CAPÍTULO XI: VIVAMOS JUNTAS

Narrador:

Es una linda tarde calurosa y apacible. Cierta rubia se alista para llevar a Chikane a su mansión puesto se lo había prometido formalmente al Sr. Himemiya (el llevarla a la hora de la comida). Himeko decidió vestirse de una forma casual escogiendo un pequeño short entallado color negro, una playera de licra color blanca con las iniciales de NY, unas botas altas de piel Dr. Martens y sus gafas Rai Ban obscuras y al terminar de arreglarse le ofreció a Chikane que escogiera lo que más le agradara de su guardarropas para que se vistiera… La chica del cabello azul eligió unos pantalones capri color azul, una playera ajustada de licra color negra, unas sandalias negras, una valerina negra para su cabello y unas gafas obscuras D&G, una vez las dos se terminaron de arreglar lucían realmente hermosas y alegres. Himeko tomó de la mano a Chikane, la llevó hasta donde se encontraba su moto BMW R 1200 S para llevarla a su casa. La chica del cabello azulado se encontraba sorprendida de que Himeko supiera manejar una motocicleta pero sin dudarlo montó la moto sujetando fuertemente la cintura de su nueva mejor amiga lo cual la hacía sentir muy nerviosa pero sobretodo inmensamente feliz. No tardaron más de 20 minutos en llegar a la mansión Himemiya donde Otoha las esperaba en la entrada para recibirlas. Sin embargo podían percibirse los grandes celos que sentía la ama de llaves al ver muy sonriente a Chikane por estar al lado de Himeko y haber pasado la noche con ella.

Al entrar al comedor el Sr. Himemiya se encontraba sentado, de inmediato al ver entrar a su amada hija fue a darle una cálida bienvenida colmándola de besos y abrazos y al terminar de recibir a su hija se dirigió a Himeko presentándose galantemente:

"Señorita Kurusugawa, es para mí todo un placer conocerla, su padre y yo tenemos una gran amistad y varios negocios juntos y con todo respeto es usted una jovencita demasiado atractiva pero lo que más admiro de usted es su gran bondad y enorme corazón por haber ayudado a mi hija. Eso jamás podré terminar de agradecérselo".

Sin dudarlo el Sr. Himemiya abrazo respetuosamente y afectivamente a la chica de cabellos dorados, ella se sorprendió demasiado pero al ver que era un acto sincero ya que al Sr. Himemiya le escurrían algunas lágrimas ella correspondió fuertemente ese abrazo mientras le decía:

"Sr. Himemiya "yo" estimo mucho a Chikane, de corazón deseo ayudarla, apoyarla, cuidarla, ella es ahora mi mejor amiga y sé que me necesita, así que de ahora en adelante estaré siempre para ella, deseo verla bien en todos los aspectos pero lo que más deseo es verla sonreír nuevamente".

Chikane se sintió muy feliz al escuchar esa conversación puesto que se dio cuenta de que al menos dos personas en este mundo la apreciaban demasiado y se preocupaban por ella. Después de ese emotivo momento los tres se sentaron a comer el banquete que les preparó Otoha. La comida resultó ser demasiado agradable, los tres platicaban anécdotas, reían, bromeaban, Himeko le informo al Sr. Himemiya que uno de los mejor médicos de todo Tokio ya había examinado a Chikane, que estaba en tratamiento para recuperarse de la anemia que padecía y que ella se encargaría de ayudarla a superar su adicción por el alcohol. El Sr. Himemiya quedó profundamente cautivado por la grandiosa personalidad de Himeko y su enorme corazón. Tanto así que a partir de ese momento la comenzó a llamar "Hija". Chikane le preguntó a su padre donde se encontraba su mamá pero él le respondió que había salido de viaje a Francia para realizar unas compras y renovar su guardarropa. La chica de cabellos azules no pudo evitar el sentirse triste al escuchar eso puesto que era obvio que su madre no se preocupaba por ella y que no le importaba en lo absoluto. Estaba atravesando por el peor momento de su vida tanto físicamente como emocionalmente pero a su madre sólo le preocupaba comprarse ropa nueva y olvidarse de su única hija cuando Chikane se sumergía en sus pensamientos y en una tristeza repentinamente un cálido abrazo la hizo regresar nuevamente a la realidad, sintió el amor y compañía de Himeko que se encontraba ahí para apoyarla.

