BIEN! Antes que otra cosa pase me sigo disculpando porque tardo mil años en actualizar! T_T Otra vez dije fechas aproximadas y nada mas no actualizé ;_; la cosa es que cuando empecé este capítulo sabía que iba a ser uno largo, entonces estaba convencida del momento en el que debía terminar el capítulo pero no dejaba de escribir y no llegaba al condenado momento y ahora este capítulo es el más largo que he escrito en mi vida fanfic x'D Pero les debía un capítulo largo! así que aquí está! De antemano les pido disculpas por alguna falla ortográfica o de redacción, trato de aseugrarme de que todo vaya bien pero siempre se me puede escapar una letra por ahí o un acento por allá x'D

Y DISCULPENME OTRA VEZ POR NO CONTESTAR COMENTARIOS TT^TT Amo leerlos y les digo que los tomo en cuenta en todo momento, y justo ahora voy de salida pero una vez que regrese me dedicaré a contestarlos porque en verdad aprecio muchísimo cada uno de ellos owo (y a revisar una vez más la redacción y esas cosas x'D)

Los dejo leyendo ahora sí ;w;

ESPERO ESPERO ESPERO ESPERO que les guste ;w; 3


XVI

"Dos palabras"

Kagami suspiró y abrió la puerta del apartamento. Antes de entrar recorrió el pasillo con la mirada sin ver al peliceleste cerca. Entró y cerró la puerta con suavidad.

-¿Kuroko?...

Por un par de segundos no escuchó nada, pero después pudo distinguir un poco de movimiento viniendo desde la sala. Se acercó en silencio y vio al chico que buscaba agachado junto a la mesa, parecía que recogía algo.

-… ¿Qué haces?

El peliceleste se sobresaltó y volteó rápidamente apoyando su mano izquierda en el piso al hacerlo.

-¡Kagami-k-

Antes de poder decir nada más el chico hizo una expresión de dolor y agachó su cabeza mirando su mano. Kagami se acercó con rapidez y se agachó junto a él, viendo que había vidrios y agua tirados en el piso.

-¿Estás bien?

Kuroko se sobresaltó y miró rápidamente al pelirrojo sintiendo cómo sus mejillas enrojecían al encontrar su mirada, separó sus labios para decir algo pero ningún sonido salió de su boca por más que trataba de decir cualquier cosa.

-¡! ¡K-Kuroko!

El chico bajó sorprendido la mirada y vio como poco a poco la sangre salía de la cortada de unos 3 centímetros en la palma de su mano. El pelirrojo tomó al chico de la muñeca y lo jaló, sorprendiéndolo pero aún sin poder decir nada. Kagami llevó a Kuroko al baño, tomó un pequeño pañuelo y envolvió la mano del menor, presionándola pero teniendo cuidado de no lastimarlo, no había sido una herida profunda pero sí un poco larga.

-Sujétalo

Después de soltarlo buscó el botiquín de emergencias, cuando lo encontró lo abrió pero no vio lo que buscaba. Chasqueó la lengua y apartó la pequeña caja, buscando entre los pequeños frascos y cajas que se encontraban en uno de los cajones del lavabo. Siempre se reprendía mentalmente por no arreglar ese maldito lugar, muchas veces había estado pensando en ponerse a arreglar esas cosas pero al tratarse de cosas pequeñas simplemente le daba flojera. Claro, siempre que buscaba algo se arrepentía de no haberse obligado a hacerlo. Después de sacar el cajón lo más que podía vio en el fondo un tubo de pequeño tamaño. Sonrió aliviado y lo tomó, al voltear a ver al otro chico se encontró con su mirada observándolo fijamente.

-…

No dijo nada un poco sorprendido, ¿cuánto tiempo había estado mirándolo?

-Uh… ¿Te duele?

El peliceleste no contestó, sólo se quedó mirándolo sin moverse o decir algo. Kagami lo miró confundido, no sabía muy bien cómo interpretar la expresión en el rostro del otro, agachó un poco su cabeza para quedar justo enfrente de él.

-¿Kuroko?

Hasta ese momento Kuroko pareció salir del trance en el que se encontraba, sobresaltándose levemente al ver el rostro del pelirrojo justo frente a él.

-¿Qué? ¡Ah! —bajó la mirada— S-sólo un poco…

-Déjame ver

El pelirrojo volvió a tomar la mano del menor y quitó el pañuelo, al parecer ya no salía tanta sangre así que sin soltarlo abrió el grifo del agua y colocó su mano debajo para lavar la herida. Por lo que había visto había sido un vaso con agua lo que se había roto así que no debería infectarse pero no estaba de más tomar precauciones. Después de secar su mano abrió el ungüento y aplicó un poco sobre la herida, notando el ligero sobresalto del chico al hacerlo. Alzó la mirada para ver una pequeña expresión de dolor su rostro.

-Lo siento

-¡N-no! Yo… —bajó la mirada— Yo lo siento…

-… ¿Qué sucedió? —soltó la mano de Kuroko y sacó una venda— ¿Estabas distraído?

-No… —dejó que Kagami comenzara a vendarlo— es… antes de irme… cuando escuché el mensaje en la contestadora… Es que me preocupé mucho y sólo salí corriendo… No me detuve a pensar, lo siento… Creo que no dejo de romper tus cosas…

Kagami soltó una risita, terminando de vendar la mano de Kuroko. Negó un poco y alzó la vista.

-No te preocupes por esas cosas. Sólo espero que no vuelvas a salir lastimado… aunque no fue tu culpa, en serio lamento mucho que Tatsuya te espantara de esa forma, ¿?

Miró al otro confundido al ver un cambio en su expresión, había bajado un poco la mirada y se veía más serio… pero no sabía en realidad cómo interpretar eso. En aquel momento escuchó el teléfono, distrayendo su atención inmediatamente y volteando hacia el lugar desde el que venía el sonido.

-Ah, no te preocupes por recoger los vidrios, lo haré yo. ¿Puedes guardar las cosas? Tengo que contestar

Salió rápidamente dejando a Kuroko en el cuarto de baño, se acercó rápidamente al teléfono y contestó sin mirar el número.

-¿Buen- Ah…

Suspiró y alejó el auricular de su oído. Justo en el momento en el que había contestado habían colgado. Dejó el teléfono en su lugar y al ver el número de quien había llamado volvió a suspirar, su padre debía estar comenzando a desesperarse. Sacó su teléfono celular y le escribió un mensaje diciéndole que le marcaría más tarde, que debía arreglar unos asuntos. Al enviarlo dejó el celular a un lado y se acercó al sofá, comenzando a recoger los vidrios que había en el piso y depositándolos en la bolsa de basura que Kuroko había llevado. No sabía por qué pero se sentía cansado, quizás fuera por haber tenido que ir al hospital y todo eso pero tenía unas ganas enormes de sólo tirarse en el sofá y no moverse hasta el día siguiente.

Al terminar de recoger y secar el piso se sentó en el sofá.

-Kagami-kun

-¡! ¡Whoa!

Kagami se sobresaltó espantado al ver a Kuroko sentado junto a él, el chico lo miró sorprendido y un poco confundido. Después de que terminara de guardar las cosas había ido a la sala y Kagami ya estaba colocando la basura en su lugar así que se había sentado en silencio en el sofá.

-A-ah… —se cubrió el rostro con una mano— Vaya… ya tenía tiempo que no sucedía…

-Lo siento, no-

Kagami se rió un poco y se recargó en el sofá volteando a ver a Kuroko.

-¿Lo siento?

-¿?

-Antes sólo me respondías que yo era el que había llegado de la nada al lugar en donde tú estabas… —soltó una risita— ¿Nunca pensaste que estuviera acosándote?

Kuroko se sorprendió

-¿Qué? ¡No! Tú… en verdad te veías sorprendido… —sonrió un poco— Quizás fuera más probable que tú pensaras que yo lo hacía

Kagami se rio y miró al frente

-Claro, pensaba que me acosabas sobretodo porque no era nada obvio que te gustaba Aomine

Ninguno dijo nada, Kagami se reprendió mentalmente cerrando los ojos y suspirando. No era como si el ambiente se hubiera puesto incómodo como antes cuando había dicho eso, pero a juzgar por el silencio del otro chico no era momento de-

-¿?

Volteó y vio a Kuroko levantándose y saliendo de la habitación.

-¿Kur-

El chico desapareció por la puerta, dejando a Kagami muy sorprendido y en una gran confusión… ¿Kuroko se había enfadado? No había podido ver su rostro pero el salir así después de que él dijera eso no le dejaba otra explicación… pero no entendía, cuando mencionaba a Aomine Kuroko a veces se entristecía pero de eso a enfadarse… Quizás algo había sucedido.

Se levantó rápidamente del sofá, si algo había sucedido para que Kuroko se enfadara debía hacer algo. Salió de la sala y se dirigió a la habitación.

-Kuroko, estás- ¡Ah!

-¡Ah! ¡Lo siento!

Kagami miró al chico más bajo, que se sobaba un poco la frente después de que ambos chocaran. El peliceleste no se veía para nada enfadado, dejándolo aún más confundido y sin palabras por un par de segundos, hasta que finalmente pudo ordenar un poco sus pensamientos.

-¿Q-qué sucedió? ¿Por qué saliste así?

-¿Eh?... ¿Así?...

-¿Qué?

Kuroko lo miró con más confusión

-Yo… sólo venía por algo que quería… mostrarte

-¿?

Kuroko bajó un poco la mirada

-Bueno… cuando mencionaste a Aomine-kun… yo no pude evitar recordar ese día…

-Lo siento, no quería-

-¡Ah! No, quiero decir… ese día la única persona en la que podía pensar eras tú Kagami-kun. Siempre… me habías ayudado cada vez que me sentía un poco mal y a veces siento que te he estado forzando… a escucharme—alzó la mirada antes de que Kagami dijera algo— ¡S-sé que te interesa ayudarme! ¡Lo sé! Pero… pero quizás… bueno, no fue hasta ahora que yo supe… —evitó su mirada— que… había alguien que te gustaba… yo… quizás nunca te di la oportunidad de hablar y de contarme… por eso... Kagami-kun… ¿Hay… algo que quieras contarme ahora?

Kagami lo miró confundido, Kuroko sujetaba con fuerza el cuaderno que había traído de la habitación.

-Aunque me contaste un poco de lo que pasó… si… hay algo más puedes decírmelo —volteó a verlo— No importa lo que sea, lo escucharé… ¡En verdad lo escucharé!

Se quedaron mirando un par de segundos, Kagami no entendía completamente cómo había surgido esto con la mención del nombre de Aomine, además Kuroko lo veía como si esperara escuchar algo en concreto, pero… ¿Qué quería escuchar?

-Uh… Si es por el vaso y el portarretratos no importa

-¡N-no! Me refiero a… cosas que… hayan pasado y estés preocupado, n-no necesariamente de estos días…

Kagami soltó una risita

-¿Qué es esto tan de repente? —le revolvió un poco el cabello— Si hubiera algo que decir lo haría, no te preocupes de más, ¿está bien? —lo soltó— ¿Quieres comer algo? Puedo preparar algo fácil

Comenzó a caminar hacia la sala pero no había dado ni dos pasos cuando sintió que Kuroko lo sujetaba de la playera deteniéndolo. Volteó confundido y vio al chico detrás de él mirando el piso.

-¿Kuroko?

El menor no le respondió, se quedó con la mirada agachada y después de un par de segundos sólo sintió como lo sujetaba con un poco más de fuerza.

-¿Qué pasa?... ¿Estás bien?

-… Volveré a casa

Kagami se sobresaltó, volteó rápidamente haciendo que Kuroko lo soltara. El que quisiera regresar ya debía ser algo bueno… pero su voz…

-¿En… en serio? Porque no tienes que irte si no quieres. Sabes que-

Se calló cuando vio a Kuroko negando, después de unos segundos el chico volteó a verlo sonriendo un poco.

-Me has ayudado mucho Kagami-kun, todo este tiempo has hecho muchas cosas por mí y por eso has tenido dificultades. Aunque digas que no, yo sé que es así… y no… no puedo seguir haciendo eso…

-Kuroko…

-Además no quiero seguir preocupando a mi familia… Estoy mucho mejor, regresaré a la escuela y a los entrenamientos… En verdad agradezco todo lo que has hecho por mí Kagami-kun… sólo… —bajó la mirada— lamento no haber sido la persona que te ayudara a ti

-¿Qué?

-Creo… que ya tiene unos días que yo pude haber regresado pero quería ayudarte, de la manera en que fuera pero… —soltó una risita— creo que sólo he hecho cosas que te causan problemas

Kagami se quedó callado un momento, segundos después se agachó un poco.

-Kuroko, si es por lo que pasó ayer ya te dije que no es importante, no-

-¡Sí lo es!

Kagami se sorprendió, Kuroko también lo hizo, alzando rápidamente la mirada y viendo a Kagami.

-Q-quiero decir… —agachó la cabeza— Kagami-kun… ¿c-cómo… sucedió eso con… Himuro-san?

-… ¿A qué… te refieres?

Kuroko volvió a apretar con fuerza el cuaderno que sostenía en su mano izquierda.

-"Son cosas que pasan"… eso dijiste, ¿no? Entonces eso fue lo que sucedió con Himuro-san, ¿cierto? No fue importante…

-Eso… —miró a un lado— Kuroko… es… es un poco diferente…

-¿Por qué?

-No necesitas saber eso

Kuroko se sobresaltó y miró al pelirrojo rápidamente. ¿Qué acaba de decir?

-Ah… —pasó una mano detrás de su cabeza evitando la mirada del menor— quiero decir que no tiene caso hablar de eso, no quiero que te confundas si-¡!

Se sorprendió y volteó al sentir que Kuroko lo sujetaba con fuerza del brazo.

-¡Kagami-kun, lo que pasó ayer no fue cualquier cosa!

El pelirrojo lo miró sorprendido, después de lo de Aomine Kuroko no solía actuar de esa forma, pero hacía sólo un par de días que parecía tener esos arranques…

-Kur-

-¡Sé que quieres ayudarme pero esta vez no es esa la manera! ¡N-no le quites importancia a algo como eso! ¡Lo que hice fue por-

-Taiga, no conseguí los filetes pero compré-

Himuro se detuvo sosteniendo la puerta abierta y mirando a los dos chicos que también lo miraban fijamente. Los tres se quedaron inmóviles y sin decir una palabra, Himuro no necesitó un segundo más para notarlo.

-… Ah…

Mal momento, había llegado en un muy mal momento. Kagami fue el primero en salir de aquél momento incómodo acercándose a Himuro y apartando su brazo del agarre de Kuroko.

-¿Qué trajiste?

-¿Eh?

-Dijiste que no los conseguiste —tomó la bolsa que tenía en las manos— ¿Entonces qué trajiste?

-Creí que podríamos hacer tonkatsu… —lo miró fijamente— ¿Qué sucedió?

Kagami sonrió y negó levemente comprendiendo la mirada de Himuro.

-No es nada Está bien —volvió a mirar dentro de la bolsa— Lamento haberte enviado solo, pagaré lo que compraste

-No… no importa ¿?

En aquel momento sintió aquella sensación de ser observado, Kagami seguía revisando lo que había en la bolsa así que miró detrás de él y se sobresaltó ligeramente.

-Qué-

Aunque ahora lo miraba fijamente Kuroko también lo hacía sin apartar la vista ni un segundo con el ceño fruncido. No evitaba su mirada como solía hacer antes, se veía en verdad enojado y no trataba de ocultarlo… más bien parecía que quería que lo supiera sin ninguna duda.

-Ah, cierto

La voz del pelirrojo lo sacó de sus pensamientos haciendo que volteara a verlo.

-Me estaba diciendo que regresará a casa, así que supongo que podrías usar el sofá.

Himuro se sorprendió, alcanzando a ver cómo el peliceleste se sobresaltaba y miraba rápidamente a Kagami.

-¿En serio?... —volteó a ver a Kuroko— ¿Cuándo?

Kuroko volvió a sobresaltarse, miró a Himuro pareciendo alarmado.

-Eso-… —miró a Kagami— yo-… ¿Q-qué-… ¿Va a… quedarse?

Kagami asintió

-Mhm

-¿Cuánto? —miró a Himuro— ¿Cuánto tiempo te quedarás?

Himuro no dijo nada, estaba muy confundido con todo, ¿qué rayos estaba sucediendo?

-Tú… ¿te irás hoy?

-¡No!

Kagami y Himuro se sorprendieron, Kuroko se dio cuenta de la forma en la que había gritado y agachó rápidamente la mirada

-M-mañana, me iré mañana. N-no quería dejar a Kagami-kun cuando está así, creo que sería un poco egoísta después de todo lo que ha hecho por mí

-Ah… bueno, no hay problema con eso —miró al pelinegro— de todas formas está el futon

-Mhm…

-Iré a empezar esto, ah —volteó a ver a Kuroko— ¿Había… algo que querías mostrarme?

Kuroko saltó un poco, inmediatamente puso el cuaderno detrás de él mirando con una leve sonrisa a Kagami.

-N-no, no importa

-Está bien

Kagami se dirigió a la cocina sin decir nada más, Kuroko y Himuro se quedaron en silencio. El pelinegro se quedó mirando al otro tratando de descifrar todo lo que pasaba… Kagami parecía estar actuando extraño, y definitivamente Kuroko no era el mismo desde la última vez que lo había visto… Quería saber que sucedía pero Kagami no se lo diría con Kuroko ahí, aunque quizás hubiera otra manera…

-Oe

Kuroko salió de sus pensamientos y volteó a ver al otro chico, antes de que el menor pudiera decir cualquier cosa Himuro se adelantó.

-Estaré aquí yo… si debes irte no tienes que preocuparte por Taiga

-¿Qué?

-Ibas a irte hoy, ¿no? Yo voy a cuidar de Taiga así que en realidad no hace falta que tú estés aquí

-Eso no lo decides tú

Himuro se sorprendió pero no cambió su expresión, Kuroko evitaba su mirada apretando su puño.

-No es que deba quedarme, quiero hacerlo. Quiero quedarme aquí… Con permiso

Sin decir nada más entró a la habitación pasando al lado del pelinegro. Himuro volteó pero en ese momento se cerró la puerta con un poco de fuerza.

-…

Suspiró y se rascó la nuca dirigiéndose a la cocina. Más que ayudarlo a descifrar que sucedía simplemente estaba más perdido que antes. No entendía nada de lo que sucedía, ambos chicos estaban actuando muy raro… Además tampoco sabía qué rayos eran esos cambios de actitud en el menor, era como si-

-¡!

Se sobresaltó al ver hacia la zona de la cocina, volteó hacia atrás por reacción y después regresó su vista confundido a donde estaban Kagami y Kuroko.

-¿Qué dem-…

Suspiró. Con todo el asunto de Kagami de repente olvidaba que ese chico desaparecía así, y no hacía falta pensarlo mucho para darse cuenta que probablemente el peliceleste ni siquiera había entrado a la habitación y sólo había dejado por ahí el cuaderno que tenía en las manos para después apresurarse a ir con el pelirrojo, ayudándolo a sacar las cosas de las bolsas que había traído.

Chasqueó la lengua y se acercó a la zona de la cocina

-Taiga, deberías estar descansando

-No es como si me estuviera sobre esforzando, no te preocupes

-Aún así… dime qué hace falta hacer

Kagami soltó una risita

-Qué raro verte tan amable

-Tch, no es como si fuera un maldito todo el tiempo

El pelirrojo volvió a reír mientras volteaba a verlo.

-Hay que lavar las verduras

Himuro le devolvió la sonrisa mientras comenzaba a quitarse la chamarra.

-Entiendo, ¿?

Al acercarse más vio a Kuroko frente al fregadero lavando las verduras que se suponía él iba a lavar.

-¿Eh? Ah —volteó a ver al pelinegro— Ya lo estoy haciendo yo Himuro-san —sonrió— No hace falta que estés aquí

En ese preciso instante una arruga le salió en la frente a Himuro, sintiéndose completamente molesto por esa sonrisa que le dirigía el peliceleste.

-Hooo, conque es así

Se quitó bruscamente la chamarra

-Taiga, ¿qué más se debe hacer?

-¿?... Ah… la sopa de miso

Himuro se apresuró a tomar los ingredientes justo antes de que Kuroko volteara para tomarlos. Le mostró una sonrisa triunfante al menor mientras éste miraba hacia un lado bruscamente.

-Tch

Himuro se sorprendió, volteó rápidamente a ver al pelirrojo pero éste seguía preparando el tonkatsu dándoles la espalda…. ¡Pero no era posible que no hubiera escuchado aquello!

