Conociendo a un pequeño amigo

Ya después de que todos los asuntos se calmaran, yo terminara de insultar a Gary, les echáramos agua a los cuatro idiotas para que reaccionaran, las chicas despistaran a Serena acerca de las gracideas, alegando que lamentablemente no habían, pero cuando ya hubieran le darían las suyas, y le explicáramos el asunto de la broma a Ritchie, decidimos que ya debíamos empezar a trabajar.

Convoque a todos los miembros de la cabaña excepto a Alain, el cual no vino puesto que ese no es su trabajo. Serena también se presento, diciendo que le gustaría ayudarnos y aprender más de lo que hacíamos. Estando ya todos en la sala, procedí a explicar lo que tendríamos que hacer el día de hoy.

—Como todos ya saben, ayer Iris se encargo de detener un furtivo que entraba desde Sinnoh y provenía de la región de Kalos. Creemos que fue una avioneta la que logro transportar el cargamento hasta la frontera de Sinnoh, desde donde seria trasladada a ciudad Azafrán por medio de la ruta veinticuatro. Afortunadamente fueron interceptados a mitad de esta ruta y los pokémon, asustados huyeron del lugar. A la mayoría se les veía cansados y lastimados y no estamos cien por ciento seguros de que todos fueron encontrados. Contactamos tanto con los cambios de ruta de ciudad Celeste como con la aduana colindante a Sinnoh, y ninguna de las dos ha reportado pokémons de otras regiones. Por lo que asumiremos que todos los pokémons que tenemos que encontrar se hallan en las rutas veinticuatro y veinticinco. —Empecé mi explicación mientras hacía uso de un mapa de Kanto para ilustrarlo.

—Haremos dos equipos, uno terrestre y uno aéreo, También ira una camioneta con todo lo necesario para curar pokémons, y transportarlos hasta la reserva si hace falta, de esta camioneta se hará cargo Gary, quien es nuestro mejor piloto — Tomo la palabra May mientras empezaba a organizar la expedición. — Ritchie lo acompañara en la camioneta y lo ayudara en cualquier cosa que sea necesaria. Tanto Brock, como Ash y Lyra cargaran en todo momento los primeros auxilios, en caso de ser necesitados. El equipo aéreo estará conformado por: Ash y su Charizard, Paul y Braviary, Iris y Dragonite y finalmente Trip e Hydreigon. El equipo terrestre serán Drew, Lyra, Cilan, Brock y yo, cada uno en una moto. Serena, iras conmigo ya que no conoces muy bien el terreno. Cada uno de nosotros llevara una radio, si encuentran a un pokémon malherido deberán avisar por ese medio y automáticamente el doctor más cercano deberá llegar a apoyarlo. Si el asunto es muy grave, el pokémon deberá ser transportado hasta la camioneta. ¿Entendieron? —Finalizo de explicar la castaña. Todos asentimos con la cabeza y nos pusimos manos a la obra.

Brock, Lyra y yo nos dirigimos al hospital a traer los primeros auxilios y los equipos necesarios que llevaríamos en la camioneta. Gary, Paul y Drew fueron a preparar los vehículos y a chequear que no anduvieran faltos de gasolina u otra necesidad. Después todos fuimos a prepararnos para la expedición, todos los que tendrían que ir en moto se pusieron ropa de cuero especial para eso, y los que tendríamos que volar llevábamos un traje especial que en caso de ser necesario, era capaz de planear por sí solo. Después de eso, y para finalizar, sintonizamos radios en una misma señal. Ya listos partimos de la reserva hacia la ruta 24.

En el asiento delantero de la Suburban iban Gary y Ritchie, después de ellos iban sentados Iris y Trip, y en el asiento final íbamos Paul, Serena y yo.

