Por una vida a tú lado.
A veces por temor escondemos una parte de nosotros que nos averguenza eso ocurre con Nishikino Maki quien a pesar de contar con grandes amigas en las que confiar oculta un gran secreto. Un día cierta pelinegra cansanda y un poco preocupada de sus constantes escapadas del entrenamiento decide acorralarla y exigirle una explicación. Lo que descubrira no solo las unira si no las ayudara un poco a que ambas se han más honestas con -o descubran- sus sentimientos. Para que ambas puedan afrontar los problemas que se avesinaran y así protegerse en el proceso.
Pareja principal: NicoMaki.
Secundaria: KotoUmi.
Genero: Drama, Romance, Amistad, Angustia y un poco de comedia.
Advertencia: Para evitar confundisrse los parrafos así:
*** son recuerdos***
Advertencia: Este fanfic será un MakiFuta si alguien tiene un problema por la Futa y del contenido sexual o son personas inocentes (como yoXD) favor de salir de la pagina, quedan advertidos leer bajo su propio riesgo.
Love Live y sus personajes no me pertenecen.
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Capítulo 14: Tan cerca tan lejos
***Incluso después de que hubiera aclarado sus sentimientos, Nico tardo una hora más en volver a su casa. Cuando lo hizo, el cielo ya se había oscurecido y las nubes de tormenta se habían desvanecido dando paso al suave resplandor de la luna y estrellas, ni siquiera una vista tan hermosa como esa podían hacerla sentir mejor, lo único que le provocaba era recordar aquella linda pelirroja y su gusto por las estrellas.
" Apuesto a que Maki-chan le gustaría ver esto." Pensó alsando la mirada al cielo. "El cielo siempre se ve mucho mejor después de una tormenta." Se sonrojo al imaginarse con la menor admirandolo, por supuesto, que no pudo evitar pensar en ella misma mirando a Maki en lugar de las estrellas, porque Maki era una vista mucho más hermosa que cualquier otra.
Al darse cuenta de sus pensamientos solo pudo agitar la cabeza y soltar un suspiró con frustación porque apenas notaba que todas las cosas empezarían hacer así. No haría algo sin relacionarlo con Maki.
"Apenas llevo unas horas consiente de esto y no puedo sacarte de mis pensamientos, Maki-chan." Sus hombros cayerón en derrota. "Por qué siento que esto en lugar de mejorar solo empeorara a medida que pasa el tiempo." Aparto unos mechones mojados que caían sobre su rostro. "¿En serio, qué me hisistes, Maki-chan?" ***
La primera vez que abrió los ojos fue temprano en la mañana, y lo primero que notó fue el punzante dolor de cabeza, lo segundo fue la una figura borrosa inclinada sobre ella y la última era la suave presión de una calida mano sobre su frente que la hizo cerrar los ojos tratando de encontrar el alivio de esa palma contra su piel. Cuando volvió abrir los ojos pudo enfocar mejor su vista y darse cuenta que quien se encontraba tan cerca de ella era su Madre.
- Mamá...- Incluso para sus oidos su voz sonaba patosa y débil, que hubiera provocado que se estremeciera sino fuera por la irritación en su garganta que le provoco comenzar a toser y casi ahogarse.
- Tranquila, tranquila.- Murmuró su Madre ayudandola a sentarse y sobando su espalda hasta que su repentino ataque de tos pasara.- Me alegro que despertaras, Nico, porque nesecito tomarte la temperatura, así que abre la boca.-
Si hubiera sido otro momento, uno en el que tal vez la cabeza no estuviera apunto de estallarle por el dolor y no se sintiera tan pésima, Nico sabía que habría dicho algo acerca de que ya no era una niña pequeña y que ella podía hacerlo por su cuenta, pero ni siquiera intento discutir con su Madre porque en ese instante lo único que quería era ser mimada. Así que solo hizo lo pedido viendo como su Madre se paraba y salia de su habitación solo para minutos después volver con una charola que traía sobre ella un vaso, una jarra de agua, una caja de pastillas, una caja de pañuelos y un trapo.
- Me imaginaba que habías cogido un resfriado por la forma en como te comportabas ayer por la noche,- Fue lo primero que dijo al volverse a colocar a lado de la cama de Nico.- por eso está mañana cuando desperte y aún seguías dormida entre a revisarte. Parece que mis suposiciones eran correctas, ya que usualmente despiertas antes o igual que yo.-
- Lo siento.- Murmuró en voz baja, sintiendo una punzada de culpa al causarle problemas a su Madre.
Kaede negó con la cabeza suavemente pasando la mano por el cabello desordenado de su hija. - No hay nada que disculparse, era natural que te enfermaras después de pasar toda la tarde en la lluvia y en el frio, no te culpo por enfermarte cuando lo último que pasaba por tú mente era que podrías resfriarte.- Antes la sonrisa pícara de su Madre, Nico sintió sus mejillas enrojecer y no pudo más que estar agradecida en ese momento por su reciente fiebre porque por lo menos tenía una escusa ante el rojo de sus mejillas.- Después de todo tenías cosas más importantes en las que pensar.-
- Mamá.- Dijo entre un gimoteó avergonzada, no era gusto que se burlara así de ella cuando estaba enferma.
Kaede solo río ante lo avergonzada que sonaba su hija mientras tomando el térmometro de su boca y lo revisaba.
- Por lo menos no tienes tanta fiebre como imagine pero todavía tendrás que saltarte las clases para descansar por hoy. Estoy segura de que el día de mañana te sentiras mejor para asistir.- Dijo, y al ver como una sonrisa comenzaba a formarse en el rostro de Nico y sabiendo lo que de seguro estaba en la mente de su hija, rodo los ojos con ligeresa y agregó.- Eso no significa que puedas faltar a tus deberes Nico, así que será mejor que le pidas alguna de tus amigas que te traígan lo que realizarón en el día para que no te atraces.-
La auto proclamada Idol Numero Uno bajo la cabeza e hizo un puchero, porque justamente eso era lo que estaba en su mente.
- O bien podrías...- Al escuchar la voz de su Madre also la cabeza viendola curiosa, aunque un escalofrio que le recorrio la espalda y la hizo taparse al ver de nuevo al ver esa sonrisa en el rostro de su Madre que le dio mala espina.- pedirle a la pequeña Nishikino que sea ella quien lo haga.- Nico la miró con los ojos bien abiertos.- Siempre es agradable ver a la persona que amas cuando uno esta enfermo.-
- Mamá.- Gimoteó de nuevo, dejandose caer en su cama y tapandose la cara con las manos, en ese momento noto que la cabeza ya no le punzaba tanto pero era porque se sentía más avergonzada que otra cosa.
Todo el tiempo sabía que diría algo como eso después de ver esa sonrisa tan parecida a la de Nozomi, eso nunca presagiaba nada bueno. "Ugh, no se porque sabía que me molestaría con ello. A veces me recuerda un poco a Nozomi cada vez que se burla así de mi." Se estremeció. "Por lo menos no se conocen aún, o sino puedo irme despidiendo de mi dignidad." Lloriquió mentalmente ante ese pensamiento aterrador.
