¡De Vacaciones Con Los Ketchum!

Asalto Terrestre; Parte 2

(POV Serena)

Excadrill no parecía colaborar, de hecho, ni parecía vivo, y yo ya no sabía qué hacer. El ambiente era tensísimo, y para colmo, al parecer tenía pokémon voladores, por lo qué supuse qué identificar donde no había barrera sería fácil. Volteé a ver con preocupación a May, qué al parecer estaba pensando lo mismo, pues su cara se encontraba tensa y sometida a un gran estrés.

— ¡Tal vez si Sandslash apresura el paso pueda cubrir esa parte de la ruta! —Dijo, sin demasiada convicción.

Ambas volteamos a ver a Sandslash, quien a duras penas estaba pudiendo con su parte del trabajo, la cual era muy grande, y se veía muy agotado ya.

—Siempre tomamos la insubordinación de Excadrill con pasiva irritación, ¡Pero esto es el colmo! ¡Vamos Excadrill! ¡No en momentos tan críticos!

May pasó de estar preocupada a furiosa en cuestión de segundos. Más fue en balde, pues bien podría haber estado hablando con una roca, y tal vez lo hacía, y haber obtenido exactamente la misma respuesta. Finalmente, la inminente noticia llego.

—"Una de las furgonetas se dirige a la sección de May y Serena… Lo cual es raro ya qué es el camino más largo ¿todo bien por ahí? ¿Todo listo? — La voz de Iris sonó por nuestro radio comunicador.

Nos volteamos a ver con May, lo habían descubierto, rápidamente, tomé el radio.

— ¡Iris! ¡Excadrill no está colaborando! ¡Necesitamos apoyo aquí!

Escuchamos unos segundos de estática hasta qué…

— ¡Maldit* sea con Excadrill! — Oímos la voz de Iris — ¡Voy en un momento! ¡Sólo déjenme! ¡HYDREIGON! ¡CUIDADO!

Fue lo último que escuchamos antes de que todo se volviera estática. A lo lejos se empezó a escuchar un sonido de motor. La parte Oeste de la ruta se encontraba en una pendiente algo empinada, por lo que no podíamos ver mucho, pero por el ruido se intuía la aproximación de la furgoneta.

Nos vimos de nuevo con May y comprendimos la situación, tendríamos qué luchar. Saqué a Fennekin de la pokebola, qué en sí no era mucha ayuda, pues era bastante joven y poco experimentada, pero para algo tendría qué servir. May por su parte sacó un Blaziken. Pokémon tipo fuego no eran precisamente la mejor estrategia para parar un vehículo, pero no teníamos de otra.

—Excadrill… por favor, no nos hagas esto. — Lo intenté por última vez, más en vano.

Ése fue el error, había descuidado completamente el sonido del motor, y cuando sentí, éste ya se oía demasiado cerca.

Todo pasó demasiado rápido, y en una instantánea de sentidos, el ruido, qué me pareció demasiado fuerte para ser sólo de un motor, seguido de un brusquísimo empuje hacía un lado, seguido de una rápida sucesión de colores borrosos, el sonido del metal contra el metal, el golpe seco de una gran masa cayendo, el duro impacto contra el suelo, el lacerante dolor en la cintura y luego oscuridad y un insistente pitido en los oídos…


(POV Ash)

Oí el pitido de unas cuantas maquinas alrededor mío, además de sentir de la leve incomodidad por respirar un aíre frío y seco. Abrí los ojos, y lo primero que se presento fue el techo gris de algún vehículo. Descubrí qué el raro aíre era por un respirador artificial y qué la cabeza me dolía horrores, al punto de sentir que se me quebraba. Levanté cuanto pude el cuerpo y quedé deslumbrado por la luz, a la qué tardé un poco acostumbrarme, después de eso, ya pude observar qué me encontraba en una furgoneta con las puertas traseras abiertas, a mi pecho, el cual estaba sin camisa se encontraban atados un electrocardiograma y un sedante por goteo, el cual se encontraba sellado, además de antibiótico vía intravenosa.