-¿?

Kagami volteó a ver a Himuro después de notar su mirada sobre él.

-¿Qué pasa?

Himuro se enderezó cerrando los ojos, por supuesto que Kagami no había oído el preciso momento en que Kuroko hacia eso. Era típico.

-Nada, sólo déjame advertirte

-¿Advertirme?

-Esta va a ser la mejor sopa de miso que hayas probado en toda tu vida

Kagami lo miró confundido

-… ¿Está bien? —sonrió— ¿Qué insecto te picó hoy?

-Kagami-kun, ¿dónde están los fideos?

-¿? —volteó— en la alacena de arriba… ¿Por qué?

-Quiero hacer un poco de yakisoba, mi madre me enseñó a hacerlo y en verdad no es nada como lo que hayas probado jamás Kagami-kun

-Tch

-… Está bien —continuó preparando— No sabía que tu madre te había enseñado, ¿? ¿Y la sal? ¡!

Se sobresaltó y volteó rápidamente al escuchar el fuerte ruido detrás de él, sólo para encontrarse a ambos chicos extendidos sobre la barra tomando el salero.

-… ¿Qué están haciendo?

-¡Nada!

Himuro jaló con fuerza su mano hacia atrás haciendo que el otro chico soltara el salero.

-¡Ah!

El pelinegro le extendió el salero al otro chico

-Aquí está

-… —lo tomó— Gracias

-¿Necesitas algo más?

El pelirrojo lo miró seriamente y después de un segundo soltó una risita.

-Sí, que dejes de actuar tan raro, me pones nervioso

Himuro también se rio un poco

-Es lo normal…

Himuro se quedó mirando como Kagami cocinaba, al moverse notaba que cojeaba un poco y que apenas se recargaba en su pie izquierdo.

-… Taiga, ¿estás seguro que no deberías estar descansando? Yo podría terminar de cocinar

-No me estoy muriendo Tatsuya, y sabes que odio no hacer nada cuando los demás sí

-Aún así- ¿?

En ese momento vio que Kuroko llegaba con una silla y la ponía al lado de Kagami

-¿? ¿Kuroko?

-Puedes sentarte mientras esperas a que se cocine Kagami-kun, así no estarás tanto tiempo parado

Kagami soltó un leve suspiro mientras le sonreía al menor

-Gracias

Kuroko sonrió un poco más, cuando Kagami se dio la vuelta el peliceleste volteó a ver al otro chico con OTRA sonrisa, provocándole a Himuro un tic de molestia en el borde de su ceja. Al parecer ese chico no se detendría, pero si quería jugar a eso, se había metido con la persona equivocada.

.

...

.

Kise se dejó caer en el piso recargándose en la pared mientras recuperaba la respiración, Kasamatsu se paró frente a él secando un poco el sudor de su rostro con su playera.

-No voy a dejar que dejes de practicar ni un solo día, ¿entendiste? —volteó a verlo— ¿Cómo es que puedes perder tanta condición en tan poco tiempo?

Kise hizo su cabeza hacia atrás comenzando a quejarse

-¡No es mi condición! ¡Senpai, estás desquitándote conmigo!

-¡¿Hah?! ¡Esto es lo normal!

-¡De 3 días!

Kasamatsu se cruzó de brazos

-Apenas llevamos una hora, ¿Cómo pretendes que te deje salir de esta cuando no practicaste por ti mismo todo este tiempo?

-¡Pero senpai! ¡Wa!

Apenas logró atrapar el balón que Kasamatsu le había arrojado

-Vamos, levántate

Kise se quejó levemente, en verdad estaba cansado y claro que a él también le sorprendía que en tan poco tiempo ya estuviera sin aliento pero aún ahora no tenía ganas de hacer nada y eso no ayudaba, lo cual también lo hacía sentir muy mal porque Kasamatsu estaba tomando horas de sus clases y de sus estudios para ayudarlo.

Escuchó un fuerte suspiro y después alzó un poco la vista para ver a Kasamatsu agachándose frente a él.

-¿Es muy pronto?

-¿Qué? ¡No! ¡Lo siento! —se levantó— Sólo estaba descansando un poco

-No tienes que forzarte si aún no-

-Estoy bien… —empezó a botar el balón— No quiero desperdiciar tu tiempo senpai —soltó una risita— qué dirían si el Capitán está tomándose la molestia de ayudarme a entrenar y yo no hago más que quejarme

Kasamatsu volvió a suspirar levantándose

-Sabes que ya no soy el Capitán

Kise se sorprendió un poco, lo había dicho con mucha naturalidad… había olvidado que él y los demás de tercer año no estaban más en el equipo. Después de un momento sonrió ligeramente.

-Lo sé… pero lo eres senpai. No es que… me esté forzando a decirlo, sólo es así. Hay veces en las que simplemente olvido que se han retirado, y es probable que aunque ya no lo olvide siga pensando de esta forma—volteó a verlo sonriendo— Eres el Capitán que yo conocí cuando entré aquí, y lo seguirás siendo para mí, ¡Ah! ¡Pero no me malentiendas! ¡Que yo piense eso no significa que no le haga caso a nadie más! ¡Somos un equipo y-

Se calló cuando Kasamatsu se acercó a él soltando una risita y pegándole ligeramente con el puño en el brazo.

-Vamos, te liberaré de esta tortura pronto, después puedes ir a cantar lo que te dé la gana a ese sitio de karaoke. Ah, por cierto, mañana también te veré aquí en la tarde después de tus clases, ¿está bien?

-¡¿Eh?! ¡N-no! Quiero decir-… ¡Vendré yo! No tienes que quedarte senpai

-¿Ah, sí? ¿Y quién se encargará de asegurarse que lo estás haciendo bien?

-Pero-

-Kise, no debes preocuparte por que "esté desperdiciando mi tiempo", si no quisiera hacerlo simplemente no lo haría, así que no hay forma que piense que es una molestia, ¿está bien? ¿Además quién piensas que soy? Por un par de días que retrase mis estudios no perderé el cerebro

Kise soltó una risita

-Entiendo… —comenzó a avanzar hacia la canasta— pero entonces hoy cuando regresemos te ayudaré a estudiar

-Con esas notas va a ser al revés

Kise volteó rápidamente con unas lágrimas de drama asomándose de sus ojos.

-¡Senpai! ¡Es de buen corazón!

-Exacto, de buen corazón te ayudaré a que me ayudes a estudiar

-¡Que cruel! ¿Desde cuando haces ese tipo de bromas?

Kasamatsu se pasó un brazo por la frente sin prestarle mucha atención

-No son bromas, es la verdad

-¡Sen-

Se interrumpió al escuchar su teléfono sonando, volteó rápidamente y se quedó mirando en dirección a su mochila sin soltar el balón en sus manos. Kasamatsu lo miró confundido por un par de segundos, el rubio no se movía y sólo se quedaba viendo su mochila sin hacer absolutamente nada por atender.

-¿Kise?

-¡A-ah! —se volteó— Si es importante volverán a llamar, ahora estamos practicando así que está bien si no contesto

-¿Estás seguro?

-Mhm

En ese momento dejó de sonar el teléfono y Kise se notó aliviado. Kasamatsu estaba confundido pero decidió no decir nada acerca de eso.

-Oe —tomó otro balón— Cambiando de tema, ¿has tenido más ofertas para salir en revistas?

-¿? —volteó a verlo— Algunas… pero no…

-Deberías ir

Kise se sorprendió, Kasamatsu llegó a su lado y arrojó el balón encestándolo con facilidad

-Pero… n-no me ha ido muy bien

-PERO es algo que te gusta hacer —tomó otro balón— Aunque se te haya hecho difícil en un momento eso no significa que tenga que ser así cada vez que lo haces, y si no sigues intentando no vas a saber nunca si ya es igual que antes

Kise se quedó callado por un momento, Kasamatsu tenía un punto pero también tenía miedo de seguir arruinándolo, y si seguía sucediendo su confianza no iba a mejorar, además de que al seguir haciéndolo mal les causaba problemas a otras personas… Y ya tenía suficiente con eso, no quería que volviera a pasar lo de la última vez. Entendía completamente por qué habían pensado de esa forma pero eso no significaba que no le afectara. También era cierto que le gustaba mucho ir a las sesiones de fotografías, pero era justamente por esa razón que tenía miedo de seguir haciéndolo mal, no quería que fuera algo permanente…

-Oe, tampoco es como si no fuera una posibilidad el que tome tiempo, y tampoco estoy diciendo que deberías tomar todas las ofertas que te hacen, pero no deberías dejar de hacerlo por completo.

Se quedaron un momento callados. Kise sentía que quizás era pronto para aceptar una oferta pero por otra parte Kasamatsu tenía razón…

-Supongo… que sí

Kasamatsu lo miró por un par de segundos, Kise aún no se veía convencido pero en verdad quería que el chico comenzara a retomar sus actividades. Sabía que no había dejado de decirle que si no estaba listo no se forzara a hacer las cosas, pero con esa actividad en particular de alguna forma sentía que Kise podría ir recobrando poco a poco el orden de las cosas.

-Si tomas la última oferta, ¿cuándo sería?

-Uh… —lo pensó un poco— En tres días

-¿Viernes?

-Mhm

-Bien, estoy libre

Kise se sobresaltó y volteó a ver rápidamente al otro chico, que botaba el balón y después lo arrojaba a la canasta.

-¿Qué?

-Siempre estabas invitando a todo el equipo a ir a tus sesiones, ¿no? Esta vez iré

-¿Es- estás seguro?

-Por supuesto que sí —lo miró— ¿Tienes algún- ¡!

El chico se sorprendió al ver la cara llena de felicidad del rubio

-¡¿En serio?! ¡¿Vendrías?!

-Uh... mhm

-¡Aceptaré! ¡Lo haré! ¡Este Viernes a las 6 en punto en el edificio junto al centro comercial! ¡Podemos ir a comer antes!

Kasamatsu soltó una risita

-¿No ibas a ir y recordaste la hora y el lugar?

-¡Es una costumbre! ¡Los llamaré ahora!

Kise se apresuró a tomar su teléfono de su mochila mientras marcaba un número. Kasamatsu suspiró sonriendo, nunca hubiera creído que el chico se pondría tan feliz de que fuera a una de sus sesiones, era claro que en verdad era una de las actividades que más le gustaban…

Negó un poco soltando una risita y viendo como Kise hablaba emocionado por teléfono. Ni siquiera sentía ganas de reclamarle que antes no había contestado la llamada para "no malgastar el tiempo" y ahora él mismo había hecho una.

-… Quizás debí ir antes

.

...

.

-¡Listo!

-¡Listo!

Himuro y Kuroko prácticamente azotaron en la mesa los platos de comida que habían preparado mientras trataban de recuperar la respiración. Kagami llegó junto a ellos poniendo otro plato cuidadosamente.

-M-mhm… Gracias por ayudar… o eso… creo

Se quedó mirando la mesa frente a la televisión rebosando de platos de comida, preocupándolo un poco ya parecía que era una gran cantidad de peso para aquella mesa de vidrio… En medio de la preparación Himuro había terminado rápidamente y de un momento a otro ya estaba preparando otra cosa, y era lo mismo con Kuroko. Antes de darse cuenta ambos chicos preparaban mil cosas mientras corrían de un lado para otro en busca de ingredientes y trastes "perdidos" que misteriosamente aparecían en el congelador o en el horno en la mayoría de los casos.

-¡Voy por los- ¡Ah!

Himuro vio sobresaltado como Kuroko colocaba los platos en sus lugares mientras sonreía sin siquiera mirarlo… ¿Los platos?

-¡!

-Ah, lo siento Himuro-san, sólo traje dos, ¿podrías traer el tercero?

-… —le salió una arruga en la frente— Que curioso, ¿no?

-Aquí está

Los dos se sorprendieron y voltearon a ver a Kagami mientras él ponía un plato frente a Himuro sosteniendo otras cosas en su otra mano… ¡En su otra mano!

-¡Taiga!

-¡Kagami-kun!

El pelirrojo se sobresaltó y los miró confundido

-¿Q-qué?

Kagami se sorprendió cuando Himuro y Kuroko comenzaron a casi gritar al mismo tiempo reclamándole y acercándose para quitarle las cosas de las manos.

-¡No cargues cosas!

-¡No es sólo tu pie!

-¡¿Por qué no nos llamaste?!

-¡No deberías haber ido!

-¡Tienes que descansar!

-¡Debiste decirnos qué faltaba!

-¡Siéntate!

-¡Ya no te levantes!

-¡Traeremos lo demás!

-¡Tú debes descansar!

-¡Comienza a comer!

-¡No te esfuerces de más!

-¡Nosotros lo traemos!

-¡Nosotros lo traemos!

En ese instante los dos desaparecieron dejándolo con los ojos muy abiertos y sin la más mínima idea de qué acababa de pasar. Aún trataba de organizar sus pensamientos cuando los dos chicos regresaron con las pocas cosas que faltaban.

-… Ok… uhm… ¿puedo-

-¡No!

-¡No!

-¡Pero-

-¡Que no!

-¡Que no!

-¡Ni siquiera-

-¡Kagami-kun!

-¡Taiga!

Los dos chicos se sorprendieron y miraron a Kagami confundido cuando éste comenzó a aguantar la risa cubriéndose la boca.

-¿Q-qué rayos sucede con ustedes? —volteó a verlos sonriendo— Están en una sintonía muy extraña

-¡! ¡No es cierto!

-¡! ¡No es cierto!

-¡!

-¡!

Los dos sólo se quedaron mirando enfadados mientras Kagami volvía a reírse sin poder controlarlo. Kuroko fue el primero en apartar la mirada bruscamente provocando una mayor molestia en el otro.

-¡Tch! —se sentó en el piso— No sé de qué estás hablando —comenzó a llenar un plato de la sopa de miso— Creo que los medicamentos fueron muy fuertes. Ten, come

Le puso el plato enfrente y después de unos segundos le pasó un par de pastillas mientras Kuroko le ponía un vaso de agua a un lado. Kagami suspiró aún riendo un poco.

-Saben que no estoy inválido, ¿cierto?

-Eso no significa que no estés lastimado Kagami-kun

-Y no es lo suficientemente insignificante para no necesitar medicinas

-De eso a que me quieran tener en una silla de ruedas hay una gran diferencia

-Hey, el médico dijo que si no te cuidabas tendría que ponerte un yeso, y entonces sí te pondrán en una silla de ruedas porque ni siquiera puedes apoyar tu mano para usar muletas

-… —comió un poco de la sopa— Es un alarmista, esto no es nada —tomó los palillos y comió del yakisoba frente a él sin notar las atentas y un poco preocupadas miradas sobre él— Los dos saben que he pasado por cosas peores, ¿?

Miró por un momento los platos y después alzó la mirada para encontrarse a los dos chicos viéndolo detenidamente.

-… Ustedes… ¿por qué nunca supe que cocinaban así?

Apenas dijo eso vio el rostro de Kuroko llenándose de felicidad y a Himuro sonriendo con los ojos cerrados mientras se cruzaba de brazos. Los dos chicos estaban completamente orgullosos de sus creaciones y en verdad felices de que a Kagami le hubieran gustado. Habían estado tan centrados en un primer momento en ganarle al otro que ambos habían temido que supiera mal, así que el que Kagami hubiera dicho eso parecía ser suficiente para olvidar por un momento su continua guerra con el otro.

.

.

.

-Ahhhh

Kagami se recargó en el sofá al acabar lo que había en su plato

-Creo que tiene un buen rato que no comía de esta manera. Estuve tan acostumbrado a cocinar yo que nunca me pasó por la cabeza que pudieran cocinar tantas cosas

-Es una ocasión especial Taiga

Kagami soltó una risita

-¿Ocasión especial? Ni que fuera mi cumpleaños… aunque en esa ocasión lo que hiciste fue un pastel…

Himuro pudo notar cómo Kuroko se sorprendía y volteaba a verlo, así que sólo sonrió y continuó mirando al pelirrojo.

-Tenía que intentarlo, aunque tuve que pedir un poco de ayuda

-En verdad estaba muy sorprendido, fue la primera vez que alguien hacía eso por mí… y la única en realidad

-¿Heh? ¿En serio? —recargó su mejilla en su mano— Puedo hacerlo de nuevo. Lo recordaré en tu próximo cumpleaños, ¿está bien?

Kagami se rio un poco.

-Deberías hacer ese tipo de cosas para alguien importante Tatsuya

-¿? Por eso

-Sabes que me refiero una pareja

-Pero ya lo hice una vez para ti —se enderezó— ¿Qué tiene de malo que lo haga otra vez? Además no es como si fuera una obligación, yo quiero hacerlo

Kagami suspiró riéndose levemente

-No tienes remedio —soltó una risita— pero sólo tu harías algo como eso

Himuro se encogió de hombros

-Ese soy yo —se levantó— quédate ahí, recogeré las cosas

-Sí, sí

Himuro apiló los platos mirando momentáneamente al chico que estaba sentado frente a él en completo silencio con la cabeza un poco agachada, pero no lo suficiente para no notar la expresión de molestia que se encontraba en su rostro.

-Ah, Taiga

Los otros dos chicos voltearon a verlo, Himuro buscó dentro de uno de sus bolsillos cuidando de no tirar los platos en su otra mano.

-Cuando venía de regreso el guardia del apartamento me dijo que alguien dejó esto para ti

Sacó un sobre de papel y se lo extendió al chico.

-¿A mí?... —lo tomó— Que extraño…

Abrió el sobre mientras Himuro continuaba su camino hacia la zona de la cocina para dejar los platos, Kuroko se quedó viendo discretamente al pelirrojo.

-¡!

-¿?

Kagami se levantó arrugando el papel que había sacado del sobre junto con éste último, de pronto se veía molesto.

-¡Tatsuya!

El chico fue hacia donde estaba el pelinegro, Kuroko lo siguió con la mirada confundido. ¿Qué había sido ese sobre? ¿Qué había escrito en el papel que sacó de ahí?... ¿De quién era? ¿Por qué se había molestado así?

.

-¡¿Qué?!

-Oe

El peliceleste bajó la mirada al escuchar los susurros molestos de los chicos en la cocina, no volteó a verlos y sólo apiló los platos restantes cuidadosamente. Se sentía como un tonto después de portarse así con Himuro sólo para darse cuenta que no importaba si le "ganaba", al final siempre era lo mismo.

-… —miró su mano vendada y después de un par de minutos se mordió los labios

.

-¡No vas a ir!

Himuro trató de mantener el volumen de su voz lo más bajo posible, pero en realidad estaba molesto y aunque susurraba sabía que era posible que el otro chico los oyera, pero en ese momento era lo que menos le importaba. Se sentía muy enfadado, hacía unos segundos Kagami se la estaba pasando bien y ahora sucedía esto. ¿Por qué no podía tener un respiro?

Kagami trataba de calmar al pelinegro, él también estaba muy molesto pero no podían simplemente perder la cabeza, aunque en realidad él también había comenzado a gritar después de leer la nota.

-¡Iré! Tatsuya, esto debe terminar ahora, debo terminarlo ya

-¡Es lo que ella quiere! —le arrebató el papel arrugado y lo sostuvo frente a él— ¡Vas a darle el gusto de sentir que te controla si vas! ¡Y es lo que va a hacer! —arrojó el papel a la basura— ¡Te va a seguir controlando sin que te des cuenta! ¡Lo ha estado haciendo!

-¡¿Entonces qué debo hacer?!

-¡Quedarte aquí!

-¡Sabes que eso la enfadará!

-¡En primer lugar estás lastimado! ¡Y segundo, que se enfade! ¡Y que trate de enviar otra vez a esos sujetos, esta vez estaré ahí para darles lo que se merecen!

-¡Tatsuya!

-Permiso

Los dos chicos se sobresaltaron y se hicieron a un lado dejando pasar a Kuroko con los platos que había recogido. Kagami miró alarmado al pelinegro, que sólo negó un poco y movió los labios diciéndole que se tranquilizara.

-Ve a sentarte, nosotros terminaremos de recoger

-M-mhm… —miró el reloj

-Taiga

El pelirrojo volteó a verlo y al encontrar su mirada Himuro negó. Se quedaron viendo por otro par de segundos hasta que Kagami suspiró y fue hacia el sillón. Himuro miró al peliceleste abriendo el grifo del agua en silencio, suspiró y estuvo a punto de irse cuando Kuroko volteó a verlo después de cerrar el grifo.

