Uooooo Por alguna extraña razón juraba ya haber subido este capítulo desde hace una semana D; Y hasta ahora me ha dado tiempo de revisar y veo que no gaaaaahhh! Lo siento D:!
Ni siquiera había contestado comentarios! DX! pero ya lo he hecho QwQ Y como no puedo contestar a unos lo haré ahora 8'D
Mizu14: QwQ!Que bueno que te animaras a dejar un review! TwT En serio me encanta saber lo que piensan de la historia y de todo TwT gracias! 8'D Y siento lo de las emociones tristes x'D aunque son el 90% del fic espero que pueda ir metiendo más tranquilidad entre capitulos x'D Muchas gracias por dejar tu comentario QwQ (YAAAY! Yo también soy del equipo del tigre! TwT Aunque lo esté haciendo sufrir tanto en verdad lo amo x'D) Me alegra mucho saber que te guste! TwT Seguiré trabajando duro para seguir actualizando òwó
Guest 1: gaaaah! yo sigo cortándolos así de sopetón y no puedo prometer no hacerlo otra vez TwT Es la vida x'D jajajaja ya pronto aclararé cosas TwT...espero D: Gracias por dejar tu comentario! TwT y naaah! la locura es lo de hoy xD
Guest 2: yay! que bueno que sigas leyendo el fic xD QwQ me alegra que te vaya gustando con cada capítulo TwT con todo y que se ponen depres xD espero ya ir dandoles más momentos felices a todos x'D Gracias por el comentario 8DD
Guest 3: Owo! gracias por seguir por estos lugares! TwT y por hacérmelo saber! xD
Ahora síiiii! Sin mas tardanza les dejo el capítulo QwQ
.
X
"First love: Now & Forever" Parte 2
Kise miraba por la ventana sin prestar atención al profesor al frente de la clase, veía a algunos chicos caminando abajo. El día estaba despejado y los rayos del sol iluminaban el edificio… pero dentro de él sentía que era todo lo contrario. Todos sus días desde que había sucedido lo de Kuroko y Aomine eran de esa forma y no encontraba manera de que no fuera así.
Había mil cosas en su mente y no podía dejar de sentirse cansado y lastimado. No podía quitarse todos esos sentimientos que le provocaban los recuerdos y el peso de éstos parecían hundirlo cada vez más. Le era difícil hablar, caminar, realizar su rutina diaria era un tormento. No sabía qué hacer… y si bien había mil cosas en las que no dejaba de pensar había un recuerdo en específico que no lo dejaba tranquilo y que regresaba a atormentarlo cada minuto.
Alzó un poco la mirada sin fijar realmente la vista en el profesor o en la pizarra, sin poder evitar que ese recuerdo comenzara a inundar su mente poco a poco, impregnándolo de esa inseparable sensación de pesadez y de dolor en su pecho.
Un día, después de arruinar completamente una sesión de fotos, había salido del lugar en la madrugada y había sido una completa coincidencia que hubiera visto aquello… o eso había creído, ahora no sabía qué hacer. No sabía si había estado ahí por una razón o si sólo era algo que debía dejar pasar… pero fuera lo que fuera… no podía dejar de pensar en eso.
.
~FLASHBACK~
-Muy bien, tomaremos un descanso. Todos deben regresar en 15 minutos.
El chico se sorprendió y volteó a ver a una chica del staff mientras la gente alrededor dejaba sus cosas y comenzaban a murmurar entre ellos.
-¿Otro descanso?
La chica pareció ponerse nerviosa.
-P-parece que hay unos cuantos problemas. No tiene que preocuparse, p-permiso
La chica se inclinó un poco y después se alejó. Kise se quedó parado sin hacer nada y la vio irse un poco confundido. Volteó a ver la hora, 3:15 de la mañana. El día anterior le habían llamado para pedirle que participara en esa sesión de fotos para un artículo que saldría en un par de semanas. No era extraño que sucediera eso, aunque rara vez aceptaba, y mucho menos si era un día antes… pero esta vez no le importaba. Quería distraerse lo más posible. Desde lo que había pasado con Aomine y Kuroko su vida se había convertido en un completo caos. Había tratado de seguir con su rutina usual, iba a la escuela, a los entrenamientos, a las sesiones de fotografías… pero no había podido seguir el ritmo que tenía antes de lo que había sucedido. Además Aomine no lo había contactado en los últimos días, el saber que tenía que enfrentarlo sólo lo presionaba más y no podía dejar de pensar en todo eso. En clases no prestaba atención, se distraía en los entrenamientos y había causado que se cancelara una sesión porque no podía concentrarse y hacer lo que le pedían. Aunque parecía que a su alrededor no atribuían esa conducta a que algo malo hubiera pasado y lo aliviaba porque no quería hablar con nadie acerca de lo que había pasado… o al menos creía que eso era lo mejor.
-Kise-san, ¿no irá a descansar un poco?
Kise se sobresaltó y volteó, una de las personas del staff lo miraba confundido.
-Después de esto nos llevará un buen rato terminar, debería descansar.
-Ah, sí claro. Gracias
Se dio la vuelta y comenzó a caminar lentamente, se dirigió hacia la habitación en la cual lo habían acomodado. Pasó de largo frente al cuarto donde varias personas tomaban su descanso, pero se detuvo después de que creyó escuchar su nombre.
-No puede ser que tengamos que tener otro descanso por culpa de ese chico. ¡Sólo deberíamos terminar con esto!
Kise se sobresaltó sin moverse. Tenía esa sensación inexplicable de que era él de quien hablaban, confirmada por el hecho de que le había parecido escuchar su nombre.
-Es verdad, ¿qué rayos le pasa? Escuchaba todo el tiempo lo increíble que era trabajar con él y lo carismático que era, pero su actitud es completamente diferente a lo que dicen.
-Además tardó más de dos horas en concentrarse y dejarnos sacar una fotografía decente. ¡A este paso no saldremos nunca de aquí!
-Si ven que no puede concentrarse, ¿por qué se empeñan en seguir con esto? Sólo quiero irme a casa
-Todos queremos irnos, pero seguramente a ese niño mimado no le importa. Para él esto es sólo un juego y como es tan reconocido lo dejan hacer lo que quiera. En verdad estoy decidido a no volver a aceptar trabajar con él.