Con mucho esfuerzo y dolor, enfoqué mis ojos hacia afuera de la camioneta, y pude vislumbrar dos siluetas, una frente a otra, posiblemente hablando. No podía ver quiénes eran. Sin embargo, estaba demasiado sedado y exhausto cómo para tratar de comprender la situación, la maquina a la par mía empezó a pitar más rápido, cosa que alertó a los dos sujetos, quienes dejaron de hablar y entraron en el vehículo. Una vez estuvieron más en mi rango de visión, pude ver con alivio las familiares caras de Brock, y extrañamente, de Alain.

—Veo qué despertaste ¿qué tal te encuentras? — Brock tenía una cara de alivio.

—Bien… bien… ¿qué pasó? Sólo recuerdo estar cayendo y, qué… habían problemas, y luego me desmayé, y qué tenía qué ayudar a… ¡Serena! — Mi cabeza se despejo de golpe, y mi cuerpo casi salto de rebote al recordarlo — ¡Tengo que ir a ayudar!

— ¡Wow! ¡Wow! Tranquilo. —Exclamó Brock mientras trataba de mantenerme en mi sitio. —Caíste desde muy alto y puede que tengas una contusión, así que no puedes levantarte de allí, además, ya mandamos a Gary hacía ya, seguro estarán…

Brock se cayó cuando la radio de la furgoneta empezó a emitir una conversación.

—"Una de las furgonetas se dirige a la sección de May y Serena… Lo cual es raro ya qué es el camino más largo ¿todo bien por ahí? ¿Todo listo? —Logré distinguir la voz distorsionada de Iris, seguido de estática.

— ¡Iris! ¡Excadrill no está colaborando! ¡Necesitamos apoyo aquí! —El corazón me dio un vuelco, reconocí esa voz a la perfección, mi cuerpo se tensó inmediatamente.

Se volvió a oír estática.

— ¡Maldit* sea con Excadrill! — Oí de nuevo la voz de Iris — ¡Voy en un momento! ¡Sólo déjenme! ¡HYDREIGON! ¡CUIDADO!

La estática empezó y se quedó un rato hasta qué se cortó la emisión.

—Ash… —La voz de Brock se oía cautelosa. —Sé lo que estás pensando, pero debes quedarte aquí, Gary ya va en…

No pudo terminar, no lo dejé terminar, era suficiente, me arranqué los cables del electrocardiograma, oyendo al instante el clásico sonido continuo de la máquina, más no le presté atención. Antes de poder pararme, sentí un par de brazos sujetándome por las muñecas, de los qué intenté de zafarme por cualquier medio, sentí un codo en el pecho, medio sofocándome y pude ver cómo Brock desconectaba el sedante por goteo y metía una jeringa, rápidamente apretando el émbolo. Vi casi cómo en cámara lenta, cómo el líquido recorría todo el trayecto por el tubo hasta entrar en mi organismo. Inmediatamente sentí qué mis fuerzas se iban, y sin poder evitarlo, volví a cerrar los ojos.


(POV Serena)

—S ren… Seren... Serena

La cabeza me daba vueltas y me ardían algunas partes del cuerpo, pero aparte de eso, me sentía bien.

Abrí los ojos, y me encontré con la mirada azul de May, la cual estaba hincada al lado mío. Cerca de nosotras zumbaba el motor encendido de una cuatrimoto. Me levanté con dificultad, y vi sorprendida mi entorno. Un pedazo de tierra removida, entre la cual se encontraba un agujero, y al final de ésta, una furgoneta morada caída de lado y debajo de la cabina del conductor, un agujero similar al que estaba en la tierra.

Pude distinguir a Gary cerca del camión, poniéndole algo qué parecían esposas a un tipo vestido de morado, después se dirigió hacía nosotras, dejando al tipo cuidado por un Electivire y un Umbreon.

— ¿Te encuentras bien? —Me preguntó.

Yo no entendía muy bien, más bien, no entendía nada ¿Qué jodidos había pasado?

—Sí, sí, estoy bien, gracias Gary… ¿qué pasó aquí?

