Durmiendo en el ¿Hospital?
Importante: Leer la nota del autor al final del capítulo.
Habían pasado dos días desde que salvamos a ese pancham, y siendo sincera ya me había encariñado con él. Seguía muy débil y apenas podía moverse, pero con los cuidados intensivos de Ash iba recuperándose poco a poco. Yo lo había ido a visitar frecuentemente durante estos días.
Me encontraba en el balcón de mi cuarto viendo el oscuro y gélido paisaje. En estos dos días la temperatura había descendido de manera muy rápida. Me entere por boca de May que en estos tiempos de finales de noviembre es normal que el clima cambie abruptamente ante la llegada del invierno, yo lo sentí raro ya que en Kalos el invierno empezaba hasta principios de febrero y no es tan pronunciado como aquí, bueno al menos no lo es en la parte donde yo vivo, que es Kalos centro.
Dado que no estaba muy acostumbrada al frio, tuve que ponerme una sabana por encima de mi cuerpo para poder estar más o menos a gusto en el exterior, se que no debería estar afuera mucho tiempo, pero el paisaje que se presentaba ante mi nunca lo había visto. Los arboles bailaban a la voluntad del viento, y el lago que normalmente era de un color azul claro, se veía en estos momentos de color azul metálico, casi gris.
Oí como tocaban la puerta de la habitación. Desconcertada fui a abrirla, solo para encontrarme con una peli azul con un piplup en su hombro.
— ¿Disculpa...? ¿Te estoy molestando? — Me pregunto Dawn.
—No, para nada, ¿Por qué? —
—Bueno, es que Ash me pidió favor que viniera a ver si estabas en tu habitación, te está buscando — Esto último lo dijo con algo de picardía y no pude evitar sentir un leve sonrojo en las mejillas.
—Muy bien, en un momento bajo — respondí para ganar un poco de tiempo —No tardo.
Dawn asintió y se retiro de la habitación cerrando la puerta detrás de sí. Yo me senté en la cama un poco nerviosa, últimamente había pasado bastante tiempo con el morocho mientras él trabajaba en el hospital. Mi excusa era el estar pendiente de pancham, y aunque era bastante cierta, no contenía toda la verdad. La verdad me gustaba ver como trabajaba, pues lo hacía con una gracia, delicadeza y habilidad que cualquiera pensaría que nació con un don. También me gustaba mucho su forma de ser, totalmente delicado y cuidadoso cuando tiene que tratar a algún pokémon. Pero lo que más me agrado fue su forma de ser para con las demás personas. Tenía algo…como una calidez a la hora de hablar que te hacía sentir que te estaba poniendo toda su atención y que en ese momento nada importaba aparte de esa conversación. Tal vez me este poniendo algo cursi… El punto era que me agradaba.
Me puse una chaqueta para salir, ya que intuía más o menos a donde quería ir el azabache. Finalmente me dispuse a bajar las escaleras y buscar a Ash. No paso mucho antes de que lo encontrara, se hallaba en la cocina, tomando una taza de café y hablando con Dawn y May, las cuales estaban realizando la cena. Al verme rápidamente se levanto de la silla en la que se encontraba.
— ¡Serena! Me preguntaba si querías acompañarme al hospital un momento —
— ¡Claro! Pero ¿Por qué la repentina invitación? — Le pregunte, ya que normalmente era yo quien me ofrecía a acompañarlo o lo iba a visitar cuando el ya estaba allí.
—Bueno… Es un momento especial, y estoy seguro a ti te gustaría presenciarlo — me respondió mientras se rascaba la parte de atrás de la cabeza.
— ¿En serio? ¿Y de que se trata? — Le pregunte con curiosidad
—Lo mejor será que lo veas por ti misma — Me respondió en tono de misterio mientras agarraba su chaqueta.
Voltee mi vista confundida hacia las otras dos mujeres presentes, solo para darme cuenta de que me veían de manera insinuante, trate de hacerme la desentendida pero mis mejillas me traicionaron al teñirse de color rojo, sin una mejor idea empecé a seguir al azabache fuera de la casa, pude oír unas risas que provenían de la cocina y no pude hacer otra cosa que maldecir a esas dos y a mis malditos nervios. Afortunadamente el frio que había afuera era suficiente como para justificar mis mejillas rojas, por lo que no había mucho problema.
El hospital era un bonito edificio hecho de madera y en forma de "E". Se dividía en tres partes, ala "A", ala "B" y urgencias. También se encontraba el pasillo principal, el cual conectaba las tres alas del hospital.
