Heme aquí \(*-*)/ Tarde para variar D: Creía que alcanzaría a subir el capítulo para navidad, y luego para año nuevo, cosa que no sucedió tampoco T_T PERO al menos cumplí la resolución de no pasar de Enero x'D Algo es algo jajaja (~TwT)~

Haré todo mi esfuerzo para no tardar en las actualizaciones pero no se preocupen que no volveré a dejar colgada esta historia *_* ❤❤❤❤

Así que muchas gracias por seguir aquí, seguir leyendo, seguir comentando, TODO -/avienta corazones y galletas/-

Sin más por ahora, les dejo con este capítulo ❤


.

XVIII

"Empatía"

.

Las cortinas de la habitación se encontraban cerradas, pero la luz lograba colarse entre ellas cada vez con más intensidad haciendo que el rostro en el que caía comenzara a contraerse ligeramente hasta que finalmente el chico hizo un intento por abrir los ojos cubriéndose de aquella franja de luz que lo había sacado de su sueño. Una vez que logró abrir los ojos se enderezó ligeramente desorientado y confundido. Después de posar su mirada sobre el pequeño perro recostado sobre él y observarlo por un par de segundos regresó su mirada alrededor tratando de reconocer aquel lugar. No era su habitación y todo estaba ordenado a excepción de unas latas y un par de prendas en el piso.

- … ―miró a un lado―… ¡!

El rubio sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo notando a la otra persona dormida a su lado cubierta con la cobija, haciéndolo tocar su pecho desnudo y alzar alarmado el cobertor que lo cubría conteniendo la respiración.

-¡!

Kise se giró rápidamente y sacudió con fuerza al otro chico.

-¡K-KAGAMICCHI!

El pelirrojo no tardó en despertar después de aquello, apretó los ojos antes de apenas poder abrirlos y enderezarse un poco mientras volteaba confundido por todo ese alboroto.

-¿Qué? ¿Qué pasa? ―vio al chico― Est-... ―lo miró de arriba a abajo

Silencio.

En pocos segundos Kise pudo ver cómo el color en el rostro de Kagami se drenaba mientras sus ojos se abrían desmesuradamente. Ninguno dijo nada y sólo se quedaron mirando con sus corazones al borde de un paro.

-¡!

-¡!

En ese momento todo regresó a sus mentes y la adrenalina en sus cuerpos se fue dejando una fuerte y reconfortante sensación de alivio.

-¡OAAAGH!

El pelirrojo se dejó caer de nuevo en la cama cubriéndose el rostro.

-¡Casi me matas! ¡¿Por qué hiciste eso?!

Kise alzó la mirada sintiendo que acababa de jugar 5 partidos seguidos, pero también con la fabulosa sensación de recordar que no había pecado la noche anterior.

-¡También lo creí! ¡Sentí que me moría! ¡Y el escenario no ayudó!

Kagami volteó a verlo y después miró al piso, las latas de café y la ropa de Kise regadas por todas partes probablemente también lo habrían hecho tener la misma reacción que el rubio si aún no despertaba del todo. Volvió a mirar al chico sentado junto a él.

-Eso es obra tuya, hubieras al menos tirado las latas en el cesto de la basura

-Si hubiera sabido que me iba a dar el susto del siglo, lo habría hecho

Kagami soltó una risita recargando su cabeza en la almohada y su muñeca en su frente. Todo tenía sentido y no podía estar más agradecido.

Esa madrugada habían acordado que Kise se quedara en el sofá, después de que rechazara la propuesta de Kagami de quedarse en la cama, y habían seguido ese plan hasta que Kise invadió su cuarto poco después de que apagaran las luces.

.

~FLASHBACK~

El pelirrojo suspiró recargándose ligeramente en el respaldo de la cama, rascándose la nuca y acostumbrándose a la obscuridad de la habitación mientras Kise acomodaba unos cojines en el piso junto a una pared.

-¿Puedes repetirme por qué quieres quedarte aquí hasta que me duerma como si fueras mi padre?

-Sólo quiero asegurarme de que estarás bien Kagamicchi

-Y mi palabra no basta porque…

-Porque me dejaste muy en claro que no quieres que me preocupe por ti ―lo miró sentándose en los cojines que había puesto en el piso― lo que significa que no me dirías tan voluntariamente que no te sientes bien

-…

-Y como soy tan bueno no te voy a reclamar sin cesar lo mucho que eso me duele, sólo me voy a quedar aquí. Así que mientras menos pelees y más rápido te duermas mejor para ambos, ¿no?

Kagami se rio sin poder evitarlo.

-Esta vez me ganaste

-Y no será la única

El pelirrojo continuó sonriendo sin forzarse, aunque Kise tenía una forma extraña de hacer saber cómo se sentía, quizás por eso notaba su sinceridad.

-Aunque ya hayas ganado y con un bono además ―fijó su mirada en las latas de café que había sacado el rubio de su refrigerador, para después regresarla al chico― Tengo que tratar

-¿?

-¿Por qué no sólo nos dejamos de todo esto y duermes conmigo? Si el futon no se estuviera secando todavía probablemente dormirías aquí. Es casi lo mismo y aunque duermas en la cama bien sabemos los dos que no resultaría en nada extraño

-No sabemos

-…

-Ah, me refiero a que… bueno… ―miró a un lado avergonzado― por una extraña razón a veces suelo… n-no siempre, pero en ocasiones yo me… quito la ropa… mientras duermo…

Kagami se sorprendió, por supuesto que esperaba que Kise tratara de rechazar su propuesta, pero de cualquier cosa que podría haber dicho… en ningún momento se le habría ocurrido eso.

-Estás jugando

Kise se sonrojó y evitó aún más su mirada frustrado.

-¡No lo estoy! ¡No sabes cuántas veces me ha causado situaciones incómodas!

-¿Es en serio?...

-¡Lo es! ¡Y no quiero que ahora que somos más amigos ocurra algo incómodo! ―se cruzó de brazos― Quiero que podamos contarnos todo todavía

-... ―soltó una risita― Vale, entiendo, es sólo que es la primera vez que escucho algo así… ―se volteó y arregló un poco la almohada desistiendo en su intento de hacer cambiar de opinión al otro―Una cosa es hablar dormido, e incluso caminar pero esto es algo nuevo, ¿es algo que siempre has hecho o-…

Al regresar su vista al rubio, lo notó mirándolo con una extraña expresión en el rostro, aunque la cambió rápidamente mientras tomaba una lata de café.

-Ah… es así desde que recuerdo, tampoco es como si pasara todas las noches o muy frecuentemente, pero sucede ―sonrió aún sin voltear a ver al otro― he tenido suerte últimamente, no pasó mientras me quedaba con senpai, aunque ya una vez sucedió mientras estábamos en el entrenamiento de verano…

Kagami soltó una risita sin mencionar nada sobre la expresión que había visto en su rostro.

-Estás lleno de sorpresas, ¿eh?

-Preferiría que no fueran de este tipo ―volteó a verlo― deberías dormir Kagamicchi. Necesitas descansar

El pelirrojo suspiró sonriendo ligeramente.

-Entiendo, tú también. No te preocupes tanto y ve a dormir pronto, ¿está bien?... Buenas noches

-Trataré, buenas noches Kagamicchi

Kagami se recostó dándole la espalda al chico sin reclamar más, pensando que si lo hacía el otro simplemente no iba a dormir nada, así que trataría de hacerlo o al menos de fingir estarlo para no molestar de más al rubio.

