Disclaimer: Todo lo reconocible le pertenece a J.K.R. No hay intención de copyright, solo de que esta pareja se una de una vez.


N/A

¡Hola bellezas del potterhead! ¿Cómo están?

¡PERDÓN! lamento con todo mi corazón no haber podido actualizar. Escribí el motivo principal en mi página de Facebook (CygnusDoradoFF), pero quienes no me sigan o no pertenezcan a la red social, se preguntarán ¿Qué me ocurrió? O eso espero XD. Bueno, les contestaré: Por un lado, me había estado preparando para rendir un final de la universidad, potencialmente, peligroso (el cual, les cuento, aprobé con "sobresaliente" y la Hermione que vive dentro de mí chilla de alegría en este momento); lo que atrasó la escritura de este capítulo. Por otro, he estado con un problema en el brazo derecho, que pude referirse a una enfermedad que tengo, nada grave, pero tuve que hacerme algunos estudios y tengo aún, que hacerme más, para determinar qué es. Eso no me dejaba escribir, porque el dolor era insoportable. Ahora un poco medicada y sin estudio hasta la semana que viene, he decidido ponerme al día.

Varias cosas más tengo para decirles: Una es que tengo dos proyectos nuevos para FF, Dramiones, obvio *rueda los ojos*, los cuales espero pronto subir, apenas los tenga más armados, y me encantaría que se pasen alguna vez a darles una oportunidad. Otra cosa, es que, lamentablemente o afortunadamente, quién sabe, a esta historia le quedan dos o tres capítulos más. :/ La verdad es que he disfrutado mucho escribirla, pero bueno, todo tiene un final ¿no? Espero que ustedes también la hayan disfrutado, y no desesperen, que todavía tengo que contar un par más.

He decidido contestar a sus reviews por aquí al final en una nota de autora, y dedicarles este capítulo a todas las personas que la siguen, que la tienen en favs y que la comentan siempre: MagicisFidem, Alice2613, Tayler-FZ, Tonya, aurablack16, AlenDarkStar, Candice Saint-Just, artipinck94, Luna White 29, Tomoe-99, redeginori, johannna, Nana, Alexa, Mel Blackstone, ale24mc, cathytaamp, JeAn Tonks BaEs, Susee, AngelinaPriorincantatem, Neptuna14, pelusa778, Elizabeth , Sally , lady-werempire, Yaanin , Betella, LidiaaIsabel , girlotaku42, Lita, SlyPrincess07, Cris James. Con excepción de los "guest" que no han dejado su nombre, espero que no me esté olvidando de nadie. Son mi familia y mi hogar, al que vuelvo cuando no quiero estar más en el otro. Mi mundo mágico.

Gracias por estar, por aparecer y por decir, porque es por ustedes que sigo escribiendo, alimentan mi inspiración y siempre espero sus reviews con ansias, todo lo que me escriben es una caricia al alma. Me hacen muy feliz y sé que eso lo deben decir todas las escritoras, lo sé porque he sido y soy lectora de muchas, pero es verdad. La magia la tienen ustedes, gracias por prestármela un poquito para entrar al Hogwarts de sus corazones. #Lumus. *es mi amén*.

Recomendación musical (doble): "Suedehead" – de Morrissey (letra acorde a todo lo que piensa Hermione durante todo el capítulo) y "Your Love" – de The Outfield (letra acorde a todo lo que siente Hermione en un momento específico, en el que la canción es mencionada).

Ahora sí las suelto, aunque no quiero…


CAPÍTULO 16: De amor verdadero y miedos.


¿Qué es el amor?

Se podrían construir ciudades, sino mundos con cada respuesta, a esa pregunta.

¿Realmente importa saber qué es?

Para todos es distinto, hay tantas definiciones de "amor" como mentes en el mundo. No sirve de nada pensar en generalidades, en el descubrimiento de su propio entendimiento. Lo incierto, lo desconocido, es y será una aventura.

