(Ya van dos veces que trato de actualizar y FF me saca de la página cuando estoy editando el documento así que copy pastearé las notas que escribí tal cual en AY X'D)

Fiu, casi se me pasa esta semana ;A; para no sentirme tan desempleada hace un tiempo entré como voluntaria (o sea desempleada activa pfff xD) a una organización y el trabajo ha estado algo cargado D: PERO lo logré, aquí está el siguiente capítulo.

De antemano me disculpo porque aunque las cosas vayan avanzando no puedo evitar del todo situaciones tristes U_U pero creanme que antes de meterlas me aseguro de que son completamente necesarias (no como al inicio x'D) Ya he descartado varias ideas que probablemente meteré en otras historias jajaja

Sin mas les dejo leer y agradezco de corazón a quienes han regresado y a quienes han llegado a a leer esta historia -corazón-


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XVII

"Un sentimiento similar"

...

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1:37 am

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...

Todo estaba tranquilo y en silencio, tanto fuera como dentro del apartamento. Las calles estaban vacías y los postes de luz las iluminaban sin que nada las perturbara. Las casas y edificios distribuidos a ambos lados no tenían movimiento dentro de ellos y se encontraban en completa obscuridad mientras sus propietarios dormían… con algunas excepciones.

Kagami volteó a ver el reloj al lado de su cama y segundos después suspiró cubriéndose los ojos con su brazo. No podía creerlo, al no tener muchas cosas qué hacer había decidido dormir temprano… pero ya llevaba varias horas sin lograrlo dado que simplemente el sueño no llegaba a él en lo más mínimo. No es como si no se sintiera cansado pero, o estaba viviendo las consecuencias de haber dormido casi toda la tarde, o estaba recibiendo su castigo divino por haber fumado después de haberle prometido a Himuro que no lo haría… o ambas.

Volvió a suspirar y se levantó, después de varios cientos de ovejas, una buena cantidad de tarareos y una indeterminada cantidad de vasos de agua que se transformaron en idas al baño ya le era muy claro que tratara lo que tratara no iba a lograr nada y continuar en esa incertidumbre sólo seguiría alterándole los nervios. Sin ninguna prisa y con sumo cuidado se cambió de ropa mirando de vez en cuando al pequeño perro que se encontraba completamente dormido en un rincón del cuarto, recostado en una de las múltiples camas que el equipo de Seirin había comprado para él. Kuroko le había enviado un mensaje diciéndole que pasaría por él al terminar las clases… pero al parecer lo había olvidado. Si no volvía a mencionarlo quizás debería llevarlo él, después de todo le haría más falta a Kuroko… aunque esperaba fervientemente que lo recordara porque su corazón no estaba listo para otro recorrido con Nigou dentro de su mochila. Al terminar de cambiarse tomó su teléfono celular junto con sus llaves y su cartera y salió del apartamento agradeciendo esos beneficios de vivir solo ya que no necesitaba dar explicaciones, y también agradecía que al menos Himuro no le llamaría a esas horas. Ya se encargaría del karma después, lo que necesitaba ahora era salir y calmar la ansiedad que no dejaba de acumularse en su cuerpo.

Una vez en el pasillo estuvo a punto de bajar las escaleras pero se detuvo al pensar en lo mal que le iría si el pelinegro se enteraba así que se dirigió al elevador. Aunque el dolor casi había desaparecido después de descansar los últimos dos días aún tenía cierta molestia, de forma que haría el menor esfuerzo posible y si de alguna manera el chico se enteraba sólo le diría la verdad. Himuro podía enfadarse fácilmente pero sabía que apreciaba más el hecho de que fuera sincero con él a que le ocultara cosas que sabía que podían molestarlo o preocuparlo. Cuando por alguna razón no era honesto y el chico se enteraba, lo cual sucedía en prácticamente todas las ocasiones que trataba de ocultarle algo, simplemente era un caos.

-…

Entró soltando una risita al elevador.

-Me pregunto cómo sobrevivirá Murasakibara a eso

Si Himuro se enteraba de todo lo que él hacía no sería extraño que también sucediera con el otro chico. No sabía si Murasakibara ya era consciente de esa habilidad del pelinegro pero era muy probable que le hiciera pasar algunos malos ratos, seguramente nada grave si no hacía nada estúpido, pero aún así iba a tener momentos difíciles con su hermano. A decir verdad esa pareja le parecía de cierta forma interesante, de entre todas las personas que hubiera pensado que podrían gustarle a Himuro, Murasakibara no era una de ellas, pero aunque aún ahora no terminara de agradarle el chico de Yōsen en verdad le alegraba que las cosas hubieran resultado entre ellos y esperaba que continuara así. Pero más le valía a ese sujeto no lastimar a Himuro porque, gigante o no, se las iba a ver con él… de alguna forma.

El sonido del elevador llegando a la planta baja lo hizo interrumpir sus pensamientos. Salió del edificio sintiendo el aire fresco chocando contra él y el silencio ligeramente diferente al del apartamento rodeándolo, lo cual de alguna manera calmó la ansiedad que sentía. Respiró hondo y caminó hacia un lado de la acera sin pensar a dónde ir, de no haber sido por su promesa con Himuro habría sacado su balón para jugar un rato pero el simple hecho de haber salido ya era desafiar al alma de detective del otro chico.

No era de extrañar que las calles estuvieran vacías, a excepción de un par de tiendas de conveniencia todo estaba cerrado. Estuvo caminando un buen rato, pensando en lo que debería hacer al día siguiente porque quería tener su mente ocupada y alejada de lo que fuera a hacer cierto peliceleste. Lo mejor sería realizar alguna actividad pero no podía hacer mucha fuerza porque aunque estuviera casi curado sí sentía una ligera molestia después de un rato de estar de pie. Al no poder estar levantado mucho tiempo limpiar el apartamento no era una opción, pero quedarse sentado en el sofá mirando la televisión tampoco lo era. Le habría hablado a Himuro para que comieran juntos pero no quería molestarlo en su nueva y bien merecida relación. Por un fugaz momento le vino a la mente el darle un baño al perro que se encontraba en su apartamento, pero el escalofrío que sintió en la espalda lo hizo descartarlo inmediatamente. Nigou no se estaba para nada quieto cuando le daban un baño, solo jamás podría hacerlo y siendo así quizás resultara más lastimado él al tratar de escapar cada vez que se asustaba con el animal.

Sin dejar de caminar estuvo pensando durante un buen rato en cosas que pudiera hacer pero al no tener un pie y una muñeca en buenas condiciones la lista de posibilidades era corta, así que comenzaba a resignarse a un día de televisión con programación común, porque si veía sólo partidos terminaría pensando en el chico que quería olvidar por el momento.