-Himuro-san, lo siento pero… uh… —miró su mano— creo que no puedo lavarlos así, ¿podrías hacerlo tú?

-¿Hah?

-Gracias

El chico salió de la zona de la cocina dejando a Himuro ahí, el pelinegro sólo lo siguió con la mirada y vio cómo se sentaba junto a Kagami en el sofá platicándole de algo animadamente.

-…

Soltó una risita algo molesto

-Conque sigues jugando. Tch

Se dio la vuelta y comenzó a lavar los platos, esta vez lo dejaría pasar. Necesitaba que Kagami estuviera entretenido en otra cosa para no pensar en aquella nota de la tal Aoyama Emi diciéndole que la viera ese día a las 6:30 en el "lugar de la última vez". Entendía que Kagami quería ir únicamente a dejar en claro que debía dejarlo en paz… pero no sabía qué clase de trucos usaría esa chica y prefería que el pelirrojo no volviera a verla nunca…

.

El pelirrojo volteó un poco y vio a Himuro dándoles la espalda mientras lavaba las cosas que se habían usado durante la comida, Kuroko continuaba haciéndole comentarios de vez en cuando sin dejar de ver la televisión que había encendido. Volteó a ver el reloj que marcaba las cinco y media, regresó su vista al otro chico que hablaba en ese momento.

-Uh, lo siento, debo ir al baño

-¿Eh? Mhm

Kagami se levantó, atrayendo la mirada inmediata del pelinegro, soltó una risita para tranquilizar al otro.

-¿Qué? Sólo voy al baño

Himuro lo miró con un poco de desconfianza, Kagami comenzó a caminar.

-Vale, eres bienvenido si quieres

Escuchó al otro reír

-Entiendo, soy un paranoico

-Sólo un poco, pero mi invitación sigue abierta

-Tch, cállate

Kagami salió de la sala riendo un poco, segundos después la sonrisa desapareció de su rostro y volteando hacia atrás abrió la puerta del baño y la cerró sin entrar. Soltó suavemente la perilla y entró silenciosamente a la habitación

-Esa vez… Ah

Se acercó al bote de basura y miró dentro de él

-¿?

Movió con cuidado los papeles que había y sólo encontró el paquete del preservativo que había tirado anteriormente.

-Pero… lo tiré todo junto —dejó el bote de basura—… Creo que será mejor asegurarse de que esto se vaya

Tomó el preservativo y lo guardó en su bolsillo. Ya encontraría otro lugar en donde tirarlo, con Himuro y Kuroko ahí era mejor ponerlo en un lugar fuera del apartamento. Se agachó y miró debajo de la cama volviendo a buscar ese papel que la chica le había dado.

-¿Dónde?... —se enderezó sin levantarse—Estoy seguro de que debe estar por-

En ese momento posó su mirada en la mesa de noche al lado de su cama, se confundió un poco y después alargó su mano tomando un papel doblado que había entre las cosas de ahí. Al abrirlo se dio cuenta de que era la nota que buscaba pero no recordaba haberla puesto ahí él.

-… Como sea

Se levantó y salió silenciosamente del cuarto asomándose antes de hacerlo para cerciorarse de que no había nadie que lo viera. Abrió con sumo cuidado la puerta del baño y entró cerrándola de la misma forma. Una vez adentro suspiró y sacó su teléfono copiando el número de la nota.

-Lo siento Tatsuya… —miró la hora— pero esto debe acabar

.

...

.

-¡Vamos senpai! ¡Esta vez yo pagaré!

-Sí, sí

Ambos chicos se dirigían al lugar de karaoke de antes ahora que habían terminado la práctica. Una vez que Kasamatsu le había dicho que iría a su sesión de fotografías Kise parecía haber recuperado las fuerzas y había terminado todo lo que Kasamatsu lo había puesto a hacer.

-¿Cómo es que estás tan emocionado si la vez pasada apenas pude hacerte entrar?

Kise disminuyó la velocidad con la que caminaba para quedar al lado de Kasamatsu e inclinarse un poco mirándolo.

-Es la emoción de volverte a escuchar cantando, senpai ¡wa!

Se sobó la nuca con ambas manos mirando adolorido al otro chico.

-¡¿Qué fue eso?!

-Ni creas que no sé que me estás tomando el pelo, pero ni te emociones. Esta vez serás el único

-¡¿Heh?! ¡¿No cantarás?! ¡¿Por qué?!

-Fue cosa de una vez en la vida. No volverá a suceder

-¡Pero vamos juntos! ¡Así que cantemos juntos!

-Kise, no me vas a convencer

El rubio suspiró rindiéndose, sabía que si Kasamatsu no quería hacerlo simplemente no lo haría, así que sería inútil seguir insistiendo.

-Entiendo… pero está bien —lo miró sonriendo— me alegra que hayas aceptado acompañarme…

-No es nada de extrañar

Kise soltó una risita. Llegaron al edificio del karaoke, el hombre que atendía alzó la vista de su periódico y los miró sólo un segundo, reconociéndolos de inmediato.

-¡Ah! ¡Volvieron! —dejó a un lado el periódico— Pasen, pasen. La sala que ocuparon la otra tarde está libre, pueden ir ahí.

-Gracias

-Si necesitan cualquier cosa saben a quién pedírselo

-¡Mhm! ¡Gracias!

Los dos chicos entraron y se dirigieron a la sala

-Ese hombre parece muy amable…

-Mhm… la vez pasada estaba un poco preocupado por ti

-¿Eh?

Entraron a la sala y dejaron sus cosas a un lado, Kasamatsu se dejó caer en uno de los sofás.

-Después de ver lo mucho que te resistías y de oír tu llanto cantado no se me hace raro. Cuando salí me preguntó si estabas bien y si podía hacer algo

-¿Heh? ¿En serio?

Kise se sentó junto al otro chico mientras éste se recargaba en sus piernas

-Al parecer te reconoce de tus apariciones en las revistas, y en esas fotos nunca sales como cuando venimos esa vez, por eso estaba preocupado

-Uh… —bajó la mirada— ya veo…

-Pero supongo que el verte hoy así lo deja más tranquilo, ¿?

-¿?

Voltearon al escuchar que tocaban la puerta, segundos después una chica se asomaba

-Disculpen… traigo un pedido

-¿Heh?

-Ah, no. No hemos ordenado nada, acabamos-

-Oh, es de parte del jefe, quería que se sintieran cómodos—dejó una bandeja en la mesa y se inclinó un poco— Permiso

La chica salió y los dos miraron la bandeja con un par de bebidas y algo de comida.

-Hoo —se recargó en el sofá— algo tiene de bueno salir contigo

-¡! ¡S-senpai!

Kasamatsu soltó una risita

-Sabes que es una broma. Entonces, ¿qué vas a cantar?

-Uhm

Kise tomó el catálogo de las canciones y pasó las páginas mirando las canciones y los artistas.

-Me pregunto que será bueno… ¿Yui-chan? ¡Ah! ¡Quizás Sho-kun! ¡Oh, oh! ¡Hideaki-san!

Kasamatsu soltó una risita al verlo así.

-Probablemente te sabes el catálogo completo así que pon un número al azar

-¿Heeeh?

-Yo lo hago —tomó el control de las canciones

-¡Ah! ¡Espera! ¡Iré al baño primero!

-¿Hah?

-¡No puedo ir una vez que empezamos la canción! ¡No estoy preparado! ¡Espera aquí!

Kasamatsu suspiró divertido al ver a Kise salir tan deprisa. No sabía que existía tal cosa como prepararse para una canción en un karaoke… pero sonaba muy al estilo de Kise.

-¿?

Volteó un poco al escuchar el teléfono del rubio sonando dentro de su mochila.

-… Buen momento para decidir ir al baño…

El teléfono continuó sonando por un par de segundos y después todo volvió a quedar en silencio, pero no por mucho tiempo. Kasamatsu se preocupó un poco al volver a escuchar el teléfono.

-¿Será… la persona de la otra llamada?

El chico se levantó y fue hacia la mochila de Kise, sacando el teléfono y sosteniéndolo en su mano. Al ver el nombre en la pantalla se sorprendió un poco.

-¿Momocchi?... ¿Esa chica de Tōō?

¿Por qué le llamaría a Kise? ¿Sería importante? … Quizás era ella la que lo había estado llamando ese día. El teléfono siguió sonando así que se asomó rápidamente fuera del cuarto pero Kise aún no se veía cerca. Si era ella la que había estado marcando entonces seguramente sí era algo importante así que simplemente decidió contestar regresando al interior de la sala.

-¿Momoi-san?

-"¿Eh? ¿Qué?... Es… ¿Kasamatsu-san?"

-Mhm, Kise no está ahora pero si quieres marcar más tarde…

-"¿Ahora… estás con él?"

-Sí, fue al baño hace un momento

-"Ah… ya veo…Que bien, como no contestaba creí…"

Ambos se quedaron un momento callados, Kasamatsu fue el primero en volver a hablar.

-Uh… Bueno, si te parece le diré que te marque, supongo que tenían algo importante de qué hablar y-

-"¿Puedo… preguntar algo?"

-¿?... Mhm

-"Ki-chan… ¿Está bien?"

-¿Hah?

-"Quiero decir… hoy, ¿hoy se encuentra bien?"

-… Eso creo… ¿Qué sucede?

-"¿Eh? Ah… supongo que no te lo dijo…"

-¿Decirme qué?

-"Bueno… Es que hoy hace 7 meses que él… comenzó a salir con Dai-chan…"

Kasamatsu se sorprendió, no había escuchado absolutamente nada sobre eso.

-"Yo quería saber si se encontraba bien, me preocupaba que pasara este día solo pero…" —sonó más aliviada— "pero me alegra que esté contigo Kasamatsu-san"

-Uh…. Mhm

-"Ah, sería mejor que no supiera que hablamos… al menos por ahora. No quiero que piense de más el día que es hoy"

-¿Segura?

-"Mhm, pensé que si estaba solo iría con él un rato pero ya no hace falta. Gracias Kasamatsu-san, si hay algo que pueda-"

-Ah —volteó a ver la puerta aún cerrada— sí… hay algo que quisiera saber

-"¿Mh?"

.

Kise respiró con fuerza después de mojarse el rostro y se miró en el espejo. Ahora que estaba más espabilado estaba completamente listo para comenzar con ese karaoke. En verdad le alegraba haber podido ir con Kasamatsu, aunque éste no fuera a cantar seguramente sería una buena tarde… no como… antes pero-

-… —negó con fuerza y se secó el rostro— No es momento de pensar en eso

Suspiró con fuerza y alzó la mirada decidido.

-¡Bien!

Se dirigió a la salida del baño, una vez afuera se dispuso a dirigirse a la sala pero se sobresaltó al escuchar una voz no muy lejos.

-¡¿Hah?! ¡¿Qué es lo que quieres decir?!

-… ¿Una pelea?… ¡! Esa voz-

Cambió de pasillo y se detuvo al ver a una chica dándole la espalda hablando por teléfono

-¿Qué? ¿Qué es lo difícil?... —se sorprendió— ¿Eh?... ¡! ¡¿En el hospital?! —volteó— ¡¿Cómo se- ¡!

Los dos se sobresaltaron al encontrarse de frente, Kise no supo qué hacer y sólo se quedó inmóvil. La chica reaccionó primero y cerró los ojos pasándolo de largo para continuar hablando mientras se alejaba. Kise suspiró aliviado, aunque la chica no lo molestaba más eso no significaba que aún ahora no le tuviera rencor.

-… Me pregunto… que habrá pasado con Kagamicchi… Debería hablar con él…

Volvió a suspirar y comenzó a caminar hacia la sala pensando seriamente en contactar a Kagami para asegurarse de que las cosas iban bien… aunque sería difícil comentarle que él sabía lo que había sucedido…

-Senpai, regresé

Kasamatsu bajó el catálogo de las canciones

-¡Tardaste! ¿Qué rayos fuiste a hacer?

-Ah, no fue mi culpa —cerró la puerta— En el camino varias chicas-

-Vale, ten

-¡Wa! —atrapó el micrófono — ¿P-por qué… ¡! ¡S-senpai!

Kasamatsu lo volteó a ver después de levantarse con el otro micrófono en la mano y con el control de las canciones.

-¿Qué? ¿Quieres escoger tú?

-… ¡!

Kise sonrió entendiendo que el otro chico estaba dispuesto a cantar, no pudo evitar emocionarse y alzar su brazo con los ojos cerrados.

-¡Bien! ¡Hagámoslo! ¡Gyaaa! ¡Ahora estoy más emocionado!

Kasamatsu suspiró soltando una leve risa, no entendía cómo Kise se emocionaba así con cosas como esa. Se quedó mirándolo mientras el chico seguía sacudiendo los brazos claramente agitado, por un momento pensó que exageraba para no recordar acerca de ese día… pero en verdad se veía genuinamente emocionado.

-Sólo no te acostumbres, ¿está bien?

-¡Entiendo, entiendo! ¡Ah! ¡Sé cuál!

El chico tomó el catálogo buscando rápidamente una canción. Kasamatsu se le quedó mirando mientras recordaba lo que la chica le había contestado.

"¡¿E-eh?! ¡¿Dai-chan?!... Y-yo fui la que le dijo en dónde estaba Ki-chan pero él no… por lo que sabía él no había ido a buscarlo aún…"

-… —suspiró

Aunque la chica no hubiera sabido no cabía duda de que el chico que había visto cerca de su casa el día anterior no era nadie más que Aomine. Vamos, que ese chico no era fácil de confundir. Cuando había salido a la tienda a comprar algo que necesitaban para la cena lo vio no muy lejos, recargado en una pared. Si tenía la dirección no era posible que estuviera perdido ya que la casa estaba demasiado cerca para no encontrarla, además si sí estaba perdido bastaría con preguntarle a cualquier persona. Al salir de la tienda el chico ya no estaba y por un momento creyó que había ido a la casa pero al parecer eso no había sucedido, lo cual lo hizo pensar que simplemente no se había decidido a ir, aún después de ir hasta allá…

-¿Qué fue lo que lo detuvo?...

-¡Senpai! ¡Estoy listo!

-Ah, sí

Independientemente de la razón, eso no significaba que no volvería a ir. No sabía si Kise en realidad no estaba listo para verlo, podía cambiar de opinión en cualquier momento así que se decidió a prestar más atención porque aunque Kise ya se hubiera abierto más con él aún pensaba que le molestaban algunas cosas y era probable que no le dijera inmediatamente lo que pensaba, por eso debía estar atento a lo que pasara con Kise, así él estaría con el rubio cuando estuviera listo, porque aunque lo estuviera iba a ser difícil y quería estar ahí para él.

...

..::::::::::::..

9:35 pm

..::::::::::::..

...

-¿Eh?

Himuro volteó a ver incrédulo al pelirrojo mientras le pasaba un par de almohadas que estaban bajando del armario. Se había comenzado a hacer tarde y debían acomodar las cosas para que cada uno pudiera dormir.

-¿No le has hablado? Taiga, te dije que era urgente

Kagami suspiró dejando las cosas en la cama. El pelinegro acababa de preguntarle si ya había llamado a su padre, cosa que claramente no había hecho.

-Lo olvidé, lo siento. Sabes que han pasado muchas cosas

-Llámalo ahora antes de que en verdad se enfade

-Ya sé, ¿puedes con esto?

-Por supuesto que sí, tú eres el que no debería estar haciendo esto

-Cierto, me voy a terminar de romper la muñeca con un par de almohadas de plumas

-Oh, tienes razón, olvidaba que eres un niño rico. Disculpe joven amo, con más razón no puedo permitirle hacer esto

-Tch

Kagami empujó a Himuro riendo un poco para después salir de la habitación. Al llegar a la sala vio a Kuroko guardando algunas cosas en su mochila

-… —tomó el teléfono— Supongo que en verdad se va

Marcó el número dándole la espalda al otro chico y poniendo el auricular en su oído esperando que su padre contestara su celular, pero pasaron varios segundos y después escuchó el buzón de voz. Se confundió un poco y colgó volteando a ver el reloj, pasaban de las nueve, de forma que en Estados Unidos aún era de madrugada pero sabía que su padre solía quedarse en la empresa hasta bien entrada la mañana.

-… ¿Habrá regresado a casa?...

Regresó su vista al teléfono y marcó otro número, pero tuvo la misma suerte. Al final colgó suspirando, pensando que ahora que su padre viera que había tratado de contactarlo pronto recibiría una llamada suya.

-¿Está todo bien, Kagami-kun?

-¿?

El pelirrojo volteó y vio a Kuroko detrás de él mirándolo un poco confundido.

-Ah… sí, mi padre quería que lo llamara pero no contestó, es un poco raro…

-Quizás… está ocupado

-Mhm… tal vez… Ah, oye… uh… mañana…

-¿?

-Me preguntaba si… ibas a ir a la escuela mañana

Kuroko se sorprendió

-¿P-por qué?

Kagami suspiró y miró hacia la habitación pasando un brazo detrás de su cabeza.

-Tatsuya no deja de decir que faltará mañana para quedarse aquí a "cuidarme"

-¿Qué?

-No quiero que pierda clases y… bueno, hace rato dijiste que regresarías a la escuela. No quisiera que por mi culpa faltaras otro día

-P-pero

-En serio que estoy bien, no hace falta que se preocupen tanto

-No importa si me quedo aquí Kagami-kun, si Himuro-san va a-

-¿Si yo qué?

Himuro entró a la sala con las almohadas que habían bajado del armario. Kuroko miró a otro lado.

-Nada

-… —suspiró— Vale, ten

Le extendió las almohadas, Kuroko volteó confundido.

-Ya que insististe tanto en quedarte en el sofá Taiga quería que al menos estuvieras cómodo

-¿Eh?

-Así que ten

Después de darle las almohadas el pelinegro miró a Kagami.

-Tomaré un baño, ¿llamaste a tu padre?

-Sí, no contestó, supongo que está trabajando en algo

-Ya veo, quizás no era tan urgente después de todo

-Eso sólo lo sabré hasta que hable con él… ¿Alex no te dijo nada más?

Himuro lo pensó un poco pero después de unos segundos negó.

-Podrías llamarla a ella

-No… creo que esperaré a que vuelva a llamar

-Está bien, entonces tomaré prestado tu baño

-Mhm

Himuro salió de la habitación, Kagami volteó a ver a Kuroko, que ponía las almohadas en el sofá.

-… ¿Estarás bien?

-¿Eh? —volteó—… ¿yo?

-Mhm

Kagami se acercó y se sentó en el sofá.

-Sabes que puedes quedarte en la cama

-¡Ah! ¡No! Está bien Kagami-kun, en realidad yo… —se sentó al otro extremo del sofá— yo debí quedarme aquí desde el inicio, lo siento

-Sabes que no te habría dejado…

Se quedaron callados un momento, después de un par de segundos Kagami volvió a ver al menor. Ahora que Himuro estaba tomando un baño podría hablar sin interrupciones con él.

-Hey… ¿Está… todo bien?

Kuroko volteó a verlo pareciendo un poco confundido.

-¿Por qué… preguntas?

-Bueno, es que… tú y Tatsuya se han comportado un poco raro

El peliceleste se sobresaltó un poco y miró inmediatamente el piso sin poder evitar que el nerviosismo llenara su cuerpo.

-N-no pasa nada… Sólo… s-sólo…

-… uh… ¿Qué pasa?

Kagami sólo lo miraba, sabía que hacía un par de horas Himuro había llegado y los había interrumpido en un momento… bastante importante al parecer. Se había sorprendido por lo que Kuroko había comenzado a decir, él había querido que lo que había sucedido el día anterior perdiera importancia, así los dos tendrían las cosas más fáciles… pero parecía que Kuroko no pensaba lo mismo. Temía un poco lo que pudiera decir pero si el chico necesitaba sacar lo que sentía, aunque fuera algo malo… si podía ayudarlo entonces estaba bien.

Kuroko no volteó a ver al otro chico, claro que se había molestado cuando el pelinegro los había interrumpido así (aunque en realidad… no había sido intencional), pero Kagami lo había tomado desprevenido ahora y no sabía muy bien cómo empezar a hablar. Parecía que en esos días había una extraña fuerza de voluntad que de repente se iba de su cuerpo con la misma rapidez con la que aparecía, y justamente ahora parecía simplemente no llegar. Trató de poner en palabras lo que sucedía dentro de su cabeza.

-Yo… no sé, o quiero decir… sé que ha sido raro… lo siento…

-Ah, no quería reclamarte, sólo me preocupa un poco que algo esté pasando

Kuroko cerró sus puños sobre sus piernas, obligándose a sacar las palabras de su cabeza.

