CAPÍTULO VII: COMETIENDO ERRORES
Chikane POV:
Me noto un poco agotada y algo decaída de salud por la vida tan ajetreada que he llevado todos estos meses pero estoy algo entusiasmada con la relación que tengo con mi novia Svetlana Kotova, es una chica de gran estatura, es de tez clara, ojos azules, cabello negro corto, su cuerpo está perfectamente proporcionado y es hija del embajador de Rusia quien tiene 5 meses que fue enviado a Japón. Realmente es muy hermosa aunque posee un carácter demasiado fuerte y súper caprichoso e inclusive he llegado a pensar que es demasiado ególatra pero como sea no pierdo las esperanzas de que ella se enamore de mí y cambie un poco esa manera de ser tan extraña. Quizá cinco meses de relación no son suficientes para juzgarla de esa manera. Hoy por la noche quedamos de ir al antro. De hecho desde que salimos juntas no existe noche que Svetlana no desee ir a bailar, beber en exceso, fumar cannabis y fornicar conmigo hasta más no poder. Me dice que le gusta vivir su vida al extremo y gozar sin medida alguna. Le molesta que alguien le imponga límites y supongo que por eso salgo con ella pues admiro su forma en la que vive día a día tan intensamente y sin grandes preocupaciones.
Son las 11:45pm, me encuentro con mi novia en "Goshiki", el antro más popular de Tokio, y realmente no llevamos mucho tiempo y ya nos encontramos demasiado alcoholizadas. Ambas somos el centro de atención por nuestra forma tan descarada de bailar pues la nuestra es tan obscena que nos acariciamos y manoseamos sin pudor, pero eso no parece molestarle a nadie en el antro y de hecho todos gritan eufóricos pidiendo ver más sensualidad y más acción. Después de algunos minutos de bailar sin parar tomamos un descanso, llevo de la mano a mi ardiente novia a nuestra mesa y le digo que me espere unos momentos en lo que traigo unas bebidas. Estando en la barra ordeno que me sirvan 2 copas de Martini seco, el barman de me sonríe de una forma muy especial mientras prepara mis bebidas y sin perder tiempo alguno me comienza a coquetear diciéndolo hermosa que me veo… Que moriría por poder compartir un trago conmigo. Le obsequio una tierna mirada y le comento que debo apresurarme porque mi hermosa novia me está esperando.
Inmediatamente él se sonroja y me ofrece disculpas, simplemente le sonrío y le digo que agradezco mucho sus cumplidos mientras me doy la vuelta para retirarme, llego a mi mesa y no veo por ningún lugar a Svetlana. Espero por algunos minutos su regreso sin éxito, me dispongo a buscarla en el antro pero no logro dar con ella, me siento tan agotada de buscarla que decido ir al tocador para refrescarme y arreglarme un poco, al entrar al tocador lo primero que ven mis ojos son dos chicas besándose frenéticamente, en el lavamanos se encuentra una sentada y la otra frente a ella aprisionándola de la cintura y vaya que es de mi sorpresa al descubrir que una de ellas es mi novia. Me enfurezco terriblemente y sin dudarlo tomo a la tipa de sus cabellos, la arrojó al suelo propinándole semejantes golpes en el rostro pero ella se levanta y me enviste con todas sus fuerzas contra la pared provocando una herida en mi frente la cual empezó a sangrar intensamente. Me logro incorporar y arremeto nuevamente contra ella, esta vez con un tremendo odio y cuando la tengo completamente sometida ante mis pies escurriendo de sangre volteo a ver a mi novia con una mirada furiosa demostrándole que soy mucho mejor que esa tipa aunque ella en vez de asustarse se empezó a burlar de mí. Suelto a mi víctima, salgo molesta del antro, la sangre me hierve, decido parar un taxi, me dirijo a mi mansión, una vez que ingreso Otoha se sorprende y derrama lágrimas al ver en las condiciones que me encuentro, ella me grita…
"Ojou-Sama, ¿hasta cuándo…? ¿Cuándo dejará esa vida tan hiriente y destructiva…? Por favor póngase más límites… Se lo suplico…".
"Hasta que recupere ese sentimiento que perdí ya que deseo volver a sentirme amada y si no lo logro prefiero no existir más en este mundo…".