Aunque desde el inicio sabía que se preguntaría por Kuroko una vez que éste se fuera de su apartamento no se había imaginado que causaría tanto nerviosismo en su cuerpo, apenas Himuro se había ido lo había sentido con demasiada claridad. Afortunadamente se había dormido buena parte de la tarde porque no habría aguantado tanto tiempo con esa ansiedad que no lo dejaba quieto en un lugar y que lo hacía revisar su teléfono celular cada cinco minutos. Incluso le había llamado a Kuroko, y si bien por una parte quería asegurarse de que todo estaba bien también tenía la ligera (y aterradora) esperanza de que el chico le dijera lo que haría, cosa que no había sucedido, para su alivio y ansiedad.

De pronto se detuvo confundido y miró alrededor notando a toda esa gente caminando por las calles en pequeños grupos y riendo. Después de un par de segundos suspiró rascándose ligeramente la nuca. Por supuesto que su subconsciente lo había llevado a ese lugar otra vez. Si caminaba un par de minutos más vería aquella cabina telefónica en donde toda su estupidez había comenzado... aunque pensándolo bien, desde el inicio, el simple hecho de haber salido lo había llevado a la ruina, y justo ahora sería el colmo que volviera a encontrarse a Emi así que inmediatamente evadió ese camino ahora que estaba en sus cinco sentidos y simplemente se paseó por las calles alejándose, tratando de no pensar en esa chica. Lo que quería era tranquilizarse, no alterarse más los nervios… y qué mejor manera de distraerse que comiendo algo, ¿no?

Cruzó la calle hacia la tienda de conveniencia más próxima y entró ligeramente animado y sorprendido de que en verdad la comida cambiara de esa forma su humor. Una vez adentro sólo vio a una mujer escogiendo algo en la zona de los alimentos y a un chico agachado frente a los refrigeradores. Parecía que la gente que se encontraba despierta a esas horas prefería pasarse por uno de los locales de comida que estaban abiertos por la zona que estaba tratando de evitar pero de ninguna manera iría ahí así que simplemente se paseó por los pasillos buscando algo que se viera lo suficientemente atractivo como para comerlo a las dos de la madrugada.

-…

Se rio por lo bajo pensando que Himuro simplemente no le creería que había salido por comida a esa hora, si él mismo se había sorprendido ya se imaginaba la cara del otro llena de incredulidad. Al final tomó un par (muchos pares) de panes al vapor rellenos y algunas latas de jugo y se dirigió a la caja. Mientras el hombre pasaba las cosas por el detector comenzó a sacar el dinero de su cartera pero el ruido de una botella rompiéndose lo sobresaltó e hizo que el encargado y él voltearan. Detrás de un pasillo parecía que dos personas discutían, mantenían sus voces a bajo tono apenas lo suficiente para que no alcanzaran a escuchar lo que decían pero sí para hacerlos notar que no estaban "charlando".

-… ¡!

En ese momento vio que uno de ellos empujaba al otro con mucha fuerza, haciéndolo reaccionar y acercarse rápidamente mientras el encargado lo seguía preocupado.

-¡Oe!

-¡!

El chico volteó y Kagami se sobresaltó.

-¡¿K-Kise?!

-¡¿Kagamicc-

El otro hombre aprovechó que el rubio estaba distraído y lo sujetó de la chamarra alzando su puño dispuesto a golpearlo.

-¡!

-¡!

.

.

.

-¡Au!

-¡Kagamicchi! ¡Deja de moverte!

Kise sostuvo con una mano la barbilla de un Kagami con los ojos apretados mientras limpiaba con un algodón húmedo con alcohol una pequeña herida en la frente del chico, para después ponerle una bandita.

-¿Está todo bien?

-¡Ah!

Kise se volteó y se inclinó varias veces hacia el encargado.

-¡D-disculpe todo esto! ¡Pagaremos!

Continuó inclinándose y disculpándose mientras el encargado le decía que no importaba porque después de todo había sido culpa del otro hombre.

O al menos casi. Cuando Kagami reaccionó ante el inminente golpe que el hombre iba a propinarle a un Kise petrificado se abalanzó hacia ellos sin notar todo el contenido de la botella rota esparcido en el piso, causando que se resbalara y cayera con todo y el hombre al piso haciendo que éste se golpeara la cabeza con el duro piso y él con la esquina de la estantería tirando encima de ambos todas esas latas de sopa instantánea, haciéndolos perder por unos momentos la consciencia.

.

Kagami se sobaba ligeramente la nuca mirando a Kise todavía disculpándose frenéticamente. Él había sido el chico que había visto agachado frente a los refrigeradores pero tenía una sudadera y usaba la gorra, de forma que de ninguna manera lo había reconocido. Al parecer el hombre había comenzado a acosarlo hasta el punto de decir que lo acusaría de haber querido robar algo con el encargado si no iba con él… ese había sido su plan hasta que Kagami lo había estrellado con el piso…

Kise suspiró mientras el encargado regresaba a la caja después de decirles que no había problema con las cosas porque el otro hombre había dicho que pagaría y que podían irse una vez que todo estuviera bien.

-Más le valía pagar, después de tratarte así. Menos mal que no te hizo nada

Kise volteó a ver al pelirrojo sentado en unas cajas en aquel pequeño almacén donde los habían dejado entrar para curar la herida de guerra del chico, y dijo sin ningún ánimo.

-Waaa… mi héroe…

-¡! ―le salió una arruga en la frente― ¡De nada!

-Si ibas a salvarme hubieras tratado de casi no matarte en el intento Kagamicchi, y aún más siendo que ya estás lastimado

-… ―miró hacia un lado metiendo sus manos en los bolsillos de su chamarra tratando de ocultar la venda que estaba en su muñeca― Tsk, como sea. No es nada grave

Kise suspiró.

-Supongo que no porque si no estarías cómodamente en tu apartamento, pero aún así deberías tener cuidado…

-Tú eres el que debería tener cuidado, ¿está bien que alguien famoso como tú esté afuera en la madrugada?

-Madrugada o no, la vida es difícil para las personas bellas

Kagami no pudo evitar reír un poco. Kise tampoco pudo evitarlo mientras se sentaba junto al otro chico.

-Siento mucho que te hayas lastimado más ayudándome

-No te preocupes por eso, ya te dije que no es la gran cosa… ―lo miró sonriendo― Siendo la vida tan difícil para alguien bello deberías tener cuidado si vas a salir tan tarde. No soy héroe de 24 horas

Kise soltó una risita.