Tiempo después…

Himeko POV:

Las semanas transcurren rápidamente y me alegra mucho estar al lado de Chikane puesen estos tres meses ella ya se ha recuperado completamente de su anemia puesto que le he cuidado mucho su alimentación. Todos los días le llamo a Otoha para recordarle que debe obligar a Chikane a tomar sus vitaminas y desayunar algo nutritivo. En la universidad a la hora del receso llevo nuestros almuerzos y de hecho los preparo personalmente para asegurarme que sea algo nutritivo y ella lo coma todo y eferente a su problema con el alcohol ha sido un poco más difícil controlar su ansiedad. Trato de pasar el mayor tiempo posible con ella para distraerla, todos los días vamos al cine, salimos al parque a pasear, vamos de compras, en las noches vamos a tomar cafés, hago lo que sea para distraerla pero en verdad es difícil para Chikane superar el alcoholismo pero tengo la certeza que ambas lo lograremos cueste lo que cueste. El día de hoy pasaré la noche en casa de Chikane puesto que ella me invito a ver películas así que me apresuraré para ir a comprarle un regalo antes de que sea la hora de ir a su casa. El día de hoy se cumplen tres meses desde que la encontré en ese parque, se cumplen tres meses que he cuidado de ella, pero sobre todo se cumplen tres meses desde que le prometí que jamás la dejaría sola, que la protegería, que cuidaría de ella…

Lo más especial es que llevamos tres meses de ser las mejores amigas y aparte tengo una propuesta que hacerle el día de hoy. Algo que podría ayudarle mucho en su lucha contra esa adicción.

Me encuentro en un enorme centro comercial, para ser más exacta en una joyería, estoy buscando el regalo más especial para Chikane. Llevo más de cuarenta minutos y no puedo decidir qué regalo será el más adecuado pero repentinamente un brazalete de platino con diamantes y zafiros llama mi atención puesto que tiene en la parte superior la clave de Sol. Como sé que Chikane adora la música seguramente le agradará. El vendedor de la joyería me pregunta si deseo que le graben algo en la parte trasera del brazalete a lo que respondo que sí, pido que diga lo siguiente… Un día estuve en tu lugar, sé lo que es sufrir, para hablar de tu interior, para sentirte mejor, tú no estás sola, yo estoy aquí. Con cariño Himeko… Sólo espero no me haya excedido de cursi y en cuanto me entregan el brazalete envuelto listo para obsequiar pago rápidamente y me dirijo a la mansión de Chikane ya que se me ha hecho muy tarde y ahora tendré que ir en mi moto y con mi ropa deportiva la cual consiste en un pantalón negro de licra, un top negro que muestra mi espalda y abdomen, mis tenis negros y mi cabello todo recogido con una coleta, lo peor de todo es que no llevo conmigo una chamarra con que cubrirme pero no me da tiempo de regresar a mi casa a cambiarme de ropa y traer mi automóvil. Al llegar Chikane me está esperando en la entrada de su mansión y ella se sorprende de verme vestida de esa manera y de verme llegar en moto. La realidad es que son las 9:00pm y está haciendo demasiado frío. Bajo temblando de mí motocicleta y Chikane se empieza a burlar de mí:

"¡Wow, qué Señorita tan Sexy! ¡No existe duda de que hace un buen trabajo con su cuerpo en el gimnasio!" Ese cuerpo está perfectamente marcado y su abdomen luce increíble… ¿pero sólo que no se le hace un poco engreído de su parte andar mostrando su perfecto físico a estas horas de la noche a una temperatura de –2° grados?".