Kise vio al otro recostándose y se quedó mirándolo por un buen rato sin moverse ni decir nada. A pesar de que ambos "actuaban normal" no podía dejar de sentirse culpable por lo que había pasado y podía ver que el otro fingía que todo estaba bien pero aunque en verdad sabía que Kagami había podido desahogarse un poco eso no significaba que ahora se sintiera de maravilla. Así que más que cualquier otra cosa en ese momento quería que Kagami supiera que él estaba ahí para apoyarlo y que haría lo que pudiera por hacerlo sentir mejor… y justo por eso debió escoger algo que pudiera hacer.

.

.

Kagami suspiró soltando una risita mientras miraba al chico recargado en la pared completamente dormido. Después de un buen rato de estar escuchando los bostezos del otro finalmente había notado cómo su respiración se hacía más calmada.

-¿Lo que puedes hacer por mí? ―negó sonriendo― Aunque lo agradezco creo que necesitas más opciones

Se levantó silenciosamente acercándose al chico. Se detuvo un momento frente a él pensando en qué hacer, si lo llevaba al sofá y el chico despertaba mientras lo hacía todo volvería al punto de inicio, y dejarlo ahí no era una opción.

-… ―miró su cama

Podría dejarlo en la cama e ir al sofá… pero si Kise despertaba entonces iría a despertarlo a él diciéndole que cambiaran lugares o algo por el estilo… así que la opción más segura parecía ser el quedarse ambos ahí (justo como había ofrecido en un inicio). Finalmente se convenció de que verdaderamente quedarse los dos en su cama era lo más viable, y a la mañana siguiente el rubio podría reclamarle lo que quisiera.

~FIN FLASHBACK~

.

-Pero no me hubiera imaginado que me iba a dar un infarto por eso…―miró al otro chico― y era en serio lo de desvestirse…

-¿? ¿Qué?

-Ah, nada. Deberíamos-

De pronto una suave tonada comenzó a escucharse, los chicos se miraron y segundos después Kise se sobresaltó y se levantó rápidamente de la cama.

-¡Es mío!

-¡! ¡KISE!

-¡WA!

El rubio tropezó cuando Kagami le arrojó una cobija para que se cubriera, avergonzado volteó tratando de mostrarse molesto pero fallando al sentir el calor en su rostro después de darse cuenta de que se había levantado como si nada.

-¡H-hay mejores maneras!

-Pues no debiste exhibirte así

-¡Kagamicchi!

-¿No vas a contestar?

Kise se sobresaltó y apresuradamente buscó su teléfono en los bolsillos de su sudadera mientras Kagami volteaba a ver el reloj notando sorprendido que pasaba de la una.

-¿Cómo dormimos tanto?...

Regresó su vista al chico cuando escuchó unos gritos provenientes del teléfono sin darle tiempo a Kise de decir nada. Soltó una risita y se enderezó completamente pensando que debía hacer el desayuno… o más bien la comida, mientras el otro chico resolvía su situación... la cual parecía iba para largo.

.

...

.

-Muy bien, hasta aquí es suficiente ―miró su reloj― como les dije al inicio de la clase tengo una reunión así que la siguiente hora será de auto estudio ―los miró seriamente— AUTO-ESTUDIO, ¿entendieron? Así que nada de-

En ese instante todos se apresuraron a guardar sus cosas rápidamente. El profesor suspiró tomando sus propias cosas murmurando algo sobre que no iban a ser su problema el siguiente año, cuando de pronto recordó algo y alzó la mirada.

-Ah, Kuroko-s... ¿?

El chico no se encontraba en su lugar, todos voltearon y segundos después dirigieron sus miradas a la puerta trasera.

-...

El chico volteó lentamente después de escuchar su nombre y el silencio, para encontrarse con las miradas de todo el salón sobre él, observándolo fijamente mientras se encontraba parado con la puerta medio abierta y a punto de salir… Quizás se había levantado demasiado pronto.

-… ¿En serio? ¿Tú también?

-Ah… yo-

El resto del salón aprovechó para salir lo más rápido, sin darle tiempo de responder o hacer algo, ni siquiera pudo decir nada cuando Furihata, Fukuda y Kawahara pasaron junto a él dándole una rápida palmada de consolación antes de salir. En pocos segundos el lugar quedó vacío, haciendo que el profesor suspirara rendido terminando de acomodar sus cosas.

-Supongo que es mejor así, ¿puedes venir un momento?

-…

Kuroko soltó la puerta y se acercó lentamente al frente. Antes de llegar al escritorio dejó los libros que cargaba en uno de los pupitres sin alzar la mirada.

-Yo… uhm… ―se acercó― lo lamento, es que iba a-

-Ah, no te preocupes, no voy a reprenderte o algo por el estilo. Te llamé por otra cosa

-¿?

Kuroko vio confundido cómo le extendía dos hojas.

-Son los exámenes de Kagami-san y tuyo, quería dárselos juntos pero ya lleva tiempo que no los veo por aquí a ambos así que aprovechando que estás tú creo que puedo encargártelo

El peliceleste tomó las hojas aún algo confundido.

-¿Por qué… nos necesitaba a ambos?

-Por esto

El profesor señaló el nombre en una de las hojas, en donde el chico pudo leer el suyo.

-¿?

Acercó un poco más la hoja y apenas unos segundos después miró el resto. Confundido miró la otra hoja, que también tenía su nombre, pero con lo que era claramente su letra.

-Revisé el resto de los exámenes y el único que faltaba era el de Kagami-kun. Al inicio creí que era una broma, e incluso por un momento supuse que lo había hecho para que tuvieras una mala nota

-¡! ―lo miró― ¡No! ¡Kagami-kun no-

-Lo sé, lo sé… con sólo recordar lo bien que se llevan supe que ese no era el caso… ―señaló la nota en el examen del peliceleste― y siendo sinceros tampoco es como si te hubiera afectado mucho…

Kuroko soltó una risita avergonzado, después de todo las notas no tenían un gran margen de diferencia porque ambos habían salido… ligeramente bajos.

-Después de ver que sólo era una confusión quería tenerlos a ambos para asegurarme de que todo estuviera aclarado y darle una advertencia de no tener la cabeza en las nubes, y menos durante un examen. Si olvida su nombre y pone el de alguien más no sé qué otro disparate pueda hacer en una situación de mayor importancia, esta vez fue en un examen de práctica pero debe tener más cuidado ¿Podrías darle ese mensaje por mí? ―señaló los libros sobre el pupitre de atrás― Vas a llevarle los apuntes de estos días, ¿cierto?

-¡Ah, sí! Se lo diré

-Sería un gran favor. Cuando regrese se lo diré yo mismo pero más le valdría tener una advertencia lo más pronto posible

-Entiendo

-Te lo agradezco. Nos vemos la siguiente clase

Dicho eso el profesor tomó sus cosas y salió del salón. Kuroko se quedó un momento viendo el examen de Kagami.

-… ―soltó una risita― Kagami-kun…

Guardó con cuidado ambas hojas y volvió a tomar los libros que había dejado atrás pensando en el examen. ¿En qué debía estar pensando para cometer un error de ese tipo? Una cosa era olvidar poner tu nombre y otra poner el de alguien más. Afortunadamente ese pequeño error no había pasado a mayores pero el profesor tenía razón, Kagami debía tener más cuidado.

