…
-…
Se enderezó un poco y miró el reloj colgado en la pared. Kagami y Himuro ya tenían un buen rato en la habitación. Bajó levemente la mirada. Era obvio que lo que necesitaba Kagami en ese momento era hablar con su amigo… y probablemente el que Kuroko estuviera ahí lo detenía. No podía dejar que Kagami se sintiera peor y si necesitaba hablar con alguien… aunque no fuera él…
Negó un par de veces con la cabeza. Sabía que Kagami y Himuro eran muy cercanos y que probablemente Kagami le contaba muchas cosas que a él no, pero no entendía por qué siempre sentía una leve molestia cuando lo pensaba. Claro que él y Kagami también eran cercanos pero al compararlo con su relación con Himuro… Odiaba siquiera pensarlo, pero muchas veces se había tentado a preguntarle a Kagami con quién prefería estar. Aunque dentro de él sabía que sólo había una respuesta.
Suspiró volviendo a negar y levantándose del sofá. Nigou saltó al piso y lo siguió mientras él caminaba lentamente hacia la habitación. No podía comenzar a pensar esas cosas ahora que Kagami necesitaba ayuda. Le dolía un poco que no pudiera ser él el que lo ayudara pero no iba a dejar que fuera él la razón de que no obtuviera esa ayuda.
Llegó al pasillo y se acercó a la habitación, la puerta estaba abierta. Le diría a Kagami que saldría por un momento, que no debería preocuparse… así entonces podría hablar con Himuro. Antes de llegar caminó más lentamente, recordando la mirada de Himuro y el comportamiento de Kagami. Negó con un poco de fuerza y caminó decidido, poniendo su mano en el marco de la puerta y asomándose ligeramente hacia la habitación.
-P-perdón por interrumpir pero quería-¡!
Se sobresaltó un poco al ver dentro. Himuro y Kagami voltearon, ambos estaban sentados uno al lado del otro en la cama. Kagami aún no tenía una playera y Himuro tenía su brazo un poco alzado, tocando ligeramente con sus dedos una de las heridas en el pecho del otro chico. Kuroko parpadeó varias veces y agachó la mirada sujetando con fuerza el marco de la puerta. Recordando el momento en el que Kagami lo había apartado.
-P-perdón, sólo-sólo quería, es… sólo-
-¡A-ah! Lo siento Kuroko! No quería dejarte sólo, pero Tatsuya estaba ayudándome a-
Kuroko apretó los ojos
-¡Ya sé!
Inmediatamente regresó corriendo por el pasillo, dejando a Kagami sorprendido y sin decir nada. Himuro también estaba sorprendido, le parecía que Kuroko estaba molesto por su presencia ahí… genuinamente molesto. Acababa de decirle a Kagami que parecía que Kuroko se aprovechaba de él, pero por esa reacción por alguna razón sentía que en verdad no era así. Por supuesto que él había notado que cuando estaba con Kagami, Kuroko tenía una ligera actitud cortante hacia él, pero esta vez no había sido sólo "ligera"
Pero eso no era algo que, aunque se trataba de él, tuvieran que hablar los tres, al contrario, le parecía que si se quedaba a tratar de resolver esa situación sólo lo empeoraría. Aunque en verdad no quería irse así sabía que era lo mejor así que se levantó y le puso una mano en el hombro a Kagami, sobresaltándolo levemente.
-¿Qué-
-Te veo esta noche, ¿sí?
-Pero-
-Está bien… lo hablamos después
Dicho eso Himuro salió de la habitación y tomó sus cosas, para después salir del apartamento cerrando suavemente la puerta. Kagami seguía confundido por toda la situación, pero no tardó mucho en regresar a la realidad.
-¡Kuroko!
Corrió hacia la sala y al llegar vio a Kuroko dándole la espalda y guardando algunas cosas en su mochila apresuradamente.
-¿K-Kuroko?... ¿Qué pasa?
-Vuelvo a casa
Kagami se sobresaltó.
-¿Qué?
Kuroko se levantó con la cabeza agachada y sujetando con fuerza la mochila.
-¡P-perdón por lo que pasó! ¡No sé- yo sólo no sé qué me pasó! ¡Es todo-es, Himuro-san y tú y- hace rato cuando yo-… no, yo no sé ni siquiera-… no sé qué estoy diciendo ¡Perdón!
-No-… ¡Oye! ¡Kuroko!
Antes de que Kuroko pudiera pasar a su lado con la cabeza agachada y prácticamente corriendo, Kagami sujetó su muñeca deteniéndolo. Kuroko no volteó, sólo sujetó con fuerza la correa de la mochila.
-M-mañana regresaré por mis demás c-cosas…p-por favor suéltame
Kagami notó el temblor en la voz de Kuroko. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué Kuroko estaba así?
-Kuroko… ¿Qué pasa? ¿Por qué te vas tan de repente?
-Sólo quiero irme a casa
-¿Por qué? Quiero decir… Kuroko, no te ves… muy bien
Kuroko se mordió los labios y agachó más la cabeza. Kagami pudo sentir como su mano temblaba.
-¿Yo?... Tú eres el que no se ve bien…
-¿Qué?
-Desde que vine aquí…Kagami-kun creo que sólo te he molestado… y los últimos días… has estado muy raro. Sé que eres muy amable y que es probable… que te moleste que siga aquí pero no quieras decírmelo para que no me sienta mal y con Himuro-san aquí yo- T-tú necesitas hablar con él y yo sólo estoy estorbando y no quiero hacerlo. Y he estado tanto tiempo aquí que- yo ya no sé lo que hago y n-no sé por qué estoy tan confundido y sólo… sólo déjame ir
No alzó la mirada, no quería que Kagami lo viera en ese estado. Su vista estaba completamente borrosa y su voz se quebraba cuando hablaba. Sentía su mano temblar y el fuerte agarre de la mano de Kagami en su muñeca. No hubo ningún ruido por algunos segundos, poco a poco se sentía con menos control y al borde del llanto. Si no se iba ahora-
De pronto sintió como el agarre de la mano de Kagami disminuía, esperando sólo un par de segundos para soltar su mano suavemente. Sin poder evitarlo alzó la mirada rápidamente. Kagami miraba hacia un lado con una expresión extraña en su rostro.
-Ten… cuidado al regresar
-¡!
Kuroko no dejó de verlo conteniendo la respiración. Su pecho se sintió pesado y sintió el llanto comenzar a escalar su garganta. La mano que sostenía la mochila temblaba y sus piernas empezaban a quedarse sin fuerza. ¿Qué rayos estaba pasando con él?
