Ok, no perdí la tradición y tardé el mes en actualizar ;w;! ajajaja nooooo, es broma T.T uugh les cuento que no mucho después de subir el capítulo pasado le entró un virus a mi computadora, matando el 80% de mis archivos incluyendo parte de este capítulo, algunos adelantos que tenía de esta historia y otros fics que estaba escribiendo ;_; caí en depresión y sí tardé un poco en animarme a reescribir esto T.T porque sin computadora sólo tengo mi teléfono y gracias al dios yaoi tiene el Office instalado, pero aún así es difícil estar escribiendo ahí D: por eso me he tardado más en subir este capítulo y quizás tarde un poco más en el siguiente T.T PERO la depresión no hará que abandone el fic xD así que, en periodos largos pero las actualizaciones no se irán x'D

Otro puntito más, no he podido responder a los comentarios D: (vivir del teléfono en realidad es un pelín complicado x'D) lo siento T_T! Una vez tenga un poco más de tiempo los responderé porque en verdad los aprecio muchísimo ;w;! Ví lectores nuevos! 8DD! me encanta :D! Y muchas gracias a los que me siguen comentando capítulo tras capítulo TwT Espero poder responderles pronto a todos :D!

Y bueno, sin más que decir por el momento les dejo la continuación ;w;

.


.

XI

"Tú y yo"

-¿Falta algo más?

-No, está todo ―volteó a ver al chico más bajo― ¿Vamos?

Kuroko sonrió y asintió.

-Mhm

Ambos se dirigieron a la caja del supermercado para pagar. En su camino al apartamento Kagami recordó que prácticamente no había comida, y lo que habían comprado en la tienda simplemente no iba a hacerlos sobrevivir más de una tarde, así que habían aprovechado para comprar lo que fuera necesario. Después de encontrarse con la chica ninguno había mencionado nada, así que habían regresado poco a poco al ambiente cómodo de antes.

Los dos se detuvieron detrás de la persona que estaba pagando. Kuroko miró alrededor, aunque fuera un supermercado era de cierta forma extravagante, los productos de los estantes estaban perfectamente organizados y el tamaño del lugar también lo hacía parecer más refinado. No era de extrañar debido a la zona en donde estaban pero lo hacían preguntarse si Kagami siempre hacía sus compras ahí.

-¡!

-¿?

Kagami volteó y vio que Kuroko salía de la línea y se dirigía hacia unos estantes. Lo miró confundido pero pronto tuvo que prestar atención al pago y perdió de vista al otro chico. Después de pagar se quedó junto a la salida buscando con la mirada al peliazul. Pasados algunos minutos comenzó a inquietarse, el chico era fácil de reconocer pero por más que buscaba no lograba verlo. Después de un buen rato, y a poco de que Kagami saliera a buscarlo logró distinguir en una de las cajas al chico que buscaba. Se confundió un poco al verlo pagar por algo, miró las bolsas tratando de averiguar si habían olvidado algo.

Kuroko regresó junto a él con una bolsa en sus manos

-¿Qué pasa? ¿Olvidamos algo?

-¿Eh? ¡N-no!

-…

-¡! ―vio la bolsa que sostenía― ¡No es que olvidáramos algo! Sólo recordé-… bueno…

-¿?

Kuroko sacó de la bolsa una caja rectangular, Kagami se sorprendió. Era un portarretratos, por la imagen de la caja veía que era rectangular, de un color plateado con unas líneas plateadas más brillantes y levemente onduladas saliendo desde la esquina inferior derecha hacia arriba y hacia la izquierda

-Y-yo… aún debía reponerlo por romper el tuyo y creí…

Alzó la mirada, Kagami tenía la vista fija en la caja sin ninguna expresión clara. Kuroko de pronto se sintió avergonzado. Kagami había dicho que el portarretratos era su favorito, en ese momento Kuroko creyó que lo había dicho por decir… ¿pero y si no era así? ¿Y si en verdad era algo importante para él? ¿Cómo había pretendido comprar un portarretratos en un supermercado para sustituir el que había roto? Por más que ese supermercado fuera elegante y realmente más caro que a los que estaba acostumbrado (en verdad le había sorprendido ver los precios de la mayoría de los productos),no dejaba de ser un supermercado. Claro que también había escogido el portarretratos después de pensarlo un buen rato pero aún así…

En pocos segundos sintió sus mejillas encenderse de la vergüenza y trató de meter rápidamente la caja en la bolsa.

-¡P-perdón! ¡No lo había pensado! ¡C-compraré otro en otro lugar y-

-¿Qué? ¡N-no!