Salió del salón y comenzó a caminar por el pasillo pensando que mientras más pronto le diera el mensaje del profesor mejor, así que si se apuraba (y quizás si se saltaba la última clase) terminaría de pasar los apuntes. Todo el día se había esforzado en hacer las notas cada clase, después de todo las que anotaba directamente las hacía en el cuaderno para el pelirrojo, no quería que Kagami tuviera problemas con copias borrosas y mal hechas. Al haber escrito los apuntes él entonces no tendría problemas al quedarse con las copias. No podía volver a saltarse el entrenamiento así que se apresuraría a pasar lo que le faltaba y una vez que éste acabara podría ir a dejarle todo a Kagami al apartamento. Incluso podría pasar a comprar algo de comer al Maji para ambos y así poder pasar un rato juntos. Como ya habría terminado de pasar los apuntes podría quedarse un buen rato con el chico, asegurarse de que todo estuviera bien y que no necesitara nada. Incluso podía quedarse si hacía falta.

-…

Se detuvo por un momento y segundos después se sonrojó un poco. Negó con la cabeza y continuó caminando. No era como si el mensaje y los apuntes fueran sólo una excusa para ver a Kagami, él los necesitaba para no atrasarse y actuar con cuidado. Podía aprovechar para verlo ya que tampoco había podido-

-¡Kuroko-kun!

-¿?

El chico se detuvo al escuchar su nombre y volteó a ver a la persona que lo llamaba.

-Entrenadora…

La chica llegó junto a él.

-¿A dónde vas? ¿No tienes clase?

-¿Eh? Ah... el profesor tenía que ir a una junta así que iba a la biblioteca ―miró los libros y cuadernos que estaba cargando― Debo… pasar algunos apuntes

-Ya veo... Te acompaño, ¿sí?

-¿Eh?

-Vamos

La chica comenzó a caminar, haciendo que Kuroko no pudiera hacer nada más que seguirla, por un momento iban en silencio hasta que Riko volteó a verlo con sus brazos detrás de su cuerpo.

-¿Cómo va todo?... Me refiero a estas dos semanas en especial

-Uh... Bien o... algo así

- ¿O algo así?

Kuroko bajó la mirada.

-Más que estas dos semanas… es lo que pasará en los siguientes días lo que me preocupa…

-¿Es algo en lo que podamos ayudar?

Kuroko se sobresaltó ligeramente.

-N-no tienen que preocuparse ustedes, siento mucho que esto haya afectado al equipo. No-

-Kuroko-kun, si fuera cualquier cosa ya los habría matado a ti y a Kagami-kun ―miró al frente― pero, aunque no sabemos qué es lo que sucedió, es porque entendemos que es algo delicado que no lo he hecho. Es verdad que su ausencia no nos ayuda al resto en los entrenamientos pero sé que puedo contar con que se pondrán al corriente ―volteó a verlo― ¿NO?

El peliceleste sintió un escalofrío recorrer su espalda.

-¡S-sí!

Riko golpeó "amistosamente" la espalda del chico.

-¡Así se habla! Y bueno, ¿qué tal tu relación con Kagami-kun?

Kuroko se sobresaltó y volteó a ver rápidamente a Riko sintiendo sus mejillas sonrojándose sin que pudiera hacer algo para evitarlo.

-¿Q-qué? ¿Por qué? ¡No ha pasado nada! No es como si nosotros- ¡S-sólo-, quiero decir- ¿p-por qué esa pregunta?...

-… ―comenzó a reír― ¿Qué clase de reacción es esa? ¿Ha pasado algo de lo que no quieres que me entere?

-¡N-nada de eso! ―bajó la mirada avergonzado sintiendo su corazón latiendo con fuerza― Sólo… sólo me sorprendí…

Riko soltó una risita.

-Pregunté porque dijiste que todo estaba bien "o algo así", y pasara lo que pasara los dos han estado faltando y cuando viene uno no viene el otro. Es normal que nos preguntemos qué sucede, suelen pasar mucho tiempo juntos y sabiendo lo impulsivo que es Kagami-kun esperábamos que no te hubiera causado problemas

-¡No! Kagami-kun-... En realidad soy yo quien le ha causado problemas...

-Hmmm… ―inclinó ligeramente su cabeza a un lado― En verdad dudo mucho que sea así, pero si lo es no es algo de lo que tengas que preocuparte

-¿Eh?

-Vamos, es Kagami-kun

-... No entiendo...

-¿? ―volteó a verlo con una expresión confundida― Quiero decir que Kagami-kun te ama, ¿no?

Kuroko se detuvo bruscamente casi tropezando y a punto de tirar las cosas que tenía en los brazos. No hizo nada más por un par de segundos, pero no mucho después Riko notó claramente cómo sus ojos comenzaban a abrirse más y más. Ninguno dijo nada hasta que después de un momento la chica se rio y le dio unas palmaditas en la espalda.

-¡No pongas esa cara! ¡No lo digo de esa forma! Ustedes dos tienen una relación especial, por eso...

Se detuvo dado que al parecer las palabras no llegaban al chico porque éste seguía con la misma expresión de antes, lo observó por un momento y segundos después lo rodeó con un brazo acercando su rostro con una sonrisa maliciosa.

-¿Qué, qué? ... Kuroko-kun, no me digas...

-¿E-eh?

La chica sonrió mucho más y bajó la voz.

-Que a ti te gusta Kagami-kun

De un momento a otro el rostro de Kuroko se tornó completamente rojo.

-¡E-e-eso-

-¡Riko!

La chica volteó y vio a Hyuuga llamándola con una mano, regresó su vista al chico y le dio una palmadita en el brazo.

-Bueno, te espero en el entrenamiento y más le vale a Kagami-kun venir pronto también. Si necesitas ayuda sólo dínoslo, ¿está bien?

Al terminar de hablar simplemente se fue y Kuroko no pudo decir nada para detenerla, así que sólo se quedó parado en donde estaba.

.

La chica llegó juntó al otro sonriendo.

-¿Qué pasa?

-... Antes de cualquier cosa... ―miró a Kuroko a lo lejos― ¿Qué estabas haciendo?

-Oh, nada ―también miró al chico―sólo charlaba

-Tú nunca "sólo charlas"

-¿HAH?

-No... nada… ―señaló ligeramente con la cabeza al chico alejado de ellos― ¿Todo bien?

-… ―suspiró poniendo sus manos en su cintura― Creo que es más difícil de lo que imaginamos… temía que esto pasara… ―comenzó a caminar― y en realidad es Kagami-kun quien me preocupa, es muy fácil que lo consuman sus emociones

-Te entiendo. Aunque no fuera tan obvio pasábamos mucho tiempo juntos como para no notarlo…

-Mhm… y ahora la actitud de Kuroko-kun es diferente… pero al no saber qué es lo que sucede no estoy segura de que pueda alegrarme por ello ―volvió a suspirar― Sólo espero que esto termine bien

Los dos continuaron caminando, dándole otra vez paso al silencio mientras más se alejaban ya que el pasillo no tenía más personas. Al estar sumergido en ese silencio, las palabras de hace unos minutos de la chica resonaban con más fuerza en los oídos del único chico parado al pie de las escaleras, de forma que ni siquiera había notado que las dos personas se habían quedado un momento a discutir antes de irse. Simplemente sus sentidos no respondían, sólo podía pensar en las palabras que la chica le había dirigido… y sabía que aunque tratara, esas palabras no se irían de su cabeza. No estaba seguro de que lo hubiera dicho en serio… el que Kagami… por él… ¡N-no podía ser en serio! Y aún así eso no había evitado que sintiera como si su corazón se hubiera detenido por un par de segundos. Ni siquiera había podido responder o decir cualquier cosa. No tenía que tomárselo de esa forma, no tenía por qué pensarlo de más, no era la primera vez que la entrenadora hacía ese tipo de-

-¡!

De pronto sintió un choque de electricidad en todo su cuerpo sintiendo un nerviosismo recorriéndolo.

