Hola! En fin les dejo el tercer capitulo, con esto ya pasaria mi historia de mi cuenta de Wattpad, solo tengo subi hasta el tercer capitulo, el cuarto esta en proceso de escritura... estoy viendo si lo subo para estas navidades!

Disfrutenlo!

Al día siguiente, cierto rubio de ojos azules se encontraba parado afuera de sala del consejo estudiantil. Se había tomado muy enserio la amenaza del otro día por parte de Megamo Saikou. En tan poco tiempo, había recolectado suficiente información con la ayuda de sus amigos, había seguido a Ayano Aishi todo el tiempo, hasta incluso se había metido en su casa tratando de ser lo mas discreto que podía. Fureddo dejo salir un suspiro antes de tocar la puerta.

-¿Quién es?- escucho la voz de Megamo.

-Soy Fureddo Jonzu, vine hablar sobre lo del otro día- respondió el rubio.

-Entra.-

Fureddo abrió lentamente la puerta, observo a Megamo, quien se encontraba sentado en el escritorio, tenia unos papeles a la mano. Megamo observo fijamente a Fureddo por unos segundos.

-Cierra la puerta con llave- le ordeno.

Fureddo le obedeció de inmediato, y se paró justo al frente de Megamo, conservando su distancia.

-He traído lo que me pediste- dijo Fureddo y saco un pequeño cuaderno, que era un blog de notas.

-Te escucho.-

-Ayano Aishi. Es apodada como Yan-chan por muchos estudiantes de aquí de la escuela. Tiene 17 años de edad. Actualmente no participa en ningún club. Tiene excelentes calificaciones y es muy fuerte, tan fuerte que es capaz de mover contenedores de basura inclusive si estos se encuentran llenos. Tiene fuertes conocimientos en biología y química- dijo Fureddo, cosa que Megamo no le sorprendió mucho sobre esa información.

-Esa información es irrelevante. Ya se todo lo de Aishi académicamente, esperaba que descubrieras mas datos sobre su vida personal- dijo Megamo frotándose la frente.

-Si logre averiguar. Lamentablemente, Ayano es muy reservada. Averiguar datos personales de ella fue difícil, pero encontré información util acerca de acerca de su madre- dijo Fureddo. -Al parecer la madre de Ayano fue la responsable del asesinato que se dio en 1989, justo en esta misma academia.-

-¿Responsable del asesinato dices? Yo he escuchado una versión de que se la trataron de inculparla por el asesinato- dijo Megamo.

-Yo también creía lo mismo, pero encontré unas cintas en la casa de Ayano, tiene información que si confirma que Ryoba Aishi es la asesina del 89- Fureddo saco de su mochila unas cintas y se las entrego a Megamo. -Es probable que después de oír esto, tengas una perspectiva diferente de Aishi.-

-Ya veo. Supongo que esto me puede ser de gran utilidad. Gracias Jonzu-san- respondió Megamo. Fureddo asintió con la cabeza y salió de la sala.

'Ya se que esto no tiene nada que ver con Ayano Aishi, pero estoy completamente seguro de que esto, confirmara mis sospechas sobre el tipo de persona que pienso que es Aishi' pensó Megamo, mientras examinaba las cintas. 'Sera mejor que las guarde, solo causare líos si Aishi se entera de que las cintas desaparecieron de su casa.'

Megamo, cogió todas las cintas, y las guardo en uno de los cajones des escritorio bajo llave, para asegurarse de que ningún estudiante o miembro del consejo estudiantil se las robe. Se dirigió a su clase, cumpliendo como siempre con su puntualidad.

***Corte hasta la hora del almuerzo***

'Ahora veamos, ¿Cuál será el plan de Aishi el día de hoy?' Megamo fue el primero en salir tan pronto escucho el timbre que indicaba la hora del receso. Bajo velozmente las escaleras para alcanzar a Aishi, quien justo estaba saliendo de su salón de clases. Esta vez no subió a la terraza de la escuela, de hecho, se quedó parada por unos minutos, mientras hacia algo con su celular.

'Un momento...' Megamo miro de reojo el celular que la pelinegra estaba sosteniendo, para darse cuenta que no era el teléfono negro que ella llevaba usualmente. En lugar de ese, el teléfono era rosado con manchas blancas, y llevaba un llavero de gato.

'¿Qué esta haciendo Aishi con el teléfono de Najimi-san?'

Después, Megamo observo que la pelinegra baja por las escaleras, lo cual el la siguió de cerca, lo que vio a continuación le causo bastante sorpresa. Vio a Ayano, echada en el piso, mientras que con un celular tomaba fotos de las bragas de Kokoro Momoiro. Megamo ya había visto en múltiples ocasiones esta acción por parte de algunos chicos de la escuela, lo cual estaba impactado que una chica también era capaz de cometer dicho acto.