Hermione suponía que no podía encontrar el concepto en ningún diccionario, libro o biblioteca. Porque era algo propio, tan personal, que daba miedo. Se asustaba tratando de entender sus sentimientos, porque no eran lógicos, sino regidos por el alma. El alma, y ahora lo entiende, lo sabe porque el dolor de su pecho tiene nombre, existe. El alma tiene memoria. Recuerdos de haber estado en otro cuerpo, de haberle profesado fidelidad a otro corazón en su vida anterior. Acceder a ellos era difícil, requería conectarse con el pasado y por más doloroso que esto fuera, reconocía que necesitaba hacerlo. Su ser se lo pedía a gritos.

Era hora de aceptar que el alma rige, irrevocablemente, nuestro ser. No había ciencia, ni lógica que cambiara ese hecho. Dolorosa como era la realidad, la había golpeado nuevamente, provocando que por fin cayeran todas sus barreras mentales. Estaba deshecha, exhausta. Al parecer su alma tomaba ahora el control de la situación, ya le había dado su espacio y turno a la razón y como siempre, ésta lo había arruinado. Esto podría implicar cualquier cosa, pero, por sobre todo, la llevaría a levantarse de la cama con una única certeza; que el amor verdadero tenía que costar, tenía que doler, nos tiene que vaciar de nosotros mismos. Nos tiene que descascarar y enfundarnos, cicatrices debe dejarnos. Para entender, que aquello que está ahí, es historia. Nuestra historia, no será la de ensueño, de hadas o color rosa, lo sabemos, siempre lo hicimos y fue por eso mismo que lo quisimos. Reclamémoslo como nuestro, pensó.

—Gracias. —le sonrió la castaña a su amiga, quién había ido a buscarla para hacerla despertar por fin— y dáselas a Harry también. —Pansy asintió. Ella sabía que su amigo había estado involucrado en eso. Hermione se levantó decidida a irse, pero la morocha la frenó, tomándola del brazo.

—¿A dónde irás? —aunque podía encontrar orgullo en la voz de ella, por haber logrado su cometido, sabía que su semblante denotaba cierta preocupación por lo que pudiera hacer. Posó su mano contraria en la de ella para aflojar su agarre y tratar de reconfortarla. La miró resuelta y con convicción. Esa que había vuelto a sus ojos, la que la caracterizaba por naturaleza.

—A donde tendría que haber buscado desde el principio.

Y con eso, Pansy la soltó y dejó que se fuera. Se quedó parada viendo como la gryffindor salía con su reciente cambio de look de la cafetería en la que se habían reunido. Volvía a tener su estilo, despojado e intelectual. Nunca pensó que lo reconocería, pero verla tan auténtica y madura, le resultaba hasta sexy.


Hermione se apareció en la mansión, solitaria y vacía, que, a esta altura ya detestaba. Se limpió un poco del hollín que le había caído por los hombros con el impulso del viaje por chimenea y se encaminó hasta su cuarto, en busca de aquello que había dejado olvidado. Entró a la habitación y se fue directo a su mesita de luz, revolvió algunos papeles y lo encontró. Tenerlo entre sus manos otra vez, como todas las veces, le generaba un repentino escalofrío.

Su preciado cuaderno, en el que había anotado sus "secretos", aquellos que ya no quería ocultar más. La claridad iluminaba sus ojos como la mañana enceguece al despertar temprano. Había dejado entrar la luz por la ventana, y aunque doliera, era sano. Ahora conocía la verdad, había salido de la cueva y entendía las sombras y al sol.

