La pequeña broma de Gary
Gary
Me desperté bastante temprano a pesar del largo viaje que había tenido que efectuar, y decidí encaminarme a la cocina para enterarme de todas las noticias que habían sucedido en la finca durante mi ausencia. Cuando llegué, enfoqué mi vista en la única persona que se encontraba en el lugar; Dawn, con su piplup en el hombro preparándose una taza de café.
—Buenos días — Saludé mientras agarraba una manzana y me sentaba en la isla que había en la cocina.
—Buenos días —Me saludó de vuelta Dawn mientras terminaba de preparar su café — ¿Qué tal amaneciste? —
—Con sueño —Exclamé con una sonrisa. Ella también sonrió.
— Y… ¿qué tal el viaje?
—Lo de siempre — Exclamé con simplicidad —Largas colas para lograr patentar la investigación de mi abuelo, y la entrevista con el profesor Ciprés que fue bastante interesante. Logré conseguir unas cuantas piedras invaluables para la investigación.
— ¡Tu abuelo se va a poner muy contento!
—Eso espero, me costó mucho convencer al profesor para que me dejara las piedras —Respondí, recordando todo el papeleo por el que tuve que nadar para que me prestaran las piedras.
—Y, entonces acerca del paquete extra que trajiste en este viaje… —Comenzó Dawn, entrando en el tema que creo estaba deseosa por iniciar. — ¿Quién es?
— ¿Hablas de Serena? Pues su padre es socio del señor Ketchum y la invitaron a pasar unas vacaciones en la hacienda.
— ¿Y cómo es ella? —
—Pues es amable, aunque la verdad no hablé mucho con ella. Es algo…— No pude terminar la frase ya que en ese momento hizo acto de presencia un querido amigo con su pikachu en el hombro.
— Buenos días a todos —Exclamo mientras bostezaba. — ¡Gary! ¿Qué tal te fue en Kalos? ¿Todo tranquilo?
—Todo bien Ritchie, gracias por preguntar — Le respondí al castaño (no se lo esperaban ¿eh?) — ¿Dónde está tu hermano?
—Durmiendo todavía, no lo culpo la verdad, ayer llegó agotado después de tener que perseguir a esos pokémon.
— ¿Otro carro furtivo? —Exclamé irritado mientras Ritchie me lo confirmaba asintiendo con la cabeza — ¿Qué acaso no entienden que ahora les es más peligroso pasar por ese camino que por la aduana normal?
—Tendrás que entender que si fallan en el bosque hay menos posibilidades de que vayan presos — me respondió Ritchie.
— ¿Y cómo pasó?
—Digamos que el Haxorus de Iris les hizo la parada, y pues los tipos salieron corriendo como alma que lleva el diablo. Lastimosamente al momento de abrir el camión muchos de los pokémon salieron huyendo asustados y tuvimos que ir a atraparlos ya que algunos estaban muy lastimados o enfermos.
— ¿Lograron capturar a todos? —Pregunté preocupado
—No estamos seguros, pero si a la mayoría —Esta vez no contestó Ritchie, sino que fue un azabache que acababa de entrar en la cocina junto a su pikachu —Buenos días — Saludó.
—Vaya, vaya ¡pero si es el hijo prodigo! —Exclamé con burla mientras me acercaba a saludarlo.
Él sonrió —Ya extrañaba tus burlas — Me respondió a modo de saludo.
— ¡Buenos días a todos! — Exclamaron tres mujeres al entrar en la cocina. Una de ellas era castaña, de ojos azules y de nombre May. La segunda era más pequeña y con abundante cabello negro, respondía al nombre de Iris y la última era también castaña, aunque de ojos cafés y se llamaba Lyra— ¡Gary! — Exclamó Lyra al verme —Pensábamos que no volvías hasta hoy en la tarde— Mientras decía eso entraron otros cinco chicos a la cocina. Un peliverde que respondía al nombre de Cilan. Nuestro querido amigo Brock, También estaban Paul, Trip y el encargado de la hacienda; Alain.
— ¡Pero bueno! —Exclamé al ver a tanta gente en la cocina — ¿Por qué no mejor nos vamos al comedor para no estar tan apretados?