Agachó rápidamente la cabeza y corrió hacia el pasillo apenas viendo delante de él por las lágrimas, apretaba los labios para evitar que los sollozos salieran, no podía asimilar todo lo que había pasado y estaba confundido. Sentía que era una escena conocida y estaba desorientado. Al llegar frente a la puerta alzó temblorosamente su brazo y tomó la perilla, abriendo la puerta.
Un fuerte empujón a la puerta, cerrándola, lo sobresaltó y lo hizo voltear asustado. Tenía la vista borrosa y tardó un poco en distinguir la silueta detrás de él. Sus sentidos comenzaron a regresar, ayudándole a hablar aún con el nudo que sentía en la garganta.
-K-Kagami… kun
Kagami agachaba la mirada con los ojos apretados. Tenía extendido su brazo apoyando su mano en la puerta, impidiéndole a Kuroko abrirla.
-No… ―abrió los ojos y miró a Kuroko― No te puedo dejar ir así…
Kuroko se sobresaltó al encontrarse con los ojos de Kagami, bajó rápidamente la mirada recargándose en la puerta para poder mantenerse en pie, y sintiendo extrañamente un alivio que le quitaba poco a poco ese peso que había sentido hacía unos segundos.
-N-no importa… d-deberías ir con Himuro-san.
-Tatsuya se fue
Kuroko se sorprendió y volvió a ver a Kagami.
-¿Qué- ¿Cuando? Él-
-¿Qué está pasando?
-¿Q-qué?
-Es claro… ―evitó su mirada, sin quitar su mano de la puerta― que algo te está molestando y sé que no me he portado… lo que he hecho… probablemente te ha lastimado y lo siento. No quiero ser la persona que te lastime pero… estoy en mi límite… no sé qué hacer o qué decirte y sólo-
-¿Por qué?
Kagami volteó a ver a Kuroko, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Había dejado caer la mochila a un lado y ahora sólo lo miraba.
-¿Por qué… qué?
-¿Por qué me apartaste de esa forma?
Kagami se sorprendió. Kuroko agachó la mirada apretando un poco los puños
-¿Por qué estabas bien con Himuro-san tocándote?, ¿Por qué te molestó tanto que tuviera el teléfono cuando Himuro-san llamó? ¿Por qué Himuro-san me veía de esa manera? ¿Por qué se quedaron ambos en la habitación? ―se cubrió la cara― ¡¿Por qué?! ¡Sólo quiero ayudarte! ¡Sé que Himuro-san es más cercano a ti pero yo también quiero ayudarte! ¡También me importas! ¡Sé que puedo ayudarte! ¡¿Pero por qué no me dejas hacerlo?! ¡Me molesta! ¡En verdad- en verdad… no soporto que me lo recuerden cada vez que están juntos, cada vez.
-¿Q-que- ¿De qué estás hablando?
Kuroko se mordió los labios, ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué rayos estaba haciendo?
Negó fuertemente con la cabeza quitándose las manos del rostro, recogiendo la mochila del piso sin alzar la mirada.
-N-no es nada. Tengo… tengo que salir de aquí, yo… ya no sé qué está pasando conmigo… sólo… no lo sé.
Kagami veía muy sorprendido a Kuroko. No sabía qué decirle o qué hacer… Sólo sabía que si Kuroko salía por esa puerta las cosas empeorarían… pero también sabía que si se quedaba ahí se cerraría y no le diría nada.
-Kagami-kun… abre la puerta
Kagami suspiró, ahora le parecía claro lo que debía hacer. Tomó la mochila de Kuroko, que lo volteó a ver sorprendido.
-No
-¿Q-qué?
-Ya te dije que no te dejaré ir así… ―jaló un poco la mochila― Pero… entiendo
Kuroko lo miró confundido, Kagami sonrió levemente.
-Creo que hemos estado mucho tiempo encerrados… ¿te parece si salimos un rato?
Ninguno dijo nada, Kuroko se quedó mirando al chico más alto un par de segundos. Se veía cansado y aunque hubiera estado evitándolo, no podía dejar de estar consciente de todas las heridas en su cuerpo. Bajó un poco la mirada soltando suavemente la mochila, asintiendo mientras se pasaba un brazo por el rostro secándose las lágrimas.
-Mhm
Kagami sonrió un poco
-Bien… espera un momento
Kagami regresó por el pasillo y entró a la habitación. Kuroko siguió tratando de secarse las lágrimas, por un segundo había creído que lo había arruinado todo. No debió haber perdido el control de esa manera. No sentía que tuviera el derecho de recriminarle todo eso a Kagami cuando había sido tan bueno con él. Debería estarle agradeciendo por todo en lugar de estar molestándolo sólo porque estaba un poco celoso de Himuro.
-¡!
Dejó de secarse las lágrimas y se quedó inmóvil por unos segundos.
-¿Qué?
¿Celoso de Himuro? No lo había pensado de esa manera antes pero parecía endemoniadamente claro ahora. Pero no entendía, ¿por qué si desde el principio sabía que Himuro y Kagami eran tan cercanos? Sabía que su molestia había comenzado cuando lo vio con sus propios ojos… antes de verlo le parecía normal porque para él era como su relación con-
Se sorprendió un poco y se cubrió levemente la boca.
-…con Aomine-kun…
Aomine… ¡Aomine! ¿Cómo… Seguía sorprendido porque ahora le parecía claro que podría estar celoso de Himuro, pero otras dos cosas ocuparon su mente. Primero, durante todo ese tiempo no había pensado en Aomine ni una vez. Segundo, si comparaba su relación con Aomine con la de Himuro y Kagami… no tenía que ser exactamente así pero… tomando en cuenta lo que acababa de pasar, eso podría significar que había una ligera probabilidad… de que a Kagami… ¿le gustara Himuro?
-¿Kuroko?
El chico se sobresaltó y alzó la mirada. Kagami lo miraba un poco consternado, se había puesto una playera y una chamarra… junto con una bufanda.
-¿Estás bien?... te estaba llamando
-N-no… estoy bien… perdón…
-… Está bien, ¿vamos?
-Sí
Kagami sacó sus llaves y Kuroko se apartó de la entrada. Después de abrir Kagami se detuvo y miró al chico más bajo.
-¿Llevarás… a Nigou?
-¿Eh? ―volteó y vio al perro sentado en el piso un par de metros detrás de ellos, volvió a ver a Kagami― Yo… espera aquí
Kuroko caminó hacia el perro y al llegar se agachó y lo acarició.
-Perdón… sé que también has estado encerrado pero…
Volteó un poco y vio a Kagami cerca de la puerta mirando su celular. Bajó un poco la mirada y regresó su vista al perro.
-Pero quiero estar un poco de tiempo con Kagami-kun… entiendes, ¿verdad?