—Bueno… Pues llegué justo cuando una de las furgonetas estaba a punto de impactarte y logré sacarte del camino, pero derrapé y tuve qué soltarte para maniobrar la cuatrimoto y no hacer desgracia a May, así qué tal vez diste unas vueltas de más en el pasto. El punto es qué me acerqué a ver que siguieras… ya sabes… viva, y luego fui a por el bastardo de morado, quien por el susto qué le dio nuestro amiguito, también derrapo y volteó el camión.

— ¿Nuestro amiguito? —Tardé unos segundos en darme cuenta de quien hablaba. —Hablas de Exca…

Gary asintió y señalo a la camioneta.

—Por cierto, se encuentra dentro del camión hecho torpedo, por si querían saber, tranquilas está ileso.

Así qué había sido Excadrill quien derribó el camión… bueno, al final sí qué había ayudado después de todo.

—Bien, ahora veamos qué hay en el camión. —Gary tomó la manija de la puerta qué estaba orientada al suelo y con cuidado la abrió, agachándose para poder ver el interior en su totalidad.

— ¡¿Pero qué demonios?! —Gary inmediatamente salió de la furgoneta y cómo alma que lleva el diablo, se encaró con el conductor, levantándolo por las solapas y arremetiéndolo contra la parte trasera de la camioneta.

— ¡¿Cómo se activa, eh?! ¡Contesta! — Gary en ése momento se veía completamente intimidante, más el conductor se limitó a sonreír macabramente.

—Creo que eso es algo qué no sabrás. —Respondió antes de abrir la boca cómo si fuera a morder algo, más Gary fue mucho más rápido y tomándole por la cara, le aporreo la cabeza dos vecen contra la furgoneta, dejándolo inconsciente.

— ¿Pero qué haces Gary? —Grito May, sorprendida por la brutalidad del castaño, yo me mantuve callada, sin saber qué hacer o qué decir.

Gary, haciendo caso omiso a May, buscó una ramita del suelo, para acto seguido introducirla en la boca del sujeto. Después de un momento, sacó lo que parecía un garbanzo café.

May se llevó las manos a la boca, sin podérselo creer.

—Eso es…

—Cianuro de potasio— ésa declaración había salido de mi boca.

Conocía esas ampolletas, pues alguna vez la vería en la clase de sociales, cuando vimos acerca de la segunda guerra mundial y la guerra fría, era muy común entre espías, altos cargos del gobierno y pilotos aviadores. Se llamaba píldora de suicidio y su efecto era tan aterrador cómo su nombre. Resultaba ser una píldora de cristal recubierta de una bolsa de gaucho, con alguna poderosa neurotoxina dentro, normalmente cianuro de potasio, la cual causaba muerte cerebral instantánea e indolora.

—El cabrón planeaba usarla. —Comentó Gary con la respiración agitada. —Es un jodido kamikaze.

— ¿Entonces sí es una bomba lo que hay dentro?

Gary asintió.

—La bomba no es muy grande, a lo mucho, sólo lo suficiente para destruir la furgoneta, lo qué me preocupa es lo que está enganchado a la bomba. Un contenedor de agentes biológicos.

— ¿Una bomba biológica? ¿Y qué querían hacer? ¿Exterminarnos? —Dijo May.

—No lo sé, la verdad, ése contenedor podría tener desde una epidemia mortal hasta una influencia. Lo mejor será alejarnos y contactar con las autoridades, esto es oficialmente un ataque terrorista.

—Será mejor qué nos vayamos, tenemos que ver cómo van los otros. —Dijo May recomponiéndose, pero aún lívida del susto.

Gary empezó a hacer unas llamadas, y acto seguido, subió al rehén inconsciente en la parte de atrás de la cuatrimoto y luego él se subió delante, sujetando con una mano el timón y con la otra al tipo.