Todos estuvieron de acuerdo y nos trasladamos a la cocina excepto Brock y Cilan a quienes les tocaba hacer la comida esta semana. No había nada que dividiera el comedor de la cocina por lo cual los dos podrían oír y participar en la conversación
—Así que, Gary ¿A qué se debió tu regreso tan prematuro? — Preguntó Lyra una vez estuvimos todos sentados.
—Es que hubo un cambio de planes y me encomendaron un "paquete especial" y en el vuelo original ya no había cupo para otra persona por lo que la aerolínea nos ofreció un vuelo más temprano donde si había lugares disponibles. —
— ¿Entonces ese "paquete especial" es una persona? —Preguntó curiosa May. Yo asentí con la cabeza.
—Su nombre es Serena…— Empecé a contar.
— ¿Y cómo es? — pregunto Ash con curiosidad
Yo mordí tranquilamente mi manzana antes de responder, mientras una broma empezaba a tomar forma en mi cabeza. —No me gusta criticar a las personas, pero digamos que cuando Dios empezó a repartir belleza se olvidó completamente de ella —Ante estas palabras Dawn me volteó a ver impresionada por lo que estaba diciendo, a lo que yo respondí guiñándole el ojo para indicarle que era una broma. Luego seguí con mi actuación, suspirando para hacer el momento más dramático.
— ¿Estas…diciendo que es…fea? —Pregunto Lyra despacio como si estuviera midiendo sus palabras para no resultar ofensiva.
—Más o menos — Hable yo también simulando pensar bastante mis palabras para no "ofender" mucho a nuestra invitada — Digamos que aparte de los mil y un granos que hay en su cara, y los brackets y lentes que usa, huele algo raro y habla con voz como gangosa — Terminé mientras tanto Paul como Trip hacían una mueca de disgusto ante mi descripción. Sus caras me dieron ganas de reírme.
— ¿Granos dices? —Exclamó Trip con disgusto.
—Gary, no creo que debas hablar así de nuestra invitada — dijo Ash mientras me miraba con cara seria —Estoy seguro de que podremos olvidarnos de sus defectos y llevarnos bien con ella durante sus vacaciones ¿no? — Ash como siempre protegiendo a cualquier persona con su característica "nobleza".
"Si supieras Ash, si supieras" pensé antes de responder — ¿Qué otra nos queda, si lo manda el hijo del jefe? —Respondí en broma.
Ash solo me vio con cara enojada antes de responder —Sabes bien que mi padre no es tu jefe, ni el de nadie aquí. Si estamos aquí es porque nos preocupamos de los pokémon y queremos ayudarlos, mi padre solo financia todo.
—Ya lo sé, relájate era una broma, la verdad es que Serena no cae tan mal — respondí.
—Caiga como caiga, si huele como tú dices yo ni me acerco —Exclamó groseramente Trip ganándose una mirada enojada de Ash y de todas las mujeres en la mesa, que supongo estaban poniéndose en el lugar de Serena. Yo solo sentí unas ganas horribles de reírme, y que apenas pude contener. Después de eso Brock y Cilan nos llevaron el desayuno y sin tocar más el tema, empezamos a comer. Me maravillé ante las delicias que habían frente a mí, que bastante falta me habían hecho cuando estuve en Kalos.
Al terminar el desayuno empezamos a hablar de todo lo nuevo que había pasado durante mi ausencia.
— ¡No te había contado! —Exclamó Ritchie con entusiasmo — ¡Mi ponyta al fin evolucionó en Rapidash! ¡Ya podré competir contra ti y contra Ash! — Al oír estas palabras me alegre por el menor, pues hacía ya rato que entrenaba con su ponyta para que evolucionara y pudiera competir contra nosotros en las carreras.
—Si entrenas muy duro, tal vez alcances a entrar en las regionales con nosotros este año — Lo animó Ash.
— ¿En serio? ¿Ustedes me ayudarían? — Nos preguntó con entusiasmo.
—Primero quisiera ver lo que tú y Rapidash han conseguido — le respondí al ilusionado niño — ¿Qué te parece una carrera entre Ash, tú y yo?
— ¡Siii! — Respondió con exagerada energía antes de salir corriendo a prepararse y casi botando a su pikachu, el cual tuvo que agarrarse fuertemente a su hombro para no perder el equilibrio. Todos en la mesa nos reímos ante todo el entusiasmo que desbordaba.
—Supongo que mejor vamos a alistarnos rápido o el "conejo duracell" se va a desesperar — dijo Ash con voz resignada, pero con una sonrisa en su rostro.
