Bueno! Esto de tardar meses es lo mío T.T siento la tardanza una vez más! la vida no está de mi lado porque hace poco me robaron mi teléfono y ahora estoy enferma de la garganta y uuugh es horrible T_T Pero aquí estoy aguantando x'D
Y he de decir que mientras no podía actualizar me puse a hacer la línea del tiempo del fic y en realidad esto va muy rápido x'D AL principío me parece que iba bien pero habrán notado claramente que en el último día pasaron mil cosas D: así que aligeraré un poco esto xD Les dejo la continuación rápidamente para no tardar más ;w;!
.
XII
"Alguien preciado para ti"
Muchas veces se lo había preguntado. Mentiría si dijera que no le había pasado por la cabeza hacerlo…. Cuando estaban juntos y en cierto momento, al ambos quedarse mirando a los ojos por un par de segundos después de reír por algo o simplemente al encontrarse sus miradas por casualidad… Era en esos momentos que ese pensamiento fugaz atravesaba su mente, provocando una calidez y nerviosismo dentro de su pecho… ¿Cómo sería besarlo?
¿Cómo sería poder abrazar su pequeño cuerpo mientras sus labios se encontraban? ¿Cómo sería no tener que contenerse?... Poder estar con él, salir juntos no como amigos… como algo más… y poder besarlo sin tener que pensarlo dos veces antes de hacerlo… y no detenerse como lo hacía siempre. Porque era consciente de que en muchas ocasiones había estado a punto de hacerlo, pero al final simplemente apartaba la mirada y continuaba con lo que hacía, ya fuera hablar, jugar o sólo estar en silencio. Volvía a la realidad y se reprochaba por seguir pensando aquellas cosas cuando sabía que jamás pasarían, no lo harían por una simple razón: Kuroko no estaba enamorado de él.
¿Entonces por qué?
¿Era verdad?
¿En verdad Kuroko… en ese momento…
No. No podía ser verdad… y aún así lo era. Tenía los ojos muy abiertos, estaba completamente congelado y su mente estaba hecha un caos por más que trataba de ordenar sus pensamientos y de encontrarle sentido a lo que sucedía.
Hacia unos momentos los dos estaban sentados en el sofá y Kuroko había comenzado a hablar de lo que había sucedido ese día, ambos habían hablado y antes de poder reaccionar Kuroko simplemente…
Era imposible, no podía creerlo y aún así… sentía los cálidos brazos del menor alrededor de su cuello apenas haciendo fuerza y sus labios presionados levemente sobre los suyos. El peliazul soltaba muy suaves sollozos aún sin separar sus labios, y Kagami podía sentir el ligero sabor salado de sus lágrimas en sus labios. En verdad nunca hubiera creído que una situación como esa pasaría, tantas veces que se había contenido para no besar al otro chico y aún así… ¿Por qué sentía que reconocía ese tacto? Aún sorprendido no pudo evitar sentir eso… Él nunca había besado a Kuroko pero juraría conocer esa sensación suave y cálida... incluso el sabor salado le parecía conocido.
Además de esa sensación de reconocer el tacto, su cabeza no podía pensar en nada más. Ante sus ojos desmesuradamente abiertos veía aquel rostro tranquilo y sin inmutarse. La presión de sus labios no incrementaba o disminuía, simplemente estaba ahí, aunque en cierto momento la suave presión que sintió fue la de las manos de Kuroko sujetando la parte de atrás de su playera, enviando un choque por toda su espalda y al mismo tiempo inundando su mente el pensamiento de que Kuroko era consciente de lo que sucedía… hasta que segundos después pudo ver que ese semblante apacible comenzaba a cambiar, Kuroko apretaba los ojos mientras el rojo en su rostro incrementaba, evidenciando completamente que YA era consciente de lo que había hecho… lo cual significaba que en realidad no había querido hacerlo y ahora no sabía cómo actuar.
Un nerviosismo como jamás lo había sentido recorrió su cuerpo como un relámpago. No podían quedarse así nada más, debía hacer algo. Así que apretó los ojos y sujetó los brazos de Kuroko.
.
¿Qué… ¿Cómo- ¿Qué era todo eso? ¿Cómo rayos estaba pasando eso? Kuroko apretó los ojos sin hacer nada más, sintiendo su rostro comenzando a arder. No sabía cómo había sucedido, ni qué había estado pensando para hacer eso, y ahora que estaba en sus cinco sentidos…
-#sdf$asdfkn%csdf%Isdlkfkg&#"fmikoeoisln&$?%
¿Qué estaba haciendo? ¡¿QUÉ RAYOS ESTABA HACIENDO?! No podía mover ni siquiera un músculo, incluso había comenzado a contener la respiración. No sabía qué hacer, su mente estaba hecha un desastre y no podía tener un solo pensamiento coherente, su corazón latía con tal fuerza que sentía que iba a explotar en cualquier momento.
