Hola a todos! he vuelto con actualización, despues de un mes completamente lleno de drabbles diarios intentaré actializar semanalmente.

Gracias por seguir aqui leyendome!

Un deseo no tan deseado

capítulo 13

En tiempos de guerra.

Trazaban los planes para estar preparados al inminente ataque, cada vez se veían más humanos acercarse al palacio. Kagome estaba más que preocupada, no entendía que había orillado a que actuaran de esa manera.

Ahora en el palacio estaban todos los yōkai de Japón y todos aliados como una sola especie, era en extremo impresionante ante los ojos de Kagome el trato entre ellos.

Pero la decepción creció en su pecho desde el momento en que piso el castillo de regreso, ella como humana representaba a toda esa gente que venía ahora toda furiosa hacía ellos sin saber el motivo de su ataque.

Mientras que por otro lado, su incomodidad aumentaba al saber que tendrían que adelantar todos sus planes, y lo que más le avergonzaba era estar rodeada de individuos que podían claramente saber con solo oler el aire un poco o captar un ligero sonido, lo que estaba pasando entre ellos en cualquier momento.

Sesshomaru le había hablado en lo que consistía la marca Inu y le apenaba que al momento del coito alguien los escuchara o simplemente estuvieran enterados de lo que acababa de suceder. Eso para ella no era agradable, como humana de XXI el pudor y sobre todo el perfil bajo entre la pareja al tener su momento era algo que no debía faltar; era una lástima que Sesshomaru no compartiera el mismo pensamiento, le gustaba hacer notar lo que le pertenecía y Kagome no era la excepción, todos tenían que saber que se pertenecían mutuamente.

Subía las escaleras para llegar a la torre de vigilancia frontal, necesitaba informarse de todo y no permitiría que creyeran que ella era una muñeca que le gustaba dar órdenes. No señor, a ella la respetarían de otra manera, le obedecerían por lealtad y porque ella se lo había ganado no porque lo exigiera.

"Informes" pidió a Suichi que estaba a unos metros delante de ella.

"Los humanos avanzan rápido, lo mejor que podemos hacer ahora es poner un escudo para que no pasen más allá de El bosque de InuyashaInformó recibiendo un asentimiento de aprobación de ella.

El recorrido de ella siguió hasta llegar al área de entrenamiento donde se encontró con ambos hermanos en un arduo entrenamiento cuerpo a cuerpo, con solo ver la mirada de Sesshomaru se dio cuenta que estaba disfrutando de darle una paliza a su medio hermano.

Fue en ese momento donde Kagome los comparó, eran medios hermanos pero no se parecían en nada más allá de algunas semejanzas físicas. Sesshomaru era atento mientras que Inuyasha era un caso perdido, Sesshomaru era todo lo contrario a Inuyasha y lo hacía destacar mucho más de lo que pensó. Inuyasha no tenía oportunidad alguna contra su hermano mayor.

Minutos después terminaron, fue entonces que ambos machos se dieron cuenta de la presencia de la azabache, el más joven hizo una reverencia ante ella y se marchó.

"Idiota" susurró el ambarino mientras le veía alejarse con las orejas abajo.

"No tienes que ser tan duro, se ve mal, ¿Por qué no hablas con él?"

Sesshomaru ahogo una carcajada "No"

"Anda, lo haces tú o lo haré yo"

Su respuesta fue un gruñido.

Ella río y le dio un beso.

"Creo que el poderoso Sesshomaru tiene una debilidad" habló ella robándole otro beso.

"Muy graciosa, mujer insolente" gruño "No sé cómo no te mate antes"

Una sonora carcajada salió de ella.

"Anda ve, no dejes que Inuyasha se quede así" le guiño un ojo "Hazlo por mí, sé que se podrán llevar mejor, hazlo como algo extra de nuestra misión, después de todo nuestro hijo será como él."

El guardó silencio, ella sabía cómo hacer para convencerlo.

Ya no dijo nada se despidieron con un beso.

"¿Qué es lo que quieres?" Preguntó de mala gana al saberse seguido por su medio hermano.

"Hump"

"Si has venido a molestarme será mejor que te vayas, no estoy de humor"

El mayor se sentó al lado del hanyō haciendo que este lo mirara.

"¿Alguna vez te has sentido solo, como que no estás en tu lugar?" Preguntó el menor a su hermano sin mirarlo acostándose en el césped.

El mayor lo imitó.

"Cuando era más joven, padre nunca me miró como lo hace contigo, yo nunca existí ante la mirada de él hasta que fui a mi primera guerra y demostré que era digno de ser su hijo, fue entonces que me presentó ante todos como primogénito"

Al instante la atención de Inuyasha fue completamente centrada en su hermano.

"Cuando creí que mi padre me veía como su hijo me enteré que salía con una princesa humana a escondidas de mi madre, una noche lo seguí y descubrí que esa mujer estaba esperando un cachorro. Él ya hablaba contigo, sus ojos brillaban de algo que nunca pude tener de él, desde ese momento decidí olvidarme de los sentimientos, dejé todo de lado y me enfoque en llevar las riendas del oeste. Él había comenzado a cambiar, supe que moriría cuando regresó de una batalla con una herida, cosa que, nunca había pasado a él. Era imposible tocarlo cuando se trataba de una pelea, pero ese día después de 700 años de vida lo vi llegar herido."

Hizo una pausa mientras se ponía de pie y caminaba a la sombra de un árbol.