-Oigan, ya basta de sus quejas, ustedes no saben si está pasando por un mal momento
-¿Mal momento? ¡Eso no importa! ¡Debería saber separar el trabajo de sus asuntos personales! ¿Qué no le importa que nosotros salgamos perjudicados también? ¡Son las 3 de la mañana! Llegamos aquí a las 6 de la tarde, tengo todo el derecho a molestarme. Ese chico cree que nos está haciendo un favor, ¿o qué? ¡También tenemos vidas!
-¡Eso es! No por ser tan popular tiene el derecho a afectarnos a nosotros. Yo también tengo problemas y no por eso me porto como un imbécil. Si algo sale mal será nuestra culpa y no de él.
-¡Como si ustedes fueran tan inocentes! Ustedes también tuvieron- ¡! ¡K-Kise-san!
Todos voltearon sobresaltados para ver a Kise en la puerta mirando el piso
-¡K-Kise-san! ―se levantó de su silla― Lo que dijimos-… es sólo que-
-Tienen razón…
-¡N-no! Sólo estamos cansados y no sabemos lo que-
Kise apretó los puños sin alzar la mirada. Sintiendo el peso de las palabras que había escuchado comenzando a acumularse en su pecho y haciendo que comenzara a sentir un nudo en la garganta.
-Es verdad todo lo que dijeron… lo siento. Es verdad que he… tenido problemas y fui muy egoísta al no notar que estaba causándoles problemas a los demás con mi actitud. Creía que podía manejarlo pero veo que fue un error
-Q-qué-
Kise suspiró y se inclinó hacia ellos.
-Lo siento mucho. No podré seguir siendo parte de esta sesión
Todos se sobresaltaron y algunos se levantaron de sus sillas
-¿D-de qué está hablando? Tiene que ser-
-No puedo seguir dándoles problemas con mi actitud. En verdad… lo siento mucho… sé lo importante que es este artículo así que me aseguraré de conseguir un reemplazo para esta tarde. Lamento mucho haberles hecho perder el tiempo, pero… ―se enderezó sin mirarlos― sólo quiero que sepan… que esto no es un juego para mí… y sé que si hago algo mal todo el equipo sale afectado, por eso siempre trato de esforzarme lo más que puedo… ―soltó una risita sintiendo sus ojos llenarse un poco de lágrimas― pero creo que en este momento sólo soy un completo desastre… y no puedo hacer nada bien…
-Kise-san…
El chico volvió a inclinarse apretando los puños. Sintiendo todo el llanto a punto de salir, su garganta se cerró de tal manera que apenas pudo pronunciar las palabras.
-¡L-lo siento mucho!
Antes de que alguien pudiera hacer o decir algo se dio la vuelta y salió del cuarto. Apenas unos pasos después escuchó mucho alboroto proveniente de ahí pero no se detuvo y caminó más rápido pasándose un brazo por los ojos. Recogió todas sus cosas y después de cambiarse salió rápidamente del edificio. Al salir se detuvo y trató de calmar su respiración. Las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos rápidamente, para terminar cayendo por sus mejillas. Otra vez… otra vez había tenido que abandonar una sesión de fotos. Después de todo lo que había pasado, las sesiones lo distraían porque era algo que le gustaba hacer… y por un momento se olvidaba del otro chico. Pero ya ni siquiera eso podía hacer bien… ya no había nada que pudiera hacer bien.
Agachó la mirada y apretó la correa de la mochila que llevaba al hombro, comenzó a caminar apresurado sin ningún rumbo en específico. Aunque Aomine y él no habían hablado sabía que lo suyo había terminado… el otro chico no lo había contactado desde que le había devuelto el teléfono. El día que se lo había devuelto había sido el mismo día que Momoi le había dicho lo que había pasado. Había ido en la noche a casa de Aomine, y cuando lo vio supo que él ya sabía que Momoi le había dicho todo, después de tomar el teléfono apenas intercambiaron palabras. Aomine le dijo que lo sentía pero que no podía hablar con él en ese momento. Kise entendía… pero eso no quitaba que se sentía muy mal que Aomine decidiera hacerlo a un lado cuando lo único que quería era una explicación.
Después de todo lo que había pasado, alguien podría decirle que era normal que se sintiera así, pero él no creía que lo fuera. No cuando él sabía desde antes que esto iba a suceder. Lo que odiaba más era que él lo había empeorado. ¿Cambiar el número de Aomine? ¿Después de no mandar el mensaje a Kuroko? ¿En qué rayos estaba pensando? Además Aomine aún no sabía que lo había hecho, sabía que tenía que decírselo pero no tenía el valor suficiente. No podía dejar de pensar que era obvio que si Kuroko hubiera recibido el mensaje, habría ido a ver a Aomine. Y ante esa situación era muy probable que Aomine le dijera la verdad… no sólo la verdad de él con Kise… No, Aomine le habría dicho otra cosa... ¡Pero el temor que había sentido no justificaba lo que había hecho! ¡Nada lo justificaba! ¡Lo sabía!
-¡Quítate!
-¡!
De pronto Kise sintió un fuerte empujón haciéndolo perder el equilibrio y en unos segundos se encontró tirado en el piso, tratando de entender todo lo que pasaba. Al ir caminando de esa manera no había visto a ese hombre en bicicleta yendo en su dirección. Kise salió completamente de sus pensamientos al escuchar los reclamos de la persona mientras recogía muchas hojas que habían terminado en el piso. Se sobresaltó y se enderezó rápidamente, comenzando a recoger.
-¡P-perdón! ¡No veía-
-¡Es claro que no veías! ¡¿Qué no puedes poner un poco más de atención?!
-L-lo lamento, en verdad… en verdad…
-¡! ¡O-oi! ¡No tienes por qué llorar!
Kise se sobresaltó, de repente sintió cómo las lágrimas rodaban por sus mejillas. Se pasó rápidamente el brazo por los ojos.
-¡Lo siento! ¡No es lo que… ―su voz comenzó a cortarse― no es… es…
-…
El hombre suspiró y se levantó, para después ayudar a Kise a levantarse, que todavía trataba de secarse las lágrimas.
-Ya, está bien. Es tarde y deberías ir a casa, se preocuparán por ti.