¿En qué momento había pasado? ¿POR QUÉ había hecho eso? Lo único que recordaba después de que Kagami lo abrazara era que había vuelto a sentir sus latidos y que de una forma muy extraña había sentido que sincronizaban con los suyos, esa sensación llenó todo su cuerpo haciéndolo sentir como si una energía recorriera cada centímetro de su piel y antes de darse cuenta se encontraba presionando sus labios con los del más alto.
Pero ahora lo que sentía era la vergüenza teñir su rostro de un fuerte color rojo, ni siquiera quería abrir los ojos y ver la expresión de Kagami. Era claro que estaba sorprendido, podía sentir su cuerpo tenso y eso sólo lo dejaba mucho más nervioso y sin saber qué hacer. Apretaba con fuerza la parte de atrás de la playera de su compañero siendo demasiado consciente de la presión que ejercía sobre los labios del otro, tratando de no mover ni un músculo. ¡¿Cómo rayos saldría de esto?!
-¡!
Un choque recorrió todo su cuerpo cuando sintió que Kagami sujetaba sus brazos y correspondía a su beso. Olvidando todo lo que había estado pensando abrió los ojos de golpe y un segundo después Kagami se separó con los ojos cerrados y sonriendo.
-Gracias Kuroko, no sabía que conocías eso
Kuroko parpadeó confundido tratando de ordenar todo lo que sucedía pero aún sin poder salir del shock.
-¿Q-q-que-
-Esa forma de agradecimiento sólo la había visto en América así que me sorprendí un poco…
Kuroko se sobresaltó y notando que aún tenía sus bazos alrededor de él los quitó rápidamente sintiéndose a punto de explotar, y evitando la mirada del pelirrojo.
-¡S-sí! ¡Yo- yo lo sabía! ¡L-lo vi y pensé- no-
Sintió como Kagami se levantaba del sofá
-Bueno, prepararé la comida ahora, ¿Quieres algo en especial?
-¡N-no! ¡Lo que sea! ¡Yo ―se levantó del sofá con las piernas hechas gelatina y casi cayendo al piso― ¡Yo debo ir al baño!
Ni un segundo más tardó en dar la vuelta y chocar con el mismo sillón al tratar de huir, se enderezó rápidamente y viendo nerviosamente de reojo a Kagami en el área de la cocina corrió hacia el baño. Entró rápidamente y cerró la puerta, para después recargarse en ella con los ojos muy abiertos y con la respiración agitada. Lentamente alzó su brazo y rozó sus labios con sus dedos.
.
Kagami escuchó la puerta del baño prácticamente azotarse y un segundo después soltó lo que tenía en las manos y se recargó en la barra con los ojos muy abiertos y el rostro comenzando a teñirse de rojo. Se cubrió la boca aún con su otra mano deteniéndose de la barra. Su corazón palpitaba como loco y no tenía idea de cómo era que había podido fingir de esa manera que ese beso había sido una muestra de agradecimiento.
-…...…¡¿AMÉRICA?!
Se dejó caer de rodillas sin soltar la barra y cubriéndose el rostro con una mano, sintiendo que perdía la cabeza. Era TAN obvio que había dicho una tontería sólo para poder salir de esa situación. Sabía que ambos iban a perder la cordura si no hacían algo y lo único que cruzó su mente fue aquello pero ahora sentía que era demasiado tonto. ¿Una forma de agradecimiento de América? ¡¿En serio?! No podía sentirse más patético, se sentía como un completo idiota… ¡Además no había sido necesario que él besara a Kuroko! Si iba a decir algo tan tonto como eso bien podría haberse separado de Kuroko sin besarlo antes… aunque también estaba el hecho de que si iba a decir esa tontería no perdía nada besándolo.
Se ruborizó más presionando más su mano contra su rostro e inclinándose hacia la barra. ¡¿Qué estaba haciendo?! ¡No era el momento de estar pensando que debía aprovechar la situación para besar al otro chico! ¡Tenía otro problema que resolver! ¿Qué le iba a decir ahora? Había mil formas de haber reaccionado, ¿y eso había hecho? Era lo que menos le dejaba alternativas para actuar, podría haber dicho algo completamente diferente y menos patético... Aunque el que Kuroko le hubiera seguido el juego le confirmaba que el chico no lo había…. besado a propósito y que tampoco tenía ni la más mínima idea de qué hacer… Él mismo… sólo no sabía cómo iba a verlo a la cara y actuar normal cuando saliera del baño.
¿Qué debería decirle? ¿Debería hacer como si nada hubiera pasado y continuar con la tonta excusa de América? No, no podía hacer eso. Si lo hacía volvería a pasar como antes, las cosas y las dudas de ambos se acumularían y volverían a ponerlos en una situación como la de hacía unas horas… Sin importar cómo, debían hablar de esto… Aunque su corazón quisiera tomar ese acto como algo verdadero, como algo real… contenía todos sus pensamientos para no hacerse ilusiones de nada.