Con valor y convicción (adjetivos que la describían a la perfección, según su esposo) lo sujetó con fuerza y se lo llevó a su pecho, como queriendo abrazar la esperanza. Suspiró y abrió el libro. Al hacerlo cayeron varias hojas. Hermione frunció el ceño y se agachó para recogerlas extrañada. Algunas fotografías y anotaciones, que reconoció al instante, dentro de éstas estaba la información que estaba buscando; pero había otra amarillenta, que parecía estar doblada varias veces, de la cual no tenía registro. Tomó esta última con curiosidad. Fue desenvolviendo el papel, cuidadosamente replegado, hasta llegar a unas notas en el centro. Sus ojos se abrieron de repente por la sorpresa y se tapó la boca ahogando un grito.

¿Cómo era posible? Una sensación escalofriante y de enfado recorrió su cuerpo. ¿Todo este tiempo había sido él? Quien ella había ocultado de… él mismo, de quién se había enamorado, con quién había soñado besar sus labios incontables veces, era su esposo. El pulso le latía muy rápido y la respiración se le atascó de repente en la garganta. Con todo eso y la cantidad de interrogantes en su mente se cayó al suelo de rodillas. ¿Cómo podía haber sido tan estúpida? Siempre había estado ahí, frente a sus ojos. ¿Cuán dormida había estado para no darse cuenta? Era tan obvio… empezando por su seudónimo "el príncipe", muy predecible, seguido por su forma de hacer bromas, su manera de hablar, su encanto con la máscara y todo, maldición, siempre había sido Draco. Su beso. Su olor. Había sido tan familiar que lo había recordado a él. Ahora todo tenía sentido, por eso era casado, por eso no funcionaba su matrimonio ¡porque eran el mismo, joder! Por eso él se había alejado de ella también. Hermione había tirado el cuaderno cuando se había caído y se había tapado la cara con las manos mientras lloraba, de bronca, de impotencia, de tristeza, porque no lo había visto. Porque había sido la persona más ciega de todas. Se sentía patética, humillada y confundida.

Se levantó como pudo, ignorando el dolor de sus recién magulladas rodillas. Con la idea de despejarse, tomó las llaves de su auto y tras llegar a la chimenea del gran salón, se dirigió al mundo muggle. Tenía que manejar y despejarse. Tenía que pensar, descargar todos sus sentimientos.

Una vez allí se subió al Mercedes, que ahora estaba aparcado solo, ya que Draco se había llevado su auto aquella noche en la que habían discutido. Encendió el auto con más fuerza de la que requería, quitó el freno de manos, encendió las luces y sin ponerse el cinturón, tomó decidida con su mano izquierda el volante, presionó el embriague a fondo y puso primera, el cambio entró al instante, y con rudeza presionó el acelerador. Rápidamente llegó a la velocidad máxima permitida para circular en aquel pueblo y en cuanto llegó al acceso de una autopista, la tomó sin preocupación y aceleró para tomar mayor velocidad.

Su mente no paraba de lanzarle interrogantes y desesperada pensaba cuál sería el motivo para que Draco hiciera tal cosa, por qué razón había llevado todo tan lejos. ¿Era tarde para ellos? ¿Cuánta incomunicación en una pareja era necesaria para terminar con su matrimonio? ¿Cuántos fantasmas y demonios deberían enfrentar juntos? ¿Había esperanza? ¿Cuándo habían llegado a mentirse tanto? ¿Por qué la había engañado así? ¿Cuán metida en su angustia había estado como para descuidar su relación con él? ¿Cuánto como para no saber que lo engañaba con la misma persona de la que, supuestamente, huía? Ahora que sabía la verdad, ¿Qué haría? ¿Lo perdonaría? ¿La perdonaría? ¿Se perdonaría?

Hermione tomó una de las laterales que llevaban a un Walmart y aparcó el auto como pudo en el estacionamiento del supermercado. Una vez que entró se fue directo a la zona de bebidas alcohólicas con deseo, pero después se abstuvo, no podía manejar en un estado de inconsciencia desmedido, y lo cierto es que, quería sentir. Aunque su pena era muy fuerte, quería sentir el morbo en sus venas, saberse vencida, derrotada, quería cicatrices. Quería aprender de ello y superarlo. Por lo que, con el poco estado de voluntad y cordura, que le quedaba en ese momento, se encaminó a la zona de golosinas. Agarró chocolate, gomitas, caramelos, bombones, kinders y todo aquello que amaba de niña y sus padres no le compraban porque podía hacerle mal a las muelas y darle caries.