- Vamos, vamos, sientate, Nico.- Nico se aparto las manos de la cara y nuevamente hizo lo que se le pidio, poniendo mala cara.- Ahora, no me mires así, sabes que no miento. Además no es bueno para ti tratar de ignorar lo que sientes, al final sabes que eso fue lo que te llevo a estar a la situación en la que te encuentras y en algún momento tendrás que enfrentarla ¿o me equivoco?.- Nico solo negó con la cabeza.- Sé que todavía estas confundida acerca de tus sentimientos y ver a la pequeña Nishikino el día de ayer no ayudo nada sobre como abordarlos, así que por el día de hoy trata de no pensar sobre ellos ¿esta bien?.- Nico asintió sintiendose alivida por evitar hablar de nuevo sobre el tema, y tomando la pastilla que su Madre le ofrecia se la coloco en la boca antes de tomar un trago de agua.- Solo trata de descansar.- Tomó el vaso de la mano de Nico y lo coloco sobre una servilleta boca abajo a lado de la jarra de agua y la caja de pañuelos, luego hizo que se acostara para cubrirla con la sabana hasta la barbilla y colocar el trapo humedo sobre su frente.- Sé que puedes estar preocupada por Kokoro y lo demás pero no lo hagas, yo me ocupare de ellos ¿de acuerdo?. Duerme un poco, y llamame si nesecitas algo ¿entendido?.- Al ver a Nico asentir Kaede sonrió ligeramente antes de colocar un pequeño beso en su mejilla, se despidio y salio de la habitación cerrando suavemente para no molestarla.
Nico cerró los ojos, sin embargo, no trato de dormir como su Madre le había aconsejado, solo se concentro en las suave calidez que le brindaban sus sabanas, la frescura del trapo en su frente, y en los sonidos que venían del otro lado de la puerta. Era, de alguna manera extraña, un sonido reconfortable para sus oidos. Sonrió suavemente al notar que la voz de sus hermanos había disminuado, podía imaginar a su Madre diciendoles que las mantuvieran bajas porque nesecitaba descansar, sus pequeños hermanos sin lugar a duda era niños buenos. Paso un tiempo así, solo escuchando antes de que los ruidos comenzaran a desvaneserse en el fondo después de que su Madre la revisara por una última vez antes de retirarse con sus hermanos.
Solo cuando se aseguro de que estaba a solas Nico entre abrió los ojos mirando hacía el techo. Aunque sabía que debería tratar de dormir para mejorar más rápido no podía evitar que su mente vagara ahora que estaba sola y, sobre todo, sin el pánico que había sentido cuando recíen había descubierto sus sentimientos por la Pianista.
Si lo admitia, se sentía un poco más tranquila después de haber platicado con su Madre sobre ello, ni siquiera estaba arrepentida de haberle contado apesar de que ahora su Madre se burlaba de ella. Hablar sobre ello sin tratar de ponerse a la defensiva como lo había sido con Nozomi había sido más relajante. Por supuesto que todavía estaba confundida, todavía no sabía que hacer, todavía tenía muchas preguntas que quería contestar, sin embargo, entre todo eso cuestionamiento sentía que un pequeño peso se había levantado sobre sus hombros cuando lo había admitido abiertamente a alguien más que ella misma. Se sentía mucho más ligera, y era por esa sensación que quería tratar de responder sus propias dudas, y que mejor que ese momentoen el que solo estaba ella y sus pensamientos.
Ahora que lo veía bien, ese día se había preguntado cundo había sido que había desarrollado esos sentimientos por Maki. Si lo pensaba, ella realmente nunca había pensado en un romance, por lo menos por su parte. Era cierto que le gustaban, como a la mayoria de los adolecentes - había exepciones, claro estaba - hasta cierto grado que a veces lloraba en alguno - cualquiera que se lo preguntara ella lo negaría rotundamente -. Los había visto en péliculas, programas de Tv, o leído en algún libro o mangas en algún momento, al igual que en la vida real algunos casos que habían podido llegar apresenciar. Como por ejemplo; con sus Padres, antes de que su Padre muriera Nico había querido que le contara como se había conocido con su Madre, su Padre solo había reído un tanto desconcertado y feliz por la pregunta de su hija al interesarse en la historia de amor de sus Padres, aun así se la había contado, la forma en como dos desconocidos se encotrarón por primera vez en una biblioteca pública, el interes - aunque muy pequeño - que tuvierón al chocar - literalmente - uno con el otro, su próxima reunión que había sido gracias a unos amigos conocidos de ambos, y sus siguientes encuentros que los acercarón y los volvierón amigos, solo para que ese interes solo creciera y los convirtiera en lo que eran ahora; una pareja casada completamete feliz. A pesar de a verse maravillado de lo fácil que habían caído el uno por el otro, ni siquiera a esa edad Nico había pensado involucrarse en ello.
Estaban también ahora, las chicas en Muse; Umi y Kotori, quienes habían sido amigas de la infancia, practicamnete crecierón juntas desde que se conocierón, y a veces no era extraño desarrollar un enamoramiento o algo más allá de unas imple amistad después de tantos años de conocerse. Luego estabán Nozomi y Eri; quienes se habían conocido en Otonokizaka, y era tan frustrantemente obvio lo que sentían entre ambas que a veces le daban ganas de intervenir para que su relación diera ese paso pero, hasta Nico sabía que hay algunas cosa en las que no se debe intervenir ya que solo se darían a su debido tiempo, o eso, o la tensión - que era demasiado obvia para su gusto - solo aumentaría. Ella realmente se negaba a pensar en ello, no queria esas imagnes mentales en su cabeza. Y, había otros en los que podía comparar. Pero Nico imaginandose con alguien en ese sentido: no. Ella desde joven había pensado en querer convertirse en un Idol: Cantar, bailar, y traer sonrisas a todos, en especial a su familia. Pero Nico nunca se había imaginado con alguien, ya fuera un hombre o una mujer.
También había otra cosa que le desconsertaba a Nico, con sus Padres, con Umi y Kotori, y con Eri y Nozomi, había tomado años para que esos sentimientos se desarrollaran de una amistad, en cambio; ella y Maki no llevaban ni un año de conocerse, solo algunos meses.
¿Cómo rayos había pasado eso?
Soltó un pequeño quejido cuando el dolor de cabeza había regresado con venganza. Decidio sabiamente dejar de cuestionarse eso, sabía que no encontraría respuestas pronto, tal vez nunca la encontraría, por más que tratara de pensar y lo único que realmente le estaban provocando eran que el dolor de cabeza se hiciera más molesto. Cerró los ojos y decidio hacerle caso a su Madre y descansar.
No sin preguntarse una última cosa; ¿era posible amar a alguien en tan poco tiempo?
Con esa nueva pregunta en mente sucumbio al sueño que sentía.
...
***Podía decirse que Kaede Yazawa, apesar de que pasaba poco tiempo en casa, conocía a sus hijos incluso mejor que ellos mismos, algo que al ser Madre era algo natural.
Fue por eso que cuando su hija mayor había llegado a casa, tarde, empapada, con una aura sombría rodeandola y en silencio, en lugar de su nueva y reluciente actitud en donde no dejaba de sonreír feliz, suspirar y divagar sobre su día, o más en espécifico, en alguien, se preocupo.
Le preocupo mucho más cuando había levantado la mirada para encontrarse con sus ojos y trato de actuar como si nada le estuviera pasando. Ni siquiera había dejado que terminara de aparentar antes de mandarla a que se duchara, se cambiara con algo más como para no enfermarse y volviera para cenar, y mientras su hija hacía se quedo en la cocina pensativa, preguntandose que era lo que le había sucedido para que actuara tan deprimida. ¿Qué era lo que había sucedido en el transcurso de ese día para que luciera confundida y perdida cuando había estado tan contenta desde que se había levantado?.***
Maki se asomo ligeramente por la puerta del salón de los de tercero, sus ojos violeta mirarón a su alrededor buscando a cierta persona. Casi de inmediato se dio cuenta de que la persona que buscaba no se encontraba adentro, y se cuestiono si preguntar si alguna la había visto o algo por el estilo, rápidamente desecho esa idea y penso que tal vez sería más fácil ir directamente al consejo estudiantil en donde podría encontrar a dos personas que, tal vez, podrían responderle el paradero de la pelinegra que no había visto esa mañana y que tampoco había encontrado en el salón del club.