Kagami sujetó su muñeca, deteniéndolo en su intento de meter la caja de vuelta en la bolsa. Kuroko alzó la mirada, Kagami soltó una risita y tomó la caja.

-Lo siento… sólo no lo esperaba… Cuando te dije eso… no pretendía que en serio tuvieras que comprarme otro… ―sonrió― Gracias Kuroko

-P-pero era especial y yo-

-Ah… en realidad… no era la gran cosa. En ese momento… no pude controlarme y parecía que en verdad estaba enfadado por la fotografía así que lo dije sólo para calmar un poco la situación

-¿En… serio?

Kagami suspiró un poco sonriendo, Kuroko se veía en realidad preocupado.

-Siento mucho haberte hecho sentir mal…

-¡N-no! No tienes que disculparte…

Kagami sonrió y metió la caja en una de las bolsas que él tenía.

-¡Ah! ¡Y-yo puedo cargar la bolsa! Tú-

-Está bien, en realidad no pesan

-Pero no puedo dejarte cargando todo así nada más…

-… ―soltó una risita― Entiendo ―le dio una bolsa― entonces con esta está bien

-¡Mhm!

Después de eso ambos salieron y caminaron hacia el apartamento. Por primera vez en algunos días comenzaron a conversar, pero no cualquier conversación, era una de esas en las que en algún punto les sacaban una sonrisa o una leve risa, en donde no hablaban de nada importante en realidad, sólo hablaban cómodamente. Haciendo casi imposible de creer que unas horas atrás estaban en una situación realmente tensa e incómoda. Todo parecía muy lejano y aunque ambos tenían pensamientos sobre eso ninguno dijo ni una palabra refiriéndose a cualquiera de esas situaciones. Aquel momento era tan perfecto que no pretendían romperlo en ningún momento cercano.

Después de un rato vieron el edificio ya cerca, al caminar hacia él Kagami distinguió una figura corriendo en su dirección. Se detuvo al reconocer a esa persona.

-¡Tatsuya!

Himuro se sorprendió al verlo, tenía el celular en su mano y parecía haber corrido por un buen rato.

-¡Taiga!

El pelinegro se acercó rápidamente, al detenerse frente a ellos pareció sorprenderse. Kuroko evitó su mirada nerviosamente e inconscientemente se acercó a Kagami. Himuro los miró a ambos, el ambiente alrededor de ellos era completamente diferente al de antes. Era obvio que algo había sucedido entre ellos y podía ver claramente que la expresión en el rostro de Kagami había cambiado, ya no se veía cansado ni pálido. Era como ver a una persona diferente.

Kagami se quedó pensativo unos segundos, recordando que debía hablar con Himuro… pero también quería estar con Kuroko en ese momento, ya que no sabía por cuánto tiempo ambos estarían así. Volteó a ver al peliazul y sonrió.

-Kuroko, puedes adelantarte. Quiero hablar un poco con Tatsuya

Kuroko se sorprendió, pero después de verlos a ambos pareció ponerse un poco nervioso.

-¡S-sí! ¡Claro! ¡Lo siento! Yo- T-te esperaré arriba Kagami-kun

Dicho eso Kuroko inclinó un poco la cabeza para despedirse de Himuro y caminó hacia el edificio. Kagami se quedó mirando hacia esa dirección hasta que Kuroko entró y desapareció de su vista. Volteó a ver a su amigo de infancia, que lo miraba como si ya supiera lo que iba a decir.

-Tatsuya… sobre hoy…

Himuro sonrió un poco y puso sus manos sobre su cintura suspirando un poco y bajando la cabeza.

-Lo sé… acabo de verlo… ―alzó la mirada― ¿Está todo mejor?

-Todo… no diría que todo pero… ―volteó a ver el edificio― con él… sí ―soltó una risita y volvió a ver a Himuro― No sé qué es lo que sucedió pero… estamos bien… Hoy hay algo entre nosotros y –

-Y no quieres desaprovecharlo.

Ninguno dijo nada por unos segundos, pasado un momento Kagami sonrió un poco.

-Sé lo que viene después de esto… y eso significa que lo que sea que hay hoy no va a volver a suceder…

Himuro lo miró por unos segundos, para después cruzarse de brazos sin quitarle la mirada al otro chico.

-¿Y estás bien con eso?

-Al menos por hoy… por eso… ¿Podría verte mañana?

Himuro no dijo nada, no dejó de verlo y después de un rato sonrió.

-Por supuesto… puedo ver que estás mejor con ese chico y… no quiero quitarte eso. No si es la razón de que te encuentres mejor.