Bajó su mano de la barra y se cubrió el rostro con ambas manos aún agachado. ¿Por qué estaba pasando todo esto? Ahora que sólo estaba convencido de que no pasaría nada más que una amistad entre ellos lo único que había querido arreglar las cosas con Kuroko para no perder su amistad… pero ahora esto… volvía a ponerlo en aquel predicamento con mucha más fuerza. No podía evitarlo, en verdad quería estar con Kuroko… sus sentimientos por él habían comenzado a aumentar de forma incontrolable desde el momento en el que le había abierto las puertas de su apartamento, sin importar que cada día que pasaba era un constante recordatorio de que Kuroko tenía sentimientos por otra persona. Sus esperanzas habían disminuido… pero sus sentimientos habían hecho lo contrario… ¿Por qué?... Era como si no dejara de torturarse… ¿Qué es lo que debía hacer?
.
-¡¿Quevoyahacerquévoyahacerquévoyahacerquévoyahacer?!
Kuroko estaba encogido de cuclillas tomándose la cabeza. Era claro que aquella excusa de América era sólo eso, una excusa, y aunque agradecía infinitamente que Kagami lo hubiera dicho, eso significaba que el pelirrojo sabía que ese beso no había sido cualquier cosa. Entonces no podía simplemente salir del baño y actuar como si nada… ¿o sí?
Sacudió con fuerza la cabeza, si había hecho algo como eso al menos le debía una explicación al pobre chico. ¿Por qué rayos lo había besado? ¡Kagami tenía a alguien que le gustaba!… Se ruborizó y volvió a negar bruscamente sin soltar su cabeza ¡No! ¡Ese no era el punto! ¡¿En qué rayos estaba pensando?!...
-… ―bajó sus manos de su cabeza mirando al vacío
¿En qué… estaba pensando?...
Tomó su mano derecha con la otra y la sostuvo cerca de su pecho, sin dejar de ser consciente de la rapidez y la fuerza con la que palpitaba su corazón. Algo andaba mal con él… algo pasaba desde hace algunos días y aunque trataba de ignorarlo ya era imposible seguirlo haciendo. Era consciente que desde el momento en el que Kagami le había dicho que había alguien a quien quería... una persona que al parecer le gustaba mucho...desde ese momento y por más que le avergonzara admitirlo o siquiera pensarlo con palabras en su mente... no podía dejar de preguntarse cómo sería... Es decir, si agradecía con toda su alma tener a alguien como Kagami de amigo… como sería… si él fuera-
Apretó los ojos y tomándose la cabeza negó con fuerza para alejar esos pensamientos. NO podía estar pensando eso, simplemente no podía… no después de todo lo que Kagami había hecho por él. No ahora que estaba sufriendo por una persona a la que en verdad quería…
Se cubrió el rostro con sus puños y se mordió los labios agachando la cabeza. ¿Por qué? Su cabeza estaba pensando cosas en las que no debería… En lugar de preocuparse por el verdadero problema su mente no dejaba de pensar en otras cosas… No tenía ningún sentido que estuviera pensando eso… Porque a él… la persona que le gustaba era…
Apretó con más fuerza los puños sin separarlos de su rostro, abriendo levemente sus labios dejando salir leves respiros. Se encogió más mientras sentía como si lo hubieran golpeado en el pecho, dejándolo sin respiración…
-Aomine-kun…
Aomine… A él… a él le gustaba Aomine… No importaba si él lo había rechazado, sus sentimientos no habían cambiado… Entonces, ¿por qué? ¿Por qué tenía esa clase de pensamientos? Si lo que decía Kagami era cierto… Entonces él tenía una oportunidad de empezar una relación con Aomine ¿Por qué estaba tratando de ignorar eso? Era como si se hubiera rendido, como… si se aprovechara de la amabilidad de Kagami… para hacerse sentir mejor él mismo…
Agachó la cabeza ante ese pensamiento. Era un inmaduro… Tenía la oportunidad, Kagami le había dicho que tenía esa oportunidad de comenzar algo con Aomine… ¿Qué acaso estaba montando una escena por lo que Aomine le había hecho? ¿Por hacerlo a un lado de esa forma? Era como si quisiera ponerlo celoso.
-¡!
Se sobresaltó sin alzar la mirada, sintiendo una fuerte punzada en el pecho.
-¿Q-qué?...
¿Poner… celoso a Aomine? ¿Era eso?
Negó con fuerza conteniendo las lágrimas que querían comenzar a acumularse en sus ojos cerrados. No, no podía ser eso… ¿cierto? ¿Aprovecharse de esa forma tan cruel de la amabilidad de Kagami? No era posible que hiciera eso inconscientemente. No podía ser eso...
-entonces… ―abrió los ojos― ¿qué es?
.
...
.