-Sí está pasando algo Kagami-kun…

-¿Eh?

-Es… hace un par de días… es que creo… —apretó más sus puños y volteó a ver al otro chico— Kagami-kun-

-¡GAAAAHHH! ¡TAIGA!

Los dos chicos se sobresaltaron, Kagami estuvo a punto de levantarse rápidamente cuando sintió que lo sujetaban con fuerza del brazo. Volteó y vio a Kuroko junto a él agachando la mirada, tomándolo con ambas manos para evitar que se levantara.

-¿Kuroko?...

Sintió que el chico lo sujetaba con más fuerza y segundos después lo vio negando levemente con la cabeza.

-¿Q-qué pasa? ¡!

El peliceleste se acercó más a él y recargó con suavidad su frente en el brazo del pelirrojo. Kagami no hizo nada, miraba muy sorprendido al otro chico sin saber cómo responder. En ese momento sintió que Kuroko bajaba sus manos por su brazo y se detenía un poco antes de tocar ligeramente su mano con las puntas de sus dedos.

-¿Q-qué-… ¡! ¡Ahhh! —se levantó rápidamente sin mirar al peliceleste— Debo-… algo, uh… Iré a ver qué sucede con Tatsuya

Salió apresuradamente de la habitación, Kuroko se quedó mirándolo hasta que desapareció y segundos después escuchó al otro chico quejándose de que el agua se había congelado y a Kagami regañándolo por gritar así.

-…

Miró sus manos un momento y se mordió los labios mientras alcanzaba a escuchar a los otros dos chicos "peleando" en el baño, segundos después se inclinó hacia enfrente cubriéndose el rostro con los puños apretados. ¿Qué estaba haciendo?

.

...

.

-¡Waaaaa! ¡Fue genial!

Kasamatsu suspiró mientras sostenía una botella de agua, viendo como Kise estiraba los brazos con fuerza. Ambos regresaban después de pasarse aquellas horas dentro de la sala del karaoke, no estaba NADA acostumbrado a aquello, de forma que su garganta dolía como nunca en su vida.

-¡Debemos hacerlo más seguido! ¡Fue divertido!

-Paso

-¡¿Heeeeh?! ¡Pero cantaste tan bien!

-No te burles de mí, sabes que- ugh

Kasamatsu tosió mientras Kise se reía un poco.

-Por eso debemos ir más seguido. Pero no te preocupes senpai —sonrió— "No voy a dejar que dejes de practicar ni un solo día"

Kasamatsu lo miró como si lo reprendiera mientras abría la botella de agua para después beberla. Kise se rio y esperó a que Kasamatsu dejara de beber para ambos seguir caminando. Ya estaba bastante obscuro, al estar adentro de la sala ninguno había visto la hora hasta que uno de los hermanos de Kasamatsu le había hablado después de preocuparse porque no llegaba.

-Ah, senpai espera

-¿?

Kise entró rápidamente a una tienda que estaba abierta, Kasamatsu decidió esperar afuera volviendo a tomar de la botella de agua, pensando seriamente en no volver a cantar una canción en toda su vida, después de tantas horas cantando simplemente no iba a poder hablar apropiadamente esa noche.

-…

Soltó una risita. Quizás no podía hablar pero no se arrepentía, al parecer Kise se la había pasado realmente bien así que no importaba.

-¡Listo!

-¿? ¿Qué es eso?

-Pastelillos —siguieron caminando— por robarme al hermano hoy

-¿Hah?

Kise miró el piso sonriendo.

-Hoy en verdad… muchas gracias, senpai

-… ¿Por qué?

-No tenías que venir y aún así… incluso cantaste todas las canciones conmigo… —cerró los ojos sonriendo— Fue muy divertido

Kasamatsu se quedó mirándolo, segundos después regresó su vista al frente mientras seguían su camino. Alrededor no había mucha gente, ya era un poco tarde y además era un día entre semana así que no era sorprendente que no hubiera tantas personas afuera.

-La verdad…

Kasamatsu volvió a ver a Kise, el rubio seguía mirando el piso.

-La verdad… es que hoy… quería salir porque… con Aominecchi… es decir, si aún estuviéramos juntos sería el séptimo mes que… —soltó una risita y agachó más la cabeza— Lo siento, debes pensar que soy un caso perdido…

-Siete meses

Kise volteó a verlo, Kasamatsu miraba hacia enfrente pero después de unos segundos lo miró.

-Eso es bastante tiempo… ¿Estás bien?

-¿Eh?

-Ese catálogo tenía bastantes canciones

-¿?

-Si quieres podemos regresar, después de todo no es como si mis hermanos estuvieran solos

Kise se quedó mirándolo sorprendido, pero en seguida sonrió y soltó una risita.

-Está bien… ya les quité mucho tiempo a su hermano mayor… —bajó un poco la mirada— pero… gracias… por todo, has hecho tantas cosas y en serio me has ayudado. Creí que hoy sería un mal día pero… yo… ¿eh?

Se pasó una mano por la mejilla y soltó una risita.

-¿P-por qué? —se talló los ojos deteniéndose— N-no sé por qué-… No quería

Su voz se quebró y sollozó un poco, Kasamatsu sonrió un poco y alzó su brazo desarreglándole el cabello por unos segundos.

-Baka, claro que sabes por qué

-P-pero en verdad… en verdad me la pasé bien… lo siento

-¿De qué te disculpas? Aunque te la hayas pasado bien eso no significa que lo hayas olvidado todo

Kise ya no dijo nada más, seguía tratando de limpiarse las lágrimas y sollozaba con suavidad. Kasamatsu puso su mano en la espalda de otro chico, frotándola ligeramente. Esta vez el llanto de Kise no era como aquella primera vez en el karaoke, ese día estaba frustrado y realmente alterado, además de que aún se sentía muy culpable por lo que había hecho… pero esta vez era diferente, Kise lloraba por el recuerdo de ese día pero no había desesperación en su llanto… era simplemente el recuerdo y la nostalgia de lo que significaba ese día.

Se quedaron así un buen rato, Kasamatsu no trató de apresurarlo ni de presionarlo. Entendía que se sintiera de esa forma, después de ver lo mucho que quería a Aomine no le parecía extraño que estuviera así ese día…

.

...

.

11:00 p.m.

Himuro volteó a ver al otro chico mientras acomodaba las cobijas en el futón.

-… ¿Qué pasa?

-¿? —volteó— ¿Qué?

-Estás muy raro… No es por esa chica, ¿cierto?

Kagami suspiró y sacudió la toalla que acababa de usar.

-No, lo dejé ir por la paz, ¿está bien?

-… ¿Entonces qué?

-Entonces nada, ustedes son los que se han comportado muy raro

-… —bajó la mirada— Es eso

Kagami suspiró tomando algunas cosas y poniéndolas en su lugar.

-El hecho de que te tomes tan en serio lo que digo me inquieta, ¿sabes?

Himuro no dijo nada y sólo siguió acomodando el futón junto a la cama de Kagami, el pelirrojo volteó a verlo por un par de segundos y después se enderezó.

-¿En verdad no irás mañana?

-No —lo miró— aunque no lo creas sí me siento culpable por lo que te pasó… No quiero irme y dejar que te suceda otra cosa. Si mañana descansas apropiadamente me iré sin preocupaciones, ¿está bien?

Kagami se rio un poco

-¿Qué?

-No, sólo… —volvió a reír— Hacías esto en América —volteó a verlo— Mi padre tenía que llevarte de regreso porque no querías irte cuando estaba lastimado… Claro, después de que tú fueras el que me tirara en las prácticas con Alex era de esperarse

-¿Hah? ¡Yo no te tiraba!

-Por supuesto que sí, y después te sentías culpable y había veces en las que ni siquiera mi padre te convencía de irte

-… Tch

Kagami volvió a reírse y se acercó a la puerta de la habitación.

-Iré por agua, ¿quieres algo?

-¿Qué? —se enderezó— Iré yo

-… —suspiró— Sí, sí

Himuro se levantó y salió de la habitación. Al dirigirse a la zona de la cocina volteó a ver ligeramente al chico sentado en el sofá, al parecer mirando su teléfono o enviando algo, pero estaba consciente de que lo escuchaba atentamente. Sacó un vaso y tomó la jarra de agua.

-… —alzó la mirada— ¿Necesitas algo?

El peliceleste se sobresaltó un poco al escuchar al otro chico, lo había escuchado entrar pero creía que ambos se ignorarían como siempre. Sin voltear a verlo simplemente negó y dejó su teléfono a un lado, fijando su vista en las cobijas y las almohadas acomodándolas.

-No, gracias

Al menos de él, y si algo quería que involucrara al pelinegro era que tomara sus cosas y se fuera del apartamento. Apenas había podido contenerse de decirle que era mejor que se fuera cuando había oído que el chico se quedaría en la habitación de Kagami, en el futón que al parecer habían comprado específicamente para el pelinegro, ya que en varias ocasiones se quedaba en el apartamento y aparentemente no le gustaba dormir en el sofá.

Después de un momento escuchó como Himuro regresaba la jarra de agua a su lugar y regresaba a la habitación cerrando la puerta. Suspiró con fuerza tratando de no pensar en ambos chicos dentro de la habitación, se recostó de lado en el sofá cubriéndose con las cobijas. Segundos después sintió como Nigou saltaba y subía. Sonrió un poco y acarició al pequeño perro después de que se acomodara cerca de su estómago.

-…

Vio su mochila a un lado del sofá, dejó de acariciar a Nigou y bajó un poco la mirada. A su alrededor no escuchaba nada, ni siquiera los autos que solían pasar por la calle de enfrente. Apretó los ojos y trató de dormir, sabía que al día siguiente debía irse pero si continuaba despierto no dejaría de pensar en los dos chicos que estaban en la habitación… por eso debía dormirse lo antes posible.

.

.

Ninguno decía nada, después de apagar las luces todo había quedado en silencio, ambos miraban el techo inmersos en sus propios pensamientos. De alguna forma ambos sabían que ninguno estaba cerca de dormirse y siendo así el silencio no se prolongó por mucho tiempo. Kagami no podía sacar lo que sucedía en su cabeza, sabía que no podría dormir a menos que pensara en otra cosa o si de pura casualidad descifraba todo lo que sucedía… pero la razón por la que pensaba que sucedía todo…

-Tatsuya

-¿? —volteó— ¿Qué?

-… Lo que querías decirme…

Lo que Himuro había estado negándose a decirle, ese asunto que parecía ser muy importante lo había tenido pensando un buen rato y lo habían hecho observar con más atención lo que sucedía a su alrededor. Ahora tenía muchas cosas que pensar pero le parecía haber notado algo…

-¿Qué… con eso?

El pelirrrojo volteó a ver al otro chico seriamente.

-Creo que ya…

Himuro se sorprendió un poco, los dos se quedaron mirando por un par de segundos hasta que Kagami sonrió un poco y después negó volviendo a mirar el techo.

-Olvídalo, es una tontería

-¿Eh?

-Es porque no me lo dices que pienso cosas extrañas. Deberías decírmelo y ya

-… —miró a otro lado— Me rehúso, si lo hago sólo te causará más problemas y ya tienes suficientes cosas en las que pensar

Kagami soltó una risita

-Me lo imaginaba, pero es extraño, creo que es la primera vez que te guardas algo de esta forma

Himuro volvió a verlo sonriendo un poco

-Son causas de fuerza mayor… —se cubrió con las cobijas dándole la espalda— es mejor así

-Oe, he estado pensando…

-¿?... —volteó— ¿Qué?

Kagami no dijo nada por unos segundos, después sonrió

-¿Acaso te volviste tímido?

-¿Hah?

-Solías dormir conmigo cuando salíamos

-... —se acostó de espalda con los ojos cerrados— ¿En qué rayos estás pensando en momentos como este?

El pelirrojo se rio y regresó su vista al techo.

-Sólo lo recordé… después de todo también dormíamos juntos antes de salir

-… ¿Dormir? —soltó una risita— Pasárnosla viendo revistas y juegos de básquet toda la noche no era dormir

Kagami se rio recordando esos días en los que Himuro se quedaba a dormir en su casa en América, su padre iba repetidas veces a decirles que debían dormir hasta que finalmente decidía quedarse en la habitación para asegurarse de que durmieran. La relación que tenía con Himuro era así, con ninguna otra persona había tenido una conexión parecida, incluso después de separarse seguía sintiéndose de esa manera y aunque las cosas no habían regresado exactamente a como eran antes aún ahora había algunas personas que creían que eran pareja pero para ambos era claro que su relación era perfecta así, además los dos tenían a una persona que les gustaba.

-¿Qué estás viendo?

Kagami salió de sus pensamientos, Himuro lo veía confundido desde el futón. No se había dado cuenta que había volteado a verlo de nuevo, soltó una risita y negó.

- Nada… oye, ¿en verdad no quieres decirme?

Himuro soltó una risita

-Taiga, basta. No te lo voy a decir nunca si me sigues preguntando

-Tch, entonces dime otra cosa

-¿Qué?

-Hace taaaanto tiempo que no me dices nada de esa persona que te gusta…

Himuro se sorprendió un poco, no esperaba que Kagami le preguntara eso.

-No sé

-Oh vamos

-Taiga, ¿por qué no te duermes?

-Tatsuya, ¿por qué no me cuentas?

-No hay nada que contar

-¿Y sus besos después de las prácticas no cuentan?

-¡!

Himuro se sonrojó y volteó a ver al otro, que lo veía sonriendo. Se dio la vuelta dándole la espalda al otro chico, tratando de ocultar su vergüenza después de escuchar aquello. Vale, ya tenía bastante tiempo que le había contado a Kagami de algunas cosas que habían sucedido en su "vida escolar" pero tampoco quería parecer fastidioso al contarle cada cosa que pasaba.

-No sé de qué estás hablando

-De esos días en donde se tenían que quedar a besar- ah no, perdón, limpiar.

No pudo evitar sonreír aún más al darse cuenta que el otro chico caía en un profundo rubor mientras tomaba con fuerza la almohada bajo su cabeza

-Una vez… —se enderezó mirándolo completamente rojo— ¡Sólo fue una vez!

Kagami volvió a reírse, no sabía cuándo había sido la última vez que había molestado a Himuro con la persona que le gustaba.

-Eso es desde que me contaste, es probable que hasta ahora hubiera más, ¿no?

Himuro volvió a darle la espalda fingiendo su enfado sin contestarle nada. Kagami estaba completamente divertido al ver así a Himuro, en serio que le encantaba poder molestarlo así después de que el chico siempre buscara pelear con él.

-¿Eso es un sí?

-No, es un "no sé de qué estás hablando"

-Hmmm… Oye, recuérdame por qué aún no salen juntos si siempre se quedan a "limpiar" solos

-¡Nunca hicimos eso!

-¿Qué indecencias estás pensando? Yo sólo hablaba de sus responsabilidades

-¡Claro que no!

-Pero si fue lo que pensaste, ¿entonces significa que se han quedado a limpiar el piso de otra forma?

-¡TAIGA!

Himuro se enderezó e hizo como si quisiera golpearlo mientras Kagami se reía y se cubría un poco. Recordaba haberse sorprendido mucho cuando el chico le había confesado que "quizás" le gustara ese compañero suyo. No había tenido un muy buen encuentro con el gigante de Yōsen la primera vez así que tenía sus dudas, pero al ver las reacciones de Himuro cuando lo molestaba simplemente le dejaban ver que en verdad le gustaba. Además incluso antes de esa anécdota de "tuvimos que quedarnos a limpiar" le había quedado más que claro que el pelimorado tenía una ligera obsesión con Himuro. Vamos, que desde el inicio el chico le había dicho que su compañero lo abrazaba prácticamente todo el tiempo, lo cual "parecía ser algo que hacía" según el pelinegro. Por supuesto que Kagami no lo había pensado así, y sabía que Himuro simplemente fingía no darse cuenta de las cosas, pero en aquel momento no había dicho nada. Desde que eran niños Himuro siempre se hacía el desentendido en esas situaciones, al contrario de Kagami quien simplemente no notaba cuando alguien coqueteaba con él, pero lo notaba cuando le pasaba a Himuro y en este caso no había forma de que no significara nada el hecho de que su compañero de equipo lo abrazara de la nada mientras se quejaba de cualquier cosa, y no se creía que Himuro no pensara que el otro tuviera sentimientos románticos por él. También era obvio que la excusa de que era un hábito era una vil mentira, aunque para asegurarse había investigado un poco con Kuroko acerca de las costumbres de su ex compañero y nada de eso había sido comentado. No le había dicho nada sobre eso a Himuro porque en serio quería ver qué sucedería con el tiempo y también le interesaba descubrir quién sería el primero en no aguantar más, y sus suposiciones habían sido correctas, el chico de Yōsen no había podido mantener sus manos alejadas del pelinegro.

Después de que Himuro regresara a su lugar recostándose cruzado de brazos dejando a Kagami soltando varias risas el pelirrojo se calmó y volvió a verlo.

-Pero hablando en serio… ¿Por qué ninguno ha dicho nada?

-…

-…

-…

-¡! —se enderezó— ¡¿Ya están saliendo?!

Himuro volteó hacia el lado contrario sonrojándose un poco

-No estamos… saliendo…

-¡Wuo, espera!... ¿Quieres decir que los dos ya se confesaron todo y siguen sin salir? No te creo NADA

-…

-¿Cuándo fue?

-…

-Tatsuya

-… —se cubrió el rostro— Oficialmente… hoy en la mañana

-¡! ¡¿Qué?! ¡Espera! ¡Aahhh! —se tomó la cabeza con una mano— Yo te llamé hoy muy temprano en la mañana… ¿lo viste antes? Pero si fue antes debió ser en la madru-… ¡!

Miró al otro chico, que seguía sin moverse y sin destaparse el rostro.

-… Hooo —sonrió tomándose el mentón— a menos que…

Himuro se enderezó señalándolo claramente avergonzado.

-¡Antes de que pienses cualquier cosa, no hicimos nada, ¿está bien?!

Kagami se rio sin poder evitarlo. Ahora era más que claro que Himuro había pasado la noche en casa del susodicho, y siendo Himuro, ese "nada" no tenía ningún sustento. El simple hecho de que se alterara de esa forma le decía que si bien no "todo", "algo" sí había pasado. Además sabía que existía una historia detrás de ese 'oficialmente'.

-Conque tuviste una buena noche, ¿eh?

Himuro se sobresaltó, Kagami creería que estaba enfadado de no ser por el permanente sonrojo en sus mejillas.

-¡Q-que ruidoso! ¡El médico dijo que debías descansar! ¡Así que duérmete!

Volvió a acostarse cubriéndose con la cobija completamente.

-¡! ¡Oye! ¡Deberías ir mañana! ¡Me matará si no vas mañana!

-¡No te matará! ¡Él sabe qué tipo de relación tengo contigo!

-¡Que se lo hayas dicho no significa que no vaya a ponerse como loco si no llegas después de que pasaste la noche aquí!

-Taiga, no iré y punto

-Pero piénsalo, ¡te vas a perder de tu sesión de besos "oficiales"!

Himuro se enderezó tomando la almohada y golpeando a Kagami con ella sin tratar de quitar la sonrisa de su rostro.

-¡Eres un idiota!

-¡Sólo estoy temiendo por mi vida!

-Hablo en serio, no te preocupes por eso

-¿Por qué estás tan seguro?

-Aunque me fuera en la mañana no llegaría a las clases Taiga, y en la tarde el equipo vendrá a tomar prácticas especiales con un amigo de la entrenadora y se hospedarán en un hotel. Así que no tengo prisa porque puedo llegar con ellos si es completamente necesario

Kagami suspiró rendido, algo le había dicho Himuro acerca de las visitas de su escuela a Tokio para practicar y tener algunos juegos.

-Entiendo…

-Entonces duérmete

-¿Hah? ¿Y qué hay de la historia?

Himuro se quedó mirando al otro chico con esa expresión de "Ya no te voy a contar nada". Kagami suspiró.

-No sé por qué haces esa cara si al final me vas a terminar contando, así que deberías hacerlo ya

El pelinegro siguió viendo a Kagami mientras éste se disponía a acostarse murmurando, miró a un lado por un segundo para después regresar su vista.

-Taiga, hoy-

Al ver al otro chico voltear se calló por un momento, Kagami lo miró confundido así que sólo sonrió.

-Gracias por dejar que me quedara…

Kagami soltó una risita mientras se acostaba.