Yo sonreí por su chiste antes de levantarnos y encaminarnos a la pista de carreras de la finca. Los demás queriendo ver el debut de Ritchie en las carreras también nos acompañaron, excepto por Alain quien se excusó fríamente diciendo que tenía cosas que hacer. Tampoco fueron ni May, ni Lyra, ni Iris, ya que les tocaba lavar los platos.
Cuando vi que Dawn me hacía señas para que me atrasara un poco del grupo de gente, disminuí el paso hasta quedar a la par de ella. Ella me dirigió una mirada llena de curiosidad antes de preguntar.
— ¿Por qué les dijiste todo eso acerca de Serena? —
—Es solo una broma, se me ocurrió cuando Ash prestó interés en saber cómo era, quiero que todos se lleven una sorpresa al verla, sobre todo Trip que va a tener que comerse todas sus palabras — Exclamé mientras me imaginaba la cara del orgulloso de Trip al conocer de verdad a Serena.
—Eres bastante odioso ¿lo sabías? —Me dijo en actitud de broma.
—Si no fuera porque tú me lo repites a cada rato, no me enteraba — Le respondí de igual forma.
—Bien, supongo que lo mejor sería que fueras a prepárate para la carrera. —
—Supongo que sí, te veo cuando gane — Exclamé confiado antes de dirigirme hacia donde estaban los Rapidash.
Serena
Me desperté alrededor de las nueve de la mañana, algo tarde para mi gusto, pero lo atribuí a él cansado viaje que tuve que soportar. Pensé en ir al comedor, pero supongo que mi timidez natural no estaba muy conforme con la idea. Así que para hacer tiempo me dispuse a poner todo en orden en la habitación, después de todo sería mi habitación durante los siguientes dos meses. Encontré una pequeña librera donde había unos cuantos libros y dispuse poner ahí también los que yo había traído. Eran solo dos, aparte del que cargaba en la bolsa de mano, pero no contaba con terminar ni siquiera uno en estos dos meses, pues eran bastante consistentes. Encontré un armario en el cual puse toda la ropa que había traído en la maleta, después de eso y ya por último entre al baño a asearme y prepararme para salir. Una vez lista abrí la cortina para que entrara más luz, solo para encontrarme con un hermoso balcón que daba hacia el lago que supongo, fue el que había vislumbrado el día anterior. Abrí la puerta solo para sentir el aire frío y puro característico de la montaña. Hubiera podido seguir allí, contemplando el lago durante bastante tiempo más, pero lamentablemente mi estomago tenía otros planes. Así que me encaminé a buscar el comedor de la increíblemente enorme hacienda. Pase por varios pasillos antes de tener que admitir que me había perdido. Estaba a punto de volver por donde había venido cuando una oportuna señora Ketchum apareció frente a mí, salvándome.
—Serena, buenos días ¿Qué tal dormiste? —Me preguntó de manera familiar.
—Muy bien señora Ketchum, muchas gracias por preguntar — Contesté con cortesía.
—Simplemente llámame Delia, ¿Vas al comedor? —
—La verdad es que si, pero me perdí—Tuve que admitir avergonzada.
—No te preocupes, a todos les pasa la primera vez, ven conmigo— me dijo mientras me encaminaba en el camino correcto.
Al llegar a la cocina nos encontramos con tres chicas las cuales al parecer estaban terminando de lavar los platos del desayuno.
— ¡Chicas! ¿Qué tal? Déjenme presentarlas. Iris, May y Lyra, ella es Serena. Serena, ellas son Iris, May y Lyra— Nos presentó la señora Delia
Las tres se me quedaron viendo con una mirada que me dejó algo incómoda y no pude evitar preguntarme si había algo en mi rostro para que me vieran así.
—Eh…—, dijo la que respondía al nombre de May, reaccionando — ¡Mucho gusto en conocerte!
—Sí, mucho gusto —Reaccionó después Iris
—Lo mismo digo — terminó Lyra.
—Igual, mucho gusto conocerlas a todas — dije tratando de que mi voz no sonara muy tensa. La incomodidad podía palparse en el ambiente.
—Al parecer nos perdimos el desayuno — dijo Delia al ver que ya estaban terminando de lavar.
—No se preocupe señora Delia, Cilan y Brock dejaron un poco de comida para ustedes, solo es cosa de meterla al microondas. —Dijo May mientras apuntaba a unos platos tapados en la isla de la cocina.