Kasamatsu se quedó mirando como Kise se limpiaba las lágrimas con los pañuelos desechables que le había dado. Llevaban un buen rato en ese lugar y Kise había pasado de tristeza a enfado, a frustración, a desconsuelo, a resignación, a irritación, a ira y finalmente a tristeza una vez más. Todo acompañado de cientos de canciones que en la mayoría de las ocasiones terminaba cambiando cuando no llevaban más de un minuto, además de que en otras cuantas no podía siquiera cantar por estar llorando y maldiciendo. Aunque fuera difícil de creer, no se había sorprendido de verlo así. Simplemente le confirmó la cantidad de emociones que ese chico había estado guardando todo ese tiempo. No sabía cómo no había explotado al estar soportando tanto.
Apartó sus pensamientos por un momento al ver a Kise buscando más pañuelos desechables, se giró y buscó en su mochila, para después sacar otro pequeño paquete de pañuelos.
-Oe
Kise se sobresaltó un poco y volteó a verlo. Kasamatsu le extendió los pañuelos sin decir nada más. Kise lo miró unos segundos y después bajó la mirada tomando el paquete.
-Gracias…
Kasamatsu no dijo nada, cerró su mochila y la dejó a un lado.
-Lo siento
-¿?
Volteó a ver al rubio, para encontrárselo con la cabeza agachada y apretando sus rodillas.
-¿Lo siento?... ¿Por qué?
-Yo… es… por mostrar tantos… lados… supongo
Kasamatsu sonrió un poco y se recargó en el sofá girando uno de los micrófonos en su mano.
-No tienes que disculparte. En realidad fue bastante entretenido
Kise alzó rápidamente la mirada avergonzado.
-¡¿Qué?!
-Sí, sobretodo esa parte en la que empezaste a maldecir y a llamar a ese chico "malnacido infeliz" y "ganguro imbécil"
Kise se ruborizó y se cubrió el rostro negando fuertemente con la cabeza
-¡Estaba enfadado! ¡No lo dije en serio! ―se encogió― ¡AHHHHH! ¡Senpai! ¡No puedo creer que me hayas escuchado decir todo eso! ¡No me creas! ¡No-
-¿De qué estás hablando? Por la situación me sorprende que no hayas utilizado una que otra palabra
Kise no se movió por unos segundos. No pasó mucho para que se enderezara sin alzar la mirada y con los puños sobre sus piernas.
-D-de todas formas no debería haber dicho todo eso…
-Error, estás en el lugar y la situación perfecta para decir todo eso… ―suspiró― No porque lo quieras significa que no puedas enfadarte con él, es todo lo contrario. Si por mi fuera le habría dicho todo a la cara pero supongo que eso no es tu estilo.
-Pero-
-Intencionalmente o no, te hizo daño. Cualquiera estaría enfadado
-¿Aún después de lo que yo hice?
Kasamatsu se quedó mirándolo. Entre el llanto y los gritos, Kise le había contado prácticamente toda la historia. Suspiró y se inclinó hacia enfrente sin dejar de mirarlo.
-Oe, mírame
Kise no hizo nada, un par de segundos después alzó la mirada y fijó su vista en el otro chico. Kasamatsu esperó un momento, para después hablar con seriedad.
-Estuvo mal… no puedo decirte lo contrario
Kise se sobresaltó un poco y evitó rápidamente su mirada, pero sintió la mano del chico tomar su muñeca, haciéndolo voltear otra vez.
-Estuvo mal, pero se lo dijiste. Sabías que se enfadaría y te culparía, y aún así lo hiciste. Incluso le dijiste dónde estaba ese chico. No le reclamaste absolutamente nada, aunque estabas en todo tu derecho de hacerlo. Él también estuvo mal… no tienes por qué sentir que tú tienes toda la culpa. NO LA TIENES, ¿está bien?...
-Senpai…
-Sí, quizás actuaste de manera irrazonable, compulsiva, insensata, impertinente y bastante pesada en realidad.
-S-senpai-
Kasamatsu sonrió y tomó la mano de Kise apretándola un poco.
-Pero todos lo hemos hecho, así que no te sientas tan especial por haber hecho un par de cosas descabelladas, ¿está bien?
Kise se quedó mirando al chico, segundos después soltó una risita y bajó un poco la mirada.
-Mhm…
Kasamatsu se quedó mirándolo, notando como sus facciones se relajaban y cómo la sonrisa en sus labios no era una de esas que había visto en días anteriores. Sonrió un poco y después de soltar la mano de Kise tomó el inventario con las canciones, pasando las hojas fluidamente.
-Bueno, llegados a este punto
Kise volteó a verlo un poco confundido
-Me parece que "Vete al infierno" queda perfecta, ¿no?
Kise se sorprendió, pero después de unos segundos apretó un poco los labios evitando una sonrisa.
-O quizás "Ni estás tan bueno"
El rubio no pudo evitar la risa y se cubrió un poco la boca mientras Kasamatsu seguía "buscando" esas canciones. No sabía qué lo había llevado a pensar que no podía hablar de la situación con nadie. Ahora se sentía un poco mal porque claramente Kasamatsu había esperado esas dos semanas a que por fin se abriera con él.
