Preparativos
Alain
Mi aliento se convertía en blancas nubes de vapor. Sentía los labios secos y agrietados, y la cara me ardía por el intenso frío. Tenía las manos enfundadas en los guantes de piel, y aun así no sentía los dedos. Charizard tampoco estaba en su mejor momento. A pesar de las bajas temperaturas, su piel se encontraba perlada por el sudor y respiraba trabajosamente. Sin embargo, ésta vez había llegado a su límite y había podido mantener la mega-evolución por más de quince minutos. Estuvimos toda la tarde practicando, por lo que tanto Charizard como yo estábamos exhaustos. Una simple mirada entre ambos bastó para saber que el entrenamiento había terminado, por lo que me subí a su espalda y juntos regresamos a la hacienda.
Dejé a Charizard con los demás Pokémon en el centro de rehabilitación para que tomara su cena y descansara un poco. Luego me dirigí a la casa principal a comer algo y ponerme al día de todo el papeleo. Una vez dentro, perdí la cordura unos pocos segundos por el brutal cambio de temperatura del comedor, donde se encontraba tibio, en comparación al aire gélido de afuera. Dejé mi chaqueta mojada en el perchero junto a las demás, y me senté en la mesa del comedor, donde ya se encontraban la mayoría de nosotros. May me pasó un plato con comida, y después de agradecerle, me perdí en mis pensamientos mientras comía de manera casi automática. Y es que tenía muchos asuntos que resolver.
Después de haberme ausentado toda la tarde, el trabajo pendiente prometía ser agotador, sobre todo cuando en pocos días se celebraría una junta entre los líderes Pokémon mundiales. Debido a los incidentes pasados, la seguridad tendría que ser lo primordial, por lo que tuve que solicitar la presencia de la policía de Kanto. Aparte, tendríamos que hacer lugar para más de 40 personas en la hacienda. Dado que el total de habitaciones con las que cuenta son 30, todos los ocupantes actuales tendríamos que agruparnos en unas cuantas, agrupar a los guardaespaldas de los corresponsales en otras cuantas, y a los líderes y demás políticos en el resto de habitaciones, una para cada uno, si venían solos o uno por pareja, si venían acompañados de sus esposas. Era un lío increíble que me estaba provocando un buen dolor de cabeza. La señora Ketchum se quedaría en el mismo cuarto que su esposo, y suponía que Ritchie se podía quedar con ellos, sin embargo, por más organizaciones que realizaba, nunca quedaba lugar para 10 personas, que naturalmente tendrían que ser de los nuestros. La sala era un lugar que contaba con calefacción, por lo que se me había ocurrido ponerlos allí, pero con tanta gente sería muy incómodo tenerlos en un lugar tan público. Si hubiera sido verano habríamos podido poner tiendas de campaña, pero en invierno las noches bajaban incluso a temperaturas bajo cero.
Después de un rato de andar perdido en mis pensamientos, los demás se dieron cuenta de mi problema, ya que se me quedaron viendo. No pude evitar reprocharme por poner demasiado "cara de circunstancias"
—¿Hay algo que te preocupa Alain? —Me preguntó May, que se encontraba sentada a la par mía.
Negué con la cabeza, tratando de quitarle hierro al asunto. No me encontraba en ánimos de compartir mis penas con ninguno. Más no fue necesario, ya que al parecer intuían el problema.
—¿Es por lo del cupo verdad? —Intentó de nuevo, sin quitarme la vista de encima.
No me quedó más remedio que asentir.
—Sí es por eso, no te preocupes, ni Drew, ni Trip ni yo estaremos ése fin de semana en la hacienda. — Me dijo Trip con aire de suficiencia.
Lo vi con curiosidad.
—¿A dónde van? ¿Dónde se piensan quedar?
—Habíamos pensado en bajar al pueblo… —
—¿Y donde se quedarán? ¿En un hotel? —
—Pues… no precisamen… —
Paré a Paul con la mano, antes de que continuara, pues me imaginaba que vendría después.
—Ok, no quiero saber más de que hacen o no en su vida, tan sólo no se metan en muchos problemas… Bueno, eso me deja con tres cabezas menos de las cuáles preocuparme, aún así, todavía tengo siete que no sé donde meter.
—Emm ¿qué tal si todos nosotros nos quedamos en la antigua habitación de juegos? —Sugirió May después de pensar un rato.