-¡OI AHISHI, ¿QUE DIABLOS ESTAS HACIENDO?!- exclamo Megamo tan pronto vio a Momoiro alejarse.

-Lo que sea que este haciendo, no te concierne Saikou-senpai- respondió Ayano con tono indiferente.

-Cuando se trata de la seguridad y reputación de los estudiantes de esta escuela, pues claro que si me concierne- dijo Megamo.

-Si, y haces un excelente trabajo cuidando a los estudiantes- dijo Ayano con tono sarcástico.

-¿Y se puede saber por que hacías eso con el teléfono de Osana Najimi?-

-Como te dije antes, esto no te concierne en absoluto- dijo la pelinegra.

-Aishi sigue con esa actitud y juro que te reporto donde la consejera, bueno de hecho debería reportarte ahora mismo por andar de pervertida tomando panty-shots- dijo Megamo.

-Hazlo, te todas formas siempre logro salirme con la mía cuando se trata de la consejera- dijo Ayano, y sin dar oportunidad de que el la respondiera, se fue dejando al presidente con las palabras en la boca.

'Tch, si es verdad lo que dice, de nada me servirá decirlo a la consejera. Creo que lo único que puedo hacer, es seguir observando sus movimientos.'

***Horas más tardes***

-Oye Baka, espera, quiero mostrarte algo-

-¿Qué es lo que me quieres mostrar?-

-El otro día estuve buscando en internet, vi un afiche acerca de que va haber una firma de libros, va a estar allí el autor del libro del que estas leyendo.-

-¿En serio? No te creo Osana-chan.-

-¡Baka es verdad! Si no me crees, aquí tengo la foto del afiche.- Osana ve busca por su celular la foto mencionada, sin darse cuenta del contenido que había sido guardado recientemente, luego se lo entrega al pelinegro, quien se dio su tiempo para examinarlo.

-Es verdad y de lo que veo es mañana- dijo Taro.

-Así es. Entonces, ¿quieres venir?- dijo Osana un poco sonrojada.

-Pues claro que iré- dijo Taro emocionado. El pelinegro sin querer, desplaza la pantalla del celular hacia la derecha, lo cual muestra cierto contenido que lo perturbó bastante.

-¿Osana-chan, porque tienes un panty-shot de Kokoro Momoiro?- pregunto Taro con tono de asco.

-¡¿Qué?! ¡¿De que diablos estas hablando?!- le pregunta la pelirroja sorprendida.

-Tienes una foto de las bragas de Kokoro Momoiro, y no solo de ella, también tienes de Musume Ronshaku, Kashiko Murasaki, Hana Daidaiyama y Hoshiko Mizudori- respondió Taro. -No creí que fuera capaz de hacer ese tipo de cosas.-

-¡¿ME ESTAS LLAMANDO PEVERTIDA?! ¡NO SERIA CAPAZ DE HACER ESO!- le grito Osana.

-Osana, no puedo creerte. Claramente la evidencia está aquí en tu teléfono- dijo Taro con una mirada de decepción. -Escuché rumores de que hay chicos de la escuela que saben hacer ese tipo de cosas, pero ver esto por parte de una chica... me da tanto asco.-

-¡Te estoy diciendo mil veces que no fui yo! ¡Estoy segura de que alguien tomo esas fotos con mi teléfono!- dijo Osana.

-Estoy completamente seguro de que lo de la firma de libros fue una broma por parte tuya para hacerme quedar como tonto- dijo Taro sin prestar atención a lo que decía Osana.

-Pero...-

-Osana, ahórrate tus explicaciones. Te veré mañana- dijo Taro y se alejo de ella para dirigirse directo a su casa.

'No lo entiendo... estas fotos no estaban en mi teléfono esta mañana... además estuvo conmigo todo el día...' pensaba Osana tristemente e intrigada a la vez.

No a lo muy lejos del lugar, Ayano estaba observando la escena a escondidas, tratando de contener la risa. Estaba feliz de que, hasta ahorita, las dos partes de su plan habían ido de maravilla, si el resto de su plan iba bien, lograría que su Senpai rechace la confesión de amor el viernes por la tarde.

'La segunda fase de mi plan esta completa. Ahora tengo que dañar un objeto valioso de Senpai y culpare a Osana de esto. Me da tanta pena por eso, pero si me ayuda a que se acerque mas el rechazo, entonces valdrá la pena, ya después le regalare algo a Senpai' pensó Ayano con una sonrisa malévola. 'Ah, pero tengo que tener cuidado de Saiko-senpai, creo que ya esta sospechando mas de mi'.