Wuuuuu, casi un mes otra vez, pero heme aquí xD actualizando este bello domingo por la tarde
XIV
"Lejos de ti"
Kuroko apretó los ojos y segundos después los abrió lentamente parpadeando varias veces, giró un poco su cuerpo y dirigió su mirada hacia el reloj junto a la ventana. Después de un momento pudo distinguir los números y sobresaltado se dio cuenta de que pasaban de las 11 de la mañana. Se enderezó rápidamente y miró alrededor, aunque estaba un poco desorientado al principio poco a poco comenzó a recuperar sus memorias del día anterior.
-…
Se tiró bruscamente en la cama escondiendo su rostro ruborizado en la almohada. No podía mantener la cordura al pensar en lo que había hecho. Aún tenía que enfrentar a Kagami, la noche anterior lo había escuchado salir del apartamento así que él, valientemente, se había apresurado a regresar a la habitación a fingir que dormía. Se había quedado escuchando atentamente a los ruidos procedentes de la puerta, no sabía cuánto tiempo había pasado antes de que escuchara que ésta se abría. Inmediatamente había apretado los ojos y se había ocultado debajo de las cobijas, dispuesto a fingir estar dormido si Kagami entraba a la habitación. Para su suerte los pasos del chico se dirigieron a la sala, porque si hubiera entrado y lo hubiera visto escondido de esa forma no habría creído que estaba dormido porque esa era la PEOR manera de fingir estarlo y habría sido mucho más vergonzoso.
Alzó un poco la mirada aún apretando la almohada con sus manos. ¿Qué iba a hacer ahora? No podía estar escondiéndose de Kagami todo el tiempo. Tenía que explicarle lo que había pasado… pero, ¿cómo iba a hacer eso?
Se sobresaltó un poco al escuchar pequeños rasguños en la puerta, se enderezó lentamente y la miró por un par de segundos, para después levantarse y abrir cautelosamente. Inmediatamente Nigou entró a la habitación moviendo la cola. Kuroko suspiró aliviado y se agachó para acariciarlo.
-¿Te quedaste afuera?... Lo sien-¿?
Dejó de acariciarlo por un par de segundos, recordando claramente que Nigou había entrado con él la noche anterior… ¿Entonces qué hacía afuera?
Se enderezó y se asomó lentamente al pasillo, miró a los lados y al ver hacia la puerta se dio cuenta de que los zapatos deportivos de Kagami no estaban. Salió de la habitación extrañado y se dirigió a la sala. Al estar ahí pudo ver que todo estaba recogido, las cobijas del sofá dobladas y todas las cosas que habían comprado el día anterior se encontraban en sus respectivos lugares. Cuando dirigió su mirada a la zona de la cocina pudo ver en la barra una bandeja con algunos platos y un vaso tapados con plástico. Se acercó, notando a un lado de éstos una pequeña hoja de papel con la escritura de Kagami en ella.
"Kuroko, salí un rato a las canchas. Desayuna algo, ayer no comiste nada. Sólo tienes que poner la comida 30 segundos en el microondas. Si necesitas cualquier cosa llámame."
Kagami T.
Kuroko sonrió un poco. Después de aquél día en el que no había visto a Kagami, encontrar una nota suya era un alivio. La regresó a la barra y miró la comida, por lo visto la noche anterior, antes de salir, Kagami le había dejado comida también… seguramente se había preocupado cuando había visto que no la había tocado. No podía preocuparlo otra vez así que calentó la comida y la llevó en la bandeja a la sala, poniéndola en la mesa de centro. En el momento en el que se sentó el recuerdo del día anterior en ese mismo sofá regresó a su mente, haciéndolo sonrojarse. Trató de evitar ese pensamiento y tomó los palillos dispuesto a comer.
-…
Se recargó en el sofá mientras comía un poco del pescado que había en el plato. No, no podía seguir evitando eso, tenía que pensar en qué hacer… pero no sabía cómo hablarlo con Kagami si él mismo no sabía qué era lo que había sucedido, o más bien cómo era que su cuerpo simplemente se había abalanzado a Kagami... Miró hacia un lado sonrojándose un poco más al recordar esa escena.
Quizás… sólo debía decirle eso… que no sabía qué lo había llevado a hacerlo pero que no quería que ahora todo fuera incómodo entre ellos, que no quería que lo que había hecho los separara… También tendría que disculparse, no había sido correcto que lo hubiera hecho después de que Kagami le dijera que le gustaba alguien…
-…
Frunció un poco las cejas y mordió levemente los palillos que aún se encontraban entre sus labios. La persona que le gustaba… Maldición, le había sido mucho más que claro el hecho de que no le agradaba a Himuro, y si bien al parecer el sentimiento era mutuo no sabía si sus razones también lo eran. En verdad que no podía evitarlo, ahora que sabía que él era la persona que le gustaba a Kagami su resentimiento hacia él era aún mayor. Es decir, era perfecto, ¿no? Ellos eran amigos de infancia, aunque habían tenido un periodo de separación habían vuelto a ser como antes, y ahora que ambos se gustaban terminarían saliendo como pareja, como toda buena película de amor, en donde-
Se sorprendió un poco, bajó la mirada y después de un par de segundos dejó los palillos en la bandeja que había dejado en la mesa de centro.