—¿Habitación de jueg…? —De repente el foco se me iluminó. El área de juegos donde alguna vez jugamos con Ash cuando éramos pequeños. Cuando yo empecé a tener más responsabilidades dejé de visitarlo, aunque Ash y Ritchie siguieron usándolo hasta que las tareas de la Hacienda la arrastraron al olvido. Habría que limpiarla y ventilarla, pero era un sitio acogedor que serviría bien para el propósito. Casi me dieron ganas de abrazar a May por la idea.
—Podría funcionar, gracias por la idea May. —Dije en cambio. Sin embargo aún tenía un ligero problema.
A pesar que podía meterlos a todos allí sin ningún problema, incluso a Ash que ya casi se recuperaba de sus heridas, nuestra invitada era otro cantar. Volteé hacia Serena, rogándole a todo lo que se pudiera que estuviera de acuerdo con ceder su habitación un par de noches.
—¿Serena? — Le llamé al ver que no había estado poniendo atención, al parecer, había estado pensando en algo.
—¿Mmm? —Respondió, ligeramente sorprendida ante mi llamada. —Disculpa, no estaba poniendo atención, ¿pasó algo Alain? —Terminó, preguntando con gentileza.
—Alain solo preguntaba si no tenías ningún problema en ceder tu habitación un par de noches y dormir con nosotros en otra habitación. — Le planteó la situación May.
Serena movió la cabeza de un lado para el otro.
—¡No hay ningún problema! No te preocupes Alain, con gusto compartiré cuarto con los demás.
—"No es como que no lo haya hecho antes" —Pude oír que susurraba Gary, aunque al parecer fui el único.
Ya con un problema menos, ya pude comer más a gusto e incluso disfruté la comida, cosa que no hacía desde hacía ratos ya. Una vez todos terminamos, Gary se levantó del asiento.
—Bueno señores, si me disculpan, debo tomar un vuelo mañana y tengo que estar temprano en el aeropuerto, así que iré a dormir. —Dijo Gary mientras dejaba sus platos en el lavadero.
Me levanté justo después de él. Pues debíamos discutir algunas cosas antes de que se fuera.
—Antes de eso ¿me das un segundo? — Le pregunté mientras le pasaba mis platos, aprovechando que él ya estaba del lado de la cocina.
—Claro, ¿su oficina o la mía jefe?
—La que quieras, mientras podamos hablar
Y con eso, salimos del comedor.
Gary
Caminé con Alain hasta el estudio de la hacienda, donde normalmente atendíamos a las visitas gubernamentales. Me senté en el sillón y Alain me siguió, no sin antes tomar un folder de aspecto elegante del escritorio que se encontraba en el rincón. Lo puso enfrente mía mientras se sentaba en el sillón delante de mí.
—Éste es el inventario que presentarás a los inversionistas. Incluye comidas, los eventos que se realizarán, así como todos los servicios que debemos contratar. Dentro también está la certificación firmada por Redem Ketchum que te convalida como su representante legal en el asunto. Además. —Continuó poniendo un sobre en la mesa. —Necesito que entregues esto de parte de tu abuelo, dice que van dos copias. Una la debes entregar en la universidad de Kalos y la otra dársela al profesor Sycamore.
Yo asentí, saqué el teléfono y anoté todo lo que debía hacer en mi viaje.
—¿Algo más jefe?
—Sí, espérame un momento. —Alain se paró y empezó a buscar en uno de los gabinetes del escritorio hasta dar con una pequeña carpeta de tela. La puso enfrente mía y volvió a sentarse.
—Dentro está tu boleta de pago del hospedaje, a nombre de Gary Oak, y la tarjeta de débito con todos tus viáticos, cuídate de no perderla, y sí lo haces, habrás de llamar al banco, el número y la información también van dentro. También te recomendaría meter tu visa y pasaporte dentro de una vez, para que no pase lo de la última vez. —Me vio con reproche.
—Heeey, ¡admite que fue una carrera llena de adrenalina hasta el aeropuerto!
—Me hiciste manejar media hora hasta el aeropuerto sólo por eso, dos minutos tarde y no abordas.
—Igual habría seducido a la azafata con mis encantos para que me dejara pasar ¿sabes? —Bromeé con él.
Al ver que reírse no estaba entre los planes de Alain, decidí dejarlo allí e irme a dormir, me esperaba un largo viaje. Un muy laaaargo viaje.
Me sentí tentado a pasarme por la habitación de Ash para despedirme y hablar un poco, pero pensé que tal vez estaría con Serena, cómo era costumbre ya, así que mejor los dejaba solos. Suspiré, me encontraba genuinamente feliz por mi amigo, pues Serena parecía una gran persona.