May y yo recogimos a nuestros Pokémon, incluido Excadrill, quien ya no se movió ni un centímetro más. Luego de eso, regresamos a donde nos habíamos separado originalmente. El lugar ya era un caos, bastantes patrullas por todos lados, policías escribiendo y buscando cosas, algunos ya incluso arrestando a los tipos de morado y ambulancias atendiendo a los que habían resultado heridos. Llegamos e inmediatamente unos cuantos oficiales se hicieron cargo del sujeto al qué Gary cargaba, éste, simplemente los dejó, pues andaba inmerso hablando con alguien por el comunicador. Su actitud fría y profesional me sorprendía bastante. Después de un rato, se volteó y habló con May.

—Llévate a Serena a nuestra camioneta, supongo qué los que están allí estarán felices de verlas sanas, yo llego en un momento, tengo qué hablar con el equipo de caza.

Y dicho eso, May me encaminó hacia otra parte mientras Gary se aproximaba a Iris, Alain, Paul y Drew. Llegamos a la furgoneta qué habíamos usado nosotros. Fuera se encontraban Brock y Lyra, y los demás, sentados en la hierba o hablando.

— ¡Pero miren quienes llegaron! May y la chica causante de patatuses. —Lyra nos recibió con su habitual buen humor de siempre.

Nos volteamos a ver con May.

— ¿De qué hablas Lyra? —Mencioné, confundida.

—Nada, nada, de qué deberías pasar a ver al herido qué literalmente se "muere" por verte. —Dijo, haciendo especial énfasis en el "muere".

— ¿Qué? ¿Alguien está herido? —Pregunté con preocupación.

Fue cuando me di cuenta a quien aún no había visto.

—Ash…

Lyra sólo se hizo a un lado para qué pasara.

Sin saber qué me encontraría adentro, entré a la furgoneta, encontrándome con un montón de cachivaches médicos y en el medio, Ash inconsciente.

— ¿Se encuentra bien? —Le pregunté a Brock, quien había entrado detrás de mí.

—Estará bien. Ya había despertado, pero se enteró de tu situación y… no lo tomó muy bien. —Dijo mientras me enseñaba unos arañazos qué tenía en los brazos, también reparé en el hematoma qué tenía en la frente. —Tuve qué sedarlo. Despertará en unas cuantas horas.

¿De verdad él había tratado de salir a ayudarme? Sentí qué una lagrima quería salir de mis ojos. Sin poderlo evitar, le tomé la mano.

—Oh Ash…


Dejaré esto por aquí, esperando no me maten, no lo harán ¿cierto? Digamos qué… eh… no tengo excusa lo sé, espero les guste el onceavo capítulo.

No tengo mucho qué decir, eh… qué lamento la tardanza, y qué ahora ando en la U, así qué no prometo nada, como siempre, así qué… ténganme paciencia… :v

Ahora con sus reviews, a ver… ¿cómo se hacía esto? Eh… perenme, déjenme recordar. ¡Ah sí! ¡Vamos con los reviews Dj!

DarkJager: Madre mía Dark, medio año y me sigue dando risa tu chiste… Bueno, me alegro qué te haya gustado yyy, prometo qué ya no tardaré tanto tiempo en el siguiente.

: Joder… ésta vez sí me demoré, pero ya no pasará, te lo juro… (o no… no sé amigo) aquí te lo dejo… Ciao y me alegra qué te esté gustando

AlanRafael10: Pues… si aún no lo has intuido, en el próximo lo sabrás, saludos tai.

Virginia: Pues la próxima semana no fue, pero agradécele a nuestro amigo Wattapero por recordarme qué era yo quien escribía ésta vaina. :v Así qué… Espero alegrarte el día, ya me pondré a partir piedras y lo traeré tan seguido cómo pueda, saludos Vir :3

Asurax: Pues claro papu, no podía ser otra cosa, aun así lo explicaré en el siguiente… el próximo año :´v nah mentira, tan pronto cómo pueda. Saludos rey de la comedia.

Mcanario: Pues yo tenía la canción de otra cosa, planeaba hacerlo más largo, peeero la trama es cómo más calmada y no quiero meter mucha mafia, sólo lo justo. Saludos tai.

Y nada, nos vemos el año qué vie… Es decir, lo más pronto qué pueda… si, eso… eso.

Requiescat in pace

Altaïr