OK, ya que he tomado este espacio como desahogadera no perderé esa tradición x'D Ha llegado mi momento de aceptar la realidad jajaja T_T

La vida adulta apesta algunas veces jajajaja Estaba aferrándome pero en serio no puedo seguir tratando de tener el mismo ritmo que tenía antes de la adultez T_T. En verdad me ha sido sumamente difícil poder concentrarme en fics con el trabajo, la mayor parte de los momentos que encuentro para poder escribir es en los trayectos que hago en transporte público (cuando no te están metiendo codazos o estás tratando de respirar entre toda la gente, claro xD) PERO me gusta hacerlo, y de entre el estrés y las preocupaciones escribir me da un respiro y me alegra que al menos puedo hacerlo en breves momentos. Así que lo que les digo en este muy corto desahogo del estrés es que no, no voy a dejar de actualizar este fic aunque quede sólo una persona (en verdad me siento mal por las personas que lo seguían en un inicio y por los periodos de inactividad no les he visto otra vez ;A;) pero respecto a los tiempos de actualización, habrán visto que son completamente imprevisibles y no puedo seguir prometiéndoles que en determinado momento subiré algún capítulo porque no tengo cómo saberlo T_T Así que en serio agradezco de todo corazón si continúan regresando con las actualizaciones cada siglo T_T, haré todo lo posible por regresarles el favor trabajando mucho en esta historia que en realidad ya tiene muuuuy pocos capítulos por delante :'3 ¡Muchas muchas muchas muuuuuuuuuchas gracias!

(Ahora, respecto a este capítulo en particular. Me disculpo de antemano porque hay muchos feels TwT)


.

XIX

"Poder Amarte"

...

.::::::::::.

5:35 pm

.::::::::::.

...

-¿Estás seguro?

-Mhm

Kise continuó poniéndose sus zapatos en la entrada del apartamento de Kagami. Después de su ruidoso y memorable despertar, ambos se sentaron a comer y charlaron durante un buen rato olvidando por unos momentos la situación en la que se encontraban, lo cual los ayudó a liberar un poco la frustración y ansiedad que habían acumulado. Al sentirse en ese nivel de comodidad el tiempo comenzó a pasar con rapidez, así que una vez que fueron conscientes del tiempo, el rubio ayudó a Kagami a limpiar la cocina y "de paso" el resto del apartamento (después de convencer al pelirrojo de dejarlo ayudar, claro). Cuando terminaron la limpieza Kise hizo una llamada por su teléfono y al colgar le avisó al otro chico que se apresuraría a ir a su escuela, lo cual los había puesto en el escenario de ese momento.

-No quiero causarle problemas a senpai, hoy íbamos a vernos un poco más tarde para el entrenamiento y me dijo que esperaría así que al menos iré a eso, y aunque me hayas dicho que no es grave debería dejarte descansar para que te recuperes

-… Creí estarlo haciendo pero parece que el mundo piensa otra cosa

Kise soltó una risita enderezándose frente al pelirrojo.

-A veces el mundo puede tener razón, y creo que esta es una de esas veces

-… —suspiró sonriendo— Quizás

-Ah, ¿no quieres que traiga algo antes de irme? Puedo ir al supermercado, sé que ya comimos pero por las historias que he oído-

-¿Q-qué te han contado? No es nada fuera de lo normal y-… —lo miró con sospecha— Fue Tatsuya, ¿cierto? Ahora conspiras con él

Kise negó riéndose un poco.

-No y no

Kagami se cruzó de brazos.

-No lo sé, eso parece

-Sólo estamos preocupados… En realidad entiendo por qué se siente así, después de todo él ha estado contigo desde el inicio y no debe ser fácil verte pasar por todo esto… —lo señaló— y tú también lo sabes así que no te desesperes si parece sobreprotector

El pelirrojo se sobresaltó ligeramente.

-¿P-por qué dices eso?

-Porque tienes las emociones al borde de una explosión, no me extrañaría que perdieras la paciencia con más facilidad si alguien es insistente en este momento

-¡¿Cómo que más fácil- ugh…

Se calló después de la mirada de incredulidad del rubio y de darse cuenta de que acababa de ejemplificar muy claramente lo que había dicho el chico.

-… —suspiró pasando su mano detrás de su nuca— Ya… supongo que tienes razón

Kise se rio un poco.

-Vaya que la tengo, así que también tratemos de quitarle algo de preocupación a Himuro-san para que disfrute su luna de miel, llámame si necesitas algo Kagamicchi, ¿está bien? Ah, y recuerda que una parte importante de no preocuparlo ni a él ni a mí es no contestarle ni contactar a Emi

-Sí, sí… "el mundo puede tener razón". Si se sale de control al menos espero que estés listo para consolarme

-Ni siquiera me voy a preparar porque no se va a salir de control —lo señaló— Tú ve preparando una comida gratis por mi consejo

-… —se rio— Entiendo… aunque me parece raro me alienta un poco verte tan seguro

-En verdad lo estoy… Gracias por contarme Kagamicchi… y por dejarme quedar aquí

-… No tienes que agradecerme —sonrió un poco nerviosamente mientras miraba a un lado rascando su mejilla — Aunque con medios extraños… supongo que... más bien… en verdad gracias por no dejarme solo…

Kise no pudo evitar sonreir.

-¿Puedo venir otro día, cierto?

Kagami lo miró confundido.

-¿Eh?

-O ya tuviste suficiente de Kise Ryota

A pesar de que el rubio lo había dicho con una gran cantidad de sarcasmo imposible de no notar, fue también dicha intensidad la que insinuó ligeramente a Kagami que estaba demasiado forzada, además no sentía que hubiera imaginado la precaución y temor detrás del sarcasmo.

-Puedes venir cuando quieras

Kise se sorprendió un poco por la seriedad del otro, quien no le quitaba la mirada de encima.

-Y llamarme, no importa cuándo

Se quedaron un momento callados. Kise finalmente soltó una risa de alivio.

-Trataré que sea en horas accesibles, lo prometo... pero creo que aún así vas a tener que disculparme Kagamicchi

-¿?

-Porque siento que voy a estar buscándote con mucha frecuencia…

-… —soltó una risita— Me sentiría mal si no lo hicieras... Además no veía a Tatsuya tan seguido y ahora que está saliendo con ese sujeto creo que voy a estar algo abandonado de ahora en adelante

Kise se cruzó de brazos mirando hacia un lado ofendido.

-¿Quieres decir que si no fuera el reemplazo de Himuro-san no te juntarías conmigo? Vaya consuelo

-¡! ¡N-no me refería a eso! ¡Sólo no quería que sintieras que me obligaría a verte o-

Kise se rio y volteó a verlo con una sonrisa.

-Estoy jugando Kagamicchi, claro que sé lo que querías decir

-...

El pelirrojo gruñó rascando su nuca.

-No hagas eso, sé que ya hasta lloramos juntos pero aún no sé completamente tu estilo de sarcasmo

Kise no pudo evitar reírse y miró divertido al chico.

-No debes preocuparte Kagamicchi, muy pocas cosas me hacen molestar

-… ¿Qué eso no significa entonces que si hago algo que te moleste me vas a dejar solo porque en verdad te enfadaste?

-…

-…

-… —se tomó la barbilla pensativo— Hm

-¡! ¡Kise!

El rubio se rio al ver a Kagami continuar cayendo en sus bromas.

-L-lo siento Kagamicchi… pero hace mucho tiempo que no había alguien que creyera todo lo que digo —calmó su risa— Y no tienes nada de qué preocuparte. Aún si llegara a molestarme contigo jamás podría dejarte solo así nada más

-No deberías experimentar así con la gente… ¿Y qué asegura que no pasaría? ¿Sólo porque estamos en el mismo agujero?

-Del cual no pienso salir sin ti, ¡! ¡Oah! —abrazó su cuerpo apretando los ojos— — ¡Fue demasiado cursi hasta para mí!

Kagami estaba girado hacia un lado cubriéndose la boca ligeramente sonrojado por la vergüenza.

-¡N-no digas esas cosas! ¡M-me sorprendiste!

-¡Y-yo también!

-N-no me digas que voy a tener que acostumbrarme a ese tipo de líneas

-¡De ninguna manera! —se dio la vuelta aún abrazando su cuerpo— ¡Nos vemos Kagamicchi!

Kagami volteó con cautela aún sintiendo algo de vergüenza.

-Ve con cuidado…y... uh... avísame cuando llegues

-N-no te sorprendas si sólo te contesto con dos palabras porque sigo avergonzado, ¿está-

Kise se detuvo al tomar la perilla recordando algo de repente. Volteó soltando la puerta y miró al pelirrojo seriamente.

-Kagamicchi

-¿?

El chico lo miró un poco confundido, Kise se veía algo ansioso, haciéndolo olvidar completamente lo que había sucedido hace unos momentos.

-¿Qué?...

-… —bajó la mirada— Sobre Kurokocchi… él… ¿No te ha dicho nada aún?

Kagami lo miró aún más confundido por la pregunta tan repentina.

-Uh… no… No quiero que sienta que soy un entrometido o que lo estoy presionando… por eso no le he llamado yo tampoco

-Ya veo… Eso... Kagamicchi… ¿Crees... sobre toda esta situación…

-¿?

-Es… cuando Kurokocchi te diga lo que hará o lo que sucedió… —alzó la vista— ¿puedes decirme?

-¿Huh?

-Yo… Aominecchi no puede llamarme… y preguntarle a cualquiera de los dos… —sonrió un poco— No hay manera de que pueda hacer eso… y aunque sabemos lo que sucederá… no saber cuándo, es algo…

-… Entiendo, no te preocupes… te llamaré y quizás podamos vernos. Por ahora no ha dado señales de vida… —miró atrás hacia el balcón— quizás Nigou sea buena excusa si no me contacta pronto…

-… —se rio aliviando un poco la pesadez en su pecho— en verdad se me hace extraño que lo haya olvidado

-Bueno, sí tiene muchas cosas en las que pensar… —regresó su vista al chico— aún puedo tenerlo pero siento que me va a dar un infarto en cualquier momento

-No te puede dar un infarto Kagamicchi —se cruzó de brazos— No me puedes dejar en el agujero así

Kagami se rio y le dirigió una sonrisa al rubio.