-Ya te dije que no es nada, pero si ese gigante viene queriendo asesinarme por robarme a su novio su primer y segundo día oficial como pareja espero que hagas acto de presencia

Himuro se rio un poco y se recostó en el futón.

-No te preocupes… Buenas noches

-Buenas noches

Después de que el silencio cayera sobre la habitación Kagami se movió un poco, dándole la espalda al pelinegro, parecía increíble pero se había cansado de haber reído de esa forma. Aunque también de alguna manera se sentía mejor, le alegraba mucho que Himuro y ese chico al fin estuvieran juntos. Al ver a Himuro pasar de pareja en pareja sin que pareciera importarle le había preocupado un poco que en un momento pensara que nunca encontraría a una persona que en verdad le gustara, porque aunque no lo admitiera, Himuro era un romántico de closet.

-¿?

Reconoció un sonido de un mensaje llegando al teléfono del otro chico, sacándolo de sus pensamientos. Se quedó escuchando un momento y apenas un par de segundos después escuchó una risita. No pudo evitar sonreír, ahí estaba el romántico. Cerró los ojos y suspiró.

-Haaa, el amor….

Himuro no dijo nada, pero Kagami apostaría que se había avergonzado. Después de un momento escuchó al chico cerrar su teléfono, si pudiera verlo notaría que efectivamente estaba sonrojado y cerraba los ojos haciendo como si nada sucediera.

-Cállate

-¿?

Kagami volteó un poco confundido

-¿No vas a contestar?

-¡N-no hace falta!

-Si sabe que estás aquí va a pensar cosas raras si no le contestas, y lo recordará la próxima vez que me vea

El teléfono volvió a sonar brevemente

-…

-…

-…

-…

-Voy a salir un momento

Himuro se levantó tomando su teléfono mientras Kagami se reía al verlo salir de esa manera. Himuro solía ser muy calmado y parecía que las cosas le daban igual, pero vaya que era completamente diferente ahora que tenía a ese chico en la escena.

-…

Se quedó escuchando un momento y después de un par de segundos se enderezó en la cama.

.

.

Kuroko se sobresaltó y apretó los ojos al escuchar la puerta de la habitación de Kagami abrirse. No se movió ni un centímetro, segundos más tarde escuchó la puerta del apartamento abrirse y cerrarse, se enderezó un poco confundido. ¿Alguien había salido?

-…

Volvió a acostarse, desde hacía un buen rato que no dejaba de escuchar las risas y los murmullos en la habitación del pelirrojo. Había tratado sin ningún éxito de dormirse para dejar de escuchar todo eso pero había sucedido todo lo contrario, al estar demasiado consciente de los ruidos que provenían de la habitación no se sentía para nada adormilado y ahora tenía una fuerte sensación en todo su cuerpo. Himuro había dicho en la tarde que él era la tercera rueda pero vaya que estaba equivocado… tan equivocado…

Apretó la almohada bajo su cabeza mordiéndose el labio inferior. ¿Cuánto tiempo estaría Himuro ahí? Ya había pensado antes en que debía irse a casa pero ahora sólo… sentía que debía irse pero era diferente… Más que irse por su cuenta sentía que lo empujaban para que saliera, no eran Kagami y Himuro echándolo… era lo que hacían… y lo que él no podía hacer.

-Kuroko

-¡!

El peliceleste se sobresaltó asustado y volteó rápidamente. Su corazón casi se detiene al ver a Kagami agachado detrás del sofá y recargando sus brazos en el respaldo, con su mentón sobre ellos. El pelirrojo notó su sorpresa y se separó un poco del sofá.

-Lo siento, ¿te asusté?

-¡N-no! ¿Qué-… —miró alrededor enderezándose un poco más— ¿Q-qué-

-Ah, quería disculparme

-¿Eh?

-Por hoy… Tatsuya estaba preocupado y por eso acepté dejar que se quedara

Kuroko se sobresaltó, movió su mano frente a él comenzando a sentirse nervioso

-¡N-no tienes que disculparte! Yo entiendo, además yo soy… el que siente haber tomado tu habitación todo este tiempo…

-No te preocupes por eso… Además… también quería disculparme por él —pasó su brazo detrás de su cabeza mirando a un lado— es muy terco y a veces actúa impulsivamente… no le prestes mucha atención. No quiero que te sientas mal por las cosas que él haga —volteó a verlo soltando una risita—a veces actúa más como una pareja que como un hermano

Kuroko se sorprendió pero no dijo nada, vio a Kagami extender algo aún agachado.

-Kagami-kun, qué-

Antes de poder preguntar el pelirrojo se levantó un poco y lo cubrió con una cobija gruesa que había traído de la cama haciendo que Kuroko se sobresaltara ligeramente y lo mirara sorprendido. Kagami extendió bien la cobija sobre el chico y otra vez se agachó al terminar.

-Listo, hace frío en la noche… así estará mejor, te dejaré dormir ahora

Kagami comenzó a enderezarse, Kuroko separó sus labios para decir algo pero Kagami se adelantó.

-Ah —volvió a agacharse— y gracias

-¿?

Kagami sonrió y apartó con suavidad uno de los mechones de cabello de Kuroko acariciando levemente su mejilla.

-Por ir al hospital… siento mucho que Tatsuya te haya espantado… aunque en verdad me hizo muy feliz verte ahí…

Se quedó mirándolo por un momento, Kuroko sintió cómo sus mejillas se sonrojaban levemente.

-Kagami-kun…

El pelirrojo sonrió y después de verlo a los ojos un par de segundos más lo soltó

-Buenas noches

Se levantó y se dirigió a su habitación. Kuroko no se movió, la manera en que Kagami lo había mirado a los ojos… después de un momento se recostó lentamente, alzó su brazo y pasó sus nudillos por su mejilla, el que Kagami se hubiera quedado inmóvil mirándolo de esa forma, había sido como si le estuviera diciendo algo. Nunca lo había mirado de esa manera… Apretó los ojos y se mordió los labios cubriéndose con la cobija, pero no pudo mantenerse mucho tiempo así antes de que se rindiera ante la sonrisa que había tratado de contener.

...

..::::::::::::..

5:14 a.m.

..::::::::::::..

...

Himuro apretó los ojos molesto al escuchar un ruido incesante cerca de él, se obligó a abrir los ojos girando un poco tratando de identificar ese ruido. Un par de segundos después vio una luz parpadeando en la mesa de noche a la altura de su cabeza, suspiró y se enderezó perezosamente para apagar la alarma del celular del pelirrojo. ¿Qué pretendía al despertar a esa hora?

-Se supone que debe descansar —tomó el teléfono y apagó la alarma— Más le vale haber- ¿?

Al voltear a ver al chico se dio cuenta de que éste no se había movido ni un centímetro y seguía completamente dormido. Suspiró un poco dejando el teléfono a un lado después de asegurarse que estuviera en silencio, era claro que el chico estaba muy cansado para siquiera escuchar esa infernal alarma justo al lado de él. En verdad era una suerte que pocos días antes de todo lo sucedido el equipo hubiera decidido venir a Tokio para que ese conocido de la entrenadora los ayudara con algunas prácticas. Sólo podían quedarse un par de días debido a las clases y había sido justamente en ese periodo cuando Kagami lo había llamado en la madrugada preguntándole si podía verlo. Desde ese día seguramente había tenido mucha presión acumulándose, sin hablar de los múltiples sentimientos que debía haber tenido.

-… —suspiró y se estiró un poco— Bien, hora de levantarse

No podría volver a dormir así que era mejor que hiciera algo productivo, después de todo no podía dejar que Kagami despertara para tener que cocinar algo, no sería tan bueno como él pero era mejor que nada.

Se levantó y comenzó a doblar las cobijas mientras pensaba que sus visitas a Tokio comenzaban a ser más frecuentes, ya fueran con el equipo o sin él. En este caso en particular, aún después de que regresaran de haberse quedado unos días, la entrenadora decía que valía la pena venir desde Akita para practicar así que llevaban los últimos días acudiendo a Tokio y regresando en la noche. Ahora la entrenadora había conseguido otro permiso de la escuela para permanecer ahí hasta el fin de semana (con un examen esperándolos de regreso pero ya pensaría en eso después) y siendo así podría ver con más facilidad al pelirrojo, porque aunque hubieran estado visitando Tokio era sólo para las prácticas así que en realidad no había tenido tiempo de verlo.

Después de guardar las cobijas y el futón se dispuso a salir, pero en el momento en que abría la puerta sintió el frío del apartamento haciéndolo voltear y buscar algo con lo que cubrirse, había olvidado que en las mañanas el lugar era bastante frío, para su suerte vio una de las chamarras de Kagami a un lado así que la tomó y se la puso mientras salía silenciosamente de la habitación cerrando con cuidado la puerta. No sabía a qué hora despertaría el pelirrojo así que prepararía algo que pudiera calentar fácilmente.

Al entrar a la sala caminó hacia la zona de la cocina pero no pudo evitar detenerse detrás del sofá mientras observaba al chico dormido en él.

-…

Bajó levemente la mirada y siguió su camino hacia la zona de la cocina, comenzando a sacar algunas cosas del refrigerador en silencio, recordando algunas conversaciones que había tenido con Kagami.

"Entonces qué harías… si yo…"

"Lo que querías decirme… creo que ya…"

-… —suspiró— ¿Qué harías si YO te dijera que creo que le gustas?

Le había dicho la verdad, lo que estaba en su mente no era claro y si se lo decía sin pensar en las consecuencias sólo le daría problemas… pero no podía dejar de pensarlo…

-Creo que he sido demasiado obvio… —volteó a ver al otro chico—… los dos lo hemos sido… ¡Gaaah! —se revolvió el cabello con una mano— ¿Lo ha sido? Puedo estar imaginándome cosas, después de todo yo fui el que empezó esto… Quizás estoy pensando de más en sus acciones…

Le molestaba mucho el peliceleste, en verdad que sí… pero no podía negar que había algo diferente. Quitando el hecho de que se había estado peleando con Kuroko por la atención de Kagami, lo había descubierto varias veces observando al pelirrojo…. Y la manera en la que lo veía…

-… no era como antes… y por más que Taiga no lo quiera aceptar es claro que a él también le disgusta verme a su lado —se molestó un poco— vamos, toda la tarde trató de separarnos y de hacerse notar más que yo…

Volvió a suspirar, ¿pero cómo iba a decirle ahora que sentía que el peliceleste podría tener sentimientos hacia él después de estarlo sermoneando y diciéndole que los dos debían seguir adelante?... Si alguien más se lo dijera probablemente no le creería pero si él se lo dijera… Quizás se negaría a creerle al inicio pero después podría hacerle caso… Sentía que debía decírselo pero tampoco sabía si estaba en lo correcto. Quizás Kuroko simplemente lo odiaba y ya, aunque probablemente eso también fuera su culpa… Volteó y volvió a quedarse mirando al chico.

-…

.

~FLASHBACK~

-A las 10:30, él dijo a las 10:30, maldición

Himuro se encontraba esperando afuera de una plaza comercial con los brazos cruzados, viendo un poco molesto cómo el reloj a un lado marcaba poco más de las 11. Chasqueó la lengua y sacó su teléfono tratando por enésima vez de marcarle al chico que lo tenía esperando más de media hora sin contestar sus llamadas pero sí habiéndole enviado un mensaje diciéndole que no se fuera, que "llegaría pronto".

-Más le vale contestar esta vez, si no lo hace me iré y puede-¿?

En ese momento vio a un chico parado no muy lejos de él, se quedó mirando por un par de segundos hasta que finalmente se sorprendió un poco y colgó acercándose.

-Oe

El peliceleste se sobresaltó y volteó.

-Qué- ¡Ah! ¡Himuro-san!

-Ha pasado un tiempo desde la última vez que nos encontramos… fue en aquella reunión, ¿cierto?

-Mhm, ha sido mucho tiempo… aunque Kagami-kun me ha dicho que él sí te ha visto varias veces

-¿Sí?

-Ahora… ¿Estás esperándolo?

Himuro suspiró

-Desde hace media hora, si tarda un minuto más me iré, ah…

Ahí estaba, su momento de actuar era ahora. Sabía que si le decía a Kagami que cuando estaba solo con Kuroko siempre trataba de hacerlo notar como la persona más maravillosa que pudiera existir en el mundo y completamente adecuada como pareja, el pelirrojo lo mataría, pero no podía evitarlo. Quería que el chico tuviera su amor correspondido así que cada vez que podía trataba de juntar a ambos chicos, no sabía cuántas veces le había "surgido un compromiso" cuando se quedaba de ver con los otros dos. Sentía que era muy obvio (también por el hecho de que una salida entre los tres era demasiado rara como para que el pelirrojo no notara que había algo fuera de lugar en sus continuas invitaciones) pero Kagami nunca le había reclamado así que sólo seguía haciéndolo.

El pelinegro se recargó en la pared y miró al más bajo, en algún momento debía entrarle a la cabeza la idea de Kagami como pareja potencial, ¿no?

-Supongo que cuando sale contigo nunca llega tarde, ¿huh?

-¿?

-También me ha dicho que salen un par de días… —se cruzó de brazos—pero me imagino que siempre es puntual, ¿no?

Kuroko lo pensó un poco, Himuro se quedó mirándolo, atento a lo que haría.

-Bueno… supongo que nunca… ha llegado tarde —sonrió— es muy diferente a Aomine-kun

Himuro se sorprendió

-¿Qué? ¡No! ¡! ¡No, sí! Ahhh, al parecer son muy diferentes

Kuroko sonrió un poco más

-Lo son

-Bueno, Taiga siempre ha sido muy atento, podrá ser un poco torpe a veces pero si alguien te deja esperando es un poco grosero y-

-¡Ah, no! No quería decirlo de esa forma

-¿?

-No es que Aomine-kun sea grosero, es… simplemente es… así, no sé cómo explicarlo. Además algunas veces llega tarde porque entra a la tienda de 24 horas a comprar algo para los dos

-Ahhh, dirección equivocada, ¿pero no es mejor que una persona llegue a tiempo? Eso significa que le importas, ¿no? ¡Bueno! Más de lo… usual

-Uh… no creo… que sea así, al menos no con todas las personas…

-Quizás… ¡Ah! Pero si es así entonces supongo que tú y Taiga hacen buena combinación

Kuroko lo miró confundido

-Por lo que veo ambos son puntuales, se me acaba de ocurrir que… ¿no es un problema de las parejas el que una de las partes siempre llega tarde? Si congenian en eso supongo que hay muchas otras cosas en las que también combinan bastante bien

El peliceleste se quedó mirándolo para después voltear a un lado sin decir nada, haciendo pensar a Himuro que quizás lo que acababa de decir había sido demasiado directo y comenzó a preocuparse de haberle arruinado todo a Kagami.

-Lo que-

-Yo…

-¿?

-Creo que yo… —se rio— No saldría nunca con una persona como Kagami-kun

Himuro se sobresaltó sin poder evitar sentir un peso sobre su pecho.

-Ah, quiero decir… Kagami-kun es muy buena persona y todo pero no… no podría verme con él de esa forma. No creo que en algún momento fuéramos compatibles o algo… quizás seamos iguales en lo que dices pero hay muchas cosas que quizás él podría cambiar y aunque seamos buena combinación en el básquet eso no significa que sea lo mismo en lo demás. En verdad somos muy diferentes y él no es alguien con quien yo… ¡Ah! N-no quiero decir que sí tenga una persona en mente, es sólo que…

Kuroko siguió hablando mientras trataba de no mostrarse nervioso pero simplemente no lo oía más, o más bien ya no quería seguir oyendo más, quería que se detuviera. Seguía sintiendo aquella opresión después de escuchar las palabras de Kuroko, sabía que era su culpa al estar insinuando esas cosas pero… pero no había esperado que el chico dijera eso…

-¡Ah! Lo siento Himuro-san, debo irme. Saluda a Kagami-kun por mí

El pelinegro no dijo nada y sólo vio como Kuroko corría hacia una dirección fija, después de seguirlo con la mirada vio a ese otro chico alzando una bolsa de plástico que llevaba mientras el peliceleste corría hacia él sonriendo. Antes de darse cuenta apretaba los puños viendo como ambos chicos desaparecían…

Esas palabras… ¿Una persona como Kagami? ¿"No es alguien con quien yo saldría"? ¿"Nunca"? ¿Por qué rayos lo había dicho como si el pelirrojo fuera poca cosa? Como si no fuera "de su nivel". Habría entendido si simplemente le hubiera dicho que no se veía con Kagami como pareja, pero la manera en la que se había reído para después decir eso… ¡Era como si se hubiera burlado de Kagami!

-¡Tatsuya!

El pelinegro volteó y vio a Kagami corriendo hacia él.

-¡Lo siento! ¡Sé que debes odiarme! ¡Y entiendo! ¡Lo compensaré! ¡Lo juro! ¡Sé que- ¡! ¿Q-qué sucedió?

Himuro se sorprendió un poco y evitó la mirada del otro con aquel dolor punzante en el pecho, no sabía qué clase de expresión había hecho cuando había visto al pelirrojo. Sólo sabía que al verlo había recordado lo mucho que a éste le gustaba el peliceleste…

-T-Tatsuya lo siento. No quería hacerte sentir mal, d-debí-

Se sobresaltó al escuchar a Himuro gritando mientras apretaba los puños, se quedó mirándolo perplejo al igual que todas las personas alrededor. Después de un momento volvió a quedarse en silencio con los ojos cerrados y al parecer aguantando la respiración, pasaron pocos segundos y el chico dejo salir el aire que contenía en un largo suspiro.

-¿T-Tatsuya? ¿Qué

-¡Aaahhhh! ¡Estoy molesto!

-¡Lo siento! ¡Sé que es muy tarde y-

-¡Ya entendí! ¡Vamos!

Jaló bruscamente a Kagami mientras éste lo miraba confundido.

-¿Tatsuya?

-¡Esta vez yo invito! ¡Así que puedes comer lo que quieras! ¡¿A dónde quieres ir?!

-¡¿H-hah?! ¡¿De qué estás hablando?! ¡Oe!

El pelinegro apenas escuchaba los reclamos del otro, estaba molesto con el peliceleste pero también demasiado molesto consigo mismo… ¡pero también con el peliceleste! No podía, o más bien no quería dejar pasar las cosas que había dicho, si bien era su culpa por estar preguntando no quitaba el hecho de que ESO era lo que sentía Kuroko… quizás lo que había sentido desde el inicio, en verdad pensaba de esa forma… y no podía aguantarlo sabiendo que Kagami haría cualquier cosa por él.

~FIN FLASHBACK ~

.

Himuro regresó su vista a las cosas que había sacado

-Después de eso no aguantaba siquiera verlo. Sé que es inmaduro tratarlo de esa forma pero simplemente me molesta, sobretodo… me molestó aún más cuando noté que trataba de "ganarme". No fue sólo ayer, desde antes comenzó a tener esa actitud y yo odiaba que actuara así cuando pensaba ese tipo de cosas de Taiga… era como si lo usara a su conveniencia, porque era obvio que aún le gustaba mucho ese otro chico… Tch, o eso pensaba hasta ayer pero no quiero volver a entrometerme y volver a recibir una respuesta como esa… Esa vez en verdad me afectó mucho que dijera eso… después de todo sabía cómo se sentía Taiga y sabiendo eso no veía manera de que esto terminara bien —suspiró— y mira como están ahora…

Lo que no había querido era que Kagami llegara a sentirse tan mal, el pelirrojo sabía lo mucho que Kuroko quería a Aomine, pero era diferente saberlo por ti mismo a que el chico lo dijera o lo expresara de alguna manera… y eso era lo que había sucedido. Si él se había sentido muy mal al escucharlo, lo que debió haber sentido Kagami…

-… pero las cosas son un poco diferentes si… —dejó de acomodar las cosas— Ya sé, ya sé

Se dio la vuelta y se dirigió al sofá, al estar detrás vio a Kuroko dormido dándole la espalda, con Nigou acostado sobre las cobijas.

-… Oe —lo movió un poco— Kuroko…Despierta

Después de moverlo un poco más el peliceleste apretó los ojos y volteó un poco.

-¿Mhm?... ¿Kagam- ¡! —se enderezó rápidamente completamente despierto— ¡H-Himuro-san!

-¡Shh!

Kuroko miró confundido al pelinegro. Lo había despertado, ¿por qué había hecho eso? ¿sucedía algo? ¿Kagami estaría-… ¡! ¡No iba a echarlo ahora, ¿cierto?!

-Taiga sigue dormido, ayúdame a hacer el desayuno

-¿Eh?