Kagami sonrió

-Gracias

-Pero si sucede algo no dudes en llamarme, ¿está bien?

-Mhm… Está bien

-¡Ah! Alex me llamó, tu padre la ha contactado

Kagami se sorprendió

-¿Qué?

-Dice que no has contestado sus llamadas y que quiere que lo llames lo más pronto posible… por como lo dijo Alex en verdad es urgente

Kagami miró hacia un lado pensativo. Había estado evitando las llamadas de su padre durante las últimas semanas, antes de que sucediera la situación de Kuroko. No es como si hubieran peleado o algo parecido, simplemente no se sentía con las ganas de hablar con él… Aún le enviaba correos y mensajes diciéndole que estaba todo bien pero quizás ya había sido demasiado tiempo sin estar en contacto directamente con él…

-Entiendo ―volteó a ver al otro chico― Gracias Tatsuya…

-No es nada… ¿Está todo bien con tu padre?

-Sí, sólo… sabes que no suelo ser tan "comunicativo" como él quisiera

Himuro sonrió

-Está bien, le diré a Alex que se tranquilice, si es que no termina llamándote primero… Ahora ve

-¿Eh?... Ah, sí, pero estás seguro que-

Himuro soltó una risita, Kagami lo miró confundido. El pelinegro lo miró con una leve sonrisa.

-Podemos hablar después, alguien parece inquieto

-¿?

Himuro hizo un leve movimiento con la cabeza y Kagami alzó la mirada, justo a tiempo para ver el destello azul escondiéndose detrás de la barda del balcón. No pudo evitar soltar una risita.

-Es claro que debe haber "algo" hoy si pude notar a ese chico desde aquí, así que creo que deberías ir.

-Gracias…

Himuro sonrió y se despidió de él agitando la mano, regresando por el camino de donde había venido. Kagami se quedó mirando al chico hasta que dio la vuelta en la esquina y desapareció, permaneció ahí por algunos segundos para después volver a alzar la mirada hacia el balcón, pero esta vez no vio aquel destello azul. Simplemente sonrió y caminó hacia el edificio sin prisa, entró al elevador y presionó los botones. Una vez que sintió el elevador moverse se recargó en una de las paredes y suspiró cerrando los ojos, quitando momentáneamente de su cabeza a su padre, y en su lugar pensando en el chico que lo esperaba arriba y en ese "algo" que había entre los dos ese día. Parecía salido de la nada y aunque le intrigaba el qué era, no quería pensarlo demasiado porque sentía que si lo descubría se iría en un instante.

El elevador llegó hasta arriba con el usual sonido, abrió los ojos y al abrirse las puertas salió y se dirigió a su apartamento. Al llegar a la sala vio al chico de cabello celeste sentado en el sofá pasando las hojas de una revista rápidamente mientras el televisor se encontraba encendido en un canal de telenovelas. No pudo evitar soltar una leve risa, pasó detrás sin decir nada y se dirigió al área de la cocina a sacar las cosas de las bolsas sin quitarse su chamarra o la bufanda que traía puestas.

-Kuroko, ¿Quieres comer ahora o más tarde?

-¿E-eh? Ah… C-como tú quieras Kagami-kun, está bien

Después de un momento de silencio Kuroko escuchó otra vez como Kagami sacaba las cosas de las bolsas y las acomodaba.

-Supongo que podemos comer un poco más tarde, en realidad no hay prisa, ¿cierto?

-M-mhm…

Siguió escuchando los movimientos de Kagami con los ojos fijos en las páginas de la revista sin leerla en realidad. Himuro no había subido con Kagami… Creía que iban a hablar, había pensado que si bien no tardaban un buen rato en subir, quizás Kagami lo invitaría a subir y hablarían en su habitación… ¿Seguía conteniendo a Kagami? Incluso había ido a verlos por el balcón para ver el momento en el que ambos subían, así él podía salir y encontrarlos en el elevador, y le diría "casualmente" a Kagami que iría a la tienda por algo que había olvidado… pero había entrado un poco en pánico al ver a Kagami voltear y no se había vuelto a asomar por la barda.

-… ―bajó un poco la mirada

Mientras esperaba se había puesto a pensar en un lugar al que pudiera ir, ya que aunque fuera a la tienda no podría pasar ahí todo el rato sin que creyeran que querría robar algo, así que había pensado en ir a otros lugares… fue en ese momento en el que supo a dónde tenía que ir.

Apretó las hojas de la revista mordiéndose el labio inferior.

-¡!