-¿Y? ¿Cuál-
Una melodía que no provenía de los altavoces comenzó a sonar. Kasamatsu dejó a un lado el inventario y sacó su celular de su mochila. Kise lo observó detenidamente y vio una pequeña expresión de sorpresa cuando fijó su vista en la pantalla.
-Maldición, ¡olvidé la estúpida reunión!
-Está bien
Kasamatsu alzó la mirada, Kise lo veía sonriendo con sinceridad.
-Está bien senpai. No tienes que quedarte aquí
-Pero-
-Me quedaré otro rato y después iré a casa… Así que no tienes que preocuparte.
Kasamatsu lo miró por un par de segundos. No quería dejar a Kise sólo pero en verdad tenía que ir a esa reunión y además le parecía que Kise se encontraba mucho mejor… y por su mirada incluso parecía querer estar sólo.
Después de un momento guardó su celular y tomó su mochila.
-Está bien, pero si algo pasa llámame y vendré, incluso si es para volver a maldecir
Kise soltó una risita
-Lo haré
Kasamatsu se levantó y se puso su mochila al hombro.
-Es en serio, si no lo haces terminaré enterándome y me enfadaré, así que te conviene que seas tú el que llame. Hoy voy a ser tu madre y tu padre, así que avísame cuando salgas de aquí y cuando llegues a tu casa, también si vas a otro lado, ¿está bien?
-¿Qué?
Kasamatsu se cruzó de brazos, mirando la cara de confusión de Kise.
-No me iré si no me dices que lo harás
Kise se sorprendió aún más, salió un poco de su shock y asintió dudosamente.
-S-sí… lo haré
-Bien ―presionó algunas teclas en el teléfono― nos vemos en la escuela SIN FALTA
-M-mhm…
Kasamatsu salió del cuarto con el teléfono en su oído y comenzando a hablar. Al cerrar la puerta Kise no hizo nada. En verdad estaba muy sorprendido por la actitud de Kasamatsu. Nunca habría creído que ese chico fuera tan… afectuoso, menos por las formas en las que solía patearlo y golpearlo.
Por supuesto que desde el inicio había podido ver que Kasamatsu era una persona especial. Lo había hecho reconsiderar su actitud al llegar al equipo de básquet y ahora lo había ayudado a desahogarse. Aunque no lo pareciera siempre estaba al pendiente no sólo de él, de todo el equipo. Podía ser algo violento pero en realidad se preocupaba mucho por todos y debido a eso él mismo le tenía un cariño especial… y justamente por eso no dejaba de reprocharse por no haber confiado en él. Kasamatsu era la persona que necesitaba para poder atravesar todo eso… porque solo jamás habría podido hacerlo… Nunca habría creído que podría ser de esa forma… ser completamente él con alguien que no fuera Aomine o el equipo de Teiko.
Una leve sonrisa apareció en sus labios, extendió su mano y tomó el inventario. Pasó las hojas sin buscar ninguna canción en especial. La puerta abriéndose lo hizo voltear creyendo que el otro chico había regresado, pero vió a uno de los trabajadores asomarse con una bandeja.
-Disculpe, traigo un pedido
-¿? No, yo no-
-Ah, su amigo lo encargó en la recepción. Nos pidió traérselo y encargarnos de lo que fuera que necesitara.
-¿Eh?
El trabajador dejó la bandeja en la mesa que había al centro y después de inclinarse un poco salió del cuarto. Kise observó la bandeja en la mesa y vio ese vaso de agua junto con un plato con algunos dulces de mochi y al lado una pequeña caja por si quería llevárselos. Se dio cuenta de que había una pequeña hoja de papel así que la tomó y la leyó.
"Hidrátate, mañana tienes una sesión de fotos para un artículo que se llama 'si no apareces en la práctica te mataré'"
-…
Kise se rio al leer la nota. La dejó a un lado y se tomó el vaso de agua. Si no lo hacía era seguro que Kasamatsu se enteraría e iría a su casa a patearlo. Dejó el vaso de agua y dejó el inventario a un lado. Aún no tenía ganas de ir a su casa pero tampoco quería preocupar al otro chico.
Tomó sus cosas y guardó la nota que Kasamatsu le había dejado, metió los dulces en la caja y después de cerciorarse de que no olvidaba nada salió del cuarto y se dirigió al frente buscando su cartera en su mochila.
-¿?
Se detuvo justo en frente del mostrador sin dejar de buscar entre todas las cosas que tenía dentro, entendiendo en ese momento el que Aomine siempre le reclamara por tantas cosas que guardaba ahí. Empezó a sacar nerviosamente lo que llevaba, poniéndolo en el mostrador ante una dependienta confundida, viendo como el mostrador comenzaba a llenarse de varias cosas, entre ellas un par de libretas, dos libros pequeños, plumas, marcadores, su celular, el cargador, sus llaves, el reproductor de música, sus audífonos, algunos productos para el cabello, un peine, dulces, su identificación de estudiante, una pequeña botella vacía, unas gafas obscuras… En ese momento la chica se apresuró a hablar antes de que el mostrador quedara completamente inundado ya que no parecía que Kise fuera a parar pronto.