Los dos se quedaron mirando, Kuroko trataba de entender. Hacía un segundo creía que Himuro le diría que era hora de irse… pero-

-¡! ¡Sí!

Himuro regresó a la zona de la cocina, Kuroko se levantó rápidamente aunque aún no entendía muy bien qué sucedía. Miró el reloj y se dio cuenta de que aún tenía un buen rato para que tuviera que salir, así que realmente… el otro lo había despertado para ayudar.

Después de ponerse una chamarra fue junto a Himuro y lo miró.

-¿Qué… ¡!

-¿?

Kuroko lo miró sorprendido, antes no lo había notado pero al estar ahí ahora… era obvio que la chamarra que tenía Himuro no era de él…

-… —comenzó a preparar arroz— Aún hay sopa de miso de ayer, así que podríamos hacer tamagoyaki y un poco de pescado además del arroz.

-Uh… yo… haré tamagoyaki

-Bien

Himuro comenzó a preparar el pescado asado, Kuroko lo miró por un par de segundos pero después miró hacia un lado pensando que Himuro simplemente tenía frío y por eso había tomado la chamarra… no debía haber ningún motivo oculto detrás de eso, ¿cierto?... Además había otra cosa que lo intrigaba, y eso era que resultaba extraño estar solo con él sin esa atmósfera desafiante y hostil... ¿Había pasado algo la noche anterior?

Negó un poco con la cabeza y comenzó a buscar los ingredientes, era extraño pero en verdad no era el momento de pensarlo.

.

.

-Taiga… Oe…

Kagami apretó los ojos y volteó ligeramente, poco a poco pudo distinguir la figura del pelinegro al lado de su cama.

-¿Tatsuya?...

-No quería despertarte ahora pero sé que me regañarías si no lo hacía. Pasan de las seis y si quieres desayunar con él antes de que se vaya tienes que levantarte

-… ¿Él?... ¡! —se enderezó rápidamente— ¡¿Las qué?! ¡Mi alarma- ¡¿Por qué no sonó mi alarma?!

-Sí sonó tu satánica alarma, tú eres el que no la escuchaste. Te dejé dormir porque parecías cansado pero sé que no querías que se fuera sin siquiera decirle adiós —caminó hacia la puerta— El desayuno está listo, te esperamos ahí

Salió de la habitación dejando a Kagami confundido, después de un par de segundos el chico suspiró pasándose una mano por el rostro. Himuro tenía razón, en realidad estaba muy cansado pero no quería que Kuroko se fuera así nada más. Se levantó y se estiró tratando de espabilarse, quizás cuando el chico se fuera regresaría a dormir otro rato, así tampoco estaría preocupando a Himuro por cada paso que daba.

Se puso la chamarra que se encontraba a los pies de su cama y salió de la habitación, sintiendo en ese momento el aroma de la comida recién hecha, desde el pasillo vio a los dos chicos poniendo las cosas en la mesa frente al televisor y preguntándose mutuamente si hacía falta algo. Se confundió un poco pero no dijo nada, al entrar Kuroko fue el primero en notarlo.

-¡Kagami-kun! —se levantó— Perdón por… hacer que te levantaras

-¿Qué? No, no importa. Me sentiría mal no te hubiera visto antes de que te fueras… —se sentó en el sofá— ¿Dormiste bien? Espero que no te haya dado frío

Kuroko bajó la mirada y sonrió un poco recordando la noche anterior.

-Mhm… lo siento y… gracias Kagami-kun

-¿? No tienes que agradecerme… Ah, por cierto ¿Cómo está tu mano?

-¿Eh? ¡Ah! —sujetó su mano y la miró—Está bien, no… no es nada grave

-Ya veo… —sonrió— me alegra

-… —alzó la mirada— Kagami-kun-

Kagami miró de repente detrás del peliceleste y se levantó confundiendo al menor.

-Tatsuya, no eres malabarista

El pelirrojo se acercó y ayudó a Himuro con los vasos y otros platos que traía en las manos.

-Estoy bien, no es como si fuera gran cosa

Dejaron las cosas en la mesa, al agacharse a colocarlas Himuro quedó cerca del rostro de Kagami y se sorprendió mirándolo. Kuroko los observó un poco inquieto, Kagami no notaba que el pelinegro lo miraba inmóvil. Cuando se enderezaron el chico aún lo miraba y esta vez el pelirrojo lo notó.

-¿Tatsuya?

-... ¿Qué…

-¿?

Himuro se acercó inclinándose un poco hacia él.

-T-Tatsuya, qué

-¡!

El pelinegro tomó al otro chico de la chamarra y lo acercó a él quedando a muy pocos centímetros de su rostro. Kuroko se sobresaltó y sintió un peso sobre todo su cuerpo al ver que la distancia entre los labios de ambos era mínima… y notando que Kagami no trataba de separarse. Además no era una de esas acciones que Himuro hacía para molestarlo, simplemente… lo había hecho.

-¡! —se separó bruscamente— ¡TAIGA!

Kagami miró al otro chico confundido

-¿Qué-

-¡Apestas a cigarrillo!

El pelirrojo se sobresaltó y automáticamente alzó un poco su brazo para oler su manga. Himuro lo miró enfadado.

-¡Estuviste fumando!

Kuroko y Kagami se sorprendieron al mismo tiempo. El peliceleste volteó a ver a su compañero muy confundido. ¿Fumar?... ¿Kagami… No, no podía ser, algo como eso… lo sabría, ¿no?

-¡T-te equivocas! Sólo- ¡Wa!

Trató de detener al pelinegro que quería revisar sus bolsillos.

-¡Tatsuya! ¡Te digo que no es lo que crees!

-¡Entonces no tienes nada que esconder!

-¡P-pero estás- ¡A-ah!

En ese momento Himuro pudo meter su mano en el bolsillo de la chamarra de Kagami, sintiendo una pequeña caja dentro de él. Sacó rápidamente su mano antes de que Kagami pudiera evitarlo y se sobresaltó al ver la cajetilla de cigarros

-T-Tatsuya…

Himuro no dijo nada mientras se quedaba mirando el objeto en la palma de su mano, lo cual sólo preocupó más a Kagami, así que se acercó a él nerviosamente.

-¡S-sólo fue uno! ¡Lo juro!

Kuroko se sobresaltó y miró con los ojos muy abiertos a Kagami.

-¡Tatsuya, fue cosa de una vez! ¡No lo había hecho desde que me lo dijiste! ¡Sólo fue-

Himuro cerró los ojos y guardó la cajetilla.

-Entiendo, siéntate y come. Va a enfriarse

-¿Eh? Ah… mhm

Kagami entendió que no era momento de hablar de eso, suspiró pensando que Himuro tenía un don para enterarse de las cosas malas que hacía. Después de salir en la madrugada por no poder dormir y volver a encontrar los cigarrillos en la chamarra no había podido evitarlo, pero al regresar se había lavado los dientes y la cara, e incluso se había cambiado de ropa… claro, no se había dado cuenta de que la chamarra que había tomado esa mañana era la que había usado al salir, lo cual no había ayudado para nada. Por ahora era mejor cambiar de tema, aunque se sentía como un niño regañado por su padre.

-¿A qué hora se levantaron? —se sentó— No escuché nada

-Cuando sonó tu alarma —le pasó un plato— ¿Qué pretendías levantándote tan temprano?

-Lo mismo que ustedes —miró a Kuroko— ¿Tienes… todas tus cosas?

-¿Eh? —lo miró— Ah… Mhm… Después de clases… iré a casa, en realidad no tenía muchas cosas así que no hace falta… que regrese

-Ya veo…

Los tres se quedaron callados, en realidad ninguno podía dejar de pensar en el asunto de los cigarrillos. Kagami suspiró, sabía que era su culpa así que debía cambiar el ambiente. Tomó el control y encendió la televisión, quizás así sí se podría cambiar de tema.

-¿Hay algo que quieran ver?

-No…

-Sí, a ti comiendo

Kagami se encogió un poco mirando al otro chico

-Eso suena demasiado perturbador…

Himuro dejó de sentirse tan tenso y sólo se rio un poco

-Tú eres el que piensa demasiado las cosas

Después de que ambos se reclamaran un poco se centraron en comer. Himuro volteó a ver ligeramente al peliceleste, Kagami de repente estaba concentrado en la televisión encendida mientras pasaban el reporte del clima de ese día así que no había notado cuando Kuroko volteaba a verlo sin quitarle la vista de encima por un buen rato, pero el otro chico sí.

-… —tomó su plato suspirando— Es esa mirada a la que me refiero… ¿Qué rayos está pensando? ¿?

En ese momento Kuroko se dio cuenta de que Himuro lo veía.

-…Ahora me vas a ignorar o me vas a mirar como ayer, como si yo- ¡!

Vio a Kuroko sonrojarse y bajar la mirada nerviosamente acomodando sin sentido los platos de la comida. Himuro se quedó mirándolo sorprendido, ¿qué había sido eso? Maldición, era por cosas como esas que no dejaba de pensar cosas extrañas, y simplemente no sabía qué hacer. Ni siquiera podía enfadarse con el chico porque no entendía qué sucedía. Si tan sólo pudiera preguntarles a ambos directamente-

-Oe, Tatsuya

El pelinegro salió de sus pensamientos y miró a Kagami.

-¿Qué?

-… ¿Qué te pasa?... Te he estado llamando

-Ah… lo siento…

-… —soltó una risita— Creo que el que debe descansar eres tú, pero puedes dormir conmigo si quieres

-Tch, ¿otra vez con eso? Si no te detienes voy a creer que estás seduciéndome

Kagami se rio y puso más comida en su plato.

-Tal vez debes dejar de "creer"

-Oe

Himuro lo empujó un poco riéndose levemente, los dos continuaron hablando mientras Kuroko evitaba verlos comiendo sólo un poco, aunque pocos segundos después volteó a ver a Kagami en el momento en que éste reía y no pudo evitar sonreír ligeramente volviendo a bajar la mirada.

.

.

-¿Estás seguro de que tienes todo?

-Mhm… —volteó a ver a Kagami después de ponerse los zapatos en la entrada— Siento mucho irme sin ayudarlos a limpiar…

-No te preocupes por eso

Los dos se quedaron callados, después del desayuno Kagami había visto que si no salía pronto, el peliceleste llegaría tarde así que ahí se encontraban. Después de dos semanas juntos en ese apartamento, independientemente de las situaciones por las que habían pasado había sido un tiempo en el que verdaderamente habían estado juntos, sólo ellos… Ahora había llegado el momento en el que Kuroko regresaría a casa… y por alguna razón no se sentía como ambos habrían creído que sería.

Kuroko agachó la mirada sujetando con fuerza la correa de la mochila en sus manos, no sabía qué decirle a Kagami aunque trataba desesperadamente de pensar en cualquier cosa. En esos días había estado pensando en regresar a casa pero estar justo ahora frente a Kagami a punto de irse… era difícil… Comenzó a apretar más la mochila tratando de decir algo… No podía irse así nada más.

-Hey… Envíame un mensaje cuando llegues a la escuela y cuando estés en tu casa, ¿está bien?

-… —sonrió un poco— Mhm… Sé… que lo he dicho mucho Kagami-kun pero… Gracias por todo… En verdad me ayudaste mucho y yo sólo… hice cosas que te causaron problemas y que no debí… hacer…

-Olvídalo

Kuroko volteó a ver a Kagami, que le sonrió y negó un poco.

-No tiene importancia

Se quedaron mirando por un par de segundos, Kuroko se forzó a sonreír un poco.

-T-tienes razón… lo siento —se dio la vuelta— Nos vemos Kagami-kun

-Mhm

Kuroko tomó la perilla de la puerta pero no se movió, un par de segundos después se giró un poco sin voltear a ver al pelirrojo.

-¿Kagami-kun?

-¿?

-… —lo miró— Cuando estés mejor… Salgamos, podemos ir a comer o… a ver una película

-…uh… Claro

Kuroko sonrió

-Gracias Kagami-kun

Después de unos segundos Kuroko bajó la mirada y dio la vuelta, saliendo del apartamento y cerrando cuidadosamente la puerta. Una vez afuera se quedó parado sin soltar la perilla por un momento, para después alzar la mirada decidido y correr hacia el elevador.

Kagami suspiró al ver la puerta cerrarse, aún tenía esa sensación extraña. Kuroko no volvería ese día y probablemente no lo vería hasta que él se hubiera recuperado por completo, después de verlo todos los días y en un ambiente tan familiar… Negó un poco y se dio la vuelta.

-¿?

Vio a Himuro detrás de él con los brazos cruzados.

-… —suspiró— Ya sé, ya sé. Lo siento, ¿está bien? Sólo-

-No

El pelirrojo volvió a ver a Himuro, que le extendía el encendedor que estaba en la cajetilla.

-Yo lo siento… sé que no es como si te gustara así que no sé… cómo debiste sentirte para querer hacerlo

-No pienses de más en eso, sólo… fui débil

Himuro se rio un poco

-Has sido todo menos débil, vamos

Regresó por el pasillo mientras Kagami lo miraba sonriendo ligeramente para después seguirlo.

-Creí que tenías preparado un discurso de diez hojas

-Lo tenía, pero es lo que menos necesitas ahora… aunque…

-¿? ¡Au!

Kagami se tomó la frente después de que Himuro lo golpeara.

-Aún así rompiste tu promesa

-… —suspiró— Supongo que me merecía más

-Recuérdalo la próxima vez que te enfades conmigo

Kagami sonrió suspirando levemente

-Lo recordaré…

Llegando al sofá ambos se sentaron y se quedaron callados, después de un momento Himuro tomó su mano vendada.

-¿Te duele?

-No, sólo si cargo algo pesado así que no te preocupes…

-Bien —lo soltó— Arreglaré el cuarto, tú quédate aquí

Se levantó y se dispuso a ir a la habitación

-… Tatsuya…

-¿? —volteó— ¿qué?

-… —lo miró— Creo… que lo he decidido

-¿Eh?

.

...

.

-¡Oe, Kise! ¡Llegaremos tarde si no te mueves!

-¡Entiendo! ¡Salgo en un minuto!

Kasamatsu suspiró alejándose de las escaleras después de estarle gritando por media hora al chico que se encontraban en el baño de arriba. Llegando a la cocina recogió los platos que sus hermanos habían usado antes de salir a sus propias escuelas. Su padre y su madre también habían salido así que esta vez los únicos que faltaban en salir eran ellos dos. Después de lavar los platos y colocarlos en sus respectivos lugares escuchó los pasos del rubio bajando las escaleras. Se secó las manos y tomó sus cosas.

-¡Apresúrate! Debemos correr si queremos llegar

-¡Estoy listo!

Kise entró tomando sus cosas rápidamente

-¿Qué estabas haciendo? —tomó las llaves— Tardaste años

-¡Necesitaba arreglarme!

-¿Haces esto todos los días?

Los dos salieron de la casa y se quedaron un momento afuera mientras Kasamatsu cerraba.

-No todos los días —se cruzó de brazos— porque no todos los días tengo que asegurarme que no se note que lloré como bebé la noche anterior

Kasamatsu soltó una risita

-Vale —golpeó levemente su brazo— Vamos, llegaremos tarde

-¿? ¡Ah! ¡Senpai, espera!

Corrió detrás de él para alcanzarlo

-¡No vamos tan tarde! ¿Por qué-

-¡Kise faltan 25 minutos para la primera clase!

-¡! ¡¿Por qué no me sacaste del baño?!

-¡¿Qué soy?! ¡¿Tu madre?! ¡! ¡Oe, ese es el autobús!

-¡AAHHH! ¡Yo voy! ¡! ¡AH!

En ese momento Kise tropezó y cayó al piso, Kasamatsu se detuvo bruscamente y volteó.

-¡Oe! ¡!

-¡! —se enderezó rápidamente quedando de rodillas— ¡Ah! ¡El-

Ambos vieron como el autobús avanzaba dejándolos atrás, Kise suspiró agachando con depresión la cabeza.

-¿?

Alzó la mirada y vio a Kasamatsu cubriéndose un poco la boca con los ojos apretados y los hombros temblando un poco.

-… ¿Sen… pai?

En ese instante Kasamatsu no pudo controlarse más y comenzó a reír con fuerza, Kise lo miró confundido y un poco asustado porque jamás había visto a Kasamatsu reír de esa forma...

-¡!

Se levantó rápidamente, completamente avergonzado y olvidando su miedo de antes.

-¡S-senpai, no te burles de mí!

Kasamatsu no pudo dejar de reírse y sólo se volteó un poco, Kise comenzó a caminar como si no hubiera pasado nada.

-¡V-vamos!

-¡O-oe!

Kise volteó ruborizado y haciéndose el enfadado.

-¡¿Qué?!

Kasamatsu señaló al otro lado aguantando la risa

-Lado equivocado

-…

Kise agachó la cabeza bruscamente mientras sentía su rostro ardiendo de la vergüenza.

-¡Ya lo sé!

Kasamatsu lo siguió aguantando la risa al mismo tiempo que Kise trataba de cambiar de tema, en verdad no había podido contener la risa después de que el rubio cayera al piso por tropezarse con una piedra invisible haciéndolos perder el autobús. Había estado pensando esa mañana que debía hacer algo para que Kise no se deprimiera durante sus clases pero quizás eso no fuera necesario, después de todo una vergüenza así le iba a durar al menos hasta la práctica de ese día. Cuando vio que Kise no se detendría calmó su risa y lo llamó.

-Hey, ¿a dónde vas?

-… —volteó— ¡Tú me dijiste que por aquí!

-¿Acaso pretendes caminar hasta la escuela? Ven

El chico regresó por donde habían caminado, Kise sólo lo miró confundido por un par de segundos para después seguirlo pero se confundió aún más cuando Kasamatsu se dirigió a la casa y sacó las llaves para abrir.

-Senpai, no creo que no ir sea-

-Por supuesto que iremos —tomó otras llaves que había en un mueble cerca de ahí— Vamos

Volvió a salir y cerrar la puerta, Kise no entendía lo que sucedía y sólo lo siguió a la parte de atrás de la casa. No tenía idea de qué estaban haciendo hasta que vio que Kasamatsu presionaba un botón del control que estaba con las llaves, abriendo los seguros del auto que estaba ahí.

-Entra, hay que apresurarse

-¿Eh?... ¡¿EH?! ¡Senpai, ¿sabes manejar?!

-Por el momento sólo lo hago en casos de emergencia

Kasamatsu entró al auto pero Kise sólo se quedó parado a un lado mientras lo miraba sorprendido. En verdad era una noticia que no se esperaba.

-¡Oe! Me iré sin ti

-¡! ¡Y-ya voy!

Kise entró al automóvil rápidamente mirando al otro chico después de cerrar la puerta y ajustarse el cinturón de seguridad.

-¡S-senpai, ¿desde cuándo sabes manejar?!

-Un par de meses —miró por el retrovisor— Mi padre pensó que sería necesario una vez que entre a la universidad

-…Ah… —bajó la mirada— Supongo que sí…

-… ¿Qué?

-¿Eh? Ah… es que… creo que a veces olvido que pronto… —soltó una risita— va a ser un poco raro no verlos en la escuela… —volteó a verlo— ¿Irás muy lejos?

-Sólo un poco —salió del área de la casa y se incorporó al carril de los automóviles— quizás termine consiguiendo un apartamento cerca si encuentro un trabajo pronto. No quiero darle problemas a mi padre o a mi madre

Kise sonrió un poco

-Eres todo un adulto, senpai

-¿Hah?

-… —bajó la mirada

-…

-…

-¿Qué?

-No, sólo… —soltó una risita— Creo que de repente me sentí un poco triste

-¿?

-Si te vas no podremos vernos senpai… Creí que aunque fueras a la universidad podríamos vernos de vez en cuando… supongo que lo di por hecho y nunca-

-Oe, ¿qué es esta conversación? No es como si me fuera a otro país y además tú debes concentrarte en la escuela y en el equipo

-… Ya sé pero aún así… Me gustaban las cosas como antes

Kasamatsu volteó a ver a Kise después de detenerse en un alto, el chico sonreía un poco con la cabeza ligeramente agachada.

-Hmmm… —regresó su vista al frente recargando su mejilla en su puño cerrado, apoyándose en la puerta del auto— quien diría que tendríamos esta conversación, si me lo hubieran dicho el primer día que llegaste no les creería nada

-¡N-no tienes por qué decir eso!

Kasamatsu soltó una risita y comenzó a avanzar una vez que el semáforo cambió a verde.