-Entendido… deberías apresurarte si quieres llegar con ese Kasamatsu

Kise sonrió sin forzarse y asintió girándose un poco hacia la puerta sin dejar de ver al pelirrojo.

-Mhm, gracias otra vez Kagamicchi —tomó la perilla volteando hacia la puerta— Mañana tengo una sesión de fotos pero te llamaré para- ¡!

-¡!

-¡!

De pronto todo se congeló. Un rayo de energía congelada atravesó sus cuerpos y en sólo un segundo el ligero ambiente que había entre los dos chicos en el apartamento se tensó al mismo tiempo que todos los ruidos se opacaron hasta llegar a un profundo y denso silencio que hacía que no pudieran mover ni un músculo por la pesadez a su alrededor.

.

¿De qué rayos se trataba esto?

Parecía una muy mala broma. Nada le estaba saliendo bien en esos momentos, desde su vida personal hasta la escuela y su trabajo. Sin embargo el mundo parecía no estar satisfecho porque si no estaba perdiendo la cordura, entonces estaba en uno de los escenarios que había querido evitar a toda costa… pero con cada segundo que pasaba más se cercioraba de que lo que sucedía era real.

Desde que había abierto la puerta no había podido despegar su mirada de la persona afuera del apartamento y esa persona lo miraba a él con el mismo sobresalto y aturdimiento. Mientras, el pelirrojo también miraba al chico que había aparecido como si lo hubieran invocado con la charla de hace apenas un momento, y al ser tan repentino apenas podía hacer sentido dentro de su mente.

-¿Q-qué-... ¿por qué Kuroko-

¿Cómo es que el peliceleste estaba ahí? El entrenamiento apenas debería estar terminando, ¿no? Entonces, ¿por qué se encontraba frente a ellos? Estaba ahí parado con su mano ligeramente alzada, como si hubiera estado a punto de tocar la puerta, cosa que al parecer no había podido hacer dado que el rubio había abierto antes.

Era una situación completamente imprevista para todos los presentes, y no hacía falta confirmarlo. Ninguno de los dos chicos que se encontraban de frente quería estar ahí en ese momento, era claro… sin embargo, aún con la densidad y la incomodidad rodeándolos y sofocándolos lentamente, Kise y Kuroko no podían apartar sus miradas. Por su parte, Kagami no se encontraba en una mejor situación, mirándolos desde atrás, simplemente no tenía impulso alguno para hacer algo. Aunque si pudiera moverse sería lo mismo, no sabría qué era lo que podía hacer. Los dos chicos parecían en verdad perdidos entre ellos y aunque no decían nada, era como si se estuvieran comunicando involuntariamente con sus miradas… y con cada segundo que pasaba parecían más y más desesperados por tratar de evitar esa comunicación.

.

-¡!

El peliceleste se sobresaltó por el cambio de expresión que notó repentinamente en el otro acompañado de su acción, haciéndolo retroceder ligeramente, confundido y parpadeando con sorpresa tratando de recuperar su visión.

.

Kise volteó rápidamente y vio al pelirrojo detrás de él, notando hasta ese momento su propia respiración alterada.

.

Kagami no agradecía con exactitud lo que Kise había tratado de hacer, pero sí agradecía que le hubiera devuelto en cierta medida sus sentidos. Al darse cuenta de lo que el rubio haría, su cuerpo respondió casi automáticamente, deteniendo con rapidez la puerta que el chico había pretendido cerrar con fuerza. Aunque a pesar de que sus sentidos habían regresado a él, aún tenía la extraña sensación de que habían estado inmóviles por horas, dejándolo todavía un poco desorientado. Tratando de desaparecer esa sensación y al haber recobrado, a un nivel decente, el control de su cuerpo y de su mente, el pelirrojo le dirigió una cálida mirada a Kise para tranquilizarlo, quien parecía estar al borde de una crisis nerviosa, respirando con fuerza con el ceño fruncido, apretando los dientes mientras su mirada temblorosa se cristalizaba con rapidez. Momentos después Kagami cambió su mirada para encarar al peliceleste mientras movía suavemente al rubio detrás de él.

-No esperaba que vinieras Kuroko… ¿Puedes… esperar sólo un momento? —se hizo a un lado aún con el otro chico detrás de él— No tardaré

El peliceleste parpadeó confundido al haber salido tan violentamente de aquel momento, y por la sorpresa que aún sentía sólo atinó a bajar la mirada limpiándose rápidamente las lágrimas, asintiendo sin replicar. Al entrar no pudo evitar ver de reojo a Kise, quien tenía la cabeza agachada y sujetaba con fuerza la parte de atrás de la playera del pelirrojo mientras parecía temblar ligeramente al mismo tiempo que se mordía con fuerza los labios… El agarre que tenía en el otro en verdad era fuerte… pero no notaba ningún rastro de incomodidad en los dos chicos que surgiera del hecho de que estaban muy cerca uno del otro...

-¡! —volteó rápidamente al frente y caminó apresuradamente después de darse cuenta de que se había detenido un par de segundos, sintiendo su corazón palpitando con fuerza causando un ardor en todo su cuerpo

Kagami siguió con la mirada a Kuroko hasta que éste entró a la sala, después se acercó a la puerta de ahí para cerrarla aún con el chico detrás de él. Una vez que lo hizo volteó tomando ligeramente las muñecas de Kise haciendo que lo soltara y quedando frente a él. Aunque sabía la respuesta no pudo evitar preguntar.

-… ¿Estás bien?

El rubio negó casi inmediatamente, sin decir nada y haciendo a Kagami suspirar levemente. Con cuidado el pelirrojo jaló al otro chico hacia su habitación, asegurándose de cerrar la puerta detrás de él. Kise sólo se dejó llevar sin alzar la mirada ni un segundo. Después de un momento en el que ninguno dijo nada el pelirrojo se inclinó un poco para verlo sin soltarlo, seguía sorprendido por la reacción que había tenido en la entrada. Entendía que debía tener muchos sentimientos en conflicto, pero el tratar de cerrarle la puerta de esa forma a Kuroko…

-… —pasó su mano libre por sus mejillas encontrando su voz al estar en un lugar diferente— L-lo siento, s-seguramente piensas que soy lo peor

-¿Qué? No… sólo… —lo soltó con suavidad— me sorprendí…

-… —soltó una risa forzada aún con su mano pasando por su rostro mientras susurraba— En verdad odió verme aquí contigo…

-¿Eh?

Kise negó sabiendo que el otro no había entendido lo que había dicho.

-Q-quisiera decir que mi cuerpo se movió solo… pero es mi cuerpo…

-… No me conviene pensar así por algunas cosas que he hecho

Kise soltó una risa y alzó la mirada aún tratando de secarse las lágrimas.

-Contigo sí lo creo

-Oe…

El chico volvió a reír un poco. Ambos se quedaron callados, Kagami dudó un poco antes de preguntar.

-¿Sería muy malo si te pregunto por qué tu cuerpo no se movió solo?

-… —bajó la mirada dejando de evitar que su vista se volviera borrosa, tenía demasiadas emociones recorriéndolo, pero una de ellas era una ligera tranquilidad al estar con el pelirrojo. Suspiró un poco antes de hablar— Creo… que no estaba siendo completamente sincero con todo lo que sentía… Aunque no lo parezca… en verdad me he sentido mal por interponerme entre Kurokocchi y Aominecchi, pero al verlo yo sólo… De pronto sentí que iba a comenzar a llorar y luego vi que él… él iba a comenzar a llorar… y sólo… —su voz comenzó a quebrarse— Me sentí tan enfadado… ¿Por qué… ¿por qué él quería llorar?... ¿Por qué si Aominecchi lo escogió a él? ¿Por qué si a pesar de lo que ha sucedido, todo resultó bien para él? Si para Aominecchi él es… Es que sólo no sé… —se rio con amargura— ¿P-por qué él y no yo?

Kagami forzó para sí mismo una ligera sonrisa y abrazó al chico cuyos hombros comenzaban a temblar. Pasó repetidamente su mano por la espalda del rubio con suavidad sin saber realmente qué más hacer. Sabía que iba a ser difícil el momento en el que ambos chicos se vieran, pero no había tenido manera de saber qué tanto afectaría el que no estuvieran listos. Kise estaba claramente pálido y a pesar de que lloraba un poco, su cuerpo no temblaba por el llanto… sino por la energía que había escapado de su cuerpo en ese breve momento que habían parecido años.

-En-…en verdad no puedo… hacer n-nada bien, ¿cierto?...

-Eso... no creo que debas culparte así... No estabas preparado para verlo, y aunque te sientes así... tú estás haciendo lo mejor por apoyarlos. Necesitas tiempo y eso está bien. Ninguno tiene que presionarse si los dos necesitan un poco más de tiempo. Claro que todo esto se tiene que arreglar pero el que ustedes hablen... quizás no es lo primero que deban hacer… No tienes que sentirte mal por no responder mejor a algo para lo que aún no estás listo

Kise no respondió, pero Kagami sintió cómo su cuerpo se había relajado un poco, de forma que simplemente guardó silencio dejando que el otro chico se tranquilizara. Después de un momento, y a pesar de que sus hombros aún temblaban un poco, Kise se separó del pelirrojo y sin alzar la mirada tomó con suavidad su mano.

-L-lo siento Kagamicchi

-¿?

-T-también te afectó verlo y yo sólo… sólo me estoy quejando y dejando que me tranquilicen tus palabras cuando debería decirte algo...

Kagami se sorprendió, Kise volteó a verlo sin soltar su mano.