-¿P-pasa algo? Si no encuentra alguna de sus pertenencias puede regresar a buscar en la habitación si gusta…
-N-no, yo revisé antes de salir, pero mi cartera-
-¡Ah!
Kise volteó a ver a la chica, quien abrió uno de los cajones a un lado y sacó una libreta, pasando las hojas.
-Usted vino con ese chico de cabello negro con el uniforme de gimnasia, ¿cierto?
-¿Eh?... sí…
-La persona que los atendió ya terminó su turno pero me informaron de la situación… uhm… ―miró la libreta y empezó a leer― Kasamatsu-san quisiera decirle que tomó su cartera y que no se moleste en ir a buscarlo ya que sólo se la entregará después de la práctica a la que claramente tiene que asistir― alzó la mirada― fue el mensaje que dejó
-P-pero entonces cómo pagaré…
-Ah, dejó pagadas las horas y algunas extras, además dejó más dinero por si quería pedir otra cosa.
Sacó del mismo cajón un sobre algo abultado.
-Si está a punto de irse esto es lo que sobra… Al parecer mi compañero se resistió a que dejara tanto dinero pero su amigo quería que usted pasara el tiempo que quisiera aquí y que pudiera pedir lo que quisiera.
Kise tomó el sobre confundido. No entendía como Kasamatsu hacía todas esas cosas por él… En verdad lo hacía sentirse menos solo. Una sonrisa apareció en sus labios. Definitivamente no quería preocupar al chico, así que iría inmediatamente a su casa e iría a la práctica el día siguiente. Guardó el sobre cuidadosamente y después volvió a meter todas sus cosas a la mochila. Le dirigió una sonrisa a la chica y se inclinó levemente.
-Muchas gracias por todo
-Al contrario, muchas gracias por usar nuestro servicio, esperamos que vuelvan pronto.
Kise se dirigió a la salida, pasando por un pasillo con varias puertas cerradas y música emanando de ellas. Una de las puertas se abrió y algunas chicas salieron riendo, al verlo se sorprendieron y pasaron a su lado rápidamente soltando risitas y algunos gritos de emoción. Kise volteó y vio por la puerta que había quedado abierta sin poder evitarlo. En ese momento una chica y un chico cantaban con un micrófono mientras los demás los "animaban". Escuchó la melodía de la canción y por simple curiosidad se quedó un par de segundos para ver a aquellos chicos y chicas tan entretenidos. La chica trataba de sacar las palabras de su boca pero el rojo de su rostro le mostraba que estaba completamente avergonzada… y el chico no se quedaba atrás.
-M-mi corazón se vuelve tan cálido… Sólo porque… tú estás a mi alrededor.
-Sólo- sólo tengo un deseo… ¿P-puedo seguir a-a-amándote de esta m-manera?
-¡Gyaah! ¡Natsuki-chan!
-¡Hiro-kun! ¡Ya cásense!
-¡C-cállense! ¡Ustedes me obligaron!
Kise sonrió ligeramente, podría jurar que el salón entero estaba en ese cuarto y que el chico y la chica eran la típica pareja que todos sabían que se gustaban pero no se decían nada.
-… ―bajó un poco la mirada
-¡Oe! ¡Tienen que seguir la canción!
-¡Síguela tú!
-¡Aburrido! ¡Dame eso!
Kise alzó la mirada para ver a una de las chicas tomar el teléfono mientras su amiga huía a esconderse entre las demás y el chico trataba de parecer normal mientras se sentaba. Volvió a sonreír y estuvo a punto de retomar su camino cuando escuchó a la otra chica cantar.
-Sé que desde hace mucho tiempo tienes a alguien preciado para ti
Fijó su mirada en la pantalla que mostraba la letra, mientras la chica seguía atentamente el ritmo.
-…lo sé porque es evidente por tu sonrisa… Es cierto que pasé algunas noches sintiéndome tan triste… ―puso su mano en su pecho― ¡TAN triste! ¡Y sintiendo una presión en el pecho! ¡Si sólo-
-¡Exageraaada!
En ese momento un cojín golpeó a la chica, que inmediatamente volteó quejándose alzando los brazos mientras los demás se reían y huían de ella.
Se pasaron un buen rato así pero Kise no los miraba a ellos. Su mirada seguía fija en la pantalla leyendo la letra de aquella canción.
"Si sólo pienso en ti, mi corazón tiene un significado para vivir. No espero nada especial de ti. ¿Sólo puedo seguir amándote por siempre de esta manera?"
-¡Gya!