Tan sólo esperaba que no la cagara.
Serena
Ayudé a Ash a subir las escaleras una vez terminó la comida. En teoría ya podía hacerlo sólo, pero no me fiaba de las rústicas escaleras de madera de la hacienda mientras él usara muletas, por lo que lo tomé del brazo y lo acompañé hasta su cuarto. Una vez sentado en su cama, puse sus muletas a la par de la mesita de noche y le alcancé un pants y una sencilla camisa blanca para dormir.
—¿Te pusiste el ungüento en la herida hoy? —Le pregunté distraídamente mientras revisaba si no había alguna cosa pendiente. Pude ver cómo arqueaba una ceja hacia mí.
—Sí… Tu misma fuiste quien me lo puso ¿recuerdas? —Me contestó con una sonrisa, mitad divertida, mitad extrañada.
—¿Eh? —Sentí como la sangre se acumulaba en mis mejillas. —¡Ah sí! Claro, que tonta soy, disculpa la pregunta. —Me excusé, tal vez un poco demasiado enérgicamente.
—Tranquila, no tienes por qué disculparte. Gracias por preocuparte por mí. —Antes de poder contestar, pude sentir como Ash se hacía ligeramente para delante y me daba un abrazo. —Feliz noche, Serena. —Susurró en mi oído antes de alejarse.
Supe que esa era mi señal para retirarme, así que le deseé buenas noches, y salí de la habitación, con mi oreja aun haciéndome cosquillas por su aliento. Ligeramente desorientada, tardé un segundo o dos en recordar que debía poner rumbo a mi habitación, que quedaba al final del pasillo.
Cuando ya casi iba llegando, salió Iris de su habitación, ya cambiada para dormir, probablemente a por un vaso de agua.
—¡Buenas noches Serena! —Me dijo con ligereza, para después arquear una ceja. —¿Puedo saber la razón de la sonrisa que traes?
—¿Eh? Amm —Hasta ése momento, no me había dado cuenta que estaba sonriendo. —No es nada… —Ante su mirada escéptica me obligué a continuar. —De veras, no es nada, simplemente hace una linda noche.
—Ajá —Dijo, con cara de no creerse nada. —Bueno, ya es algo tarde, ya nos contarás la verdad en otra ocasión.
—Espera… ¿nos? ¿A ti y a quien más? —Por segunda vez en la noche, empezaba a sentir como las orejas y las mejillas se me volvían a calentar.
—Oh vamos, las demás chicas también querrán saber por qué sonrisa de enamorada, en fin, ya habrá tiempo para hablar de eso. ¡Descansa Serena! —Terminó alegremente mientras se alejaba por el pasillo.
Me metí de lleno en mi habitación después de la embarazosa conversación, y automáticamente busqué un espejo.
Y allí estaban mis patéticas mejillas rosadas y mi patética sonrisa. Y en mi oreja, de manera fantasmal, seguía el cosquilleo.
"Feliz noche, Serena"
¡Y ya! ¡Tampoco me tardé tanto ésta vez! Espero les guste el cap, he estado algo ocupado por la U, pero lo fui construyendo párrafo por párrafo cuando podía, así que espero les guste.
Y a contestar sus sukulentos reviews.
Girly311: Claro, yo siempre respondo a los reviews, es lo menos que puedo hacer por aquellos que se toman el tiempo de dejarlos ;3 Muchas gracias por el apoyo y espero te siga gustando la historia.
Carlos29: ¡Gracias! Me alegro que te guste la historia, espero siga siendo así ¡Saludos!
Chizuri Akane: ¡Gracias Chizuri! Aunque no creo merecer el calificativo de "sensei" pero allá tú. Me alegro que la historia te guste. De hecho, siempre me ha gustado el personaje de Gary y su actitud, por lo que me encanta usarlo en historias. ¡Saludos!
LinkZX: ¡Gracias! Me alegro que te esté gustando. Sí, a veces también me pasa lo de no saber que escribir. En fin, espero te siga gustando la historia y espero tu review con ansias.
Jbadillodavila: ¡Hola! ¡He visto mucha actividad tuya en mi cuenta! Me alegra que te gusten mis obras, y espero te guste también éste cap ¡Saludos!
Y eso fue todo, se me cuidan, ahí se comen sus verduras y ¡Nos vemos en el próximo cap!
Requiescat in Pace.
Altaïr.