-P-perdón por ponerte en ese lugar… —sonrió un poco, mostrándole al pelirrojo lo mucho que lo habían tranquilizado sus palabras— pero quiero culparte sólo un poco porque siempre eres tan cálido que no puedo evitar seguir dejando que me consueles

Kagami soltó una risita y le dio un ligero golpe en el brazo jugando, soltándose del agarre del otro..

-Me dijiste que no debería acostumbrarme a tus frases… —suspiró más tranquilo al ver a Kise mucho más relajado— Y sólo me sorprendí... —dirigió su mirada a la puerta— Creí que me llamaría, no que vendría así… no sé… si ya habló con Aomine… pensé que no sería difícil escuchar lo que diría pero… —soltó una risita— no sé por qué estoy tan nervioso si ya sé qué es lo que va a pasar… pero de todas formas tengo que agradecerte

-¿Eh?

-No necesitas decirme nada... quizás... el que estés aquí me alivia un poco...

-¿Eh?

-¡No-.. ¡No quiero decir que me alegra que hayas pasado esto y te sientas mal!

Kise sonrió un poco.

-No creo que sólo mi presencia sea suficiente Kagamicchi —bajó la mirada— pero aún así quisiera poder esperarte...

-No pienses de más en esto, necesitaba un momento para prepararme y poder verlo... En serio fue sólo la sorpresa

-... No te atreves a mentirme en nuestra recién iniciada hermandad

-N-no lo hago. Hablo en serio... en realidad estoy más... preocupado por ti

Kise se sorprendió un poco. Era verdad que se había tranquilizado pero quizás las facciones en su rostro no se habían ido del todo.

-... No tienes qué... No estoy bien... pero estoy mejor... —forzó una risita— Lo estaré mientras no vuelva a estar frente a él pronto... Pero sé que tengo que disculparme y-

-Puedes escribirle

El rubio lo miró confundido, Kagami pasó su brazo detrás de su cabeza.

-No sé qué tan buena idea sea, pero si no pueden verse todavía y tú aún así quieres decirle algo… Claro, eso no significa que ya no deben verse, pero al menos así… podría aligerarte un poco lo que sientes y a él no lo dejaría tan confundido

Kise se quedó mirando durante un momento al pelirrojo, para después mirar a un lado pensando en lo que el otro estaba diciendo.

.

.

Kuroko abrazaba con fuerza su mochila con la mirada perdida. Desde que había visto al rubio todo su cuerpo estaba frío y sentía que temblaba un poco. No habían intercambiado ni una palabra y aún así se habían dicho muchas cosas… No sabía cómo pero Kise sabía que estaba enterado de que él y Aomine habían sido pareja a sus espaldas y también lo mucho que había sufrido al saberlo... y muchas cosas más que no había podido evitar pensar y sentir al verlo. Y si bien él también había podido darse cuenta de algunas cosas que pasaban por la mente del rubio, sólo necesitaba recordar que había querido cerrarle la puerta para saber perfectamente lo que sentía.

-Kuroko…

El chico se sobresaltó y volteó, Kagami estaba parado junto al sofá. Instintivamente miró detrás del chico con ansiedad, pero el pelirrojo lo calmó.

-Acaba de irse

Aunque no dejó de sentir el cosquilleo en su cuerpo, sí pareció perder algo del frío y el miedo, haciéndolo aflojar el agarre que ejercía sobre su mochila y regresar su vista al piso. Escuchó los pasos del otro y lo sintió tomar lugar a su lado.

-… ¿Está… todo bien?

-…

Después de un momento Kuroko se inclinó hacia enfrente cubriéndose el rostro.

-No…

Kagami pudo escuchar el temblor en su voz pero no pudo hacer más que mirar hacia un lado algo inquieto. El nerviosismo en su cuerpo no se iba, y aunque el estar un rato con Kise lo había calmado un poco, ese nerviosismo del que no había podido deshacerse comenzaba a no dejarlo pensar con claridad. Simplemente no lograba encontrar las palabras correctas para decir en ese momento, no sabía cómo era que había podido hablar con Kise y tratar de tranquilizarlo pero con Kuroko... nada venía a su mente. En ningún momento había creído que estaría en esta situación, aunque con su mala suerte quizás debía haberlo visto venir, pero el punto era que ahora estaba ahí y no tenía idea de qué era lo mejor que podía hacer en esa situación.

Fijó su mirada en el papel en sus manos y después de un poco de duda decidió que era mejor dejar que Kise explicara con más detalle lo que había sucedido, él sólo le daría un empujón.

-Uhm… Yo… no puedo decir mucho por Kise pero… él piensa como tú… es decir, él quiere que vuelvan a ser amigos…

Kuroko se sobresaltó ligeramente, se enderezó quitando sus manos de su rostro, pero no volteó a ver al más alto, simplemente apretó con fuerza la mochila sobre sus piernas.

-¿En… serio?...

-En serio

-… —miró a un lado— pero… hace rato- ¿?

Volteó un poco al ver que el chico le extendía algo, al verlo bien pudo notar que era una hoja de papel doblada.

-Eso… fue un poco pronto… para él… No esperaba verte así y no supo cómo reaccionar. No está feliz por lo que trató de hacer y por eso… te escribió esto

Kuroko se sorprendió pero después de unos segundos tomó lentamente la hoja.

-Quizás… deberías leerla en privado

-M-mhm…

Después de eso ambos se quedaron callados. Kuroko parecía aún un poco nervioso, miraba el papel en sus manos sin hacer nada más y aunque a veces parecía querer voltear y hablar, terminaba deteniéndose y encogiéndose ligeramente. Kagami sabía que un papel no era lo mismo a que hubiera hablado con él, pero entendía que se encontrara así porque esa hoja contenía palabras directamente de Kise… Las primeras palabras dirigidas a él desde que todo esto había iniciado… si fuera él estaría completamente aterrado, entonces no sería extraño que Kuroko lo estuviera. En un intento de solidaridad trató de distraer al otro chico, y de paso, tratar de acabar con la incertidumbre que casi lo volvía loco.

-… Y… uhm… ¿olvidaste… algo?

Kuroko volteó a verlo confundido, segundos más tarde Kagami lo vio sobresaltarse y regresar nerviosamente su mirada a sus manos mientras un ligero tono de rojo se extendía por sus mejillas.

-L-lo siento, no quería molestarte

-¿Eh? ¡Ah! No quería decir eso, sólo… me sorprendiste…

El pelirrojo no supo qué más decir al ver confundido cómo el menor parecía sumamente nervioso mientras parecía evitar voltear a verlo. Estuvo a punto de preguntarle si todo estaba bien cuando el chico se levantó de golpe, sobresaltándolo.

-¡K-Kagami-kun, hablemos en la cocina!

Acto seguido, se dirigió con rapidez a dicho lugar, sin darle tiempo al otro de decir o hacer algo, únicamente pudo seguirlo con la mirada completamente confundido. Los cambios de ánimo en el chico comenzaban a ser cada vez más usuales desde que todo había sucedido.

Finalmente se obligó a seguir al otro. Rodeó la barra para poder sentarse enfrente del peliceleste, notando al llegar ahí que Kuroko parecía un poco menos nervioso y más relajado, aunque seguía sin voltear a verlo. Se quedaron un momento callados, Kagami sabía sin saber cómo actuar.

-... Lo siento…

-Uh… ¿P-por qué?... ¿Por no avisar que venía?... ¿o por lo de ahora?... ¿por Nigou?... no te preocupes… Quizás… debería decir algo más… Uhm… ¿Hoy no… hubo entrenamiento?

Kuroko se sobresaltó y alzó rápidamente la mirada.

- ¡No! ¡Sólo… acabó antes! ¡Y pensé-…

-…

-…

-…

-…

-…

-¡! ¡Kagami-kun!

El pelirrojo se sobresaltó otra vez por el cambio en el otro. Después de estar evitando verlo (o eso pensaba él) ahora Kuroko no le quitaba la mirada de encima y parecía preocupado.

-¿Q-qué?

-¡Tu-… tu frente-… ¡¿Qué sucedió?!

-¿? —se tocó la frente, sintiendo la bandita que cubría la herida de la madrugada— ¡Ah! N-no es nada, yo… es... —lo miró avergonzado— …me di la vuelta en el borde de la cama y me golpeé con la mesa de noche… —se rio un poco—No dejo de actuar como un tonto, ¿cierto?

-¡N-no! No actúas de esa forma…

-Ah. No, no lo decía tan así... O más o menos..., sólo no he dejado de lastimarme...

-Pero… —alzó su brazo y acercó su mano a Kagami, segundos después se detuvo y regresó su brazo rápida y nerviosamente hacia él guardando la hoja de papel dentro de su mochila— ¿P-pero estás bien?

Kagami lo miró cada vez más confundido por sus acciones, pero prefirió hacer como si nada pasara pensando que quizás era él quien exageraba.

-Mhm, no es nada para preocuparse

-… —sonrió un poco sin voltear a verlo— Me alegra… pero deberías tener más cuidado Kagami-kun

-Lo tendré, ¿?

-¿?

Los dos se quedaron escuchando un momento, Kuroko miró ligeramente alrededor mientras Kagami trataba de identificar el sonido que escuchaban.

-… ¡! ¡Ah!

De pronto Kagami se levantó rápidamente y Kuroko lo miró acercándose al balcón.

-¡! ¡N-Nigou!

En cuanto el pelirrojo abrió la puerta del balcón, Nigou entró disparado en dirección al peliceleste saltando emocionadamente hacia él, quien apenas logró atraparlo.

-Supongo… que venías por él

El peliceleste se sobresaltó y acarició nerviosamente a Nigou sin voltear a ver a Kagami esperando que el chico no notara que en realidad había olvidado al pobre animal.

-¡S-sí! Pensé en eso todo el día. No es- ¡No es como si lo hubiera olvidado!

Kagami se quedó escuchando cómo Kuroko enfatizaba que nunca olvidaría a Nigou y que el día anterior no había ido porque había querido que "fortalecieran lazos".

