"Sorry por la demora... he estado con muchas cosas en el trabajo acabando la universidad y en la vida en general, en fin este fic lo tenía mucho en mente por lo que fue el primero que retome, espero lo disfruten y actualizaré lo más pronto que pueda. Dejen comentarios, sugerencias o dudas.
Capitulo 3. Un pasado hacia un futuro
Era otro día común y corriente en pueblo paleta, el clima era cálido, el cielo estaba despejado y la brisa marina refrescaba el pequeño y pacifico territorio ocupado tanto por pokemon como por humanos. El profesor Oak posaba cerca de una ventana de su laboratorio, miraba desde ahí con gran nostalgia la residencia Ketchum. Las memorias de aquella casa que proyectaba una alegre y optimista energía ahora parecían cosas solo del pasado.
Habían transcurrido ya dos años desde el funeral de Ash, Delia decidió irse de la casa poco después de este. Pasar ahí solo le recordaba al azabache además de que ya no aguantaba torturarse con la idea de que nunca más lo escucharía llegar y gritar eufóricamente "he vuelto a casa"
El profesor suspiraba cuando recordaba aquellos momentos irrecuperables. -Sigue siendo difícil acostumbrarse a la idea de que ellos dos ya no estén con nosotros.- dijo para sí mismo con una tono de voz apenas audible.
-Hola profesor Oak- Saludo alegremente el artista pokemon.
-Volviste temprano Tracey, dime ¿cómo se encuentran los pokemon en el rancho?- pregunto Oak dejando de lado su nostalgia y recuperando su carácter habitual.
El peli negro hizo un gesto de clara preocupación. -Pues la mayoría de pokemon están como siempre, sanos y tranquilos, sin embargo los de Ash parece que han vuelto a ser más reservados.- declaró
-Entiendo, sin duda se debe a la desaparición de charizard, a pesar de buscar por todos lados no encontramos ninguna pista de él y no hay rastro de que se lo hayan llevado por la fuerza.- manifestó Oak recordando lo que paso hace un par de días.
-tch... aun no puedo creer que los haya abandonado a su suerte- dijo con disgusto el chico de la cinta en la cabeza.
-En eso te equivocas, no creo que charizard los abandonaría, recuerda los pokemon de un entrenador siempre se convierten en familia entre ellos, y no creo que charizard hiciera algo como abandonar a su familia sin ninguna razón, es una suposición pero si él se marcho debe haber tenido un motivo para hacerlo... solo espero que este bien sea donde sea que este- comentó el científico con un semblante pensativo.
-Aun así...- el artista no aceptaba del todo la acción que tomó el pokemon fuego/volador, cueles fueran sus motivos, se mantenía con el ideal de que uno nunca debe abandonar a sus seres queridos cuando lo necesitan sobre todo en las circunstancias en las que ellos atravesaban.
-Cambiando de tema, ¿Averiguaste algo de lo que te pedí?- Pregunto Oak.
-Es extraño, casi no se difundió información al respecto, y los sitios no oficiales en los que se publicó algo fueron bloqueados, lo bueno es que pude recopilar unos cuantos datos.- respondió Tracey con una sonrisa.
-Ya veo, verdaderamente es algo extraño, cuando la profesora Juniper me llamo quede muy confuso, me relato que en el momento en el que los helicópteros y personas llegaron al lugar de ese brillo intenso no encontraron nada sospechoso, atribuyeron que los temblores en la región al igual que ese resplandor que podía verse a lo largo de Unova fueron solo una anomalía de la naturaleza poco frecuente pero posible.- Dijo el profesor recordando la historia de la profesora.
-La mayoría de datos e información que encontré coinciden con esa hipótesis. Lo que ocurrió hace tres semanas en Unova aparece en los reportes de los noticieros y revistas como catástrofes naturales, aunque hay versiones y teorías que dicen que se debió a un pokemon o a algo producido por los humanos, quizás sea solo eso, tan solo un fenómeno de la naturaleza.- Cuestionó el artista pokemon.
-Sí, quizás haya sido eso, sin embargo ella está segura de que se debió a algo que nunca ha visto la humanidad. La profesora asevera que aparecieron nuevos conjuntos de lagos en el lugar en el que se originaron esos resplandores, es una zona casi inexplorada de la que no se tenía un registro geográfico o hidrográfico por eso nadie le cree, lo alarmante es que los lagos son similares a grandes cráteres de una batalla que fueron cubiertos con agua como si alguien o algo quisiera encubrir lo que fuera que haya pasado, no lo entiendo... las fotos que me envió Juniper son alucinantes, claramente su formación no parece natural pero aun así ni siquiera cientos de pokemon de agua juntos podrían llenar tantos lagos y con semejante volumen de agua, más aun no dejar rastro pues los helicópteros no encontraron mucha variedad de pokemon en la zona, es casi inhabitada- dijo Oak mientras intentaba darle sentido o una explicación a lo que ocurrió en la lejana región.