Sin embargo antes de darse la vuelta y marcharse una mano colocada sobre su hombro la sobresalto haciendo que de inmediato se diera la vuelta y se encontrara con un par de ojos esmeraldas que la miraban curiosos.
- Maki-chan, que sorpresa verte por aquí. ¿Nesecitas algo de mi o de Erichi?-
- Yo...- Miró a ambos lado sonrojandose ligeramente.
Al ver a la menor titubear sonrió suavemente.- Déjame dejar esto en mi escritorio y puedes decirme ¿si?.- Cuando la menor dio un ligero movimiento positivo la Miko entro a su salón y camino hacía su escritorio. Tenía una pequeña idea de la razón por la cual la menor estaba ahí y prefería darse prisa antes de que el tiempo del descanso terminara. Guardando unos papeles en su bolsa tomo su bento y salio para encontrarse con la pianista que se encontraba recargada cerca de la ventana mirando hacía afuera.- Entonces, Maki-chan, en qué puedo ayudarte.- Dijo al acercarse a ella.
Maki miró por unos segundos hacía fuera incluso después del llamado de Nozomi antes de que con un suspiro voltear y encontrarse con la mirada amable pero curiosa de la Miko. Apretó ligeramente la caja de bento que traía en sus manos, su rostro comenzaba a ponerse rojo aunque sabía que era una tontería que empezara a sentirse nerviosa por algo así. Soltando otro suspiró decidio ir directo al grano y preguntar.
- Nico-chan... ¿sabes dónde esta Nico-chan?.- Soltó, y se tensó levemente cuando los labios de Nozomi se curvarón ligeramanete, porque claro, la mayor sabía todo el tiempo la razón por la cual estaba por los salones de tercero cuando no era usual en ella que estuviera por allí, al menos de que hubieran estado de acuerdo con reunirse.
- ¿Nicochi?.- Ladeó la cabeza un poco, parecía divertirse dejandola en suspenso y Maki realmente estaba comenzando arrepentirse de preguntarle y no ir directo al consejo estudiantil y encontrar a Eri para que le respondiera, aunque conociendola, y sabiendo todo el tiempo que pasaba en compañia de la Miko, tal vez tendría la misma suerte.- ¿Te gustaría acompañarnos a Erichi y a mi mientras almorzamos?.- Dijo Nozomi en lugar de contestar la pregunta de la menor mientras alsaba un poco su caja de bento.
Maki suspiró cansada y la miró inexpresiva, no le sorprendia para nada.- Nozomi, solo contesta mi pregunta.-
- Lo hare, lo hare pero puedo contestarte mientras vamos al consejo estudiantil.-
- Esta bien.- Se resignó, siguiendo a la Miko.
Aunque por alguna extraña razón algo de pavor se asento en su estómago ante un pensamiento. Tal vez, simplemente, Nico-chan la estaba evitando después de todo lo ocurrido con Saya. Se mordió el labio preocupada, si fuera así no podría culparla con que se cansara. Al darse cuenta de sus pensamientos un nuevo suspiró abandono sus labios. Tal vez solamente lo estaba pensando de más y no era nada malo.
Y para alivirla de sus preocupaciones, y casi como si Nozomi hubiera leído sus pensamnientos, dijo. - No es nada grave así que no deberías preocuparte.-
- No estoy preocupada.- Respondió, al darse cuenta de la rápidez en que lo había negado desvio su vista sonrojada.
La Miko no dijo nada aunque era obvio para la pianista que encontraba bastante divertido todo su situación. Reprimió otro suspiró. Hablar con Nozomi era un poco agotador cuando sabía que podría burlarse de ella.
- Entonces...-
- ¿Si?.-
Maki sintió su ceja temblar. Nozomi sabía exaptamente porque estaba ahí desde un principio pero porque alguna extraña razón solo quería hacerla repetir la pregunta para avergonzarla. No era capaz ¿o si?.
Al ver su mirada inocente sabía que la respuesta a eso era sí.
- ¿Nico-chan, dónde esta?.- Preguntó inexpresiva, no le iba a dar el placer de verla avergonzada.
Nozomi río un poco ante su impaciencia, pero contestó su pregunta.- Nicochi no vino hoy a clases porque esta enferma.-
- ¿Enferma?.- Repitió, sintiendo su malestar desaparecer y ser reemplazado por un poco de preocupación, suspiró.- Por eso estaba actuando tan extraña el día de ayer.- Murmuró en voz baja solo para ella.
Nozomi que había escuchado tenía un pensamiento diferente. "No creo que esa sea la razón por la cual Nicochi se comportaba toda nerviosa y sonrojada a tú alrededor, Maki-chan, aunque es mejor que lo pienses así por ahora."
En voz alta solo dijo. - Si, eso pasa por no escucharme y diriguirse a casa para secarse.- "Aunque eso es mi culpa, pero Maki-chan tampoco nesecita saberlo." Pensó, y agrego después de unos segundos de silencio.- Estaba planeando marcarle cuando no se presento pero la Mamá de Nicochi, de alguna manera, consigio mi numero y me pidio si podía ir a su casa a revisarla.-
Maki sonrió levemente. - Seguro Nico-chan ni siquiera sabe que su Madre hizo eso. Yazawa-san parece del tipo de Madre que haría eso para molestar a su hija.- Dijo para si misma recordando la breve interacción que tuvo con la Mayor de los Yazawa.
Nozomi la miró interesada. "Así que Maki-chan conoce a la mamá de Nicochi." Sonrió. "Eso es interesante." Sin embargo decidio no hacer nada con esa nueva información. - Estaba planeando visitar más tarde su casa para llevarle sus tareas.-
- A Nico-chan no va a agradarle.- A pesar de lo que decía no pudo evitar sonreír ligeramente, tanto la Pianista como la Miko podían imaginar a la pelinegra poniendo mala cara y quejandose por tener que hacer sus deberes apesar de estar enferma.
- Eso es natural en Nicochi pero estar enferma no es excusa para no hacer sus deberes.-
- Supongo que puedo acompañarte.- Y antes de que la Miko pudiera decir algo agrego rápidamente.- Y no es porque este preocupada o algo por el estilo.-
Nozomi solo pudo sonreír y agregar con una voz cantarina. - Por supuesto que no~.-
...
***Cuando Nico volvio a entrar a la cocina, no le pregunto nada, dejo que se sentara en la mesa y empezara a comer. Conocía que si su hija quería contarle algo lo haría una vez que estuviera lista. Ella se sentó frente a ella esperando, y no fue hasta cinco minutos después de que había terminado de cenar que hablo.
- Mamá creo... creo que estoy enamorado.-***
La segunda vez que desperto Nico fue varias horas más tarde. Esta vez fue por el sonido del timbre de la puerta y los toquidos que hacían eco en todo el apartamento. Y como la primera vez le tomo un tiempo antes de poder notar lo que sucedia a su alrededor. Se sentó con pesadez y miró con confusión el trapo que había caído de su frente a su regazo hasta que un sonido, nuevamente del timbre, la hizo recordar que había sido en primer lugar lo que la había despertado.
Frunció el ceño ligermanete ante el sonido y la persona que la molestaba. Sin siquiera detenerse en observar la hora se puso de pie echandose a los hombros una manta y camino, no sin tropezar varias veces, hacía la puerta de entrada. El dolor de cabeza se había desvanecido por ahora pero eso no significaba que no se sentía un poco mareada por levantarse tan bruscamente y tampoco lo hacía el que podría volver si no hacía algo para silenciarlo.