-… Lo olvidó…—soltó una risita dejándolo pasar— Está bien —se acercó y se volvió a sentar frente al chico— Sus cosas estaban en tu mochila así que en realidad sólo era pasar por él, ¿cierto?

-M-mhm… bueno… —se encogió un poco— también venía por... algo más

Kagami sintió un estremecimiento en su estómago.

-¡Sólo-… ¡Aprovechando que venía por Nigou!

-…

Kagami no pudo evitar reírse a pesar del sentimiento que albergaba su cuerpo. Kuroko dejó a Nigou en el piso y comenzó a buscar otra vez en su mochila avergonzado, pensando que quizás había puesto demasiada fuerza en sus "aclaraciones".

-Yo… q-quería traerte esto

-¿?

El pelirrojo vio cómo el chico le extendía dos cuadernos sin mirarlo a los ojos. Ligeramente confundido los tomó.

-Uh…

-Son los apuntes de estas dos semanas

-…

-…

-…

-…

-¡¿HEH?!

Kagami abrió apresuradamente uno de los cuadernos, olvidando momentáneamente su ansiedad, pasando las hojas y viendo todas esas palabras inundando cada página. Después de un momento de auténtica estupefacción alzó lentamente la mirada.

-¿?

No vio al peliceleste frente a él, miró alrededor confundido.

-N-no quería que por mi culpa te atrasaras

-¿?

-Por todo lo que ha pasado no has podido ir a la escuela…

Kagami se inclinó hacia enfrente para ver del otro lado de la barra, encontrándose a Kuroko agachado mientras acariciaba a Nigou.

-Estaba preocupado porque no eran sólo un par de días —sujetó nervioso a Nigou después de que intentara irse— y- y tú también hiciste lo mismo por mí así que-

-Yo saqué copias

Kuroko se sobresaltó y miró hacia arriba, sintiendo que su corazón se detenía al ver a Kagami asomándose.

-Tú lo escribiste todo

.

Kuroko separó sus labios para contestar pero ningún sonido salió de ellos y no pudo quitar la vista del pelirrojo. Kagami continuó inclinado para poder ver al otro chico.

-Perdón por hacerte pasar por tantos problemas

Vio al peliceleste apenas capaz de negar mientras su vista seguía fija en él. Realmente no entendía qué era lo que pasaba con el chico.

-¿?

De pronto pareció verlo marearse, haciéndolo agachar la cabeza y colocar sus manos en el piso.

-¿Kuroko?

-E-estoy b- ¿?

Quitó su mano de donde la había colocado y después de recuperar sus sentidos vio un pequeño objeto en el piso.

.

Kagami observó preocupado cómo el peliceleste se quedaba inmóvil.

-Kuroko, ¿está todo bien? Creí-

Guardó silencio al ver que el chico tomaba algo del piso y se quedaba mirándolo.

-… ¡! ¡Ah! ¡Lo encontraste!

Kuroko se sobresaltó y volteó a ver al otro sin levantarse.

-Lo estuvimos buscando un buen rato, es una suerte que no se haya perdido después de que usó la aspiradora y- ¿?

De un momento a otro notó una extraña expresión en el rostro del peliceleste antes de que éste bajara bruscamente la cabeza. Había parecido ser una combinación de… enojo y… ¿dolor?

-¡Voy a ver a Aomine-kun!

-¡!

.

...

.

Murmullos, autos y su propia respiración agitada. Fueron los sonidos que lo rodearon en conjunto con sus pisadas mientras corría sin detenerse. Todo el camino desde el departamento del pelirrojo corrió sin parar ni un segundo… hasta ahora.

Trató de recuperar la respiración al tiempo que se recargaba en sus rodillas sintiendo su corazón latiendo con fuerza dentro de su pecho. Había temido que, a pesar de dejarle la nota a Kuroko, éste quisiera hablar con él así que después de dársela a Kagami había salido rápidamente de ahí alejándose sin mirar atrás ni pensarlo dos veces.

Se cubrió ligeramente la boca con su muñeca cerrando los ojos sin enderezarse, aún sentía la ansiedad revolviendo su estómago, escalando hasta su garganta y creando un nudo que no parecía fuera a desaparecer pronto, y añadiendo que había corrido lo más rápido que podía sentía que en cualquier momento vomitaría. Trató de quitar todos los pensamientos de su mente mientras respiraba hondo.

-… —apretó los ojos— Maldición… ¡Maldición! ¡Deja de pensar en él!

¿Por qué no podía pensar en otra cosa? ¿Por qué su cuerpo no respondía como él quería?

Maldición, ver a Kuroko… Todo esto por sólo verlo… confirmaba que no había estado NADA listo para enfrentarlo. Con sólo verlo la frustración que sentía... El que fueran los sentimientos de Aomine hacia Kuroko lo que impedía que ellos dos siguieran juntos no debería... ¡Sabía que no debía sentirse de esa forma hacia Kuroko! Porque si Aomine lo quisiera a él, los sentimientos de Kuroko no los habría separado ¡Lo sabía!...

-Ugh… —se cubrió el rostro con una mano— ¡Basta!

Pero no podía evitarlo... Incluso cuando él era quien lo había traicionado al salir con Aomine...y ahora había podido confirmar que, tal como Kagami le había dicho, Kuroko sabía sobre esa relación, sobre el engaño y sobre cómo él había actuado a sus espaldas a pesar de saber perfectamente los sentimientos que tenía hacia Aomine, cómo cada vez que salían le mentían.

-¿Te encuentras bien?

Kise se sobresaltó y alzó la mirada, una mujer lo veía preocupada.

-¡! —se enderezó forzando una sonrisa— ¡S-sí! ¡Sólo-… s-sólo me mareé un poco…

-¿Estás seguro? ¿Quieres que llame a alguien?

-¡Es-estoy seguro! Sólo fue un momento…

-… Está bien, deberías regresar a casa y descansar

-M-mhm… Gracias

Después de inclinar ligeramente su cabeza a modo de despedida la mujer siguió su camino. Kise se quedó mirándola unos segundos y después se giró pensando en salir de ahí e ir con Kasamatsu lo más pronto posible antes de volver a perder el control. Necesitaba hablar con él. Necesitaba sacar todo lo que sentía dentro de su pecho y todo lo que pasaba por su mente.

-¡!

Apenas unos pasos después pasó al lado de un gran escaparate y no pudo evitar detenerse y mirar su reflejo sorprendido.

La mujer había tenido toda la razón al detenerse y preocuparse por él aunque era un completo desconocido.

Ni siquiera podía reconocerse en ese reflejo… aunque sabía a la perfección que era él.

Se quedó un momento mirándose con los ojos muy abiertos, con las personas pasando a sus lados sin siquiera voltear a verlo.

De pronto una sensación de abandono inundó su cuerpo con mucha fuerza, haciéndolo agachar bruscamente la cabeza y comenzar a caminar apresuradamente tratando de disipar esa sensación. Sin embargo no pudo llegar muy lejos, a los pocos pasos sintió que lo tomaban con fuerza de la muñeca jalándolo un poco hacia atrás para detenerlo, haciendo que se sobresaltara y volteara asustado.

-¡!

.

...

.

-¡!

-¡!

Kuroko miró otra vez al pelirrojo sobre él al darse cuenta de lo que había dicho de la nada.

-¡Es-... —se levantó rápidamente

-¡!

-¡!

De pronto los dos estaban agachados a cada lado de la barra tomándose la cabeza. Kuroko se sobaba con los ojos apretados tratando de disipar el dolor. Al levantarse tan rápido no le había dado tiempo a Kagami de quitarse haciendo que sus cabezas chocaran con bastante fuerza.

-¡! ¡Kagami-kun!

El peliceleste se levantó rápidamente y fue hacia el otro lado, para encontrarse a Kagami sobando su frente con una ligera expresión de dolor.

-Ou…

-¡K-Kagami-kun! —se agachó junto a él— ¡Lo siento! ¿Estás bien? T-tu herida-

Kagami volteó a verlo con una sonrisa aún sobándose.

-N-no te preocupes, estoy bien

-¿Estás seguro? —se enderezó al ver que el otro también lo hacía— F-fue algo fuerte, lo siento…

-Sí… —dejó de sobarse—... Decías… sobre Aomine…

Kuroko se sobresaltó un poco, agachó la mirada y fijó su vista en el piso.

-Uh…

Ninguna otra palabra salió de sus labios. Sentía que debía darle una explicación al otro sobre la brusquedad del tema pero no sabía qué decirle. Al parecer Kagami lo había dejado pasar pero… debería… decirle algo…

-…

-…

Después de un momento Kuroko agachó un poco más la vista.

-M-mhm… Ayer… le pedí su número a Momoi-san y hoy… hoy le marqué…

Ambos se quedaron callados. A pesar de que había comenzado a hablar, el peliceleste continuó tratando de convencerse de que era mejor seguir con la conversación, después de todo la razón de que sacara el tema tan inesperadamente podría... No, con toda seguridad incomodaría al pelirrojo. Decidiéndose a que era mejor así poco a poco trató de recordar las palabras que había practicado para el momento en que le dijera a Kagami lo que iba a hacer... porque había otro tema que DEBÍA hablar con Kagami y no quería volver a confundirlo como hace unos segundos.

-Yo… Recordé todo lo que me has dicho y eso me dio fuerzas para hacerlo… Aunque aún me sentía algo asustado… No sabía qué clase de reacción tendría Aomine-kun pero él… no hablamos mucho pero… creo que no está… enfadado después de todo

-… —suspiró sonriendo un poco— Por supuesto que no estaría enfadado… ¿Cuándo lo verás?

-… Hoy

El pelirrojo no pudo evitar volver a sorprenderse. Había creído que el chico esperaría un poco más…

-… —se rio para sus adentros negando ligeramente— Esperar… es lo que menos quiere en este momento… —miró al chico frente a él—… ¿cómo estás?, quiero decir... Ahora que hablaste con él y vas a verlo en un rato...

