Maldito Gary y la madre que lo pari*

Eran medianoche y no podía dormir bien, estos sentimientos encontrados, tan raros, que jamás había sentido antes. Bien era cierto que algunas chicas me habían coqueteado, o al menos eso parecía. Nunca me intereso ninguna de ellas porque me parecían superficiales y… de plástico. Buscaban o la fortuna de mi padre, o la fama de ser hijo de un maestro pokémon y casi vencedor de la liga. Lo que también venía a recaer en la fortuna de mi padre.

Pero ella era diferente, tenía una personalidad propia, alegre, comprensiva, vibrante…Un poco alocada y dispuesta a hacer bromas. ¿Qué influiría a que me fijara en ella desde la primera vez que la vi? ¿Qué incentivo tenia para detener mis ojos en ella, por encima de cualquier otra chica? Era muy hermosa, eso no lo puedo negar, pero otras a las que conocí también lo eran. ¿Influiría el contraste que notamos por la explicación que nos había dado Gary? Podría ser, sin embargo, fue lo que paso después lo que me hizo prenderme completamente de ella.

Primero, la falta de interés: Bien era cierto que a Paul le llovían las mujeres, era un entrenador muy fuerte, y con buena reputación, también cuenta con mucho dinero, pues su padre es un proveedor minorista de Teselia, que reparte productos por todas las tiendas. Si estaba aquí era porque le gustaba ayudar a los pokémon enfermos, y claro, para agradar a mi padre, quien era su mayor socio. En resumen, un partidazo, el hecho que Serena no aceptara su intento de ligue, era de admirar.

Segundo, sus ganas de ayudar, a pesar de haber venido de vacaciones, había aceptado con gusto el ayudarnos a rescatar a los pokémon heridos.

Tercero y último: Lo que no puedo, no quiero, y no hare será olvidar la noche que pasamos en el hospital. No recuerdo una noche en la que hubiera dormido más a gusto que esa. Todavía siento su aroma en mi ropa, fue en ese momento, justo en ese momento, que me di cuenta de la importancia de la compañía femenina, de alguien que esté allí para consolarte, para reírte con ella, para contarle tus penas, o simplemente para estar abrazados…

Maldición, siempre me había burlado de los que se enamoraban y parecían unos idiotas sin remedio, y yo me acabo de convertir en uno de ellos. Mierda, nunca pensé en comportarme algún día así, por otro lado, tampoco nunca pensé el conocer a alguien como Serena…

Un ligero movimiento me saca de mis pensamientos, resulta ser Pikachu, quien parece estar preocupado por mi falta de sueño. Le dirigí una sonrisa tranquilizadora y fije mi vista en el balcón de ella una vez más antes de regresar a mi cama a tratar de dormir.


(En un lugar lejano del bosque)

Busque un claro bien iluminado y lejos de la hacienda. Sabía que desatar la mega evolución era bastante…ruidoso, por lo que trate de alejarme lo más posible del lugar. Mientras caminaba, no podía dejar de ver la piedra que llevaba en mi mano, ¿Seria mi vínculo con Charizard lo suficientemente fuerte como para desatar la megaevolución? La idea de que no fuera así me aterraba, pues Charizard era mi único amigo, y si de verdad no tenía un vínculo con el… ¿Con quién si lo tenía? Sacudí la cabeza en un vano intento de sacarme esos pensamientos de encima. Quien sea que me hubiera dado una megapiedra y una piedra llave confiaba en que sabría usarlas, sino ¿Por qué me las daría?

Finalmente llegamos a un lugar que se encontraba del otro lado de la montaña que bordea las propiedades Ketchum. La montaña se encargaría de que ningún ruido ni luz llegaría hasta donde los demás dormían.

Me prepare para el momento, respire hondo y saque a Charizard de su pokebola; podría haberme venido con el volando, hubiera sido más rápido, pero necesitaba caminar y despejarme, necesitaba pensar. Charizard salió y me dirigió una mirada curiosa, pues intuía la razón por la que nos encontrábamos en la montaña. Saque de mi bolsa la caja que me había dado esa extraña, y abriéndola, le puse el collar con la mega piedra a Charizard en el cuello. La piedra llave ya se encontraba en mi mano, lista para ser activada.