Llena de snacks en sus brazos, Hermione se puso en la cola de la caja rápida y hasta ese momento no se había percatado de que estaba todo decorado con motivos navideños. Recordó que se acercaban las fiestas y una punzada cerró su estómago un poco. No entendió de inmediato la reacción de su cuerpo, pero luego se dio cuenta de que no quería pasar otra "falsa navidad". Tenía que pensar qué quería para ella y qué era lo correcto, lo sano, antes de ir a enfrentar a su esposo.

—Buenas tardes, ¿ticket o factura? —le preguntó el muchacho de la caja. Ella sacudió la cabeza para concentrarse.

—Ticket —dijo. El tal "Stevie" (según la placa en su uniforme), la miraba mucho, con cierta sorpresa y preocupación, reflejada en sus ojos verdes.

—¿Se encuentra bien Sra.? —Hermione se tensó, no esperaba que le preguntara eso, pero pronto cayó en la cuenta de que debía tener una apariencia fatal, había estado llorando y de seguro debía tener los ojos hinchados y rojos. Sus rodillas estaban un poco rojas por la repentina caída contra el suelo al descubrir tal revelación en su cuaderno y la pintura de seguro se le había corrido. Sí, definitivamente su apariencia debía gritar "desastre" en mayúsculas.

—Sí—forzó su voz para que saliera lo más natural posible— soy actriz —mintió señalándose de arriba hacia abajo para marcar su aspecto. Y sonrió cálidamente al chico. Éste le devolvió la sonrisa y asintió. Pareció quedarse más tranquilo y siguió marcando las cosas. Hermione se sorprendió de lo bien que le había salido mentir. Al parecer la práctica habitual la había llevado a eso, casi era una sangre pura. Bufó mentalmente. ¿Cómo se había abandonado tanto a sí misma todos estos años? Entonces, consideró una idea... ¿De qué se había enamorado Malfoy? Si había sido de su personalidad, estaba jodida. Porque, había cambiado hace mucho.

El chico se dirigió de nuevo a ella para decirle el monto y pagó con una tarjeta de crédito con plata muggle que se había hecho hace mucho, Draco también la tenía, aunque la usaba con menor frecuencia. Firmó el ticket y se lo entregó a Stevie. Tomó las bolsas y se fue con paso rápido.

Una vez en el auto decidió que iba a digerir todo lo que había pasado mientras manejaba hacia algún lugar indefinido. Puso todo en el asiento del copiloto y lo dejó abierto para meter la mano en busca de chocolates y golosinas, mientras conducía. Tomó de nuevo la ruta y puso el pendrive con música que llevaba en el auto. "Your love" de The Outfield comenzó a sonar y a Hermione le dio un vuelco el corazón. Empezó a tamborilear los dedos en el volante y poco a poco embriagada por los dulces y su malestar anímico, comenzó a cantar con ganas. I just want to use your love tonight, I don't want to lose your love tonight, repetía mientras hacía mímica como de que tenía un micrófono y le cantaba a un público. Le canto al aire, a la gente que cruza la calle, a los autos que frenaban a su lado en un semáforo, se cantó a sí misma. Realizó un concierto a su corazón.

Try to stop my hands from shaking
But something in my mind's not making sense
It's been a while since we were all alone
But I can't hide the way I'm feeling

siguió cantando, pero su voz cada vez se iba quebrando más por las lágrimas que comenzaban a rodar por sus mejillas.

As you're leaving please would you close the door?
And don't forget what I told you
Just 'cause you're right that don't mean I'm wrong
Another shoulder to cry upon

Se estaba descargando la electricidad, la euforia, sus miedos y el dolor, lo sentía liberarse, salir de su pecho en busca de la luz.