No puedo evitar sonrojarme por las palabras de Chikane, no sé si afortunadamente o desafortunadamente ella ha recuperado su confianza y sentido del humor puesto que últimamente me juega muchas bromas pero me hace inmensamente feliz verla tan alegre, llena de confianza, luce una personalidad demasiado coqueta y sexy, tal y como ella era antes. Me acerqué para explicarle que salí del gimnasio y fui a realizar unas compras pero como se me hizo demasiado tarde no me dio tiempo de regresar a mi casa. Ella no dejaba de reí al oír mi explicación y era obvio… todo lo que le decía lo hacía temblando y tartamudeando como una anciana. Me tomó de la mano y me llevó hasta su enorme sala donde tenía una enorme chimenea encendida. Ambas nos sentamos en la alfombra para estar lo más cerca posible del fuego, ella me abrazo por la espalda y con sus manos empezó a frotar mis brazos para ayudarme a entrar en calor. No sé cómo describir esa sensación, era una gran calidez que recorría todo mi cuerpo, una gran felicidad, mi corazón latía demasiado fuerte, podía sentir todo el calor y cariño de Chikane. Su aroma, su respiración, la suavidad de sus manos, quería detener el tiempo pero no sucedió así pues Otoha llegó a la sala para entregarnos unas tazas de chocolate caliente y una frazada para calentarme. Chikane se levantó para recibir las cosas y agradeció a Otoha, me cubrió con la frazada, me dio una taza de chocolate y puso una película. Mencionó que veríamos una película romántica que tenía buenas críticas aunque obviamente de temática lésbica llamada Imagine Me And You. Ambas estábamos maravilladas con la película no perdíamos detalle alguno y pues lo único malo es que aún no podía dejar de temblar… La mandíbula me hacía un fuerte ruido y realmente no podía entrar en calor así que Chikane se acercó a mí, me tomo entre sus brazos y también se cubrió con la frazada para generar más calor, entre risas dijo que era muy molestó el sonido que yo estaba haciendo con mis dientes, que para la próxima vez que deseara mostrar mi lindo cuerpo lo pensara por lo menos tres veces, a los cinco minutos de que Chikane me abrazó pude entrar en calor así que ambas disfrutamos de la película sin inconveniente alguno y al finalizar la película Chikane fue por una chamarra para que me cubriera y no me fuera a enfriar nuevamente. Me pregunto qué cosa podía ser tan urgente para que me tardara tanto tiempo de compras en el centro comercial y no me haya dado tiempo de ir a cambiarme y abrigarme adecuadamente y en ese instante recordé el obsequio de Chikane:

"Hoy es un día especial para mí, hoy se cumplen tres meses de tener a la persona más especial y maravillosa a mi lado, a la persona más fuerte y hermosa del mundo, hoy celebro tres meses de tenerte a mi lado, Chikane. Eso era lo urgente que tenía que hacer en el centro comercial".

Saque de mi bolso el regalo, me acerqué y la abracé fuertemente. Ella se sorprendió demasiado, abrió la cajita, tomo el brazalete, al leer lo que está grabado en la parte trasera empezó a llorar y cayó de rodillas al piso… Me siento terriblemente mal, algo malo hice que ella se puso a llorar, me agaché a su lado y le pedí que me disculpara, que no pretendía lastimarla, que sólo le quería darle un obsequio y hacerle una propuesta. Ella me abrazó fuertemente y me dijo que lloraba de felicidad, que no se esperaba algo así, que el conocerme fue lo mejor que le había pasado en la vida, que sus deseos de vivir regresaron gracias a mí, que estaba inmensamente agradecida y que se sentía mal por no haberme obsequiado algo. Levanté su rostro, limpie sus lágrimas, le di un tierno beso en la mejilla, le dije dulcemente…

"¡Gracias por ser mi amiga! Por un momento pensé que yo te ayudaba a luchar y a salir delante de tus sufrimientos pero ahora comprendo que realmente eres tú la que me ayudaba a mí. Ahora ya no me siento sola y triste pues gracias a ti puedo sonreír nuevamente, gracias a ti puedo ver el mundo brillar, mi mundo volvió a llenarse de colores".

Ambas lloramos y nos abrazamos, ella me dijo que jamás se quitaría ese brazalete, que siempre lo llevaría con ella, que al portarlo siempre estaría pensando en mí. No pude evitar sonrojarme nuevamente, tomé valor y le dije…:

"Chikane tengo una propuesta que hacerte para ayudarte con tu problema del alcoholismo, para poder asegurarme de estar al pendiente de ti a cada momento y también para que tú me ayudes… Al regresar cada noche a mi casa no puedo evitar sentirme triste y sola. Sé que a pesar de que tus padres viven en esta ciudad y posees una gran cantidad de personal doméstico en tu casa, prácticamente te sientes sola al igual que yo y eso no es bueno para controlar tu ansiedad, así que… ¡Chikane, vivamos juntas! Esa es mi propuesta, ¿te interesa que nos podamos apoyar la una a la otra y nunca más nos sintamos solas?".

El rostro de Chikane se iluminó por completo, su sonrisa reflejaba una inmensa felicidad. Me abrazó y susurró a mi oído:

"Himeko gracias por tu amistad, gracias por tu apoyo, gracias por todo… ACEPTO, te necesito y me necesitas, me da gusto el poder corresponderte y ayudarte, prometo que jamás te volverás a sentir sola, siempre contarás conmigo".