-Entiendo, lo recordaré, ¿y qué hacías aquí además de cumplir con tu deber?

Ambos se quedaron mirando sin decir ni una palabra, segundos después apartaron la vista sintiendo un poco de incomodidad después de que ese momento en que se miraron los devolviera a sus propias realidades, y dándose cuenta al instante que los dos sabían que el otro sabía que no habían salido sólo por una casual caminata atraídos por el lindo clima de madrugada. Al cabo de un momento Kagami se levantó y Kise volteó a verlo ligeramente.

-… ¿Vamos?

-… ―asintió

...

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2:30 am

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...

Ya llevaban un buen rato caminando sin decir ni una palabra. Aún se sentía un poco de incomodidad entre ellos al saber que, independientemente de cómo, el otro sabía en mayor o menor medida su papel dentro de toda esa situación, o dicho tal cual era, que ambos sabían que los corazones rotos al fin se habían encontrado. A pesar de la incomodidad en realidad ninguno había tratado de separarse, así que sólo seguían caminando esperando que el otro hablara porque de una forma u otra sabían que en algún punto iban a terminar hablando.

Estaban en una zona que tenía algunos puestos de comida con personas riendo y charlando animadamente, no era una zona tan atareada como la que Kagami había tratado de evitar, pero aún así había una buena cantidad de personas. Muchas de ellas parecían acabar de salir del trabajo ya que vestían formalmente, pero también se veían algunos chicos y chicas y siendo así nadie parecía cuestionarse qué hacían dos menores de edad ahí a esa hora de la madrugada.

-¿?

Kagami volteó al sentir que el otro chico tomaba ligeramente su chamarra deteniéndolo.

-¿Qué-

-Ah… uhm… ―señaló a un lado sin soltarlo― ¿quieres… comer algo?

-… ¿Hah?

-Bueno… ya estamos aquí y en la tienda… ibas a comprar comida ¿no?

En ese momento Kagami comenzó a reír, se cubrió un poco la boca y miró al otro chico.

-Aunque es verdad es en lo que menos estaba pensando

-¡Pero-

-Sólo entré para calmarme, en realidad no es como si tuviera hambre

Se quedaron mirando un par de segundos, Kise soltó una risita bajando la mirada y soltando al otro chico.

-Calmarte…

-… Sospecho que hacías lo mismo, ¿cierto?... aunque parece que no lo lograste…

Kise no dijo nada, había esperado que el chico no lo notara pero después de todo en una situación normal fácilmente habría reaccionado al golpe que el hombre había querido darle pero en ese momento no se movió ni un centímetro… y Kagami era consciente de eso…

-Vamos

El rubio alzó la mirada para ver a Kagami dirigiéndose a uno de los puestos un poco más grandes, lo siguió lentamente y ambos se sentaron en una mesa cerca de la entrada de la gran carpa un poco alejados de todo el grupo de hombres que parecía llevar bastante tiempo ahí. Ordenaron algo caliente, después de todo el frío había aumentado un poco, y se quedaron callados por un par de minutos sin mirarse el uno al otro.

Kise se sobresaltó un poco cuando, después de intercambiar ese incómodo silencio por un buen rato, Kagami suspiró recargando sus codos en la mesa ocultando su rostro. El rubio volvió a mirar la mesa mientras jugaba con sus manos. Ya, era hora.

-Kise, una pregunta

-¿Q-qué?

Los tres segundos que pasaron le parecieron una eternidad, el nerviosismo recorría su cuerpo e incluso sentía cómo comenzaba a contener la respiración. Quería ser completamente sincero con Kagami pero eso no significaba que fuera a serle fácil, así que-

-¿En algún momento notaste que a Murasakibara le gustara alguien?

-…

-…

-…

-…

-…―alzó la mirada― ¿EH?

¿QUÉ? Estaba 100% seguro que después de ese silencio Kagami preguntaría algo respecto a Kuroko o quizás Aomine, después de todo el pelirrojo sabía que ellos tres solían salir bastante frecuentemente… pero, ¿Murasakibara?

Estaba muy confundido, repitió la frase en su cabeza tratando de averiguar si su mente le había hecho una mala jugada. ¿Qué tenía que ver el chico en todo esto?

-… ¿Quién?...

-… Murasakibara

No, no había oído mal. No entendía nada pero Kagami lo miraba seriamente así que simplemente contestó.

-Yo… después de la escuela secundaria no hablé mucho con él… No solemos hablar a menos que estemos… frente a frente y si lo hacemos nunca es de… eso… ¿por qué…

Kagami volvió a suspirar, se recargó en su asiento y cruzó los brazos cerrando los ojos.

-Porque ese sujeto engatusó a Tatsuya

-¿Tatsuya?... ―lo recordó― Ah… ¿Su compañero de-… ¡! ¡AHH! ―se inclinó hacia enfrente con los ojos muy abiertos― ¡¿De qué estás hablando?! ¡¿Es en serio?! ¡¿Murasakibaracchi?! ¡¿Desde cuándo?!

-Ayer… "oficialmente"

Kise no daba crédito a lo que oía. Además de que la sorpresa venía por ser un tema diferente al que esperaba, el qué, o más bien quiénes eran el tema le añadían un gran extra de sorpresa que lo habían dejado prácticamente sin palabras.

-¿?… ¿Oficialmente?...

¿Eso significaba que desde antes ya eran algo así como una pareja? ¿Cómo había sucedido eso? Nunca se había imaginado a Murasakibara enamorándose de alguien, en cierto momento creyó que quizás había algo entre él y Akashi pero al final era claro que sólo eran muy buenos cómplices. De lo que había oído de él después de terminar la secundaria siempre solía ser que parecía no poner atención a nada más que no fueran los dulces o el contacto que tenía con Akashi… así que escuchar esto era…

Negó con la cabeza.

-No te creo

-¿Hah?

-¡Akashicchi lo sabría!

-¿Y quién dice que no lo sabe?

-… ―se inclinó más hacia enfrente― ¡PERO-

-2 órdenes de oden, uno mediano y uno extra grande con carne adicional

-Ah, yo

Kise continuó viendo con incredulidad al pelirrojo mientras éste agradecía a la mujer que les ponía enfrente los platos de comida. En realidad… tenía un punto, Akashi sí era del tipo de mantenerse muy bien informado… pero no del tipo de andar divulgando esa información nada más porque sí.

-¿Necesitan algo más?

-Estamos bien, gracias

-Entendido, si necesitan algo no duden en llamarme

-Muchas gracias

Una vez que se fue Kagami regresó su vista al otro chico.