Repentinamente Otoha me abrazó con todas sus fuerzas y lloraba sin parar. Me escoltó hasta mi habitación para curarme la herida y cambiarme de ropa. Otoha se retiró de mi habitación y de inmediato llamé a Svetlana para pedirle una explicación aunque me contestó por celular estando un tanto ebria…:
"¿Qué quieres, imbécil? Estoy tratando de divertirme puesto que arruinaste lo bien que la estaba pasando hace rato… Estás empezando a ser una molestia en mi vida aunque debo admitir que me excitó demasiado el verte peleando por mí… De hecho me empape toda por ti y solamente por eso te perdono. Mañana te espero temprano para que pases por mí y vayamos juntas a la universidad. ¡Te adoro, mi sexy peleadora!".
No me dio oportunidad alguna de reclamarle algo porque de inmediato me colgó y apagó su celular…
"Bueno… supongo que fue su manera de disculparse conmigo y aparte confesó haberse mojado por mi… Nuevamente dejaré pasar este conflicto pues mañana será quizás un mejor día…".
Dos meses después…
Han pasado 2 meses de la pelea con mi novia, estoy demasiado preocupada y desesperada porque las cosas no mejoran entre nosotras pues Svetlana sólo se preocupa por sí misma y por pasarla bien. El tren de vida que ella lleva me está costando demasiado trabajo poder seguirlo y mis calificaciones en la universidad están bajando mucho debido a que falto constantemente por irme a pasear con ella. Casi no paso tiempo con mi padre como lo hacía antes creo que ya lo he decepcionado por completo a pesar de que evito engancharme en las drogas y el alcohol pienso que no podré lograrlo porque ella me hace consumir todos los días. Si esto sigue así no sé cómo terminaré… Daría lo que fuera por encontrar a mi verdadera mitad sin importarme que fuera un chico o una chica… Sólo deseo que me ame y proteja y que se preocupe realmente por mí… Deseo poder amar intensamente puesto que me siento sola en este mundo,… Noto esa gran frustración de sentir que alguien me ama y necesita… pero supongo que me estoy volviendo loca así que mejor dejo de pensar en tonterías y me alisto para asistir a la facultad…
Estoy a punto de entrar al salón y escucho a mi novia conversar con mis compañeras. Alardea de tener a sus pies a la gran Miya-Sama, les dice que no soy la gran cosa después de todo puesto que en la cama no soy nada espectacular y si tuviera que darme una calificación en mi desempeño sexual a duras penas alcanzaría un 6 y que sólo está conmigo por lástima y por mi dinero así que no puedo soportarlo más… Mis lágrimas empiezan a salir sin parar… Un nudo atraviesa mi garganta y las piernas empiezan a temblar… Corro hasta un jardín de rosas que tiene un árbol de cerezo en el centro… Hasta hace algunos meses lo descubrí pues está completamente cercado y cubierto por rosales, pero gracias a mi curiosidad descubrí cómo entrar… Este es mi nuevo lugar secreto donde me refugio cuando me siento triste… Puedo pasar las horas en ese sitio reflexionando hasta sentirme mejor… Cierro los ojos mientras todas las palabras hirientes de mi novia retumban en mi cabeza y caigo en un profundo sueño…
Himeko POV:
En un abrir y cerrar de ojos han pasado 11 meses de que llegué a Italia. Mi vida transcurre apaciblemente y mis clases de fotografía cada vez son más divertidas y avanzadas. Tengo varios compañeros de distintos países y clases sociales y todos son demasiados amables conmigo. Supongo que piensan que pueden llegar a tener alguna esperanza de salir conmigo pero obviamente estoy perdidamente enamora de mi linda Makoto y es por su trabajo que debemos mantener a discreción nuestra relación de noviazgo ya que así lo exige su contrato. Fue una de las cláusulas en las cuales hizo mucho énfasis su representante Clariss Ferragamo. Por eso mismo también me es difícil tener amigas ya que sólo tengo una amiga en todo el colegio, las demás chicas se acercan abiertamente declarándome su amor pues como saben que no tengo novio dan por hecho que soy lesbiana pero aunque para nada están alejadas de la realidad, la gran diferencia es que no es cualquier chica la que me atrae sino que es una modelo famosa, guapísima. Lo mejor de todo es que es mi novia, simplemente la adoro y no la cambiaría por nada ni nadie en el mundo.