Chikane me dijo que en cuanto llegara su padre hablaría con él, que me esperaba el sábado a medio día para recoger sus maletas. Ambas nos despedimos cálidamente, en cuanto llegué a mi casa no podía dejar de sonreír. Esa casa tan grande, tan triste y vacía ya no lo estaría más pues ahora luciría llena de vida, de calidez y de felicidad. Llegué a mi habitación para acostarme en mi cama y de inmediato me quede dormida.

Después…

Es sábado y falta poco para ser mediodía, he llegado a la mansión de Chikane, ella me está esperando con un camión de mudanza en la entrada. Se está despidiendo de Otoha la cual luce muy triste y a punto de romper en llanto, el Sr. Himemiya también se encuentra ahí para despedir a su hija pero él se ve muy contento, al acercarme Chikane fue a abrazarme, el Sr. Himemiya se dirige a donde me encuentro, me da un beso, me toma entre sus brazos y me levanta ligeramente, él me dice lo siguiente…:

"Hija, gracias por todo lo que haces por mi amada Chikane, te juro que no tengo cómo agradecértelo pero el día que tenga la oportunidad no dudaré en hacerlo. Sé que tus padres viven lejos de Tokio pero el día que necesites algo siempre contarás conmigo porque te considero como una hija más. Te quiero Himeko y te encargo mucho a mi Chikane".

Tomé de la maño al papá de Chikane, le obsequié una linda sonrisa y le agradecí por sus palabras, le prometí que siempre cuidaría de su hija porque ella era muy especial para mí y que gracias a su existencia y a al haber tenido la oportunidad de conocerla mi vida había tomado un nuevo significado, que gracias a la amistad de Chikane tenía motivos para vivir. Una vez que todos nos despedimos ambas subimos a mi auto y partimos en dirección a mi casa.

Narra Chikane

Me encuentro algo nerviosa pero a la vez súper feliz de estar en casa de Himeko, ahora ambas viviremos juntas y nos apoyaremos la una a la otra. Los meses anteriores que pase fueron un infierno pero gracias a ella ahora todo es diferente y sé que deseo amar intensamente y sentirme amada pero de hecho ahora me encuentro confundida… ¿En verdad sé qué es amar? ¿Realmente amé a Shizuka o solo fue costumbre? Sea lo que sea tengo la seguridad de que algún día me llegará el verdadero amor sin necesidad de salir a buscarlo, finalmente en estos momentos no me falta nada porque tengo el cariño y amistad de Himeko. Me siento plena puesto que ella llena cualquier vacío en mi interior, con su amistad, cariño y forma de ser.

Himeko me da la bienvenida, me muestra cada rincón de su hogar y la que será mi nueva habitación. Su casa es realmente hermosa y grande, ahora comprendo por qué se sentía tan sola… En cuanto llega la noche ambas nos sentamos a cenar, platicamos un buen rato y cada una nos fuimos a nuestra habitación para descansar de ese día tan ajetreado… La noche transcurría con calma… No podía dormir así que miré mi celular y es la una de la mañana… Posiblemente se deba a la ansiedad que tengo por el alcohol o por el exagerado calor que está haciendo y repentinamente escucho un ruido que proviene de la alberca… Me asomo por mi ventana que da exactamente a la alberca y veo a cierta rubia que está nadando completamente desnuda en un segundo siento hervir mi sangre, mi corazón se acelera y empiezo a transpirar, tomo mi bata de dormir y me dirijo a la piscina. Himeko al verme se sorprende y sale sin pudor alguno completamente desnuda, era obvio que me tenía absoluta confianza por eso no se apenaba. Le pregunté qué hacía a esas horas nadando y me respondió que hacía mucho calor y no podía dormir así que decidió nadar un poco. Pero que se sentía muy apenada por despertarme, con mi mirada plantada en el suelo le dije que no se preocupara que me ocurría exactamente lo mismo. Me sonrió y caminó hacia la barra, sirvió dos naranjadas y puso algo de música. Me invitó a nadar pero le dije que aún no desempacaba todas mis maletas y no sabía dónde estaban mis trajes de baño, ella sonrió:

"Chikane, si gustas te puedo prestar uno de mis trajes de baño pero sería uno idéntico al que llevo puesto en estos momentos así que supongo que no existiría problema alguno con la talla".