En un momento dado del viaje, pude notar como Serena se movía ligeramente hacia donde estaba yo, voltee hacia mi derecha para tratar de saber la razón, y no me costó mucho dar con ella, Paul, el cual estaba a la derecha de Serena, se había estado moviendo disimuladamente hacia donde ella estaba sentada, ella por su parte se había dado cuenta y, al parecer no muy contenta con eso se movió en la misma dirección que el. Paul sin rendirse se movió un poco más cerca otra vez y no pude evitar pensar que si seguía así, Serena iba a quedar arrinconada. Trate de buscar alguna manera para ayudarla, y luego de unos segundos se me ocurrió. Me voltee hacia ella y le dije:

—Serena, pareciera que estas un poco mareada, ¿Qué te parece el cambiar asiento para que quedes a la par de la ventana? El aire puro es la mejor forma de curar el mareo —

Serena volteo a verme sorprendida por mi extraña pregunta. Afortunadamente entendió mi propósito y que tenía que seguirme el juego. Esbozando una agradecida sonrisa me respondió —Muchas gracias, Ash — respondió mientras cambiábamos de asiento. Pude notar la mirada de "Te voy a matar, desgraciado" que me dirigió Paul, y para aligerar un poco el ambiente, le pregunte a Gary que si no quería contarnos con más detalle cómo le fue en su viaje. El acepto de buena gana, y el resto del viaje transcurrió con divertidas anécdotas de las aventuras del castaño en Kalos. Nos enteramos de como un señor junto al que viajo en el viaje de ida, había intentado usarlo como almohada y el con unas cuantas sacudidas tuvo que sacárselo de encima. Gary nos platico que el señor había resultado ser el octavo líder de gimnasio de Kalos y que, aunque a veces se le iba lo que estaba diciendo, era un señor muy agradable y con el cual tuvo una muy interesante conversación hasta llegar a Kalos. Y así nos conto todo el viaje que tuvo, las largas colas para el proceso legal de la investigación, y la interesante platica que tuvo con el profesor Ciprés.

—Después, el día en que tenía que regresar, no pasaron muchas cosas, tan solo empaque, y cumpliendo el mandado que me mandaron a hacer, fui a por la novia de Ashy y pues, eso fue todo. Regresamos a Kanto y ya. — Termino su historia mientras me miraba entre burlona y pícaramente por el espejo retrovisor. Cabe destacar que yo estaba rojísimo para ese momento, y podía decir lo mismo de Serena, decidí no replicar nada, ya que en ese estado podría terminar empeorando la situación y tuve que conformarme con la idea de hacérsela pagar a Gary. Pude observar también que Paul no estaba nada feliz con lo que Gary había dicho. Afortunadamente ya habíamos llegado, y pudimos zafarnos del silencio incomodo que había quedado en la camioneta.

Las motos y sus conductores llegaron instantes después de nosotros y cada uno empezó a tomar su lugar para llevar a cabo la misión. Saque la pokebola de Charizard y me monte sobre él, vi como Iris, Paul y Trip hacían lo mismo. A una señal afirmativa de May, los tres alzamos vuelo y nos dedicamos a recorrer las dos rutas en busca de pokémons perdidos.

POV Serena

Me baje de la camioneta aun un poco roja por lo que Gary había dicho. Ash me parecía un chico lindo y también muy gentil, pero lo conocía de algunas horas y ni siquiera me lo había imaginado de esa manera. A pesar de eso mis nervios me traicionaron, y termine sonrojándome.

Me acerque a la moto que manejaba May, y me quede viendo asombrada la organización casi militar que había logrado entre los miembros del equipo. Pude ver como Ash y los otros montaban en sus pokémons y ante una señal de May alzaban vuelo. Después la castaña se dirigió a los que andaban en moto y con una simple seña todos se fueron a distintas partes de la ruta. Después, volteándose hacia mí me entrego un casco y una radio de baja frecuencia, después de sintonizar la radio en la frecuencia correcta, me puse el casco y me monte en la moto, detrás de May.