-Tranquilo profesor, estoy convencido de que hay una explicación lógica- dijo Tracey intentando sacar a Samuel de sus pensamientos.
-Eso espero Tracey o al menos en eso quiero creer.- confesó el científico con evidente preocupación.
SINNOH
Un joven de pelo negro y gorra roja de unos 18 años esperaba fuera de la sala de recuperación de un hospital, a su lado se encontraba un lucario con varios vendajes. El pokemon miraba de manera perdida al suelo.
-Tranquilo, estoy seguro que saldrá pronto de ahí...- hablo el muchacho intentando animar al pokemon.
Ambos se alarmaron al ver como un doctor salía de la habitación. -¿Doctor como sigue él?- pregunto el peli negro esperanzado en recibir una noticia positiva.
-Pues, honestamente es un milagro que siga con vida- respondió con seriedad -pero sobrevivirá- dijo con una sonrisa alegrando a los dos y ocasionando que el pokemon lucha/acero arrojará pequeñas lagrimas de felicidad de sus ojos.
-Necesitará algunos días de reposo, por ahora lo llevaremos a una habitación, sean libres de visitarlo, aunque no esperen conversar con el todavía, sigue inconsciente. Cuando despierte por favor avísenmelo, necesito que me responda algunas preguntas- pidió el doctor antes de despedirse.
La ciudad ya se encontraba iluminada por la luz de los postes, en el hospital, la espera parecía interminable, pokemon y entrenador habían resguardado la habitación sin cesar desde que les permitieron entrar. Unos pequeños gemidos fueron emitidos por un anciano que estaba recostado alarmando a los presentes. Poco a poco el personaje de cabello blanco empezó a abrir los ojos, su cuerpo se veía seriamente lastimado, tenía varias vendas, férulas cubriendo sus dos piernas y el brazo derecho, su estado mostraba que estuvo muy cerca de conocer su final.
-Por lo visto perdimos otra vez... - dijo mirando al pokemon con tristeza.
El lucario negaba con la cabeza mientras pequeñas lagrimas de dicha salían de sus ojos al ver a su entrenador despierto. -Es bueno tenerte de vuelta- dijo el peli negro mirando con preocupación al anciano.
-Soy un hueso duro de roer a pesar de mi edad- dijo el veterano intentando calmar a los demás. De repente su semblante cambio a uno serio. -Estuvimos tan cerca... si no fuera por la intromisión de Sederick... Arceus hubiera muerto y el portal se hubiera abierto- menciono como si se estuviera regañando.
-Para ya, no lo logramos en esta ocasión pero seguiremos intentando una y otra y otra y otra vez, no importa cuánto nos tome al final lo conseguiremos- Dijo el adolescente mirando por la ventana de la habitación que mostraba una gran ciudad del otro lado.
El individuo que posaba en la cama reflexionó las palabras del joven y solo pudo sonreír. -cof cof- tosió el anciano arrojando un poco de sangre.
-!Maldición! debo ir por el doctor de inmediato- declaró el joven de gorra roja.
-!Detente Ash!- vocifero el adulto generando que el mencionado lo vea consternado.
-¿Detente?... !qué demonios sucede contigo Satoshi, si no vamos por el doctor tu estado empeorará¡- vocifero el joven.
El viejo agacho la cabeza, miro lentamente al pokemon chacal, al entrenador y luego a su cuerpo. -Incluso si vas por el médico no hay nada que se pueda hacer...- un silencio fúnebre inundo la habitación por unos minutos.
-Ash, Luck- hablo Satoshi sacando a los mencionados de sus pensamientos. -Mi tiempo está por acabarse... supongo que es hora de contarles la verdad. Primero, Luck gracias por todo, siempre fuiste mi compañero más fiel, mi mejor amigo, cuida de Ash, protégelo y guíalo desde ahora él será tu compañero- el pokemon asintió con la cabeza mientras miraba fijamente a su entrenador e intentaba contener sus lagrimas sin éxito alguno.
-Bien, Ash tu historia... bueno en realidad es nuestra historia, tu verdadera identidad es Satoshi Hinajara- dijo el anciano inquietando al adolescente.
-¿de qué hablas? ese es tu nombre, yo soy Ash Ketchum, hijo de Red y Delia Ketchum, que yo sepa no tengo ningún otro pariente, además dudo que seas mi padre.- respondió Ash.
Una sonrisa nostálgica adorno el rostro de Satoshi. -Estoy seguro que debo haber puesto la misma cara cuando el anterior Satoshi me lo dijo- Las palabras del veterano solo generaron más confusión en el azabache. El peli blanco puso un semblante serio y miró fijamente a Ash -Tú eres Satoshi Hinajara, no eres hijo mío ni nada por el estilo, somos el mismo ser, ambos fuimos y actualmente somos parte del grupo que creó este mundo, el mundo pokemon.-
-Ok mejor voy por el médico debes haberte golpeado muy fuerte la cabeza- Declaró el chico de cabello negro.
