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Capitulo 26
Un regreso prematuro
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Naruto se permitió mirarse al espejo que la familia en esa aldea le había facilitado, observando su ropa que con algunos agujeros que trataban de cerrarse y bastante sucio le había acompañado en los últimos meses.
—Supongo que es tiempo de usar algo nuevo— murmuro para si mismo, quitándose lentamente la ropa, analizando donde estaba rota y doblándola para arreglarla luego.
Usando la rama de las dimensiones, abrió un portal en el espacio, del que saco una nueva muda de ropa muy diferente a la anterior.
Empezó a ponérsela mientras recordaba haberla forjado hace un par de semanas usando como base a Kavacha y Kundala, eso reduciría el 90% del daño recibido, considerando que de hecho la única armadura era su brazo derecho que tenía una bella armadura dorada con detalles color oscuro en el hombro y antebrazo, y en el otro brazo tenía un brazalete negro con dorado, dejando su pecho al descubierto.
Un cinturón de color dorado ataba sus pantalones color negro bastante grandes a su cintura, cuatro placas de oro a los lados y al frente, botas negras de color obsidiana en sus pies, su pelo carmesí había crecido bastante, una especie de cola de caballo a su espalda, realmente siendo solo la forma en que su cabello crecía.
(La imagen de la portada si es difícil de imaginar)
Las uñas del pelirrojo se alargaron, rasguñando milimétricamente su barbilla para afeitar la barba que crecía lentamente, notando que aun faltaba para que le creciera el bigote.
—¿Papa habrá tenido bigote y barba?— se cuestiono a si mismo, frotando su cara ya lisa mientras abría la boca, notando como sus colmillos y molares estaban inusitadamente afilados.
Su lengua también se veía más afilada y puntiaguda, al sacarla empezando a notar lo larga que era, apenas viendo que llegaba a los 30 centímetros la regreso a su boca, temblando levemente mientras tragaba.
—Mmmm, me pregunto como se sentiría que usaras eso en mi~
—Cállate Orochi, solo… cállate— le dijo gruñendo levemente ante la imagen mental, sentándose en la paja del establo en que estaba. Mirando al espejo nuevamente mientras recordaba a Issei darle algo de parte de Tsuki.
Lo saco de su vieja ropa, viendo el trozo de madera rectangular con una inscripción en el Kanji de "Sombrero"
Había tratado de usar algún método para sacar lo que estuviera dentro, pero era diferente a un pergamino de sellado, no, no se parecían en nada.
¿Tal vez rompiéndolo? Se cuestiono moviendo sus dedos de forma que el trozo de madera se rompiese fácilmente, destruyéndose en partículas azules que empezaron a formar un objeto.
Era un objeto, un sombrero de paja bastante grande en comparación con la cabeza de Naruto, suficiente como para que su cabeza estuviera dentro del sombrero. Tiene un ala ancha y está tejida con paja bastante fina. El sombrero tiene dos Kanji distintos que se leían como "Vagabundo" (Al mezclar las Kanjis para Naruto y Okami, estas tienen tal significado juntos)
Daba una buena sombra, tenía 16 ranuras cuadradas que se utilizaban para la ventilación y también un protector contra insectos al tiempo que permite el uso casi completo de su vista.
Se ato la banda de Konoha al cuello, lo suficientemente tensada como para que no se moviera, no lo suficiente para ahorcarlo.
Se lo puso, mirando atreves de las rendijas como en el espejo se veía como una especie de ninja renegado.
Lo cual, considerando lo que planeaba a futuro, le quedaría bien.
Suspiro, sacando de su espacio dimensional un manto de color negro que se puso para tapar su torso desnudo, la armadura le protegia de cambios climáticos, pero no significaba que le gustara estar con el pecho al aire.
Lo que tapaba su pecho era Sawar: Delirante Sombra.
Un manto mágico de sombras tomadas de un Daeva y luego unidos al cuerpo del asesino. A pesar de que se manifiesta como un manto negro que fluye, en realidad es la crin de la oscuridad de un Daeva, arrancado y separado de su cadáver, y luego cosida a la carne de quien le asesino, donde se fusionó con su cuerpo más allá de un sudario físico viviente.
El sudario da poderes a su usuario más de sombras y oscuridad que pueden aprovecharse para una variedad de usos y debido a su naturaleza como parte de su cuerpo, él puede hacer que asuma cualquier forma que considere que es más práctico.
