Dedicado a CinthiaMendez
Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen sino a Rumiko Takahashi.
. -indica cambio de escena.
—Indica el pasado. –
—indica tiempo actual-
—"Indica diálogo de bestia interna".-
"Indica pensamientos"
Un deseo no tan Deseado
Capítulo 14
Y como lo habían dicho, el día comenzó a tornarse muy pesado, Kagome era la que lo resentía más, su cuerpo no estaba acostumbrado a nada de esto, ahora cargaba un vestuario y armadura exactamente igual a las de Sesshomaru.
He dicho que no iras al frente conmigo.
¡Vamos Sesshomaru, tu como yo sabemos que yo formo parte de esta guerra, no puedes pretender que me quede aquí dentro mientras tú le haces al héroe!
No me hagas repetirlo mujer imprudente, no iras y punto.- con esto él cerro el tema e intentó dejar más que claro que era una orden y tenía que acatarla.
No, yo iré contigo—hizo una pausa y le miró arrugar el entrecejo—¿Qué tengo que hacer para demostrarte que soy fuerte?
Él se quedó en silencio por unos segundos meditando en lo que tendría que hacer para salir al campo con él y solo había una forma de probar que su entrenamiento había mejorado y que dejaría de ser un estorbo en plena guerra y pusiera su vida en riesgo.
Solo te dejaré ir si usas armadura y vences a Inuyasha, mi padre y a mí en una pelea, nosotros tres en tu contra.- Eso al principio le pareció excesivo pero solo de esa manera probaría que su hembra ya era suficientemente fuerte para salir al campo de batalla.
Kagome le miró por bastante rato, luego suspiró.
Bien, lo haremos como tú digas y quieras señor mandón.
De esta manera Kagome quedó esperando por los tres inus.
— ¡¿Qué hiciste que?!- Preguntó con sorpresa Inuyasha mientras intentaba contener la risa.
— Creo que eso es demasiado exagerado, hijo.
— No lo es, recuerda que ella y yo nos enfrentamos a algo mucho peor, debo convencerme que ella está más que lista para el al campo de batalla.
— Pero no me parece buena idea, nosotros seremos muy bruscos, dile a la hija de los taijiya que luche con ella- sugirió el mayor.
— No puedo hacer eso, la taijiya se va a contener, ese par parecen hermanas.
Inuyasha asintió.
— Inuyasha será mejor que le digas a tu hembra que te prepare todo para luchar- ordenó su padre.
Los tres Inus se fueron cada uno por su lado, Sesshomaru era el único que estaba preparado para la dichosa batalla.
Fue el primero en llegar al campo de batalla y ella ya estaba ahí, dándole la espalda.
Debía admitir que le quedaba ese atuendo, se veía exquisita con el puesto. Definitivamente su mujer sería una hembra envidiada por muchas, a pesar de su naturaleza humana era bastante galante y refinada, algo extraño en las humanas.
Se aproximo de manera lenta a ella para rodearla con sus brazos y esconder su rostro en su cuello y llenarse de su aroma.
— Sesshomaru- gimió ella al sentirlo depositar un beso.
Complacido el macho se separó de ella para girarla y mirar sus hermosos ojos que destellaban, y de manera rápida le robo un beso.
Un carraspeo a sus espaldas les hizo regresar a la realidad.
—¡Kami! Que bella te vez.- Alago Inu no Taisho.
Kagome se sonrojo ante las palabras de su suegro.
Todos listos y en posición, Inuyasha fue el primero en atacar, haciéndole segunda Inu no Taisho y Sesshomaru.
Era el momento de demostrar que ella podía defenderse sola, esquivando los múltiples ataques con gran agilidad y precisión anticipando cada zarpazo, ninguno había desenvainado sus espadas, era una completa lucha cuerpo a cuerpo.
La batalla comenzaba a hacerse más intensa, ahora las armas comenzaban a ser utilizadas, Kagome demostró que no era necesaria ninguna arma para ella, al poder manejar el reiki de manera perfecta podía hacer una espada con su poder o incluso un arco.