-¿? ¿Qué- ¡! ¡OE!

El pelirrojo prácticamente se abalanzó hacia Kise tratando de quitarle el celular en el que parecía estar escribiendo un mensaje a toda velocidad.

-¡Kagamicchi!

-¡Tú! ¡No le digas a nadie!

-¡Sólo estoy preguntando!

-¡Es lo mismo! ¡Quizás no quieren que más gente lo sepa!

-¡Ah!

Kagami logró quitarle el teléfono, Kise se cruzó de brazos recargándose en su asiento y mirando con rencor al otro chico.

-¡No iba a preguntarlo tan directamente! ¡Aunque no lo creas, sé ser discreto!

-¡Sólo créeme a mí! Tatsuya no se atrevería a mentir sobre eso, además no es que me haya enterado apenas que se gustaban

-¡! ¡¿Desde cuándo?!

-¡¿Qué importa cuándo?! ¡El punto es que están saliendo y me preocupa que Tatsuya salga lastimado!

Kise miró hacia un lado indignado y murmurando.

-Si me vas a contar un chisme cuéntamelo bien

-¡Oe! Lo hice porque creí que tú sabrías algo

-Tch, si tú sabes qué tipo de relación tenemos entre nosotros, ¿todavía creías que me habría contado algo así?

-No lo sé, quizás alguien más te lo habría contado a ti. Además no es como si su relación fuera… "mala"

-No, pero hay una diferencia entre que no sea mala y que sea cercana… ―suspiró― Y la verdad no creo que tengas que preocuparte

-… ¿Por qué?

-Ya te dije, no había nada que hiciera aparte de comer dulces y responder a los llamados de Akashicchi. Por un buen rato ni siquiera era tan aplicado en el baloncesto porque quisiera, así que el hecho de que alguien haya podido capturar su atención no es cualquier-

Kagami soltó una risita haciendo que Kise alzara la mirada ligeramente confundido.

-¿Qué?

-No, sólo… dices que no son cercanos pero dijiste eso muy seguro… pareces conocerlo muy bien

-… Pasamos juntos la secundaria, es obvio que-

-Claro, sólo por eso tienes los números de todos aunque en realidad no hables mucho con ellos, ¿no?

Kise se sorprendió.

-¿Por qué sabes eso?

Kagami sonrió un poco y le extendió su celular de regreso.

-Me lo acabas de decir

-… ―tomó su celular y se quedó mirándolo

Kagami comenzó a comer, después de un momento Kise dejó su teléfono a un lado suspirando y revolvió lentamente el contenido del plato frente a él.

-Aunque lo conozca "bien"… me sorprende…

-Dímelo a mí, no sé cómo Tatsuya se fijó en él, un día sólo llegó y me dijo que creía que le gustaba alguien

-¿No le preguntaste por qué?

-Lo hice, ni siquiera él se dio cuenta en qué momento fue, sólo de repente… sabía que le atraía

Kise suspiró recargando su mejilla en su palma.

-Bueno, si Murasakibaracchi se fijó como propósito hacer que tu dichoso hermano se enamorara de él no me sorprendería que por eso terminara cayendo

-¡Kise, eso no me alivia para nada! Suena a que en verdad le tendió una trampa

Kise se rio moviendo su mano frente a él.

-¡No quería que sonara así! ―sonrió― si Murasakibaracchi lo hizo su propósito fue porque en verdad le gusta

Kagami suspiró mientras Kise volvía a reír para volver a comer de su plato.

-Puede ser malo de mi parte pero no veo a Murasakibara gustándole alguien…

Kise se encogió de hombros.

-Supongo que es difícil con su personalidad… pero quizás sólo era cuestión de que lo encontrara a él, lo siento Kagamicchi

-¿?

-Mientras más lo pienso, más me convenzo. Creo que tendrás que acostumbrarte a Murasakibaracchi porque, a menos que tu Tatsuya no lo quiera, puedes ir comprando su regalo de bodas

Kagami se sorprendió, si no fuera por el tono de seguridad de Kise simplemente se habría reído, pero parecía serio.

-¿Es a tal grado?

-Es Murasakibaracchi de quien estamos hablando, cuando dejen de gustarle los dulces dejará de gustarle él también

-¡¿De verdad?! ¡Aaaagggghhh!

El pelirrojo se cubrió el rostro inclinándose hacia atrás.

-¡Tatsuya va en serio! ¡No me lo ha dicho y no creo que él lo sepa pero yo sí! ¡Maldición! ¡Acaban de robarme a mi hermano!

Kise se rio del berrinche que Kagami estaba haciendo, pero segundos después bajó la mirada viendo su plato. Había comido menos de la mitad pero ahora una sensación comenzaba a llenar su estómago expandiéndose a su pecho.

-… ―movió un poco la cuchara―… ¿Te molesta?

-¿?

Kagami lo miró dejando de lado su berrinche, la voz de Kise sonaba extraña.

-¿Qué?

-Que estén… saliendo

Ante el silencio del pelirrojo Kise se puso ligeramente nervioso.

-B-bueno… parece que en verdad lo lamentas, y entiendo, es una persona importante para ti y Murasakibaracchi no te cae muy bien, ¿no?

-… De lo que no puedo evitar lamentarme es que siento que debí haber aprovechado más mi tiempo con Tatsuya, después de todo no es como si nos viéramos muy seguido... Así que más que molestarme que salieran me preocupaba. Claro que me gustaría que fuera alguien que yo supiera que es una buena persona o que yo conociera más pero… si tú dices que no tengo por qué preocuparme, independientemente de la persona que sea, si hace feliz a Tatsuya me alegro por ellos

Después de unos segundos Kise soltó una risita.

-Alguien que conocieras más… ―apretó la cuchara que sostenía― ¿preferirías que fuera alguien que también fuera tu amigo?… Si siendo con alguien que no conoces tan bien te sientes así… ¿con alguien más cercano no te sentirías más desplazado? C-creo que eso no te haría egoísta, sería normal. Después de todo no serían cualquier persona ¿no?

Se quedaron callados un momento. A su alrededor el ruido los envolvía, las risas, las direcciones de las personas preparando la comida, los murmullos de otras conversaciones… todo aquello parecía separarlos de la realidad de la que querían escapar, o al menos eso querían creer…

Kise continuaba sin alzar la mirada sabiendo de sobra que estaba sacando a relucir ciertos sentimientos que no tenían que ver con Murasakibara y Himuro. En verdad no había podido evitarlo, era algo que estaba en su mente desde hace mucho tiempo, así que el preguntarle eso... Simplemente ahora que sabía que a Kagami le gustaba Kuroko quería que al menos una persona pudiera empatizar con él y con lo que sentía… sin importar que con eso tuviera que revelar o confirmar la relación que Aomine y él tenían apenas unas semanas antes, y que tampoco podía aceptar del todo lo que estaba sucediendo.