Puede cambiar su forma lo que ya no cubre todo su cuerpo, haciendo que parezca una simple capucha, como una bufanda que fluye o envolverlo alrededor de sólo una parte de él. Sin embargo, un área alrededor de sus hombros y el cuello siempre serán parcialmente cubiertos, ya que era donde originalmente injerta el sudario de su piel. Usando el poder de la cubierta permite al Asesino de sombras en sentido transverso a una distancia limitada.
Mientras él está tocando o dentro de una sombra, que puede hundirse en ella con el fin de salir de otra sombra. Esto incluye su propia sombra. Sin embargo, ya que esta dislocación en el espacio utilizando sombras como medio se acerca el reino de la verdadera magia, la distancia máxima que puede cubrir es de unos 200 metros de una inmersión.
El costo de Prana será mayor cuanto mayor sea la distancia que desea transversal, y un aumento por los usos repetidos. A través de un efecto similar a una Esfera de Realidad interna, la cubierta también permite almacenar un número ilimitado cerca de las armas y brebajes de su propia creación en ella ocultos.
En tanto que el manto está intacto, él tiene libre acceso a estos y puede sacarlos en cualquier momento como si estuvieran en su persona sin ser gravado, también podía usar venenos que el mano creaba para causar efectos de estado debilitante sobre los enemigos, o fármacos para aumentar su propio estado.
Naruto exhalo largamente mientras cerraba los ojos, satisfecho con su apariencia, dejando que el sombrero tapara su vista mientras se dormía.
Sus oídos se movieron levemente al escuchar unos muy leves pasos rápidos, abriendo un ojo para ver atreves de las 16 ranuras la niña que los había saludado caminar con un objeto entre sus pequeñas manos.
—Etto… Guerrero-san— murmuro ella acercándose tímidamente al pelirrojo dormido.
—¿Hm?— después de un largo silencio, se limito a responder de la forma más suave que pudiera.
La pequeña extendió sus manos, una daga corta en una funda roja estaba extendida hacía él, Naruto alzo una ceja, curioso—Mi… mi familia tiene esta daga desde que mi abuelito era joven, según él, se la dio un hombre muy raro de cabello gris y siempre con los ojos cerrados— le conto ella, sin mirarlo, el pelirrojo agarro cuidadosamente la daga.
La funda estaba hecha de un cuero negro con artes hechas de oro, una correa en la parte delantera y posterior para ser atada a la cintura. El mango estaba hecho de madera roja con la base hecha de oro, con un filo de la mejor calidad y una inscripción en ella—¿Qué… qué significan esas palabras?— pregunto, estaban en un idioma que el no entendía.
La pequeña castaña le sonrió brillante, una sonrisa inocente y de admiración—Significan "Héroe"
A la mañana siguiente, montándose en su caballo Dédalos, el Okami se limito a despedirse con la mano después de darles las gracias por la daga, la cual se aseguro de guardar en su espacio dimensional para mantenerla segura.
—Te ves callado— dijo Issei cabalgando a su lado al ver la expresión ilegible en el rostro de su hermano.
Naruto hizo una mueca mientras agarraba la daga—Simplemente no entiendo porque me lo dieron a mi, ni siquiera me conocen.
—Supongo que porque te ves como un héroe— le dijo Kakashi a su lado, haciendo al Okami soltar una risa sarcástica con una mueca sin emoción.
—"Héroe"— murmuro mirando la daga en su mano, mientras los caballos se perdían en la distancia—. Espero verlos algún día.
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Cinco días pasaron en los que cabalgaron desde el País del Rayo de regreso al País del Fuego, sin embargo, mientras que normalmente tendrían que cruzar los países de la nieve y del arroz para ir allí, lo único que se necesito fue llegar hasta la costa del país y pasar en barco por toda la bahía Haran (Es decir, el terreno marino que divide el País del Fuego y del Rayo)
En contraste, la gente de Konoha vivia sus días como cualquier otro, escuchando rumores acerca de como el hijo menor de los Namikaze había salido del hospital y volvió a entrenar arduamente.
Izumo y Kotetsu, los eternos guardianes de la entrada a la aldea, solo podían quedarse aburridos esperando que algo pasase, pues lo único que podían escuchar y ver era una moderada lluvia que dejaba una sensación casi arrulladora.
Kotetsu fue el primero en levantarse cuando noto algo raro acercándose a la distancia—Oye, Oye… ¡Izumo despierta!— le dijo a su compañero moviéndolo repetidamente.