No era la primera vez que la entrenadora hacía alguna referencia respecto a Kagami y él siendo "demasiado" o "sospechosamente" cercanos… pero era porque era su sombra, ¿cierto?... Siempre se refería a su relación en el básquet… ¿no?... No podía… es decir, a Kagami le gustaba-

En ese momento sintió su teléfono vibrar en su bolsillo, sobresaltándolo aún más y sacándolo bruscamente de sus pensamientos, haciéndolo avergonzarse por lo que estaba pensando. Trató de desaparecer cualquier rastro de ellos mientras buscaba frenéticamente el aparato. Finalmente logró sacarlo de su bolsillo y miró el contacto en la pantalla.

-¡!

Esta vez no tuvo que tratar de evadir sus pensamientos, el nombre en la pantalla lo hizo por él. Sus brazos perdieron fuerza haciendo que no pudiera sujetar los cuadernos y libros que cargaba. Se sobresaltó y contestó rápidamente.

-¿M-Momoi-san?

.

...

.

Kagami se sobresaltó un poco cuando sintió un roce en su pierna, bajó rápidamente la mirada para ver al pequeño perro observándolo fijamente. Suspiró y se hizo un poco a un lado tratando de continuar lo que hacía pero podía sentir claramente la mirada del animal sobre él. Al final volvió a suspirar volviendo a verlo.

-No me veas así, quizás se le olvidó, no es como si te hubiera abandonado a propósito a-¡wa!

Se hizo rápidamente hacia atrás cuando Nigou trató de recargar sus patas delanteras en su pierna.

-¡N-no hagas eso! ¡Espera a que Kuroko venga por ti! ¡Sabes que no puedo hacerlo!

En ese momento escuchó una risa y volteó, para ver a Kise recargado en la barra mirando aquella escena. Suspiró mientras se hacía a un lado asegurándose de alejarse de Nigou.

-… ¿Cuánto tiempo llevas ahí?

-Lo suficiente para confirmar y disfrutar tu trauma

-Ja-ja

Kise soltó una risita mientras se acercaba.

-¿No te da pena? Sólo quiere que le des atención

-¡Yo no puedo!

El rubio se agachó para cargar a Nigou, quien le lamió la cara por haberle hecho caso.

-Entonces, ¿por qué está aquí?

Kagami regresó a cocinar más tranquilo ahora que la bestia estaba ocupada.

-Lo traje para animar a Kuroko, cuando me dijo que iba a regresar a casa aún se quedó otra noche, así que dijo que vendría por él después de las clases pero creo que lo olvidó

-... ―acarició a Nigou ligeramente― ¿Ayudó?...

-… Mhm… quizás no fue mucho pero Kuroko pareció relajarse un poco con él aquí

-Ya veo… ―sonrió un poco― En verdad eres muy bueno Kagamicchi

El pelirrojo soltó una risita.

-No más que un tonto

-Kagamicchi…

-¿Quieres café o té?

-¡Ah! ―bajó a Nigou― Yo lo haré, deberías descansar Kagamicchi, estás lastimado

-Ya habíamos hablado de esto, lo que definitivamente no puedo hacer es jugar, pero-, ¿?

Volteó al sentir que lo tomaban ligeramente del brazo.

-Pero ayer caminamos durante un buen rato, aunque no sea grave deberías hacer el mínimo esfuerzo hasta que sanes completamente ―tomó la bolsa de café de las manos del pelirrojo― Así que siéntate ―le sonrió― yo me encargo

Kagami suspiró soltando una risita, sabía muy bien por su reciente experiencia que no serviría de nada reclamarle.

-Entiendo, gracias

-No es nada Kagamicchi ―se acercó a la cafetera― hasta yo puedo hacer este tipo de cosas

El pelirrojo se rio levemente mientras se sentaba en uno de los bancos del otro lado de la barra.

-¿Y qué me dices de tus dotes culinarias?

-No te preocupes, aprendí de Momocchi lo que no se debe hacer

Kagami se rio, Kise soltó una risita y cerró la tapa de la cafetera después de poner el café. Se quedó un momento parado sin hacer nada más, escuchando cómo la cafetera comenzaba a funcionar. Quizás estaba exagerando al no dejar que Kagami hiciera cualquier cosa pero en realidad no sabía con exactitud cómo ni cuándo se había lastimado y no quería arriesgarse a lastimarlo más.

-…

No quería asumir cosas respecto a eso… pero desde que había visto la venda en la muñeca de Kagami, y cómo en ocasiones éste trataba de no apoyar su pie izquierdo, no había podido evitar preguntarse con preocupación si esa chica tenía algo que ver. El pelirrojo no había mencionado nada sobre eso pero no lo haría por su propia cuenta siendo que no sabía que él lo había visto esa madrugada… no podía simplemente ignorarlo así que aunque sonara entrometido debía asegurarse de que no había sido obra de esa chica, o de lo contrario continuaría con esa pesada sensación en su pecho.

-… Kagamicchi

-¿Qué sucede?

-¿Puedo preguntarte algo?

Kagami se confundió un poco al ver el cambio de ánimos del rubio.

-... Sí... ¿pasa algo?

-Es... Bueno, es que han pasado muchas cosas y... desde que nos encontramos no he podido dejar de pensar en eso, yo... aunque digas que no es grave en realidad me preocupa un poco el que estés lastimado…

-¡! Ah… ―pasó su mano detrás de su nuca ligeramente avergonzado― No debes estarlo, es algo muy tonto… yo… estaba esperando a Tatsuya en una cancha, no noté cuando llegó y me sorprendí entonces… pisé el balón y me caí…

-… ¿Qué?

-... Eso

-...¡¿Es en serio?!

-¡Oye, yo no me desnudo en casas ajenas!

Kise se sobresaltó avergonzado.

-¡Es-es diferente!

-Pero es casi igual de vergonzoso

-...

Kise suspiró fuertemente, por un segundo había pensado que Kagami no le estaba diciendo la verdad... pero en realidad parecía que era algo que le sucedería (y además se veía genuinamente avergonzado) así que estaba aliviado.

-Pensándolo ahora incluso puedo imaginarme muy bien la escena…

-¡¿Cómo que muy bien?!

-En serio Kagamicchi... ¿en qué estabas pensando para no notar que había alguien más?

Kagami se quedó callado, Kise sintió una ligera punzada en su pecho ante ese pequeño silencio y miró al otro, quien al encontrar su mirada sonrió un poco.

-¿En qué crees?

-…

Kise bajó la vista, en realidad era muy obvio en qué estaba pensando Kagami en ese momento pero no lo había pensado al preguntarle, de haberlo hecho no lo habría preguntado, o al menos no tan a la ligera… porque sabía lo que significaba, él mismo había tenido problemas al estar pensando en Aomine y sabía lo frustrante y decepcionante que era... Aunque también se sentía algo alarmado porque a pesar de que no había resultado en algo grave (según el pelirrojo) le preocupaba que su situación con Kuroko comenzara a derivar en cosas que lo lastimaran físicamente… Había esperado que hubiera cortado cualquier contacto con Emi para evitar que algo malo sucediera, pero no había considerado que la propia distracción de Kagami al no dejar de pensar en todo lo que estaba pasando podía lastimarlo también… Y aunque quisiera no podía hacer que Kagami dejara de pensar en Kuroko… él mismo no podía dejar de pensar en Aomine y si no hubiera sido por el pelirrojo él también habría resultado lastimado esa madrugada en la tienda de conveniencia cuando el hombre había querido golpearlo… No quería que algo como eso le sucediera a Kagami, pero con lo que había pasado hace unas horas… no sabía si eso había empeorado la forma de sentir del chico…

-… Kagamicchi

-¿Qué pasa?