Sí, era prefecto…
Se quedó sentado con sus manos a sus lados sosteniendo el borde del sofá.
.
...
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Aomine miró su teléfono por milésima vez. Chasqueó la lengua y guardó bruscamente el aparato en el bolsillo de su chamarra mientras se recargaba con fuerza en la pared detrás de él tratando de ser paciente. El día anterior Momoi le había vuelto a llamar, pero le había dicho que le diría lo que sabía al día siguiente, obviamente para que fuera a clases pero no había sido de gran ayuda. Primero que todo ella ni siquiera había asistido. La había esperado en la entrada y después en el salón, le había mandado mensajes y justamente por estar viendo su teléfono todo el tiempo lo habían sacado del salón. Ahora estaba en la azotea esperando a que la chica se dignara a contestarle, había pensado en llamar a su casa pero quizás su familia no sabía que había faltado y no quería meterla en problemas.
La pelirosa sólo había contestado uno de sus mensajes, diciéndole que la esperara en la azotea a la hora del almuerzo, pero en vista de que ya estaba afuera había decidido ir en ese momento. Le había vuelto a mandar mensajes avisándole que ya estaba ahí pero no había vuelto a escuchar de ella. Si no llegaba la mataría, la cazaría y la mataría. ¿Cómo rayos lo dejaba con ese caos en la cabeza? Ella sabía perfectamente que no era paciente y ahora lo dejaba así. Estaba a punto de perder la cabeza, primero había perdido por completo el rastro de Kise y ahora el de la chica, ¿quién seguía? ¿Acaso el mundo quería darle su merecido de esa manera? Sabía que era un maldito bastardo, ¡Pero quería componer las cosas! ¡¿Por qué rayos no-
-Dai-chan
El chico se sobresaltó y volteó, vio a su amiga en la puerta que llevaba a la azotea sin moverse. Se separó de la pared rápidamente.
-¡Satsuki! ¡¿Qué rayos es todo esto?! ¡¿Por qué no contestaste ninguno de mis mensajes?! ¡¿Dónde estabas?!
-Sé dónde está Ki-chan
Aomine se sorprendió, la chica había ignorado cada una de sus preguntas, estaba muy seria y lo miraba fijamente. En ese momento vio que tenía un papel doblado en la mano y de pronto su corazón latió con fuerza, dio un paso hacia ella con la misma ansiedad de antes.
-¿Dónde está? ¿Está bien?
-¿Para qué quieres verlo Dai-chan?
-¿Qué?
Momoi miró el papel en su mano, se veía un poco preocupada.
-Ki-chan… te dijo que no podía hablar contigo, ¿cierto?
-Satsuki, ¿dónde está?
Aomine se acercó, pero se detuvo sorprendido cuando vio que Momoi se hacía un poco para atrás y metía el pedazo de papel en el bolsillo de su chamarra.
-¿Qué-
-¿Para qué quieres verlo?... Dai-chan, quizás él… en verdad no puede hablar ahora. Ya está bien, ahora él está mejor, no… ¿no te basta con eso?
-Satsuki, ¿qué estás-
-No quiero que lo pierdas Dai-chan
Aomine se sorprendió, Momoi bajó la mirada.
-Quizás él no está listo… y si no lo está es más probable que las cosas no terminen bien… Ustedes dos… Dai-chan, yo traté de no estar de ningún lado, no inclinarme por Tetsu-kun o por Ki-chan para no darte problemas, pero… —sonrió un poco— pero tú en verdad eras muy feliz con Ki-chan…
Ambos se quedaron callados, Aomine no dejaba de ver a la chica. Escuchar todo eso ahora… apenas se daba cuenta de que en realidad ella no había mencionado mucho acerca de ese asunto. También Momoi… también había metido a su mejor amiga en todo ese caos… ¿Qué rayos estaba haciendo?
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Momoi no dijo nada, esperando a que el moreno hiciera o dijera algo. Estaba preocupada por todos sus amigos, pero ahora que había averiguado cosas de Kise… estaba muy preocupada por él. Era verdad lo que le había dicho a su amigo, ahora estaba mejor pero si veía a Aomine podía decaer otra vez… Después de un par de segundos sintió que Aomine la tomaba ligeramente del brazo, volteó a verlo.
-¿Qué sucedió?... ¿Está bien?
-…
La chica bajó la mirada y negó un poco.
-No le… ha ido muy bien. Ha tenido que cancelar algunas de sus sesiones de fotografías, no ha ido a sus prácticas y aunque no ha faltado a clases sus notas han bajado… No quiero decir que esto sea tu culpa Dai-chan, sólo… no sé si es necesario que vayas a hablar con él ahora… Le ha ido mal pero al parecer está mejorando… ¿En verdad debes ir con él? ¿No puedes espe-
-No
Momoi volteó a verlo, Aomine miraba el piso y se veía muy serio
-Satsuki…
No dijo nada más, después de un par de segundos suspiró dándole la espalda y caminando hacia el barandal y recargándose en él. Momoi se acercó sin decir nada, puso sus manos en el frío metal sin ver a ningún lugar en especial. Sabía que la situación por la que pasaban sus amigos no era nada fácil y aunque quería ayudar no sabía cómo.
-No quiero dejar a Kise
-¡!
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...