Continuó así hasta que no le quedó voz y se terminó todos los temas de los 80s. Miró la hora en el tablero del auto y decidió volver a la tierra. Retornó el camino a la casa muggle, para retomar su misión. Tenía que enfrentar sus demonios, su matrimonio y toda la marabunta de emociones. No podían seguir así, se había abierto un capítulo nuevo entre ellos, y era tiempo de que pensaran en un final o un comienzo, para avanzar. Estaba completamente desencajada, parecía ciclotímica y el hecho de tener un posible desorden hormonal ese mes, no le estaba agradando en absoluto.

Ya con las ideas más claras, entró a la gran casa y se paseó lentamente hasta dar con la chimenea, pero detuvo su recorrido, cuando vio abierta la puerta de su habitación, cuestión que no pasó por alto, ya que hacía mucho tiempo no entraba. La sensación de invasión externa la llenó de dudas, recordó momentos en los que habían entrado a robarle a sus padres o familiares y la angustia de haber quedado expuestos y en peligro, la sobrecogió. Se recordó que el resto de la casa estaba normal y como siempre, lo que la hizo infundirse valor y pensar que, quizás había sido el viento o algo por el estilo. Pero, en vez de cerrarla e irse, decidió entrar y revisar. Al parecer todo estaba igual a como lo había dejado antes. Un impulso la llevó a revisar su más valioso recuerdo, algo que estaba ahí oculto en el fondo de su corazón, dentro de la casa que amaba, un lugar que siempre creyó seguro para guardar un valioso secreto. La prueba de amor, la prueba de qué su amor con Draco era real y había existido a pesar de cualquier adversidad.

Hermione se acercó al único abrigo colgado, que estaba a la vista. Era de paño, color verde oscuro. Buscó en uno de sus bolsillos internos, dentro del forro de seda, lo encontró. Sacó un pequeño sobre abultado. Donde había un pequeño papel que decía, con una letra pulcra y estilizada "El amor es una ilusión, una historia que una construye en su mente, consciente todo el tiempo de que no es verdad, y por eso pone cuidado en no destruir la ilusión".

—Virginia Woolf —suspiró. Esa mañana había pensado en el significado del amor y se había olvidado por completo aquella frase que tantas veces la había hecho reflexionar y tomar decisiones. Más segura que antes, volvió su atención al sobre. Que contenía, también, unas pequeñas llaves con un listón verde igual al del sacón. Su color favorito.

Tomó el par de llaves y se dirigió a la cama que estaba en el centro, levantó la almohada y encontró la cajita pequeña y marrón que buscaba, una que le había regalado su abuela. Con dos vueltas abrió la caja, dejando ver una pila de lentejuelas doradas que acolchonaba una cajuela mucho más pequeña que la anterior, esta vez revestida en terciopelo negro. Hermione la tomó e introdujo la otra llave, con media vuelta se abrió, dejando ver una pulsera plateada con un dije en forma de león, que, en lugar de ojos, había dos pequeñas esmeraldas que rellenaban esos huecos. No pudo evitar sonrojarse y mirar con adoración aquella pieza preciosa.

—Hola —la saludó con amor, como si tuviera vida propia. Ella así lo sentía, no sabía si por locura o anhelo, le pareció ver que los ojos del animal brillaban con su voz. Como si la hubiera estado esperando todo este tiempo. Sonrió y acarició el dije con ternura. Se lo colocó y éste pareció reconocer su piel, porque, contrario a lo que usualmente pasaba con una alhaja común, que ha estado guardada mucho tiempo, su temperatura era agradable, no fría. Justa, como si nunca se la hubiera sacado.

Al quitar el objeto de su lugar, se percató de que, en vez de quedar vacío, había un pequeño trozo de papel debajo doblado varias veces. Dudó un poco en tomarlo, pues, hace pocas horas había tenido una mala experiencia siendo guiada a desenvolver un papel por curiosidad, pero finalmente, se decidió a tomarlo. La valentía se había apoderado de ella ese día.