—Cinco minutos más mama— murmuro gruñonamente el pelinegro, pero de repente, se despertó, y a los dos se les helo la sangre al ver lo que solo podía ser descrito como una cosa hecha de oscuridad… ¿cargando un caballo?
Una voz en la lluvia de repente les hizo reaccionar—Se que Onii-chan es fuerte… pero esto es ridículo— murmuro la voz de Mito cubierta por la lluvia mientras llegaban en sus caballos.
—Y se supone que el que debe llevarle es el caballo, no al revés— declaro Kakashi con una gota de sudor en la nuca.
Efectivamente, Naruto en un manto de oscuridad cargaba a su caballo Dédalos, mientras que a su lado, Issei le imitaba. Parecía más que nada que estaban compitiendo.
—¡Vas muy lento hermanito!— le grito Naruto con sus pisadas quedando marcadas en el suelo mientras estaban apunto de llegar, sintiendo las gotas de agua caerle por la cara mientras mantenía una sonrisa desafiante.
El pelinegro a su lado le sonreía con burla, antes de que un brillo azulado la cubriera—¡Za Hando!— dijo en una exclamación antes de que un ser azul apareciera enfrente de él y con un movimiento de su mano fuera como si borrase el espacio, y apareciese en la entrada de la aldea.
—…¡Hijo de…!— le gruño Naruto antes de dejar que Dédalos volviese a caminar, su caballo y el de Issei se miraban sumamente mareados—. ¡Dijimos que sin poderes!
—No, dijiste que sin usar tu "súper velocidad" me podrías ganar cargando caballos, yo nunca acorde nada.
—¡Serás bastardo!— gruñó el pelirrojo con molestia—. ¡¿Y esa mierda que es?!
—Este, mi buen hermano de un solo Bisshamonten, es The Hand, cuya habilidad especial es borrar todo lo que toca, incluido borrar el espacio mismo— declaro Issei haciendo una pose que The Hand imito.
El pelirrojo parpadeo levemente, pensativo—…Diablos, con Uyuu podría haber hecho eso— la espada de la destrucción podía destruirlo todo, dependiendo de la imaginación del usuario. Así que… podría haber hecho lo mismo.
—Por cierto, ¿Quitas tu la lluvia?— pregunto Issei alzando una mano, dejando que el agua llenase su mano.
Con un encogimiento de hombros, el Okami alzo una mano, y todas las nubes negras se dispersaron al instante, dejando el cielo azul y normal.
Y mientras los ninjas de Konoha se quedaban boquiabiertos, los dos hermanos caminaron como si nada.
—Solo usaste ese "The Hand" porque sabías que te iba ganando.
—De hecho; si usaba también mi super velocidad te hubiera ganado.
—¿Tu también tienes una de esas?— pregunto interesado el Okami.
—Yup Yup—respondió el pelinegro aún cargando a su caballo con una sonrisa.
Naruto de repente se rasco el cuello levemente, mirando a las personas a su alrededor, que le lanzaban miradas interrogantes y asombradas.
¿Ese es el hijo de Yondaime-sama?
¿Es él? ¿No dicen que venció a todos los Gennin de su generación y herederos de clanes?
Yo oí que apenas logro ganarles a todos y quedo herido después de eso.
Aun así, es asombroso que sea el hijo de Minato Namikaze. Sin duda es muy fuerte.
Si, ¡un digno hijo del Yondaime!
Había esperado palabras y murmullos de desprecio, recibiendo a cambio ovaciones y palabras de admiración.
Y solo le hacía sentir más ira.
—Heee~— escuchó a Issei soltar una risa seca—. Por más mundos que visite; estos bastardos no cambian para nada.
Incluso si no era capaz de entender de lo que hablaba Issei, estaba de acuerdo con él...
¿Qué derecho tenían esos bastardos para llamarle un "digno heredero"? Cuando años antes le habían dejado casi muerto entre murmuras de desprecio.
Lo que más le enfurecía no era solo su hipocresía al "admirarle" sino que le llamaban hijo de Minato.
—Déjalos ser Aniki—le recomendó el menor de ambos mirándole—. Podría ser peor.
—¿Cómo podría serlo?