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12:30
Kuroko volvió a mirar el reloj en la pared, se mordió los labios y apretó el cojín en sus manos. Era tarde. Ya había terminado de comer, había lavado los platos, puesto en su lugar las cosas, todo… y ya llevaba un buen rato esperando a que Kagami regresara. Le había tratado de llamar un par de veces pero no había contestado…
Por eso no podía evitarlo. Esa ansiedad ocupaba todo su cuerpo con cada vez más intensidad, sus manos sudaban y a ratos sentía una sensación extraña subiendo por su espalda. Cerró los ojos y enterró su rostro en el cojín. No podía haberle pasado algo a Kagami otra vez, ¿cierto? No sabía a qué hora se había ido pero aunque hubiera pasado a otro lugar antes o después de ir a jugar ya había tardado demasiado… no había recibido ninguna llamada o mensaje de él diciéndole que tardaría más o que ya iba en camino, nada. Si no llegaba pronto volvería a salir y lo buscaría, no lo había hecho porque, al haber dejado una nota, no quería que Kagami llegara y se preocupara al no verlo ahí. Aunque dejara una nota Kagami se preocuparía por lo que había pasado el día anterior…
El día anterior…
Kuroko apretó el cojín. ¿Kagami estaría molesto? Quizás no quería verlo más, quizás estaba muy enfadado y sólo lo estaba evitando. Se sentía como un tonto. Él había estado pensando cosas extrañas acerca de lo que había pasado mientras Kagami quizás… había odiado que hubiera hecho eso. Si era así entonces lo había arruinado todo, pero quería disculparse, quería decirle que no quería que se separaran, Kagami era una persona muy especial para él, por eso-
Se sobresaltó al escuchar el teléfono sonar, automáticamente volteó a verlo y se quedó mirándolo mientras éste sonaba. ¿Sería Kagami? No, él llamaría al celular… ¿Quién era?...
Bajó un poco la mirada. Obviamente no contestaría, no lo haría. Si era urgente dejarían un mensaje o lo llamarían a su celular, si no lo era sólo llamarían en otro momento. Segundos después se escuchó la máquina contestadora, Kuroko regresó su vista al frente y tomó el vaso de agua que se había servido. Apenas lo levantó a la altura de sus labios cuando la voz en la máquina contestadora lo paralizó.
-"Oe, soy Himuro"
Volteó rápidamente, ¿Himuro? ¿Qué rayos-… ¿Qué hacía ese chico llamando otra vez? ¿Cuántas veces debía llamar para estar satisfecho? No debería-
-"Kuroko Tetsuya, si estás ahí contesta"
El peliceleste se sobresaltó al escuchar eso, sin atinar a hacer nada. ¿En verdad le estaba hablando a él? No entendía… Pasaron varios segundos en silencio ¿Qué rayos estaba pasando?
-"Tch, bien. Cuando oigas esto comunícate conmigo. Taiga tuvo un accidente y-"
En menos de un segundo Kuroko prácticamente se había arrojado al mueble del teléfono, contestando con las manos temblando y con los ojos muy abiertos.
-¡¿D-de qué estás hablando?! ¡¿Qué- qué sucedió?!
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Himuro suspiró algo molesto, en verdad no le agradaba ese chico. Cerró los ojos metiendo su mano libre en el bolsillo de su chamarra.
-Me encuentro en el hospital con él, quiso que te llamara y te dijera- ¿?
Miró confundido su celular, y momentos después volvió a suspirar metiendo el teléfono en su bolsillo. ¿Quién se creía ese chico para colgarle? Había querido llevarse bien con Kuroko porque desde el inicio Kagami le había dicho que le gustaba… pero, ¡rayos! Simplemente no eran nada compatibles.
Chasqueó la lengua pasando un brazo detrás de su cabeza, caminando por el pasillo y regresando a la sala de espera.
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Kuroko salió del complejo departamental sin dejar de correr. Su corazón palpitaba en su garganta y sentía que en cualquier momento la fuerza de sus piernas se iría, de repente tropezaba y empujaba un poco a la gente, pedía perdón y seguía corriendo. En su mente sólo había un pensamiento: Kagami estaba en el hospital.
No había tenido que seguir escuchando a Himuro antes de saber en cuál estaba, por la zona sabía a donde lo habían llevado y lo único que quería era llegar en ese mismo instante.
.
...
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Momoi bajó la mirada y vio la pantalla de su teléfono. Casi era la una… hacía ya un buen rato que había dejado a Aomine… o más bien que él se había ido, después de que ella le diera el pedazo de papel con la dirección del lugar donde se encontraba Kise.
Suspiró levemente, seguía en la azotea, sentada en el piso y recargándose en una pared. No sabía si había hecho lo correcto al darle la dirección a Aomine… quería pensar que el chico tomaría la mejor decisión pero también era verdad que Aomine era muy impulsivo y a juzgar por lo que le había dicho… él en verdad quería hablar con el otro chico.
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~FLASHBACK~
-No quiero dejar a Kise
-¡!
Momoi se sorprendió y volteó a ver al chico sin soltar el barandal. Él seguía mirando al frente con seriedad, haciéndola creer por un segundo que había imaginado esas palabras, pero no mucho después Aomine suspiró y agachó la mirada.