-No

Kise alzó la mirada un poco sorprendido, Kagami miró a un lado recargándose en su asiento.

-Es porque serían personas importantes para mí que quisiera que fueran felices. No trataría de impedir su relación o la vería como algo malo

El rubio bajó la vista mordiéndose los labios y sintiendo su mano comenzar a temblar sutilmente, haciéndolo mover el contenido del plato para ocultarlo. Había creído que debido a la posición de Kagami, éste concordaría con lo que sentía… pero escucharlo decir eso tan seguro… hicieron que de un momento a otro sintiera unas enormes ganas de llorar.

-Y-ya veo, yo-

-Pero es diferente, Tatsuya no me gusta

Kise se sobresaltó ligeramente y volvió a ver a Kagami. El pelirrojo sujetaba su vaso de agua sin beberlo, simplemente mirándolo.

-Él no me gusta… ―volteó a ver a Kise, quien lo miraba aún sorprendido― Debería decir lo mismo de otra persona… pero no puedo hacerlo… así que supongo que eso me hace egoísta ―sonrió ligeramente dejando el vaso a un lado― Si me vas a contar un chisme cuéntamelo bien, entre egoístas quizás nos entendamos

-…

Kise soltó una risita, se sentía un poco más aliviado y podía controlar sus ganas de llorar, se limpió las pocas lágrimas que habían logrado salir después de lo que había dicho Kagami al inicio.

Aunque con lo que acababa de decir Kagami confirmaba el hecho de que sabía qué tipo de relación había tenido con Aomine, de alguna forma sentía como si un peso desapareciera de sus hombros.

El pelirrojo suspiró sonriendo, mirando al rubio limpiarse las lágrimas. El chico parecía tener algo de dificultad para hablar del tema aunque en verdad parecía querer hacerlo. Ambos querían desahogarse de cierta forma así que para no presionar al otro chico comenzó a hablar él, después de todo una cosa llevaría a la otra.

-Kuroko acaba de regresar casa…

-¿Eh?

-No sé por qué pero presiento que no debo explicarte mucho acerca de cómo es que estoy aquí ―lo miró― ¿cierto?

-… ―bajó la mirada y asintió― si él regresó… es porque decidió qué hacer… ¿no? ―sonrió ligeramente― Va a ver a Aominecchi…

-…

Kagami vio la expresión en el rostro de Kise al decir la última parte, miró hacia un lado sólo por un par de segundos antes de regresar su vista al rubio.

-Aomine…

Kise alzó la mirada sorprendido ante la mención de ese nombre.

-… ¿Cómo… está todo con él?

El rubio no contestó, casi inmediatamente apartó la vista y trató de sonreír pero desistió después de unos segundos agachando más la cabeza.

-Habríamos cumplido siete meses juntos

El pelirrojo se sorprendió.

-¿Qué-… ¿Siete meses?

-… Lo sé… las cosas debieron ser de otra manera… pero… ―soltó una risita negando― lo arruiné todo…

-… ¿Están mal ahora?

-… ―sonrió un poco― No creo… que pueda verlo pronto…

-… Lo siento

Kise negó, ambos se quedaron callados. Kagami continuaba viendo al otro chico sin poder evitar que en su mente surgieran más preguntas. No había creído que Aomine y Kise llevaran tanto tiempo juntos. Cuando había escuchado de Kuroko lo que había visto había pensado en dos cosas, una, que en realidad no estaban saliendo como tal y dos, que no podían tener mucho tiempo si estaban saliendo porque tendrían que habérselo estado ocultando al peliceleste… pero ahora Kise le confirmaba que habían estado ocultándose por casi siete meses… A pesar de compartir días completos con Kuroko… no debía haber sido nada fácil pero el hecho de que Kuroko no lo hubiera notado en verdad le mostraba lo mucho que se habían esforzado en esconder su relación... Aunque entendía que en un primer momento fuera para no hacerlo sentir mal o algo parecido… era demasiado tiempo… Trataba de entender que no lo dijeran pero le era muy difícil lograrlo… y en realidad no tenía por qué hacerse ideas vagas…

-… Kise… ¿por qué no se lo dijeron a Kuroko?

Kagami pudo sentir claramente cómo el otro chico se ponía ansioso, sabía que no estaría cómodo hablando de eso pero quería saber qué había llevado a Aomine a esconderle algo de esa magnitud al chico que supuestamente le importaba tanto así que trató de aligerar el ambiente para que el otro no sintiera que lo culpaba.

-Quizás… entiendo por qué no lo hicieron en un inicio, no era cualquier cosa, era un tema delicado pero Kuroko también se lo pregunta, después de todo ambos eran-

En ese momento vio a Kise voltear a verlo alarmado, se confundió un poco ante esa reacción, pero segundos después se dio cuenta de lo que había dicho.

-Ahhh… ―se tomó la frente recargando su codo en la mesa― Maldición…

Mierda, obviamente Aomine y Kise aún no tenían idea que Kuroko ya sabía que los dos estaban saliendo, después de todo Kuroko se había enterado al verlos teniendo relaciones… Al estar tan metido dentro de toda la situación había olvidado que mucho de lo que él sabía no era completamente público…

-¿C-cómo… que Kurokocchi…

-Yo… ―evitó verlo― No creo que yo fuera la mejor fuente para que lo supieras… es… quizás debería dejar que él… o bueno… es que es complicado, q-quizás yo entendí mal o lo malinterpreté… tampoco… bueno, no es como si hubiera estado… ocultándolo con mala intención o algo así―volteó a ver al otro― es sólo...

Al voltear notó una vez más la expresión de Kise, haciéndolo guardar silencio y suspirar después de un par de segundos, rindiéndose en buscar excusas.

-Kuroko lo sabe Kise…

El rubio se sobresaltó ante la afirmación del otro chico, bajó rápidamente la mirada sintiendo su corazón palpitando ansiosamente mientras un estremecimiento recorría su estómago.

-Lo siento, no quería… que te enteraras así… cuando Kuroko habló conmigo me lo dijo y-

-¿D-desde cuándo? ―lo miró― ¿Cómo lo supo?

Kagami iba a hablar pero antes de decir cualquier cosa se detuvo. Kise lo miraba con preocupación, dejándolo notar sus ojos cristalizados y sus labios temblando.