— ¿Estás listo, Charizard? — Mi amigo solo asintió con la cabeza.

Respire hondo, presione la piedra que se encontraba en mi pulsera y pronuncie las últimas palabras que dije en toda la noche

— ¡Mega-Evolución! —

Hubo un resplandor que me cegó momentáneamente, y luego…


(En un hotel en ciudad Azulona)

Detuve mi moto frente al gigantesco hotel en el que nos hospedábamos, y dejándola en manos de uno de nuestros reclutas, me dispuse a ir a dar parte de lo sucedido a mi jefe. Me encontraba levemente impresionada acerca de dos cosas. Que no aceptara el trato del contrabando de mega piedras con los equipos Rocket y Plasma, y que me mandara personalmente a entregarle unas valiosísimas piedras a un joven que apenas conocíamos, y al cual no estaba segura de poder confiárselas. Mi impresión tampoco era mucha, pues mi líder siempre se había caracterizado por su extravagancia y su manera resuelta de hacer las cosas.

Era un hombre de corazón noble y apasionado, que no se amilanaba frente a los obstáculos que le interponía el mundo para lograr sus planes. Fue esto lo que me atrajo a unirme a su grupo por primera vez. Su determinación de lograr lo que el creyera correcto, aun cuando todos estuvieran en contra.

Subí al cuarto en el que él se hospedaba y llame a la puerta con tres toques fuertes seguidos de dos cortos y luego uno fuerte otra vez. Era el código que me había dado para saber que era yo. Escuché un firme "adelante" y sin más preámbulos, entre.

Me lo encontré en una situación que se me hizo muy familiar. Caminando de un lado a otro mientras leía de manera concentrada un libro. Sonreí, pues sabía que era imposible que se quedara quieto mientras leía un libro, más si era de algún filósofo que apoyaba sus creencias. Para mí no sorpresa, estaba recitando algunas citas de su pensador favorito, Nicolás Maquiavelo.

— ¿Leyendo a Maquiavelo otra vez? — Le pregunte con una mezcla entre respeto y broma.

—Su vida fue muy interesante ¿sabías? A pesar de ser un buen hombre, siempre se tomó con imparcialidad los métodos que utilizaban los hombres para lograr sus objetivos. — Me contesto, como un erudito que habla de su tema.

—Muy contradictoria toda la vida de Maquiavelo, si — Le conteste, pues sabia más de algo del tema.

—Este libro en particular es muy interesante, ¿Sabías que se cree que Nicolás era miembro de la orden secreta de los Nizaríes? A pesar de haber hecho un libro de los métodos de Cesar Borgia, tirano de la época, era un enemigo acérrimo de toda su familia. — Me comentó.

— ¿Cesar Borgia? ¿El hijo del papa Rodrigo Borgia? — Le pregunté, pues todo eso no lo sabía.

—Sin embargo, también narra los métodos de un amigo suyo, al parecer también Nizarí, su identidad es difusa, pero dice que era Esio o Exio o algo así ¿Sabes cuál era su lema? "Todo está permitido, nada es verdad" Por toda la región eran conocidos como los "Assassinos". — Sabía que seguiría en su rollo si yo no le cambiaba el tema, así que lo interrumpí con un leve carraspeo de garganta.

El me vio perplejo durante un momento.

— ¡A si! Es cierto que estas aquí por un motivo más que para oír acerca de tontas suposiciones. Dime ¿Cómo te fue? — Pregunto mientras dejaba el libro sobre una mesa para visitas que había allí.

—Supongo que un éxito, por lo menos el chico recibió mi entrega — Le conteste.

Al parecer se dio cuenta de mi confusión

—Todavía no entiendes el fin de tu misión ¿Verdad?

