Hola! Antes que nada feliz año nuevo! Espero que su 2018 haya sido hermoso y que su 2019 les vaya de maravilla!

Dejo el capitulo 4, antes de regresar a la Universidad que es mañana!

Disfrutenlo!

'Ahora que le hizo Aishi-san a Najimi-san' pensaba Megamo observando a la pelirroja. Se le veía más deprimida y distraída el día de hoy, y no dejaba de hablar entre dientes.

'¿Sera que lo hizo Aishi el día de ayer, tiene algo que ver?'

Hasta ahorita, Megamo no encontraba cuales eran las verdaderas intensiones de Ayano, hasta ahora los eventos han sido mínimos y no ha podido recolectar evidencia alguna. Lo único que podía hacer en este momento era observar a Aishi y de ahí decir que hacer.

'Solo espero no demorarme demasiado' pensó frustrado. 'No vaya hacer que alguien salga gravemente herido por no haber hecho algo.'

Megamo continúo haciendo su patrullaje por la entrada principal de la escuela, y de inmediato su mirada se fijo en Ayano, quien acaba de llegar y se estaba cambiando los zapatos. Luego vio que la pelinegra fijaba su vista en un chico de cabello negro, a quien reconoció de inmediato como Taro Yamada, quien era el estudiante transferido de este año. Volvió a ver la expresión de Ayano, quien estaba muy sonrojada y sonreía de una manera muy extraña, pero al instante esta se volvió de enojo puro cuando Osana se acerco al pelinegro. Luego miro que Taro se dirigía a la fuente a leer su libro como era su costumbre y Osana le seguía de cerca y le rogaba que la perdonara por lo que sucedió ayer. A la vez miro que Aishi los seguía, pero era más para escuchar de lo que estaban hablando. Esto a Megamo le causo intriga, por lo que los siguió a ellos también y se escondió detrás de un árbol no muy lejos de ellos.

-¡Senpai te estoy diciendo mil veces que lo que sucedió ayer no fue culpa mía!- exclamaba Osana a su amigo de la infancia, quien se encontraba un poco molesto por no poder concentrarse en su lectura.

-Osana ya déjame en paz- le respondía con calma.

-¡No hasta que me perdones! ¡Te digo que alguien me tendió una trampa!- dijo Osana. -Creó que alguien cogió mi teléfono del vestidor cuando me fui a broncear el día de ayer en la piscina.

-Osana no te creo nada- dijo Taro sin verla.

-¡Senpai no te enojes conmigo, en serio no soy capaz de cometer esas acciones! ¡Además tú sabes lo pésima que soy como fotógrafa, la foto estaba perfectamente enfocada, cuando en general me salen borrosas!- dijo Osana.

*suspiro* -Esta bien Osana, te perdono, simplemente ten más cuidado la próxima vez- dijo Taro mientras que cerraba su libro y lo colocaba encima de la fuente.

-Gracias, te prometo ser más cuidadosa para que esas cosas no vuelvan a suceder- dijo Osana.

-Espero que así sea- respondió el pelinegro. -Voy un rato al baño, ¿puedes cuidar el libro hasta que regrese?-

-Si lo hare, baka- dijo Osana.

Taro se levanto y se fue al baño. Osana se sentó en la fuente y cogió el libro. Sintio curiosidad de que se trataba y leyó las dos primeras paginas del libro. Al poco rato cerro el libro de golpe y lo coloco a un lado.

'Sinceramente, no logro entender porque a Taro le interesan ese tipo de cosas. Este libro es uno de los mas raros que he leído' pensó Osana con un suspiro.

La pelirroja se quedo sentada por unos momentos en silencio, hasta que este fue interrumpido por el timbre de su celular. Osana vio quien le estaba llamando.

'Otra vez ese tipo' pensó irritada. 'Sera mejor decirle de una buena vez que me deje de llamar.'

Megamo observo como Osana salió corriendo a la entrada principal para atender su llamada, dejando al descuidado el libro favorito de Taro. Nada estaba fuera de lo normal… o al menos eso creía. El peli plateado vio a Ayano acercarse a la fuente y agarro el libro para lanzarlo hacia el agua.

'Maldita seas Aishi' pensó Megamo, Ayano regreso a su escondite justo al momento que Osana había terminado su llamada. La expresión de esta se torno a una de horror cuando vio el libro flotando en el agua.

-¡Hay no!- exclamo y saco rápidamente el libro. -¡Taro va a matarme!-

Para su mala suerte, Taro ya se encontraba de regreso y de inmediato le arrancho el libro a Osana con muchísimo enojo.

-¡OSANA! ¡¿QUÉ CARAJOS HICISTE?!- grito furioso.

-¡Te juro que no se que paso, solo fui a contestar una llamada y luego…!- trato de explicar la pelirroja pero era inútil en este momento. Taro estaba tan enojado que no quería escuchar absolutamente nada.