Kise asintió sollozando, le extendió las hojas al hombre.
-L-lo lamento
-Está bien, no te preocupes. Ve con cuidado
Kise asintió y comenzó a caminar, el hombre levantó su bicicleta del suelo y se subió a ella. Se detuvo unos segundos y después volteó.
-¡Hey!
Kise volteó con sus hombros saltando levemente.
-Mejorará ―inclinó un poco la cabeza― Buenas noches
Kise vio un poco sorprendido como el hombre se alejaba. Bajó levemente la mirada y sonriendo un poco se giró.
-¡!
Volvió a voltear rápidamente, aún veía un poco borroso pero su vista había atrapado algo que le parecía conocido. Se secó las lágrimas y caminó apresuradamente sobre la acera en donde le había parecido ver a alguien. Dobló la esquina rápidamente y se detuvo. Esa calle era muy iluminada, con muchos establecimientos abiertos… y ahí estaba la persona que conocía. Era él, estaba seguro… y no estaba solo.
-¿K-Kagamicchi?
Podía verlo claramente, esa altura y ese cabello… Era imposible no reconocerlo, el chico volteó a ver a la persona a su lado y Kise se sobresaltó, podía ver que tenía una expresión muy extraña en el rostro…
-¡!
Una sensación de pronto recorrió su cuerpo al fijarse con más detenimiento en la persona al lado del pelirrojo. Siguió caminando detrás de ellos, tratando de eliminar sus sospechas. Al verla estaba casi seguro, podría jurar que sabía quién era la chica… pero era justamente eso lo que lo preocupaba. Después de seguirlos unos minutos la chica volteó a ver a Kagami y sus sospechas se vieron confirmadas.
Aoyama Emi. Ese era el nombre de la chica, era una estudiante de preparatoria de una escuela de gran prestigio y ella venía de una familia adinerada. Algunas veces había modelado para revistas, entonces la había visto en un par de sesiones, pero incluso antes de conocerla en persona ya sabía quién era.
No era sólo la fama de la familia o de su modelaje… Simplemente era una chica que estaba en labios de casi todos los chicos, literalmente. Bastaba estar con ella por 10 minutos para darse cuenta de que coqueteaba con todo lo que se moviera, y cuando trabajó con ella él no fue la excepción, pero para ese momento Kise estaba perfectamente consciente de sus sentimientos hacia Aomine y de ninguna forma cedió ante las acciones de la chica, provocando su furia, la cual resultó en muchos rumores que hablaban mal de él.
Esa chica siempre estaba con sus amigos o con sus guardaespaldas y sólo frecuentaba lugares a los que iban las personas adineradas… ¿Entonces cómo? ¿Cómo era que Kagami estaba con ella en ese lugar a las 3 de la mañana? En verdad estaba confundido pero también preocupado, el camino que iban tomando dirigía sólo a una zona, Kagami no parecía resistirse y ella sólo se aferraba a su brazo como si fueran una pareja.
¿Qué rayos estaba pasando? ¿Por qué Kagami estaba cediendo ante esa chica? Además, ¿no se supone que Kagami debería estar con Kuroko? Él estaba en su apartamento, ¿Qué hacía Kagami con esa chica con esa expresión en su rostro?… No parecía que estuviera actuando con toda su voluntad… más bien parecía rendido…
-¡! P-podría ser…
Kuroko se estaba quedando con Kagami, desde el día en el que Aomine había rechazado a Kuroko él se había quedado en el apartamento de Kagami…ya hacía 2 semanas de eso… y ahora Kagami estaba con esa chica. No sabía si había pasado algo entre ellos 2 pero el hecho de que Kuroko hubiera ido con Kagami para hablar de lo que había sucedido con Aomine… y que ahora Kagami estuviera en aquella situación con esa expresión en el rostro… Sólo podía significar una cosa.
-¿A Kagamicchi… le gusta Kurokocchi?
Se detuvo antes de doblar una esquina y se asomó ligeramente, su corazón dio un vuelco cuando vio que ambos se dirigían a un hotel. Hizo fuerza sobre la pared con su mano, sintiendo de repente un dolor en el pecho, recordando con claridad la expresión en el rostro de Kagami. Pronto los dos desaparecieron al entrar al hotel, Kise se quedó mirando en esa dirección por algunos momentos, para después bajar la mirada sin poder evitar el nudo que sentía en la garganta. De pronto le parecía claro todo lo que sucedía, era claro que a Kagami le gustaba Kuroko. No sabía cómo explicarlo, pero con sólo ver su expresión y al saber un poco sobre lo que había sucedido las últimas semanas estaba completamente seguro de eso… Quizás lo sabía porque reconocía esa expresión… reconocía ese sentimiento… Kagami simplemente no había podido más… estar 2 semanas junto a Kuroko, confortándolo por lo que había pasado con Aomine… no podía imaginarse todo lo que debió sufrir esas semanas. Era obvio que Kuroko se la estaba pasando muy mal pero… Kagami…
Kise apretó los ojos mordiéndose los labios, mientras se agachaba quedando de rodillas.
-Kagamicchi… debe estar muriendo…
Sintió las lágrimas recorrer sus mejillas y pronto los sollozos escalaron su garganta. No trató de detener el llanto, su pecho dolía sin que pudiera controlarlo y había perdido las fuerzas. Se cubrió parte del rostro con una mano. Se sentía horrible… además de entender de esa manera el sufrimiento por el que había pasado Kagami… ahora se sentía como la peor persona del mundo. Kagami estaba ayudando a Kuroko sin importarle lo mucho que él estaba sufriendo…
-¿Y que hice yo?... ―se pasó la muñeca por los ojos aún sabiendo que era inútil― Hice algo como cambiar el número de Aominecchi… para que Kurokocchi no… no…
No podía creerlo, simplemente no podía creer que cosa tan horrible había hecho. No era sólo Aomine… Había herido a Kuroko… y a Kagami… No podría comparar nunca el dolor que él había sentido con el que había pasado Kagami, no podía imaginarse a él mismo en aquella situación. Aomine ni siquiera había terminado con él oficialmente y aún así ya se estaba sintiendo mal… Kagami… debía enfrentarse todos los días a un rechazo de Kuroko cuando él hablaba de Aomine… tenía que fingir no sentir nada… Y eso lo había llevado a quebrarse, porque eso es lo que había pasado, y él tenía parte de la culpa de eso y de que se encontrara con esa chica ahora, él había causado que Kagami sufriera de esa manera… Había sido tan egoísta que las consecuencias de sus actos habían ido más allá de lo que jamás hubiera imaginado.