Nigou ladró y movió la cola. Kuroko sonrió y lo acarició.
-Gracias
Se levantó y caminó hacia la puerta. Kagami alzó la vista de su celular y sonrió un poco.
-¿Listo? ¿? ―miró detrás de Kuroko― ¿No lo llevarás?
-No… ―sonrió― Está bien… y… Kagami-kun, afuera no parece que haga frío… ¿Por qué…
Kagami se sobresaltó un poco y tomó la bufanda en su cuello. No podía dejar de ser consciente de ciertas marcas que se veían a simple vista.
-Yo… parece que me quiere dar un poco de gripe entonces no… no quiero arriesgarme
-¡! ¡Espera!
Kagami vio confundido como Kuroko corría hacia la habitación. Escuchó como movía varias cosas y vio como después salía con una pequeña bolsa de plástico.
-¿? ¿Qué es eso?
Kuroko guardó la bolsa en el bolsillo de su chamarra
-Medicina… ―lo miró― Kagami-kun, si te sientes mal regresaremos inmediatamente, ¿está bien?
Kagami no hizo nada, después de unos segundos soltó una risita y le revolvió el cabello al otro chico.
-Está bien
.
...
.
12:40 pm
El sonido de su celular comenzó a sonar incesantemente, resonando en aquel lugar. Después de algunos segundos que le hicieron darse cuenta que el teléfono no se callaría, abrió los ojos para encontrarse con el cielo despejado sobre él. Giró un poco su cabeza y vio su celular a un lado, sonando y vibrando. Hasta hacía unos días cada vez que recibía una llamada contestaba inmediatamente, sintiendo su corazón latir rápidamente con ansiedad… pero esa emoción se iba al escuchar la voz del otro lado de la línea… una voz que no era del chico que ocupaba su mente cada segundo de los últimos días… pero ahora sabía que no era él. Era imposible que fuera él.
Suspiró y cerró los ojos. Tomó el celular y contestó.
-¿Qué?
-"¡Dai-chan! ¡¿Dónde estás?! ¡El profesor lleva buscándote una hora!"
Aomine suspiró sin contestar a los reclamos de la chica. Sólo se cubrió el rostro con su mano libre mientras ella seguía hablando. Lo último que necesitaba eran sermones por no ir a clases. Era lo que menos le importaba en ese momento. Sólo había ido porque Momoi había estado insistiendo todo el fin de semana. Más que ayudarlo a distraerse le molestaba de sobremanera tener que asistir a clases cuando tenía tantas cosas en las que pensar.
Momoi notó el silencio del otro lado de la línea, suspiró resignada.
-Dai-chan…
Era lunes y estaba al tanto de lo que había sucedido entre Aomine y Kuroko hasta el viernes. Al parecer ese día Aomine había hablado con Kise y las cosas no habían terminado muy bien entre ellos. Aomine le había llamado para decirle que necesitaba hablar de algo con ella, al final no le había dicho gran cosa pero había bastado verlo para saber que no estaba bien… pero sentía que no era por Kise. Aomine le había dicho que ya no podía seguir con todo eso… fue en ese momento cuando ella notó que las cosas se habían complicado aún más de lo que pensaba. Quería preguntarle a Aomine qué había pasado porque no estaba segura de qué decirle pero tampoco quería hacerle recordar todo cuando aún no estaba listo. Un día después de que Kuroko se le confesara a Aomine, él no había ido a la escuela y en la noche la había llamado y le había dicho lo que había pasado con Kuroko… que él lo había rechazado. Le había sorprendido mucho escuchar eso.
Momoi sabía que ella era la única persona a la que Aomine le había dicho (a su manera) que le gustaba Kuroko. Había sido un día después de la escuela, cuando los tres regresaban a sus casas.
.
~FLASHBACK~
Era un poco tarde, por las calles caminaban algunas personas charlando animadamente. Ese día era viernes y muchas personas habían aprovechado para salir. Los tres chicos que hablaban saliendo de una tienda de 24 horas no eran la excepción.
-¡Dai-chan! ¡Eso es asqueroso!
-¿Qué? El vómito de esa persona fue impresionante, no es mi culpa
-¡Pero no tienes que describirlo así! ―volteó― ¡Tetsu-kun, dile algo!
Kuroko trató de apaciguar la risa que aún tenía y miró a Momoi.
-Creo que no serviría de nada Momoi-san
-Tch, aburridos
-¡Dai-chan! ¡Deberías ser más-
-¡Satsuki-chan!
Momoi volteó al escuchar su nombre y vio a un chico acercándose.
-¡Hiroto-kun! ―volteó a ver a los dos chicos― esperen un momento
Dicho eso caminó hacia el otro chico mientras él se acercaba y le hablaba animadamente. Kuroko y Aomine se quedaron detrás viendo a la chica. Al principio no dijeron nada pero momentos después Aomine escuchó la voz de su amigo.
-Momoi-san parece ser muy popular aún afuera de la escuela.
-¿Hah?... Supongo que sí
-Pero no tiene ningún novio
-Tch, eso es porque le gusta alguien más. Supongo que incluso ella tiene sus "preferencias"
-… ―bajó la mirada― ¿Y tú Aomine-kun?
-¿? ―volteó a ver a Kuroko― ¿Yo qué?
-… ―miró al otro chico― ¿Tienes algún tipo… que te guste en específico?
Aomine se sorprendió un poco.
-Eso-
-¡Lo siento! Ya podemos regresar ¿?
Momoi vio a los dos chicos, Kuroko evitó la mirada de ambos y Aomine sólo metió sus manos en sus bolsillos.
-Pechos grandes, supongo que eso
-¿? ¿De qué están hablando?
-Nada, vamos
Aomine comenzó a caminar, Momoi volteó a ver a Kuroko.
-¿Qué sucede?
-¿Eh?... ah… no era nada… ¿Vamos?
Kuroko siguió a Aomine, Momoi se quedó parada un momento viéndolos. Segundos después caminó detrás de ellos.
././
-¡Nos vemos mañana Tetsu-kun!
-Mhm, hasta mañana
-Vamos Satsuki
-¿Eh? ¡Ah! ¡Espera!
Aomine se dio la vuelta y comenzó a caminar, pero se detuvo al escuchar a Kuroko.
-Hasta mañana Aomine-kun
Momoi miró a Aomine y pudo notar claramente la leve sonrisa que se formaba en los labios del chico más alto. Aomine alzó su brazo y siguió caminando. Momoi volteó a ver a Kuroko y vio que también sonreía agitando su mano. Se despidió de Kuroko y siguió a Aomine.