Kuroko no hizo nada, pero después soltó varias risas nerviosas.

-En verdad estoy asustado y muy... nervioso... porque lo que suceda hoy… lo que hablemos…

-… va a decidir todo

Kagami miró a un lado, posando su vista en los cuadernos sobre la barra, sin notar que el otro chico parecía ponerse ligeramente más nervioso.

-Quiero decir… suceda lo que suceda… mañana va a ser un día completamente diferente y el sólo hecho de ver a Aomine-kun es suficiente para ponerme nervioso pero si mañana todo comienza a tomar su lugar hay... hay algunas cosas que me-

-No deberías preocuparte —se forzó a mirar al otro— No va a suceder nada malo, como dijiste… —sonrió un poco— Todo tomará su lugar

El peliceleste volteó a verlo, confundiendo al pelirrojo al volver a notar el leve sonrojo en las mejillas del menor.

-P-por eso… si todo toma su lugar… yo quería asegurarme- Ahh —negó bajando la cabeza avergonzado— N-no asegurarme, quiero decir, una cosa es forzar la situación y otra hacer lo que se debe, por eso… uh… sin… importar lo que pase hoy… estuve pensándolo mucho y… ¿Recuerdas... lo que te dije sobre hablar con la… persona que te gusta?

Kagami se sorprendió. En realidad no era algo que hubiera estado en su mente al pensar que Kuroko finalmente hablaría con Aomine. Sin poder evitarlo sintió un cosquilleo en el estómago. ¿En verdad Kuroko pretendía asegurarse que cumpliera lo que había dicho?

-Mhm, lo recuerdo...

-Sobre… sobre eso yo quería… Como hoy voy a hablar con Aomine-kun, pensé… lo dijimos algo así como una promesa así que quería decirte…

-Kuroko, eso-

-¡Es-estaba feliz de que me contaras lo que sucedía! Aunque-… q-quizás… quiero decir, lo que dije... —sintió sus mejillas encendiéndose aún más— L-lo dije en serio pero quizás me emocioné de más y pedirte eso... bueno, n-no tienes que-

-Creo que deberías irte

Kuroko se sobresaltó y miró sorprendido al otro, quien pareció notar sus palabras y ligeramente nervioso trató de reacomodar sus pensamientos después de haberse perdido ligeramente en su ansiedad sin escuchar lo que el otro decía.

-Ah, me refiero… si vas a ver a Aomine hoy deberías ir ahora…

-Kagami-kun, es que lo que dije sobre-

-Gracias por los apuntes

Kuroko se quedó mirándolo por un momento, separó sus labios para insistir en lo que estaba diciendo pero al final sólo sonrió un poco y asintió ligeramente con una sensación de incertidumbre en su cuerpo.

-Mhm…

Se quedaron un momento callados e inmóviles, hasta que Kagami se hizo a un lado dándole a entender que pasara. Kuroko se quedó quieto unos segundos, y después tomó su mochila con cuidado para después caminar hacia la entrada, escuchando los pasos de Kagami detrás de él.

-Ah, Kuroko

Saliendo en menos de un segundo de sus pensamientos, el peliceleste volteó rápidamente, quizás más apresurado de lo que debía pero no le importó. Kagami lo miró un segundo y pasó su mano detrás de su nuca.

-El… arete… uh… ¿te quedaste con él?

Kuroko sitió un ardor en su pecho. Había creído que el otro lo había olvidado.

-…

De pronto el peliceleste bajó la mirada metiendo su mano a la bolsa de su chamarra. Kagami apenas pudo tomar el arete que Kuroko había encontrado tirado en el piso después de que prácticamente se lo diera con un empujón.

-Gracias por recibirme, vámonos Nigou

Dicho eso salió del apartamento seguido del can, sobresaltando a Kagami con el leve portazo que dio, dejándolo sorprendido y confundido. Miró lentamente el objeto en su mano quedándose pensativo por un momento.

-… —negó— ¿Que no has aprendido?... Tienes que dejar de inventar cosas a tu conveniencia...

Suspiró y quiso girarse para regresar a la sala, pero su cuerpo no le hizo caso y él no volvió a tratar, simplemente se quedó un buen rato parado frente a la puerta, con la vista fija en ella... por alguna razón parecía enorme.

-...

"Quieres decirme que sabías el mal camino que esto podría tomar… ¿y aun así le pediste una oportunidad?"

-...

Su cuerpo dio un paso hacia enfrente pero casi inmediatamente se detuvo. Negó con fuerza y se obligó a alejarse de ese lugar.

Al llegar a la sala estuvo a punto de dirigirse a la zona de la cocina a recoger las cosas, pero el aparato negro que su visión atrapó de reojo lo hizo detenerse y segundos después voltear.

-… Creo que debo hacerlo ahora antes de hacer alguna otra estupidez

Se acercó al mueble en donde se encontraba el teléfono fijo y marcó un número. Esperó pacientemente a que contestaran, hasta que finalmente escuchó que lo hacían.

-¿Padre?... Mhm, soy yo… lo sé, lo siento, Tatsuya me lo dijo pero han… pasado algunas cosas, por eso… —miró el reloj—… ¿Tienes tiempo ahora? ―sintió un ardor en su pecho que casi no lo dejó continuar― Quiero hablar de algo importante contigo

.

...

.

Kuroko caminaba por la calle sujetando con fuerza la correa de su mochila. Podía sentir los nervios en su cuerpo y sus mejillas ligeramente sonrojadas. Sus cejas fruncidas y sus labios apretados le traían sin cuidado dado que la gente no se fijaba en él, y aunque lo hicieran en realidad no le importaba.

-… —sus pasos se hicieron más lentos hasta finalmente detenerse—... —se cubrió el rostro con una mano— ¡¿P-por qué me enfadé así?!

¿Qué rayos pasaba con él? ¿Por qué había actuado de esa forma? ¿Qué había querido hacer quedándose con el arete que sabía era del rubio? ¿Y por qué le había molestado tanto que Kagami se lo pidiera cuando apenas unos minutos antes le había dicho que lo había buscado?... Lo había buscado junto con Kise.

Bajó bruscamente sus brazos con una expresión de frustración saliendo de sus labios y marcando su rostro. ¿Qué había sido todo eso? ¿Aspiradora? ¿Kise había ayudado a Kagami a limpiar? ¿Por qué? ¿Y cómo Kise había sabido que Kagami estaba lastimado? ¿O por qué otra razón el aspiraría y no Kagami? ¿Desde qué hora había estado en el apartamento de su amigo? ¿Cómo había llegado ahí? Kagami… ¿Kagami lo había llamado?

-... ¿P-por qué habría de hacerlo? ¿Desde cuándo... son tan cercanos? Sé que ya hemos salido algunas veces pero... —apretó con fuerza sus puños— ¿Por qué estaba tan cómodo con él? ¡¿Por qué estaba ahí?!...

Su expresión de frustración cambió poco a poco a una de decepción y sus puños perdieron fuerza. Odiaba esa sensación. Simplemente la odiaba... pero cada vez más parecía... que en verdad no sabía nada de Kagami.

-...

Está bien. Sabía una cosa. Lo sabía porque Kagami se lo había dicho... pero desearía que lo único que supiera no fuera eso.

-... —su expresión se tornó en pocos segundos en arrepentimiento— y ahora creerá que fui a recordarle que DEBE decirle lo que siente a Himuro-san...

Perfecto. No había podido hacer una de las cosas por la que había ido a ver a Kagami… al contrario, había hecho exactamente lo que no quería. Había practicado mil veces el cómo decirle a Kagami que olvidara lo que había dicho, que no debía sentirse obligado a decirle a la persona que le gustaba lo que sentía sólo porque él le había dicho que lo hiciera… pero se había puesto demasiado nervioso y no había podido evitar balbucear incoherencias. No sabía que se iba a sentir tan nervioso frente a él, al punto de limitar el control de su cuerpo y de sus palabras.

-Hubiera sido mejor si no lo hubiera mencionado para nada... Si… si Kagami-kun habla con Himuro-san…

Sin poder evitarlo, un quejido salió de sus labios mientras sentía un ardor en su cuerpo. Estaba a punto de regresar por donde venía cuando la vibración en su bolsillo lo hizo sobresaltarse y darse cuenta de lo que iba a hacer. Avergonzado, se detuvo y sacó su teléfono mientras se hacía a un lado y asegurándose de que Nigou siguiera a su lado. Al ver el contacto en su teléfono se sobresaltó y quitando por un momento de su cabeza lo que acababa de suceder contestó.

-¿S-sí?

-"Tetsu…"

-¿Q-qué pasa Aomine-kun? ¿Necesitas algo? Estaba por ir a-

-"Yo… maldición..."

Kuroko se sorprendió un poco, únicamente por su voz podía notar que Aomine parecía encontrarse en un dilema, pero no quiso precipitarse y esperó algo confundido a que el chico continuara hablando.

-"Es… sé que debemos hablar y no estoy haciendo esto porque quiera evitarlo, sólo… ¿podemos… vernos mañana?"

-¿Eh?

-"¡No-… ¡No es sólo un capricho mío! Tengo… tengo que hacer algo ahora, en verdad tengo que hacerlo… Por eso…"

Kuroko se sobresaltó un poco, tratando de ignorar el hecho de que se sentía ligeramente aliviado.

-N-no importa Aomine-kun, está bien… si nos vemos mañana

-"En serio no estoy tratando de evitarlo… ya no lo estoy tratando, en verdad quiero hablar contigo pero-"

-Aomine-kun, entiendo… no… no tienes que preocuparte

Escuchó al otro chico suspirar frustrado.

-"En verdad… no volverá a suceder. Mañana… ¿tienes entrenamiento?"

-¿Eh?... No, el gimnasio estará… ocupado

-"Entonces… ¿está bien si te espero en Seirin?"

Kuroko sintió un vuelco en el estómago, bajó la mirada y sujetó con fuerza el teléfono tratando de no recordar aquellas veces en las que el chico lo esperaba en la entrada de la escuela para salir un rato.