Se encontró con la misma caligrafía del príncipe. Abrió mucho los ojos por la sorpresa de la "casualidad", al parecer la invasión a su privacidad estaba de moda en ese tiempo.

Espero que para este momento ya sepas la verdad, y sepas perdonarme.

Cuando estés lista, estaré esperándote para contarte la razón. Puedes venir a preguntar, ya sabes dónde encontrarme, y si, la respuesta es "no", busca en mi mesita de luz, allí encontrarás lo que necesitas. – DM/El príncipe.

Se corrió una pequeña lagrima que se deslizaba ahora por uno de sus ojos, y apretó los labios para contener las que le seguían. Ya había llorado suficiente, sentía que se iba a secar si seguía así.

Se guardó el papel en su abrigo, dejó las cajas así no más y se fue de allí con prisa. Cruzó el umbral de la puerta que daba al comedor, y se dirigió a la chimenea, sabiendo que iría en busca de respuestas.

Se apareció de nuevo en la mansión y corrió a su habitación recogió el libro del suelo, junto con el papel que revelaba la identidad de su amante. El cual guardó, con el anterior, en su abrigo. Fue a la mesita de luz de Draco, la que nunca abría, por respeto a su intimidad.

Abrió el único cajón y se encontró con un sobre, que decía "reflexiones". Lo abrió sin dificultad y sacó de él, varios pergaminos doblados con distintas fechas, todas de los últimos doce meces, y se dispuso a leerlos.

"…Hemos cometido muchos errores, de esos que nos arrepentimos, sé que te arrepientes, lo veo en tus ojos. Porque no he dejado de mirarlos, porque me recuerdan quién eres. Me enamoré de la persona menos indicada, de esa que se aferra a sus ideales con uñas y dientes, que no se da por vencida, que casi se olvida de nosotros, a la que le haré recordarnos. Esa es mi única misión amor, devolverte a la vida como los tonos morados a los cerezos en primavera; aunque sea invierno."

Hermione tenía los ojos hinchados, la cabeza le daba vueltas ¿en serio creía eso? ¿Por qué nunca le había dicho nada?

"…Me lo merezco, lo sé. Creo que por este castigo es que resisto. No me importa lo que tenga que hacer para recuperar lo que teníamos, y si no vuelve a ser lo mismo no sería un problema, sería un aprendizaje. Y ya parece que no soy yo. Me has cambiando, pero en un sentido extraño. Sigues odiándome por eso que soy, yo sigo siendo el malo en esta historia, pero ya no con tu integridad, tu dignidad ni valores. Ya voy en contra de cualquier cosa. Parece que somos enemigos naturales y eso no hace más que resaltar el punto, de que nuestra relación siempre ha sido y será un desafío. Y quiero que lo siga siendo por el resto de nuestra vida. Aunque me cueste mi antiguo yo."

¿Estaba bien que sintiera orgullo por las palabras que escribía su esposo? Quizás, pareciera egoísta, pero una parte en su pecho se abrió una grieta de posibilidades, algo que la hizo reaccionar con una sonrisa. Triste, pero sincera.

"…Nos parecemos a Romeo y Julieta, sí, he leído tus libros favoritos. Y ahora entiendo, que siempre quisiste esa relación. Contigo es más fácil darse cuenta que aprendiste a buscar enlaces entre el más y el menos. Entre cargas positivas y negativas."

Se tapó la boca sorprendida de todo lo que estaba diciendo, Draco se estaba abriendo como una flor, aquellas que despliegan sus pétalos blancos en la noche, que se abren para mirar hacia la luna. Y ella, no lo había visto. No había visto nada de eso. Sollozando continuó la lectura, con las pocas fuerzas y barreras para desmoronarse, que le quedaban.