Caminaron en silencio por un buen rato, Momoi iba justo al lado de Aomine.
-Ne Dai-chan, ¿de qué hablaban hace rato tú y Tetsu-kun?
-¿? ¿Cuándo?
-No hagas como que no sabes, cuando fui a hablar con Hiroto-kun.
-Ahhh… nada, sólo… tipos ideales
-¿?... ¿Entonces tienes un tipo ideal?
-Por supuesto que sí
Momoi suspiró
-Deberías dejar de ser tan pervertido Dai-chan. Las chicas se espantarán si sólo vas tras los pechos grandes
Aomine no dijo nada. Momoi se quedó mirándolo un rato y después regresó su vista al frente. Caminaron en silencio por unos minutos. Estaban a punto de llegar cuando Aomine habló.
-1.55
Momoi lo miró confundida, Aomine no se detuvo y siguió su camino. Momoi no dejó de mirarlo mientras se acercaban cada vez más a su casa.
-57 kg, Acuario, tipo de sangre A, ojos claros, cabello corto y claro, con una "ligera" obsesión por lo dulce… sí, eso
Momoi se detuvo sorprendida. Claramente había entendido lo que Aomine había dicho.
-¿Qué?
Aomine soltó una risita y también se detuvo, para después voltearse y revolverle el cabello con mucha fuerza.
-¡D-Dai-chan!
-Está bien, no tienes que preocuparte
- ¿?
Alzó la mirada cuando Aomine la soltó. Se sorprendió un poco al verlo con una leve sonrisa.
-No tienes que preocuparte… Después de todo tú tienes más oportunidad que yo.
Momoi no hizo nada, Aomine se dio la vuelta y siguió caminando, ella tardó un poco en reaccionar pero terminó siguiéndolo. Estaba sorprendida y sólo veía a Aomine con los ojos muy abiertos. Era en serio, Aomine iba muy en serio. Desde hace un tiempo lo había pensado… pero que Aomine se lo confesara de esa manera… y que dijera eso sólo la hacían ver que tan serio era Aomine con eso… En pocos minutos llegaron al frente de su casa, Aomine se detuvo sólo un momento.
-Llegamos, nos vemos mañana.
Aomine se despidió agitando un poco su mano y volteándose. Mientras caminaba hacia su casa, que no quedaba muy lejos de ahí. Momoi se quedó parada viendo hacia donde se había ido Aomine hasta que éste dio vuelta en una esquina y desapareció.
~FIN FLASHBACK~
.
Desde ese día el comportamiento de Aomine respecto a Kuroko se hacía un poco más visible, parecía que el que Aomine lo hubiera dicho en voz alta había hecho que no pudiera esconderlo tanto como antes. De manera que poco a poco todos los integrantes del equipo tenían una idea de lo que pasaba. Hasta el día en el que Aomine perdió el interés en jugar su actitud hacia Kuroko era muy obvia. Y aunque después no lo fuera ella aún podía ver que esos sentimientos seguían ahí… Nunca se habían ido. Ni siquiera cuando Aomine había comenzado a salir con Kise… Escuchar que Aomine había rechazado a Kuroko la había dejado perpleja, no es que quisiera que Aomine dejara a Kise… sabía que también tenía sentimientos por él, pero era consciente de la magnitud de los sentimientos de Aomine respecto a Kuroko… y no podía creer que simplemente hubiera rechazado a la persona de la que había estado enamorado por 3 años como si no fuera nada… Y ahora veía que tenía razón. Aomine estaba pasando por un muy mal momento.
-"si no vas a decir nada colgaré"
-¿Eh? ¡Ah! ¡No! Dai-chan… ¿Estás bien?
Aomine no dijo nada, Momoi lo escuchó suspirar levemente.
-"No sé qué hacer…"
Momoi apretó el teléfono. Jamás había visto a Aomine en ese estado.
-Espera ahí
Colgó el teléfono y comenzó a caminar hacia las escaleras del edificio. Sabía que era muy probable que su amigo estuviera ahí, era usual encontrarlo en el gimnasio pero desde lo de Kuroko parecía que evitaba ir ahí. Estaba decidida a ayudarlo, a él, a Kise, a Kuroko, todos ellos eran sus amigos y quería ayudarles… sería difícil pero haría lo que fuera necesario para ayudarlos. Subió varias escaleras hasta llegar al piso de arriba, se acercó a la puerta cerrada y la abrió. Suspiró levemente y salió cerrando con suavidad la puerta. Aomine estaba sentado en el piso, recargado en una de las rejas que cercaban esa zona del techo.
Sabía que Aomine la había visto aunque no hubiera volteado, así que sólo se acercó lentamente y se sentó en silencio a su lado. Aomine no dijo nada, tenía un balón y jugaba con él rodándolo en el piso por la poca distancia que había entre sus manos. No dijo nada por unos minutos, Momoi sólo miraba al frente sin presionarlo, hasta que escuchó un suspiró volteó a ver al otro chico.
Aomine dejó de jugar con el balón pero no dejó de mirarlo.
-En verdad pensaba así
-¿Qué?
El chico volteó a verla
-En verdad yo pensaba que no tenía ninguna oportunidad, ni una maldita oportunidad y lo que te dije ese día era porque en verdad lo pensaba.
Momoi sonrió un poco.
-Pero no es así… nunca fue así Dai-chan
Aomine volvió a suspirar y recargó su cabeza en la reja cerrando los ojos.
-Mierda… por un maldito momento en mi vida creí que lo único que necesitaba era el básquetbol. Para mí eso era lo que debía hacer y ahora… cuando entro a cualquier cancha sólo… sólo lo veo a él y me siento como un imbécil cuando debería estar preocupándome… por otra persona.
Momoi bajó la mirada abrazando sus piernas
-¿Ki-chan?
-…―volteó a verla― ¿has hablado con él?
-Él… no contesta mis llamadas… Lo siento Dai-chan, creí que le habías dicho lo de Tetsu-kun y sólo lo empeoré…
Ninguno dijo nada por unos momentos. Momoi no miró al otro chico, en verdad se sentía culpable por lo que había hecho. Sentía que debía haber pensado en toda la situación, claro que se había preocupado por Kise pero al no analizar la situación sólo los había puesto en un peor escenario.
-Satsuki, ¿te envié un mensaje diciéndote que cambié de número?
-¿?
Aomine volteó a verla, Momoi pudo ver que estaba algo ansioso.
-El día que te llamé desde el número de mi casa… el día que viste a Kise, ¿te mandé un mensaje que decía que cambié mi número? ¿Lo tienes?
Momoi lo miró confundida, después de un momento sacó su celular y presionó algunos botones.