Kuroko volteó rápidamente a su lado después de sentir un peso junto a él en el sofá. Parpadeó confundido y un poco desorientado, Kagami estaba sentado a su lado, separado de él por no más de medio metro, con los brazos recargados en el respaldo del sofá. Tenía su nuca recargada en el respaldo con los ojos cerrados.

Lo miró por un par de segundos sin decir nada, bajó la cabeza levemente regresando su mirada a la revista en sus manos, sin pasar las hojas o leer los artículos. Sintiendo que el momento de hablar de la situación se acercaba sin que pudiera evitarlo.

Kagami escuchaba el ligero sonido que la revista hacía cuando Kuroko se movía aunque fuera un poco. Desde que había entrado Kuroko había parecido estar absorto en sus pensamientos, lo había observado mientras guardaba las cosas en su respectivo lugar y en verdad parecía muy concentrado. No sabía en qué estaría pensando, podría ser cualquier cosa ya que su expresión no decía mucho. Podía ser en la chica, o en Himuro… o en Aomine… Y fue en ese momento en el que se encontró caminando hacia el sofá, para después dejarse caer al lado del chico, impulsado por esa chispa de celos que había sentido al contemplar la posibilidad de que Kuroko se encontrara pensando en el otro chico.

-¡!

Abrió los ojos y miró hacia su lado derecho. Kuroko se había recorrido a su lado desapareciendo el espacio entre ellos, tenía la cabeza agachada con la revista abierta sobre sus piernas y apenas sujetándola con sus manos. Kagami lo miró y una sonrisa apareció en sus labios, bajó su brazo del respaldo del sofá mientras rodeaba el hombro de Kuroko, atrayéndolo hacia él. Recargó su cabeza en la del más bajo suavemente volviendo a cerrar sus ojos y aumentando un poco la fuerza con la que lo sujetaba.

Bien, Aomine podría estar en los pensamientos de Kuroko. Él no tenía el derecho de tratar de evitar eso, ni siquiera podría evitarlo del todo aunque quisiera… Entre Aomine y Kuroko… quizás sus sentimientos fueran correspondidos, pero ese día, tan sólo ese día haría que la persona que estuviera en la mente de Kuroko fuera alguien más. Ese día Kuroko no sería de Aomine.

.

Kuroko sintió como Kagami lo atraía hacia él, dentro de su pecho un estremecimiento surgió hasta llegar a un leve sonrojo en sus mejillas, no habría pensado que Kagami lo abrazaría de esa manera. No es como si le molestara, en realidad estaba cómodo pero se avergonzaba él mismo, tenía que apretar sus labios conteniendo una sonrisa sin poder explicar qué era lo que estaba sucediendo.

¿Acaso ese día Kagami se había enfadado por el portarretratos y por contestar sus mensajes? ¿Ese día lo había apartado bruscamente varias veces para después abrazar así a Himuro? ¿Le había gritado a Kagami y a Himuro hace un par de horas? ¿La chica del nombre en ese papel había aparecido?... ¿En verdad todo había pasado ese día?

Dejó todas esas preguntas al sentir la presión del brazo de Kagami sobre sus hombros, no hizo ningún movimiento y sólo cerró los ojos cediendo ante la sonrisa en sus labios. Podían haber pasado muchas cosas ese día, pero poco le importaba si en ese momento Kagami lo abrazaba así.

.

Ninguno se movió por un buen rato, Kagami había abierto los ojos y veía la televisión sin prestarle mucha atención. Además de la televisión no se oía nada más, ninguno decía ni una palabra pero no por estar incómodos por la situación. Con el tiempo ninguno recordaba lo que había pasado más temprano ese día y no parecían querer recordarlo. Cualquiera que los viera pensarían que esa escena estaba completa, que no sobraba o faltaba nada, cualquiera… menos un pequeño perro que entró a la sala e impulsado por lo cómodos que se veían ambos chicos saltó sobre las piernas del más alto, provocandole un enorme susto, haciendo que separara su brazo de Kuroko. El peliceleste rapidamente tomó al perro en sus manos, quitando la revista de sus piernas y apartándola. No soltó a Nigou aún cuando ya estaba en sus piernas, Kagami suspiró y le sonrió de vuelta al chico cuando éste lo miró sonriendo levemente.

-Lo siento Kagami-kun... no estás acostumbrado a Nigou y aún así lo trajiste..

Kagami se rió levemente

-Está bien, sólo que a veces me toma por sorpresa ―le revolvió un poco el cabello― no tienes que preocuparte

Kuroko sonrió otro poco.

-Gracias

Kagami lo miró un poco extrañado, el chico se veía un poco serio.