-… ―miró a un lado― Es que ayer... bueno… actúas normal pero… lo que pasó después de que te dijera lo de Aominecchi…―volvió a verlo― ¿estás… bien?

Ambos se quedaron callados sin quitar la vista del otro, después de un buen rato Kagami fue quien apartó la vista.

-Estoy lo mejor que puedo estar, pude pensar sobre lo que dijiste y calmarme… y quería decirte… ―volvió a ver al chico― Gracias

-¿Eh?

-Por hablar conmigo... sé que mi reacción después de que me dijeras la verdad sobre lo que creía que había hecho Aomine puede hacer difícil de creerlo pero me hizo pensar mucho y de alguna manera todo lo que me has dicho me ayudó. Todo este tiempo, aunque tratara de negarlo, siempre tuve una ligera esperanza de que… pudiera gustarle a Kuroko porque parecía que Aomine no dejaba de hacer cosas que lo lastimaban cada vez más y sin que parecieran importarle para nada sus sentimientos o la amistad que tuvieron pero-… ah

Volteó a ver rápidamente al otro chico, quien tenía una expresión de remordimiento.

-No es que trate de decir que todo era culpa tuya, o que no te importaban esas cosas, no sólo fue lo que me contaste… yo creía muchas otras cosas de Aomine y después de pensarlo me di cuenta de que la imagen que tenía de él… sólo era la que a mí me convenía y por esa imagen pensaba que Kuroko podría fijarse en mí… pero finalmente entendí que si en algún momento tuve esa oportunidad ya no está más ahí, o quizás en verdad nunca existió... Por supuesto que darme cuenta de eso fue difícil, tú lo viste y aún ahora sigo algo enfadado conmigo mismo... ―soltó una risita― odiaba lo que parecía que Aomine hacia y aún así deseaba ser un poco como él... es algo muy estúpido pero ahora, con lo que me dijiste sé que él no... que yo no debería tenerle ninguna clase de rencor, si alguien puede hacer feliz a Kuroko... ―sonrió un poco― a pesar de haber creído que podría intentar ser yo... el hecho de que nada de lo que yo haga pueda cambiar las cosas me alivia... Porque entonces ya no tengo que seguir tratando

-Kagamicchi...

-P-puesto en palabras suena muy deprimente pero es por verlo así que… Creo que voy a poder superarlo, por eso ―le sonrió― Gracias

Kise no hizo nada por un momento, para después negar bajando la mirada.

-No tienes que agradecerme de nada... Yo sólo he hecho las cosas más difíciles para todos

-Kise, no deberías verte de esa forma... No has dejado de culparte por TODO. Entiendo que quizás tomaste decisiones equivocadas pero no te sientes bien por haberlas tomado, sabes que había otras maneras de actuar y es por eso que ahora estás tratando de hacerlo bien... Eso no es hacer todo difícil

- Aún así no es mucho lo que puedo hacer...

-Pero estás haciendo lo que sí puedes... eso es lo que importa

-¿Entonces en algún momento dejará de importar lo que hice?

Kagami se quedó callado, Kise no quitaba la mirada del piso.

-Lo que hice… no importa qué suceda, no podré cambiar eso… no fue sólo a Aominecchi… yo… herí a más personas con mis acciones… te herí a ti Kagamicchi

-… ―sonrió un poco― ¿Qué estás diciendo otra vez? Creí que ayer-

-En verdad lo siento Kagamicchi... Tal vez si yo no hubiera hecho estupideces… desde que le pedí a Aominecchi salir conmigo comencé a complicar todo esto

-Kise, ya te dije que no tienes que sentirte responsable por mí… ―soltó una risita― salieras o no con Aomine iba a resultar mal para mí… ¿?

Vio al chico negando, parecía muy serio, había estado insistiendo en ese tema desde que se habían encontrado y la forma en la que lo decía… ¿Quería decirle algo en especial?

-No entiendes Kagamicchi… todo lo que hice va más allá de sólo ser una mala decisión para mí o para Aominecchi… Yo… te causé más problemas de los que puedas imaginar… sobre todo… al cambiar su número y evitar que Aominecchi se encontrara con Kurokocchi…

-Kise-

-Al hacer todo eso… te puse en situaciones que, una a una, te llevaron a algo peor, a lugares y personas que no deberías haber-

En ese momento sintió que sujetaban su brazo, alzó la mirada y notó la expresión ligeramente angustiada del pelirrojo mirándolo desde el otro lado de la barra que los separaba.

-Kise… ¿qué es lo que quieres decir?

-… ―volvió a bajar la mirada― Yo… sé lo de… la chica

Ninguno dijo nada, Kagami aún lo sujetaba, ahora con un poco más de fuerza que antes. A pesar de no querer volver a lastimar o hacerle recodar cosas a Kagami, sabía que ese asunto en particular no era algo que pudiera guardarse, en verdad le preocupaba porque sabía qué tipo de persona era esa chica y era una de las cosas en las que él podría ayudarle a Kagami.

-¿C-cómo?

Kise notó que el chico trataba de encontrar algo que le dijera que en realidad no lo había visto pero, aunque fuera a hacerlo sentir mejor, no era lo que debía decir.

-Es… salía de una de mis sesiones… no muy lejos de… del hotel…

En ese momento Kagami lo soltó, haciéndolo alzar rápidamente la mirada e ir del otro lado de la barra junto al chico que agachaba la vista.

-L-lo lamento Kagamicchi ―puso su mano en su hombro― No estaba espiando ni nada por el estilo, cuando los vi yo… c-creí verte algo perdido y me preocupé, así que los seguí y-

-Kise ―volteó a verlo aún con la expresión de preocupación en su rostro― ¿S-se lo has dicho a-

-¡NO! ―negó enfatizando su respuesta― ¡A nadie! ¡Nada! ¡Y no lo haré!

Kagami pareció verse aliviado, se cubrió el rostro recargando sus codos en la barra. Kise se sentó junto a él sin quitar su mano de su hombro.

-No se lo diré a nadie… pero quería decirte que lo sabía porque… ―miró el piso― Kagamicchi quería… disculparme

El pelirrojo volteó a verlo un poco confundido, Kise bajó un poco la mirada.

-Es que… por mi culpa…

Kagami suspiró y giró su cuerpo para quedar frente a Kise aún sentado en los asientos. Aunque seguía sorprendido y algo confundido se sentía aliviado de que lo que había sucedido esa noche no hubiera llegado a más personas… si acaso le alegraba que si alguien lo iba a saber, ese fuera Kise.

-Oye…

-… ―alzó ligeramente la vista

-Ese día… Kise, en serio no tienes la culpa de lo que yo decidí hacer… Sí salías con Aomine y también… hiciste eso del número y quizás eso hizo que Kuroko se alterara más pero... salir en ese momento fue algo que hice yo, ir con ella fue mi decisión, mía y de nadie más

-Pero… si no hubiera hecho eso-

-Entonces quizás en ese mundo alternativo sólo lo hubiera hecho antes

Kise lo miró confundido, haciendo que el chico soltara una risita.

-Es una posibilidad, ¿no crees?... Ni siquiera están saliendo y ya me he sentido al borde de la locura, si Kuroko y Aomine se hubieran visto y hubieran comenzado a salir, no habría sido nada fácil para mí... Sin poder dejar de pensar en ellos habría sido cuestión de tiempo para que me encontrara en una situación parecida y-

-Pero es diferente Kagamicchi… aunque hubieras salido en otra situación… es diferente porque ella… no fuiste tú el que fue a ese lugar buscando a alguien, fue Emi quien te-

Antes de seguir hablando vio la expresión sorprendida del pelirrojo, haciéndolo guardar silencio.