—Podrías haber sido el blanco de su desprecio e ira por la mayoría de tu infancia, luego en la academia te habrían entorpecido tu rendimiento, estarías más debilucho y serías el saco de boxeo de la Haruno, Hatake sería tu sensei y solo te habría enseñado el caminar en los árboles, tendrías una relación casi homoerótica con Sasuke Uchiha, evangelizarias a cada enemigo que te enfrentaras, irías a un viaje pendejo con tu padrino que pudo haberse hecho cargo de ti desde que tus malditos padres murieron pero no lo hizo porque es un cobarde de mierda que no sabe asumir ni una jodida responsabilidad, llorarías por la muerte de un mono anciano que no hizo nada por ti en 12 años de tu vida, tu casi novio Uchiha escaparía y le harías la promesa al tablón de recuperarla y como tú no quieres romper promesas la quieres cumplirla y todos creerían que eres gay—aspiró y continuó—Tú pendejo padrino te daría su clan de invocación y te enseñaría meramente el Rasengan, intentarías controlar al Kyubi pero te saldría mal mientras seguías buscando a tu casi novio, vuelves a tú aldea que sigue siendo la misma mierda de toda la vida, entre peleas con un grupo de pendejos el "líder" mataría a tu padrino y vas a entrenar el Senjutsu con los sapos que no servirá de mucho que digamos con lo que viene, el líder ataca Konoha y la destruye pero ¡hey! Llegas, le partes la madre y los de la aldea te consideran un héroe como si no hubiera pasado nada de NADA. Danzō se hace Hokage, Sasuke lo mata, te peleas con tu novio a lo que parecía más una pelea de gatas, empieza la Cuarta Guerra Ninja, te enteras que quien tiene la culpa de todo es el supuesto alumno muerto de tu padre, Obito, que a su vez es controlado por Madara Uchiha. Despiertan al Jūbi no sin antes de haber entablado una relación con el Kyubi y hacerte amigo del Hachibi, te partes la madre, el emo de Sasuke vuelve, Madara revive, Madara los mata y se vuelve el Jinchuriki del Shinju, el Rikudo Sennin les da de su chakra generando el mayor Power Up del culo de tu mundo, la madre del Sabio revive y resulta que una especie de mierda negra era la causante de todo lo que pasó. Prácticamente toda la guerra se llevó a cabo el día de tu cumpleaños, los Hokages anteriores reviven y Madara se los coje antes del resucitar a la vieja del Rikudo, la guerra termina pero tu novio entra en plan de que lo sabe todo y se agarran a putazos de nuevo generando que pierdan un brazo. Kakashi se vuelve Hokage, le perdonan todo a Sasuke, Sakura cree que Sasuke le ama de verdad, te haces novio de la Hyuga mayor tras una mierda que pasó en la luna. Te vuelves Hokage y tu vida va en picada: tu esposa pierde las tetas y el culo, tu hijo es una copia de Sasuke todo rebelde y cree que tú tuviste una vida mejor, tu hija menor nadie la soporta y para remate, Konohamaru es más padre para tu hijo que tú mismo. De hecho; hasta Sasuke es mejor padre y hasta el bastardo de tu hijo invocaba serpientes y no sapos...Ni Judas era tan traidor...
—…¿Qué… chingados… me acabas de contar?— pregunto el pelirrojo viendo a su hermano con una expresión descolocada.
—Tú mundo no es único, Aniki—respondió el pelinegro con una sonrisa—Los mundos como este provienen de un mundo principal conocido como "Mundo Alpha"; de él salen ciertas ramificaciones que son otros mundos. Lo que te acabo de contar es la historia del Mundo Alpha.
Naruto le miro, parpadeando un poco—Eso lo se… es solo que… wow, la historia que iba a tener en verdad suena mierda— dijo con una cara disgustada, sintiendo ahora una confusión que aumentaba su ira.
Su cuerpo temblaba levemente mientras trataba de entrar a la Torre Hokage, por alguna razón, se le hacía demasiado difícil caminar mientras sabía que iba a volver a ver al Yondaime.
No lo entendía.
Era una sensación que conocía bien.
Era la ira pura, una ira que antes había sido capaz de controlar cuando estaba cerca de su antigua familia, pero ahora parecía incapaz de incluso eso. Se llevo la mano a la cara y se froto los ojos, sus pupilas empezaban a temblar de forma radicalmente antinatural, y peor era el como sentía que con cada paso que se acercaba más a la oficina del Hokage, la ira empezaba a subir desde el rincón más recóndito de su mente.
Kushina le miro preocupada, poniendo ambas manos sobre su hombro derecha—¿Estas bien, Naru…?
