He aquí el capítulo seis!


Capítulo VI - Quaestiones

Aquella inesperada llamada había supuesto el principio de los verdaderos problemas que tendría Izaya de ahora en adelante.

Cuando Shinra trató de averiguar quién era ese hombre, Izaya escondió su rostro entre las piernas. Su cuerpo no dejaba de temblar. Ninguno de los presentes había oído hablar nunca de ese tal "Hayato" pero, viendo la reacción que había tenido Izaya con tan solo escuchar su voz, pensaron en el tío con el que había convivido desde los diez años. Mairu intentó por todos los medios que Izaya hablase y, al no conseguir nada, trató de convencerle de que, al menos, se sentara en el sofá. Entonces Izaya se levantó y se retiró el flequillo de la cara. Fue en ese momento en que todos pensaron que el informante realmente había perdido la cabeza. Su típica mueca de superioridad estaba plasmada en sus labios y sus ojos brillaban de una forma diabólica. Se dirigió al sofá con lentitud y tomó asiento, cruzando una pierna sobre la otra y comenzando a reírse psicóticamente.

- Si me hubieses dejado hacerte esa prueba aquella vez, ahora no… – dijo Shinra, pero se calló después de ver la gélida mirada que Izaya le dirigía.

- Sé que todos vosotros sois humanos y dullahan inteligentes, a excepción de Shizu-chan claro – comenzó Izaya, sonriendo ligeramente al escuchar el gruñido de Shizuo –. Después de que mis amadas hermanas se hayan ido de la lengua, supongo que no será necesario revelar la identidad del hombre que acaba de llamar– continuó él.

- Era él, ¿verdad? – dijo Mairu temiéndose lo peor.

Izaya se limitó a asentir, cerrando los ojos. Entonces se levantó y se encaminó hacia la habitación en la que se había despertado.

- Debería haberse quedado en el infierno – susurró más para él mismo que para alguien. Pero, aun así, todos pudieron escucharle.

- ¿Qué ha querido decir con eso? – preguntó Shinra una vez que la puerta se hubo cerrado detrás de Izaya.

- No lo sé. Pero debemos averiguar toda la información posible acerca de Oji-san y por qué Iza-nii reaccionó de esa manera.

"Tal vez sería mejor no remover en su pasado. Podríamos encontrar cosas que deberían permanecer ocultas" – dijo Celty mostrando su PDA.

- Hace unos meses te habría hecho caso, pero ahora pienso ayudar a Iza-nii. Aunque tenga que sacarle la información por la fuerza.

"Está bien. Veré que puedo encontrar".

- ¡Perfecto! Gracias, Celty-san.

La dullahan hizo desaparecer su PDA con sus sombras y, mientras se sentaba en el sofá, encendió el ordenador.

- Iré a hacer un poco de té – anunció Shinra antes de meterse en la cocina.

Kururi se sentó al lado de Celty y fue apuntando en un papel todo lo que ella le indicaba. Shizuo y Kadota se miraron sin saber qué hacer. Entonces Mairu se acercó a ellos con una expresión seria en el rostro. Ambos la miraron sorprendidos, ya que ella no era muy dada a adoptar las expresiones de su hermana.

- ¿Podríais quedaros unos días? Sé que Iza-nii es una persona despreciable, pero ahora necesita apoyo. No será mucho tiempo. Solo hasta que estemos seguros de que Oji-san no se acercará a él.

- Por mí no hay ningún problema. Le considero mi amigo a pesar de todo – respondió Kadota.

- ¿Y tú, Shizuo-san?

Shizuo se quitó el cigarrillo de los labios y soltó una bocanada de humo mientras asentía en el proceso. No podía negar que sentía algo de curiosidad.

- Muchas gracias a los dos – agradeció Mairu inclinándose de forma respetuosa.

Unos minutos después, mientras Kururi y Celty proseguían con su investigación, Mairu, Kadota y Shinra se encontraban planificando los turnos de vigilancia para Izaya. Mairu no dejaba de escribir en una hoja todas las sugerencias de Shinra y Kadota y, de vez en cuando, alguna de Shizuo. Este se había sentado un poco alejado de los demás para poder fumar tranquilamente y observar mejor el cielo estrellado, por lo que no sabía exactamente qué demonios cuchicheaban los otros tres. Simplemente intervenía cuando Mairu buscaba su opinión.

- Respuestas – interrumpió entonces Kururi los murmullos.

Eso fue suficiente para captar la atención de los tres, que dejaron de susurrar al instante, y de Shizuo. El rubio despegó los ojos de la ventana y los centró en los dedos de Celty, que se movían rápidamente por la superficie de su PDA.

"No hemos encontrado mucho, pero al menos aclara el significado de las últimas palabras de Izaya".

Kururi dejó el folio donde había apuntado todo encima de la mesa, para que los demás pudieran verlo. El único problema era que solo Mairu y Shinra se encontraban en la posición adecuada para leer el documento, por lo que Celty comenzó a teclear de nuevo en el PDA para que Kadota y Shizuo estuvieran al tanto de todo.

"He revisado las noticias de todos los periódicos publicados en Ikebukuro hace nueve años y he encontrado uno en el que se habla del arresto del jefe de empresas M, Orihara Hayato. En uno de los artículos mencionaban que, gracias a una llamada anónima, lograron entrar en su apartamento antes de que el empresario lograse matar a su sobrino de dieciséis años, Orihara Izaya. El periódico fue censurado después por los padres de Izaya, ya que no querían que su apellido se viese afectado por un "accidente" sin importancia. Por suerte, el periodista que escribió el artículo logró filtrar la verdadera información antes de que la familia Orihara la cambiase con excusas pobres como que todo había sido una trampa preparada por alguna empresa rival o un gravísimo error. Aunque lo que me tiene más intrigada es que, revisando los periódicos de años posteriores, encontré una noticia en la cual Orihara Hayato había escapado de la cárcel. La policía encontró una semana después un cuerpo completamente quemado e irreconocible con el abrigo de Hayato y parte de sus pertenencias. Ni siquiera se molestaron en buscar ADN para corroborar que fuera él. Le registraron como fallecido y cerraron el caso. Creo que a esto era a lo que se refería Izaya y, no sé por qué, pero tengo la ligera sospecha de que él es el responsable de su supuesta muerte".

- ¿Estás segura de lo último que has dicho? – preguntó Kadota cuando terminó de leer el mensaje de Celty.

"Sí".

- Todos sabemos cómo es Izaya y, después de todo lo que tuvo que pasar con él, incluso yo habría querido vengarme – dijo Shinra tranquilamente.

- Si lo que dice Celty es cierto, ¿por qué demonios está vivo el tío de Izaya? – cuestionó Kadota.

- Y si había sobrevivido, ¿por qué ha esperado tantos años para ponerse en contacto con él? – continuó Mairu con la rueda de preguntas.

- Comprendo que estéis confundidos, pero creo que os estáis olvidando de la pregunta más importante – intervino Shinra con una misteriosa sonrisa. Cuando tuvo a todos mirándole inquisitivamente, continuó – ¿Por qué llamó al móvil de Celty? Si había conseguido sobrevivir, no le habría resultado muy difícil conseguir su número. Al fin y al cabo estamos hablando del informante de Shinjuku.

- Creo que… – habló por primera vez en toda la noche Shizuo –… solo la pulga puede responder a eso.


Hasta la próxima semana!