-S-sí, fue en la tarde ―le dio el teléfono― ¿Por qué?
Aomine se quedó viendo el teléfono un par de segundos, Momoi vio que cambiaba claramente de expresión. Parecía deprimido y… desilusionado.
-¿Qué pasa Dai-chan?...
Aomine le devolvió el teléfono negando con la cabeza.
-Mierda…
Una parte de él… una pequeña parte de él había tenido la esperanza de que todo hubiera sido una mentira… Aún no creía que Kise hubiera sido capaz de hacer tal cosa… Pero ahora no había duda de que en verdad lo había hecho. En verdad había cambiado su número de teléfono sin enviar el mensaje que le había dicho… ¿Kuroko habría tratado de contactarlo?... ¿Sabía que su número había cambiado?
-Dai-chan, ¿Qué es lo que te detiene?
Aomine volteó a verla, Momoi lo miraba seriamente.
-Ahora sabes que Tetsu-kun… siente lo mismo que tú… ¿Es por Ki-chan?... ¿O hay algo más?
El chico la miró por un par de segundos, después volvió a recargar su cabeza en la reja.
-No lo sé… ―cerró los ojos― Ya no lo sé… No puedo evitar pensar que Kise… ―suspiró― Satsuki, Kise fue el que cambió mi número de teléfono.
Momoi se sobresaltó
-¿Qué?
-Después de que hablaras con él fue a un centro de servicio y lo cambió… no me dijo nada hasta la última vez que lo vi.
-¿Ki-chan-… Él-…
Aomine agachó la cabeza abriendo los ojos.
-Maldición, sé que también es mi maldita culpa porque fui un imbécil ese día y Kise debió sentirse usado y… él… se merece a alguien mejor… los dos lo merecen…
-Dai-chan…
-¡Mierda! ―se tomó la cabeza― ¡Sé que se merecen a una mejor persona y aún así, ¿Por qué?! ¡¿Por qué quiero seguir intentándolo?!
-Porque los quieres
Aomine se sorprendió un poco y volteó a ver a la chica. Momoi le sonrió levemente aún abrazando sus piernas.
-Los quieres Dai-chan… pero… hay sólo una persona con la que en verdad quieres estar… ¿no?
Aomine la miró sin decir nada por algunos segundos, después suspiró recargando la cabeza en la reja.
-Soy la persona más desagradable que he conocido…
Momoi soltó una risita, se levantó del piso y miró al chico.
-Regresaré, le diré al profesor que no te encontrabas bien así que no dejes que te vean, ¿sí?
Aomine no hizo nada, Momoi se dio la vuelta y comenzó a caminar. Antes de salir escuchó un leve "Gracias", se detuvo sólo un segundo, después sonrió y bajó las escaleras.
Aomine escuchó los pasos de Momoi alejándose, una vez que desaparecieron suspiró y se tomó la cabeza con una mano. No era tan fácil como Momoi lo hacía parecer. Independientemente de la decisión que tomara había alguien que terminaría lastimado, y no podría sólo ignorarlo… Tanto Kise como Kuroko eran importantes para él… No podría simplemente dejar a alguien de lado. Si tan sólo hubiera hecho las cosas bien desde el principio… ¿Qué habría pasado si hubiera ido tras Kuroko ese día? ¿Si hubiera hablado con Kise ese día sobre lo que había pasado qué habría dicho? Si Kise hubiera enviado el mensaje, ¿Kuroko habría ido a verlo? ¿Kise habría hecho lo mismo si él hubiera sido sincero al decirle todo?
-¡Agh! ¡Maldición!
Odiaba tener todas esas preguntas, odiaba sentirse tan perdido sin poder hacer nada, o más bien, sin tener el valor de hacer algo. Sabía que tenía que hablar con Kuroko. No hacerlo sólo haría que pensara que en verdad ya no quería tener nada que ver con él. Quería explicarle todo, quería decirle que él había querido hablar con él y que no era su intención haberlo hecho sentir mal… pero verlo implicaba también haber llegado a una decisión... pero aún no sabía cuál era la decisión correcta, y pensar en que no podía dejar pasar más tiempo o sólo lo empeoraría sólo lo presionaba más y no lo dejaba pensar claramente. También tenía que volver a hablar con Kise, aunque hubiera hecho lo que hizo tenía que reconocer que había tenido el valor de decírselo. Si no lo hubiera hecho las cosas habrían tomado un rumbo distinto y Kise lo sabía. Ese día sólo se había enfadado con él sin siquiera tomar en cuenta lo difícil que debió haber sido decírselo.
-Mierda…
Su mente era un completo caos, pero tenía que dejar de ocultarse y de estar evadiendo toda la situación. Tenía que actuar, y aunque sabía que tenía que hablar con Kise y con Kuroko… había otra persona con la que quería que encontrarse primero.
.
...
.
1:00 pm
Los dos caminaban en silencio por las calles sin ir en ninguna dirección en particular. Llevaban un buen rato caminando sin decir una palabra desde que salieron del apartamento. Al parecer con sólo la idea de salir ambos se habían calmado pero se sentía levemente embarazoso salir los dos solos después de todo lo que había pasado, aunque de cierta manera era un alivio estar fuera del apartamento.
-¿Quieres comer algo?
Kuroko se sobresaltó al escuchar la voz del otro chico. Alzó la mirada por reacción, Kagami lo veía con una ligera sonrisa.
-No has comido nada y ya es un poco tarde, podríamos ir a una tienda y comprar algo rápido… o si tienes mucha hambre podemos ir a un restaurante.
Kuroko no dijo nada, aún miraba la sonrisa de Kagami. Le parecía claro que estaba fingiendo y eso lo hizo sentir mal. Bajó la mirada lentamente, fijando su vista en el piso. No quería que Kagami tuviera que fingir enfrente de él, quería que pudiera ser él sin limitarse en nada… pero parecía que eso no pasaría en un futuro cercano…
-L-la tienda está bien
Los dos volvieron a estar en silencio, Kagami asintió y siguió caminado. Kuroko lo siguió algunos pasos atrás mirando el piso. No sabía si Kagami le preguntaría sobre lo que había pasado, pero le preguntara o no sentía que tenía que hablar con él. Si no lo hacia el ambiente en el apartamento sería el mismo y los dos estaría incómodos… y no quería irse hasta haber arreglado todo esto. Sabía que en algún momento debía irse del apartamento de Kagami, así que tenía que arreglar las cosas lo más pronto posible.
-¡!
Alzó la mirada rápidamente, volteó a ver su mano y después volvió a ver al otro chico. Kagami sonrió y apretó su mano. Al voltear había visto a Kuroko y le pareció que estaba decaído. Ni siquiera lo había pensado antes de tomar su mano, no había pensado en la reacción de Kuroko o en lo que pudiera haber pensado. No sabía por qué… pero sentía que tenía que hacerlo.