Cuando iba a ver de quien se trataba la persona del otro lado de la puerta la voz de dicha persona le dijo quien era.
- ... Yazawa-san dijo que debería pedirle la llave a su vecina para poder entrar.-
- Tienes que estar bromeando.- Murmuró entre dientes con el ceño fruncido, y sin siquiera esperar para escuchar más abrio la puerta de par en par.- Por supuesto que eras tú Nozomi.- Gruñó al ver a la Miko frente a ella que tenía la mano estendida sujetando una llave. - ¿Y puedo saber de que has hablado con mi Madre?.-
La Miko ignoro su pregunta y la miró con el ceño ligeramente fruncido.
- ¿Nicochi, que haces fuera de la cama?.-
- Abriendote la puerta.-
Nozomi suspiró y dijo, pero no a la pelinegra sino a la persona parada detrás de ella.
- Vez Maki-chan, te dije que no era buena idea tocar.-
- Y yo te dije que no era buena idea entrar a la casa de alguien sin siquiera anunciarse.- Rebatió la menor.- Aunque tuvieras el permiso de Yazawa-san, podríamos haber asustado a Nico-chan.- Y mirandola con seriedad continuo.- Y se que tu proposito era ese.-
Nozomi parpadeo con inocencia.- No sé de que hablas.-
Nico que hasta ese momento se había percatado de la menor no pudo evitar sonrojarse y darse la vuelta recordando que ni siquiera se había fijado en como lucía y estaba segura que su cabello, y toda su apriencia en general, era un desastre. Estaba apunto de escapar, y tal vez esconderse bajo las calidas sabanas de su cama, cuando dio un mal y estuvo apunto de caer. Estuvo, de no ser por un par de brazos alrededor de su cintura que impidieron su caída al suelo.
- ¿Nico-chan, qué estas haciendo?.- Preguntó Maki extrañada estabilizando a la mayor a sus pies.
- Yo- yo...- No podía decir que estaba apunto de escaparse porque le avergonzaba su apariencia ante ella. "Claro, que fue mucho mejor estar apunto de caerme y hacer una escena de mi misma. Fántastico Nico." Una mano en su mentón la saco de sus pensamientos, sus ojos rubí se encontrarón con un par de violetas que la miraban preocupados y cuando iba apreguntar que era lo que hacía Maki aparto su flequillo y se inclino colocando su frente sobre la de ella. Las palabras se quedarón atascadas en su boca.
- Aun tienes fiebre.- Dijo al apartarse y colocando las manos en los hombros de Nico, suspiró.- Tenías razón, Nozomi, era mejor no haberla despertado.- Miró a la pelimorada que hasta entonces solo observaba entretenida lo que sucedia mientras se recargaba en la puerta, no había escuchado cuando la puerta había cerrado.
- Ya no importa eso, Maki-chan. Lo importante ahora es meter a Nicochi a la cama antes de que pueda enfermarse más.-
- Tienes razón.- Asintió.
La Miko se alejo de la puerta acercandose a sus amigas. - Nicochi ocupare tu cocina para preparar té y un poco de sopa.-
Nico se diriguio a la Miko, era mucho más fácil que ponerse nerviosa con Maki, aunque era consiente de su presencia por las manos de la Pianista aún en sus hombros.
- No hace falta, Mamá dejo un poco en el microondas solo nesecitas calentarlo.- Parpadeó como despejando alguna clase de neblina, luego fruncio el ceño apartandose de la menor.- No, espera, no nesecitas hacer nada yo...-
- Nicochi. A la cama.- Ordenó con las manos en alto.
Nico se estremecio retrocediendo, sin embargo no se dejo intimidar mucho. - Us- Ustedes son invitadas no pue...-
- Nico-chan, estoy de acuerdo con Nozomi, nosotras podemos hacernos cargo.-
Con una expresión en blanco miró a la pianista y dijo. - No sabes cocinar, Maki-chan.-
- Ella no lo hace pero yo si, y no creo que sea tan complicado cuando dijistes que solo nesecitaba recalentar.- Cortó Nozomi cualquier inicio de discución.- Ahora, vamos antes de que cojas más frio.- Nico solo suspiró sabiendo que había perdido.- Maki-chan se hara cargo de ti, Nicochi.-
Nico se paralizo.- ¿Qué?, no...-
- Nico-chan, vamos.- Coloco las manos en la espalda de la mayor, y Nico por estar distraida tropezo de nuevo que de no ser por Maki, de nuevo, hubiera caído. - Cuidado.-
- Tal vez debería llevarla cargando para que no se caiga de nuevo, Maki-chan.- Sugirió con inocencia. Nico la miró con los ojos abiertos alarmada y al ver aquel brillo en los ojos de la Miko sabía que lo estaba haciendo por haberla ignorado el día anterior cuando trato de seguir con su plática pendiente.
Maki la miró unos segundos antes de asentir para si misma y levantar a la más baja en sus brazos. Nico solo pudo colocar sus manos alrededor del cuello de Maki y sonrojarse al darse cuenta que la estaba cargando al estilo nupcial.
- ¡Maki-chan bájame!- Gritó avergonzada
- Deja de retorcerte, Nico-chan, y dime dónde esta tú habitación.-
Nozomi río divertida guardando su télefono en su bolsa y diriguiendose a la cocina.
- ¡Nozomi deja de reírte!.- Suspiró y se detuvo al notar que el agarre de la menor se hacía más fuerte en ella. Ocultando su rostro en el hombro de Maki solo señalo hacía donde la pianista tenía que diriguirse.- Si sabes que puedes enfermarte por estar cerca de mi ¿verdad?.-
- Puede.- Respondió indiferente entrando a la habitación indicada. Se quedo quieta observando a su alrededor.
- Bájame.-
- Espera, te bajare en tú cama.-
- No, yo... yo nesecito usar el baño.- Dijo sin mirarla.
- Puedo...-
- No vas a llevarme. Bájame.- La cortó, Maki la puso sobre sus pies sin decir nada. La pelinegra, sin decir nada, se alejo.
Cuando Nico desaparecio de su vista Maki volvió a mirar la habitación de la mayor. Sonrió levemente, desde las paredes color rosa claro y blanco, los posters, hasta los pocos libros y mangas todo en esa habitación gritaba Nico-chan.
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Por otro lado, Nico se miró en el espejo, viendo su apariencia, desde la manta que todavía sobre sus hombros, su pijama, su cabello desordenado, sus mejillas sonrojadas, sus ojos dilatados y su naríz constipada. Eso, sin olvidar los latidos de su corazón, solo podía describirla de una sola manera:
- Desastre, soy un completo desastre.- Se dijo así misma colocando una mano sobre su pecho, de pronto recordó la cercanía de Maki y su rostro se torno más rojo, se mojo nuevamente la cara.- Aunque nunca he estado más agradecida de estar resfriada, Maki-chan va a pensar que la razón por la cual me sonrojo es porque estoy enferma y no por ella.- Suspiró, trato de arreglar su cabello lo más que pudo y regreso donde la menor estaba.
Después de todo, sabía que su escusa para ir al baño no le permitia esconderse en el durante todo el tiempo que sus invitadas estuvieran presentes, aunque quisiera.
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***Kaede la miró, si lo admitía, esa admición no la sorprendía, no cuando Nico estaba más feliz que de costumbre, mucho menos después de conocer a la persona que le traía aquella alegría. Lo que la confundia; era la manera triste en que se escuchaba su voz, su postura derrotada. Esto, esta actitud, no era lo que se espero cuando lo había notado y se había preguntado cuánto tiempo le tomaría darse cuenta sobre sus sentimientos, y cuánto más en decirle. Claro, que la esperaba cuando se lo dijiera que estuviera un poco nerviosa, pero parecía aterrada, y para Kaede era obvio que no era por la reacción de ella sino por descubrirlo.