Condujo durante unos cuantos minutos, hasta detenerse en una parte de la ruta con muchos arbustos y medianamente cerca de una especie de laguna. Nos bajamos de las motos y mientras me quitaba el casco May comento:

—Aquí nos separaremos buscando pokémons lastimados, en caso de que encuentres uno o si por alguna razón llegas a perderte solo avisa por la radio, en este momento estamos en la parte norte de la ruta veinticuatro, casi colindando con la veinticinco. Mantén la radio encendida todo el tiempo por si acaso, y si necesitas hablar solo pulsa el botón rojo —Termino May mientras me hacia una sencilla demostración.

—Es increíble con que coordinación fuiste capaz de organizar todo esto — exclame, asombrada.

—Bueno, la organización es algo que siempre se me ha dado bien, por eso quise volverme coordinadora pokémon —Comento con modestia. Después de eso, nos separamos y fuimos a buscar pokémons que estuvieran heridos o cansados.

Estuve buscando durante unos quince minutos, y estaba a punto de regresar sobre mis pasos e ir a buscar a otro lado cuando oí un ruido que provenía de un arbusto a mi derecha. Me acerque de manera sigilosa para no espantar a quien fuera que estaba dentro de la planta. Pude ver como el arbusto súbitamente dejaba de moverse, como si quienquiera que estuviera adentro hubiera notado mi presencia. Ya justo enfrente logre asomarme por sobre el arbusto y pude ver una cola blanca y circular. Me acerque más y pude ver que se trataba de un pequeño pancham, el cual al verme quiso ponerse de pie, ya fuera para defenderse, ya fuera para huir, sin embargo estaba muy débil, y al nomas tratar de levantarse, se desmayo. Pude ver que estaba muy malherido y que tenía unas cuantas heridas abiertas en el cuerpo. Automáticamente tome mi radio.

— ¡Encontré uno! Me encuentro en la zona norte de la ruta veinticuatro, cerca de la laguna, el pokémon está muy débil y necesita atención médica urgente — Exclame mientras apretaba el botón rojo de la radio.

Se oyeron unos cuantos segundos de estática antes de que otra voz se oyera, tarde unos segundos en identificarla como la voz de Ash.

—Muy bien Serena, me encuentro exactamente sobre la zona norte de la ruta, ¿puedes verme? —

Yo levante la vista al cielo, pudiendo distinguir una pequeña mancha que se encontraba un poco más a la derecha y al norte de donde yo me encontraba.

—Sí, te veo, me encuentro un poco más al sur y a la izquierda de donde tu estas — Le respondí por medio de la radio.

—Ok, ya te vi, no se muevan mientras aterrizo — ordeno Ash mientras empezaba a descender. Después de unos segundos, un Charizard aterrizo justo a la par mía, Ash se bajo rápidamente del pokémon.

— ¿Dónde está el pokémon? —

Yo le señale el arbusto y el con cuidado se acerco, metió los dos brazos y vi como sacaba con suma delicadeza al Pancham, el cual asustado se revolvía débilmente en las manos de Ash.

—En el maletín que traigo conmigo viene una manta, ¿podrías sacarla y ponerla en el suelo? —Me pidió para después dirigirle palabras tranquilizadoras al pokémon.

Yo me apresure a acercarme al pokémon de fuego y baje el maletín de Ash, saque una manta blanca que venía dentro y la extendí en el suelo. Ash se acerco y cuidadosamente puso al pequeño panda en la manta, después agarro el maletín y saco de él un pequeño frasco, lo abrió y tapándose la nariz lo puso justo frente a la nariz del pokémon. Vi como el pokémon desenfoco los ojos y cerro los parpados, antes de quedarse dormido. Después de verificar que el pokémon estuviera en los brazos de Morfeo, Ash se puso inmediatamente manos a la obra. Sacando aguja e hilo del maletín, empezó a coser las heridas profundas del pokémon con una soltura y facilidad que me sorprendió. Después se dedico a tratar las heridas superficiales con alcohol y algodón, para finalmente vendar todas las heridas con gaza.