—Simplemente no entiendo por qué tenía que elegir a un chico que no conoce de nada para darle regalos tan valiosos como esos. Creo que su plan en ese aspecto tiene muchas lagunas. —

— ¿Lagunas? ¿Dónde ves tú lagunas? — Me preguntó, totalmente serio.

—Bueno, para empezar, podría ser que el muchacho no domine bien la mega evolución, y aunque llegara a hacerlo, ¿Cómo sabe que asistirá a la junta? Podría simplemente seguir su tranquila vida en esa hacienda, y además ¿Esta seguro que es el indicado para su causa?

—Ya lo tengo todo previsto, No creo que pasen ninguna de esas cosas, el vendrá, y es el indicado para esta misión.

—Como estas tan seguro de eso, Lysson?

—Porque —Me vio con sus penetrantes ojos marrones mientras pronunciaba lentamente las palabras —Ese chico no tiene nada que perder, pero tiene todo por demostrar.


(Hacienda Ketchum, por la mañana)

(POV Serena)

Ya casi terminábamos de desayunar y el azabache pelinegro que últimamente se me aparecía en sueños, irónicamente no aparecía. Al parecer no fui la única que lo noto, ya que todos empezaron a verse unos a otros, dándose cuenta que alguien familiar faltaba en la mesa. Lo que también vi, y no me pareció muy fiable, fue la mirada de complicidad que empezaron a intercambiar entre todos, mirada que, desde mi punto de vista, pude ver que había sido Gary el que la había comenzado.

—Bueno…Nosotros tenemos algunas cosas que hacer, el "jefe" Alain nos encargó en limpiar los establos hoy, así que si nos disculpan.—Dijo un fastidiado Drew mientras se iba junto a Iris.

—Paul, nos toca la cocina, así que no te hagas el loco ¿quieres? —Dijo May mientras lo llevaba delicadamente hacia la cocina y con eso me refiero a que lo arrastró por el cuello hasta que desaparecieron por la puerta.

—Pues yo tengo que llevar a estos dos al hospital —Dijo Gary señalando a Brock y a Lyra.

—Maldición, se supone que Ash tendría que irse con nosotros. —Dijo de manera casi ensayada Brock.

—No hay tiempo de esperarlo, tenemos una cirugía que resolver y también revisar si la calefacción vuelve a funcionar de manera correcta —Dijo Lyra.

—No se preocupen, yo puedo venir a después a traerlo, pero tengo que ir a dejarlos a ustedes ahorita. — Dijo Gary con preocupación fingida —Serena… ¿Nos harías el favor de ir a despertarlo? —Juro que pude ver el brillo de malicia en sus ojos mientras pronunciaba esas palabras.

Yo inmediatamente me puse tensa y me sonroje furiosamente.

— ¿Y…p-por qué y-y-yo? —Maldita fuera mi vergüenza delatadora

—Bueno…—Gary alzo los brazos como si fuera obvio —No hay nadie más que pueda hacerlo…además que ¿Qué mejor despertar podría tener el bello durmiente?

Para cuando asimile sus palabras, Gary ya había salido por la puerta del comedor y había encendido la maquina quitanieves. Agradecí que Gary no pudiera ver mi sonrojo masivo, pues hubiera sido el colmo ¿Quién lo mandaba a hostigarme de esa manera? Por otro lado…La idea no me desagradaba en lo absoluto. Tratando de hacerme la obligada, aunque sabía muy bien que era todo lo contrario, me dirigí a su habitación, la cual se encontraba separada por cuatro cuartos de la mía.

Entre con cuidado, solo para encontrarme con la graciosa y tierna escena de Pikachu dormido sobre la cabeza de un Ash igual de dormido. Vi como Pikachu se empezaba a despertar poco a poco, para finalmente advertir mi presencia. Me vio, primero con cara de curiosidad, cara que se convirtió en una picardía al adivinar mi tarea. Quise decirle mediante señas que despertara a su entrenador, para así ahorrarme la vergonzosa tarea. Sin embargo, con una agilidad asombrosa, el roedor se quitó de encima de el sin apenas alterarlo, y luego me hizo una seña de invitación a que me acercara. Maldije para mis adentros al perspicaz roedor, y tragándome mi nerviosismo, me empecé a acercar.