-¿Qué? No es algo malo

-Pero aún así…

-"Aún así" no deberías preocuparte por esas cosas. Ya te dije que no voy al fin del mundo así que sólo necesitas llamarme para salir algún día

-… —sonrió— Tienes razón, además aún hay tiempo para ir a ese karaoke

Kasamatsu suspiró

-¿No tienes otra cosa que te guste? Siempre es el karaoke

-¡Pero es divertido! Aunque ahora que sé que tienes un auto…

-No te llevaré a ninguna parte

-¡¿Heh?! ¡Que cruel! —se cruzó de brazos— Podríamos ir a lugares muy bonitos

-Tú en lo que estás pensando son vacaciones

-¡! ¡Eso sería genial!

-… —soltó una risita

Kise siguió hablando del plan de unas vacaciones y lugares de los que le habían hablado y en donde podrían quedarse. Kasamatsu sólo lo escuchaba respondiendo de vez en cuando, definitivamente Kise iba a estar bien… ese día y los demás.

-Quizás me preocupo más de lo que debería

-¡Y podemos llevar a todo el equipo!

-¡! ¡Oe! ¡No estarás hablando en serio!

-¿Por qué no? Sería divertido ir todos juntos

-¡Para eso sería mejor rentar una camioneta! ¿Cómo pretendes meter todo aquí?

-¡¿Entonces sí lo haremos?!

-¿Eh? ¡No! ¡Lo que-

Kise comenzó a emocionarse y a decir que les diría a todos ese día, Kasamatsu trató de decirle que no era lo que estaba tratando de decir pero después de un rato se rindió y sólo se quedó escuchando al otro chico. No sabía si hablaba en serio pero por el momento estaba bien, no se lo diría pronto pero en realidad también sentía que ahora mismo era extraño no ir a su rutina usual de las prácticas y regañarlo por las cosas que hacía, y una vez que fuera a la universidad sería mucho más extraño, en realidad se había acostumbrado demasiado a estar con todos en el equipo, incluyendo sobre todo a Kise. Jamás hubiera creído que se harían tan cercanos, o más bien, que lo consideraría como una de las personas con las que era más cercano. Era claro que Kise en ocasiones aún no podía abrirse completamente con él pero incluso dentro del equipo sabían que para Kasamatsu Kise era un amigo especial y solían bromear acerca de eso, porque aun cuando lo golpeaba a cada rato todos sabían que de entre todos los miembros del equipo con Kise había otra relación. En realidad consideraba a Kise como un miembro de su familia, no sabía en qué momento había pasado, ni siquiera podría parecer para los extraños que en realidad fueran cercanos, y aunque casi no salían a otra cosa que no fueran prácticas y comidas parecía que eso no era necesario para ellos, después de todo desde el inicio las cosas no habían surgido de una forma usual.

.

...

.

-¡Ah! ¡Kuroko!

El peliceleste volteó y vio a Furihata y a Fukuda acercándosele.

-¡Regresaste! ¿Cuánto tiempo ha pasado?

-Estábamos preocupados, aunque Kagami nos dijo que estabas enfermo faltaste mucho

-Y después él también comenzó a faltar, ¿está todo bien?

-Ah… mhm, lo siento —bajó un poco la mirada— Sólo…

-… Lo importante es que regresaste, aunque al parecer cambiaste de lugar con Kagami

Kuroko alzó rápidamente la cabeza

-Él- él regresará pronto. Se lastimó un poco mientras jugaba pero no es nada grave así que en un par de días él-… —vio detrás de los otros chicos y se levantó rápidamente— ¡Perdón, tengo que hacer algo! ¡Ah! —se detuvo y volteó— ¿Podrían prestarme sus notas?

-¿? Claro…

-¡Gracias!

Kuroko salió corriendo del salón, dejando a los dos chicos un poco confundidos.

-¡Entrenadora!

Riko y Hyuuga voltearon al escuchar que la llamaban, la chica se sorprendió.

-¡Ah! ¡Kuroko-kun!

-¡Quería- Agh

En menos de un segundo estaba tirado bocabajo en el piso con la chica sobre él tirando de sus brazos hacia atrás

-¡¿Qué sucede con ustedes dos?! ¡¿Acaso creen que pueden faltar así nada más?! ¡No fue un día, fueron dos semanas! ¡DOS!

-¡O-oe! ¡Espera!

Hyuuga miró alrededor cerciorándose de que no había ningún profesor cerca que pudiera creer que presenciaba una escena pura de bullying.

-¡¿Dónde está Bakagami?! ¡Le daré su merecido!

-En- en casa. ¡Au, au, au!

-¡¿?!

Riko lo soltó y lo volteó tomándolo de su chamarra

-¡¿Qué dijiste?! ¡¿Por qué?!

-S-se lastimó un poco ayer y el médico le dijo que descansara un par de días

La chica suspiró después de unos segundos y lo soltó.

-¿Qué sucede con ustedes dos? Tienen suerte que no tenemos un partido cerca pero eso no los salvará cuando regresen, ¿entendido? —puso sus manos en su cintura— ¿Vendrás hoy, cierto?

-Uh… uhm… de eso quería… hablar

-¿?

-¿?

.

...

.

Kise se dejó caer en su banca mientras escuchaba con alivio la campana del inicio de la primera clase, apenas habían logrado llegar después de que Kasamatsu se convirtiera en uno de esos conductores de película de acción y de pasársela gritándole que "debía entender que era una emergencia y que no se lo diría a nadie nunca en la vida" (y recordándole también entre gritos que siempre usara el cinturón de seguridad)

-¿?

Miró su mochila después de que escuchara su celular sonar brevemente, el profesor aún no había llegado así que lo sacó tranquilamente.

-¡!

Sonrió y abrió el mensaje, era de la revista para quien haría la sesión de fotos confirmándole el lugar y la hora a la que debía llegar. Inmediatamente le reenvió el mensaje a Kasamatsu añadiendo un "¡No puedo esperar!" seguido de una de sus típicas caritas. Dos segundos después de que enviara el mensaje recibió un "¡PON ATENCIÓN EN CLASES!"

Soltó una risita y guardó el teléfono en el preciso momento en el que el profesor entraba al salón. Sacó su cuaderno y se dispuso a tomar cuidadosamente sus apuntes. Kasamatsu ya estaba haciendo muchas cosas por él y no podía molestarlo obteniendo malas notas así que debía ponerse al corriente ya que aunque no hubiera faltado tanto en realidad no había prestado atención durante las clases. Pediría prestado algún cuaderno y lo pasaría durante el descanso, tenía suerte que no hubiera un examen cerca pero aún así pensaba que debía ponerse a estudiar algo… Bueno, quizás eso lo hiciera después.

-¿?

Al abrir su cuaderno vio algo escrito en una hoja prácticamente sin usar, pero no parecía su letra.

-¿Eh?

Alzó un poco el cuaderno y vio claramente que no se trataba de su letra.

-"Más te vale no estar pensando en alguien más"… ¿"Si no se trata de mí mejor pon atención"? ¡!

De pronto sintió una fuerza oprimiendo su pecho pero al mismo tiempo una especie de nerviosismo acumulándose en su estómago, de un segundo a otro era claro que esa letra era de Aomine, descuidada y precipitada como siempre…

Se quedó en silencio mirando fijamente esas palabras. De vez en cuando los fines de semana Aomine lo esperaba mientras terminaba sus deberes (los que no podía evitar) para después poder salir. No era difícil pensar que cuando se hubiera distraído el otro chico hubiera escrito eso… para que lo encontrara de esta manera

-…

Se mordió los labios y sujeto la hoja desde arriba para arrancarla pero se quedó inmóvil antes de hacerlo. De alguna manera…. No sentía que eso fuera una reacción propiamente suya. Se rio levemente y soltando la hoja pasó sus dedos sobre la escritura. Era la primera vez que veía una nota de ese tipo, no sabía cuánto tiempo tendría ahí ya que Aomine nunca le había mencionado nada al respecto, pero independientemente del momento en el que hubiera sido, cuando lo había hecho había pensado en él… y eso simplemente… lo ponía muy feliz, aún ahora lo hacía sentir de esa manera.

-Ahhhh

Recargó sus brazos en la banca y ocultó su rostro en ellos

-Díficil… —alzó un poco su vista, fijándola sobre los trazos del cuaderno con los ojos levemente cristalinos— es muy difícil…

Había salido un buen tiempo con Aomine pero de todas formas había cosas que aún quería hacer con él, y también muchas cosas que quería decirle. Ya había aceptado que no olvidaría sus sentimientos por Aomine en un momento cercano pero era difícil vivir con ellos sabiendo que ya no estaba con él, y era mucho más difícil al tener que enfrentarse a este tipo de situaciones cuando menos se lo esperaba.

Volvió a esconder su rostro pensando que se disculparía con Kasamatsu por no poner atención durante la clase, pero en este momento no había manera de que lograra concentrarse.

...

..::::::::::::..

4:00 pm

..::::::::::::..

...

La campana que señalaba el fin de las clases sonó en todo el edificio. El profesor dio unas cuantas indicaciones para la tarea del próximo día y salió del salón. Los chicos y las chicas comenzaron a guardar sus cosas mientras hablaban y se preguntaban dónde querían comer o ir a divertirse. Antes de salir Furihata notó que Kuroko se había quedado en su asiento, volteó y se acercó.

-Oe, Kuroko, ¿no vienes al entrenamiento?

-¿Eh? Ah, no, yo… tengo algunas cosas que hacer. Ya le avisé a la entrenadora, mañana iré.

-Ya veo… Está bien, nos vemos mañana

-Mhm

Poco a poco el salón se quedó vacío, Kuroko se quedó un momento sentado sin hacer nada. Le había costado un poco prestar atención a lo que sucedía en el salón porque de repente se encontraba mirando el asiento vacío frente a él, aún así había anotado la mayoría de las cosas que se habían dicho y eso serviría.

Sacó su teléfono y vio la hora. No pudo evitar pensar en los dos chicos en el apartamento, ¿Himuro se habría ido ya? ¿O seguía en el apartamento con Kagami? No se quedaría otra noche… ¿cierto? Él también debía ir a la escuela, debía regresar hasta Akita porque seguramente tenía otras cosas que hacer… Sin pensarlo mucho comenzó a marcar un número.

-… —miró la pantalla y después de unos segundos negó con fuerza

Guardó su teléfono y puso una pila de libros y cuadernos en el escritorio. No tenía por qué hablarle a Kagami, si quería ayudarlo era ahora, en este momento podría regresarle uno de los favores que le había hecho, ya había tenido suficiente de no haber podido hacer nada por él. Sacó un cuaderno nuevo de su mochila y comenzó a pasar los apuntes cuidadosamente, tenía que hacerlo bien. El pelirrojo incluso había tratado de mejorar su escritura para que no tuviera problemas al leer las notas así que él haría lo mismo (aunque Kagami siempre le decía que su letra parecía sacada de un libro).

Sin darse cuenta sonrió un poco mientras escribía aquellas notas, afortunadamente entre su tres compañeros habían podido prestarle todos los cuadernos y libros necesarios de las clases a las que había faltado. Tardaría un poco pero estaba dispuesto a pasar las notas ese mismo día, ya le había avisado a su madre que regresaría un poco tarde e incluso había comprado un poco de pan en caso de que le diera hambre, así no tendría que salir. De todas formas sabía que era muy probable que tuviera que irse antes de acabar, pero definitivamente iba a concentrarse mucho más estando ahí que en su casa, así que aprovecharía el tiempo que pudiera estar ahí para avanzar lo más posible.

.

...

.

-¿Estás seguro de que estarás bien?

-Tatsuya tú viste que ya descansé, ya preparaste la comida también así que no tengo razón para salir, ¿está bien?

-… Supongo… —suspiró— Está bien, entonces me iré —lo vio seriamente— pero te llamaré aquí al apartamento y pobre de ti si no contestas

-Ya sé, ya sé

Himuro tomó sus cosas mirando el reloj de la sala, Kagami se quedó detrás de él con los brazos cruzados, al parecer el equipo de Yōsen ya había llegado a Japón.

-¿Irás al hotel?

-Ah, no —se puso los zapatos— Si me voy ahora llegaré a las prácticas en el gimnasio que nos prestaron

-¿? ¿En serio? —miró el reloj y se quedó callado un momento para después sonreír— Hooo, por más rápido que llegues sólo alcanzarás el final, después de todo ya es noche… ¿Vas a ver a alguien?

Himuro volteó con un casi imperceptible sonrojo en sus mejillas.

-Cállate

Kagami se rio, Himuro se enderezó sin dejar de mirarlo.

-…

-… ¿Qué?

-… Taiga…

-¿?

Himuro parecía querer decir algo, pero después de unos segundos el pelinegro suspiró y negó levemente

-Te llamaré, y hablo en serio cuando te digo que estás muerto si no contestas

-Sé que es muy en serio —sonrió— no te preocupes Tatsuya… ¿? AH

-¿Qué?

-No, sólo recordé… Si se están hospedando… ¿por qué ayer me dijiste que tu madre estaba de acuerdo en que te quedaras?

-Ah, al parecer hace unos días se ganó unos cupones de un spa y se está quedando en un hotel desde ayer. Quería que fuéramos a cenar o algo así pero al decirle lo que pasó me dijo que no importaba que me quedara aquí

-Ya veo… —se rio— Todo parece una extraña coincidencia

Himuro sonrió y se dio la vuelta para salir

-Por algo pasan las cosas. Nos vemos

-Ah

Kagami salió detrás de Himuro.

-Sé que tienes a ese sujeto pero avísame cuando llegues, ¿está bien?

-Mhm

-¡Ve con cuidado!

Himuro se rio un poco y se despidió con la mano del otro chico mientras las puertas del elevador se cerraban. Kagami suspiró cuando escuchó el elevador comenzar a bajar y volvió a entrar al apartamento. En verdad querría poder salir un rato pero si eso preocupaba a Himuro era mejor no hacerlo, quizás vería algún juego y después cenaría, después de todo no "debía" ir a ningún lugar.

-… Al menos hoy

Suspiró y se sentó en el sofá. Si Himuro se enterara de que había hablado con la chica y que había quedado con ella para ese domingo haría más que enfadarse… pero estaba seguro de que no caería otra vez en los juegos de esa chica. Sólo quería asegurarse de que no le diría nada a Kuroko y que no se acercaría a él bajo ninguna circunstancia, si simplemente la ignoraba sentía que sólo la enojaría más y eso podría causar algo mucho peor. Por el momento estaba seguro de que ella no haría nada, después de todo se había comportado como si en verdad quisiera verla mientras hablaba con ella por teléfono… pero ahora debía pensar en la forma de decirle que no quería tener nada que ver con ella…

Cerró los ojos tratando de pensar en cómo hacerlo, estaría bien mientras la convenciera de no tratar con Kuroko nunca, pero con ese tipo de persona debía cortar todos los lazos posibles para asegurarse de que no haría otra cosa como venganza. Mientras pensaba en qué hacer el cansancio y el sueño comenzaron a apoderarse de su cuerpo, y antes de poder evitarlo se quedó profundamente dormido.

.

...

.

Dentro del salón no se escuchaba prácticamente nada, a excepción de unos leves ruidos y movimientos. En una fila de bancas sólo una se encontraba ocupada, el chico sentado en ella no hablaba y sólo de vez en cuando dejaba lo que estaba haciendo y movía su mano derecha masajeando su muñeca mientras suspiraba.

Kuroko volvió a tomar su regla después de detenerse un poco para descansar su mano, pasaba un buen rato antes de que se diera cuenta de que comenzaba a dolerle por estar escribiendo tanto tiempo. Trazó con una pluma de color un cuadrado alrededor de un pequeño párrafo al final de la hoja, después hizo una corta flecha hacia un lado y escribió "¡Importante!". Pasó de hoja y continuó copiando las notas de matemáticas, más que en las otras, en estos apuntes se aseguraba de escribir todo claramente y de anotar bien los ejercicios, separaba cada explicación en cuadros y los unía a los ejercicios con algunas flechas. También subrayaba algunas ideas importantes y lo que pensaba que era prácticamente seguro que viniera en el examen lo resaltaba mucho más. Incluso había hecho algunos dibujos con explicaciones fáciles. En un inicio sólo había escrito claramente las notas pero mientras escribía comenzaba a ser cada vez más detallado y cuidadoso, antes de anotar se aseguraba de haber entendido completamente lo que había en los otros cuadernos para así poder escribirlo de una forma más simplificada. Aún así ya llevaba una cantidad considerable de hojas, aunque no era de extrañarse ya que habían faltado por dos semanas completas.

-¿Huh? ¿No has ido a casa?

El peliceleste se sobresaltó y volteó, vio a un profesor en la puerta mirándolo extrañado

-Ya es muy tarde, ¿por qué sigues aquí?

-Uh, yo… no vine un par de días semanas y estaba...

El profesor vio los cuadernos en su banca y entendió lo que Kuroko quería decir

-Ah, ya veo. Está bien, pero debo cerrar los salones, quizás puedas terminar después

-Mhm

-Seguiré revisando los demás salones así que asegúrate de llevar todas tus cosas, ¿de acuerdo?

-Sí

Una vez que el maestro se fue Kuroko suspiró, miró por la ventana y se sorprendió. Estaba todo obscuro y seguramente era el último alumno en la escuela, las actividades del club debían haber terminado hacía un buen rato. Cerró los cuadernos que tenía abiertos mientras suspiraba. Aún le faltaban una buena parte de los apuntes pero ya terminaría en su casa.

Cuando terminó de guardar todas sus cosas salió del salón cerrando cuidadosamente. Se dirigió en silencio a la salida mientras le enviaba un mensaje a su madre diciéndole que iba camino a casa.

-Me pregunto… si estarán enfadados

Aunque hubiera sido por estar triste el hecho de que no hubiera llegado por dos semanas a su casa era algo que claramente podría enfadar a su padre o a su madre, e incluso a su abuela. No sabía muy bien cómo explicarles, una "pelea con Aomine" no era exactamente lo que había sucedido, a decir verdad mencionar al chico les daría toda la información que necesitaban para saber lo que había pasado y en realidad no quería que lo supieran, después de todo a ninguno le había dicho lo que sentía por su compañero de la secundaria. El no haber regresado a casa por dos semanas completas después de haber sido rechazado por Aomine no era algo que pudiera decirles tan casualmente porque entonces debería explicarles todo lo demás.

Se detuvo un segundo justo después de salir del edificio, el viento frío chocó con su cuerpo haciéndolo encogerse y apretar los ojos por reacción. Momentos después abrió los ojos y apretó con fuerza la correa de su mochila. Bien, tampoco podía mentirse a sí mismo. Sabía que el tema del rechazo había sido en un primer momento que no regresara a su casa… pero ahora era diferente, aunque no quisiera era consciente de que los últimos días se había quedado con Kagami porque estaba muy cómodo ahí.

Comenzó a caminar hacia su casa por las calles iluminadas aún pensando en el otro chico ya que independientemente de las cosas que hubieran pasado con el pelirrojo, le gustaba estar con él. Quedarse tanto tiempo en su apartamento cuando semanas antes al terminar las prácticas o quizás después de ir a comer cada uno se iba por su propio camino para no verse hasta el día siguiente… lo habían hecho ser más consciente de Kagami. Por supuesto que desde antes sabía que él era una buena persona pero había podido verlo más de cerca y ahora que recordaba todo eso-

-¿?

Sintió su teléfono vibrar en su bolsillo, lo sacó y miró la pantalla.

-¡! —contestó rápidamente— ¡S-sí!

-"¡Ah! ¡Hey! Qué bueno que contestaste. Lo siento, iba a llamarte pero pasaron varias cosas y después me quedé dormido"

-N-no importa Kagami-kun…

-"No tuviste problemas, ¿cierto?"

-¡No! Para nada, yo… hablé con la entrenadora y está enfadada pero entiende que no hayas venido. Al parecer el profesor no les había dicho que estabas lastimado

-"Ah, ¿En serio? Que raro… Gracias Kuroko"

El peliceleste se sorprendió un poco

-¡No, no es nada!

-"¿Estás en casa ahora?"

-¿Eh? Ah, no… voy para allá

-"¿Acabas de salir? ¿Duró tanto el entrenamiento?"

-Uh… mhm

No podía decirle que se había quedado hasta tarde pasando los apuntes, no quería que le dijera que dejara de hacerlo.

-"Ahhh, creo que debería comenzar a preocuparme… Bueno, envíame un mensaje cuando llegues, ¿está bien?"