-Satsuki, lo que dijiste es verdad… con Kise… las cosas eran muy diferentes. Es verdad que en un inicio, aunque no teníamos los mismos sentimientos, acepté salir con él sólo porque me lo pidió. Sé que fue horrible de mi parte pero… ―soltó una risita― insistió tanto, me dijo que haría todo lo posible para que no me arrepintiera…
Momoi sonrió levemente, sabía que Kise había tenido que pedirle varias veces a Aomine que le diera una oportunidad, y cuando lo había conseguido…
-Él estaba muy feliz… Ki-chan no me dijo que salían, yo fui la que le preguntó y aunque no me dijo nada… bastó ver su sonrisa… ―hizo una especie de puchero― y tú tampoco me dijiste nada, aunque era tan obvio y ni siquiera trataban de ocultarlo cuando estaban conmigo
Aomine soltó una ligera risa, dio media vuelta y recargó sus codos en la barra de metal detrás de él sin dejar de mirar a la chica a su lado, aún tenía cierta ansiedad de saber dónde estaba el rubio y cómo se encontraba… pero el mencionar el inicio de su relación y recordar cómo era lo había calmado de una forma inesperada.
-No se te puede ocultar nada a ti… supongo que por eso no lo tratábamos de hacer. Nunca lo hablamos, sólo… sucedió así
Momoi regresó la sonrisa a su rostro y recargó un poco su mejilla en sus manos
-Al principio lo hacías… pero en cierto punto me di cuenta… de que tú también estabas muy feliz
Aomine bajó tenuemente la mirada con una leve sonrisa.
-Con Kise… cuando estaba con él nunca pensé en Tetsu… es cierto que cuando me encontraba con él sí lo trataba de una manera diferente pero en aquel momento yo lo veía como una persona especial para mí… Kise era el que…
No dijo nada más, después de un par de segundos suspiró quejándose y se dejó resbalar por el barandal sin llegar a sentarse en el piso. Se pasó la mano por el rostro hasta llegar a su cabello.
-Es todo mi maldita culpa… nunca debí haber aceptado salir con él
-Dai-chan…
Momoi se agachó junto a su amigo sin girar su cuerpo.
-¿Por qué?... Si ambos eran felices, entonces-
-Porque ahora está lastimado… yo lo lastimé, y es porque nunca aclaré lo que yo sentía, no como debía, y desde que Tetsu me dijo… desde ese día, en ese momento volvió a mí y no puedo dejar de pensar en…
Aomine se quedó callado por unos segundos, Momoi no dejó de verlo, y pudo notar la casi imperceptible sonrisa que apareció en los labios.
-… ¿en verdad pude tener ese lugar… a su lado?
-… ―bajó la mirada
-Lo que sentí por Kise… no es como si se hubiera desvanecido pero esa sensación, lo siento en todo mi cuerpo, esa ansiedad y esa agitación que me provoca el pensar en una… una oportunidad de estar con Tetsu… una oportunidad que siempre estuvo ahí pero que yo no la vi y el imaginarme a su lado sólo…
Volvió a suspirar pasando su mano por su cabello hasta llegar a su nuca
-Maldición, sólo no puedo evitar ese impulso de querer saber todo, de querer vivir todo…
-Es normal Dai-chan
Aomine volteó a ver a la chica, que tomaba los barrotes del barandal frente a ella y segundos después lo miraba sonriendo un poco.
-Porque lo quisiste vivir por tres años… deshacerte de ese deseo no… no es algo que puedas hacer tan fácilmente Dai-chan ―regresó su vista al frente― no lo había pensado así, lo siento, y aunque es verdad que no quiero que te separes de Ki-chan… entiendo lo que dices… Siempre quisiste estar con Tetsu-kun, y el hecho de que creías que nunca iba a pasar y que ahora haya sucedido… lo hace más difícil, ¿cierto?
Aomine no dijo nada, pensando en lo que había dicho Momoi. ¿En verdad era difícil? ¿O era sólo él el que complicaba las cosas? No sabía si sólo estaba siendo egoísta o si en verdad enfrentaba una situación complicada. Estaba confundido y sabía que debía hablar con Kuroko para aclarar muchas cosas, pero-
-¿Por qué quieres hablar con Ki-chan?
-… ―volteó a verla
-Por lo que dices… no has decidido aún qué hacer. Yo… creo que deberías hablar con Tetsu-kun primero, así-
-No puedo, no sin antes aclarar las cosas con Kise
-Pero-
-Kise cree que él no fue suficiente
Momoi se sorprendió un poco, al ver a Aomine notó esa expresión de dolor en su rostro aunque él miraba el piso.
-Lo sé, estoy seguro de que está pensando que no hizo lo suficiente, que a mí no me bastó él para olvidar a Tetsu…
-Dai-chan…
-¡Es mi culpa! ―se tomó la cabeza― Nunca le dije claramente lo que sentía por él y no puedo, sea cual sea el resultado de esto, dejar que tenga esa idea, él tiene que saberlo, TODO. Estoy seguro de que una vez que hable con Tetsu tomaré una decisión pero no puedo tomarla si sé que Kise no sabe la verdad. No puedo tomar ninguna decisión sin decirle a Kise todo lo que siempre me callé por mi estúpido orgullo, por un estúpido egoísmo que ahora y siempre lo lastimó. Él siempre lo dio todo para estar conmigo y yo… no puede ser que yo sea un idiota hasta el final, él no se merece nada de esto… ninguno de los dos. Sé que debo aclarar muchas cosas con ambos pero simplemente no quiero que Kise tenga un día más ese tipo de ideas en la cabeza. No puedo.