-… ―negó― No lo sé… Lo siento

Kise soltó una risa volviendo a agachar la cabeza mientras sujetaba su frente empezando a sentirse algo mareado.

-Fui un estúpido… creer que podríamos esconderlo… tuve que ir tan lejos como para pedirle a Aominecchi que no se lo dijéramos a nadie…

Kagami se sorprendió un poco, Kise no cambió de posición y sólo siguió hablando.

-Desde el inicio yo… le pedí que no lo dijéramos, y aún en los últimos meses, cuando él me trataba de convencer de que lo hiciéramos… aunque él me dijo que… deberíamos decirlo ―negó ligeramente bajando su mano― siempre le dije que no

Ambos se quedaron callados, Kise no dijo nada más. Sabía que el pelirrojo entendía que no era como si no quisiera decirles a todos que estaba saliendo con Aomine… si no que era por Kuroko, era a él a quien no quería decirle. En lugar de decírselo había preferido ocultárselos a todos los demás para que él no lo supiera.

-… ¿Qué es lo que temías que sucediera?

-… ―soltó una risita― Más que temer… era lo que sabía que pasaría… que todo acabaría… y que Kurokocchi… Si se lo decíamos a todos… Kurokocchi sólo diría que se alegraba por nosotros pero en verdad sentiría… que lo traicioné y nosotros tres no podríamos… no sería como antes y si se distanciaba de nosotros, Aominecchi no… no soportaría eso… A-aunque sabía que en algún momento Aominecchi y yo terminaríamos de esta forma…

Kagami se sorprendió.

-Yo siempre lo supe y aún así traté de-

-Espera… ¿cómo… que lo sabías?

-… ― lo miró― Era obvio Kagamicchi… al ver lo mucho que le gustaba Kurokocchi… sabía que lo que pudiera existir entre nosotros no duraría mucho

-Pero… ¿aún así te dijo que salieras con él?

-¿Eh?... Aominecchi no me pidió que saliera con él… yo fui el que… le dijo que saliéramos… y no aceptó durante mucho tiempo… ―sonrió un poco mirando hacia la mesa― él sabía que yo podía terminar así pero yo le insistí tanto…

Kagami se quedó mirando un momento al rubio, aún estaba sorprendido por el periodo de tiempo que Kise y Aomine habían sido pareja pero ahora no podía creer lo que Kise estaba diciendo.

-… Entonces… quieres decirme que sabías el mal camino que esto podría tomar… ¿y aun así le pediste una oportunidad?…

Kise asintió ligeramente sin alzar la mirada. Haciendo que Kagami se sorprendiera más ante la confirmación. A él nunca se le había pasado por la cabeza pedirle una oportunidad a Kuroko contemplando que en cualquier momento podía decidir ir con Aomine… pero Kise lo había hecho.

-Eso… ¿cómo pudiste hacer eso? Yo jamás habría podido-

El rubio sacudió ligeramente la cabeza volteando a ver a Kagami con una expresión de tristeza.

-Tal vez hay una razón por la que no deberíamos poder hacerlo

Después de unos segundos Kagami negó.

-Como si ahora me fueras a decir que te arrepientes del tiempo que pudiste pasar con él

-N-no, pero-

-Lo que hiciste… el deseo de querer estar con él como una pareja fue más fuerte que tu certeza de que no iba a durar… ―sonrió un poco― Lo hiciste porque no podrías vivir sin la respuesta a esa pregunta, si algo podría haber pasado de haberle pedido una oportunidad… Ahora lo sabes y tienes recuerdos que jamás habrías tenido si no hubieras tenido la fuerza de pedirle eso ―tomó la mano del otro por encima de la mesa al notar cómo se cristalizaban sus ojos― Quizás no fue la mejor decisión evadir a Kuroko, pero Aomine aceptó salir contigo Kise, CONTIGO. Dices que sabías que él tenía sentimientos por Kuroko… pero al final fue contigo con quien pasó todo este tiempo... siete meses Kise, eso no puede significar que no tiene sentimientos por ti...Tienes recuerdos de ustedes como una pareja y si no hubieras tenido el coraje de pedirle una oportunidad… ―bajó la mirada― estarías siempre arrepentido…

-Kagamicchi…

-… Ahora lo sabes y las cosas quizás han tomado el rumbo que puede no ser lo que querías pero estoy seguro de que no cambiarías el tiempo que estuviste con él por nada ―sonrió un poco volteando a verlo― claro que duele… pero al menos tienes momentos para recordar y no un espacio vacío

Kise no dijo nada, sintiéndose horrible por sentirse cada vez más aliviado con las palabras de Kagami… porque de alguna manera se estaba sintiendo bien por no estar en el lugar del otro chico. Apretó la mano de Kagami que aún sujetaba la suya.

-N-no es como si… tú no tuvieras recuerdos con-

-No es lo mismo… tú lo sabes― suspiró soltando la mano de Kise y riéndose ligeramente― quizás debimos terminar de comer antes de empezar esto

Kise se quedó mirando al chico mientras éste le pedía a la mujer que los atendía que pusiera ambos platos para llevar. No dejaba de pensar en lo que Kagami había dicho… Lo sabía, sabía que claramente no era lo mismo. No era lo mismo tener recuerdos con alguien con quien tus sentimientos de cierta forma correspondían con los tuyos a tener recuerdos de cómo los ocultabas… Y aunque ahora a él sus recuerdos fueran los que le causaban dolor… era diferente al espacio que había mencionado Kagami. Lo que él sentía era un peso que no necesariamente seguiría ahí siendo causa de su sufrimiento, quizás un día serían sólo buenos recuerdos… en cambio Kagami… No quería decir que el chico nunca fuera a olvidar a Kuroko, pero sin importar el tiempo que pasara sería una pregunta que quizás nunca tendría respuesta.

Kagami regresó su mirada al rubio después de que hablar con la mujer. Al notarlo con una expresión de preocupación e intranquilidad suspiró y llamó su atención.

-No lo pienses de más Kise. No quiero que te sientas mal por esto

-Pero Kagamicchi…

-No es algo que hubieras podido cambiar… Kuroko tendría los mismos sentimientos por Aomine, salieras o no con él…

-Aún así…

-Aquí están sus cosas, muchas gracias por venir

-Gracias

Kagami se levantó y Kise lo siguió lentamente aún tratando de encontrar algo qué decirle al pelirrojo, haciendo evidente su silencio mientras caminaban alejándose del lugar y adentrándose en las apenas iluminadas calles.