Entramos con Ash al ala "A" en el cual se encontraban todos los pokémon aquejados por dolores físicos, el ala "B" se utilizaba cuando los pokémon tienen alguna enfermedad ocasionada por un virus, y urgencias, es para… Pues urgencias. Nos encontramos con Brock, el cual al parecer estaba terminando algún chequeo pues estaba guardando la bata de doctor en su compartimento. Debido a un problema con la calefacción la temperatura en el edificio estaba bastantes grados más debajo de donde debería estar. Algo bastante inoportuno en estos días de frio. Improvisando un plan para que los pokémon no sufrieran alguna hipotermia, todos fueron puestos en una especie de incubadoras personales que los mantenían a una temperatura estable, lamentablemente no se podía decir lo mismo de los médicos, quienes tenían que soportar el frio con algunos suéteres por debajo de sus batas de doctor, debido a esto, Lyra termino resfriándose y dado que el trabajo que desempeñaba era muy delicado, no podría ejercer hasta estar completamente curada.
— ¿Ya vas de salida? — Le pregunto Ash al moreno cuando vio que este se disponía a salir.
Brock asintió con la cabeza — ¿Vienes a lo del asunto de Pa…? — Ash lo corto de repente mientras asentía.
—Bien, yo los dejo…Solos — Esto último lo dijo con malicia mientras salía del edificio.
"¿Pero qué rayos les pasa a todos hoy con eso?" Pensé bastante harta de que todos anduvieran lanzándonos ese tipo de indirectas.
Ash, simplemente haciéndose el desentendido me guio hasta un compartimento que yo conocía muy bien.
— ¿Qué haces? — Le pregunte cuando vi que saco a Pancham semidormido de la incubadora en la que se encontraba.
—Las heridas de Pancham han sanado bastante bien, y ya es hora de que le quitemos las vendas. Sin embargo ha estado mucho tiempo sin mover las extremidades, por lo que estas han de hallarse bastante entumecidas, necesitara una terapia para poder volver a mover su cuerpo como debería, si todo sale bien, en más o menos dos días podremos darle de alta — Todo esto me lo comento mientras se encargaba de quitarle las vendas al pokémon. Me sentí muy feliz de saber que Pancham saldría del hospital en algunos días y que podría volver a rehabilitarse a su hábitat natural.
De repente algo llamo mi atención, la débil luz que hace unos momentos se podía ver por la ventana, había desaparecido. Dirigí mi vista hacia la ventana, y me di cuenta que esta estaba cubierta de pequeños copitos blancos de nieve. Había comenzado a nevar.
Iba a contárselo a Ash, cuando me di cuenta de lo concentrado que estaba, y decidí comentarlo después. Para cuando Ash termino de retirar las vendas, la pequeña nevada se había convertido en una autentica tormenta de nieve, el viento se oía chocar contra la ventana con su característico sonido.
El azabache, una vez terminado el trabajo se dio cuenta de la horrible tormenta que tenía lugar afuera. Preocupado, puso a Pancham de vuelta en su incubadora, y sacando su teléfono marco a la cabaña principal.
— ¿Alo? ¿Gary? ...Sí, soy yo Ash, ¿Quién iba a ser si no?...Estamos aquí en el hospital y nos atrapo la tormenta de nieve…Si, estoy consciente que es imposible salir en estas condiciones… Es solo para informar que estamos aquí y que la calefacción del lugar no sirve, por lo que necesitaba saber si tienes alguna idea para que no muramos congelados… ¿Aparte de mí? Solo Serena. — No pude oír lo siguiente que dijo Gary, pero Ash se puso muy colorado al oír sus palabras y me volteo a ver de reojo. — Deja de decir estupideces y concéntrate en el problema…Si, ya sé que tú lo harías ¡pero eso es porque sos un cerdo!... Si, si muy bromista el niño… ¿Estás seguro de que no se puede hacer nada mas?... Está bien, vamos a ver qué hacemos. —
—Vamos a tener que pasar la noche aquí — Exclamo bastante preocupado —Sin comida, sin calor y en el suelo.
—Vamos, no es tan grave — Le dije yo tratando de animarlo — Solo hay que usar las sabanas que hay aquí para improvisar un sitio para dormir y estoy seguro que a Brock no le importaría si disponemos de sus barritas de regaliz para no morirnos de hambre —
—Tienes razón… Igual no nos queda de otra ¡Hagamos lo que podamos! — Me respondió mientras se dirigía a la bodega a buscar sabanas limpias.
Yo empecé a buscar cualquier cosa que nos fuera útil para cenar, encontrando las barritas de regaliz de Brock y un poco de café, el cual puse en la pequeña cafetera del lugar.
Vi como Ash regresaba con un montón de sabanas gruesas y de color marrón, y unas cuantas almohadas. Las camas que se usaban en el hospital eran demasiado pequeñas como para que un ser humano pudiera usarlas, sin embargo supuse que eso bastaría. Con eso Ash fue capaz de improvisar un lecho para que pudiéramos dormir relativamente cómodos.