Momoi se quedó mirando a su amigo sorprendida por lo que estaba diciendo. Por supuesto que entendía la complejidad de la situación después de hablar con Aomine pero esa sensación de que quizás para Kise no fuera lo mejor ver a Aomine no se desaparecía… y no sabía qué hacer.
~FIN FLASHBACK~
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La chica suspiró recargando su cabeza en la pared detrás de ella. Al final le había dicho que Kise estaba quedándose en casa del capitán del equipo y le había dado la dirección, no sin antes decirle lo que le preocupaba. Aomine le había dicho que entendía y que lo pensaría una vez más… pero estaba casi segura de que iría a buscarlo. Y ella también entendía, sabía que quizás Kise sí necesitaba esas palabras de Aomine pero también podía ser que ocurriera lo contrario…
Cerró los ojos, deseando con todas sus fuerzas que las cosas salieran bien entre sus amigos, después de todo… sentía como si su papel había terminado y lo único que podía hacer ahora era apoyarlos en cualquiera que fuera el resultado final.
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...
.
Podía verlo. Veía el hospital acercándose poco a poco a cada paso que daba mientras corría. Apenas podía respirar y le era muy difícil controlar el llanto que quería salir, pero no dejaría que sucediera. No podía hacerse ideas negativas de lo que hubiera podido suceder con Kagami, trataba de pensar que estaba bien y aún así… esa pesadez en su cuerpo no se iba por más que intentaba pensar en otra cosa.
No pasó mucho para que llegara frente al gran edificio y atravesara las puertas de cristal sobresaltando a las personas que lo vieron entrar. En ese momento todo se volvió borroso, no escuchaba nada y sólo veía como le señalaban unas escaleras después de que preguntara por el pelirrojo, aunque ni siquiera él mismo había escuchado que las palabras salieran de su boca. Se encontró subiendo aquellas escaleras, pasando por varios pisos sin detenerse y después corriendo hacia un pasillo mirando los números de las puertas… hasta que finalmente la vio.
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-¡!
-¡!
Las personas dentro de la habitación voltearon sobresaltadas al escuchar la puerta abriéndose violentamente.
Kagami abrió mucho los ojos parpadeando confundido.
-¿Kuroko?
Himuro no hizo nada. Le había sido claro que Kuroko iría al hospital pero en verdad le sorprendía haberlo visto llegar así. El chico estaba completamente pálido y sus ojos estaban sumamente cristalinos. Nadie dijo nada por un par de segundos, las miradas de Kuroko y Kagami no se apartaban. El pelirrojo estaba confundido, Himuro no le había dicho nada acerca de que Kuroko iba a ir…
-¡!
Kagami se enderezó de la cama rápidamente al ver a Kuroko cayendo de rodillas en el piso sujetando la parte delantera de su playera.
-K-Kuroko, estás-
Se calló al escuchar el llanto del chico, no sabía qué hacer, estaba muy confundido. Todo había pasado muy rápido y no podía asimilar lo que sucedía, miró desesperadamente a Himuro, quien continuaba viendo al peliceleste con una expresión indescifrable en su rostro. Regresó su vista al menor sin decir nada, tratando de encontrar lo que debía hacer.
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-Está bien… ―sujetó con más fuerza su playera― Kagami-kun…
No podía controlarse más. Al ver a Kagami a salvo sintió un muy grande alivio, sus piernas habían perdido todas sus fuerzas y finalmente las lágrimas habían logrado escapar de sus ojos y los sollozos escalaban su garganta, aún ahora sentía como su cuerpo temblaba. Jamás en su vida se había sentido tan asustado, la idea de que algo malo le hubiera sucedido a Kagami lo había paralizado, le había sido difícil respirar y se había sentido muy desesperado… pero ahora era diferente. Se sentía más liviano, como si un peso se hubiera quitado de sus hombros y las punzadas en su pecho se habían detenido. Kagami estaba bien.
-¡Taiga!
Kuroko alzó la mirada y vio a Kagami levantándose de la cama, su vista estaba muy borrosa así que no veía muy bien pero sabía que Kagami se acercaba y se inclinaba un poco hacia él.
-Kuroko, ¿estás bien?... Lo siento, no quería- ¡!
Kagami se sorprendió cuando Kuroko se levantó rápidamente para pasar sus brazos alrededor de su cuello y abrazarlo con fuerza siendo presa del llanto una vez más. No dijo nada, sólo se quedó inmóvil escuchando el llanto del menor y sintiendo como su playera se empapaba de las lágrimas del chico. Segundos después alzó sus brazos lentamente, colocándolos alrededor de la espalda del peliceleste. Sin saber exactamente qué otra cosa podía hacer.
.
-/-/-
-¡¿HEH?!
Kagami suspiró y pasó su mano detrás de su nuca
-Es sólo un esguince
-Y te torciste la muñeca
-Ya sé… eres un dramático. Te dije que lo llamaras para decirle que llegaría un poco más tarde porque en ese momento yo no podía usar el celular ―lo miró como regañándolo― no tenías necesidad de decir que tuve un accidente
-Fue un accidente, yo nunca mentí
-¡Lo que no quería era que lo alarmaras!