-Ya casi llegamos…
-¿E-eh? ¡Ah! ¡Sí!
Kagami volvió a voltear al frente y comenzó a caminar sin soltar la mano del más bajo. Kuroko se quedó mirando sus manos, no era la primera vez que lo pensaba pero esta vez la diferencia entre sus manos parecía mayor. Su mano se veía realmente pequeña siendo apretada por la de Kagami.
Sintió a un par de personas pasando junto a ellos murmurando. Se sobresaltó y alzó la mirada viendo alrededor. No había mucha gente pero los que pasaban cerca de ellos se quedaban mirándolos y murmuraban entre ellos. Por un instante lo que pensó hacer fue que Kagami soltara su mano, pero antes de siquiera pensarlo bien se encontró apretando la mano de Kagami, adelantándose un poco para caminar a su lado evitando las miradas de las otras personas. No se dio cuenta que Kagami volteó a verlo sorprendido, lo único que podía pensar era que en verdad no le importaba lo que los demás dijeran.
No caminaron por mucho tiempo cuando Kuroko sintió un leve apretón en su mano, volteó a ver a Kagami, que señaló en frente con su otra mano. Kuroko vio una pequeña tienda con mesas afuera y con poca gente. Kagami lo jaló un poco dirigiéndose a la entrada y una vez ahí soltó su mano. Se pasearon por los pocos pasillos, Kuroko apenas miraba los estantes, sujetaba su mano izquierda con la derecha aún sintiendo la calidez de la mano de Kagami.
-¿Quieres algo en especial? Aquí también tienen malteada de vainilla aunque no tan buena como la del Maji Burger
-¿Eh? Ah… Está bien
Kagami tomó algunas cosas poniéndolas en la canasta que había tomado en la entrada. Se dirigió a la caja seguido de Kuroko y ahí le pidió a la chica una malteada. Kuroko miró alrededor, se sentía un poco extraño y no sabía por qué. Kagami pagó y los dos salieron del establecimiento, había mesas libres pero Kagami señaló ligeramente unas bancas que había al lado de un parque.
Al llegar se sentaron sin decir nada, Kagami le dio el vaso de malteada a Kuroko y sacó una lata de refresco para él. Ninguno dijo nada por algunos minutos. Había pocas personas y todo estaba tranquilo, apenas se oían los autos pasar en la distancia. Kagami tomaba de la lata sin voltear a ver al otro chico, el ambiente entre ellos había dejado de ser incómodo pero aún se sentía extraño. Kuroko alzó la mirada viendo hacia el cielo. Era un día soleado y el cielo estaba despejado, dentro del apartamento le había parecido todo obscuro y sofocante, en verdad había sido una buena idea salir de ahí. No sentía que el apartamento estuviera así por la actitud de Kagami… más bien sentía que ambos habían estado guardando tantas cosas que no habían podido seguir así. Bajó la mirada apretando el vaso de la malteada.
-Kagami-kun, lo siento
Kagami se sorprendió un poco volteando a ver a Kuroko.
-¿Qué?
Kuroko agachó un poco más la mirada, de la nada habían salido esas palabras de su boca. No había podido evitarlo pero no se arrepentía. Tenía que aclarar las cosas con Kagami.
-Lo que pasó… lo siento, es que ver a Himuro-san… no quería gritar pero… sólo me entristece un poco no poder ayudarte. Sé que Himuro-san es muy importante para ti y por eso… él puede ser de más ayuda. Entiendo eso y no sé por qué aún así yo-
-Kuroko… eso… Tatsuya es importante para mí pero no es la única persona.
Kuroko alzó la mirada.
-Es… por supuesto que le he hablado de muchas cosas pero… es porque no he querido molestarte con mis problemas. Sé que aún estás pasándola mal por Aomine y creo que sería insensible de mi parte… molestarte con mis quejas.
Kuroko sintió una leve punzada en su pecho al escuchar ese nombre, bajó un poco la mirada. Entendía lo que le decía Kagami pero en verdad no sentía que fuera lo "correcto"
-Pero quiero ayudarte… en verdad… yo he estado tan preocupado que… No he podido dejar de pensar en eso y en verdad me alegra mucho que pienses en mí pero… no quiero que estés lastimándote por mi culpa. Has estado ayudándome todo este tiempo Kagami-kun, tanto que no sé cómo podría agradecértelo. Quiero que puedas contarme lo que te preocupa y yo… tal vez no tenga buenos consejos como tu… ―volteó a ver a Kagami― ¡pero trataré de ayudarte! Así que… así que puedes decirme lo que sea, ¡no importa de qué se trate! Ese día… desde ese día has actuado de una manera distinta y no sé si algo te está preocupando y si algo pasó…
-Nada pasó Kuroko…―evitó su mirada― sólo salí y tuve una pelea con unos chicos, eso-
-¿Entonces por qué llorabas Kagami-kun?
Kagami se sobresaltó levemente. No recordaba nada desde que los chicos se había ido dejándolo tirado en el piso… pero había llorado desde que había salido del apartamento, así que no era difícil creer que Kuroko lo había notado con claridad. Volteó a ver al otro chico, que no apartaba la mirada del piso.
-Lloraste… Kagami-kun… cuando te encontré… se notaba que habías llorado mucho…
-Kuroko… eso… ―miró hacia otro lado― yo no…
Se quedaron callados, Kuroko sujetó con un poco de fuerza sus rodillas y sonrió sin alzar la mirada.
-Perdón… si no quieres…está bien, no quería forzarte a contarme… pero si en algún momento quieres hablar de algo-
-Me rechazaron
Kuroko se sorprendió, alzó la mirada rápidamente sin decir nada por unos segundos, repitiendo esas dos palabras en su cabeza. Lo que había estado pensando respecto a eso eran simples sospechas, pero escucharlo tan directamente… Con esa respuesta era obvio que le estaba diciendo que había una persona que le gustaba y escuchar eso de la nada… lo hacía sentir un poco extraño… sobre todo después de recordar lo que había pensado acerca de Himuro. Kuroko miraba a Kagami tratando de poner en orden sus pensamientos. No podía saltar a conclusiones antes de siquiera saber qué era lo que pasaba, pero no sabía qué decirle a Kagami, preguntarle directamente quién era la persona parecería insensible de su parte y no quería que Kagami se arrepintiera de contarle, pero tampoco podía quedarse callado.
-¿P-por eso has estado deprimido?