—Estoy bien— mascullo el pelirrojo soltándose de su agarre, exhalando pausadamente, casi como soltando vapor, llegando al frente cuando Kakashi abría la puerta.
—¡Yo! Sensei… Oh, Sandaime sama— saludo el peliplata al ver como en vez de Minato, quien estaba presente eran Tsunade y Hiruzen.
Los dos se giraron a verlos, sorprendidos—¿Volvieron tan pronto?— pregunto el Sarutobi, pues la misión se suponía que tardaría dos semanas en total.
El Hatake asintió de forma solemne—Tuvimos algo de ayuda con una amiga que Naruto tenía en Kumo.
Apenas escucho su nombre, los ojos de Naruto se entrecerraron al recordar la razón de su relación con Amira—Si, una amiga que me… no me habían presentado antes.
Su voz destilaba una leve sensación de enojo, Kushina se giro a verle, pues sintió por unos instantes la mirada del Okami en su cuello—¿Dónde están Mina-kun y Jiraiya?— pregunto con algo de nerviosismo, podía ver las extremidades de Naruto temblando, pero sabía que si trataba de acercarse de nuevo, iba a recibir un golpe.
—Ahh, Menma despertó antes de tiempo, y le dijo a Minato que quería seguir con su entrenamiento, solo que esta vez iba a ser más riguroso, y se fueron al monte Myōboku.
Issei se giro para ver a su hermano mayor, quien parecía tratar de controlarse de matar a todos en la sala, pero no parecía como si desease matarlos, parecía que necesitaba matarlos, o iba a sufrir una aneurisma.
Tosió levemente en su mano, llamando la atención de todos—Si me disculpan; me llevaré a mi hermano a otro lado—. dijo, tomando el brazo de Naruto con algo de fuerza.
—Lo siento mocoso; pero tienen que rendir cuentas de su misión— Tsunade frunció el ceño viendo al pelinegro. Tenía algo contra él y eso se debía al daño que le dejo a Menma.
No es como si el otro mocoso le importara algo; desde que se volvió un dolor en el culo dejó de ser tan "cariñosa" con él. Pero su moral como médico le hizo tener que atenderlo en el ataque que recibió.
Con los dientes apretados, hablo por fin—¿Me puedo ir?
Sonó más como una petición, vacilante y nerviosa, la cara roja ante la presión de sangre y el pelo lentamente erizándose, el sudor bajaba de su frente con lentitud tapado por su pelo.
Su expresión nerviosa era poco entendible por los presentes, salvo por el menor de los hijos de Izanagi haciéndolo suspirar—Aniki; puedes irte, yo me quedaré aquí a rendir declaración por ti.
Antes de que cualquiera se diera cuenta, el pelirrojo había desaparecido del lugar como si nunca hubiera estado allí, es más, ni siquiera los más refinados notaron cuando estaba parado enfrente de ellos con una expresión apunto de un colapso nervioso, y cuando simplemente… ya no estaba.
—Yare Yare...
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En las afueras de la aldea, más en concreto, justo en uno de los ríos que tenía en conexión con el País de las Olas, una figura de cabello rojo cayo rendido en el suelo al considerar que ya estaba lo suficientemente lejos.
Inhalaba y exhalaba de forma rápida y pesada, apunto de hiperventilarse, el sudor perlaba su cara al recordar el simple esfuerzo que se le hacía estar en el mismo cuarto con tantas personas que… despreciaba.
Era casi un deseo primordial que había en lo más profundo de sus entrañas.
Sus instintos se lo susurraban, arrancarles el cuello a todos, nunca los tendría tan cerca, y podría usar sus cadáveres como cebo para atraer al Yondaime y a su hijo.
Allí se dio cuenta que estaba empezando a pasar algo raro.
Ya ni siquiera llamaba a Minato y Menma por sus nombres.
Era extraño...pero tan natural...
Antes había sido capaz de pensar con la mínima calma que podía, antes era capaz de idear donde y cuando golpear en el orgullo de sus antiguos hermanos y en las emociones generales del Yondaime y Kushina, pero ahora, tenía simplemente ganas de matarlos, y que le parecía de hecho lo más deseable.
No seguir ese deseo primordial fue como no respirar, sentía que iba a llegar a su limite.
—¿Qué me esta pasando?