-Ah… sí, lo haré

-"Adiós, cuídate"

-Mhm

Bajó lentamente el teléfono después de escuchar que el otro chico colgaba. Se quedó parado sin hacer nada, tenía un poco agachada la cabeza con la mirada perdida. De pronto dejó de sentir las frías corrientes de aire chocar contra él, pero sentía una especie de hormigueo en todo su cuerpo, en su estómago, en sus brazos, las puntas de sus dedos…

Apretó los ojos fuertemente y se agachó abrazando sus piernas con mucha fuerza. No se movió, no pensaba en las personas que pasaban y lo miraban confundidas e incluso preocupadas. Su mente sólo no estaba ocupada pensando en eso…

.

...

.

Kasamatsu se detuvo en un alto y suspiró mientras volvió a recargar su mejilla en sus nudillos. Una canción sonaba a bajo volumen en la radio del auto pero en realidad no le prestaba atención. Acababa de dejar a Kise cerca de su casa después de que éste rechazara su invitación de quedarse en la suya. Había estado un poco preocupado porque en la práctica el chico estaba inusualmente callado, cuando le había preguntado el rubio le había dicho que sólo estaba recordando algunas cosas pero que se encontraba bien. Había seguido el entrenamiento al pie de la letra y no se había quejado ni una vez, aunque eso pudiera parecer bueno en realidad no lo dejaba tranquilo pero Kise no se veía MAL, así que no había tenido más razones para estarle insistiendo. Trató de no preocuparse mucho por el otro chico, no era como si necesitara ayuda en cada cosa que sucedía, sabía que a veces simplemente se necesitaba un tiempo a solas.

-¿Eh?

Después de ver por un par de segundos la calle de al lado le pareció ver a alguien conocido. Se aseguró de que la luz del semáforo no hubiera cambiado y volvió a dirigir su mirada a la calle, sorprendiéndose un poco.

-Es él

Era ese chico de Tōō, no pudo evitar pensar que iba a buscar a Kise otra vez ya que no estaban muy lejos de la casa de Kasamatsu. Se le quedó mirando un rato hasta que el claxon del auto de atrás lo hizo regresar su vista al frente, dándose cuenta de que la luz había cambiado. Comenzó a avanzar viendo de vez en cuando al otro chico, confirmando sus sospechas de que iba hacia su casa, pronto tuvo que aumentar ligeramente la velocidad para no causar problemas a los demás autos y dejó atrás al chico. Miraba fijamente al frente mientras en poco tiempo llegó a su casa y se dispuso a estacionar el auto preguntándose si esta vez el chico llegaría hasta la casa, no sabía si cuando lo había visto había sido la primera vez que iba, quizás no fuera la única.

Entró a la casa y después de dejar sus cosas ayudó a sus hermanos a preparar la cena sin dejar de prestar atención a la puerta de enfrente, pero en ningún momento sonó el timbre y con el paso del tiempo simplemente se rindió, el chico no había estado tan lejos como para no haber llegado ya a la casa así que probablemente había vuelto a irse antes de llegar. Se concentró en la comida que preparaban, ayudándoles a sus hermanos en las cosas que ellos no podían hacer, al ser los tres los que hacían las cosas en realidad no les tomó mucho tiempo terminar, Kasamatsu vio el reloj y se dio cuenta de que apenas habían pasado poco más de 30 minutos.

- ¿? ¿Dónde está papá?

-No ha llegado, mamá dijo que habló por teléfono y que avisó que llegaría tarde

-Ya veo —los miró— ¿Terminaron sus deberes?

-Sí

-Casi, ¿puedes ayudarme más tarde? —señaló a su otro hermano— él no sabe lo que hace

-¡Oe!

Kasamatsu se rio un poco, dejó las cosas a un lado y miró alrededor.

-Te ayudaré, pongan los platos, iré por algo a la tienda

-Mhm

-Está bien, le diré a mamá que baje

Kasamatsu asintió y salió de la cocina, tomó su chamarra y salió de la casa asegurándose de llevar dinero y sus llaves. Afuera hacía un poco de frío, metió sus manos en sus bolsillos y caminó a la tienda mirando discretamente alrededor. Poco antes de llegar suspiró pensando que en verdad el chico que había visto no se había atrevido a ir, entró y se dirigió hacia la zona donde se encontraban las cosas que buscaba, al saber por lo que iba no tardó mucho y en pocos minutos ya se encontraba en la caja para pagar.

-¿?

Sintió su teléfono sonar en el bolsillo de su chamarra, lo sacó y contestó.

-¿Sí?

-"¡Senpai! ¡Buenas noches! ¿Cómo estuvo tu día?"

-¿Hah? ¿Por qué hablas como si no me hubieras visto hoy?

-"Que cruel, sólo estoy siendo educado. ¡Ah! Quería decirte que Moriyama-senpai dijo que iría"

-¿Que iría?

-884 yenes por favor

-Ah, sí —detuvo el teléfono con su hombro mientras sacaba el dinero— ¿A dónde? ¿Por qué le-

-"¡A las vacaciones!"

-¡! —tomó el teléfono— ¡Oe! ¿Qué tanto les dijiste?

-"¡Lo que hablamos! Sólo falta Kobori-senpai"

-Ninguno me dijo nada a mí

-"Porque no los vi hoy así que se los dije por teléfono"

-884 por favor

-¡Ah! Lo siento

Después de pagar tomó la bolsa y salió del lugar mientras Kise hacía un resumen de lo que les había dicho a todos los del equipo.

-"….-y que iríamos en tu auto y que-"

-¡! ¿¡Cuando dijimos que iríamos en mi auto?! ¡Te dije que no hay manera de que-

-"¡Pero senpai! Si vamos en una camioneta gastaremos más y-…"

-Kise, dime cuantas maletas sueles llevar en un viaje de 3 días

-"¿Eh?... Uhm… ¿Cinco?"

-¡¿CINCO?! ¡Creí que diría tres!

-"¡Debo ir preparado!"

Kasamatsu suspiró

-Con más razón, ¿cómo pretendes que tú con tus cinco maletas deje espacio suficiente para otros cinco chicos con todas sus cosas? ADEMÁS de la comida para preparar y los utensilios

-"Pero…"

-Y por cierto, ¿a dónde esperas que vayamos? Eso también es un punto que deberíamos saber antes de que trates de meternos en un auto de ese tamaño

-"Tsushima"

-…

Colgó y tomó de una lata de jugo que había comprado

-Ahhh, debo apresurarme

Su teléfono volvió a sonar y contestó suspirando

-"¡Que cruel! ¡¿Por qué me colgaste?!"

-Nos estaba haciendo un favor

-"¡Senpai!"

-Kise, no hay manera de que vayamos a Tsushima, ¿acaso perdiste la cabeza?

-"¡Pero me dijeron que hay-…"

-No importa que haya, está fuera de la discusión, además- ¡!

Se detuvo al doblar la esquina y se quedó parado sin hacer nada

-"¿Senpai?"

-¿? Ah —siguió caminando— Nada, piensa en otro lugar y ya te diré si vamos o no

-"¿Heeeh? Que aburrido"

-Entonces no vamos a ningún lado

-"¡Ahhh! ¡Entiendo! Buscaré otro lado"

-Bien, nos vemos mañana

-"Mhm, ¡duerme bien senpai!"

-Yo debería decir eso, más te vale prestar atención mañana

-"¡Haaaai!"

Ambos colgaron, Kasamatsu guardó el teléfono y caminó hacia la entrada de su casa mientras sacaba las llaves.

-No se encuentra aquí

El chico que estaba frente a la puerta de la casa volteó rápidamente. Kasamatsu se acercó pero en el momento en el que se disponía a abrir la puerta uno de sus hermanos abrió.

-Entonces esta vez sí se decidió

Su hermano los miraba confundido y sin decir nada, Kasamatsu le extendió la bolsa

-Ten, regresa adentro, iré en un minuto

-Uh… mhm

El chico volvió a cerrar dejando a Kasamatsu y a Aomine afuera, Kasamatsu metió sus manos en sus bolsillos mientras miraba a Aomine.

-Vienes a buscar a Kise, ¿cierto?

-¿Dónde está?

-Regresó a casa

Aomine chasqueó la lengua mirando hacia un lado

-Me contó lo que sucedió —se sentó en las escaleras enfrente de la puerta— Vaya espectáculo

Aomine se notó molesto y sólo se dio la vuelta bruscamente

-No te incumbe, si no está aquí entonces me voy

-Él te dijo que aún no podía hablar contigo

Aomine se detuvo pero no volteó

-¿No crees que es egoísta venir a buscarlo de todas formas? Las cosas podrían resultar peor

El chico volteó enfadado

-No sé qué te dijo pero no hay manera de que entiendas lo que está pasando

Kasamatsu se levantó y bajó los escalones

-Sé que Kise está lastimado y eso es lo que en realidad importa

Aomine se vio ligeramente sorprendido

-Es verdad que no sé lo que ustedes dos pasaron pero si lo que quieres decirle a Kise sólo va a lastimarlo más-

Se calló un momento cuando Aomine se acercó a él y lo miró seriamente

-Quiero y debo decírselo, ¿crees que no he pensado en Kise y lo que pueda sentir? ¡Estuve con él casi siete meses, pero lo conozco desde la secundaria! ¡Sé por lo que está pasando y es por eso que tengo que hablar con él!

-¿Aunque aún no hayas decidido qué hacer?

Aomine lo empujó con fuerza haciendo que casi tropezara con los escalones

-¡¿Quién eres para asumir lo que he decidido o no hacer?! ¡Sin importar lo que te haya dicho no tienes el derecho de entrometerte! ¡No me conoces y a Kise tampoco! ¡Y déjame decirte que no importa que tan cercana creas que es tu relación con él jamás será como lo que nosotros tenemos! ¡Es por eso que digo que no lo entiendes! ¡Sólo no te metas en lo que no te incumbe!

Se dio la vuelta y se fue de ahí. Kasamatsu se quedó mirando al chico alejándose hasta desaparecer. No podía evitar reconocer que estaba sorprendido después de que el otro le dijera aquello. Claro que esperaba que reaccionara de una forma violenta pero no que comparara su relación con Kise… Es decir, lo que había querido al decirle eso era descubrir para qué quería ver a Kise porque en realidad le preocupaba que lo hiciera sin pensar en lo que podría pasar. Había varias respuestas que se esperaba pero el que hubiera resaltado que su relación con Kise jamás sería como la que tenían ellos… vamos, en realidad no es como si hubiera sido necesario, parecía más algo que hubiera querido decirle desde antes…

Suspiró pasando una mano detrás de su cabeza.

-Como sea

Entró a la casa tratando de no confundirse de más, después de todo él sabía que lo que decía Aomine era en parte verdad pero al haber dicho esas cosas lo hacían preguntarse aún más la razón del que quisiera ver a Kise, pero al parecer el chico sabía lo que hacía… o eso le había parecido. Aún así no sabía si debería decirle a Kise lo que había sucedido, y no sabía si Aomine iría en ese momento a buscarlo o cuando iría, porque si de algo estaba seguro era que sin importar lo que pasara el chico buscaría a Kise… ¿Debería avisarle?

-… Mañana —vio la hora— No creo que vaya hoy a buscarlo… mañana se lo diré

Si a Kise le sucediera era seguro que se lo diría así que él haría lo mismo, además al decírselo en persona se aseguraría de que no hubiera malentendidos y que Kise no se sintiera mal, si se lo decía por teléfono el chico le diría que todo estaba bien pero no lo sabría con seguridad, siendo así parecía que decírselo al día siguiente era la mejor opción.

.

...

.

Kuroko sacó sus llaves y se quedó mirándolas un momento, estaba frente a su puerta y todo el nerviosismo acumulado desde esa mañana estaba a punto de hacerlo correr en la dirección contraria. No sabía qué clase de reacción tendría su madre y su abuela. Su madre le había mandado un mensaje diciéndole que su padre trabajaría hasta tarde así que era una cosa menos de la que preocuparse al menos por ese día.

Después de un buen rato de estar pensando que quizás podría regresar al apartamento de Kagami negó con fuerza. No podía seguir huyendo de todo, respiró hondo y abrió la puerta en silencio. Se asomó ligeramente y entró sin hacer ningún ruido, cerró sin quitar su mirada de la puerta que dirigía a la sala, escuchaba el televisor encendido pero ninguna voz reconocible.

Avanzó y se quitó sus zapatillas deportivas para entrar sin dejar de ver la puerta y fue justamente por eso que al subir el escalón no calculó bien la distancia y se resbaló tirando la pequeña mesa que había al lado después de querer sostenerse en ella. Antes de darse cuenta su madre y su abuela salían de la habitación y se acercaban a él rápidamente. El peliceleste se enderezó rápidamente sintiendo aquel nerviosismo volviendo a llenar su cuerpo.

-¡L-lo siento! —tomó la mesa para regresarla a su lugar— No quería-

-Tetsuya

Kuroko volteó a ver a su madre, la manera en que lo había llamado… había sonado muy preocupada. Se quedaron un momento callados aún sin levantarse del piso. Su madre tomó su mano sin dejar de mirarlo y de forzar una leve sonrisa.

-¿Estás bien?

El chico se sobresaltó un poco, pronto sintió un nudo en su garganta y agachó rápidamente la mirada. Sabía que su madre no hablaba de lo que acababa de pasar, había creído que podría explicar algunas cosas con calma pero…

-M-mhm… lo… siento

De repente mil emociones llenaban su cuerpo, ni siquiera sabía qué era lo que sentía pero en pocos segundos las lágrimas recorrían sus mejillas una tras otra, comenzó a apretar sus puños sobre el piso, si bien no reconocía todas las emociones que sentía al mismo tiempo… sí reconocía una. Se sentía mal… se sentía culpable por haber preocupado así a su familia, había creído que no podría decirles lo que había pasado pero en este momento era lo único que quería hacer, entendía que no había nadie más que pudiera entenderlo mejor que su propia familia, siempre lo habían apoyado en todo y él había dudado en acudir a ellos…

Sintió que su madre se acercaba y lo abrazaba, y fue en ese momento que no pudo más, apretó los ojos y la abrazó con fuerza comenzando a sollozar disculpándose por haber preocupado a toda la familia y por no haber confiado en que lo ayudarían. Su madre sólo sonreía un poco diciéndole que lo importante era que estaba bien y que había regresado. Ambas habían estado preocupadas de que el chico, al regresar, se encerrara en sí mismo y no hablara de lo que había sucedido pero al parecer no deberían preocuparse por eso ahora.

.

.

-Tetsuya

Kuroko volteó hacia la puerta y vio a su madre entrando mientras le sonreía

-Te traje un poco de chocolate caliente —se sentó junto a él en la cama— la abuela lo preparó

-Gracias…

El chico dejó a un lado su teléfono celular y tomó la taza que le extendía su madre. Después de haber hecho aquella escena en la entrada principal se había sentido un poco avergonzado, pero al ver los rostros de su madre y de su abuela aliviadas y realmente felices de que hubiera regresado lo habían hecho sentirse mucho mejor. Aún no les había dicho nada, al calmarse su madre le había dicho que tomara un baño y que descansara. Ninguna había tratado de insistirle en que contara lo que había sucedido.

-¿Estás mejor?

-Mhm…

Ambos se quedaron un par de segundos callados, si aún no les había dicho lo que había pasado no era porque hubiera cambiado de opinión y ya no quisiera decírselos, simplemente no había encontrado el momento. Después de un momento Kuroko volteó a ver a su madre

-Yo…en verdad siento… no haber regresado

Su madre sonrió y negó con la cabeza

-No éramos lo que necesitabas en ese momento… y está bien mientras sepas que siempre estaremos aquí para ti

El chico también sonrió y asintió. Su madre se levantó después de frotar suavemente su espalda.

-Deberías dormir, tu padre me dijo que no lo esperaras, que sólo con saber que estás aquí está bien

-Mhm…

Agachó la mirada mientras su madre se dirigía a la puerta, segundos antes de que saliera apretó la taza en sus manos y alzó rápidamente la cabeza.

-¡L-lo sabías!

Su madre volteó confundida y sorprendida, Kuroko se sobresaltó un poco al darse cuenta de la forma en la que había gritado, miró el piso un poco nervioso. Al ver que estaba a punto de irse había sentido la fuerte necesidad de contarle todo en ese mismo instante… no quería seguirlas preocupando, además en verdad quería decirlo.

-P-perdón, quería decir… es… tú… lo sabías, ¿cierto?

-… —cerró la puerta y se sentó silenciosamente al lado de su hijo sin quitarle la mirada de encima— Lo sé… desde el inicio

Kuroko soltó una risita debido a los nervios, es decir, él también presentía que ella lo sabía pero que se lo confirmara era otra cosa. No dejó de mover la taza en sus manos sin saber cómo continuar. Sintió como su madre colocaba sus manos un poco detrás y recargaba ligeramente su peso.

-"Ah, sucedió"

El peliceleste volteó y vio a su madre sonriendo mientras miraba al frente.

-Eso fue lo que pensé… la primera vez que los vi juntos. —sonrió un poco más— Sucedió… Tetsuya lo encontró a los 16 años —cerró los ojos— Igual que yo

Se quedaron un momento callados, segundos después su madre abrió los ojos sin voltear a verlo.

-Pero también me preocupé un poco… porque aunque sea algo extraordinario… también es la primera vez que sientes ese tipo de dolor dentro de tu pecho, y pensaba… ¿Qué haré si él pasa por lo mismo? ¿O peor?... ¿Qué debería decirle?... —soltó una risita— Pero ambos se veían tan felices juntos que en un momento simplemente dejé de preocuparme por eso…

Volteó a ver al chico, que la miraba con los ojos levemente cristalinos, sonrió un poco y tomó la mano de su hijo.

-Se lo dijiste… ¿cierto?

Kuroko apretó los labios y asintió sin dejar de mirar a su madre, quien le devolvió la sonrisa y apretaba su mano con más fuerza. El chico bajó la mirada después de unos segundos y negó cerrando los ojos, tratando de que las lágrimas no escaparan de ellos.

-Pero… no es sólo eso… quiero decir, sí me sentí muy mal y por eso… fui con Kagami-kun… Los primeros días ni siquiera le hablé y él aún así… me ayudó mucho. Hizo muchas cosas por mi…

-¿Sucedió algo con él?

Después de un momento Kuroko asintió

-Yo… creo… los últimos días… es que…

-¿Qué pasa?... ¿Pelearon? ¿Por eso regresaste?

Kuroko negó y apretó con fuerza la taza en sus manos sin decir nada por un par de segundos, después de unos segundos dejó la taza a un lado en silencio. Su madre no le quitaba la mirada de encima, parecía ser algo importante. Un momento después vio como el chico se encogió un poco. Las palabras luchaban por salir de su boca, ya no podía evitarlo más.

-Me gusta Kagami-kun

Apenas lo dijo sintió como su pecho se contraía y punzaba con fuerza haciendo que se encogiera más mientras sentía que no podía respirar. De repente sus piernas perdieron fuerza, si hubiera estado de pie definitivamente habría tenido que recargarse en algún lado. Se sostuvo de la cama aún sentado al mismo tiempo que trataba de contener las lágrimas en sus ojos. Sentía el cuerpo pesado pero… estaba tan… aliviado. Aún con ese sentimiento de pesadez también le parecía sentir aquellas mariposas que habían aparecido cuando el chico lo había llamado horas antes, y junto con ellas la sensación de toda esa tensión e incertidumbre dejando su cuerpo.

Volteó a ver a su madre, quien lo veía con gran sorpresa. Todo estaba extrañamente claro ahora.

-Me gusta

.

.::.


Pacháaaan pachan pachaaaan. ¿Acaso lo que oigo es un AL FIN? QwQ! waaa yo también creí que jamás llegaría este momento xD pero aquí estamos, poco a poco acercándonos al final, pero aún faltan cosas que resolver y como por aquí ya tengo más idea de lo que va a suceder espero con toda mi alma no tomar mucho tiempo pero ya no les rometeré tiempos porque si no dejo esperando más ;A; lo siento T.T de por mientras espero que este les haya gustado ;w;! 3 Muchas gracias por continuar aquí y seguir leyendo! Las amodoro! Me expreso en femenino porque asumo que si no todas, la mayoría son fangirlcillas OwO!La mayoría manda ajajajaj ok no u.u bueno, les dejo aquí el capítulo y escribiré, escribiré, escribiré, escribiré, escribiré OwwO!

GRACIAS POR LEER! Y FELIZ FELIZ AÑO 2016 *avienta galletas y pasteles* Esperemos un nuevo año lleno de fanfics (^o^)/