Empezó a reír sin parar, me sonrojé de inmediato, en un instante ella saltó a la piscina y me hacía señas de que entrara, dejé el pudor a un lado, me desnudé y entré con Himeko. El agua estaba realmente deliciosa, en su punto exacto, ella se acercó a mi susurrándome al oído que tenía un cuerpo magnifico el cuerpo de una diosa y que no tenía por qué avergonzarme de él, pero que obviamente el suyo era superior y perfectamente trabajado, ella empezó a reír y a lanzarme agua, ambas jugamos en la alberca como chiquillas. Fue realmente divertido y refrescante. Pasado un buen rato salimos de la alberca, cuando me disponía a tomar una toalla Himeko me abrazó por la espalda inocentemente pero completamente desnuda, mientras me decía que agradecía mucho el estar conmigo compartiendo esos momentos. Que ya no se sentía sola y me paralicé. Mi respiración se cortó, mi corazón estallaba, el poder sentir su suave y cálida piel junto a la mía me hizo enloquecer, pero a la vez un sentimiento extraño invadió mi ser, sentí como si mi piel ya estuviera acostumbrada a sentir la suya, mi piel extrañaba la suya…

"En que tonterías piensas Chikane… Es completamente ilógico nunca he estado así de cerca con Himeko y aparte ella es mi amiga".

Me giré donde se encontraba para mirarla a los ojos, la cubrí con la toalla y le sonreí tiernamente. Le dije que también me encontraba muy feliz de estar a su lado. Nos dimos un beso de buenas noches en la mejilla y cada una se fue a dormir a su recamara.

Al día siguiente…

Me encuentro en la universidad y como es costumbre tengo un séquito de admiradores y admiradoras que me siguen a cada instante. Nuevamente he regresado a ser la chica de antes, mis calificaciones son excelentes, destaco en los deportes, recuperé mi espectacular físico y confianza gracias a Himeko. De hecho mi personalidad siempre fue un tanto engreída pero gracia a ella creo que he adquirido el sentido del humor y la humildad con las demás personas, lo único malo es que la chicas aún no dejan de perseguirme. Supongo que debe ser mi culpa por seguir siendo algo coqueta pero realmente no me interesa tener una relación en estos momentos. Aún no estoy lista para algo así. En verdad es incómodo ser acosada por toda la escuela, lo único que me hace sentir mejor es que Himeko es igual de popular que Yo, ella de igual forma es perseguida por los chicos y las chicas - Es inevitable puesto que ella es realmente hermosa, sencilla, carismática y con ese cuerpo que posee quien no caería rendido a sus pies. Himeko es capitana del equipo de taekwondo de la escuela y vocalista de la banda de rock… Pensándolo bien creo que es más popular que Yo. Pero afortunadamente el único momento de privacidad que tenemos es a la hora del receso puesto que ambas nos escabullimos a mi jardín secreto para degustar nuestros alimentos tranquilamente. También platicamos sobre nuestras familias, como nos va en las clases, sobre las locuras que hacen nuestros admiradores y de cuántos temas se nos ocurran. Le comento a Himeko que deseo retomar mis clases de piano, ella se alegra mucho y me dice que en cuanto salgamos de clases me escoltará a comprarme uno. Le digo que no hace falta puesto que yo misma lo pagaré pero ella se opone rotundamente. Finalizando las clases nos dirigimos a la tienda de música, al entrar veo un hermoso piano de cola color blanco, sin darme cuenta Himeko ya se encontraba pagándolo con su tarjeta. Mientras paseábamos por la tienda Himeko vio una guitarra electro acústica Epiphone color negra, era obvio que se maravilló de ella, prácticamente hice lo mismo que Himeko, rápidamente saque mi tarjeta y pagué por la guitarra, ambas nos dirigimos a casa para recibir nuestros instrumentos.

Tiempo después…

En un abrir y cerrar de ojos ha pasado un año desde que Himeko y Yo vivimos juntas. Todo es tan maravilloso… He recuperado plenamente mi salud física y mental. De dejado en el pasado mi adicción por el alcohol. Mi relación con mi padre es increíble aunque debo admitir que con mi madre todo sigue igual. Cada vez nos falta menos tiempo para graduarnos. Los papás de Himeko son muy lindos y adorables y me llevo súper con ellos. Lo mejor de todo es que ambas hemos madurado bastante y nos hemos vuelto independientes a pesar de que ninguna de las dos tenemos una relación con alguna chica, las dos estamos emocionalmente estables. A Himeko no le ha interesado tener novia y a mí tampoco. Hace algunos días Himeko y Yo cumplimos veinte años y nuestros padres organizaron una gran fiesta para ambas, donde la pasamos increíblemente con nuestras familias y amistades cercanas pero lo mejor de todo es que lo celebramos juntas.

CONTINUARÁ…

Edited by Saizouhhh