-¿La conoces?

Kise no dijo nada por unos segundos, hasta que después asintió sin quitarle la mirada al otro chico.

-No por cosas buenas Kagamicchi… Es justamente lo que quería decir, fue ella quien se te acercó buscando que cayeras en su trampa, si hubiera sido otra persona… entonces sería diferente… En verdad no es alguien con quien te convenga relacionarte de cualquier manera, por eso me preocupé cuando los vi ―bajó la mirada― Después de verlos no pude dejar de pensar… que debí ir y detenerte… yo sabía que no estabas bien y-

-Kise ―tomó con suavidad el brazo del chico― Basta, no eres responsable de mis acciones, si hubieras ido probablemente me habría enfadado contigo y lo hubiera hecho de todas formas

-…

El rubio se soltó ligeramente del agarre del otro negando.

-Debí tratar…

-Oye… en verdad estás haciéndolo más difícil para ti… Entiendo que pienses que lo que hiciste me puso a mí específicamente en situaciones que "usualmente" no enfrentaría… pero no es lo que tú hiciste Kise, es lo que todos hicimos. No sólo fueron tus decisiones. Las mías, las de Kuroko, las de Aomine… todos hicimos que este caos surgiera tal como está ahora, no es sólo obra tuya… ―sonrió un poco― así que no trates de robarte todo el crédito

Kise no pudo evitar soltar una risita, la forma en la que Kagami había dicho aquello… era como lo que Kasamatsu le había dicho el día que lo había arrastrado hasta el karaoke, y al ser palabras que venían de personas que le importaban… lo hacían sentir un poco, sólo un poco más aliviado, aunque aún percibía cierto peso dentro de su pecho al pensar que les habría ahorrado muchas cosas a todos si él hubiera actuado de forma diferente.

-… Aún así… perdón Kagamicchi…

El pelirrojo negó.

-Es mejor olvidarlo

-… Bueno… ―miró a un lado― sí lo es pero… uhm… antes de hacerlo… No quiero molestarte hablándolo pero… sólo quería saber…― volteó a verlo― Ella… no te ha hecho nada ¿cierto?

-… ―se volteó― No

-…

-…

-… Bien

-¿?

El pelirrojo se giró, para ver a Kise tecleando en su teléfono.

-Si no me lo dices tú me lo dirá tu hermano del alma

-… No tienes su teléfono

-… ―activó el altavoz

-"¿Ryōta-san?"

-¡! ¡¿C-CÓMO-

-Disculpa la interrupción Himuro-san, pero quería-

-¡KISE!

Kagami se abalanzó al otro tratando de quitarle el teléfono.

-¡¿Qué estás haciendo?! ¡Cuelga!

-"¿Taiga?"

-¡Entonces dime qué sucedió con ella!

-¡No sucedió nada!

-¡¿Entonces qué te preocupa?!

-¡N-nada!

-¡Pues déjame hablar con él!

-¡No tienes que hablar de NADA con él!

-¡Habla tú entonces!

-¡No tengo nada que decir!

-¡Entonces no tienes nada qué esconder! ¡A menos que el que no quieras que hable con él signifique que lo disfrutaste!

Kagami se sobresaltó sin poder decir nada, deteniendo su intento de quitarle el teléfono aunque sin mover su posición.

-…

-…

-"Touché"

-¡T-Tatsuya!

Kise suspiró y miró seriamente a Kagami.

-No es sólo porque quiera saber Kagamicchi… La conozco y me preocupa lo que te haya podido hacer... puedo ayudarte a lidiar con ella pero si no me dices lo que pasó no podré hacerlo

-…

-"Él tiene razón"

Kagami colgó el teléfono con una arruga en la frente mientras cerraba los ojos. Segundos después suspiró y se enderezó soltando al otro chico.

-Entiendo… ―pasó su brazo detrás de su cabeza mirando a un lado― yo… Tatsuya ya se sintió mal por esto, y tú también te sentías mal por mí así que… ―lo miró― no quiero que te vuelvas a culpar, ¿está bien?

-¿?

Kise lo observó un segundo mientras Kagami se levantaba del asiento, sobresaltándose cuando vio que el pelirrojo comenzaba a alzar su playera.

-¡¿Q-qué- ¡!

Abrió mucho los ojos y sintió un vuelco en el estómago al ver las heridas en el estómago y pecho de Kagami, e inmediatamente se fijó en la playera de manga larga que el chico usaba, recordando que no solía hacerlo, así que era muy probable que sus brazos también tuvieran heridas. Aunque quería preguntar qué había sucedido ninguna palabra salió de sus labios. El pelirrojo soltó la playera sin dirigirle la mirada al otro.

-No fue específicamente Emi, pero… después de estar con ella la hice enfadar, al inicio no lo pensé demasiado pero ahora estoy seguro de que fue quien envió a unos sujetos a hacer esto. Estoy mejor y pretendía olvidarlo todo pero… ya conoció a Kuroko y cuando estuve con ella yo le conté lo que había sucedido así que me preocupa, por eso la veré este domingo y-

Kise se sobresaltó al escuchar eso y finalmente pudo sacar las palabras de su boca.

-¡¿Qué?!¡¿La volverás a ver?!

-No necesito conocerla bien para saber que si sólo la ignoro empeoraré las cosas

-¡Pero-

-No puedo causarle más problemas a Kuroko

-¡P-por eso con mayor razón no-

-Kise ese día salí porque Kuroko me dijo que jamás había conocido a nadie como Aomine y que no volvería a hacerlo nunca

El chico se sobresaltó un poco, Kagami miraba hacia un lado.

-Cuando dije que le conté lo que sucedió… me refiero a todo Kise… todo. Yo sabía que estaba fingiendo estar preocupada, yo lo sabía pero necesitaba sacarlo y después ella… ella me dijo que podía hacerlo pensando en él… que no le importaba y yo acepté… Sé que fui un estúpido, lo sé, pero es por eso que ahora debo asegurarme de que no le dirá nada a Kuroko, que no va a tratar de hacerle daño

Ambos se quedaron callados, Kise no quitaba la vista del otro chico. Por más que dijera que no era su culpa…

-… ―bajó la mirada― Kagamicchi, yo sí la conozco

El pelirrojo volteó ligeramente, Kise devolvió su mirada y Kagami notó inmediatamente la seguridad en su expresión.

-Kagamicchi por eso quería hablar de esto contigo, además de disculparme quería advertirte… Hubo un tiempo en el que ella estaba detrás de mí pero después de continuar ignorándola simplemente se cansó. Le gusta jugar con la gente así que no toma mucho tiempo antes de que encuentre a alguien más que quiera fastidiar

-… Me la encontré hace unos días y en serio no parecía que ignorarla fuera una opción. Además ese día que conoció a Kuroko le dijo que "estaba segura de que se llevarían bien" y hace poco dejó una nota con mi portero. En serio parece muy decidida y no veo cómo ignorarla arregle esto, recuerda que la primera vez que lo hice no salió nada bien

-Es porque está viendo que estás cayendo en el juego, quizás después de enviar a esos sujetos no iba a volver a tratar algo, pero después de encontrarse por casualidad seguramente actuaste de una manera que ella quería ver, poniéndote a la defensiva con Kurokocchi ahí. Obviamente eso le pareció interesante, y es por eso que es ahora que debes dejar de tener contacto por más que ella misma lo busque. Si cedes a cualquiera de sus peticiones eso te llevara a una más y a una más y así hasta que no puedas salir de su juego. Así es como actúa ella

-…

Kagami no dijo nada, tenía sentido lo que decía Kise y no era la primera vez que lo oía… también Himuro le había mencionado eso, pero seguía sin convencerse del todo.