-¡HACE RATO ME ACABAS DE PROMETER QUE SERIAS MAS CUIDADOSA! ¡SOLO TE DEJO UNOS MINUTOS Y…! ¡MALDITA SEA ESE ERA MI LIBRO FAVORITA, ME LO REGALO MI HERMANA POR MI CUMPLEAÑOS!- volvió a gritar el pelinegro.

-Senpai… yo-

-No me digas nada Osana que en este rato no quiero hablar contigo, simplemente vete de aquí- dijo Taro.

-Pero…-

-¡QUE TE VAYAS!-

Osana no tuvo mas remedio que dejar a Taro solo, estaba claro que no iba a escuchar a nadie en este momento, probaría mañana cuando se haya tranquilizado. Por otro lado, Megamo quedo un poco confundido por lo que acaba de pasar, ¿seria buena idea en acercarse y decirle a Yamada que Osana no tuvo la culpa de nada? ¿O lo dejaría pasar para ver que conexión tenia esto con los planes de Aishi? Estaba tan concentrado en sus pensamientos que no se fijo que la pelinegra se había dado cuenta de su presencia y se había acercado donde él.

-Saikou-senpai, ¿qué no tienes algo mejor que hacer además de acosarme todos los días?- dijo la pelinegra, pero en realidad a ella no le importaba.

-No te estaba acosando, solo sentía curiosidad de lo que pasaba con Yamada y Najimi- respondió Megamo, tratando de esconder su tono de sorpresa por la repentina aparición.

-Eres realmente malo mintiendo Saikou-senpai- le respondió la pelinegra. -Además como presidente del consejo estudiantil no deberías mentir.

-¿Y desde cuando te importa lo que hago Aishi-san? Que yo sepa me llevas evitando desde mas de un año- dijo Megamo con los brazos cruzados.

-¿Acaso de tiene de malo que de repente muestre un poco de interés por ti?- dijo Ayano tratando de sonar picara aunque el peli plateado notaba la falsedad en absoluto.

-Pierdo mi tiempo hablando contigo, si no te molesta tengo que seguir mi patrullaje por la escuela- dijo Megamo un poco molesto y se marchó de inmediato.

'Ah, si que tengo que tener mas cuidado o Aishi sospechara de mí, creo que lo mas prudente que puedo hacer es contar con la ayuda del club de fotografía… al menos esos cinco tendrían algo productivo que hacer'.

***Horas más tarde***

"Necesito hablar con ustedes cinco sobre algo".

El presidente del consejo estudiantil se encontraba en su escritorio, con los brazos encima de este y sus dedos entrelazados. Delante de él, estaban los cinco miembros del club de fotografía: Fureddo Jonzu, Rojasu Norubiru, Subuki Dubidu, Dafuni Bureiku y Beruma Dinkuri, todos ellos con los rostros muy pálidos.

'¿Nos mandara al diablo por lo del club?'

-Saiko-senpai, ¿estamos en problemas por lo del club?-

-¡Si esta sucio, juramos que lo limpiaremos!-

-¡Esta vez tomaremos enserio el tema de la fotografía!-

-Saikou-senpai…-

-¡Silencio!- exclamo el peli plateado mientras se sobaba la cabeza. -No es eso lo que quería hablarles, aunque ahora que me hacen caer en cuenta, esto será un tema de conversación para después.-

-¿Entonces de que nos quieres hablar?- pregunto Beruma.

-A ustedes cinco les voy a asignar una tarea, es estrictamente confidencial- dijo Megamo. -Se trata de vigilar a una estudiante.-

-¿Por qué?- pregunto Subuki.

-Tengo la sospecha de que esta estudiante puede llegar a una amenaza, quizás no ahorita, pero tengo el presentimiento de que la seguridad de los demás este en riesgo- dijo Megamo.

-¿De quién se trata?- pregunto Rojasu.

-Aishi. Ayano Aishi.-

-¿No es la chica a la que me pediste que investigara la otra vez?- dijo Fureddo.

-Si. Esa misma chica. Pero ahora quiero que los cinco la vigilen no tan de cerca, porque no vaya a ser que empiece a sospechar- dijo Megamo.

-¿Por qué crees que seriamos capaces de hacer tal cosa?- dijo Dafuni.

-Porque se que ustedes cinco tienen habilidades increíbles de detectives.- respondió Megamo.

-¿Por qué no lo haces tú o algún otro miembro del consejo estudiantil?- dijo Beruma.

- Aishi ya está sospechando de que la investigo en secreto, pienso que es prudente que me ayuden, por lo que ustedes son cinco, se pueden dividir para que no sospeche tanto. No puedo encargar esta tarea al consejo por lo que estamos ocupados con los preparativos del festival escolar que es en dos semanas. Piénsenlo, si me ayuda podríamos evitar un evento trágico. Todo es por la seguridad de la escuela- dijo Megamo.

-Esta bien lo haremos, pero con una condición: si creemos que Ayano no es peligrosa, abandonaremos el caso.- dijo Fureddo.

-Muy bien, que así sea.-