Sus lágrimas no se detuvieron, sólo quería desaparecer, quería que todo se resolviera… no quería seguir lastimando a todos. Abrió un poco los ojos aún sollozando. Tenía que decirle la verdad a Aomine… por Kagami… y por Kuroko. Tenía que apoyarlo aunque eso lo hiriera, como el pelirrojo había estado haciendo… tenía que hacerlo porque ya había hecho mal una vez y no podía tomarse el lujo de pedirle otra oportunidad a Aomine. Se quedó agachado sin importarle que la poca gente que pasaba lo miraba. Recordó las palabras del hombre de hacía un rato… Claro que las cosas mejorarían… pero no para él… jamás lo harían para él.
~FIN FLASHBACK~
.
Kise se encogió un poco hacia enfrente al recordar aquello. El dolor que sentía por haber herido de esa forma a Kagami no lo dejaba ni un segundo. No podía dejar de pensar que si no hubiera cambiado el número de Aomine y hubiera enviado el mensaje… Kuroko no estaría en el apartamento de Kagami, y entonces él no hubiera sufrido de esa manera. Claro que si ese día Kuroko y Aomine se hubieran visto había una probabilidad muy alta de que ahora fueran pareja… pero sentía que Kagami no habría sufrido tanto como lo hacía ahora.
Además le preocupaba lo que había pasado con la chica. Relacionarse de cualquier manera con ella implicaba muchas cosas… no podía evitar preguntarse qué había sucedido después, no quería que le hiciera lo mismo que a él. Esa chica en poco tiempo había podido ejercer mucha influencia en muchos círculos, si Kagami la molestaba… era claro que ella no lo dejaría pasar.
Tenía que hablar con Kagami, aunque él no lo supiera había sido él el que le había dado el valor de decirle la verdad a Aomine, y al haber lastimado a Kagami tenía que decírselo todo también a él… Kagami tenía el derecho de saber qué había pasado… y también Kuroko pero no estaba listo para enfrentarlo, no tenía las fuerzas para decirle lo que había hecho… Era obvio que Aomine se lo diría así que…
-…― miró su teléfono―… Aominecchi…
Esos días había tratado de no pensar en ese chico, trataba con todas sus fuerzas… pero no podía. Bajó la mirada al ver que no había ni un mensaje ni una llamada. Nada, pero era obvio, si Aomine no lo había contactado cuando aún no sabía lo que había hecho… no lo haría ahora. Dejó el teléfono a un lado, había estado faltando un poco a la escuela y Kasamatsu lo había regañado varias veces por eso. No le había contado a nadie lo que había sucedido, no es como si alguien supiera que salía con Aomine, y sabía que por eso sería aún mucho más difícil tener que explicar todo… Aunque algo le decía que Kasamatsu lo sabía pero él nunca le había dicho nada. No quería que los demás se dieran cuenta por lo que estaba pasando y faltar a las clases les daba una razón para pensar que algo andaba mal, por eso había evitado faltar pero había días en los que en verdad sólo no tenía las fuerzas suficientes para levantarse. Los días que iba trataba de actuar lo más normal posible, a veces se perdía en sus pensamientos pero además de eso en realidad no cambiaba su actitud. Nadie le había dicho nada así que seguía actuando de la misma manera.
Tener que fingir era difícil, y al no haberle dicho a nadie realmente no había podido desahogarse con alguien y en algunos momentos sentía que eso sólo lo estaba empeorando todo. Si algo sucedía siempre se lo contaba a Aomine, claro que era cercano a su equipo pero había cosas que por alguna razón sólo podía contarle a Aomine… y ahora él se había ido… ya no podría hablarle más…
Negó un poco con la cabeza tratando de contener las lágrimas. Él sabía que lo que sentía por Aomine era algo muy grande y al momento de empezar a salir con él se hizo a la idea de que si llegaran a separarse iba a ser muy difícil para él superarlo pero que respetaría las decisiones de Aomine… sentía que debería estar agradecido de haber podido estar con él en una relación, pero simplemente quería más. Quería a Aomine, quería que lo escogiera a él… pero el hecho de que no lo hubiera contactado se lo dejaba muy claro. Aomine ya había escogido… El tiempo que había pasado con él no había servido para hacer que Aomine olvidara al otro chico… Tenía que hacerse a la idea, tenía que aceptarlo… Aomine no lo había querido más de lo que quería a Kuroko.
-Oe, ¿Qué clase de cara es esa?
Kise se sobresaltó y miró a un lado, vio a Kasamatsu parado junto a él con sus cosas al hombro.
-Tu clase terminó hace 15 minutos y tú no te has movido para nada.
Kise miró alrededor rápidamente, en realidad ya no había nadie en el salón. Seguramente Kasamatsu había pasado por ahí y lo había visto. Bajó rápidamente la mirada sintiendo como sus ojos amenazaban con llenarse de lágrimas. Forzó una sonrisa mientras guardaba sus cosas.
-A-ah, lo siento… sólo estaba un poco distraído. Tengo una sesión de fotos así que no podré ir al entrenamiento de hoy, siento no haber avisado antes, es algo urgente y-
-Kise tenemos que hablar
Kise ignoró esta última frase mientras se levantaba.
-Será la última vez, en verdad es urgente no puedo cancelarlo, pero mañana-
-Tonterías, en ese caso yo también tengo una estúpida sesión de fotos ―lo sujetó de la muñeca― vamos
Kise se sobresaltó y apenas pudo sujetar sus cosas antes de que Kasamatsu lo jalara saliendo del salón.
-¡¿Q-qué-
-Ya estoy harto de tu actitud, no me importa lo que digas. Es claro que algo anda mal y vas a decirme qué sucede.
-¡N-no pasa nada! ¡Sólo-
-¡¿Entonces por qué rayos pones esa cara?!
Kise se sobresaltó, Kasamatsu no lo soltó ni dejó de caminar hacia la salida mientras las personas en los pasillos los miraban confundidos.