Kise se sobresaltó un poco y volteó, una de las chicas del cuarto lo había visto, haciendo que todos voltearan y claramente lo reconocieran. Rápidamente se inclinó en señal de disculpa y salió de ahí antes de que se armara un escándalo del cual no pudiera salir con vida (o con toda su ropa). Siendo tantas chicas no esperaría nada menos que eso. Además seguramente aún se notaba todo el llanto en su rostro y no quería que se empezaran a esparcir rumores.
Después de caminar por varias cuadras suspiró recargándose en una pared. Sacó su celular y vio que no pasaban de las 6:30. No había mucha gente en las calles, y a pesar de que aún no era tan tarde ya empezaba a oscurecer y las nubes comenzaban a acumularse en el cielo. Quizás llovería esa noche pero probablemente llegaría a su casa en no más de treinta minutos así que no debía preocuparse tanto si llovería o no. Comenzó a escribirle un mensaje a Kasamatsu avisándole que regresaría a casa, sin poder dejar de recordar la balada que acababa de escuchar. En verdad esas canciones no dejaban de perseguirlo desde que se había separado de Aomine. Incluso había tenido que borrar las que tenía en su reproductor después de que estuvo a punto de soltarse a llorar en medio del tren camino a la escuela.
Al terminar de escribir el mensaje lo envió con un suspiro. Bajó su mano y recargó su cabeza en la pared sin hacer nada por un par de segundos.
-… No espero… nada especial de ti…
Se mordió un poco los labios y bajó la mirada, dándose cuenta de algo que había estado rondando su cabeza inconscientemente. Después de separarse de Aomine… de forma consciente había creído que el siguiente paso era olvidarlo todo, sus sentimientos, su relación, incluso su amistad… ¿pero cómo podría hacerlo? No QUERÍA hacerlo. En realidad había estado pensando de una forma bastante extraña… Pensaba que si Aomine lo amaba entonces claramente él mismo lo seguiría amando… pero en su forma de pensar eso implicaba que si Aomine no podía amarlo entonces él tampoco podía hacerlo… Se había estado forzando a tratar de olvidar lo que sentía por Aomine cuando no tenía por qué hacerlo… inconscientemente esa era la forma de actuar que había tomado. Pero si Aomine no lo amaba a él… eso no "debía" cambiar de un momento a otro lo que sentía él. Quizás no lo haría jamás y no debía forzarse de esa manera…
Al pensar en eso sintió como si un peso se quitara de su pecho. Por supuesto que quisiera que Aomine lo amara a él, pero el saber que él mismo no debía tratar de desaparecer sus sentimientos… era un alivio… Claro que sería difícil vivir con ellos… pero era mejor que pretender que no sentía nada. Hacer eso sólo lo haría sentir peor y sabía que sería obvio que se encontraba mal, lo cual les causaría problemas a los demás también…
Se sobresaltó al escuchar su teléfono, contestó rápidamente sin ver el número o la imagen de contacto.
-¿S-sí?
No escuchó nada del otro lado de la línea, bajó un poco el celular confundido y miró la pantalla.
-¡!
Su corazón se detuvo en un instante y sus piernas temblaron de tal forma que tuvo que dejarse caer en el piso recargándose en la pared. No despegó la vista de la pantalla sintiendo que le faltaba la respiración.
-A-Aominecchi…
.
...
.
6:30 pm
Kagami alzó su brazo por milésima vez para tocar la puerta del baño, para segundos después volver a bajarlo y hacerse para atrás tomándose la nuca apretando los ojos y maldiciendo para sus adentros. Kuroko llevaba casi dos horas encerrado en el baño sin dar señales de vida, sabía que no había pasado nada grave porque si no Nigou estaría tratando de entrar, pero simplemente estaba muy cómodo acostado en el sofá.
-Ugh… ¿Qué hago?...
De las casi dos horas que llevaba Kuroko adentro, la mitad había estado tratando de tocar la puerta, pero justo antes de que pudiera hacerlo se sentía completamente nervioso y se detenía. Sabía que en algún momento Kuroko debía salir y había pensado en mil escenarios de lo que podría pasar, pero al final era consciente de que no iba a saber qué hacer.
-…
Volvió a ver la puerta, le avergonzaba un poco, pero de entre los mil escenarios la mitad de ellos eran cosas cursis y vergonzosas. Claro que también había pensado en lo peor pero se había dejado llevar con los pensamientos cursis. Soltó una risita.
-Sí, como si fuera a pasar algo de eso…
Suspiró y pasó su brazo detrás de su cabeza. Aún no podía aceptar del todo lo que había pasado. Por un momento en realidad había sentido que sólo lo había imaginado pero el tacto de los labios del menor en los suyos lo hacía darse cuenta que en verdad había pasado. ¿Por qué? No lo sabía, pero era cierto… Kuroko lo había besado. A él. A Kagami Taiga, no a Aomine ni a nadie más.