-¡N-no!
Himuro y Kagami voltearon a ver al peliceleste sentado en una silla junto a la cama. Kuroko bajó un poco la mirada.
-Kagami-kun, yo… yo no dejé que terminara de hablar, yo fui el que… exageró
-Aún así, no quería preocuparte ―regresó su vista al otro chico― sólo debía decirte que llegaría más tarde y porque dijo cosas innecesarias-
-¡¿Qué tiene de malo que haya informado de tu situación?!
-¡Que no te pedí eso!
-¡Te estaba haciendo un favor!
-¡Yo sé lo que querías hacer! ¡Te conozco bien!
-Tch, malagradecido
-¡Tatsuya!
Kuroko trató de decir algo pero al final sólo se quedó callado, mirando como ambos chicos se gritaban y parecían en verdad enfadados, pero reconocía esa situación… la había visto muchas veces y sabía que no era una pelea fuerte o seria. Cuando se juntaban solían tener discusiones pero al siguiente momento estaban como siempre así que no se preocupó mucho por eso.
Miró hacia la dirección de Kagami, posando su vista en la venda que el pelirrojo tenía en su muñeca, al entrar no la había notado, tampoco la que estaba en su pie, pero además de eso nada estaba fuera de lugar, en verdad parecía que no era nada grave y eso lo aliviaba. Vio que los chicos seguían sin prestarle mucha atención en ese momento, así que bajó la mirada y aprovechó que los otros dos no lo veían para pasar sus brazos por su rostro secándose las lágrimas. Después del alivio de ver que Kagami estaba bien ahora estaba avergonzado por como había hecho acto de presencia en la habitación. Aunque en este momento ya no lloraba sabía que en su rostro se veía claramente que lo había hecho y se avergonzaba más. Debía haber escuchado a Himuro antes de salir corriendo…
-¡Por eso! ¡No había necesidad de mencionar la palabra "accidente"!
-¡¿Lo tuviste o no?! ¡Yo sólo dije la verdad!
-¡Tat-
Ambos se callaron cuando se abrió la puerta, todos voltearon y vieron entrar al médico con unas hojas y detenerse para ver a Kuroko
-Oh, vaya ―volvió a ver a Kagami― ¿Ya tienes visitantes? Aunque hoy mismo te daremos de alta
Kagami miró al pelinegro con resentimiento, sólo había preocupado a Kuroko por nada. Himuro chasqueó la lengua y se cruzó de brazos mirando a otro lado.
-Todo está bien Kagami-san ―comenzó a escribir en una de las hojas― según las radiografías no hace falta que pongamos un yeso, así que solamente pase a recoger las medicinas en esta receta. Trate de descansar el mayor tiempo posible y no se esfuerce de más para que se recupere rápido, si el dolor persiste regrese, ¿está bien?
-Mhm ―tomó la hoja― Siento mucho las molestias
-Para nada, estamos para atenderlos. Puede irse en el momento que quiera ―se inclinó― con permiso
El médico salió de la habitación. Kagami suspiró y miró la hoja, apenas había posado su mirada en ella cuando Tatsuya se la quitó de las manos.
-¿Qué-
-Yo voy por las medicinas, tú espera aquí. Te ayudaré a bajar después
-No necesito ayuda ―le arrebató la hoja― Creo que ya hiciste suficiente
-¿Quieres que te deje solo cuando te lastimaste por algo tan estúpido?
-¡F-fue tu culpa!
-Sí, claro. Yo sólo llegué a la cancha, tú fuiste el que se distrajo y pisó el balón.
Kagami se sobresaltó y empujó a Himuro, mientras éste se reía un poco.
-¡Cállate!
-Sabes que tengo razón
-Sabes que sigues diciendo cosas innecesarias
-Oh, creéme, hay cosas verdaderamente innecesarias que podría decir
-¡T-Tatsuya!
-¿Qué? Tú eres el que no quiere que diga nada, cualquier cosa que diga termina molestándote ―se encogió de hombros― Pareciera que sólo quieres controlarme pero la experiencia debería haberte dicho que eso no sucederá jamás
Kagami suspiró, las discusiones con Himuro eran agotadoras porque el chico era un testarudo de lo peor, pero por alguna razón no lograba enfadarse de verdad con él.
-Claro, porque me encanta pelear contigo como a los 10 años
Escuchó una leve risa de parte del pelinegro, así que él tampoco pudo evitar reír un poco.
-No tienes remedio
-Ninguno, no te olvides de ti Taiga
-Vamos, ¿quién era el que siempre terminaba llorando?
-Tú
-¡! ¡No es cierto!
Himuro se cruzó de brazos y miró a Kagami.
-¿A quién tenía que cargar Alex cuando se lastimaba en la cancha y estaba a punto de llorar? No has cambiado nada
-Tch, eso no sucedía siempre. Además tú eras el que siempre me acusaba de todo llorando
-Cosa que ya no hago, en cambio tú sigues lastimándote como antes
-…
-Ja
-¡Maldito!
Kagami volvió a empujar a Himuro sonriendo, de alguna manera Himuro terminaba ganando sus discusiones con alguna cosa como esa. Himuro siempre se reía al ver como Kagami se rendía ante sus argumentos.