-… Mhm…

-"En serio lo siento…"

Kuroko negó sonriendo levemente después de un momento a pesar de que el otro no podía verlo.

-No importa Aomine-kun… Nos vemos mañana….. —soltó una risita— En serio Aomine-kun…. Mhm… Adiós…

Separó lentamente el teléfono de su oído y segundos después colgó, sin quitar la vista del aparato. Al inicio no se movió pero no pasó mucho para que una sonrisa nostálgica apareciera en sus labios, después de que se rindiera y recordara los momentos que había pasado con el otro chico.

.

...

.

Aomine colgó suspirando y mirando por un par de segundos el teléfono en sus manos. Momentos después volteó y miró en silencio al rubio sentado en una banca de ese parque con la vista clavada en el piso, no muy lejos de donde estaba él.

Lo observó por un instante y después se acercó, notando que una vez que se paró frente a él, éste se sobresaltaba pero sin alzar la mirada.

-Lo siento… tenía que llamar

El chico no dijo nada, Aomine sólo pudo ver cómo apretaba con más fuerza la banca en la que estaba sentado. Se encontraban en una calle algo concurrida, donde los puestos y establecimientos de comida comenzaban a encender las luces y meter mesas y sillas previniendo la lluvia, al otro lado de la calle podía escuchar el ruido de los niños y las niñas jugando en aquel parque, quienes a pesar de encontrarse ya bastante nublado aprovechaban que aún no era de noche.

-… ¿Quieres… ir a otra-

Se interrumpió cuando vio a Kise negar con fuerza, haciéndolos guardar silencio en un incómodo momento que pareció durar horas para ambos.

Aomine miró hacia un lado evitando la imagen del chico que tenía enfrente. No tenía ningún discurso o ensayo preparado, ni siquiera una palabra, pero al haber visto a Kise a lo lejos, notando su expresión devastada y abandonada, no había podido evitarlo. Su cuerpo se había movido por sí sólo y antes de darse cuenta ya lo sujetaba de la muñeca para que no se fuera. No sabía mucho de lo que había pasado durante el tiempo que estuvieron separados, pero no sería exagerado pensar que el estado en el que lo había encontrado fuera, si no toda, en gran parte su culpa.

-… —miró ligeramente su teléfono—… Me bloqueaste

Kise se sobresaltó sin poder evitar alzar el rostro, Aomine escuchó sus propias palabras y volteó a ver ansioso al otro chico.

-¡No-… no te estoy reclamando! Yo… entiendo por qué lo hiciste y no… —vio a Kise volver a agachar la mirada rápidamente—… Mierda…

¿Qué rayos estaba haciendo? Era el momento de disculparse como era debido, no podía iniciar esa conversación como si le reclamara de algo… Maldición, ¿por qué tenía que ser tan malo con las palabras?

-Si no lo hacía…

Aomine se sorprendió y miró a Kise, quien continuaba mirando el piso.

-Si no lo hacía… terminaría contestándote…

-… —bajó la mirada apretando el teléfono en su mano— ¿Sería tan malo eso?

-… ¿Q-qué es lo que quieres Aominecchi?

-… Kise- ¿?

Al guardar su teléfono sintió algo más dentro, sin sacar su mano de su bolsillo sujetó el pequeño objeto mientras sus facciones se relajaban un poco, sintiendo que un poco de claridad llegaba a su mente. Sin apresurarse se sentó junto a Kise, sin esperar que éste volteara, lo cual, efectivamente, no sucedió, así que miró al frente dejando que las sensaciones que llenaban su cuerpo comenzaran a formarse en palabras hasta que finalmente se sentía con la fuerza y la confianza de decirlas.

-… —lo miró— Tenemos que hablar de todo esto

-No tenemos de qué-

-Tenemos todo de qué hablar… En serio no quería ver a Tetsu hasta aclarar las cosas contigo

-¿Qué hay que aclarar Aominecchi? Nosotros… nosotros terminamos, eso es todo, no-

-No es todo Kise… En serio quiero que hablemos… aún así… entiendo si tú no quieres hacerlo, pero al menos… por favor, escúchame…

No dijo nada más esperando cualquier clase de respuesta del chico, y no tardó en tomar su silencio como una.

.

Kise no se movió ni un poco de donde estaba. Quería irse de ahí, no estaba seguro de estar listo para escuchar lo que Aomine quisiera decir… pero estar ahí con él… ¿por qué, aún en esa situación, sentía una pequeña calidez en su pecho?

-Gracias

Kise se sorprendió y dirigió su mirada al otro chico ligeramente confundido. Aomine no volteó a verlo, sólo fijó su vista en un punto en el piso.

-Por todo… desde que nos conocimos… hasta ahora… —lo miró— En verdad gracias

Después de un momento Kise bajó un poco la mirada aún confundido y levemente asustado, ¿qué es lo que quería decir Aomine al agradecerle de esa forma?

-… —sonrió un poco y también apartó la mirada— Lo siento, es extraño, ¿cierto? No es... algo común que hable así y después de todo este tiempo decirlo ahora es… maldición, sólo… debía decírtelo... haz hecho tantas cosas por mí incluso antes de que saliéramos y… no lo di por hecho, en serio, yo… no sabes lo mucho que lo agradezco y lamento no habértelo dicho antes

-… N-no tienes que agradecerme nada, no… no es como si hubiera sido un favor o algo, Yo… —fijó aún más su vista en sus pies sin notar al otro de pronto mirando alrededor— son cosas... que no deberías agradecerme, ni siquiera estoy seguro de a qué te refieres, a-así que... si… si eso es todo, yo-¡!

De pronto Aomine lo había sujetado de la mano y lo jalaba pasando entre la gente. Kise no pudo salir de su confusión hasta que notó que se alejaban cada vez más del lugar concurrido por la gente.

-¡¿Q-qué- ¡Aominecchi! —trató de detenerlo— ¡¿Qué haces?!

Aomine no respondió a pesar de que seguía reclamando. Sus fuerzas aún no regresaban después de lo de Kuroko, y por más que trató de resistirse Aomine lo llevaba con facilidad. No quería alejarse de ese lugar, el ambiente que había era lo opuesto a cómo se sentía y justamente por eso le ayudaba a mantenerse "calmado", si iban a un lugar sin gente y sin todas esas luces brillantes no sabía cuánto tiempo aguantaría estar con Aomine. Comenzaban a adentrarse en las calles y el chico no se detuvo hasta que llegaron a un pequeño parque, donde, al contrario al que tenían cerca antes, no había ninguna persona.

-¡Aominechi! ¿qué-

-Lo siento… —volteó— algunas personas… comenzaban a reconocerte y si una se acercaba lo harían las demás y… no estoy seguro de que sea el momento de… —notó la expresión de sorpresa del otro, soltó su mano y evitó su mirada— lo siento… debí preguntarte si querías-

-N-no, yo… —miró el piso y tomó su mano— gracias, no lo había notado…

Ambos se quedaron callados y evitando mirarse. En contraste a donde estaban antes ahora los envolvía el silencio. Kise no soltó su propia mano, comenzando a sujetarla con más fuerza mordiéndose los labios. Al inicio de su relación no lo había notado, pero Aomine en verdad cuidaba mucho de él. A veces lo tomaba como comportamiento extraño por parte del chico, pero en realidad tenía siempre una razón detrás de sus acciones... Y no le tomó mucho darse cuenta de ello... Y que ahora... continuara cuidándolo...

-...

Se encogió ligeramente apretando su mano al punto de clavar sus uñas pero no sentía ningún dolor, únicamente sentía ese ardor surgiendo de su pecho. Lo sabía. Aunque le había dicho a Aomine que no tenían de qué hablar sabía que no era así, y aunque no estuviera completamente listo para hacerlo debía aprovechar esta oportunidad. No sabía qué sería de su relación con Aomine después de que todo esto pasara, quizás el que Aomine lo encontrara ese día no era una coincidencia, quizás en verdad era el momento de decir las cosas, quizás-

-Hoy me encontré a Kurokocchi

Aomine se sorprendió y él mismo también. Ni siquiera había terminado sus propios pensamientos, pero no había podido contenerse más. Sin voltear a ver al otro se forzó a continuar hablando… aunque más que forzarse, dejó de tratar de contener todos sus pensamientos. Soltó su mano y dejó que sus brazos se colocaran a cada lado de su cuerpo apretando su ropa en su lugar.

-Hoy lo vi... Desde que todo sucedió yo… Aominecchi yo en verdad me sentí mal por interponerme entre ustedes dos porque sus sentimientos se corresponden... Desde... desde el inicio los dos se correspondían y yo lo sabía. Siempre lo supe y aún así yo-… y-yo le quité a Kurokocchi… su oportunidad de estar contigo, y no fue únicamente una vez, todo lo que hice, el salir contigo, el esconderlo cuando nos juntábamos, el obligarte a no decirle a nadie, el cambiar tu número para que no se encontraran, el no decírtelo… si no hubiera hecho nada de eso él habría podido… ustedes…

-Kise-

-¡Y aún así yo-… —agachó más la cabeza cubriéndose ligeramente el rostro con su muñeca— Al verlo… no pude seguir negándome a mí mismo que… que siempre me alegró que no te hubiera dicho nada antes y que en verdad desearía que no te hubiera dicho nada ahora. Yo... Yo pude haber escondido esto toda mi vida si hubiera sido necesario, no me importa si debía continuar mintiéndole, sólo... yo... en serio odio que te haya dicho que le gustas... lo odio tanto...

Ambos se quedaron callados un momento. Aomine sólo miraba al rubio sin poder articular ni una palabra. Kise había dicho que no quería hablar pero ahora… en verdad estaba sacando todo lo que se había guardado todo ese tiempo... Todo lo que había sentido...

Kise continuó hablando después de calmar un poco el nudo que sentía en la garganta al poner en palabras todo lo que había estado sucediendo dentro de él.