-Se está haciendo más tarde, creo que debería acompañarte a casa ―soltó una risita― Podríamos vernos otro día cuando no estemos tan deprimidos ―volteó a verlo― Creo que aún necesitamos-

Se quedó callado cuando vio a Kise mirando el piso sin hacerle caso y con la misma expresión de antes.

-… ―sonrió levemente― Kise… ¡Kise!

El rubio salió de sus pensamientos y volteó.

-¿Q-qué-

-Sigues pensando en eso

Kise se sobresaltó.

-¡E-es que… ―bajó la mirada― Aunque digas que… no lo haga… Sólo siento que si hubiera hecho las cosas bien… quizás habría resultado diferente para ti Kagamicchi…

Kagami sonrió y miró al frente. No sabía que toda esta situación lo haría mucho más cercano al rubio haciendo que no fuera incómodo hablar del tema que tanto le costaba encarar.

-Gracias Kise… se me hace difícil creer algo así pero de todas formas lo que sucede ahora es lo importante. Lo único que puedo hacer por él es apoyarlo, aunque no me haya dicho qué es lo que hará, estoy seguro de que Kuroko contactará a Aomine. Le dije que debía hacerlo y aunque no se lo hubiera dicho es lo que hará. Puso de excusa el que hubiera cambiado su teléfono pero hablar con él quizás es lo que más quería desde el primer momento… ―soltó una risita― No, ES lo que más quería y quiere aún… Se puso muy mal cuando se dio cuenta de que había cambiado el número… no salió del cuarto ni habló por un par de días… tampoco comía nada y no dejaba de llorar… En verdad… fue muy difícil para él pero debe haber una explicación para lo que Aomine hizo y Kuroko la necesita, aunque sea difícil trataré de apoyarlo, después de todo por lo que pasó creo que- ¿?

Se detuvo cuando sintió que Kise sujetaba ligeramente su manga. Volteó confundido y vio al chico con la cabeza agachada.

-… ¿Qué pasa?...

Kise no dijo nada, Kagami podía sentir su cuerpo temblando ligeramente.

-… ―suspiró revolviendo suavemente el cabello del rubio― Kise, te dije que no debes sentirte mal, no es tu culpa y no es algo que pudieras-

Kise negó y sujetó con más fuerza la chamarra del pelirrojo.

- Y si el que Kurokocchi y tú sufrieran… ¿sí fuera mi culpa?

Kagami se sorprendió, por lo que había dicho y por lo quebrada que se había escuchado su voz.

-… Estoy seguro de que no lo es, pero te daré una oportunidad de convencerme

-Yo fui el que cambió el número de Aominecchi

Apenas dijo esa frase pudo sentir la tensión en el cuerpo del pelirrojo y alrededor de ellos, había tenido que usar toda su fuerza para sacar esas palabras de su boca. Sin soltar al otro chico agachó más la mirada y continuó hablando, dado que el otro no lo haría, al menos por ahora.

-Yo… el día que todo sucedió… yo estaba en la habitación de Aominecchi mientras Kurokocchi se confesaba… yo no lo sabía, no lo supe hasta después… Aominecchi… estaba muy desesperado y yo no sabía qué hacer… t-traté de calmarlo pero no lo logré… Regresé a casa y me di cuenta que el teléfono de Aominecchi estaba en mi mochila… él me pidió que le enviara un mensaje a Kurokocchi para que fuera a verlo y yo no lo hice… d-después cambié su número y no le dije nada hasta… hace poco… Aominecchi… él… ese día lo esperó… yo lo vi, creí que se iría después de un rato pero se quedó ahí… vi cómo estaba tan nervioso al inicio y después sólo… su mirada-

Se calló al sentir cómo el otro chico se movía a un lado haciendo que lo soltara pero no alzó la mirada.

-P-perdón Kagamicchi…

Aunque lo que había hecho era impedir que Aomine y Kuroko se hablaran, ahora sabía que también con eso había lastimado a Kagami. Ver al peliceleste tan devastado por lo que había pasado no podía haber sido fácil para Kagami, de hecho sabía con toda seguridad que no lo había sido, de otra manera no habría terminado relacionándose con Aoyama Emi.

-Maldición

Kise se limpió rápidamente las lágrimas que habían comenzado a acumularse en sus ojos. No podía llorar, no podía hacerse la víctima.

-¿Por qué tenías que decírmelo?

El rubio miró al otro confundido, Kagami se había agachado y pasaba una de sus manos por su nuca mientras suspiraba.

-Aunque es verdad que te pedí que me convencieras… ―volvió a suspirar― Te agradecería mucho si me dijeras que es una broma y que sólo estás tratando de defenderlo

-… N-no entiendo

-Es que… ―forzó una risa― por más que haya dicho que Aomine debía tener una razón… no dejaba de pensar en que era un imbécil al haber lastimado así a Kuroko y pensarlo… de cierta forma me aliviaba… pero ahora que me dices esto… no tengo argumentos contra él y me molesta más eso que cualquier otra cosa…

Kise se sorprendió al escuchar eso, después de un par de segundos bajó la mirada y se agachó junto al pelirrojo sin voltear a verlo.

-Lo siento…

-…

Kagami volvió a suspirar sonriendo un poco, volteó a ver al chico recargando su mejilla en sus nudillos.

-… ¿En verdad cambiaste su número?

-… ―asintió― Aunque supiera que lo nuestro no duraría mucho... En ese momento tuve miedo... No quería que hablara… con Kurokocchi…

-… Porque sabías que se le había confesado

Kise volvió a asentir.

-Momocchi me lo dijo… y d-después Aominecchi lo confirmó… yo… él mismo me dijo… que quería a Kurokocchi

Kagami se sorprendió sintiendo como si estrujaran con fuerza su pecho.

-… ¿Lo dijo?

Kise se cubrió el rostro con una mano asintiendo una única vez. Kagami no preguntó nada más al notar que el chico no podía sacar más palabras de su boca. No pidió más respuestas o explicaciones, además de querer darle tiempo de calmarse, también él debía hacerlo… debía calmar el ardor que incrementaba cada vez más en su pecho debido a las últimas palabras que había dicho Kise… y también al darse cuenta de algo... Aunque fuera por lo que había hecho el otro chico a causa de la confusión y desesperación, era por esa acción que entendía cuánto quería a Aomine.