Eso la tenía curiosa más que cualquier otra cosa, aunque podía intuír la razón de ello. En lugar de preguntar, dijo.
- De la pequeña Maki.-
Nico se sobresalto, also los ojos y miró alarmada.
Kaede sonrió divertida, y tomo una de las manos de su hija entre las suyas.- No me mires así, Nico, soy tú Madre, después de todo. Además, fue un poco obvio, sí me preguntas.-
- Pe-pe-pero...- Se calló mirandola extupefacta, al final solo dijo.- ¿Cómo?.-
- Veamos.- Se llevo la mano al mentón, fingiendo que pensaba la respuesta. Nico no podía dejar de mirarla en shock.- Puedo empezar con la forma en como la miras, me recordo a la misma forma en como Naoki me miraba.- Nico se sobresalto al escuchar aquel nombre, no era que fuera un tabú decir el nombre de su Padre o algo pero ella siempre lo evitaba porque sabía lo que causaba el tema. Si su Madre notó su reacción o no dijo nada y continuó.- La forma en como prestabas suma atención cada vez que hablaba, tú manera de estar cerca de ella y tocarla cada vez que tenías oportunidad. Tú sonrisa...- Le sonrió suavemente.- cada vez que Nishikino-chan sonreía la tuya se hacía más grande y feliz, en eso eres igual que tú Papá. También podría mencionar que es a la primera de todas tus amigas que traes a casa, entre otras cosas, como todas las veces que has hablado de ella en casa.-
Nico solo la miraba con la boca y ojos abiertos, y las mejillas sonrojadas.***
- Pense que habías dicho que eras muy grande para los peluches.- Dijo Maki
Nico, que apenas iba entrando, se detuvo y la miró confundida notando que la menor se había movido cerca de su cama y en su regazo sostenia uno de sus tantos peluches, uno de un conejo rosa. Después de unos momentos se dio cuenta porque los decía.
Sonrió un poco avanzando hacía Maki y sentandose a su lado. - ¿Quién digo eso? Nunca se es demasiado grande para algo Maki-chan.- Y como para acentuar su punto ella misma sostuvo un oso de gran tamaño y lo estrecho en sus brazos.
- Pareces una niña actuando así, Nico-chan.-
- Y lo dice quien tiene una conejo en su regazo.-
Ambas se mirarón por un momento y apartarón la vista sonriendo un poco.
"Puedo hacerlo," Pensó Nico mirando a Maki de reojo, y viendo que jugaba con las orejas del conejo. Su corazón se derritio un poco ante la vista tan tierna. " puedo ocultarlo. Maki-chan, no nesecita saber nada y así podemos seguir como si nada."
- Me sorprende que las demás chicas no vinieran.-
- Querían, estaban preocupadas, pero Nozomi se encargo de tranquillizarlas y evitar que lo hicieran. Enviarón saludos y deseos para que te mejoraras pronto, sobretodo Rin y Honoka.- Maki la miró con los ojos entrecerrados.- No estan planeando meterse en problemas de nuevo ¿o sí?.
Nico sonrió, entre agradecida; porque las demás chicas no hubieran venido sabiendo que su casa se convertiria en zona de guerra, feliz; por la preocupación de la chicas, y divertida por la mirada sospechosa de Maki.
Jadeó llenadose la mano al pecho, papadeó inocente. - Cómo puedes creer que Nico se meteria en problemas siendo la Sempai responsable que es.-
Maki la miró inexpresiva por unos segundos luego asintió. - Le dire a Umi entonces.-
Nico se puso palida, la última vez que habían bromeado la Arquera les había aumentado el entrenamiento a las tres.
- No lo hagas, no lo hagas.- Also las manos en rendición.- Nico sera buena, lo promete.-
- Bien.- Sonrió de lado.
Nico suspiró exageradamente. - A veces eres igual de serias que ella Maki-chan nesecitas re- Achu!.- Estornudo, y rápidamente tomo un pañuelo para limpiarse.
- Nico-chan creo que será mejor que te recuestes.-
- No es para tanto Maki-chan, ya no me siento tan mal. De verdad.- Dijo ante la mirada que la menor le diriguia.- Te preocupas demasiado, si sigues así te saldrán arrugas.- Molestó pero ni con eso el ceño de la menor desaprecia. Sonrió de medio lado burlona.- Oh ho~ Nico lo entiende ahora, estas preocupada de que pueda continuar enferma durante más tiempo y te pierdas de mi agradable compañia en la escuela.-
Maki no dijo nada solo desvio la vista con un ligero sonrojo. Ante la vista la sonrisa de Nico vacilo, no había esperado esa reacción, por el contrario, esperaba que comenzaran una discución para distraerla. Se acerco a la menor colocando una mano en su cabeza. Su voz se suavizo cuando dijo.
"Creo... que sí podemos continuar sin que estos sentimientos tengan que entrometerse en medio y sienta que mi corazón va a salirse del pecho por su cercania."
- Hablo enserio, Maki-chan, no es para tanto, no tienes que preocuparte, no suelo enfermarme durante mucho tiempo. Para mañana me tendras de regreso en la escuela.- Le guiño un ojo.
- Realmente no estoy preocupada.- Contestó sin verla y jugando con su mechón de cabello.
Nico no dijo nada, solo continuo mirandola con cariño, y sintiendose como una boba por la sonrisa que no desaparecia de su rostro y por las sensaciones que Maki le estaba provocando en su estómago y pecho.
"Nunca he sido de las que cree en las mariposas en el estómago, siempre he pensado que es algo tan cursi cada vez que se menciona en algo que veo o leo, pero tal vez no sea tan falso, si lo que estoy sintiendo es eso... Al menos, claro, que lo que sienta no son mariposas en el estómago sino ganas de vomitar."
De todas formas era una sensación que la extasiaba.
Continuó mirandola por un rato que ni siquiera noto cuando la propia Maki la miraba de vuelta o cuando trato de llamar su atención, no fue hasta que el rostro de Maki cerca del suyo la saco de su estupor.
- ¿Nico-chan, estas segura de que no quieres acostarte?. Estas actuando un poco rara.-
- Tal vez tú eres la que esta actuando rara, Maki-chan.-
La pianista frunció el ceño confundida. - ¿Qué significa eso?.-
La pelinegra no contesto, se sentía ligeramente mareada y no sabía si era por Maki o por estar enferma. Nico sabía que lo mejor era no decir nada, lo mejor era hacerle caso a Maki y meterse bajo las cobigas, y esperar a que Nozomi no tardara mucho más tiempo para no estar a solas con la menor. Porque ella sabía que era peligroso más cuando parecía que su cerebro no quería coperar con ella de nuevo para aparentar que nada pasaba.
"No, no puedo hacerlo."
- Nee, Maki-chan...-
- ¿Si?.- La miró curiosa.
- ¿Te gusta alguien?.-
Maki se quedo en silencio mirandola fijamente mientras las palabras se hundienan en ella, estaba confundida ante la inesperada pregunta pero se sentía más avergonzada por ella que otra cosa. Su rostro se sonrojo y se hizo ligeramente para atrás siendo conciente de lo cerca que estaba de la mayor.
- ¿¡Uehh! ? ¡¿A qué viene esa pregunta?!.-
- Solo curiosidad.- Miró a la menor que evitaba su mirada y jugaba nerviosa con sus manos. Y, de alguna manera, lo supo; al ver las mejillas de Maki teñidas de rojo y aquel brillo tan singular y distintivo en aquello hermosos y rasgados ojos violetas que fuera cual fuera la respuesta, le dolería... y mucho.