Kagami suspiró sonriendo un poco. Podía haber inventado cualquier cosa pero de alguna manera quería sacar todo lo que tenía dentro de su pecho, había querido hablarlo con Himuro pero la parte de él que quería saber qué pensaría Kuroko lo había llevado a decir eso y ya no podía echarse para atrás.
-Más por el hecho de que me rechazaron… es que lo hizo incluso antes de que pudiera confesarme…
Kuroko se sorprendió, si no había podido confesarse eso significaba que los sentimientos de Kagami aún no eran conocidos por esa otra persona… ¿Entonces cómo era que había pasado eso?
Kagami vio la confusión en el rostro de Kuroko, si había empezado a contar lo que había pasado ahora tenía que terminar. Suspiró y miró hacia el frente con la lata en sus manos.
-Esa persona… me envió un mensaje y fui a verla…no podía simplemente ignorar el mensaje…
Kuroko se quedó callado. Había estado con Kagami hasta en la madrugada… lo que quería decir que esa persona le había mando el mensaje a Kagami muy temprano… Un mensaje en la madrugada… Bajó la cabeza mordiéndose los labios, tratando de evitar ese recuerdo, trató de pensar en otra cosa pero al final no pudo no pensar en el mensaje que había recibido Kagami en la madrugada.
-H-Himuro-san...
En aquel momento le había parecido claro que Kagami había ido a ver a Himuro pero ahora sólo quería encontrar otra respuesta… aunque sabía que no la había.
-¿P-para qué quería verte?... ―miró a Kagami― Saliste muy temprano… tuvo que ser… importante si saliste a esa hora
Kagami soltó una pequeña risa sin mirar a Kuroko, había algunos niños jugando a lo lejos con una pelota de fútbol. Los seguía con la mirada tratando de distraer su mente para no dejar que se formara un nudo en su garganta.
- … no importa qué decía el mensaje… lo importante es que me necesitaba en ese momento…
-Kagami-kun…
- Yo he sabido desde el inicio que no le gusto a esa persona… pero aún así trato de estar a su lado cuando lo necesita, no puedo dejar que se sienta mal porque si lo hace… entonces yo también me siento mal… aunque sonría y finja que todo está bien… no sabe que yo muero por dentro cada vez que habla de ese otro chico frente a mí… He tratado de escuchar todo lo que quiere decir, y de estar a su lado sin importar nada… pero… hasta hace dos días… no sabía cuánto iba a doler hacer eso… No estoy seguro… de poder seguir fingiendo que todo está bien… El hecho de que no haya notado mis sentimientos aunque es tan obvio…― volteó a ver a Kuroko― quiere decir que no le intereso, ¿cierto?
Kuroko se sorprendió un poco
-¡N-no tiene que ser eso! Kagami-kun, yo… sé que cualquier persona querría estar contigo…
Kagami soltó una risita y negó.
-La única persona que quiero sólo tiene ojos para alguien más… así es y así será
-Kagami-kun…
Kuroko trataba desesperadamente de pensar en qué decirle, pero la sensación de extrañeza no se alejaba de él. Hasta hace pocos minutos no sabía nada acerca de todo eso y estaba confundido. A Kagami le gustaba mucho alguien… y eran tan fuertes esos sentimientos que ahora estaba sufriendo mucho. Por lo que escuchaba… no podía dejar de pensar que esa persona era Himuro, pero ¿Desde cuándo? Que le dijera todo eso tan de repente no lo dejaba pensar correctamente y no sabía que decir… No podía evitar recordar todos los mensajes y llamadas de Himuro, y la actitud de Kagami esa mañana, sin olvidar lo que había hecho cuando había visto a Himuro llegar a su apartamento.
Kagami notó el silencio de Kuroko y forzó una pequeña sonrisa, acariciando el cabello del otro chico.
-No tienes que obligarte a decir nada…
Kuroko alzó la mirada rápidamente
-¡N-No! Es sólo que… yo… ―agachó la mirada― tú siempre tienes algo que decirme Kagami-kun… yo quiero ayudarte y me siento muy mal por no poder-
Sintió la mano de Kagami bajar hacia su mejilla y alzar un poco su rostro. A verlo notó esa mirada extraña en el rostro de Kagami, le sonreía levemente pero había otra cosa…
-Está bien Kuroko…
-Kagami-kun…
Pasados unos segundos Kagami apartó la mirada soltando su mejilla.
-Yo sabía que esto terminaría así, no es algo que pueda controlar… pero tú sí
Kuroko volteó a verlo confundido, Kagami miraba el piso pero después de unos segundos lo miró y sonrió.
-Por eso tienes que hablar con Aomine… Kuroko por lo que me contaste ese día… Aomine nunca dijo que no le gustaras
El chico se sobresaltó, Kagami sonrió un poco más y se enderezó.
-Le confesaste tus sentimientos… y él nunca dijo que él no sintiera lo mismo. Tú sí tienes la oportunidad de comenzar algo con la persona que te gusta… y debes aprovecharla
-P-pero Kagami-kun-… yo…
Bajó la mirada, por alguna razón no quería hablar de eso, no quería que Kagami le dijera todo eso. ¿Cómo era que se había desviado así esta conversación?
-¿C-cómo explicas lo del teléfono entonces Kagami-kun? Él cambió su número y si quisiera contactarme lo habría hecho
-Sé que hay una explicación a eso Kuroko… Yo… puedo asegurarte que Aomine siente lo mismo por ti.
Kuroko se sobresaltó y volteó a ver a Kagami, podía ver otra vez esa sonrisa forzada. Verlo así sólo provocó que sintiera un dolor en su pecho. Podía ver que Kagami se estaba rindiendo… se estaba rindiendo con esa persona que le gustaba. Bajó la mirada levemente pensando en qué hacer, no podía dejar que Kagami estuviera así, no podía dejar que perdiera todas las esperanzas.
-Entiendo Kagami-kun ―volteó a verlo― Hablaré con Aomine-kun
Kagami sonrió apretando la lata en sus manos
-Me alegra, así-
-Pero tú también tienes que hablar con esa persona
Kagami se sorprendió
-¿Qué?
-¡Tienes que decirle lo que sientes! Yo-… ¡N-no tienes que rendirte! No sabrás nunca si hubieras podido… estar con esa persona si no le dices lo que sientes. Puede que esa otra persona tenga sentimientos por alguien más pero Kagami-kun… tú… ―bajó la mirada― en verdad no hay nadie como tú… cualquiera estaría feliz de poder estar contigo. Kagami-kun yo le confesé a Aomine-kun mis sentimientos y me rechazó… no importa la manera en la que lo veas él… él me rechazó… pero si no le hubiera dicho nada toda mi vida me hubiera preguntado qué habría pasado si se lo hubiera dicho… ―sonrió tratando de controlar su voz― ahora lo sé… y aunque duela demasiado… yo-
-Entiendo
Kuroko alzó la mirada, en sus ojos había comenzado a acumularse lágrimas. Kagami sonrió y le revolvió el cabello.