Vaya, en verdad las cosas estaban de cabeza. Nunca hubiera creído que se sentiría tan celoso del chico de Tōō, pero simplemente no podía entender qué era lo que tenía que él no. Kise y Kuroko estaban así por lo mucho que les gustaba, y ahí estaba él esperando inútilmente por una porción aunque fuera mínima de cariño de uno de los chicos en específico. Maldición, se sentía completamente miserable, jamás se había sentido rencoroso hacia su persona pero ahora simplemente se odiaba por no tener aquello que Aomine tenía…

Algunos quejidos de Kise lo hicieron salir de sus pensamientos y fijar su atención en él. Antes de poder decir algo el chico habló entre pequeños sollozos.

-K-Kagamicchi… puedo… ¿puedo pasar la noche-… contigo?

-Claro que sí… sólo no me rompas el corazón, ¿está bien?

Kise rio un poco y asintió tratando de secarse las lágrimas, Kagami se quedó mirándolo un momento y después sonrió levemente.

-Debe haber algo mal conmigo

El rubio alzó un poco la mirada aún con los hombros saltando ligeramente, viendo confundido al otro chico. Kagami inclinó un poco la cabeza limpiando una mejilla de Kise.

-Porque la persona con la que estoy siempre termina llorando…

Kise se quedó mirándolo unos segundos y después sonrió un poco negando con la cabeza y agachando la mirada.

-No hay nada malo contigo Kagamicchi ―bajó más la vista― sólo… en verdad me siento muy mal por haberlos hecho sufrir a los tres… son mis amigos y no… nunca querría hacerles daño…Y ahora por lo que hice quizás… no vuelva a hablar con Aominecchi o Kurokocchi…

-… Independientemente de lo que suceda, en serio no creo que eso pase a menos que tú lo decidas así… ―soltó una risita― Como están las cosas… creo que es inevitable que Aomine y Kuroko se junten, ¿cierto?

Kise asintió limpiándose las mejillas con su chamarra.

-Pero por más números que hayas cambiado sigues siendo una persona especial para ambos… Estarían preocupados por no hacer las cosas difíciles para ti en lugar de sólo apartarte, ¿me equivoco?

-… ―negó

-Tomará tiempo… pero no es imposible que sigan siendo amigos cercanos

-… ―asintió después de un momento― Mhm…

-Vamos

Kagami se levantó extendiéndole su mano al otro chico. Kise dejó que lo ayudara a levantarse sin dirigirle la mirada.

-¿Alguien sabe que saliste?

Kise negó.

-… Será mejor si les llamas o envías un mensaje. No se vería bien en mi historial que mi departamento esté fichado como refugio de fugitivos

Kise soltó una risita y asintió. Se alejó un poco mientras marcaba un número en su teléfono. Kagami aprovechó aquel momento para girarse y suspirar con fuerza mientras alzaba el rostro y contenía la respiración.

-Deja de pensar en eso, deja de pensar en eso, deja de pensar en eso…

Agachó la cabeza exhalando y cubriéndose el rostro sintiendo cómo su mano temblaba ligeramente al mismo tiempo que el ardor de antes se expandía por todo su pecho para poco a poco escalar su garganta.

-Mierda…

En unos segundos volvió a agacharse y, dejando la comida a un lado, colocó una mano en el piso para sujetarse por el pequeño mareo que sentía. No quería aceptarlo… además de darse cuenta de la fuerza de los sentimientos de Kise y Kuroko hacia Aomine… también había notado algo que lo había golpeado como un balde de agua fría… y era que había estado aferrándose a imaginaciones suyas sin ningún verdadero fundamento únicamente porque así le convenía... y aunque tratara de negarlo, mientras más lo hacía más se daba cuenta de lo mucho que le afectaba el que su tonta burbuja de excusas hubiera desaparecido…

Todo ese tiempo había sido una especie de escape para él todas las cosas que supuestamente Aomine había hecho y que habían hecho sentir mal a Kuroko porque, aunque eso no ayudara a explicarle por qué a Kuroko le gustaba, el pensar que Aomine era la peor persona sí lo hacía sentir algo bien ya que así podía pensar que él era una mejor opción y que podría hacer más feliz a Kuroko… y también aunque le dijera a Kuroko que Aomine muy seguramente tenía sentimientos por él, no había podido evitar sentirse… sólo ligeramente… feliz de escuchar que al parecer estaba saliendo con alguien más… y que cabía la posibilidad de que rechazara completamente a Kuroko… pero con lo que Kise acababa de decir… ahora odiaba saberlo pero era un hecho que Aomine no era el ser completamente despreciable que él quería creer, en realidad todos habían cometido errores… y el que ahora estuviera más que confirmado que correspondía a los sentimientos de Kuroko… ¿por qué no podía dejar de pensar que en verdad parecían estar destinados a estar juntos?

Sintió que sujetaban su mano que se encontraba en el piso, alzó la mirada sin siquiera tratar de cambiar su expresión, sólo para ver a Kise agachado frente a él mirándolo con la culpabilidad y el arrepentimiento descritos claramente en su rostro. De alguna forma verlo así lo hizo perder el poco control que tenía y agachó la cabeza sintiendo las lágrimas recorriendo sus mejillas, negó levemente para después limpiarse con su brazo libre y voltear a ver al otro con una ligera sonrisa.

-En verdad hay algo malo conmigo ―bajó la mirada― no sabía hasta qué punto me aferré a la idea de que Aomine era de lo peor para sentirme mejor conmigo mismo

-Kagamicchi…

El pelirrojo suspiró y comenzó a levantarse sintiendo la poca fuerza que quedaba en su cuerpo.

-Es tarde, deberíamos-

Antes de poder levantarse sintió los brazos de Kise rodeándolo con tal intensidad que era como si toda la fuerza que él dejaba de tener se acumulara en el abrazo que el rubio le daba. Aunque se sorprendió no pasó mucho antes de que sonriera un poco. Hablar con Tatsuya podría calmarlo, pero hacerlo con Kise lo hizo sentir que en verdad lo entendían, así que dejó de tratar de evitar que sus fuerzas continuaran drenándose de su cuerpo y también lo abrazó cerrando los ojos. Con cada segundo que pasaba sentía cómo se hundía en aquella sensación de empatía que emanaba del otro chico, y cómo su calidez lo envolvía cada vez más.

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Tarán~

No quedé taaaan satisfecha con la última parte pero seguía cambiándola y cambiándola (aunque en esencia no cambiaba, era más mi necedad narrativa xD) y me iba a tardar más en convencerme y así como soy iba a terminar cambiando otras cosas T_T así que traté de que quedara lo más decente posible ;w;

Y bueno, poco a poco nos vamos acercando al final de la historia así que espero seguir leyéndoles. Una vez más agradezco los comentarios y las leídas -corazóncorazóncorazóncorazóncorazóncorazóncorazóncorazóncorazóncorazón-