Maki vio a varios lados evitando en todo momento la mirada carmesí que la miraba expectante. Sabía que si miraba los ojos de Nico por tan solo un momento había la posibilidad de que esta se diera cuenta de sus sentimientos por ella, y aún no estaba preparada para tratar de decircelo a alguien, y mucho menos a Nico, pero tampoco quería mentirle.
- Yo... a mi ... esto... no-no es como si quisiera o algo... yo solo...- Y más balbuceo torpe salio de los labios de la menor.
NIco aparto la mirada, cerró los ojos y sonrió con levedad. Quiso reír con ironia pués ella había sido la causante de su mismo dolor. Ella y su propia estupidez de enamorarse de alguien que no debia, porque no tenía el descaro ni la fuerza de culpar a Maki de lo que sentía cuando era su culpa.
"Como no lo había notado antes... Maki-chan a tenido ese brillo en sus ojos desde hace tiempo."
Quería sentirse feliz por Maki, de verdad quería, Maki merecía toda la felicidad que pudiera tener después de todo lo que le había pasado, pero no podía fingir y colocar una sonrisa en su rostro para felicitarla, no cuando las sensaciones que antes eran agradables se habían vuelto insoportables.
"Creo que quiero vomitar."
Abrió los ojos, y observo a la menor que todavía estaba tratando de explicarse.
"Yo... no puedo dejar de sentir lo que siento por Maki-chan..."
En ese momento ya no estaba pensando correctamente. Solo era conciente de sus sentimiento que estaban a flor de piel, tanto que quemaban peor que la fiebre que tenía en ese momento.
Solo era conciente de lo cerca que la menor estaba de ella.
Se sentía mareada, su corazón latía demasiado rápido, sentía que en cualquier momento se desmayaria.
Cuando Maki la miró... no pudo ocultarlo... no pudo pensar más... Así que solo se abalanzo sobre ella haciendo que la pelirroja cayera de espalda y en el proceso soltara un grito de sorpresa. La sabana que estaba sobre sus hombros quedo en la cama. Puso cada uno de sus brazos a cada lado de Maki.
La pianista la miraba confusa, abrió la boca para explicarse, la cerró, repitio el proceso varias veces. No pudo decir nada dandose cuenta al fin de lo que estaba haciendo. No puedo evitar reprocharse.
¿Qué iba a decir, que la amaba? Cuando apenas el día anterior había dejado de mentirse y de ocultar aquellos sentimientos que ahora la atormentaban. Cuando apenas ese día supo que Maki-chan ya tenía alguien que provocaba que sus latidos se aceleraran.
Y que ese alguien podría ser cualquiera pero no ella.
¿Estaba dispuesta a ser una molestia para Maki? por sus sentimientos egoístas. Sus ojos picarón.
Ella sabía que era egoísta en muchas cosa, y sabía no podía dejar de sentir lo que sentía por Maki, por eso solo podía callarse y mantenerlos ocultos.
Porque no quería imponer sus sentimientos. Porque no queria ser un problema para Maki, no cuando Maki ya había sufrido demasiado. Ella no queria ser causa de su sufrimiento. Ella solo podía hacer una cosa:
- Lo siento...- Se disculpó en un suave susurró, y sin poder detenerlas pequeñas lágrimas se deslisaron de su mejillas y cayeron en el rostro sorprendido de la pelirroja.- Lo siento...- Repitió cerrando los ojos tratando de que las lágrimas pararan de caer.
- Nico-chan...- Maki la vió alarmada, iba a tocarla pero la morena recargo su cabeza en su hombro, tensandola, y preocupandola, más al sentir como su camisa se empapaba por las lágrimas de la morena y escucharla disculparse.
Maki se quedo quieta, sin saber que hacer, sin entender que ocurría.
¿Por qué se disculpaba? ¿Por qué estaba llorando?
Nico estaba sufriendo y no sabía por qué o que hacer. Sintió sus propios ojos se humedecían. Quería que parara de llorar pero no sabía cómo.
El sonido de la puerta la hizo voltera encontrando con Noomi que sostenia un plato de sopa y veía la escena con una expresión que no pudo interpretar.
Nozomi miró, a su mejor amiga llorando, a Maki confundida y pidiendole ayuda con la mirada. Por un momento se sintió mal, por un momento pensó que no debio haberle dicho nada a Nico, pero ese momento fue fugaz. No se arrepentia de haberle dicho. No lo hacía. Ella más que nadie entendía que tenía que enfrentarlos... no ocultarlos... tal como ella lo hacía con los que tenía hacía su mejor amiga Eri... tal como Kotori con los de Umi. Entro como si nada dejando el plato de sopa junto a las demás cosas, se acerco ambas chicas en el suelo y aparto a Nico de Maki. La pelinegra, no se quejo, no se hizo más que ocultar su rostro en su hombro. Nozomi acaricio con suavidad su espalda.
- Maki-chan, crees que podrías traer el té que esta en la cocina.-
Maki se quedo mirando. - Yo...- Iba a negarse, hasta que se dio cuenta que era lo que Nozomi estaba haciendo, parpadeo un par de veces, aparto la mirada y se puso de pie suspirando.- Esta bien.-
- Nicochi, estaras bien.- Le susurró cuando Maki había desaparecido de su vista.
- No... no quiero lastimarla.-
- Y no vas a lastimarla ¿por qué piensas eso?.-
Nico se quedo en silencio un momento.
- No quiero hablar de esto Nozomi.-
Nozomi suspiró no de cansancio sino sabiendas. - Sabes que en algún momento continuaremos con esa conversación ¿verdad?.-
- Ahora no.- Dijo tercamente.
Nozomi suspiró.- Esta bien, solo porque estas enferma. ¿De qué te gustaría hablar?.-
- ¿Cómo...- Dudó, después de meditarlo prosigió.- cómo lo hisistes tú? ¿cómo ocultastes lo que sientes por Eri?.-
Nozomi río un poco. - Yo nunca e ocultado mis sentimientos por Erichi a nadie.-
Nico se río de acuerdo. - Sí, olvidaba que esa tonta Rusa es tan densa como Umi.- Suspiró.- Y, si no los ocultas ¿por qué no le has dicho lo que sientes?.-
Nozomi guardo silencio por unos momentos, en ese tiempo Nico penso que tal vez que se estaba sobrepasando porque Nozomi al igual que ella no les gustaba hablar sobre eso y siempre que alguien preguntaba desviaba el tema a otro diferente, pero cuando respondió, se relajo en los brazos de la Miko.
- Erichi... es muy parecida a Umi-chan ¿sabes?. Ella también viene de una familia muy conservadora y tradicional. Tanto Erichi como Umi-chan tienen primero que decidir si sus miedos y lo que diran todos los demás son más fuertes que sus propios sentimientos y si es más importante que su felicidad. Solo hasta entonces podría actuar, así que solo tengo que esperar hasta que este lista.-
Nico se mordió la lengua evitando preguntar que pasaría si eso no ocurriera. Era obvio que eso era algo que la Miko ya había pensado y no servía de nada mencionarlo más que preocuparla más del asunto.
Suspiró. - No debí preguntarte sobre esto, lo siento. Y tenías razón sobre mi, yo no hice más que tratar de ignorarlos.-
- Ara~ Nicochi tal parece que estas más enferma de lo que pensaba ya que estas dandome la razón y disculpandote.-
- Cállate antes de que me arrepienta.- Se apartó de ella, limpiandose las lágrimas con la manga de su sudadera y haciendo un puchero.