-No... en serio no es un problema, además tengo que acostumbrarme a él y-

-N-no, no me refería sólo a Nigou...

-¿?

Kuroko dirigió su mirada hacia Nigou, acariciándolo con suavidad. Había sentido que pronto era el momento de hablar de todo y aunque en realidad no fuera lo que más quisiera, de alguna manera la aparición de Nigou lo hizo recordar todo, abriendo aquella puerta que no podía seguir evitando. Ese momento era ahora, tenía que pensar en Kagami. Respiró un poco.

-Por todo... Gracias por todo Kagami-kun... aunque digas que no es nada, lo que has hecho ha sido... quiero decir que me ha hecho sentir mucho mejor... ―bajó un poco la mirada sonriendo― me dejaste quedar aquí, trajiste a Nigou para animarme, nunca dejaste de apoyarme y soportaste la presión que puse sobre ti con toda esta situación y lo que pasó hoy...

Kagami se sorprendió, no había creído que Kuroko abordaría ese tema ese mismo día.

-Lo de hoy… me dejó verlo Kagami-kun. Siento mucho no haberte dejado hablar con Himuro-san... y por mi actitud sobre él... yo... no debí gritarte así… ―sintió un leve nudo en la garganta, aunque estaba más tranquilo de lo que hubiera creído que estaría― No debí tratarte como si tú tuvieras la culpa… Sé que no tengo ningún derecho de quejarme porque Himuro-san sea más cercano a ti. Es ridículo que creyera que podía hacerlo, lo único que has hecho ha sido ayudarme y-

-No es lo único que he hecho

Kuroko alzó la mirada, Kagami miró a un lado evitándolo, se inclinó un poco hacia el frente suspirando y cubriéndose un poco la boca. La conversación se había abierto y no podía detenerla, así que debía hablar claro. Kuroko lo estaba haciendo.

-Es… si estamos hablando de esto… Estoy consciente… de que muchas de mis acciones pudieron herirte… sobre todo hoy, al pensarlo con más tranquilidad... ―volteó a ver al otro chico sin enderezarse ni quitar su mano― parecía que no soportaba la idea de que estuvieras cerca de mi

Kuroko se sobresaltó sintiendo un vuelco en el estómago. Si bien había estado tranquilo, ahora que esas palabras habían salido de los labios de Kagami sentía que se derrumbaría en poco tiempo. No por algo malo… era… sólo el sentimiento que había tenido cuando Kagami lo había tratado así y el alivio que sentía en ese momento.

.

Kagami vio claramente que los ojos de Kuroko comenzaron a cristalizarse, haciéndolo aún más consciente del daño que le había hecho.

-Kur-

-Sí…

Kagami se enderezó mirando perplejo al peliceleste, que agachaba un poco la mirada con unas cuantas lágrimas desbordando de sus ojos y forzando una ligera sonrisa.

-Sí… eso- parecía

Comenzó a soltar leves risas para después morderse los labios y agachar más la cabeza. Kagami se giró un poco y abrazó al otro chico sin recordar que Nigou seguía en las piernas de Kuroko. Lo único que quería era abrazarlo. Sabía que había estado muy triste por todo lo que había hecho pero el llanto de ahora… no era tristeza…era…

-Alivio… ―sonrió un poco― Lo siento mucho…

Kuroko negó tratando de contener el llanto. ¿Cuántas veces había llorado con Kagami? Nunca había llorado tantas veces, no solía ser de las personas que lloran fácilmente pero al estar con Kagami era como si el candado que contenía sus emociones hubiera sido roto… pero estaba bien. Kagami le había dejado claro que estaría ahí para él… y le había costado entenderlo pero lo decía con toda honestidad. Por supuesto que no abusaría de esa confianza… pero el simple hecho de saber que estaría con él… Incluso había llegado tan lejos como poner sus problemas y su situación con Aomine antes que la de él mismo… lo había hecho… por alguien como él

Kagami soltó un poco a Kuroko al sentir que se separaba ligeramente, buscó su mirada para saber que estaba bien.

-¡!

No fue su mirada… Se encontró con un par de ojos cerrados, dos pálidos brazos alrededor de su cuello y los suaves labios del otro presionando los suyos.

.

.::.


OK, continúo cortandoles en lo bueno xD pero si no sólo no iba a actualizar pronto D:

Notarán que esto fue más corto que los últimos pero con esto del teléfono es difícil escribir capítulos largos x'D así que hasta que arregle mi computadora serán más o menos de ese largo ;w;

Espero que les haya gustado! :D! Y disculpen lo del tiempo otra vez T.T