De sólo pensar que en un mes más estaré en Japón y podré abrazar a mis padres mi corazón se acelera de emoción. Tengo tantos planes a mi regreso: compraré una casa en la zona más exclusiva de Tokio para vivir cómodamente con mi novia, montaré un estudio fotográfico donde impartiré clases para todos aquellos que adoran la fotografía y por ser de escasos recursos económicos no han podido estudiarlo y en vacaciones deseo ir con mi padre por lo menos 15 días a Alaska a esquiar para pasar tiempo juntos. También deseo acompañar a mi madre a alguno de sus viajes donde realiza obras de caridad pues nada me haría más feliz que poder compartir con mi madre ese lado tierno de ella que es el de ayudar desinteresadamente a quienes más lo necesitan. En pocas palabras nada podrá evitar en el mundo que mi regreso a Japón sea de lo más maravilloso y especial. Sé que mi relación con Makoto no ha estado del todo bien estos últimos meses pero tengo la certeza de que en cuanto regresemos a Japón, a nuestras vidas de estudiantes universitarias todo volverá a estar bien entre nosotras, aparte acordamos que en cuanto nos graduemos de la universidad ella continuará con el modelaje a nivel profesional.
Son las 3:00PM y me encuentro en nuestro departamento esperando a que regrese Mako-Chan para comer. Trataré de sorprenderla con una romántica mesa adornada con flores y algunos de los platillos típicos de Italia que he aprendido a cocinar el cual me queda riquísimo: lasaña a la boloñesa y ravioles rellenos. Todo esto acompañado con una botella de RUTINI CABERNET SAUVIGNON MERLOT que el mejor vino para este platillo. Son las 6:00pm y mi novia no ha llegado, marco insistentemente a su celular pero me manda a buzón una y otra vez. Decido ir a esperarla al sofá, me quedo profundamente dormida y repentinamente escucho cómo bruscamente se abre la puerta del apartamento… Me despierto instantáneamente, miro mi reloj y son las 12:30AM… Es Makoto la cual entra tropezando con todos los muebles… Se encuentra considerablemente ebria, me acerco a ella para que pueda explicar el por qué me dejó plantada a la hora de la comida y por qué se encuentra en ese estado alcohólico… Al cuestionarle se empieza a reír sin parar y me dice que tuvo una rueda de prensa para anunciar su próxima pasarela. Después su representante Clarisse le comentó que tendrían que asistir a una cena con los accionistas de la empresa y sin darse cuenta se le pasaron las horas al igual que las copas. Nuevamente comenzó a reír sin parar. Repentinamente su mirada risueña cambió a una llena de resentimiento y me levantó la voz mientras me decía que ella no tenía por qué darme explicaciones puesto que yo no era nadie para disponer de su agenda personal. Se acercó a la mesa y dirigió su mirada a la comida que le había preparado, en un rápido movimiento levanto la mesa y tiro todo al piso:
"Tanto drama porque no viene a comer la mierda que preparaste… Me da asco todo lo que me cocinas y hasta el día de hoy me lo he comido por lástima…".
Inmediatamente mis lágrimas empezaron a brotar ya que no podía creer lo que estaba escuchando… Era como ver a una persona completamente desconocida… Fui hasta mi recamara pero ella logró alcanzarme, me tiró al piso y me dijo que yo era una niña caprichosa, una niña de papi que estaba muy mimada, que debería comportarme como una mujer de verdad, una mujer madura de la cual se sintiera orgullosa. Le grité que me dejara de lastimar con sus palabras, que por qué había cambiado tanto en los últimos meses. Me tiró una fuerte bofetada diciendo que se encargaría de hacerme una mujer de verdad, me arrancó la blusa con su mano, lamió y mordisqueó mis pezones mientras gritaba notablemente ebria…
"¡Clarisse te deseo! ¡Clarisse te volveré a hacer mía…!".
Empezó a besarme el cuello y a morderme los labios. Le grité desesperadamente que se detuviera, que me estaba asustando y lastimando, que no deseaba hacer el amor con ella en ese estado etílico. Sonrió nuevamente y me propino otra bofetada que hizo sangrar de inmediato mi labio inferior, levanto mi falda y bajó mi prenda intima mientras me sostenía del cuello y bruscamente introdujo sus dedos en mi intimidad lastimándome brutalmente. Yo gritaba y lloraba sin parar suplicando me dejara en paz pero simplemente no ocurrió en lo absoluto pues Makoto prácticamente abusó de mí hasta que se cansó y quedo perdida por la borrachera encima de mí. La aventé a un lado del piso justo donde ella me tenía, entré a mi recamara temblando, me puse rápidamente un sweater, una pantaletas y un pantalón, medio me limpié la sangre de mi rostro, tomé mi bolso y las llaves de mi auto, me dirigí a un hotel cercano en el cual renté una habitación e inmediatamente me desnudé. Corrí a la ducha para lavar mi cuerpo y no podía dejar de llorar. Estaba en estado de conmoción pues mi novia a la que tanto quería me había lastimado en todas las formas posibles: físicamente, emocionalmente y mentalmente… Era obvio que al haberme llamado Clarisee mientras me forzaba sólo podía significar que tenía una relación más que profesional con ella… Terminé de ducharme, me puse un pijama y tomé unas pastillas para poder lograr dormir…
Makoto POV:
Me encuentro toda adolorida del cuerpo tirada en el piso de la sala… Estoy semidesnuda y la cabeza está a punto de estallarme…
"¿¡Qué carajo me ha ocurrido…!?