Nozomi rió ante el mohín de su amiga, la miró fijamenten poco después. - Crees que ya estas mejor para que Maki-chan pueda volver a entrar. Puede que no lo haya mostrado pero esta preocupada desde que no aparecistes en la escuela.-
Nico cerró los ojos sintiendose culpable. Nozomi acaricio sus cabellos azabaches esperando su respuesta, después de unos segundos eternos asintió lentamente no sin antes pensar en cuan parecidas eran su Madre y Nozomi, tal vez era eso lo que siempre hacía que fuera honesta con la Miko.
...
***- Yo... ¿no estas molesta?.-
Ahora, esa era una pregunta que podía haber esperado, sino parecía que Nico estuviera tratando de buscar una excusa con la cual esconderse.
- Nico, no esta mal amar a alguien.-
-... Lo sé.- Los hombros de Nico cayerón cuando contestó, dejo escapar otro suspiró.- Yo solo... yo no me lo esperaba.- Admitió
Kaede sonrió suavemente, acaricio con su dedo pulgar la mano de su hija en un gesto reconfortante.
- No creo que nadie se lo espere, por eso es algo tan maravilloso y aterrador.- Se rió un poco.- No es como si pudieras apagar o prender un interruptor de tus sentimientos o escoger a quien amaras el día de mañana, es algo que solo sucede sin que lo notes.-
- Lo entiendo.- Asintió.
- Prometeme algo.- Cuando Nico le presto toda su atención continuó.- Pensaras sobre todo lo que te he dicho, acerca de sus sentimientos y luego, has lo que creas que es correcto sin forzarte a nada.-
Nico se llevo una mano a los ojos ¿No era eso lo que Nozomi estaba tratando de darle entender?. Soltó un suspiró, ahora sentía que le debía una disculpa a la Miko por su reacción tan violenta cuando lo único que trataba era hacerla entrar en razón, cosa que sabía que sería imposible.
- ... Lo hare.-***
Incluso después de que le había dicho a Maki que regresaría al día siguiente a clases todavía tardo un día más en sentirse mucho mejor, solo... para asegurarse que nada malo pasara. Nico dejo escapar un leve suspiró mirando a la otra persona que se encontraba con ella en la azotea de Otonokizaka.
Se sentía mucho más tranquila ahora que podía pensar con más claridad, y sabiendo que no volvería hacer ninguna cosa extraña gracias a su enfermedad.
Todo el día de ayer había sido tranquilo en comparación cuando Nozomi y Maki la habían visitado. Cuando Maki había vuelto con el té las tres habían fingido como si su llanto no hubiera ocurrido, algo que realmente estaba agradecida porque no sabía como explicarlo sin comprometerse y sabía que Nozomi tampoco diría nada. Ambas se había quedado un par de horas más para hacerle compañia y entregarle sus deberes, se había quejado mucho sobre ello y que hizo que el ambiente volviera a hacer el mismo. Pero sabía que aunque no hablaran sobre lo ocurrido Maki todavía se preguntaba que había pasado, que no cuestionara nada era por darle espacio como ella lo hacía pero las miradas que luego le lanzaba allí estaban.
Además se había dado cuenta en esos días que las cosas no eran tan sencillas, no podía estar como si nada sucediera aunque eso quisiera, podía haber culpado a la fiebre misma por su manera de actuar tan sentimental antes pero sabía que eso sería mentira, y ya no quería seguir mintiendose así misma cuando sabía que eso era imposible. Incluso esa mañana cuando había ido por Maki, sus miradas, sus toques, sus abrazos, todo se sentía mal.
Varias veces se había obligado a reprimir un suspiró, no podía recordadr como había sido su amistad con Maki antes de saber sus sentimientos. Y le parecía ridículo, completamente ridículo.
Tal vez por eso, ya había decidido que iba hacer.
Y que mejor momento que ese, cuando estaban tranquilas, en su propio cómodo silencio, una sentada a lado de la otra, disfrutando no solo de sus propias compañias sino de su almuerzo.
El timbre estaba apunto de sonar y sabía que debería darse prisa.
- Hey, Maki-chan.- Cerró su bento y miró directamente a la menor que hacía lo mismo y se estaba poniendo de pie.
- ¿Sí, Nico-chan?.-
- Lo lamento, pero esta vez no podre ir a dejarte a tú casa, ni siquiera podre quedarme a la practica.- Se sentía tan mal decir eso.
- ¿Algun problema?.-
Se sentía mucho peor por la mirada preocupada de la pianista.
- No, no es nada serio, es solo que les prometí a mis hermanos que pasariamos un tiempo de calidad ya que hemos estado tan ocupadas.-
Aunque era verdad aún se sentía mal.
Maki parpadeó y le dio una pequeña sonrisa.- Entonces les dire a las otras chicas para que no se preocupesn.-
- ¡Estupendo, Maki-chan! Ahora Nico entiende porque eres su Kouhai favorita.-
Rodo los ojos.- Exageras, y no te quedes ahí o llegaremos tarde a clases.-
- Maki-chan siempre tan responsable.-
- Y Nico-chan tan irresponsable.-
La pelinegra río saliendo de la azotea.
- Si no nos vemos más tarde cuidado camino a casa, Maki-chan
- No me trates como una niña... pero tú también cuidado.-
Has lo que creas correcto.
Nico sabía que lo que había hecho no era exaptamente lo que su Madre esperaba cuando le dijo aquello. Seguro ella esperaba que los enfrentara, que admitiera a Maki que le gusta, y que pronto le dijiera que erán una pareja, parte de ella no pudo evitar sentir como si la desepcionara con la decisión que había tomado. Pero, siendo honesta, era lo único que podía pensar, porque la otra alternativa aunque era fántastica la aterraba más que nada, por eso... por eso estaba tomando el camino más fácil.
Era lo mejor, claro, no para Maki, sino para ella. Sabía que la pianista tenía todo el derecho a saber que era la causa de su próximo comportamiento mucho más cuando todo esto la involucraba, sin embargo, no podía saberlo. No podía enterarse que Nico ya no la veía como una amiga, que quería más de ella, esto no era algo de lo que Maki tenía que preocuparse, era una carga solo de Nico.
Sabía que estaba siendo negativa porque podía existir la miníma probabilidad de que tal vez Maki... que Maki pudiera sentir lo mismo que ella - y si las cosas no hubieran sucedido de otra manera, tal vez si la situación fuera diferente - ella consideraria decirle Maki sus sentimientos e incluso si Maki no tuviera los mismos sentimientos que ella consideraría tratar de conquistarla, pero las cosas eran como eran, y por ello, ella no podía decirle como se sentía
Además, ella también tenía miedo, pero no era por lo que los otros pensaran, tenía miedo de arruinar su amistad, de darse falsas esperanzas y aventurarse y equivocarse y perder a Maki, porque por lo menos podía tenerla aun como amiga si se quedaba callada.
Y ella no era como Nozomi
Yo no oculto mis sentimientos por Erichi a nadie.
Ella no podía tener ese grado de honestidad de tenía la Miko, no podía ocultar sus sentimientos en bromas juguetonas y amistosas cuando ya no las sentía así. Incluso si lo hiciera Maki no era tan densa como Umi y Eri y en algún momento se daría cuenta.
Por eso iba a poner distancia, por lo menos hasta que sintiera que podía controlarse así misma sin sentirse como si tratara de forzar lo que sentía a Maki o incómodarla.
Mientras bajaban las escaleras su sonrisa se deslizo de los labios.
Porque no importaba si solo eran unos cuantos pasos los que la separaba en ese momento, quería regresar, quería retroceder ante lo que estaba haciendo porque sentía que entre más distancia pusiera entre ellas se duplicaba a kilómetros, pero no podía, sí lo hacía sus impulsos como los de la otra vez saldrían, y estaba segura de que no sería capaza de controlarlos. No sería capaz de controlarse y trataría de abrazarla, tomar su mano o... besarla, y no podía permitir que eso sucediera.