— ¿Cuál es el menú para cenar? — Me pregunto una vez hubo terminado de acomodar las sabanas.
—Café negro con barras de regaliz sabor fresa —Le respondí mientras servía café en dos vasos desechables.
—Suena delicioso — Exclamo Ash con burla.
—Qué bueno que te gusten — Le respondí de igual modo al morocho mientras ponía el vaso enfrente de él junto a unas cuantas barras de dulce.
— ¿Sabe? — Empezó el mientras agarraba la barra y la mordía —Debo admitir que es usted una cocinera estupenda, la forma en que puso las barras perfectamente alineadas a mi vaso, sublime. —Dijo afectando mucho su tono de voz, e imitando perfectamente a un sibarita caprichoso.
—Si esto lo considera delicioso, debería usted probar cuando saco galletas de un tarro para después ponerlas en un plato — le respondí con el acento de una dama de alta alcurnia —Sobre todo cuando lo hago para ver la televisión, es…exquisito. —
Los dos nos vimos a los ojos durante unos segundos, antes de empezar a reírnos a carcajadas por las estupideces que estábamos diciendo. Y así terminamos nuestra "cena" entre bromas, anécdotas de la vida del otro, y más bromas.
— ¿Sabes? —Dijo Ash mientras me miraba intensamente a los ojos —Eres una persona increíble, y me alegra mucho que hayas venido a parar a este lugar para las vacaciones. —
Ni que decir que el halago fue suficiente para descolocarme durante uno o dos segundos —Gra…Gracias, yo también estoy muy feliz de haber venido a parar aquí…Y de haberte conocido — Nos quedamos congelados durante unos segundos, viendo fijamente los ojos del otro, hasta que nos dimos cuenta de la situación, los dos nos sonrojamos furiosamente mientras girábamos rápidamente nuestras cabezas hacia otro lado. Yo, buscando una excusa para salir del incomodo momento, me puse a recoger los dos vasos que habíamos usado y los fui a tirar a la basura. Luego de eso vi la hora en mi pokedex, y me sorprendí al darme cuenta que eran casi las diez de la noche.
Vi como Ash observaba un termómetro que estaba pegado en la pared.
—La temperatura va a seguir subiendo si la tormenta continua —Comento Ash —Lo mejor sería que nos fuéramos a dormir ya.
Los dos volteamos a ver el lecho improvisado que había creado Ash, era un poco más grande que una cama imperial normal.
—Lo…lo lamento por eso, pero use todas las sabanas que habían en el hospital y solo alcanzaron para eso…—Exclamo avergonzado.
—No…no hay problema —respondí yo, tratando de quitarle hierro al asunto, después de eso me acosté en un lado de la pequeña cama, dándole la espalda al lado donde dormiría Ash. Sentí como este se desplazaba hacia la pared a apagar la luz y luego volvía y se acostaba a la par mía. Pude sentir como se acomodaba un poco antes de quedarse quieto. Aun a pesar de todos los suéteres que cargábamos encima, podía sentir su calor corporal en mi espalda, también sentí un olor que supuse era de él, olía como a pino combinado con limón, y me avergoncé bastante al tener que reconocer que me gustaba. Finalmente empecé a cerrar los ojos, y termine dejándome ir a los brazos de Morfeo.
Antes que nada, y que dar algún agradecimiento quisiera comentarles algo muy importante.
Estaré realizando un sorteo en el foro ¡Leyendas de Kalos! Y terminara el miércoles 20 de agosto. Dado que está prohibido subir a fanfiction fics que no sean historias, la información del concurso la estaré dando en el foro. Sin embargo y para animarlos a participar, he de decirles que el premio de este concurso será nada más y nada menos que un pokémon legendario de su elección para pokémon X &Y o para RO& ZA
Para más información tendrán que visitar el foro: forum/Leyendas-de-Kalos/187300/ allí estará toda la información del concurso y como podrán participar.
Ahora sí, los agradecimientos y contestando reviews.
Muchas gracias a todos por el apoyo que está teniendo esta historia, solo llevo cuatro capítulos y ya tiene 13 favoritos y 10 personas lo están siguiendo. En serio, muchas gracias por todo.
.35: Pues si que habrá mas interacción entre Ash y Serena, de hecho yo creo que en este capítulo hay bastante.
K: Me hace muy feliz el hecho de que te este gustando el fic, seguiré tratando de desarrollar de esa manera la historia.
Asurax1: Pues supongo que algún día tu equipo en league of legends tendrá esa coordinación :D o tal vez te toque jugar siempre con puros noobs. Lo del pancham…No sé, puede que si puede que no… (Ya en serio, todos sabemos que si).
Sin nada más que agregar… ¡Red Fox out!