-¡Pon atención a lo que te digo¡ cof cof- Se notaba que el anciano ponía gran esfuerzo en cada palabra que decía, Ash trago saliva sonoramente al ver en ese estado a su maestro o así es como lo llego a ver en estos últimos años.
-!Empieza a tomarte más enserio las cosas, no me queda mucho y gracias a Sederick eres el único que quedará!... sé que suena ridículo, yo también lo creí, que un desconocido llegue y te diga que tu mundo, el mundo en que creciste es una mentira es difícil de aceptar pero es así, Ash... no, Satoshi, ya que no estás comprendiendo lo critico de la situación quiero que te acerques y tomes mi mano, esto drenará lo que me queda de vida pero podre transferirte todos mis recuerdos, lo que el primer Satoshi vio, la historia de Sederick, Yellow y nosotros, por favor confía en lo que te digo- suplicó el anciano
A pesar de las dudas que tenia decidió hacer caso al veterano, al tomar su mano un brillo radiante apareció, el adolescente sentía lo mismo que cuando su Pikachu lo electrocutaba, mientras sentía tanta energía fluir por su cuerpo pudo ver toda la verdad, todos los recuerdos del veterano, su mente apenas podía asimilar lo que descubría segundo a segundo, lagrimas de frustración, ira y tristeza salían de sus ojos al enterarse de la verdad de este mundo pokemon. Pasaron varios minutos hasta que aquel brillo finalmente desapareció, junto con el desvanecer del brillo el chico de Z´s en las mejillas se desmayó.
-E..s...e...eso... es todo..- Satoshi apenas podía respirar, su vista estaba borrosa, casi no podía distinguir lo que tenía alrededor, sentía frio y su cuerpo empezaba a adormecerse. A pesar de esto una sonrisa apareció en él. -Luck no me queda más de unos segundos, pase todas mis memorias a Ash, sus sentimientos quizás serán distintos a los míos pero sé que puedo confiar en él, llévalo al laboratorio en la cueva Talasia, cuando despierte entenderá que he dejado atrás este mundo, quizás sufra y se pierda en su mente con todo lo que acaba de pasar pero seguro podrá afrontarlo y confrontará a Sederick... es nuestra última oportunidad, no te rindas Ash, no te rindas Satoshi. Yellow nos espera...- el pokemon se dio cuenta que la hora final de su entrenador había llegado, su cuerpo ya no hacia ningún movimiento, sus ojos estaban cerrados y su piel se puso tan blanca como la nieve.
El lucario no podía contener su tristeza que se manifestó en varias lagrimas, ver aun la sonrisa en el rostro del peli blanco le lleno de motivación para cumplir con su ultima instrucción, tomó al adolescente aun inconsciente en sus manos y salió por la ventana del hospital, su meta ahora era ayudar a este chico, a este nuevo compañero a cumplir con los deseos de su anterior entrenador.
Tal y como dijo Satoshi, cuando Ash despertó en aquella remota cueva su sentimientos estallaron, pasaron algunos meses antes de que pueda despejar su mente y asimilar lo que se había enterado. Antes de tomar su nuevo camino decidió visitar brevemente su antiguo hogar
PUEBLO PALETA
Dos figuras encapuchadas recorrían el pequeño pueblo, una de estas pertenecía a un pokemon y la otra era de un humano. Se detuvieron cerca de un terreno que mostraba una casa en ruinas, se veían trozos de muebles chamuscados y despedazados, escombros de vajillas, repisas, medallas de gimnasio derretidas y trofeos deformes, todo cubierto de maleza y moho-
-Así que esto fue lo que quedo... vamos Luck- dijo el encapuchado con un tono frio.
Pokemon y entrenador ahora se encontraban en frente de una lápida en el cementerio, ya llevaban ahí varios minutos. -Estás seguro que esto fue lo correcto- hablo el pokemon chacal mediante telepatía.
-Si... quería verlo con mis propios ojos. Ash Ketchum, el entrenador que quería ser un maestro pokemon. Siento nostalgia con solo recordar los viajes que hubieron, las personas que conocí y todo lo demás. Quizás fue un engaño... solo un deseo inducido por el mundo creado por Sederick... aun así fue real.- dijo el azabache viendo la lápida, Luck lo miró con preocupación por lo que pueda estar sintiendo su nuevo entrenador.
-No debes preocuparte, es verdad que siento tristeza al recordar lo que fui pero es cierto lo que dice el grabado de esta lápida, Ash Ketchum, hijo de Delia y Red Ketchum murió, el chico que quería ser el mejor maestro pokemon ya no existe o mejor dicho ya no debe existir. Luck no se qué deparé el futuro o que ocurrirá con este mundo después de enfrentar a Sederick, pero mi mente finalmente está en calma, los recuerdos de Satoshi... mis recuerdos son la base que me guiarán de aquí en adelante, soy quien liberará a Yellow... soy Satoshi Hinajara.-