—Es tú sangre demoníaca— la voz de Orochi resonó en su cabeza, haciéndole sudar frío—. Como sabes; las emociones negativas son el principal impulso de cualquier ser vivo, y más aún si ese ser vivo a mantenido ocultas todas esas emociones dentro suyo— Naruto miró sus manos patidifuso—. Naruto; eras un niño abusado tanto físico como mentalmente hablando, guardaste tus emociones a la espera de que tus progenitores te aceptaran pero nunca lo hicieron. Para tu mala fortuna, ahora tienes la sangre del Dios de los Demonios recorriendo tu cuerpo y aura, su esencia prácticamente se alimenta de los sentimientos negativos y tú, mi querido, estás lleno de ellos.
—¿Él es así...?
—¿Yamata? No, no tiene razón de estar enojado con alguien— respondió con un tono divertido—. Te lo pondré así; ¿sabes que tus hermanos mayores usan avatares?
—Si.. Su poder es tan grande que si usaran sus formas verdaderas ocasionaría estragos en quienes los vieran— recordó que Izanagi le dijo que si alguien mirase a Susano'o en su forma real; le pasarían dos cosas: sería ionizado o su cuerpo entraría en un estado casi frenético por las ansias de lucha que albergaría de un instante para otro.
—Algo parecido está haciendo la esencia de Yamata con tu cuerpo. El asunto es, cariño, que entre mil caras, mil mentiras, todas ellas verdaderas. Los engaños que nos mantenemos para nosotros mismos inevitablemente se convierten en realidad, entonces la pregunta es ¿en cuál te has convertido tu? ¿La mascota de Izanagi, o la mascota de padre, Yamata?— pregunto ella, el Ojiazul podía sentir la voz de ella en su oído.
—¡Yo no soy… La mascota de nadie!— rugió rasgando el suelo hasta que la roca se partiese, enterrando sus rodillas en el suelo.
Y pudo sentir, como la lengua viperina de la mujer lamía las marcas en sus mejillas—Respuesta correcta.
Entonces el pelirrojo se arrastró lentamente en dirección al río y giró, dejándose caer, su espalda chocó pesadamente contra el suelo y su cabeza quedó ligeramente en posición de la orilla, el agua pasando levemente por su cabeza mientras respiraba algo agitado, buscando calmarse.
—Carajo— murmuro llevándose las manos a la cabeza, que martillaba a un ritmo demencial en la parte más profunda de su cerebro—. ¡Carajo!— gruño enojado consigo mismo, no había esperado tantos años vengarse de la forma más dolorosa de sus llamados padres y hermanos para que por un desliz terminara dejándolos con una muerte rápida.
Se quedo allí, dejando que el sonido del agua calmase sus groserías.
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—…A Aniki no le va a gustar esto— murmuro Issei viendo como las 'Servants' invocadas por su hermano mayor habían dejado la mansión.
Se tomó la frente y se puso en puntillas, analizando la situación.
Solo quedo hacer una cosa.
Inflo el pecho y soltó un poderoso grito—¡TENIAN QUE SER MUJEEEEEEREEEEEEEEES!
—¡Hey! Eso es ofensivo, yo sigo siendo hombre— declaro un hombre pelirrojo de piel oscura y musculoso como un gigante, ataviado en una armadura de cuero romana… o griega.
—...—la ceja de Issei tembló en una especie de tic nervioso mientras que en su mente empezaba a contar números primos.
No funcionó.
—Medea— la renombrada maga griega giro su cabeza al ser llamada por el pelinegro, quien parecía demasiado calmo para el bien de cualquier persona—¿Por qué putas esta Iskandar el conquistador aquí?— pregunto con rectitud y suavidad.
—Tamamo-san y yo lo invocamos para que nos ayudase a conseguir personal— la peliazul se encogió de hombros sin más.
Nuevamente, Issei miro a la antigua mansión de su hermano—A Aniki no le va a gustar esto— declaro una vez más, y como si fuese llamado, el pelirrojo se teletransporto allí.
—¿No me a gustar queEEEEEEEEEEEEEEEE!?
Sus pelos se erizaron y sus ojos por poco se salen de sus cuencas.
Empezó a mirar a Medea, luego a Issei, luego Iskandar, luego regreso a Issei, luego a Medea, luego a su hogar, luego a Issei, luego a Medea, luego a Iskandar, y finalmente... de nuevo a Medea.
—¿Qué?... ¿Cómo?... ¿¡Por qué!?— pregunto desesperado.
—Yo recién llego— respondió el gigante de cabellos rojos alzando los hombros.
—La escandalosa de al lado tiene la culpa— respondió señalando a Medea.