Cuatro horas después, Inuyasha fue el primero en ser derrotado, Kagome estaba demostrando de lo que podría llegar a hacer, Inu no Taisho fue el segundo en ser derrotado, ahora era una pelea entre el Dai yōkai más fuerte y la única Miko-yōkai en toda la historia jamás se había visto algo parecido, los choques de poder eran intensos.
Mas sin embargo dos horas más tarde el cuerpo de Kagome comenzó a agotarse, aún así no se dejaría vencer, ella tenía que ganarle a él o de lo contrario no iría a la guerra a su lado.
Otra gran ola de poder se extendió en el palacio llamando la atención de todos, invitándolos a mirar.
Kagome se rodeó con un escudo mientras recuperaba un poco el aliento sin dejar de mirar a Sesshomaru.
— ¡No te contengas! -le grito Kagome a Sesshomaru al ver que también comenzaba a bajar el ritmo, -Un enemigo no va a detenerse.
— Hump. -fue la respuesta de él al verse descubierto.
Dos pares de ojos dorados miraban la batalla estaban emocionados, Kagome resulto ser una excelente peleadora y no solo en batalla uno contra uno si no que habían estado atacándola sin parar los tres e incluso Inu no Taisho que era más fuerte había sido, pero la causa real de que aún estuvieran ambos ahí era el hecho de ver a Kagome vencer al "gran" Sesshomaru.
Kagome comenzaba a creer que Sesshomaru era invencible pero justo cuando se creyó vencida una idea cruzo por su mente así que se dejó capturar, Sesshomaru mordió el anzuelo y la tomo por el cuello en ese instante ella sonrió.
En ese instante Inukimi ingreso al lugar, quería saber que era lo que mantenía a todos en ese lugar.
Rio al ver a su hijo tomando por el cuello a la que sería su mujer, llamando la atención de los dos espectadores.
— Sabía que esa chiquilla no era digna de mi hijo.
Inu no Taisho la miró con enojo pero cuando iba a contestar un fuerte ruido les hizo mirar a la pareja.
Tres pares de ojos dorados miraron con asombro pues Sesshomaru estaba lejos había impactado contra una de las paredes, y Kagome sonreía.
— ¿Qué fue lo que paso? -preguntó Inuyasha sin dar crédito a lo que sus ojos miraban.
— Creo que Kagome acaba de ganarle a Sesshomaru. -contestó el general.
Sesshomaru se incorporó y caminó hacia la mujer de manera lenta, que estaba en posición de ataque esperando a que él se acercara.
Un paso de distancia ella le atacó y el con agilidad lo esquivo y la tomó de la cintura para darle un beso.
Para todos era la primera vez que Sesshomaru hacía una demostración de cariño como esas, nunca lo habían mirado hacer algo parecido, sin duda ese día había resultado algo nuevo e innovador para todos.
— ¡Felicidades Kag! -gritó efusivo Inuyahsa olvidando los protocolos.
El menor se dio cuenta de su error al verse observado por todos y agachó la cabeza dispuesto a pedir perdón, más la cantarina risa de Kagome le hizo levantar la mirada.
— Muchas gracias Inu. -Todos miraron a Kagome que no paraba de reir.
Caminaron hasta la salida y fue ahí donde ella se atrevió a abrazar a Inuyasha por su lado derecho y a Sesshomaru por su lado izquierdo, Inu no Taisho los observaba desde atrás con una amplia sonrisa.
"Esa mujer ha hecho lo que yo no pude en muchos años." Pensó observándolos.
— ¿No me vas a decir nada Sesshomaru?
— Hump.
Kagome rio —No seas gruñon, admite que no creías que ganaría.
— Podrás ir al campo de batalla, SOLO si llevas la armadura y el traje.- ordeno.
Solto un bufido— está bien.
Sesshomaru la abrazo y la atrajo a él.
— Kagome.-hablo mientras le mordía el lóbulo derecho.
— Mmmm...
— Kagome.- repitió ahora pasando su lengua por la clavícula.
— Sesshomaru. - suspiró enamorada.
Las caricias comenzaron a hacerse más insistentes, parecía que esta noche por fin sería de ambos.
Continuará
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