-Lo detesto… porque aunque yo fui el que lo traicionó al salir contigo sin decirle nada… si no te hubiera confesado que le gustas… n-nosotros… —se cubrió el rostro con ambas manos— si tan sólo me hubiera esforzado más al estar contigo… si no te hubiera reclamado de tantas cosas no habrías pensado en él todo el tiempo que estuvimos juntos y-¡!

Se sobresaltó al sentir que Aomine lo sujetaba de un brazo con fuerza, haciéndolo voltear a verlo.

-¿Q-qué-

-Kise, ni una vez. Ni una sola vez pensé en Tetsu cuando estaba contigo

El rubio se sobresaltó, sintiendo su pecho contrayéndose y todo su cuerpo tensándose. Aomine lo miraba seriamente y sin soltarlo.

-No es una excusa para librarme de lo que sucedió, o algo que quiera decir para confortarte. Es la verdad. Las cosas que hicimos juntos, los momentos que pasamos fuimos tú y yo, nadie más, y nunca pensé que sería mejor que fueras otra persona, que fueras… —suspiró con fuerza soltándolo— Estuve contigo porque eras tú, no eras un premio de consolación ni una forma de olvidar a Tetsu. Es verdad que en un inicio no estaba seguro de iniciar una relación contigo pero no fue porque no te viera de esa forma. Kise, tú… tú fuiste quien me hizo ver más allá de lo que para mí en ese momento era todo mi mundo, me mostraste que había más que eso y-

-¡P-pero no olvidaste a Kurokocchi!

De pronto Kise sentía toda una fuerza en su cuerpo originándose del ardor que sentía en su pecho.

-¡No lo olvidaste aunque yo hiciera todo por-

-¡No debía olvidarlo! ¡Tenía miedo de comenzar algo contigo sin antes aclarar con Tetsu lo que había entre nosotros! ¡Sin decirle que en ese tiempo yo… —bajó la mirada— por él…

-¿P-por qué no lo hiciste entonces? ¿Por qué no se lo dijiste?

Aomine suspiró y continuó mirando el piso.

-Enfrentarlo… aunque hayamos podido volver a relacionarnos después de lo que sucedió en la escuela secundaria… tener que traer el pasado a nuestro presente me aterraba… y terminé convenciéndome de que lo más fácil para ambos era sólo seguir adelante…En ese momento yo... por ti ya-

-¡¿Entonces por qué?!

Aomine se sobresaltó por el grito del otro. Kise apretaba sus puños y lo miraba con los ojos cristalizados.

-¿¡Por qué ahora es diferente?!

-¿Qué quieres d-

-¡Puedes decírselo ahora! ¿¡Por qué no se lo dices ahora?! ―agachó la cabeza con fuerza sintiendo cada vez más su vista borrosa― ¡S-sé que hice cosas que no debía, pero aprendí la lección! ¡Si- .. si fue por lo que hice yo-¡!

Alzó rápidamente la mirada al sentir que Aomine lo sujetaba de la mano, al encontrarse con su mirada sintió una presión en su pecho dejándolo ligeramente sin respiración. El chico lo veía con seriedad y decisión.

-No es tu culpa Kise… nada de esto… —bajó un poco la vista tomando con más fuerza la mano del rubio— Necesitaba… decírtelo, por eso fui a buscarte a casa de ese sujeto…

-¿Eh?

-No debí buscar la salida fácil… el que YO no haya hablado con Tetsu es lo que causó todo esto, no fuiste tú, no fue porque saliéramos o porque cambiaras mi número ni nada de eso… más bien siento mucho haberte orillado a hacerlo… —apretó su mano volteando a verlo— Eres importante para mí Kise… no como alternativa a ninguna otra persona… me importas como Kise Ryōta, el tiempo que estuve contigo no me arrepentí ni un segundo, Satsuki lo dijo y tiene razón, estar contigo... me hacía muy feliz y no cambiaría lo que tuvimos por nada más…

El rubio se quedó mirándolo, mientras decía todo eso su corazón latía acelerado… pero no por mucho tiempo, las últimas palabras de Aomine le habían dicho la razón por la que estaban hablando en ese momento. Apretó sus labios y forzó una sonrisa.

-Lo que "tuvimos"…

Aomine no respondió de inmediato. Únicamente se quedó viéndolo con suavidad en su mirada, y después de unos segundos entrelazó ligeramente sus dedos con los del otro chico.

-Quiero intentarlo

Kise sintió sus labios temblando así que los mordió y agachó la mirada sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas. Aomine se apresuró a hablar sujetando con más fuerza su mano.

-Kise, no quiere decir que lo que siento por ti ahora sea menor o que no signifique nada… Cuando evité aclarar mis sentimientos con él no me permití hacerlo conmigo mismo. Ignoré esos sentimientos y es por eso que ahora… con todo lo que ha pasado no pude dejar de pensar en ellos... No puedo seguir huyendo de eso, tengo que aclarar esta situación y aunque pareciera que es algo seguro… no sé qué es lo que vaya a suceder una vez que hablemos… Yo aceptaré lo que sea que él quiera hacer… —respiró un poco y limpió una de las lágrimas que comenzaban a resbalar de las mejillas del otro tratando de sobreponerse al dolor que se acumulaba en su pecho formándose poco a poco en un nudo en su garganta— Y sin importar la respuesta que sea… no puedo volver a estar contigo como si nada… —se forzó a sonreír— Perdí esa oportunidad en el momento en el que dudé… —bajó la mirada— y no la puedo recuperar… si voy a encontrarme con Tetsu esperando algo

Ninguno dijo nada por un momento, después de un rato Aomine escuchó a Kise soltar una risita, haciéndolo voltear a verlo.

-Pero... —alzó la cabeza y le sonrió ligeramente con un par de lágrimas escapando de sus ojos sin poder evitar que su voz se quebrara completamente— ¿Por qué no yo?...

Aomine sintió un fuerte dolor en su pecho al mismo tiempo que el nudo en su garganta se volvía más fuerte.

Kise volvió a forzar una risa sintiendo el llanto escalar su garganta. Apretando un poco la mano del otro, trató de limpiarse las lágrimas con su brazo libre sabiendo que no tenía sentido preguntar... pero no podía evitarlo…

-… —dejó de limpiarse las lágrimas sin quitar su brazo de su rostro apenas encontrando un hilo de voz―... ¿En serio... no puedo hacer nada?

El moreno se quedó mirando a Kise, sus hombros temblaban y después de unos segundos escuchó leves sollozos. El dolor en su pecho era casi insoportable y su vista se había vuelto borrosa... pero se encontró incapaz de contestar y no pudo hacer más que bajar la vista y soltar su mano para abrazar al otro con fuerza.

-Lo siento… —apretó los ojos sujetándolo más fuerte apenas pudiendo susurrar— Te mereces algo mejor…

Kise negó sin poder detener sus lágrimas, se cubría el rostro con ambas manos pero no podía sofocar sus sollozos. Aunque no había querido darle problemas a Aomine no había podido controlarse más...

-No quiero a nadie más…

-Perdón…

Se quedaron un buen rato así, ninguno dijo nada más.

Durante ese tiempo lo único que se escuchaba eran los sollozos del rubio y de vez en cuando algunos fuertes suspiros del moreno tratando de calmar su respiración. En ningún momento sintieron incomodidad, de forma que ninguno trató de separarse y ninguno disminuyó la fuerza con la que sujetaba al otro.

Con el paso del tiempo Kise se tranquilizó un poco, o más bien se obligó a tranquilizarse, lo cual logró gracias a la calidez y el aroma del cuerpo de Aomine, que, a pesar de la situación en la que se encontraban, le producían esa familiar sensación de calma. Sus manos ya no cubrían su rostro, sujetaban con un poco de fuerza la parte de atrás de la chamarra del otro mientras sus hombros saltaban de vez en cuando. En un momento sintió que Aomine lo sujetaba con más fuerza y segundos después cómo se sobresaltaba.

-Ah… yo…

Aomine lo soltó un poco, haciendo que Kise lo mirara confundido. El chico buscaba dentro de sus bolsillos aún sujetándolo de la cintura con una mano.

-Yo… tengo algo para ti

Kise vio aún más confundido que Aomine le extendía una pequeña bolsa, no más grande que la palma de su mano. La tomó sin dejar de ver al otro, quien le asintió ligeramente. Bajó la mirada y volteó la bolsa sobre su palma.

-¿?... ¡!

-Lo… compré hace unas semanas… era… tu regalo

Kise volteó a ver sorprendido a Aomine, quien no volteaba a verlo y continuaba viéndose ansioso.

.

~FLASHBACK~

-¡Aominecchi, mira!

El moreno gruñó después de que el otro le saltara encima mientras él veía cómodamente una revista acostado en su cama. Kise se acomodó acostado junto a él y le mostró una página de una revista.

-… ¿Qué es?

-¡¿Heeeh?! ¡Lo sabes! —se enderezó y se quedó de rodillas en la cama, alzando la revista a la altura de su rostro y descubriendo su oído izquierdo— ¿Qué tal? Me quedaría, ¿no?

-… Es sólo un arete

-¡Aominecchi! ¡No lo es! ¡Es una edición especial!

-... Se ve igual que todos para mí...

-¡No lo es!

Volvió a agacharse mostrándole la fotografía en la revista.

-Mira, es un diseño del artista que te había dicho el otro día. ¿Ves esas líneas?

-...No

-¡Están ahí! Es lo que los hace especiales

-¿Por unas marcas?

-¡Es un diseño! ¡Y cuesta más de lo que gano por mis sesiones de fotografías!

-¿Entonces para qué me lo enseñas si ni siquiera puedes comprarlo?

Kise bajó los brazos frustrado y haciendo un puchero.

-¡Por nada!

-¿? ¡Oye!

Aomine se enderezó viendo cómo el chico entraba al baño cerrando la puerta con fuerza.