-¿Crees que nadie se da cuenta? Sé que ni siquiera pones atención en tus clases, y no es la primera vez que te veo solo en el salón con esa cara. Tiene 2 semanas que no dejas de portarte así y además faltas a los entrenamientos y sé bien que no has tenido sesiones de fotografías. Evitas a todos y has dejado de decir ese estúpido "~suu" al final de cada frase.
Kise agachó la cabeza sorprendido, sintiendo su mano temblar. No podía hablar y además de estar sorprendido estaba un poco espantado… ¿Dos semanas?... Eso significaba que desde el inicio no había podido ocultar nada… ¿Cómo es que había bajado sus barreras dejando ver lo mal que estaba? Kasamatsu ni siquiera estaba en su clase y sabía todo eso, ¿Cómo había sido tan descuidado? ¿Cómo no se había dado cuenta de que en verdad no podía controlar lo mal que se sentía? En verdad había creído que lo había ocultado y que nadie sabía que estaba mal. Lo había creído con todo su corazón… ¿entonces cómo había sucedido esto?
Kasamatsu volteó un poco y vio a Kise, suspiró y volvió a ver al frente sin dejar de jalarlo, pero dejando de sujetarlo con mucha fuerza.
-Maldición, ahí está otra vez…
Kise se sorprendió pero no alzó la mirada y sólo se mordió los labios. Ninguno dijo nada después de eso, Kise sólo se dejó llevar por su compañero de equipo mientras salían del edificio de la escuela, usando todas sus fuerzas para no comenzar a llorar. Era lo último que faltaba. Nada le había salido bien, había fallado en todo lo que se proponía y no podía soportarlo más. Quería irse lejos, quería olvidar todo eso y volver a empezar… aunque probablemente aún así terminaría arruinándolo todo. Kise no veía hacia donde lo llevaba Kasamatsu, y en ese momento en realidad no pensaba en eso. La sensación de haber fracasado en todo no se iba y comenzaba a frustrarse por el hecho de que ni siquiera había notado el cambio de actitud que había tenido… ingenuamente había creído que seguía actuando de una manera "normal"… ahora estaba claro que no era verdad… Ni siquiera eso podía hacer bien. Ya no lo soportaba… ya no.
.
...
.
No había muchas personas en el parque, alrededor todo estaba tranquilo y los pocos sonidos que llenaban el lugar apenas llegaban a los oídos de los dos chicos sentados en una banca al lado del parque. Aunque había poco movimiento para ellos era como si el tiempo se hubiera detenido completamente.
Kagami no apartó la vista de los ojos azules del otro chico, su mente estaba en blanco y un cosquilleo no dejaba de llenar su cuerpo. Poco a poco se inclinó hacia Kuroko sin decir nada. Kuroko seguía mirando sus labios fijamente, parecía incluso contener su respiración mientras su mente retenía algún pensamiento. Antes de siquiera notarlo, Kagami alzó su mano y pasó sus nudillos suavemente por la mejilla del otro chico, provocando un leve sobresalto en éste. Vio como sus ojos se despegaron de sus labios haciendo que sus miradas volvieran a encontrarse. Fue al sentir esa mirada sobre él cuando sintió un choque de realidad golpeándolo, regresando todos sus sentidos a ese momento.
Kuroko se sobresaltó al sentir el tacto en su mejilla, al alzar la mirada volvió a encontrarse con los ojos de Kagami. Su mente no podía quitar la imagen de aquella noche y la sensación de los labios de Kagami sobre los suyos. No sabía qué pasaba con él, no sabía por qué pero sentía como si una fuerza estuviera sobre él, y en pocos segundos se encontró inclinándose hacia el otro chico.
-¡!
De pronto Kagami lo había abrazado con fuerza, rodeando su espalda con sus dos brazos, podía sentir sus manos alcanzando sus hombros. Kuroko parpadeó confundido, sujetando inconscientemente la parte delantera de la playera de Kagami.
-¿K-Kagami-k-
-No, no digas nada
Kuroko guardó silencio tratando de asimilar lo que estaba sucediendo, comenzaba a hacerlo cuando algo detuvo sus pensamientos. Sintió sus mejillas sonrojarse sin poder evitarlo.
-K-Kagami-kun
Podía sentirlo. Sus manos sobre el pecho de Kagami le permitieron sentirlo. Los latidos del corazón de Kagami eran un poco acelerados y fuertes. No podía moverse, Kagami lo abrazaba con tal fuerza que no podría quitar sus manos de su pecho aunque quisiera. De manera que le era imposible no sentir aquellos latidos que hacían que los suyos se aceleraran más.
Kagami cerró los ojos apretando a Kuroko entre sus brazos, al hacerlo sintió como Kuroko alzaba un poco su rostro al mismo tiempo que sujetaba con más fuerza su playera. Segundos después pudo sentir su suave respiración en su cuello, era cálida y hacían que una sensación electrizante recorriera su espalda. En verdad estaba perdiendo el control y no podía simplemente dejarlo pasar. Sabía que lo último que Kuroko necesitaba era que la persona en la que había estado confiando le impusiera sus sentimientos en aquel momento. Eso era lo que pensaba y aún así… no podía quitarse esa sensación de que había algo diferente en ellos ese día. Como si… estuviera bien hacer todo eso. Kuroko no trataba de apartarlo y además lo que había dicho… Sabía que no debía pero por ese día, por sólo ese momento… quería creer que lo que sentía Kuroko… era lo mismo que sentía él. Al estar abrazados así sentía que ambos encajaban de tal forma que no había otra persona con la que pudieran estar así u otro lugar en donde debieran estar. El cabello de Kuroko rozaba su mejilla y sentía sus manos sujetando su playera, aún sentía su cálida respiración en su cuello y sólo deseaba poder seguir así.
Lo sujetó con más fuerza y abrió los ojos sin soltar al otro chico.
-Kuroko… ¡!
Se separó sin soltar los brazos de Kuroko y sin quitar la vista al lugar detrás de ellos. Un sudor frío recorrió su espalda y sin darse cuenta apretó con fuerza los brazos del otro chico. Kuroko seguía sobresaltado después de que Kagami lo hubiera separado de tal manera cuando no mucho después sintió la fuerte presión de las manos de Kagami sobre sus brazos. Alzó la mirada para poder verlo.
