Gracias por leer esta historia, me animan a seguir escribiendo. Al inicio este capítulo es muy descriptivo, a veces suelo dar muchos detalles pero no son tan relevantes en la trama, sólo es para darle un aire de realidad a la redacción. ¡Que lo disfruten!

-Los personajes aquí presentados (A exepción de Ronny Fawn y Niko) le pertenecen a SEGA


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Ya es de madrugada, exactamente las 4:40 y suena el tono de piano, suave y después aumenta; Amy apaga el reloj y se levanta apurada, primero saca el yogurt del refrigerador y toma un vaso de agua para despertar. Lo que sigue es ponerse la ropa que cuelga del gancho colocado la noche anterior en la manija de la puerta, los zapatos y cepillarse el cabello para después adornarlo con su accesorio favorito: su diadema roja. Ya en la cocina se sienta en la barra, el yogurt se sirve en un plato acompañado de cereales y arándanos, se lava los dientes y la cara; la mochila ya está en el librero junto a la puerta principal y lo que resta es tomarla, apagar las luces y salir hacia el paradero.

El autobús dice Parque Blanco que llegará a su destino en aproximadamente una hora y media porque el tráfico aumenta en Tecno Torre y todos los trabajadores (que son la mayoría de los pasajeros a esa hora) bajan ahí, después del enorme nudo de autobuses, automóviles particulares y motocicletas se llega a la estación del metro con el mismo nombre que se escribe en el autobús, el destino es Bulevar 80 y a medida que el tren avanza se va quedando sin gente, solamente quedan en el vagón cinco personas entre las que se encuentra Amy que no ha podido dormir a causa del llanto de un bebé Dálmata, al salir de la estación se ve el mar de gente cruzando las dos avenidas perpendiculares, los puestos de pan dulce y los sitios de taxis. La pequeña eriza da un resoplido, dando gracias por el fin de la Travesía y se dirige hacia el norte donde en la esquina se encuentra un hospital, camina dos cuadras y cruza por el estacionamiento de un centro comercial para por fin llegar a la Preparatoria 3 "James Humpert" ya hay varios estudiantes esperando en la acera y cuando se abre la reja deben mostrar su credencial para entrar sin mayor problema…

-Buenos días señorita Rose- La saludaba amablemente Ronny Fawn, la encargada de la entrada a los alumnos, ellas dos se conocían de vista ya que Amy se paraba justo delante de la puerta todos los días y era de las primeras en pasar, la rosada eriza le regaló una sonrisa y caminó en dirección al edificio B, al tiempo que subía los escalones seguía pensando en lo que le dijo Sonic anteriormente y cómo debería rechazarlo educadamente, definitivamente no se imaginaba viviendo en el mismo espacio que él.

-Hola Niko- anunció entrando al salón. Espero que al señor H no se le ocurra llegar temprano hoy. Pero dicho y hecho, enseguida divisó los zapatos rojos caminando por el umbral, un calor baño sus mejillas y soltó la mochila directo en la mesa que tenia al lado, la única reacción que pudo efectuar fue la de sentarse y ponerse los audífonos; cuando sintió que el peligro había pasado un pequeño golpecito llamó en su hombro, giró y al mismo instante casi quería salir corriendo. Sonic sentado junto a ella, con su mochila de Chao en las piernas le mostraba unos ojos brillantes.

-Ehhh.. ¡Demonios! ¿Porqué se acercó? Casi no lo hace y menos cuando piensa que escucho música. -Sus pensamientos fueron respondidos por dos razones, primero: Se había sentado en una mesa para 4 personas, en vez de un asiento para 2 junto a la pared, y segunda: sólo se puso un auricular en una oreja, dejando a la otra libre- Hola, Sonic- Saludó pobremente.

-Buenos días Amy, espero no molestarte pero ¿me darás una respuesta?

Inmóvil, estaba planeando su argumento pero de repente se le fueron volando las ideas, nada servía ahora, su única salida era responder un grosero No o un desesperado Sí, el calor regresó con su capa rojiza para posarse en sus mejillas, a pesar de la fría mañana Amy sentía su cara caliente, muy caliente, hubiera sido mejor caminar por los edificios para pensar, para no estar enredada en aquella situación. Sus pupilas se fijaron en una hoja blanca pegada en la ventana superior de la puerta, las letras eran pequeñas pero logró enfocar bien para leerlas y una respuesta rápida fue disparada por sus labios.

-Mis padres, no me han dado permiso aún Sonic, dicen que, deben ver una carta formal de tus tutores para saber que estoy segura y con gente responsable.- Uff, que mejor excusa para Rose, y bendito anuncio de los avisos para asistir una excursión al Cañón del Cielo.