"…Lo que es más complejo, es entender por qué tú me gustaste a mí, ¿Por qué? Si mi familia no educó mis gustos para que se relacionaran con siquiera algo similar a tu persona. ¿Cómo fue posible?

Porque, me enamoré de lo único real en mi vida. Tenías lo que yo no. Me enamoré de alguien que supo darme lo más importante, algo que mis padres no se empeñaron en que aprendiera, pero yo lo vi entre ellos y fue inevitable para mí aprender eso, antes que nada. Porque, eso era auténtico. Era lo que necesitaba. Era cariño.

Cuando te veo, encuentro cariño. Para mí, que no te he dado más que mi corazón. Pero cuando empezaste a mirarme así, nunca pude borrarte de mi mente. Porque, vi en ti lo que estaba buscando. Eso era lo que me faltaba, la comprensión de otro. Y esa fuiste tú. Admiré ese sentimiento en ti, desde el primer día. Desde el andén 9 ¾ cuando te alejaste de tus padres, lo vi en tus ojos. Fue lo más hermoso que había presenciado. Sé que la coraza que construyeron las demás enseñanzas predominaron en mi actitud y raciocinio, me enceguecieron y condenaron, pero juro, por lo que sea que haya donde sea que este, que esta lección, fue la única que se robó mi atención, siempre Hermione. Siempre quise que me miraras así."

—Lo sé —dijo sin aliento, con toda la cara empapada en sal— te he mirado así, y lo sigo haciendo. —acentuó con fuerza.

Comprendió que, si hasta el momento había estado con las emociones revueltas, ahora eran un terremoto incontrolable, un sunami de revoluciones. Próximamente no podría soportarlo, ya veía venir un ataque de pánico o cardíaco, así de exagerado era lo que sentía.

Ahora no había vuelta atrás, estaba en sus manos hacer algo o quedarse allí, y ésta última no era una posibilidad para ella. Iría a buscarlo donde estuviera, lo zamarrearía, le gritaría todo lo que siempre le había querido decir, le pediría perdón y con suerte ambos se perdonarían a sí mismos. Era necesario e inminente hacerlo, porque ya había tenido el tiempo suficiente para pensar, si él quería más espacio se lo daría, pero que se lo pidiera. No más silencios, no más secretos. Honestidad, sinceridad, claridad, todo eso quería.

Se levantó de la cama, donde se había puesto a leer los pergaminos y los amontono todos, los guardó en su cuaderno y agregó los que tenía en su abrigo, de ahí mismo sacó la foto que había ido a buscar en un principio, la que había guardado con mucho cuidado. Con ella llegaría al lugar que, tiempo atrás había reunido a dos almas perturbadas por su pasado, las cuales, con un poco de fe, reuniría otra vez, o simplemente las dejaría ser.

Miró el papel que tenía en sus manos y lo acarició. Tomó aire y cerró los ojos recordándolo a la perfección, sintió el familiar tirón en su vientre, que la transportaba hacia aquel sitio. Cuando abrió los ojos sintió un mayor mareo que el de otras veces, uno real. El miedo.


"El día en que sea posible para la mujer amar no por debilidad sino por fortaleza, no por escapar de sí misma sino para encontrarse a sí misma, no para humillarse sino para reafirmarse; ese día el amor será para ella, como es para el hombre, una fuente de vida." Simone de Beauvoir.


N/A

¿Un bombazo? Sí, todo se fue a la mierda. Espero no decepcionarlas, pero esa es la reacción de Hermione. Sé que no la quieren mucho, pero entiendan, que Draco la ha dejado muy sola y a pesar de que he creado un bombón, y me consta, ella tiene derecho a sentirse mal. Aquí vemos su arrepentimiento y decisión, creo que es lo que le faltaba ver y recuperar de sí misma. Ahora veremos qué pasa. ¿Ya se dieron cuenta dónde está Draco? ¿Qué dicen, Hermione lo encuentra? ¿Nuestra pareja por fin podrá decirse lo que siente?