-K-Kagami-kun… ¿?
Kagami aún hacia presión sobre sus brazos pero lo olvidó al momento en el que vió su expresión. El rostro del más alto estaba pálido y sus ojos estaban muy abiertos, su mirada estaba fija en algún lugar detrás de él. Giró un poco la cabeza para tratar de ver aquello que había dejado a Kagami así, pero justo en ese momento los ojos del chico se posaron en él y, sobresaltado, tomó con demasiada fuerza los brazos del peliazul, provocando una expresión de dolor en éste.
-¡! ¡L-lo lamento! ―lo soltó― Sólo-
-N-No importa… ¿E-estás bien? ―volteó un poco hacia atrás― parecías-
-¡A-ah!
-¡!
Kagami volvió a sujetar su brazo, Kuroko lo miró confundido. Kagami dirigía miradas hacia atrás y se veía muy nervioso.
-K-Kuroko, deberíamos irnos
-¿Eh?
Kagami se giró un poco sin soltarlo para tomar la bolsa con lo que habían comprado, segundos después se levantó jalando a Kuroko.
-Vamos
-¡Whoa! K-Kagami-kun, que-
-¡Taiga-kun!
Kagami se detuvo bruscamente y Kuroko sintió la fuerza sobre su muñeca, el chico más alto no volteó pero Kuroko no pudo evitarlo y se giró rápidamente.
-¿Eh?
Una chica se acercaba hacia ellos con mucha seguridad y con una sonrisa en su rostro. Su piel era muy clara, su cabello era largo y ondeado desde los hombros hasta las puntas, era de un color castaño claro ligeramente rojizo. Su uniforme le dejaba ver que era de una escuela adinerada, usaba una falda y un saco de color azul oscuro, con una blusa blanca y una corbata roja. Al estar más cerca de ellos Kuroko pudo notar el color de sus ojos, era un azul claro y cristalino. De pronto una sensación que le señalaba que ya la había visto antes ocupó su mente. La chica se detuvo cerca de ellos y puso sus manos detrás de su espalda y se inclinó un poco hacia un lado para dirigirse a Kagami sonriendo. Kuroko pudo ver que no era más alta que él.
-Taiga-kun, ¿sucede algo?
-¿T-Taiga-kun?
Kuroko seguía mirando a la chica muy confundido y con un ardor en el pecho. ¿Quién era esa chica? Debía ser cercana si llamaba a Kagami por su nombre. Volteó lentamente a ver al más alto, sintiendo como lo sujetaba con mucha más fuerza.
Kagami apretó los ojos tratando de controlar su respiración, ¿por qué? ¿Por qué justo ahora? Sujetó inconscientemente con más fuerza la muñeca de Kuroko, para después suspirar y voltear, evitando la mirada del peliazul y simplemente poniéndolo un poco detrás de él sin soltarlo.
La chica sonrió al verlo voltear y se enderezó aún con sus manos detrás.
-Ha pasado un poco de tiempo sin que sepa nada de ti Taiga-kun ¿Acaso me estás evitando?
-No es eso… ―volteó un poco su cabeza hacia un lado― Estuve enfermo, es todo.
-Hmmm…
Aún sin verla pudo sentir su mirada sobre él, sólo quería irse. No podía creer que esto estuviera sucediendo.
-Supongo que sigues un poco enfermo si te cubriste de esa manera en un día tan bonito como este.
Kagami se sobresaltó y volteó tomando con su otra mano la bufanda en su cuello, haciéndose un poco para atrás.
-¿Q-qué es lo quieres?
-Heeeeh, que frío Taiga-kun. ―se acercó a él― Sólo quería charlar un rato… ―acomodó su bufanda sonriendo― después de todo somos buenos amigos, ¿no?
Kagami sólo se quedó mirándola sin decir nada. Kuroko alternaba miradas entre los otros dos sin entender qué estaba pasando, claramente el ambiente se había tensado en cuanto la chica había aparecido. Segundos más tarde, después de tener sus ojos fijos en Kagami sintió la mirada de la chica y volteó sobresaltado. Ella lo miró casi como si lo escaneara y al regresar su vista a sus ojos sonrió.
-Kuroko-kun… ¿no es cierto?
El chico se sobresaltó, Kagami se puso enfrente de él antes de que pudiera hacer cualquier cosa, aunque Kuroko estaba demasiado confundido para reaccionar.
-Ya basta, estás hablando conmigo.
La expresión de la chica cambió para mostrarse ligeramente molesta, se acercó a Kagami quedando justo frente a él. Kagami no se movió, al principio se había sentido intimidado por la chica, pero no dejaría bajo ninguna circunstancia que se metiera con Kuroko. Jamás se lo perdonaría.
-Te sugiero que dejes ese tono Taiga-kun, no querrás hacerme enfadar. Sólo vine a saludar, ¿y así es como me respondes?
-¿Qué es lo que quieres? Si no necesitas nada entonces nos vamos
La chica lo miró por unos segundos, después relajó su rostro.
-Sí Taiga-kun, te diré lo que necesito ―puso su mano sobre su mejilla ― Necesito que cuides esas heridas… ―comenzó a bajar su mano, tomando suavemente la bufanda― No querrás que se pongan peor ―detuvo su mano en el pecho de Kagami y sonrió― ¿cierto?
Kuroko se sobresaltó y volteó a ver a Kagami, tenía una mirada muy seria y no evitaba a la chica. ¿Qué había querido decir con eso? No había parecido nada sorprendida al mencionar las heridas que tenía Kagami, además juraría que ella sabía que no eran sólo heridas en el rostro.
-¡Emi-chan!
Kuroko vio cómo se acercaban otras chicas con el mismo uniforme, la chica sonrió y le dio unas palmaditas en el pecho a Kagami.
-Cuídate Taiga-kun, nos veremos pronto… ―volteó a ver al otro chico― Fue un placer Kuroko-kun… Sé que nos llevaremos bien.