-¡Me lo hubieras dicho antes!- Abrió la mochila y sacó una impecable hoja blanca con una explicación bastante formal redactada por su madre- Tengo varias copias de esta carta, mi ex compañero que acaba de salir me las pedía mucho y esto nos evitó varios problemas con sus padres que tampoco querían que viviese conmigo, a veces me imagino que me consideraban un traficante de menores jaja- El erizo azul se reía suavemente, mientras la chica frente a él estaba pasmada… ¿Cómo podía ser posible que tuviera exactamente la solución a la mejor excusa que se le había ocurrido? El hecho de que tuviera en su poder esa carta responsiva solo alentaría a sus padres y le darían luz verde para vivir con Sonic, ya anteriormente habían hablado miles de veces sobre el caso de Blaze, hasta que desistieron; Amy empezaba a experimentar un poco de miedo, no podía concebir la idea de irse lejos de su casa, pisar un suelo que no conocía, dormir en una cama que no le pertenecía, y convivir con un chico que sólo conocía hace escasos 4 años.

Ingresó al aula Wave, y se tropezó con la silla del extremo provocando una sacudida a la mesa donde nuestros erizos estaban.

-¡Perdón chicos! No vi la pata de la silla.- Se disculpó la tímida golondrina.

-No hay problema Wave.- Dijo Sonic, al ver su cara apenada le hizo un ademan señalando la silla- Sólo siéntate jeje.

Wave bajó su cara y después de sentarse, sacó un libro pequeño y siguió su página marcada con listón blanco. Después de la interrupción, Sonic volvió la mirada hacia Amy, o más bien al lugar que ocupaba porque ella no estaba ahí, el erizo se levanto del lugar y le preguntó a Niko por la chica.

-Acaba de salir, creo que fue al baño.

-Gracias Nik.- Creo que he sido muy brusco, bien hecho Señor H, acabas de arruinar tu estrategia sobre ser delicado. Pensaba viendo hacia la puerta. Es cierto que Amy era de reacciones inesperadas y por una parte había pensado en aquella posibilidad, pero de último momento decidió arriesgarse y soltarle la responsiva como bomba, lo único que quedaba era esperar por la eriza, aún en ese estado sabía que Rose no faltaría a la clase; ella jamás faltaría a una clase.

El espejo del baño era alargado, que bueno que así era, pues es demasiado incómodo tener que acapararlo todo. Amy veía su reflejo, sus mejillas rojas, el agua no hacía efecto en ellas. Genial, ahora el rubor se quedará aquí todo el maldito día. Nunca le había gustado el rubor natural, siempre le comentaba a Blaze que eso hacía que su cara se viera de niña. Respiró hondo, contuvo el aire 7 segundos y exhaló despacio; si sus cálculos no fallaban, quedaban 5 minutos para que el Profesor de Geografía llegara al salón, si salía ahora, Sonic no tendría tiempo de pedirle una respuesta o una explicación ya que la clase habría comenzado y ni de chiste se atrevería a hablar. Se sereno un poco y con el peso bien repartido en sus pies, caminó al salón y exactamente como lo había pensado, una vez que se sentó el Profesor llegó, con los mapas bajo su brazo y el maletín café, inmediatamente las conversaciones callaron y los chicos que acostumbraban sentarse sobre la mesa bajaron a la silla, quedando en una posición nada reprochable.

Las clases desfilaron en un ritmo extrañamente fluido, Matemáticas se mostró compasiva, Biología volvió a los proyectos de fotografía, Inglés se dedicó a las conversaciones y solamente Historia siguió con su faena caprichosa de trabajos que debían ser entregados de un día para otro; el trabajo para mañana era un resumen de la Batalla de La Isla del Sur con tinta azul, cosa que no es tan complicada si no tuvieras que atravesar la mitad de la ciudad para llegar a tu casa; cuando la profesora de su materia menos preferida les dio permiso para salir, Amy optó por ir a la biblioteca por un libro para la dichosa tarea, pero no contaba con que un erizo de pelaje azulado la vigilaba de lejos, su plan era seguirla para hablar con sus padres y que le permitieran quedarse con él para que la pobre chica ya no siguiera esa rutina desgastante, no era simplemente por su aspecto somnoliento era más bien por su salud mental, Amy de la secundaria no era tan diferente de Amy de la Preparatoria, pero la chispa que le brotaba de los ojos se esfumaba, ya no sonreía tan seguido… Amy se estaba cansando y no quería que fuera una chica agotada, antipática, él no lo permitiría…


Uff por fin, otro capítulo para que lo disfruten. Perdonen si esta un poco corto, me estoy acostumbrando. Nota: Puse algunos niveles de varios juegos, son en orden de aparición Sonic 4 episodio 2, Knuckles' chaotix, Sonic Riders: Zero Gravity, Sonic Advance 2. Los pueden diferenciar porque los marque con negro xD… Ahh otra cosa, si se preguntan porque la Preparatoria se llama James Humpert, pues ¡es el nombre de uno de los fundadores originales de SEGA! Y el número 3 es porque me encanta la música de Sonic the Hedgehog 3.