-Son hechos Taiga, no tienes como negarlo
-Algún día te arrepentirás
-Continúa tratando, tengo todo el tiempo del mundo pero mientras ―volvió a quitarle la hoja― iré por esto. Te veo abajo, ¿está bien? pediré un taxi
-¿? Pero puedo caminar
-¿Qué no escuchaste? Tienes que descansar y tu apartamento no está tan cerca
-Sí lo está
-No para alguien con un esguince. No quieres que tu entrenadora te mate, ¿cierto?
-… ―suspiró― está bien, aunque es probable que aún así quiera hacerlo
Himuro soltó una risita
-Prometo llorar
-¡! ¡Hey!
-Me adelantaré entonces ―miró a Kuroko― Oe
El peliceleste se sobresaltó y alzó la mirada confundido. ¿Le hablaba a él?
No es como si le agradara pero sabía que una vez que Kagami y Himuro estaban juntos él no tenía cabida ahí… y esta vez no había sido diferente, se había visto hecho a un lado en el momento en que Kagami y Himuro habían comenzado a hablar, había sido como si no estuviera en la habitación y al no ser la primera vez que sucedía sólo guardó silencio sin hacer nada, así que escuchar a Himuro llamándolo cuando antes simplemente lo ignoraba era extraño.
-¿Qu-qué?
-Ayúdalo a bajar, yo recogeré las medicinas
-¡! ¡S-sí!
-Los veré abajo
El chico salió de la habitación mientras Kagami y Kuroko se quedaron en silencio, el peliceleste miraba la puerta sintiéndose extrañado de que Himuro lo dejara a cargo de Kagami tan voluntariamente ya que era usual que lo ignorara hasta que se fuera.
Escuchó el ruido de la cama, volteó y se sobresaltó al ver a Kagami levantándose. Se acercó rápidamente y lo sujetó del brazo ayudándolo.
-N-no deberías levantarte solo, Kagami-kun
-Kuroko, estoy bien. Tatsuya sólo está exagerando
-Pero el médico dijo que no te esforzaras de más, y si podemos ayudarte en algo será mejor a que lo hagas solo
Kagami suspiró resignándose, Kuroko no iba a cambiar de parecer. Si había algo en lo que Himuro y Kuroko se parecían era en lo necios que podían llegar a ser. Y había aprendido que no tenía caso tratar de llevarles la contraria… aunque con Himuro solía suceder de todas formas.
-Ah ―miró hacia un lado― la mochila
Kuroko también volteó y vio la mochila deportiva de Kagami, lo miró soltándolo un poco
-Espera, yo la traeré
Lo soltó y fue a tomar la mochila, colgándola de su hombro. Regresó con Kagami y sin pensarlo pasó su brazo por su cintura sujetándolo. El pelirrojo se sorprendió, en realidad no era como si no pudiera caminar, además le parecía extraño que Kuroko estuviera tan calmado al estar solo con él pero decidió no decir nada. Los dos salieron en silencio caminando lentamente hacia el elevador y al llegar frente a él Kuroko presionó el botón para llamarlo.
Kagami volteó a ver al chico ligeramente, de alguna manera parecía feliz. Le había sorprendido mucho verlo ahí, en primer lugar porque no esperaba que fuera a verlo y segundo porque había llegado en tal estado. No sabía exactamente qué le había dicho Himuro pero en verdad había preocupado mucho a Kuroko y ya lo regañaría un poco más por eso, pero por el momento… debía aclarar algunas cosas con el peliceleste antes de que vieran a Himuro ya que era probable que los acompañara hasta el apartamento y se quedara ahí un rato, sin embargo, no sabía cómo comenzar. Aunque ahora se sentía con más fuerzas que el día anterior y no sabía si era porque había visto a Himuro y lo había distraído un poco con sus discusiones. No había podido contarle lo que había pasado pero no podía esperar más…
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Estaba aliviado. No podía evitarlo, no podía no sentirse realmente aliviado de que el pelirrojo estuviera bien. Después del susto que había tenido ahora se sentía más ligero y tranquilo, no necesitaba hablar con él, el simple hecho de estar a su lado era suficiente.
-Kuroko
-¿?
El chico volteó a ver al mayor, que miraba a un lado y parecía un poco ansioso
-¿Qué sucede, Kagami-kun?... ¡! ―sujetó la playera de Kagami con su mano libre― ¡¿Te duele algo?! ¡¿Quieres que regresemos a la habitación?!
-¿Qué? ¡No! No es eso, es… uhm… acerca de… ayer
-¿Ayer?... ¡!
En ese momento el sonido del elevador llegando a ese piso llegó a sus oídos junto con el recuerdo de lo que había sucedido. Miró rápidamente el piso y soltó la playera de Kagami, tensándose por la vergüenza que había regresado a su cuerpo.
-V-vamos
Ayudó a Kagami a entrar al elevador, cuando se cerraron las puertas claramente pudieron sentir la ansiedad alrededor de ellos. Kagami se separó de Kuroko, haciendo que quitara su brazo de su cintura, no quería que se sintiera incómodo y aunque sabía que era pronto también sabía que debían hablar de lo que había pasado antes de que las cosas volvieran a ponerse tensas. Ya tenían muchas otras cosas de las que hablar y no podía dejar que siguieran acumulándose, eso sólo los perjudicaría a ambos. Mientras estaba en la cancha había estado pensando en lo que podía hacer… había llamado a Himuro para hablar con él de eso pero su pequeño accidente simplemente no les había dejado tiempo para eso. Aún así antes de que él llegara le parecía haber llegado a una respuesta… y quizás fuera la mejor opción.