-Entiendo… lo haré
Kuroko se sorprendió
-Kagami-kun…
Kagami soltó una risita, dejó de revolver el cabello de Kuroko y miró hacia enfrente.
-Aunque hay un 99% de probabilidad de que pierda su amistad…
-¡N-no- Eso no pasará!
-Está bien ―volteó a verlo― Tal vez sea lo mejor. Asegúrate de aclarar las cosas con Aomine… verás que todo saldrá bien
Kuroko se quedó mirando a Kagami sin decir nada. ¿Había hecho lo correcto? ¿Estaba bien haberle dicho eso a Kagami?... Él estaba seguro de que esa persona lo rechazaría… podía ver que Kagami no tenía ninguna esperanza de que resultara de otra manera… con aquella persona rechazándolo.
-… ―bajó la mirada― pero Himuro-san… no lo hará… ¿cierto?
Sentía una sensación extraña en su pecho. La sensación de que acababa de hacer algo mal, pero ¿por qué? Si Kagami tenía una oportunidad con Himuro entonces debería estar feliz por él, debería convencerlo de que no había sólo un resultado si se confesaba… Aunque él había sabido desde el principio que Aomine lo rechazaría siempre había tenido una pequeña esperanza que algunas veces incluso crecía más que la certeza de que Aomine no lo veía de la misma manera. Quería que Kagami pudiera tener esa pequeña esperanza también… Era verdad lo que le había dicho. Cualquier persona estaría feliz de poder estar con Kagami.
-Kagami-kun… ¿por qué crees que no te aceptará?
-¿?
Kuroko miraba el piso, parecía confundido y un poco molesto.
-Kuroko-
-¿Por qué crees que es seguro que te va a rechazar?
-… Porque he visto lo mucho que le gusta esa otra persona… Me bastó con verlo y además… ―sonrió― en verdad no es alguien que yo merezca
-¡¿Por qué?!
Kagami se sobresaltó y miró a Kuroko, que había alzado la mirada y lo veía claramente alterado.
-Q-que
-¡¿Quién puede ser mejor que tú?! ¡¿Esa persona sería lo suficientemente tonta como para rechazarte?! ¡No hay nadie mejor que tú Kagami-kun! ―sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas― ¿¡P-por qué tú no crees eso?! ¡¿Por qué crees que no lo vales?! ¡¿Por qué crees que no puede tener sentimientos por ti?! ¡Cualquier persona tendría suerte de tener a alguien como tú!
Kagami miraba a Kuroko con mucha sorpresa. No sabía que decir mientras el otro chico le decía todo eso.
-¡¿P-por qué no lo entiendes?! ¡¿Que no te lo mereces?! ¡Tú más que nadie se merece estar con la persona que ama! ¡Y esa persona debe entenderlo! ¡Debe saber que eres la mejor persona en el mundo y que no hay nadie mejor que tú! ¡Si esa persona fuera yo, no te- ¡!
-¡!
Kuroko de pronto sintió un nerviosismo llenar cada centímetro de su cuerpo, no pudo evitar abrazar su cuerpo inmediatamente inclinándose hacia enfrente.
-¿Q-qué-
Su corazón latía con mucha fuerza, sentía un hormigueo en su estómago y sus brazos y piernas parecían perder fuerza. Sentía sus mejillas encendidas y de pronto no podía hablar. ¿Qué rayos estaba pasando?
Kagami veía con los ojos muy abiertos a Kuroko… Su mente estaba en blanco y no sabía qué hacer. ¿Qué era todo eso? Kuroko le había dicho que Aomine era una persona única y que no iba a encontrar a nadie como él y ahora… ¿Ahora le decía todo esto? No entendía, no entendía nada. No sabía si se sentía feliz o si sólo estaba confundido. ¿Qué debía hacer?
Poco a poco salió de su trance, Kuroko estaba encogido a su lado sin hacer nada, puso su mano sobre su hombro lentamente
-¿Kuroko?...
El chico se sobresaltó y volteó a verlo. Los ojos de ambos se encontraron sobresaltándolos a los dos. Ninguno dijo nada, a su alrededor se escuchaban las copas de los árboles moviéndose por el viento y los gritos de los niños jugando en la distancia. De una de las tiendas cercanas sonaba una canción a bajo volumen, era casi imperceptible y llegaba ligeramente a los oídos de ambos sin que prestaran tanta atención a eso. Kagami trató de desviar su mirada pero no podía dejar de ver a Kuroko… sus mejillas estaban sonrojadas y aún tenía algunas lágrimas acumulándose en sus ojos. Al tener la vista fija en esos ojos azules una sensación extraña llenaba su cuerpo, cuando antes lo veía a los ojos siempre solía pensar que parecía que guardaba muchos secretos, que lo que podía ver no era lo único que había… pero esta vez era diferente, era como si esa barrera hubiera desaparecido.
Al verlo a los ojos notó que en cierto momento Kuroko desviaba levemente su mirada… pero aún hacia su dirección. Lo miró por unos segundos sin que Kuroko pareciera notar lo que hacía. Kagami sintió su respiración cortarse mientras un choque pareció recorrer todo su cuerpo al darse cuenta que Kuroko tenía fija su vista en sus labios. Sintió todo su cuerpo temblar y su corazón acelerarse, Kuroko no se movía y no quitaba la mirada de sus labios. De pronto no recordaba lo que había pensado antes, la confusión abandonó su cuerpo y sólo tuvo el impulso de inclinarse lentamente hacia el otro chico.
.
.::.
Ah como me gusta cortar los capítulos así x'D Pero bueno! QwQ Esta vez creo que ya avancé las cosas más rápido D: pero tampoco quiero hacer eterno el fic así que las cosas irán progresando un poco xD
Díganme que les ha parecido y si aún andan por estos rumbos leyendo el fic xD! después de tanto tiempo no sé quien sigue por acá T-T
Oh! Y nota final, la canción a la que me refiero en la última parte y también en el título es First Love de Utada Hikaru, en el siguiente capítulo también la usaré así que lo aclaro xD Suelo escribir mientras escucho música y esa canción junto con otras com se me pegaron mucho y me han dado mucha inspiración para el fic xD así que decidí meter al menos una ajajaja
Bueno! Muchas gracias a los que siguen por acá y otra vez lo siento por tardarme tanto T.T Me pondré a seguir el siguiente capitulo para actualizar pronto :D