—¡Eres hijo de un Dios! ¡Se supone que debes de tener un lugar como tal para vivir!— exclamó la bruja con una sonrisa, como si hubiera hecho un buen trabajo.
—Estás mintiendo— refutó Issei planamente, antes de mirar a su hermano mayor—. Aniki; has invocado prácticamente a niñas mantenidas, que si bien varias lucharon por su país, vivieron cómodamente por un tiempo.
El pelirrojo de ojos azules miro el Castillo –si, Castillo con mayúsculas– y si su casa de antes era de al menos 120 km, la cosa monstruosa que veía enfrente suyo era de… miles de kilómetros.
Era de tal tamaño que las numerosas torres poco les faltaban para tocar los cielos, hecho en su totalidad de un material que conocía con demasiada exactitud por el costo que tenía –turmalina blanca– con hermosos jardines colgantes, cientos de hermosos ventanales que tenían imágenes de ellos –ósea Naruto e Issei– peleando contra demonios y seres aterradores junto a sus "confiables" Servants liderando la batalla.
Eso… era la parte de arriba de ese castillo.
—Obviaré la pregunta de porque esas estatuas están posando fabulosamente.
—Que bueno, no hay razón de preguntar cosas obvias.
—PERO… lo que si quiero saber es ¿¡QUÉ CARAJOS HACEN TODOS ESOS AQUÍ!?— grito hasta que se le fue el aire de los pulmones, viendo a cientos, sino es que miles de familias e incluso Shinobi de otras naciones, que vaya a saber como entraron en las afueras de Konoha sin ser detectados, pululando por dicho lugar como si fuese una ciudad.
—¡Son las familias que viven en tu nuevo reino!—exclamo Iskandar con prácticamente está cara ": D"
—¡¿Reino?!
—No me chinges; falta que le hayan puesto "Lobonia" o "Wolfinia"
En algún lado del Omniverso; varios albinos que no hicieron nada malo se sintieron ofendidos.
Naruto se llevo las manos a la cara, viendo la oda al absurdísimo humano que se unía atreves de la historia, su Noryokugan iba por todos los lugares usando su visión de rayos x para ver prácticamente los lugares recreacionales de las mujeres que invoco.
Dicho de forma simple, cada una de sus Servants prácticamente habían usado una especie de Magia Espacial para terminar haciendo que el interior fuese más grande que el exterior… ¡los motivos le eludían!
Una región entera donde Tamamo y Okita tenían todo tipo de cosas japonés y shinto a su disposición, podía ver colecciones de cientos de espadas, miles de armaduras samurái, niños y niñas siendo entrenados en esgrima y magia, Okita vomitando sangre.
Una región griega, con templos y casas dentro del castillo, donde estaba un mercado enorme con comida y lugares para complacer deseos terrenales –habían burdeles en ese lugar, DEMASIADOS– con un auditorio donde podía ver a Nero cantar baladas.
No quería ni empezar a hablar de la región babilónica.
—¿K…Kraken tiene una región entera bajo el agua?— pregunto Issei parpadeando al ver un mapa en la entrada con las indicaciones de todo el lugar.
—Yo simplemente… ¿Qué se supone que hare con esto? Apenas necesito un espacio de dos por dos metros para dormir— declaro el pelirrojo exasperado, sentándose en un banco hecho de granito pulido en la entrada del castillo.
Ahora tenía que usar la vista telescópica del Noryokugan para ser capaz de ver en donde está el muro que estaba a la distancia a lo lejos del castillo.
Medea rápidamente aclaro su garganta—Simple, deseas tomar control de las naciones elementales, ¿no es así?
—¿…Cómo lo sabes?
—Oí de parte de Issei-san tu deseo de traerle paz a este mundo, sin embargo, no eres del tipo que pelearía con todo el mundo solo para eso, sabiendo que los conflictos pueden empezar de nuevo, así que simplemente los reunirás entre si al tomar control de ellos, como lo haría un verdadero emperador.
El Okami frunció el ceño, viendo la juguetona sonrisa de Medea—Lo curioso es que… se que prácticamente solo estas haciendo esto para hacer cosas sin nada de mi consentimiento.. pero continua.
—Veras, no solo pusimos un poco de nuestros… gustos en el lugar, también lo hicimos autosuficiente. Hicimos que hubiera reformas de toda la tecnología en las tierras del viento y del fuego, según la información de los demás países, inventaste los submarinos y jets de combate.