— ¿En serio? Eso es increíble, pensé que no iba a poder probar la comida de esos dos — dijo Delia mientras metía la comida que ya estaba hecha en el horno. —Por cierto, ¿Qué se hicieron todos? — preguntó cuando la comida ya estaba calentándose.
—Fueron a ver el debut de carreras de Ritchie —Contestó Iris.
— ¡Es cierto que el ponyta de mi pequeño al fin evolucionó! ¡No me gustaría perderme su primera carrera! —
—Señora Delia, por mí no hay problema si usted quiere ir a ver la carrera de su hijo — Le dije con amabilidad.
— ¿Estás segura Serena? No me gustaría dejarte sola en el desayuno — Exclamó con preocupación
—No se preocupe —Intervino en la conversación May —Nosotras nos quedaremos con ella.
— ¡Muchas Gracias! — Exclamó Delia antes de salir por la puerta deslizable del comedor
Me senté en el comedor a comer y las demás a hacerme compañía. Las tres eran muy simpáticas, pero con la que mejor me identifique fue con May la cual era una coordinadora pokémon. Me contó que ella estaba como voluntaria de vacaciones trabajando en la finca. Me contaron también que este lugar era en realidad una reserva pokémon que había establecido el famoso entrenador Redder Ketchum, mejor conocido como Red. Después de terminar su carrera como entrenador, se volvió un exitoso empresario que se dedicaba a la fabricación y distribución de objetos varios para las tiendas pokémon. Amaso una buena fortuna, y entre sus obras de caridad se encontraba la reserva de pueblo paleta, que se encargaba de rescatar pokémons de contrabando y cuidarlos hasta que volvieran a ser independientes. Cada uno de los que viven en la hacienda está especializado en alguna parte del proceso de rescate y cuidado pokémon y eran indispensables para su funcionamiento.
—Yo por ejemplo me encargo de la organización de los pokémon que están en proceso de recuperación. Iris, junto a Paul y Trip se encargan de rescatarlos de manos de los contrabandistas y finalmente Lyra, Ash y Brock son los expertos en curación pokémon. El entrenamiento de todos fue financiado por el propio Redder con la condición de que trabajaran por 5 años durante las vacaciones en el lugar. — me terminó de explicar la coordinadora. Para ese entonces yo ya había terminado de comer y por sugerencia de Lyra, nos fuimos a ver la carrera de caballos.
—Los demás se van a sorprender cuando te vean —Comento Iris cuando ya íbamos de camino.
— ¿Por qué? — Pregunté con curiosidad.
—Digamos que la imagen que nos dio Gary de ti, no te hacía justicia —Exclamo May mientras se reía. Yo solo me quedé callada sin saber exactamente que pensar.
—Y ¿tú no tienes pokémons? — Me pregunto Lyra.
— ¡Cierto, se me había olvidado por completo que mi pokémon hacía rato que no salía de su pokebola! — Exclamé mientras sacaba de mi bolsa mi única pokebola y la lanzaba al aire, de ella salió mi pokémon de fuego, Fennekin.
— ¡Guau, un Fennekin! —Exclamó con entusiasmo Lyra al ver al pokémon. —No se ven muchos de esos por aquí, salvo aquellos que ocasionalmente son traficados desde Kalos.
— ¿Es macho o hembra? — Preguntó May
—Es hembra — le respondí a May — Me la dio el profesor Ciprés, de Kalos.
—Está muy bonita — la elogió May.
Y con eso seguimos nuestro camino hacia la pista de carreras.
Editado: 19/12/18
Que tal gente, aquí vengo con un nuevo capítulo de esta historia que espero les esté gustando. Me quede sorprendido al ver el apoyo inicial que tuvo, ya que la otra historia que estoy haciendo no tuvo tanta fama. Gracias a todos lo que la han leído, y espero les siga gustando.
Anonymous: Tal vez no un Ash inteligente y educado, pero quiero que en esta historia no sea tan estúpido, espero no te moleste mucho.
AndrickDa2: Muchas gracias por leer la historia, espero te siga gustando. Cuídate tu también.
Por si no la conocían, les invito a leer mi historia "Los guardianes del equilibrio" y que me digan que les parece. Sin nada más que agregar.
Requiescat In Pace.
Altaïr.