-Kise, ella tiene todo lo necesario para hacer cualquier cosa… yo se lo di todo. Si actúo de esa forma, en su enfado puede hacer uso de lo que le dije. Ya envió a esos sujetos a golpearme, si vuelvo a enfadarla-

-No suele insistir tanto Kagamicchi… no quiere que crean que está a la merced de alguna persona, la primera ocasión que la hice enfadar al no hacerle caso esparció rumores sobre mí, pero no cedí y dejó de "gastar sus fuerzas" en mí. Ella actúa para sentir que tiene el poder, probablemente contigo no iba a hacer nada más pero volvió a encontrarte y aprovechó esa oportunidad, pero no creo que fuera a esperar volver a verte, por eso no dudaría que ya tenga a otra persona en la mira, así que si no le das esa oportunidad todo acaba aquí

El pelirrojo se quedó callado, en realidad por lo que él había visto de la chica esa reacción no era propia de ella... pero Kise sonaba muy convencido y en realidad hablaba desde su experiencia… y sabía que el chico nunca le diría algo de ese tipo sólo porque sí. Había dejado muy claro que quería ayudarlo.

-… ―suspiró― Ya había quedado de verla… ¿cómo podría deshacer eso ahora como si nada?

-Sólo ya no la contactes Kagamicchi, y no vayas el domingo

-Kise... ya entendí el punto de ignorarla, ¿pero no debería al menos cancelarle?

-Si ella no logra contactarte en estos días tampoco irá el domingo, se cansará Kagamicchi

-Pero-

-Confía en mí

Se quedaron mirando un rato, después Kagami se recargó en la barra volviendo a suspirar.

-Vale

Kise sintió un alivio en todo su cuerpo, haciéndolo sonreír inconscientemente.

-Es lo mejor Kagamicchi, ya verás

-Eso espero…

-Ah, el café está listo ―se dirigió al otro lado de la barra― ¿Cómo-

-No he terminado Kise

-¿? ―volteó― ¡!

De repente Kagami lo miraba con un aura negra alrededor de él.

-¿K-Kagamicchi?

-¿Crees que no voy a preguntar?

-N-no sé de qué-

-¿Cómo es que Tatsuya y tú se hablan tan casualmente, huh?

-A-ah… ―pasó un brazo detrás de su cabeza evitando la mirada del otro― ¿n-no te lo dije? D-después de que colgué mi teléfono sonó el tuyo, iba a traértelo después de contestar p-pero entre presentaciones y explicaciones me pasé un rato hablando con Himuro-san y en realidad nos caímos muy bien y una cosa llevó a la otra y él me pidió mi número y- Ah ―lo miró― pero no dije nada de Murasakibaracchi

-… ―suspiró desapareciendo su aura negra y levantándose para acercarse a una alacena―Ni siquiera conmigo te hiciste cercano tan rápido

-Aww, no te pongas celoso Kagamicchi ―sacó dos tazas sonriendo― No es que seamos cercanos, sólo estamos cómodos hablando con el otro

-Es casi lo mismo… y más te vale en serio no haber dicho nada sobre Murasakibara

-No soy tan imprudente Kagamicchi ―se acercó a él con las dos tazas llenas de café― Aunque lo parezca

Kagami soltó una risita, cerrando la alacena después de sacar un paquete de pan tostado y un frasco de mermelada.

-Lo siento, lo siento ―dejó las cosas en la barra y se sentó junto a Kise― Por cierto, ¿y tu llamada? ¿Cómo te fue con esa?

Kise suspiró.

-Sólo me espera una tortura mañana, aparte de eso creo que todo está bien

-Dímelo a mí, no he ido al entrenamiento desde hace una eternidad, si regreso la entrenadora no va a tener piedad

Kise sonrió.

-Olvidaba que ustedes no tendrán a senpai pero tienen-

La sonrisa desapareció del rostro del chico después de que lo golpeara lo que había dicho el pelirrojo. Un segundo después volteó preocupado a ver al otro.

-¿Si regresas?

Kagami dejó de untar mermelada en el pan y se quedó inmóvil por unos segundos, hasta que finamente negó terminando lo que hacía.

-No es nada Kise, olvídalo

-¿Eh?... pero...

-Sólo estaba pensando tomarme un poco más de tiempo ―le extendió uno de los panes― La comida tardará así que tendrá que ser suficiente con esto y algo de fruta por ahora

Kise estuvo a punto de continuar preguntando, pero en aquel momento entendió que si lo hacía Kagami se cerraría más y no le diría nada, así que sólo sonrió ligeramente y tomó el pan.

-Está bien… Gracias Kagamicchi. Cuando acabemos te ayudaré a preparar la comida, ¿de acuerdo?

-Está bien, pero déjame advertirte que a veces soy algo posesivo en la cocina

Kise se rio mientras Kagami le contaba algunas anécdotas sobre su posesividad. Aunque no había preguntado más no podía olvidar completamente lo que había dicho Kagami sobre regresar. Fuera lo que fuera, esperaba que no tomara decisiones precipitadas. Y esperaba que si tenía algo en mente tuviera la confianza de decírselo.

.

...

.

Los pasillos estaban tranquilos, no había estudiantes en ellos y apenas se escuchaban las voces de algunos profesores y profesoras dando sus respectivas clases. Dentro de los salones el ambiente también era calmado, mientras que en algunos reinaba el silencio con estudiantes concentrados en ejercicios, en otros las lecciones de diferentes materias eran escuchadas por estudiantes que realizaban anotaciones en sus cuadernos… al menos casi todos.

-Los detalles están en los capítulos 5 y 6, revísenlos para la próxima sesión. Ahora podemos pasar al siguiente párrafo ―revisó la lista en su mano― Aomine-san, ¿podría leerlo para todos?

El silencio se hizo presente apenas terminó esas palabras. La profesora alzó la mirada y todos voltearon hacia donde estaba sentado el chico, quien recargaba su mentón en su mano y miraba por la ventana moviendo impacientemente su pierna. Aunque desde la mañana el cielo se encontraba despejado podía ver grandes nubes grises acercándose a lo lejos, haciendo que de alguna manera su humor pareciera empeorar junto con el clima.

-… Aomine-san

El resto de la clase soltó leves risas al ver que el chico estaba completamente perdido. La pelirosa sentada un asiento detrás de él en la fila de al lado trató de llamar su atención urgentemente.

-¡Dai-chan!

El moreno salió del trance y volteó, notando todas las miradas sobre él, así que dirigió su vista al frente, encontrándose a la profesora de brazos cruzados.

-Bienvenido

El gruñido del chico no fue muy bien recibido por la mujer, quien se vio claramente molesta pero tratando de seguir con la clase.

-¿Podría continuar la lectura, por favor?

-… Tch, preferiría no hacerlo

-¡Dai-chan!

-Por suerte no es cuestión de preferirlo. Empiece con el párrafo 6, ahora

Aomine suspiró molestó y se levantó bruscamente de su silla con el libro en sus manos buscando la página.

-Maldición, no es momento para estas estupideces

Con cada segundo que pasaba sentía que la ansiedad llenaba cada vez más su cuerpo, haciéndolo irritarse con demasiada facilidad, y cada día que se iba sabía que acababa de perder otra valiosa oportunidad de resolver las cosas... y estaba mucho más molesto porque ya ni siquiera era cuestión de si quería hacer las cosas o no, en verdad los últimos días no había tenido el tiempo que quería para comenzar a agilizar la situación, entre castigos, entrenamientos que no había podido evitar y una advertencia de suspensión regresaba a casa ya entrada la noche, y la vez que finalmente se había decidido a actuar aunque fuera en horas no tan accesibles se había encontrado con un inesperado obstáculo que lo había hecho molestarse aún más.