¡Gracias por siempre y para siempre las amo!

CONTESTACIÓN DE REVIEWS (por orden de publicación):

LidiaaIsabel: ¡Hola linda, gracias por comentar! Respondo: sí, Neville es increíble, lo amo. Es muy buen amigo. Ese Hansy se me antojó y creo que lo amé jaja. No puedo contestarte lo de Cissa, ni lo de Draco, porque arruinaría el final. Pero, puedo asegurarte que ambas dudas, serán contestadas con el próximo cap. Espero que te guste este, es medio triste y loco, pero es una transición en el que viene todo estallará más aún. Un abrazo enorme y te espero por aquí.

Yaanin: ¿Y a ti qué te parece? *carita sensual, insinuadora del mal*.

johannna: Hola linda. ¡Gracias! Me alegro de que te haya gustado. Este es un poco triste, espero que no me odies. Sos una seguidora muy fiel, no quiero perderte . Lo de Draco, te cuento, se resolverá en el próximo, si es que ya no te diste cuenta donde está. GRACIAS de nuevo por lo del talento familiar y por darle una oportunidad al fic de mi prima, es muy capaz y talentosa, seguro le va a quedar un fic hermoso y con gente tan linda como vos, no tenemos otra que inspirarnos. Último GRACIAS y te dejo. Abrazo enorme. Te espero en el que viene.

Neptuna14: Querida Neptuna: AMO tus comentarios, nunca dejes de hacerlo, te lo pido *corazón*. Siempre me sacas una sonrisa y soy muy feliz leyéndote. Gracias, por ser tan vos. Aquí verás que Hermione ha dado un gran paso y, ¡por fin se ha dado cuenta de que tiene un semental como esposo! Buen, adoro el Hansy y entre mis nuevos proyectos, se cuelan esos dos, de seguro. Me alegro que te gusten . Cissa y el paradero de Draco son un misterio, en el próximo cap se resolverán esas dudas. Y espero que no me odies por actualizar TAN tarde ahora. Un abrazo enorme linda. Gracias por tus comentarios.

Tayler-FZ: ¡Gracias! Siempre tan linda. Por supuesto que se acordó… después de saciar su deseo, por supuesto. Me alegro de que te haya gustado, espero que comentes este como siempre haces *súper corazón latente y poderoso*.

Cris James: ¡Hola! Me alegra que te guste el Hansy, a mi igual. Bueno, dentro de mis nuevos proyectos habrá mucho más de ellos. Te espero por allí. Gracias por tu review *corazón*.

lady-werempire: WIIII. Me alegro. Gracias *Corazoncitos*.

Tomoe-99: Me alegro de que así sea y espero que siga así. ¡Gracias por comentar! Un abrazo.

SlyPrincess07: Bella Nat, a vos ya te conteste, pero sabes que sos mi favorita, ya mismo me estoy yendo a leer HM. :o. Te quierouuu. Besitos.

Candice Saint-Just: Hermosa, que bello tenerte de nuevo por aquí. Sí, coincido con vos. Necesitaban espacio, y ahora veremos qué pasa con estos dos, cómo reaccionan, aún estoy meditando. Tus comentarios siempre, siempre son muy contructivos, y me encanta que te sigas pasando y poniendo al día para hacérmelos. Gracias. Y espero que pronto te animes a darle una oportunidad al OS. Sí, es dramático. Lo siento, pero eso me salió. A veces sale así. No sé por lo que estés pasando ahora, pero el ánimo a veces decae y lo mejor es ayudar a sanar el corazón con cosas y pensamientos bellos, así que te entiendo. No hace falta que te martirices con el drama por ello. Espero verte pronto por aquí. Un abrazo *y corazones de todos los colores, como grajeas, para ponerte feliz*.


PD: FELICIDAAAAAAAAD INTENSA CASI 100 REVIEWS *CORAZONES MILES*.

Hasta la próxima!
Cygnus.