(POV Ash)

Sentí aun en sueños como Pikachu se movía en mi cabeza, mas no me importo, ya estaba acostumbrado a sus raras maneras de dormir. Oí una especie de ruido, como pasos sobre madera, y mi primer instinto fue pensar que era mi madre, quien venía a despertarme. Como acto reflejo me afiance a mi almohada, para tratar de que no lograra despertarme.

—Ash…Ash, despierta, te están esperan… —Una voz angelical demasiado conocida para mi empezó a hablar.

De la sorpresa al oír esa voz me levante levemente de la cama, impresionado. Mis ojos se toparon con una mirada color mar que logro hipnotizarme durante unos milisegundos. Dado que ella se había inclinado para despertarme, nuestros rostros habían quedado a unos escasos diez o doce centímetros. Perdí ligeramente el equilibrio ante todos estos sucesos, y si querer, afiance uno de mis brazos alrededor de su cuello para evitar irme de lado, lo que solo sirvió para acercar más nuestras caras. Su pelo empezó a hacerme cosquillas en el rostro, y ese maldito aroma al que acababa de descubrir que era adicto inundo otra vez mi nariz.

Abrió ligeramente la boca, como si quisiera decir algo, aunque al final se arrepintió, mas no cerro los labios por completo, dejándolos entreabiertos. Sus mejillas se tornaron de color carmesí, aunque creo que, si yo no estaba peor que ella, por lo menos estaba igual. Esto, junto a su respiración agitada, me dio una de las más bellas imágenes que había visto en mi vida. De manera instintiva, y sin pensarlo realmente, empecé a acercar tímidamente mi rostro, quien no se movió lo más mínimo, aparte de entrecerrar ligeramente los ojos, intuyendo lo que iba a pasar. Podía sentir su aliento cálido en mi cara, estábamos a escasos cinco centímetros, cuatro, tres, cuando…

—¡Serena! ¿¡Ya despertó el aderezo de papas fritas!? ¡Lo están demandando urgentemente en el hospital! —La voz más odiada por mí en esos momentos hizo que nos separáramos de manera avergonzada el uno del otro.

— ¡Ya baja! —Contesto ella con la voz quebrada. Mientras se levantaba de nuestra comprometedora situación.

—T-te veo más tarde —Le dije mientras apuradamente me ponía una camisa nueva y me iba corriendo.

En mi mente solo había un pensamiento. "Gary Oak hijo de put*"


¿Qué tal pequeños asesinos? Aquí Altair con un nuevo capítulo de esta fantabulosa historia, que hacia ratos que no actualizaba.

Bueno, en mi defensa, tenía que hacer el proyecto nación de seminario, y eso consumía absolutamente todo mi tiempo, por lo que este capítulo fue escrito todo hoy de corrido, y termine casi a media noche, siendo que mañana tengo que madrugar. ¡Ojala les guste!

Ahora la sabrosonga tarea de contestar a sus opiniones:

AndrickDa2: Pues me ha ido bien, gracias. Creo que tendrás que hacer lo mismo de volver a leer el capítulo anterior, para refrescarte. Agradezco mucho tu review y espero nos sigamos leyendo.

Mcanario de Hyrule: Espero poder cumplir las expectativas de tu hype, me gustó mucho hacer este capítulo. Ojala disfrutes igual leyéndolo.

Diegoelsuper3: Aquí está la continuación, has de saber que te felicito por el gran trabajo que estás haciendo en tus fics. Me matan exageradamente de la risa. ¡Sigue así!

Arago2: ¿Nuevo por aquí? Si es así, te agradezco el que te detuvieras a leer mi fic, y también te invito a leer los demás que tengo por ahí.

Esto es todo, con algo de suerte actualizo pronto mi otro fic: Varados en la isla. Así que no se lo pierdan

Rest In Peace

Altair