—¿¡Qué!? ¿¡De donde demonios sacaron esos!?
—No quieres saber— declaro Medea antes de que Naruto solo… se rindiese, y de forma depresiva caminase dentro de la fortaleza.
También estaba que murmuraba cosas como "Hubiera invocado a algún otro Servant con modestia" o "Ya ni se donde esta mi casa en todo esto"
La peliazul inclino su cabeza a un lado—…¿Estará bien?
Issei inhalo lentamente, para dar una respuesta concisa—…No.
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En una húmeda cueva, el enmascarado Tobi dejo descansar su mascara en una mesa, justo en el instante en que leía el informe de Nagato acerca de como fueron capaces de terminar atrapando al Seis Colas, el cual fue completamente abrumado por los caminos de Pain.
Bien, ahora tenían en total tres de las nueve bestias con cola. El cuatro colas, el seis colas y el cinco colas.
Habían atacado del cuatro al seis por pura casualidad, y actualmente habían dejado tanto a Kiri como a Iwa sin ninguna bestia.
Sin embargo, ahora tendría que ser más al azar, ya que si se observaba un patrón al instante el resto de las naciones resguardarían sus Jinchūrikis. Más importante, Pain había estado bastante ruidoso acerca de conseguir saber donde se encontraba el contenedor del Kyūbi.
—Me pregunto que dirás tu cuando nos encontremos de nuevo— murmuro para si mismo en la oscuridad, viendo la mascara que había sido su cara por años.
Alguien que conociese a Obito, el hombre debajo de la mascara, pensaría que estaba hablando de Rin, o de Kakashi, o su Sensei Minato.
Pero quien estaba detrás de la mascara no era Obito, al menos, ya no.
Miro su cara con la mitad llena de cicatrices eternas, marcas que con los años nunca desaparecerían.
No se había quitado esa mascara en años, y había sido su rostro, el que estaba debajo de la mascara solo fue conocido por dos personas.
Kisame y…
Por los informes de Zetsu, estuvo en Kumo hace unas semanas, viajo bastante rápido. Pensó Tobi, los Akatsuki también habían escuchado de él, aunque no lo sabían.
Kakuzu había estado buscándolo por la recompensa que tenía sobre su cabeza.
Sin embargo, bien podía hacer lo mismo que Madara había hecho por él ahora que sabía que no era un debilucho, siempre lo supo, pero sin duda con la información actual, él sobresalía de todo parámetro que hubiera pensado.
No iba a mentirse a si mismo. Tenía cosas de las que arrepentirse.
Pelear contra su maestro no fue una de ellas.
Si, pudo haberlo matado, de hecho, los sucesos en esa noche del 10 de Octubre parecían haber ido a favor por completo de Minato Namikaze.
Algo que le dejo descolocado fue el Jutsu que uso su antiguo sensei y que, en los siguientes años, supo que era un Kinjutsu asesino creado a partir de Jutsus malditos de los Uzumaki.
Personas como Orochimaru habían estado investigando cosas relacionadas al dios de la muerte para saber acerca de como logro Minato sobrevivir ese día.
En fin, sabía bien quienes eran los poseedores de cada mitad del zorro, y aun más importante, sabía bien que su maestro tuvo 3 hijos ese día, 4 si se contaba a la que tuvo 10 años después.
Había conocido a ese niño en especifico.
Un niño que como él, fue menospreciado por todos, no, despreciado era una mejor palabra para lo que tuvo que pasar.
Él lo llamo "Espiral" cuando era pequeño.
—Naruto Uzumaki… no, Naruto Okami— murmuro Tobi cambiando su atuendo al típico manto negro con nubes rojas—. Nadie se sorprendería si alguien con una vida como la suya se uniera a un grupo criminal, y que busca cazar a los mismos que le hicieron vivir así.
Bueno, tenía que presentarse ahora como nuevo miembro de Akatsuki, además de indicarle a Pain sobre un nuevo miembro potencial.
Hablando de Nagato, tenía que buscar una forma de deshacerse de los papeles bomba que Konan había puesto en Ame, sería un problema cuando fuese a buscar el Rinnegan.
Eso… junto a encargarse de Zetsu.
Oh bueno, le tocaba hacer equipo con Deidara, tenía que practicar su voz de Kohai idiota.
—¡Ejem, mucho gusto en conocerle Deidara-senpai!— hablo Tobi a la nada mientras se ponía la mascara