—Es todo lo que puedo hacer por ahora, sin embargo es necesario administrarle suero, por lo que los tendré que ir a dejar a los dos a la camioneta, pero necesitare que sostengas al pokémon durante el viaje — Dijo mientras se dirigía a Charizard. Acto seguido se monto y luego hizo que me subiera, pero enfrente de él, pues obviamente no podía irme detrás con el pokémon en brazos. A pesar de la situación, no pude dejar de sentirme cohibida cuando el paso los brazos por sobre mí para afianzarse del cuello del dragón, y de paso evitar que yo me cayera durante el vuelo. Al momento de alzar vuelo, yo solo agarre con fuerza al pokémon y cerré los ojos, pues como ya les había comentado, las alturas no son mi fuerte.

Sentí una violenta sacudida que me hizo reaccionar, y automáticamente me pegue al pecho de Ash mientras sostenía con más fuerza a pancham. Probablemente me hubiera sonrojado si no hubiera estado tan turbada con el hecho de estar volando. Después de unos minutos sentí que el pokémon toco tierra y abrí los ojos, encontrándome con Gary, el cual había salido de la camioneta al vernos llegar. Ash salto hábilmente de Charizard, y ya desde abajo, me quito al pokémon de las manos y se lo dio a Gary junto a una única palabra "suero". Gary asintió y le hizo señas a Ritchie para que le abriera la parte de atrás de la camioneta. El pequeño obedeció y el castaño se apresuro a entrar con el panda.

Después Ash se volteo hacia mí, y me ayudo a bajar.

— ¿Estás bien? — me pregunto con seriedad y preocupación al ver el estado en el que estaba.

Yo negué débilmente con la cabeza, Para este punto el mentir hubiera sido una tontería, pues se notaba a leguas que no estaba bien.

— ¿Miedo a las alturas? —Pregunto, adivinando la razón de mi aturdimiento. Yo solo asentí.

—Disculpa, si lo hubiera sabido yo… —No lo deje terminar la frase.

—No te preocupes, era algo necesario — Le conteste mientras esbozaba una pequeña sonrisa. El me devolvió la sonrisa, cuando de repente pude oír como la voz de Cilan sonaba por la radio, pidiendo ayuda en la ruta veinticinco.

—Me tengo que ir— dijo Ash mientras subía de vuelta en Charizard —Confió en que cuidaras de Pancham. No creo que despierte, pero si lo hace haz que huela esto — Ash saco el frasquito con el que había dormido a Pancham y me lo dio. Yo solo asentí y vi como Ash alzaba vuelo otra vez y se dirigía hacia donde estaba Cilan.

Di media vuelta y fui a ver como estaba el pokémon. Pude ver como Gary terminaba de ponerle una aguja en su pata, y luego conectaba una bolsa con suero en ella. Acto seguido volteo a verme.

— ¿Estás bien? — pregunto. Yo asentí con la cabeza, y luego me senté a la par de la camilla donde estaba Pancham. Se miraba mucho más tranquilo dormido. Me di cuenta que estaba furiosa, furiosa con los que habían hecho eso, con los que habían dejado tantos pokémon heridos sin importarles para nada. Me sentí impotente sabiendo que había mucha más gente que hacía lo mismo, solo por dinero. Me jure que haría lo que fuera necesario para pararles los pies a esos infelices. Y comprendí que estaba justamente en el lugar correcto, que lo mejor que podía hacer era ayudarlos. Igual tendría que pasar dos meses conviviendo con ellos, no sería tan malo ¿o sí?

Bien gente, aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia. Que a mí en lo personal me está gustando mucho escribir, y espero que a ustedes les este gustando leerla.

Les agradecería infinitamente que le den likes, si les está gustando, follow si quieren saber cuando subo nuevo capítulo, y un review me ayudaría también a seguir creciendo como escritor. Gracias a todos los que han ya le han dado a like y a follow. No tengo muchas historias, pero esta es la que ha tenido más apoyo de todas, en serio muchas gracias.

Asurax1: me asuste bastante cuando leí la primera parte de tu review, pues pensé que ibas a decir que era malo o algo así. Estoy muy feliz de que te haya gustado, y aunque ya lo había comentado antes, está un poco inspirada en tu historia "La buena vida del campeón" Espero te siga gustando la historia.