—¡¿ME ESTÁS ECHANDO LA CULPA?! —Gritó Katsuki al verse atacado; obviamente él no tenía la culpa de que hubiesen metido a un canario moribundo en un bol donde va la comida.
—¡Tranquilos! ¡Lo que importa ahora es qué vamos a...
Pero Kirishima no pudo terminar de hablar al oír el ruido de la puerta al estar siendo abierta por ciertas llaves.
—Mierda —murmuró Denki.
Todoroki acababa de regresar de hacer la compra.
[…]
Capítulo 5: De hombres muertos.
No dieron ni un paso en falso al ver cómo Todoroki se les quedaba mirando detenidamente; parecía estar analizando con la mirada, como si tuviera poderes para ver detrás de las cosas, aquel bol que tenía Bakugou en la mano.
—Huele a pollo frito —comentó el inexpresivo joven mientras se acercaba a la cocina con ambas manos llenas de bolsas; había hecho una gran y productiva compra.
Parecía ignorar el hecho de que fuese normal que Denki y Eijirou estuviesen como estatuas al lado de Katsuki mientras le miraban con nerviosismo.
Kirishima y Kaminari parecían haber entrado en pánico.
"No te muevas… ni siquiera respires."
Estaban demasiado nerviosos por lo que fuese a ocurrir si Shouto se enteraba de que ese suculento olor era el de su canario.
—Oye, bastardo —comenzó Katsuki llamando la atención del joven de cabello bicolor, el cual aún con las bolsas en mano se fue acercando.
Kirishima y Kaminari, definitivamente, estaban en pánico.
"Bakugou, por favor, ¡no la cagues!"
—Esta mierda es tuya —continuó el amargado mientras le ofrecía el bol a Shouto, el cual se quedó mirando el contenido de este durante varios minutos.
La expresión que puso Todoroki y el siniestro ruido que produjeron las bolsas al ser soltadas repentinamente por las manos de dicho joven, les hizo entender a Kaminari y Kirishima que tenían que correr por su vida.
Estaban jodidos.
De esta no salían vivos.
—Kirishima… te amo —murmuró Denki para luego salir a toda hostia de la cocina, dejando a su novio y al amargado de Bakugou junto a la pesadilla que por nombre tenía "Shouto".
O al menos eso es lo que intentó.
—De aquí no sale nadie —sentenció Todoroki bastante enfadado y después de haber lanzado un cuchillo en la dirección a la que Denki intentaba escapar, haciendo que se detuviera al ver cómo aquel arma blanca le había rozado la oreja izquierda.
Cabe decir que lo había sacado del bolsillo derecho de su pantalón.
—¡¿Me ibas a dejar?! —Reclamó Eijirou al haber contemplado claramente el intento de huida de su novio—. ¡Eso no es varonil!
—¡Aprecio mi vida! —Usó como excusa aquel rubio bastante traumado por la situación que acababa de pasar.
—Toda esta mierda es una estupidez —Bakugou chasqueó la lengua para luego de haberle entregado el bol a Shouto, donde hubo un leve rozamiento de dedos, dirigirse hacia su habitación como si nada.
Los tres se quedaron contemplando cómo Katsuki metía ambas manos en los bolsillos de sus pantalones y salía de la cocina dejando todo en silencio. Eijirou y Denki se miraron durante unos segundos y luego dirigieron su mirada hacia Todoroki.
—¡¿Y a él si le dejas irse?! —Se quejó Kaminari al ver lo injusto que era el mundo.
Todoroki se limitó a ocultar su rostro girando su cabeza hacia la derecha (como el exorcista) y a no decir nada; estaba levemente sonrojado.
Oh, no.
"Genial, al loco le gusta Bakugou."
—Habéis matado a Mekomo Lakaka —prosiguió segundos después, regresando a su estado de antes y con cara de póker mientras con una mano sostenía aquel bol y con la otra señalaba a los culpables.
—¡Somos inocentes!/¡Fue un accidente! —Exclamaron Kaminari y Kirishima respectivamente.
Luego se volvieron a mirar al darse cuenta de que no habían coincidido en sus respuestas.
—¡Pero no le digas la verdad! —Exclamó Denki mirando a su pelirrojo.
—¡Aceptar la verdad es de hombres! —Respondió Eijirou cerrando los ojos y apretando un puño con orgullo.
—De hombres muertos.
Tragaron saliva al escuchar la voz de Todoroki; sobre todo al oír esas palabras, girarse para verle y encontrarse conque había sacado un cuchillo grande de cocina y se disponía a utilizarlo.
—¿Unas últimas palabras? —Añadió después de haber colocado el bol en la mesa la cocina, haber sacado a Mekomo Lakaka y mirar por el rabillo del ojo a ambos jóvenes.
Volvieron a tragar saliva.
Si todo iba a terminar así, al menos Kirishima no se iba a arrepentir de nada. Suspiró para luego mirar a Denki a los ojos y arrodillarse.
—Kaminari… —comenzó tratando de calmar sus nervios cerrando los ojos—. ¿Te casarías conmigo? —Inquirió abriéndolos y sujetando la mano derecha de su novio.
Al menos, antes de morir, podría saber la respuesta que estuvo deseando tanto tiempo.
—Kirishima…
Lo último que se pudo ver era como Shouto había atravesado con el cuchillo la piel y estaba comenzando a sacarlo y clavarlo repetidamente para asegurarse de que estuviese muerto.
—Descansa en paz —murmuró para luego juntar ambas manos y rezar—. No te olvidaré, Mekomo Lakaka.
Kirishima y Kaminari se quedaron de piedra al ver cómo Shouto había sacado al canario y había estado apuñalándole repetidamente en la mesita de la cocina.
—¿Qué? —Inquirió el joven con cara de póker girándose al notar cómo la parejita de novios estaban atónitos mirándole.
—¿No ibas… —comenzó Kirishima.
—…. a matarnos? —Completó Kaminari.
—¿Por qué? —Preguntó girando levemente su rostro—. Solo quería que le dedicarais unas últimas palabras a Mekomo Lakaka.
—¡Dijiste que éramos hombres muertos! —Exclamó Eijirou.
—Hombres muertos en el corazón de Mekomo Lakaka. Lo matasteis, asesinos. Seguro que os odia —informó como si nada mientras volvía a colocar al descuartizado canario en el bol para llevárselo a su habitación.
Kaminari se dejó caer de culo y suspiró al ver que todavía le quedaba mucho que vivir; Aún les quedaba muchos horrores que soportar.
—En fin —comentó Eijirou suspirando también y pasando una mano por su nuca—. ¿Quieres ir a comer por ahí? —Añadió mirando a su novio con una sonrisa, el cual le sonrió claramente aceptando tal propuesta.
Y a saber para qué Todoroki se había llevado a su habitación aquel canario muerto, el cual parecía no haberle importado demasiado.
"Total, mañana iba a sacrificarlo."
[...]
Al día siguiente…
—Se llama Tokoyami Fumikage —comentaba cierto chico de cabello bicolor mientras, a la hora de comer, mostraba a sus compañeros de piso una jaula nueva en la que se podía ver a cierto animalito.
—¿Un... cuervo? —Dijo Kaminari bastante nervioso.
—Tiene pico y come manzanas —informó Shouto con cierta ilusión—. También te arranca los ojos si te le acercas demasiado —agregó recuperando su cara de póker.
—Al menos no tiene un nombre extraño —suspiró Kirishima.
La convivencia tan solo acababa de empezar.
[...]