Me levanto lentamente y veo el departamento hecho un desastre… Miro la mesa en el piso con la comida tirada y en ese instante recuerdo todo… Corro a la habitación desesperadamente para hablar con Himeko pero no la encuentro… La cama está intacta y parte de su ropa desgarrada tirada en el piso. Tomo su blusa y me tiro a llorar desconsoladamente en la que era nuestra cama pues no puedo dar crédito de la estupidez tan grande que cometí… Soy un asco de persona, lastimé a la persona que más he amado, la cual también me amó y alentó, sin mencionar que siempre me respetó.
Busco desesperadamente mi teléfono para marcarle pero su celular suena en la habitación… Obviamente lo dejó aquí para que no pudiera localizarla… Me siento morir… ¿Cómo haré para encontrarla y disculparme…? Fui una estúpida al no haber sido sincera con ella… Si tan solo le hubiera dicho que mi contrato se extendió por dos años más y que había decidido el no regresar a Japón para seguir en Italia… Si no hubiera sido tan cobarde de temer el escuchar que su repuesta fuera una negativa y ella decidiera que terminaría nuestra relación para regresarse a Japón… Si jamás le hubiera sido infiel refugiándome y dejándome seducir por mi representante para evadir mi realidad…
"Todo lo que he hecho es imperdonable…".
Unos días después…
Han pasado tres días desde la canallada que le hice a Himeko y aún no sé nada de ella. He ido a buscarla a su academia y me dicen sus compañeros que no ha asistido a clases. El celular de Himeko no deja de sonar pues son llamadas de sus padres los que seguramente deben estar angustiados por no saber nada de ella pero soy demasiado cobarde para contestarles el celular. Llevo cuatro días sin salir del departamento esperando a Himeko pero no llega… El timbre de mi departamento suena y en 2 segundos me encuentro abriendo la puerta deseando que sea mi rubia pero no es así… Es Clarisee, la cual me reclama por no contestar sus llamadas y por no atender mis compromisos laborales… Siento una terrible rabia en contra de ella y estoy a punto de azotarle la puerta en su cara pero me doy cuenta que realmente ella no tiene la culpa de nada… La única culpable de todo soy yo por haberme dejado llevar y por no haberle puesto un límite a mi representante… La invito a pasar a la sala para que me cuente los asuntos pendientes relacionados con el trabajo. Se sienta en el sofá mientras voy por un vaso con agua para ofrecerle y me comenta que ha logrado mover las fechas de las pasarelas a las cuales no asistí pero que ya no lo podrá hacer más, que debo de asumir mis compromisos pese a cualquier situación, que debo ser una profesional ante todo. Clarisse me dice enérgicamente que si no puedo cumplir mis compromisos mejor renuncie a mi sueño y me regrese a Japón.
Le contesto que jamás renunciaré a mi sueño… Dentro de mí sé que soy una basura de ser humano, que no merezco a Himeko… Soy muy egoísta y haré todo lo que sea necesario para triunfar en el modelaje y en verdad amo a Himeko pero sé que nunca estaré a su altura, ella es extremadamente adinerada, pertenece a la más alta sociedad de Japón… Yo solamente soy una deportista demasiado pobre… Siempre me he sentido menos que ella y sólo el modelaje me puede proveer de fama, reconocimiento, dinero y éxito. Ahora tengo claro que no puedo tener ambas cosas, deseo que Himeko algún día pueda perdonarme y sea feliz a lado de esa persona especial que dé todo por ella…. Que la ame y nunca la dañe como yo lo hice… Sólo me queda resignarme a vivir amándola toda la vida sin nunca más poder tenerla a mi lado… Viviré todos los días de mi existencia con la decisión que he tomado.