Era lo mejor, se dijo, se lo repitio... pero... no lo creía... porque si fuera así en su pecho no sentiria cada vez más aquel dolor tan punzante, no escucharía aquel simple zumbido en sus oidos y, sobre todo, aquel vacio que se hacía cada vez más grande.
Tan cercanas pero a la vez... tan lejanas.
Así era como lo sentía.
...
"Hey, Maki-chan, si te dijiera que te amo... aún me permetirias estar a tú lado aunque tú no sintieses lo mismo que yo..."
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N/A:...
¡Hola a todos! ¡Un poco más de dos meses y aquí les tengo la actualización adelantada de navidad! - sonríe nerviosa - Bueno, no, dije que quería llegar al capítulo quince antes de que terminara este año y aquí esta. ¡Yupi!
Ya ni siquiera voy a decir que otra vez el capítulo se hizo más largo de lo planeado, cuando es obvio, aunque, si tengo suerte el siguiente capítulo si va a hacer más corto pero nesesario... espero.
Por cierto, lo lamento - suspira - sé que esta vez no me demore mucho tiempo pero tenía planeado subir este capítulo hace una semana pero cosas y más cosas me distrageron pero bueno, de todas formas, estoy segura de que varios, por no decir casi todos, se imaginaban que esto pasaría. Que Nico-chan decidiría esto, y por un momento pense en no hacerlo, parecía un poco obvio, pero nah, no quería alejarme de lo que había planeado desde un principio para esta historia o yo misma terminaría confundiendome.
Bueno, una cosa más antes de contestar rewiem. Si estan molestos, tristes o quieren matarme (cosa que no le recomiendo porque aún no termino la historia XD) estare más que feliz de leer lo que opinan sobre este capítulo, y también lo que opinan sobre la platica de Nico-chan y su Mamá (Ya nesecitaba también darle un respiro a Nozomi), - sonríe - aunque eso no quiere decir que se haya salvado de su platica con Nozomi-chan~
Maclowd
¡Saludos! Y Primero ¡De nada!, y aquí tienes el capítulo solo dos meses después. Vaya que acertastes en tú comentario, y lamento desepcionarte pero alparecer tus sospechas fuerón correctas pero no te preocuopes Nozomi como siempre hara que Nico-chan reaccione. Espero y disfrutaras de este capítulo.
¡Saludos! Y aquí estoy de regreso con el capítulo catorce que espero y disfrutaras como la historia
kact3007
¡Saludos! Me alegro que te agradara la forma en como Nozo-mamá actuo con su terca hija, y tienes razón no hay nada peor que dos personas que no digan nada. Lo lamento por ello y espero y disfrutaras del capítulo.~
Posdata: No escuche tu grito pero por un momento sentí como si alguien quisiera hacerme daño ;).
Shiro Shihiro.
¡Saludos! Me alegra que te gustara lo que hizo Nozomi y la reacción de Nico-chan, y lo lamento, realmente lo hago, porque estoy segura de que lo que no querías se hizo realidad en este capítulo perooo no te preocupes esta cerca de que pase lo que usted y muchos quieren. Por el momento espero y disfrutara del capítulo~
ShadowPena9
¡Saludos! Que alegría que te gustara todo eso, uno de mis momentos favoritos de escribir ese capítulo fue tratar de meterme en los sentimientos de Nico, y lamento que al final Nico se alejara pero no te preocupes eso no sera por mucho. Y sobre el NozoEri, como puedes ver en este capítulo Nozomi esta esperando a que sea Eri quien de el primer paso, y el lemon - suspira -aún falta pero no mucho así que espero y disfrutaras el capítulo~
Lynn S 09
¡Saludos! jee, no se porque me da que me querra matar por dejar el capítulo así, así que ummm... ¿me disculpo? - sonríe nerviosa - Me alegro que te gustara tanto el anterior capítulo, y estoy de acuerdo con usted sobre la relación de Nico y Nozomi, por eso las adoro a ambas. Y estoy segura de que no eres la primera en querer sarandear a Nico hasta que entre a razón por lo de este capítulo. Solo puedo decir, no se preocupe porque entre el capítulo 16 o 17 pasara lo que muchos desean;). Por el momento espero y disfrutara del capítulo.~
Nicocchi17
¡Saludos! Me alegro que te gustara el capítulo y lamento lo del beso. Jajajaja aunque tienes razón sobre que Nico-chan es todo un caso pero no te preocupes el beso se viene pronto, espero y por el momento disfrutaras de este capítulo~
krishellsolis
¡Saludos! Y estoy de vuelta, así que por favor ¡Baje esa arma! ;D Ufff, - parpadea - eres la primera que veo (leo) que esta enojada porque Nozomi le dijo la verdad a Nico puede parecer un poco mal pero era necesario sino Nico hubiera segido sin querer admitirselo, y te imaginas realmente si la hubiera besado - tiembla - hubiera sido un peor drama, - emtrecierra los ojos pensativa - ahoera que lo pienso hubiera sido interesante si pasaba aunque creo que hubiera terminado igual con Nozomi diciendole. Bueno~ por el momento espero y disfrutaras del capítulo~
Midnight81
¡Saludos! Me alegro que te gustara el capítulo y el echo de que Non-tan fuera así con Nico, a veces nesecitas que alguien te diga las cosas en la cara. Debo de estar de acuerdo en lo que dices pero a veces, dependiendo del tipo de persona, es un poco incómodo, lo digo en lo personal, quiero decir hace tiempo un amigo mio (En aquel entonces todavia no era mi amigo apenas lo conocia por dos meses) empezo a salir y su novia le dijo que yo sentía algo por él, y me preguntarón ambos y yo de ¡¿qué?! estuve tentada a decir que apenas y lo conocia como para que me gustara y mucho menos para quererlo de novio. En lo personal fue incómodo pero más por el hecho de que pensaran que iba a quitarle su novio o algo, nos alejamos durante un tiempo pero luego volvimos hablar y se convirtio en uno de mis mejores amigos casi hermano. Pero no te preocupes, eso no pasara con Nico, diria por qué, pero sería Spoiler. Así que espero y disfrutaras del capítulo y perdón por divagar es que tú comentario me hizo recordar cosas~
Jaydisita.8709
¡Saludos! ¡Que alegría que te gustara todo el capítulo! Y vamos, no-no es para tanto... ¡lo siento! yo tampoco quería interrumpir esa escena pero se huebiera vuelto un poco confuso para ese par de tsunderes. Y lamento decirte que estuviestes en lo correcto. El miedo hizo que Nico-chan se alejara, ummm... ¿lo siento de nuevo por ello?. Espero y disfrutaras el capítulo de todas formas ;)~
Eli.
¡Saludos! Exageras un poco - sonríe divertida - no pasarón mil años solo dos mese espero y difrutaras de este capítulo~
whasha89
¡Saludos! Gracias, me alegro que te este gustando la historia, y no te preocupes no pienso abandonarla, diría nunca pero nunca se sabe si algo puede pasar que me impida seguir. Así que por el momento aquí me tendrán actualizando. Espero y disfrutara de este capítulo.
Posdata 1: Espero y muchos no se hayan confundido al momento de leer este capítulo si lo hisierón me disculpo y recuerdo que los que estaban en cursiva y encerrados con ***eran recuerdos***.
Posdata 2: Siempre he pensado que una persona es más vulnerable cuando esta enferma.
Sin más, nos leemos~
Matta ne~ XD (22/11/18)