Dicho eso volteó sonriendo y acercándose a las otras chicas, al estar juntas intercambiaron algunas palabras alegremente. Kuroko pudo ver que las demás volteaban en su dirección soltando risitas, mientras que ella movía su mano como si estuviera avergonzada. El ardor en su pecho que había sentido antes regresó, era obvio que las otras la molestaban con Kagami. No mucho tiempo después todas regresaron por el camino que habían tomado y comenzaron a alejarse, pero antes de estar demasiado lejos volteó a ver a Kagami y sonrió.
Fue en ese momento cuando el nombre que escuchó regresó a la mente de Kuroko como un golpe, sobresaltándolo. Aoyama Emi. Ese era el nombre escrito en aquel papel que había recogido del suelo en la habitación de Kagami. Y también era el nombre de la chica que salía algunas veces en revistas de moda. ¿Por qué? ¿Desde cuándo esa chica y Kagami se habían vuelto cercanos? ¿Por qué tenía una mala sensación en su pecho? Como un presentimiento sobre esa chica.
-Vamos Kuroko
-¡Ah!
Kagami jaló a Kuroko hacia la dirección opuesta sin soltar su muñeca. Caminó detrás de él sin dejar de mirarlo. Quería preguntarle acerca de esa chica, pero sentía que no era el momento. Podía sentir la tensión y la molestia a través del agarre de Kagami...
-¡Mierda!
Kagami apretó los dientes sintiéndose completamente frustrado por lo que acababa de ocurrir. Simplemente no podía tener un momento libre de todos esos sentimientos que se acumulaban cada día más en su pecho. Ese enojo, frustración, irritación, arrepentimiento, todo. Parecía perseguirlo sin importar a donde fuera, pero en este momento no sentía como si fuera a quebrarse, más bien sentía como si fuera a explotar. ¿Acaso esa chica creía que podía manipularlo tan fácilmente? ¡Mierda! Si no hubiera sido porque Kuroko estaba ahí, le habría-
-¡!
Se detuvo y volteó a un lado, para ver a Kuroko sonriéndole y apretando ligeramente su mano. No hizo nada por algunos segundos, y ninguno dijo ni una palabra. Poco a poco Kagami sintió todas esas sensaciones irse de su cuerpo, haciéndolo sentir increíblemente más liviano. Antes de poder pensarlo le sonrió de regreso a Kuroko y apretó con suavidad su mano.
-Lo siento…
Kuroko negó sin dejar de sonreír.
-Está bien… ¿Vamos?
Kagami asintió y ambos siguieron caminando, ninguno trató de soltar al otro y simplemente siguieron caminando por la calle dirigiéndose al apartamento de regreso. Kagami pudo despejar su mente y aunque seguía sintiéndose frustrado y molesto la energía que Kuroko enviaba a través de su mano lo calmaba. No iba a dejar que aquellos sentimientos opacaran la calidez que sentía ahora… No lo valía.
.
...
.
Llevaban un rato caminando pero Kise no trató de detener a Kasamatsu o de soltarse, ni siquiera veía enfrente al camino por el que iban. Su mente seguía recriminándose todo lo sucedido y una fuerza no dejaba de oprimir su pecho con cada paso que daba. Ahora que Kasamatsu le había dicho que desde el principio había notado que algo no andaba bien sentía que ya no era necesario continuar toda esa farsa se tomaría unos días y no iría a las clases. Ni siquiera había estado prestando atención a las que había asistido así que no sentía que fuera-
-Indefinido
Kise se sobresaltó y alzó confundido la mirada, sólo para confundirse aún más. Miró alrededor rápidamente comenzando a ubicar ese sitio. Kasamatsu aún lo sujetaba de la muñeca mientras le pagaba al hombre que atendía ese sitio de karaoke. Al estar pensando en otras cosas no había visto el rumbo que había tomado Kasamatsu y ahora se encontraba en esa calle llena de gente entrando y saliendo de restaurantes, karaokes, y otros sitios de entretenimiento.
-Vamos
Kasamatsu lo jaló, Kise trató de hablar pero sólo terminó balbuceando incoherencias. Al final entraron en uno de los cuartos. Kasamatsu lo soltó dejando sus cosas a un lado.
-¿Q-qué es esto? ¿Por qué- ¡Wa!
Kise apenas atrapó el micrófono que Kasamatsu le arrojó, lo vio sentarse en uno de los sofás mirándolo seriamente. Sujetó el micrófono confundido, ¿por qué lo había llevado ahí?
-No nos iremos hasta que llores
Kise se sobresaltó
-¡¿Qué?!
Kasamatsu suspiró y volvió a mirarlo, esta vez de una manera más suave.
-Lo sé Kise… desde el principio supe lo tuyo y lo de ese chico de Tōō. Sabía que estaban saliendo y ahora sé que algo sucedió entre ustedes. Una vez me dijiste que a él le gustaba alguien de tu equipo de Teiko… no hace falta pensarlo mucho para saber que hablabas de Kuroko Tetsuya.
Kise no dijo nada, sólo se quedó viendo a su compañero con los ojos muy abiertos. Apretó con fuerza el micrófono.
-Algo pasó entre ellos 2, ¿cierto?... y si algo pasó entre ellos eso significa que las cosas entre ustedes dos se pusieron difíciles… Basta con verte para saber que ya no están saliendo.
Kise sintió una opresión en el pecho, agachó la cabeza forzando una sonrisa, sintiendo como sus labios temblaban.
-¿D-de qué estás hablando? Todo eso es-
-¡Maldición, basta!
-¡!
Antes de darse cuenta Kasamatsu lo sujetaba de la camisa con fuerza, mirándolo enfadado.
-¡Ya estoy cansado de tus malditas sonrisas falsas! ¡Y sé que tú también! ¡Maldición! ¡¿No confías en mí?!
Kise se quedó mirándolo sorprendido. Kasamatsu lo soltó maldiciendo y dándole la espalda.
-¡Ni siquiera tienes que contarme qué pasó! Sólo… deja de estar aguantando todo por tu cuenta… ―volteó a verlo― ¿Cuándo fue la última vez que lloraste por él?
-¡¿H-heh?!
-¿Cuándo?
-¡¿P-para qué-
-¡Está bien! ¡No importa! ―tomó la carpeta de las canciones y las pasó rápidamente― Te gustan estas cosas, ¿no? Entonces úsalo para desahogarte
-¡N-no quiero! ¡Senpai, ya-
Se sorprendió cuando escuchó la canción empezar. Apretó el micrófono y miró molesto al otro chico. Bien, si ya lo había llevado hasta allá no tenía por qué poner canciones de chica rechazada y abandonada (aunque en verdad se sintiera rechazado y abandonado)
-¡N-no tengo por qué hacer esto!