Me alegro que mi ángel de ojos amatistas me desprecie pues así será más fácil nuestra separación y no dudará en dejarme… Me acerco al balcón del departamento a tomar un poco de aire mientras reprimo mi llanto para que Clarisee no lo pueda notar… A lo lejos logro ver caminar a Himeko que se dirige a nuestro departamento, supongo que quiere aclarar las cosas entre nosotras o viene a recoger su equipo y trabajos de fotografía puesto que eso es muy importante para ella… Sea lo que sea ya he tomado una decisión y debo mantenerme firme. Si para ello debo lastimar un poco más a Himeko lo haré sin dudar. Rápidamente voy hasta la puerta para quitar el seguro y asegurarme de que mi ex novia pueda entrar sin problema alguno. Me acerco a Clarisse y empiezo a mirarla coquetamente mientras le digo abiertamente que muero de ganas de hacer el amor con ella. Simplemente me sonríe y me dice que me había tardado en pedírselo, en menos de un minuto ambas estábamos desnudas, nos besábamos y acariciábamos sin parar. Comenzó a practicarme sexo oral y no podía evitar gemir de placer puesto que ella era demasiado buena haciéndolo.
En un instante veo cómo la puerta del apartamento se abre. Es Himeko pero finjo no verla mientras me dejo llevar por el momento… Repentinamente ella azota con tremenda fuerza la puerta para llamar nuestra atención, mi amante y yo brincamos del sillón y cubrimos nuestras partes con unos cojines. Nos mira diciendo que no dejáramos de hacer el amor, que solo tomaría unas cosas y se retiraría para que siguiéramos fornicando a gusto… Himeko entra a la que era nuestra habitación para sacar unas maletas con su equipo fotográfico y agarra su celular… Al salir de la habitación me miró fijamente a los ojos mientras le escurrían lágrimas de sus bellos ojos… El corazón se me partía pero debía ser fuerte. Con voz entrecortada pero llena de dulzura pronunció lo siguiente:
"Makoto, gracias por la amistad que me brindaste, por todo el tiempo que compartiste a mi lado, por el amor que algún día me obsequiaste. Realmente fui inmensamente feliz y de corazón te deseo lo mejor del mundo y que cumplas tu gran sueño de consagrarte como una de las más grandes modelos del mundo. Makoto, adiós".
Caminó despacio hasta la salida del departamento. Fui incapaz de pronunciar palabra alguna y en cuanto cerró la puerta corrí a mi habitación para encerrarme. Me derrumbé por completo y lloré sin parar hasta que me dormí…
Después…
Han transcurrido dos semanas desde que vi por última vez a Himeko… He cumplido todos mis compromisos laborales a pesar de estar destrozada por dentro… Me enteré de que ella se está hospedando en un hotel y sigue acudiendo a la universidad pues faltan tan sólo dos semanas para que termine el semestre y también sé perfectamente que ella regresará de inmediato a Japón… Mi vida amorosa ha terminado por completo pero la laboral apenas comienza, me enfocaré del todo en mi trabajo y en el gimnasio para no tener tiempo de pensar en ella…
Y luego…
Hoy es el día en que mi amada Himeko regresa a Japón. Me enteré por la única amiga que tenemos en común y no puedo evitar sentirme triste así como tampoco puedo contener las ganas de verla por última vez. Compro un ramo de rosas blancas, el más grande y me dirijo al aeropuerto para interceptarla. Al fin sé que vuelo tomará, ingreso al aeropuerto y comienzo a buscarla rápidamente y ahí está mi rubia. Se encuentra sentada en la sala de espera. Luce tan bella como un perfecto ángel aunque sus ojos amatistas proyectan una infinita tristeza pero sin dudar más me acerco a ella y levanto el ramo de rosas ante su vista. Alza la mirada y me observa con curiosidad, dudan un poco en tomar las rosas pero sin embargo lo hace. Se levanta de su asiento y me da un fuerte abrazo al cual correspondo, deseaba con toda mi alma que se congelara el tiempo, deseaba morir en ese instante en sus brazos pero ambas escuchamos un llamado anunciando que el vuelo con destino a Japón estaba a punto de partir y eso nos regresó a la realidad. Himeko se alejó de mí y se agachó para tomar un pequeño bolso, me obsequió una linda sonrisa mientras me decía que me deseaba mucha suerte y éxito en Italia y en el resto de Europa. Me quedé completamente paralizada y estaba a punto de cuestionar mi decisión… Cuando pude reaccionar Himeko ya no estaba ante mis ojos… Caí de rodillas para comenzar a llorar ya que esa fue la última vez que seguramente vería a mi amada rubia…
CONTINUARÁ...
Edited by Saizouhhh