-…

Suspiró sentándose en la cama y pasando un brazo por detrás de su cabeza. Momoi le había advertido de que su forma de hablar sin pensar antes podría traerle problemas. Vio la revista a un lado y se quedó mirándola un momento.

-…

~FIN FLASHBACK~

.

Aomine continuaba evitando mirar al otro chico, pero no lo soltó y continuó hablando sin despegar la vista del arete en la mano del rubio.

-Yo… siento mucho no haberte entendido, no sólo esa vez, creo que en muchas ocasiones fui algo… insensible y me había prometido… cambiar eso… No… —lo miró notando que el otro tampoco alzaba la vista— aún después de lo que pasó… siempre lo traía conmigo y a pesar de todo… —pasó el cabello del chico detrás de su oído— quiero que lo tengas

No dijo nada después de eso, y Kise tampoco lo hizo. Durante unos segundos ambos se quedaron callados, Aomine sintió que Kise temblaba un poco, pero al tener agachada la mirada no sabía qué clase de expresión tenía.

-Ki-

-N-… yo… —cerró su palma apretando los ojos y se quedó callado un momento—… En verdad... te odio

Aún sin verlo, Kise sintió al otro sobresaltándose, haciéndolo soltar una risita mientras volteaba a verlo sonriendo un poco sin poder evitar que algunas lágrimas resbalaran por sus mejillas, que se veían un poco sonrojadas

-Gracias... En serio

Ambos se quedaron mirando, aunque al momento de encontrarse no podían verse directamente ahora no los envolvía la incomodidad o el nerviosismo. Kise sintió cómo poco a poco la ligera sonrisa en sus labios se desvanecía, percibiendo de pronto una energía muy fuerte en su pecho haciéndolo apretar con fuerza la pequeña bolsa que tenía en sus manos conteniendo la respiración inconscientemente. La calidez de Aomine continuaba en su cuerpo, y al sentirla después de ese tiempo separados ahora una extraña ansiedad crecía y recorría su cuerpo incitándolo a acercarse. Se obligó a no moverse pero en el momento en el que Aomine sujetó un poco más fuerte su cintura comprendió que el otro chico tenía la misma sensación y energía. No necesitó nada más.

En unos segundos se encontraba presionando sus labios con los del otro, pasando sus brazos alrededor de su cuello mientras Aomine lo abrazaba con fuerza acercándolo lo más que podía hacia él, correspondiendo al beso. A pesar de las corrientes de aire que atravesaban la calle el calor irradiaba de sus cuerpos y aunque ambos se abrazaban con fuerza parecía ser no suficiente la cercanía que tenían en ese momento.

.

...

.

Las calles estaban vacías, hacía sólo unos minutos las farolas a lo largo de la calle habían encendido sus luces y los truenos que se oían desde el cielo eran cada vez más fuertes. Éstos, en conjunto con sus pasos, resonaban en la calle por la que caminaba, nada más.

-…

Poco a poco sus pasos se hicieron más lentos hasta detenerse por completo, y segundos después su rostro se alzó para sentir las leves y frías gotas que comenzaban a caer a su alrededor, el calor de su cuerpo que se había concentrado minutos antes aún persistía aunque en menor fuerza. Cerró por un momento los ojos dejando que las gotas resbalaran por su rostro, aminorando el calor de su cuerpo.

Una vibración dentro de su bolsillo lo sacó de sus pensamientos, bajó la mirada y lentamente sacó su teléfono. Contestó sin moverse de ese lugar.

-¿Senpai?

-"¿Estás bien? ¿Dónde estás?"

Kise no dijo nada, del otro lado de la línea escuchaba leves voces de niños, que seguramente pertenecían a los hermanos de Kasamatsu. Sin poder evitarlo sonrió, imaginarse la escena del otro lado transformaba la calidez que sentía en una completamente diferente.

-Estoy bien…

-"¿De qué se trata ese mensaje?"

Kise suspiró algo aliviado, al encontrarse con Aomine le había enviado un mensaje a Kasamatsu diciéndole que no podría encontrarse con él, y al haber sido demasiado imprevisto había esperado que se enfadara… pero al parecer eso no había sucedido porque Kasamatsu se escuchaba muy tranquilo, claro, quitando la ligera preocupación en su voz.

-Yo… siento mucho lo de hoy, no-

-"Kise, ¿qué sucedió?"

-… —bajó la mirada apretando el teléfono al escuchar de pronto la seriedad en la voz de Kasamatsu— M-me encontré a Aominecchi hoy…

-"¿Qué? ¿Fue a buscarte?"

- No… él me vio cuando iba hacia allá y me… convenció de que habláramos…

-"…"

-… ¿Senpai?

-"¿Hablaste con él?"

-….Mhm

-"¿Cara a cara?"

-¿?... Mhm

-…

-…

-… "¿Por qué estás tan tranquilo?"

Kise se sorprendió, él no diría que estaba tranquilo. Vamos, Aomine acababa de decirle un gran y enorme "Te quiero PERO",lo único que quería hacer era ir y derrumbarse en su cuarto.

-… Aún así…

Aún así era verdad… aunque en el momento había perdido un poco el control, en realidad ahora estaba muy tranquilo para lo que acababa de suceder.

-… —bajó la mirada— Senpai… ¿es verdad… que fue a buscarme a tu casa?

Kasamatsu no dijo nada y por un buen rato Kise sólo escuchó el silencio a través del teléfono, hasta que finalmente pudo percibir un suspiro.

-"Puede parecerte excusa pero iba decírtelo hoy…ya era tarde y no quería alterarte sin sentido"

-¿Q-qué te dijo?

-"Preguntó dónde estabas y dijo que necesitaba hablar contigo… Yo… quizás lo enfadé al decirle que podría lastimarte si no pensaba en lo que sentirías al no estar listo para hablar con él, me dijo que no entendía lo que sucedía y que no los conocía ni a él ni a ti"

-¿Eh?

-"Mencionó que nuestra relación nunca sería como la que tuvieron ustedes dos y que no me entrometiera… lamento si dije algo inapropiado pero consideré que-"

-¡N-no! Yo… —sonrió un poco— Gracias senpai… siento mucho haberte preocupado

-"No es nada por lo que tengas que disculparte, claro que voy a preocuparme… pero supongo que él tenía algo de razón"

-¿Huh? ¿Por qué?

-"Creí que necesitabas más tiempo…"

-… —soltó una risita— Creo que él me conocía más que yo mismo… —bajó la mirada— Aunque no estaba listo…

Kise sujetó con fuerza el teléfono antes de hablar.

-y aunque lo que dijo… en verdad no era lo que quería oír…

-"…"

-… —soltó una risita alzando el rostro— una parte de mí en verdad lo necesitaba…

-"… ¿Y la otra?"

Kise se rio un poco.

- La otra no quería saberlo nunca pero eso no era posible, ¿cierto?

-"…"

-¿Senpai?

-"… ¿Quieres que nos veamos?"

Kise sintió un ardor en su pecho. De pronto volvió a sentir un ligero nudo en la garganta, separó sus labios para hablar pero al momento de casi sacar las palabras se detuvo.

-…

No estaba cerca de la casa de Kasamatsu. Todavía no era muy tarde pero por lo que escuchaba a través del teléfono toda su familia estaba reunida, quizás a punto de cenar… Era día entre semana y Kasamatsu continuaba preparándose con los exámenes… No parecía ser nada oportuno el que ahora se vieran. Sabía que contaba con él y quizás eso era suficiente por ahora.

Después de un momento negó comenzando a caminar otra vez, debía aprovechar que la lluvia aún no caía con fuerza.

-No, senpai… Gracias pero, no tienes que preocuparte… Yo… ―forzó una risa sintiendo cómo su voz temblaba― Sólo regresaré a casa y lloraré como si no hubiera un mañana

-"Pero lo hay"

El rubio se sorprendió deteniéndose en el camino, sintiendo un leve cosquilleo en el estómago.

-"Lo hay… lo sabes, ¿cierto?"

-… —sonrió un poco bajando ligeramente la mirada— Mhm… Lo sé…

-… "Hey…"

-¿Eh?

-… "Estoy contigo en esto, ¿entiendes?"

Kise se sorprendió sin moverse de donde estaba.

-"No es porque seas mi kohai. No es por un sentido de responsabilidad. En verdad me preocupo por ti, y aunque este tipo de situación es lo que más me preocupaba… sé que podrás con esto. Estoy seguro, y si lo dudas en cualquier momento yo estaré ahí para mostrarte lo equivocado que estás, lo haré las veces que sea necesario ¿de acuerdo? Así que nunca dudes en contarme algo acerca de cómo te sientes o lo que estás pensando. No hagas cosas "para no preocuparme" o "no molestarme" o me enfadaré y me preocuparé más. Puedes quejarte y llorar todo lo que quieras conmigo, te he dicho que tienes toda la razón para hacerlo así que no debe preocuparte que piense mal de ti o algo por el estilo… Lo que quiero decir es… Sólo sé tú mismo sin limitarte en nada ¿entendido?"

El rubio no dijo nada. Sus ojos habían comenzado a llenarse de lágrimas con cada palabra que el chico decía. Después de haberse sentido completamente abandonado, el que ahora Kasamatsu le dijera todo eso…

-… —bajó la vista apretando el teléfono— Senpai…

-"¿?"

-Creo que cambié de opinión…

-"…"

Kise alzó la mirada apenas encontrando su voz mientras sentía algunas lágrimas resbalando por sus mejillas.

-¿Podemos vernos aunque sea sólo un momento?

Apenas terminó de decirlo escuchó a través del teléfono movimiento, y apenas un par de segundos después, a Kasamatsu preguntar.

-"¿Dónde estás?"

.

.::.


Helo ahí, feels-feels-feels, al menos así lo sentí cuando lo estaba escribiendo x'D No quiero hacer de este fic completamente cliché así que no todo será tan fácil :3

Muchas gracias por regresar y leer

Nos leemos a la próxima~

Cha chaaaan~

-/corazóncorazóncorazóncorazóncorazóncorazón/-