No pudo evitar sonrojarse, cerró los ojos y revolvió su cabello con su mano tratando de quitar todos los pensamientos vergonzosos de su mente. Era muy raro pensar en todo eso y aun así la ligera sensación de alegría no se iba de su pecho. Sabía que no debía dejarse llevar, sabía que no podía hacerse ilusiones… pero había soñado con ese momento tanto tiempo… Quizás ahora Kuroko se arrepentía pero eso no quitaba que lo hubiera hecho. Claro que después podría deprimirse por cualquiera que fuera la razón de Kuroko de haberlo hecho pero... ¡Lo había besado!
-¡Gah! ―se cubrió el rostro― ¡Basta! ¡Deja de pensar en esas cosas!
Recordaba que horas antes había pensado que por ese día Kuroko no sería de ese chico, pero jamás habría imaginado que llegarían a tanto… Vaya, que si lo hubiera sabido tampoco habría tratado de evitarlo pero era mucho más complicado de lo que hubiera creído. En su mundo perfecto Kuroko lo abrazaría y le diría que lo quería a él, y entonces serían pareja y serían felices para siempre, el fin. Pero esto era completamente diferente. Kuroko tenía a ese… sujeto acaparando su corazón y por más que quisiera era muy poco probable que ahora tuviera sentimientos por él. El peliceleste llevaba dos semanas en su apartamento después de aquel "rechazo"… y pensándolo racionalmente y sin nubes rosas a su alrededor, sería comprensible que Kuroko hiciera eso. Simplemente había encontrado a una persona con la que desahogarse y hablar, sintiéndose cómodo a pesar de lo que había sucedido ese día, de forma que en aquel momento simplemente se había dejado llevar.
Suspiró haciendo su cabeza hacia atrás. Sí, podía ser exactamente eso, y también podía ser que Kuroko no volviera a hablarle, o podría salir inmediatamente del apartamento, arrojarle algo, hacer como que nada pasó, cambiarse de país y muchas otras cosas… Había pensado en todo y aunque no estaba listo debía hacerlo, era hora de hacerlo. Respiró hondo y alzó su brazo dispuesto a tocar.
-¡!
Antes de poder hacerlo la puerta se abrió. Los dos chicos se sobresaltaron al verse. Kagami bajó rápidamente la mano mirando sorprendido a Kuroko, ruborizándose en un tiempo récord. Kagami separó sus labios para hablar pero en ese mismo instante Kuroko azotó la puerta cerrándola.
-…
Bien, al ver a Kuroko se había dado cuenta que él mismo en serio, en serio, en serio… no estaba nada listo, pero al parecer Kuroko tampoco. Sus mejillas ruborizadas en sólo un segundo y sus ojos azules abiertos en una clara expresión de sorpresa…
Se agachó bruscamente cubriéndose el rostro y sintiéndose a punto de morir. Trató de controlarse sin pensar en nada indecente y de hablar lo más tranquilamente que pudiera.
-K-Kuroko, la comida está lista…
-¡S-s-sí!, yo- s-sólo… ¡v-voy en un momento!
-B-bien
Ninguno dijo nada más, pudiendo ambos sentir todo el nerviosismo y la vergüenza.
-T-te esperaré allá
Kagami se levantó y fue hacia a la cocina con la mente en blanco y sus manos temblando. Al llegar notó que ni siquiera respiraba, se recargó en la barra soltando un gran suspiro y poniendo su mano en su pecho, sintiendo la rapidez con la que latía su corazón.
-Demonios… No… no puedo hacer esto…
.
Kuroko no quitaba sus manos temblorosas de la puerta con los ojos muy abiertos y el corazón palpitándole en la garganta. Todo el tiempo que llevaba ahí adentro había reunido todo el coraje para abrir la puerta pero no esperaba ver… a ese chico ahí.
Sintió un fuerte latido originándose en su pecho y recorriendo todo su cuerpo al recordar la imagen del pelirrojo frente a la puerta. Apretó los ojos y se agachó rápidamente sentándose en sus rodillas sin separar sus manos cerradas de la puerta. No podía controlar su respiración, separaba sus labios y dejaba salir suspiros como si hubiera corrido por un rato. Su cabeza daba vueltas y sentía que si abría los ojos el mareo lo derribaría. ¿Qué era todo eso? Había podido calmarse un poco pero ahora era peor, después de ver a Kagami ni siquiera podía levantarse o respirar… ¿Qué estaba pasando con él?... ¿Qué rayos estaba pasando con él?
.
.::.
Ahí está! ;w; Cha cháaaan! TwT siento mucho que vuelvan a ser cortos D: pero si no tardaría más en acutalizar y me choca andar tardando tanto x'D Espero que les haya gustado... o algo QwQ! y en cuanto a la otra canción que usé es la de Days de Ayumi Hamasaki por si gustan escucharla TwT
Por cierto! Muchas gracias a todos los que comentaron y leyeron! Muchísimas gracias! EN verdad espero espero espero espero esperooooo poder actualizar antes T.T haré lo que pueda porque no estoy segura de cómo seguir con Kuroko y Kagami, pero no me debrayaré tanto ;w; Nos leemos!
