Capítulo 4: Putos humanos.


Después del acontecimiento con Todoroki y el ruido que causó con lo que parecía ser un taladro (aunque la posibilidad de que fuese una sierra eléctrica no estaba descartada), Kirishima dio la idea de seguir durmiendo. Al menos podrían estar acurrucados dándose mimos y haciendo el vago ya que estaban de vacaciones.

Mientras tanto, en la habitación de la derecha, Midoriya se había levantado, cambiado y dirigido hacia la cocina para encargarse de prepararle un buen desayuno a Bakugou, el cual seguía durmiendo. Lamentablemente faltaban muchas cosas por comprar, así que por si acaso le preparó un ramen de sobre (de esos baratos que te sacan de problemas) y se lo dejó listo en un bol hondo junto a una nota que estaba a la izquierda en la que ponía: "Kacchan, he ido a comprar. Si se enfría el ramen, mételo al microondas."
Antes de salir, sin querer y sin darse cuenta, derramó un poco de agua por el pasillo que conectaba a la cocina, así que salió de casa sin limpiar aquello.

Todoroki, por otro lado, también necesitaba comprar ciertas cosas, así que salió temprano, antes que Izuku, y dejó la jaula con Mekomo Lakaka en la mesa del salón para que pudiera tomar un poco de aire.

Ya eran las 13:37.

—Kaminari, deberíamos de levantarnos, debe de ser tarde —comentaba el pelirrojo aún con Denki aferrado a su pecho.

—Solo un rato más... —pidió el rubio reforzando el abrazo.

Pero el sonido de dos estómagos rugiendo de hambre les hizo entender que ya habían dormido acurrucados demasiado.
Eijirou fue el primero en levantarse, estirarse y cambiarse. Denki seguía dando vueltas en la cama con demasiada pereza pero con tantas ganas de comer que no le quedó otra alternativa que pararse.
Una vez listos, se dirigieron a la cocina mientras conversaban sobre lo que deberían de cocinar, pero hubo algo que llamó la atención de Kaminari: el canario de Shouto estaba en su jaula y había empezado a cantar.

—¡Eh, Kirishima, mira! —Exclamó deteniéndose y señalando al pollo amarillo cantarín—. Todoroki se ha dejado a Mekomo aquí.

—¡Oh, es bastante adorable! —Aplicó el pelirrojo con una sonrisa acercándose hacia dicho animal que parecía mirarlos con extrañeza.

"Putos humanos, denme comida."

—¡¿No crees que es mejor llevarlo a la cocina?! —Sugirió Kaminari una brillante idea mientras alzaba la jaula con una mano.

—Kaminari, no creo que... —trató de decir Eijirou con nervios al recordar lo rarito que era Todoroki y con temor a que Denki hiciese algo que acabara en desastre y que los pusiera en problemas.

—¡No va a pasar nada malo solo porque me lo lleve a la cocina! —Decía tan feliz mientras se dirigía hacia dicho lugar con la jaula con pollo dentro.

Pero Kaminari era un poco torpe.

Y tropezó.

Y la jaula se cayó y se rompió.

Y Denki justo, y por cosas del destino, cayó encima del canario antes de que este pudiera volar.

¿Resultados? Un chico rubio levantándose y frotándose el culo por el golpe y un pollo aplastado en el suelo que apenas movía su alita derecha.

—¡Maldición! ¡El suelo estaba mojado! —Se quejó Kaminari ante el dolor y sin darse cuenta de lo que había provocado—. ¿Kirishima...? —Inquirió al ver el rostro atónito de su novio y cómo se hallaba mirando detrás de él.

Denki se giró para contemplar lo que fuese que estaba viendo el pelirrojo y cuando pudo observarlo con más claridad, su expresión cambió en seguida.

—¡Lo has matado! —Exclamó Kirishima señalando a Mekomo Lakaka.

—¡¿Lo he matado?! ¡¿Q-Q-QUÉ HAGO, KIRISHIMA?! —Se desesperó Kaminari al ver lo que su descuido había ocasionado y acercándose hacia el canario para cogerlo con ambas manos—. ¡Mekomo, no mueras por favor!

—¡Espera, aún está moviendo un ala! ¡Sigue vivo! —Añadió el pelirrojo al ver al pobre animal haciendo el vano intento de volar.

"Putos... humanos."

—¡Y-Ya sé, llamemos a algún veterinario! —Sugirió Eijirou también nervioso por lo que pudiera ocurrir si Todoroki se enterara.

—¡¿Y dónde lo dejo mientras tanto?! ¡Me siento mal al tenerlo en mis manos! —Agregó el rubio.

—¡En un bol de la cocina o algo! —Respondió a punto de regresar a la habitación para coger su teléfono y pedir ayuda.

Kaminari fue rápidamente hacia la cocina, sacó un nuevo bol hondo y colocó dentro al canario. Luego se dirigió a gran velocidad a su habitación y la cerró; con suerte estaban a tiempo de salvar al pollo.

[…]

Por otro lado, Bakugou se acababa de despertar y tenía mucha hambre. Frunció el ceño al ver que Izuku no estaba y se levantó enfadado para dirigirse a la cocina para comer algo.

—Maldito Deku... —murmuraba mientras bostezaba y abría la nevera para encontrarse con absolutamente nada comestible.

Un par de boles hondos en la mesa de la cocina llamaron su atención; sobre todo el que tenía una pequeña nota a la derecha que fue lo primero que leyó Katsuki.
Sin molestarse siquiera en ver el contenido de aquel bol, cogió el de la izquierda y lo metió en el microondas.

Lo que se suponía que era ramen, comenzó a hacer un ruido extraño en el microondas, pero Katsuki no le dio importancia.

[…]

Kaminari y Kirishima habían conseguido contactar con un veterinario y la ayuda llegaría en quince minutos. Solo quedaba rezar por que Mekomo se mantuviera con vida.

—Ah... Ahora estoy más tranquilo —suspiró Denki mientras se dirigía a la cocina a por el canario.

—¡Sé que va a funcionar! —Añadió Eijirou con optimismo y recuperando su sonrisa.

Pero cuando entraron lo primero que vieron fue a Bakugou mirando con extrañeza el contenido de cierto bol.

—¿Qué mierda hace un puto pollo en lo que se supone son mis fideos? —Inquirió con el ceño fruncido y mirando a los jóvenes que habían abierto los ojos como platos al sentir un rico olor a pollo frito.

—Mekomo... —murmuraron para luego acercarse rápidamente hacia Katsuki y mirar el contenido del bol.

Pudieron contemplar al pobre canario bronceadito y listo para ser comido. Obviamente ya no se movía.

—¡¿Lo has metido en el microondas?! —Exclamó Kaminari mirando a Bakugou desesperado.

—¡¿ME ESTÁS ECHANDO LA CULPA?! —Gritó Katsuki al verse atacado; obviamente él no tenía la culpa de que hubiesen metido a un canario moribundo en un bol donde va la comida.

—¡Tranquilos! ¡Lo que importa ahora es qué vamos a...

Pero Kirishima no pudo terminar de hablar al oír el ruido de la puerta al estar siendo abierta por ciertas llaves.

—Mierda —murmuró Denki.

Todoroki acababa de regresar de hacer la compra.

[…]

~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~