"Fue ahí donde supe que los dragones querían nuestras tierras, salí a luchar junto a él meses después, siendo testigo de que había comenzado a debilitarse. Ryūkotusei le clavó una de sus enormes garras en el estómago, al final ganamos la pelea pero, esa misma noche tú decidiste nacer y los humanos que adoraban a tu madre decidieron matarla, así que, padre fue a salvarla muy a costa de su vida.

Inuyasha en ese momento se sentó, estaba sorprendido, su hermano sí que había sufrido bastante.

"Lo siento" fue lo único que salió del menor.

Sesshomaru elevo una de sus finas cejas

"Yo siempre me he sentido menos que una persona, así es como todos me tratan, a excepción de mi padre, el resto me ve como un insecto" Hizo una pausa mientras se rascaba la nuca "Je je je siempre he querido ser como tú más yo ni a la mitad llego"

En ese momento Sesshomaru decidió reír.

"Idiota, no tienes que intentar ser alguien más, solo se tú"

Inuyasha le miró feliz, le había reconfortado demasiado esa charla y de cierta manera los había unido más.

El resto de la tarde ambos miraron el atardecer juntos en la entrada de una de las cabañas de armas, la tensión entre amos había desaparecido casi por completo.

"Te dije que nuestro hijo se llevaría bien con Inuyasha"

"No me lo recuerdes Inu no Taisho, ese hanyō no merece que mi hijo le hable" Inukimi estaba que echaba humo de lo furiosa que se encontraba.

"Tú no puedes decidir eso, y si vas a continuar así tendré que ocuparme de ti de una manera más...efectiva" advirtió mientras elevaba su mano haciendo brillar de verdoso sus garras.

"¿Me estás amenazando?" pregunto elevando una de sus finas cejas.

"Tómalo como quieras Irasue, solo te lo advierto con mis hijos no te metas"

"Se te olvida que también es mi hijo"

"A ti se te olvida que soy el señor del castillo y soy yo quien da las órdenes" contestó seguido de un gruñido.

"Yo soy parte de las decisiones de este castillo al ser yo tu...

Un fuerte gruñido se escuchó del macho callando a la mujer.

"Cierra la boca o te la cierro Irasue"

Irasue gruñó como respuesta y se marchó enojada.

Sesshomaru caminaba por los anchos pasillos, nunca se imaginó que hablar con su medio hermano fuera tan liberador. Esta vez Kagome tuvo razón y le agradecería al llegar a la habitación.

"Te dije que ella era la indicada" le recordó Yako

"Hump" fue la respuesta hacia su bestia.

"De nada" respondió mientras regresaba a estar quieto en una esquina.

Sesshomaru caminaba por los pasillos de las habitaciones reales cuando el fuerte gruñido acompañado de una fuerte descarga de yoki proveniente de su padre lo alertó, cambiando de dirección se fue aproximando a la habitación de sus padres cuando la puerta fue abierta y su madre salió completamente molesta y diciendo maldiciones.

"¿Qué habrá sucedido?" se preguntó al momento de ver como pasaba su madre sin siquiera notarlo.

"Pregunta a padre" sugirió Yako pues al igual que él quería saber porque sus padres habían peleado.

Se aproximó a la puerta entre abierta de la recamara de su padre y toco para después ingresar.

"¿Todo bien?" preguntó sacando del trance a su padre.

"Oh Sesshomaru, no te escuché entrar" sonrió más su mirada era triste, "No pasa nada hijo, ve a dormir, tienes una linda mujer esperando por ti" le guiñó el ojo haciendo que el menor rodara los ojos y soltara un suspiro.

"Oh ya sé por dónde vas ahora, no voy a apresurar nada con ella si ella no está lista."

El mayor rio ante la respuesta de su hijo, sin duda, era bastante listo.

Sesshomaru ya no dijo palabra alguna simplemente se dio la vuelta y se dispuso a marcharse.

"Hijo, cuídate de tu madre" le advirtió.

En respuesta el aludido solo asintió y continúo con su camino a sus aposentos.

Las dudas comenzaron a azotarlo, algo no estaba bien, con la advertencia de su padre significaba una sola cosa: el enemigo vivía bajo el mismo techo.

Apresurando su paso con temor por la vida de Kagome y Rin se acercó a la habitación de la menor y verificó que todo estuviera en orden para luego ir a la de la azabache.

Pensando que Kagome estaría más que dormida entro despacio a la habitación pero no la encontró en cama, sintió la ligera brisa del aire, el gran ventanal al balcón estaba abierto y ella estaba de espaldas mirando atentamente el firmamento.

A paso lento se aproximó a ella abrazándola por la espalda llenando sus pulmones de su exquisito aroma, dando un pequeño lengüetazo a su óvulo derecho haciéndola suspirar.

"¿Cómo te ha ido con Inuyasha?"

El gruño.

"Como te gusta romper el momento, mujer imprudente, no hacía falta que lo mencionaras"

Kagome soltó una ligera risilla inclinando su cabeza a la derecha dejando al descubierto su cuello, por instinto Sesshomaru clavo su rostro ahí.

"Vamos a dormir Sesshomaru, mañana será un largo día" susurró ella tendiéndole una invitación a dormir juntos.

Sesshomaru depositó un lengüetazo en la clavícula haciéndola jadear para después llevarla a la cama en brazos, después de todo ella tenía razón mañana sería un largo día para ambos.

Continuará

Tada!

¿les gusto?

Espero sus comentarios y/o sugerencias.