-No te preocupes Kuroko…
El chico alzó un poco la mirada confundido y levemente sorprendido. Kagami no lo miró pero sentía sus ojos sobre él, causándole un nerviosismo que casi hace que olvide lo que iba a decir.
-Yo… yo sé que lo que sucedió no es… quiero decir… sé que han pasado muchas cosas y debes estar muy confundido por todo, pero no… no tienes que pensar de más en eso…
Kuroko se sorprendió de escuchar eso. Kagami… ¿quería olvidar lo que había pasado? ¿hacer como si… no hubiera sucedido? Tenía razón, en serio habían sucedido muchas cosas pero… pero, ¿estaba bien sólo dejar pasar lo que sucedía así? Quizás deberían hablarlo más… Quizás Kagami hacía esto para que él no se sintiera comprometido a hacer algo o que no se sintiera culpable pero debía ser honesto con el chico… había habido algo en lo que había hecho… que sabía que tenían que discutir. No había tenido mucho tiempo de pensarlo pero lo sabía, y no podía simplemente aceptar lo que decía Kagami, así que por una vez él también tenía que hablar.
-Kuroko sé que quizás te sientes avergonzado y bueno… en realidad no puedo decir que no fue extraño pero no es algo de lo que debas preocuparte. No sé cómo decirlo pero…
-… ―apretó los puños y volteó a ver al pelirrojo― Ka-
-Yo ya besé a Tatsuya también…
Kuroko se petrificó y abrió mucho los ojos. Kagami pasaba su brazo detrás de su cabeza nerviosamente, sin mirarlo.
-Quiero decir… quizás entienda lo que sucedió, puede que no sea lo mismo pero a lo que me refiero es… no quiero que te sientas culpable o algo… Estas cosas… a veces sólo pasan y yo sé perfectamente por la situación en la que estás así que no te preocupes por eso…
-¿Qué?...
Las puertas del elevador se abrieron, Kuroko salió un poco de su trance parpadeando varias veces y mirando el piso. Dudosamente tomó el brazo de Kagami y lo ayudó a caminar hacia la salida, el chico seguía hablando pero no sabía de qué, no sabía si aún mencionaba lo que había pasado o si mejor había cambiado de tema… pero no podía ponerle atención, no con lo que le había dicho unos segundos antes…
Kagami… ¿Él había… con Himuro?... ¿Cuándo?... ¿Por qué?
-¡Ah, Tatsuya!
Kuroko se sobresaltó y alzó la mirada, vio al chico entrando por las puertas principales con una pequeña bolsa con las medicinas y acercándose a ellos.
-El taxi está aquí, vine a buscarlos antes de que se te ocurriera darte a la fuga
-Sí claro, porque estoy en condiciones de hacerlo
-¿Lo ves? Y tú querías irte caminando
-…
Kagami gruñó haciendo que Himuro riera un poco.
-Vamos
Pasó su brazo de la misma manera en la que Kuroko lo había hecho y lo ayudó a caminar. Kuroko se quedó detrás mirándolos, Himuro le hablaba al otro chico sonriendo y Kagami le sonreía de vuelta… era la escena de siempre pero… ¿por qué se sentía diferente ahora? Era como si… es decir, dejando de lado el hecho de que quizás a Kagami le gustara Himuro, él sabía que tenían una relación especial pero lo atribuía a su amistad desde que eran niños pero ahora… justo ahora era como si se diera cuenta de que compartían algo mucho mayor que una simple amistad de infancia…
-Kuroko
El peliceleste se sorprendió un poco, alzó la mirada y sólo logró confundirse. Miró alrededor buscando a la persona que lo había llamado, aunque había parecido la voz de Kagami él y Himuro seguían caminando hacia la salida… sin voltear atrás.
Una sensación de urgencia llenó su cuerpo. Dio un paso al frente y separó sus labios.
-¡Kagami-k-
En ese momento los vió salir por las puertas y a estas cerrarse una vez que estaban afuera. Su pecho se contrajo en una punzada y no se movió conteniendo la respiración. No sabía por qué… pero cada día que pasaba con Kagami ese sentimiento incrementaba… aunque pasaran cosas como las del día anterior siempre sucedía otra cosa que le devolvía esa sensación… no era que sintiera que en realidad no eran tan cercanos como él creía, él sabía que de cierta forma era muy cercano a Kagami y por eso ahora la sensación que tenía… era la de estar alejándose cada vez más de él y que aunque trataba de evitarlo y había momentos en los que lo olvidaba cuando volvía a mirar Kagami, él simplemente se encontraba más lejos… con otra persona junto a él.
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Finalmente! Capítulo 14 terminado :D Díganme qué les pareció, si les gustó o no, lo que sea :D Agradezco mucho a las personitas que han dejado su comentario! TwT! Los aprecio mucho! Y también a las personas que siguen leyendo a pesar de las tardanzas. Muchas gracias! TTwTT y bueno! A seguir escribiendo! 8DDD
Nos leemos!