-Tómese su tiempo

Frustrado, el chico arrojó el libro al piso y se recargó con fuerza en el pupitre. El silencio se hizo bastante denso en el salón en sólo un segundo, el resto de la clase intercambiaba miradas sin hacer ni un ruido.

El chico sentía claramente aquel ambiente, y sabía a la perfección que no tenía por qué tener esa actitud pero ya no podía controlarse. Su cabeza estaba hecha un lío y estar ahí y no hablando con alguno de los dos chicos lo irritaba sin que pudiera evitarlo. Antes lo que pensaba era que debía encontrar qué decir y cómo, porque en verdad temía que al no saber qué decir, palabras de las que se arrepintiera fueran a salir.

-Aomine-san

No quería lastimar a nadie y, sin embargo, ya lo había hecho. Por eso había querido tener la mente más clara antes de hablar con Kise o con Kuroko… pero ahora sólo quería verlos, incluso si preparaba un discurso no tenía cómo saber de qué forma saldrían las cosas una vez estuvieran frente a frente. Así que no tenía que tener nada preparado, sólo debía ser honesto, ¡maldición! ¡Era lo único que debía haber hecho desde el inicio! Había querido encontrar la forma de actuar que no hiriera más a cualquiera... pero simplemente había sido imposible... porque justo ahora, sin hacer nada, era lo que estaba haciendo, lastimando a todos. Kuroko continuaba creyendo que había cambiado su número por lo que había pasado y probablemente que no quería tener nada que ver con él. Kise... no había tenido una verdadera conversación con él, tenía que disculparse como era debido... Aunque había dado un primer intento de hablar con los dos al final no había podido hablar con ninguno y estaba el doble de frustrado. Y también estaba el hecho de que había querido hablar con Kagami antes de encontrarse con cualquiera de los otros dos, pero las cosas no habían salido como pensaba y eso no había sucedido, nada estaba saliendo de la forma que quería.

-¡AOMINE-SAN!

En ese momento el moreno empujó bruscamente su asiento y se dirigió al fondo del salón hacia la puerta trasera, sin hacer caso a las llamadas de atención de la profesora y algunas preocupadas de su amiga. Al salir azotó la puerta y sacó su teléfono marcando un número mientras caminaba hacia las escaleras.

Después de marcar el número acercó el aparato a su oído, sintiendo el nerviosismo en su estómago como cada vez que llamaba, nerviosismo que desapareció al escuchar el familiar tono de ocupado y el casi inmediato buzón de voz.

"Sé que Kise está lastimado y eso es lo que en realidad importa"

Chasqueó la lengua y corrió escaleras abajo. Se disculparía con Momoi más tarde pero en verdad no estaba dispuesto a perder más tiempo, sin importar lo que tuviera que sacrificar por él. Apenas salió del edificio sintió su teléfono vibrando en su bolsillo, lo sacó sin dejar de correr y contestó.

-"¡DAI-CHAN! ¡¿Dónde-

-¡Satsuki! ¡Voy a buscar a Kise!

-"¡¿EH?! ¡¿Ahora?!"

-¡Tiene que ser ahora! ... ¡Hablaré con Tetsu después! ¡Esto no puede seguir así!

-"P-pero-"

-¡Te dejo el resto a ti!

-"¡¿Eh?! DAI-"

Antes de que pudiera decir otra cosa colgó mientras se detenía frente a la reja que rodeaba la escuela, buscando la forma de saltarla antes de que un profesor lo detuviera. Debía aclarar todo ese mismo día, si no lo hacía en verdad todo se arruinaría.

Cuando estuvo a punto de subir volvió a escuchar su teléfono, el chico chasqueó la lengua molesto y contestó sin soltar la reja con su otra mano.

-¡¿Qué quieres ahora?!

Hubo un momento de silencio, Aomine suspiró impacientemente mirando hacia lo alto de la reja frente a él.

-¡Ya sé Satsuki! ¡Pero justo ahora-

-"S-soy yo"

Aomine se sobresaltó y volteó sin buscar a nadie, simplemente pasmado al escuchar la voz a través del teléfono, haciéndolo sujetarlo con fuerza mientras contenía la respiración. Todo a su alrededor parecía haberse detenido, lo único que escuchaba eran los rápidos latidos de su corazón.

-Tetsu...

.

.

Kuroko contuvo la respiración. Estaba en la azotea de la escuela, agachado frente al barandal y sujetando con su mano libre uno de los barrotes. Al escuchar a Aomine contestar de ese modo había estado a punto de colgar, pero después el otro chico había aclarado que no contestaba así porque fuera él y aunque se sentía aliviado… no podía evitar estar asustado. Tomó con más fuerza el teléfono obligándose a sacar las palabras de su boca.

-L-lo siento… ¿te… interrumpí?

.

.

Aomine se sobresaltó, volteó recargando un poco su frente en la reja frente a él sin soltarla con su mano, al contrario, poniendo más fuerza en el agarre. Sentía su corazón a punto de salir de su pecho.

-¡N-no! Nada de eso, perdón, no… no sabía que… eras tú

.

.

Kuroko se sorprendió sintiendo una punzada en el pecho. ¿No sabía que era él? Eso quería decir… que además de cambiar su número… ¿Aomine había borrado el suyo?

-"¡! ¡A-ah! ¡Quiero decir-… No miré el contacto antes de contestar, por eso… no sabía que eras tú…"

.

.

-Ah… ―suspiró aliviado― Mhm…

Ambos se quedaron callados durante un buen momento, sintiendo la incomodidad y ansiedad a través del teléfono. Kuroko bajó la mirada mordiéndose los labios, sentía como si no pudiera respirar y parecía comenzar a marearse. Apretó los ojos y agachó la cabeza dejando resbalar su mano del barrote frente a él.

-A-Aomine-kun…

Apenas podía hablar, su corazón palpitaba en su garganta y sentía el sudor frío en su nuca. Trató de quitar todas las imágenes que se presentaban en su mente negando con fuerza.

-¿Tienes… tienes algo que hacer hoy por la… tarde?

.

.

Aomine se sorprendió, escuchaba lo difícil que era para Kuroko hablar. No sabía desde cuándo tenía su número, y en realidad no era una cuestión tan importante… lo importante era que lo había llamado, que estaba hablando con él en ese momento… y que el otro quería verlo.

-…

Alzó la mirada viendo lo alto de la reja y se quedó así por un tiempo.

¿Por qué?

¿Qué estaba sucediendo? Lo que quería era actuar, ¿no? Si es lo que quería… ¿por qué ahora no sólo le decía a ese chico que no tenía nada que hacer? Sabía que no debía haber sido nada fácil para Kuroko llamarle, no si creía que había cambiado su número para evitarlo…

El mundo al fin parecía estar apoyándolo, al fin parecía querer ayudarle a arreglar las cosas… y eso haría.

Sujetó con fuerza la reja y segundos después agachó la cabeza soltándola.

-No… ―se volteó regresando lentamente hacia el edificio― No tengo nada

.

.::.


Cha chaaaaan~

Los engranes giran, la historia avanza ❤ Quisiera pensar darles el siguiente capítulo de regalo de 14 de febrero, y si no en ese día exacto, al menos por las fechas, nada más como excusa jajaja Haré todo lo posible por hacerlo realidad (*-*)/

Ya saben, comentarios, buenos deseos, opiniones, críticas constructivas, teorías locas, échenme todo :D

¡Feliz fin de semana!