-¡Claro que sí!
-¡No! ¡¿Por qué debería?!
-¡Porque lo necesitas!
-¡No lo necesito! ¡Estoy perfectamente!
-¡Perfectamente deprimido! ¡Al menos necesitas sacar todo lo que te estás guardando!
-¡¿Cantando canciones deprimentes?!
-¡Es lo más rápido!
-¡No lo haré!
-¡Ya empezó! ¡Canta!
-¡¿Ahora me lo estás ordenando?!
-¡Sí! ¡Es una orden de tu capitán!
-¡Aquí no eres mi capitán!
-¡Sí lo soy! ¡Canta!
-¡No!
-¡Bien! ¡Lo haré yo!
Kise se quedó sin palabras al ver a Kasamatsu tomando el otro micrófono y tomando aire para alcanzar la canción que ya había comenzado.
-"You-you ar arways gonna bee mah rovu"
-…
-"Itsuuuka dareka to mata koooii ni ochitemo"
-…
-"Air rimemberu too rove, you tooooght me haw"
-Pffft
De pronto Kise comenzó a carcajearse tomándose el estómago. Además de que el inglés de Kasamatsu rozaba lo imposible, ni siquiera podía seguir el ritmo de la canción en japonés y parecía que estaba dando un discurso presidencial mal planeado. No pudo sostenerse más y se recargó en un sofá tratando de recuperar la respiración mientras Kasamatsu acribillaba aquella canción con una cara completamente seria. La pobre Hikki* probablemente se retorcería de la vergüenza al escuchar tal interpretación de su canción. Kise se limpió las lágrimas sin poder dejar de reírse, su estómago comenzaba a doler. No veía nada de eso venir y era la primera vez que veía a Kasamatsu cantando en el karaoke. (Ahora sabía bien por qué no le gustaba ir)
Kasamatsu siguió cantando hasta que hubo un pequeño espacio en la canción, aún escuchaba algunas risas de Kise pero comenzaban a combinarse con algo más. Dejó pasar la letra de la canción y volteó. Kise se cubría el rostro encogiéndose en el sofá, sollozaba y por sus mejillas y manos corrían algunas lágrimas que claramente no eran producto de la risa.
Kasamatsu suspiró y se sentó junto a él. Después de unos segundos Kasamatsu le extendió el micrófono. Kise alzó un poco la mirada aún sollozando a ratos.
-Lo que pase aquí, se queda aquí. No sería tan malo como para grabarte y vender el material a tus fans o vender este chisme a alguna revista.
Kise no pudo evitar soltar leves risas bajando la mirada y tomando el micrófono. Maldecía esa tonta canción que parecía escrita para él en aquel momento… esa y todas las demás canciones que escuchaba en la calle, en su propio reproductor, en teléfonos de otros. Siempre había canciones que le recordaban todo lo que había pasado…
"Tú siempre estarás dentro de mi corazón
Tú siempre tendrás un lugar sólo para ti.
Espero que yo también tenga un lugar dentro de tu corazón"
Dolía.
Las lágrimas resbalaban por sus mejillas y las palabras apenas salían de sus labios. Los sollozos se anteponían a las palabras y la pantalla que mostraba la letra de la canción se hacía borrosa. Al final sólo apretó los ojos sollozando, mencionando de vez en cuando algunas palabras de la letra de la canción. Sintió el brazo de Kasamatsu alrededor de él y su mano tomando la suya. Apretó con fuerza la mano del otro chico al mismo tiempo que su voz se quebraba por completo. No podía detenerse, las lágrimas corrían por sus mejillas y los sollozos salían por su garganta dejándolo sin respiración por algunos segundos. El único día en el que se había permitido llorar de esa manera había sido cuando Aomine y él se separaron… Cuando le había dicho que se mantuviera alejado de lo que pasaba entre él y Kuroko… Después de eso se había decidido a no llorar, a sólo olvidar todo y seguir con su vida… El día que había visto a Kagami había llorado pero no por Aomine… había sido por Kagami y por Kuroko… Había tratado de evitar llorar por Aomine, por querer estar con él y no poder hacerlo, por querer ir y abrazarlo… había tratado con todas sus fuerzas pero al parecer había sido imposible… Aún así ahora más que nunca se sentía agradecido con Kasamatsu… Había creído que no había una sola persona con la que pudiera hablar… se sentía mal por haber creído eso pero ahora sabía que no era cierto…
La habitación pronto se llenó de los sollozos del chico. Su mente comenzaba a llenarse de todos esos pensamientos que había querido evitar. No quería olvidar a Aomine, los momentos que habían pasado juntos, las risas, las peleas, no quería olvidar nada de eso. Quería tenerlo de regreso pero sabía que era imposible. Se odiaba a sí mismo por sentir aquél ardor en su pecho… pero no dejaba de preguntarse, ¿por qué Kuroko?, ¿Por qué?... Había hecho todo lo posible para ser él la persona a la que Aomine viera… había llegado a creer que lo había logrado… pero estaba equivocado… Todo el tiempo, sin importar qué pasara… Aomine tenía como su prioridad a Kuroko… y sería así siempre. No había un lugar para él… simplemente no existía ese lugar.
.
.::.
Finalmente! Helo ahí QwQ lamento mucho la semana extra que les hice esperar T.T no sé qué fue lo que pasó D; pero aquí está QwQ Espero que les haya gustado y que no les haya causado muchos conflictos x'D Espero espero espero espero poder terminar el que sigue pronto y subirlo sin tardarme más de un mes x'D creo que será mi meta T-T (triste)
Notas! : Hikki es Utada Hikaru y basta ver el título para saber qué canción es xD cuando la escuchaba en lo que escribía senti con toda mi alma que le quedaba a Kise T.T y a todos en menor o mayor medida xD Y ahí voy a meterla ajajaja fue capricho mio u.u pero en serio quién no ha cantado a la depresión? QwQ.-...yo si T:T
Los leo en el siguiente capítulo! QwQ!
