Rayos, creo que se me fue la mano con este cap. ha salido mucho más largo que los otros, jaja, solo espero que les guste leer.
Danebtenoh: xD Gracias por tus reviews. Adrien es todo un amor, eso siempre lo he dicho y lo seguiré defendiendo a capa y espada jaja una lástima que Marinette aún no lo sepa, pero... pronto lo hará, todo a su tiempo ;) Un gusto verte comentar, espero verte por aquí de nuevo. ¡Que disfrutes del capi!
Karen Agreste: Muy bien, soldado, ¡reporte listo! xD Uf, más le vale, porque sino... aquí nos encargamos de darle su merecido por estar haciendo travesuras jajajaja. *Saca una caja de galletas de jengibre y sirve unas tazas de chocolate caliente* Adelante, sírvase, están sabrosas. No las hice yo, las compré en la tienda, así que no morirán envenenadas xD Te dejo con este capi. Bay bay.
Alma de Titan: Tanto trabajo y la pobre la olvida asjdsja. Que bueno que tuviste suerte, a mí me pasó un montón de veces, aunque mi mamá me las enviaba... bueno, la mayor parte del tiempo. Por suerte nunca se me olvidó llevar la mochila xD. No es nada, aquí los lectores siempre tendrán un sitio VIP para que disfruten de mis historias y siempre hay un rico bufet para los que se queden a dejar comentarios, espero que te pases por ahí, tenemos ricos bocadillos. :O :O :O ¡¿Cómo que trabajas los fines de semana y las épocas importantes?! Que terrible... TTvTT. Bueno, al menos tiene unas ventajas, porque si no, ahora mismo llamo a servicios laborales por abuso de personal, okno, pero espero que al menos te den tiempo para respirar. Oh, descuida, puedes leerlo cuando tengas tiempo, sé que hay un mundo fuera de FF y que hay cosas más importantes ^^ Mis poderes mentales han funcionado de nuevo, ¡el mago lo hizo otra vez! (?) No sé tú, pero yo siempre amo las coincidencias locas del universo, que místico que justo hubieras comprado galletas navideñas, también me ha alegrado por alguna razón esa extraña coincidencia.
Me siento mal por justo haber escrito un capítulo tan largo cuando no estás, pero bueno... te juro que no soy mala, fue planeado así desde el principio :') En fin, besos y ya nos estaremos leyendo el domingo ^^
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Capítulo 8: Lo perfecto no siempre dura
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Finalmente había llegado el dichoso día. Casi no había conseguido dormir esa noche a causa de los nervios y la emoción, como sucede el día anterior al inicio de cada año escolar. Incluso a pesar de lo poco que había dormido ayer, apenas y consiguió cerrar los ojos y aún así, cuando se levantó, sentía como si sus energías se hubieran renovado mágicamente. A pesar de que habían acordado ir por la tarde no pudo evitar pasarse toda la mañana saltando de un lado a otro y tratando de conseguir algo con lo que matar el tiempo mientras llegaba la hora en la que se encontraría con Alya, pero esta vez el reloj parecía simplemente haberse congelado. Al principio pensó que podría conseguir alguna actividad si revisaba la casilla en el calendario de ese día, pero se había equivocado tremendamente, incluso hasta la nota diaria conspiraba con la situación.
''Los mercados navideños son una de las cosas que identifican también a estas épocas. No olvides darte una vuelta por alguno, a veces se pueden encontrar cosas únicas, aparte, siempre es bueno salir un rato y disfrutar. ''
Sí, incluso la nota de ese día se había puesto de acuerdo con los planes que armaron con Alya… por un momento volvió a pensar en la posibilidad de que su amiga hubiese dejado el calendario ahí, pero una vez más negó descartando dicha opción. Conocía la letra de Alya y podía estar convencida de que ninguna de esas notas había sido escrita por su mano, apostaba un arete por ello, además… estaba más que segura de que la persona tras aquello le había coqueteado sutilmente en algunas notas, así que la idea era completamente descartable.
Se enderezó con rapidez cuando de pronto un sonido la trajo a la realidad y sonrió sin poder evitarlo.
—Es la sirena de una patrulla, Marinette, no el timbre.
Y su sonrisa se borró tan rápido como vino. Tikki había estado toda la mañana intentando controlarla, pero la idea de que Adrien iría con ellos volvía de esa misión algo simplemente imposible.
Otro ruido sonó por el lugar y ella volvió a levantarse esperanzada, Tikki suspiró otra vez al verla.
—Y ese es el camión de bomberos…
—Aaaaah, ¿a qué hora va a llegar?
Y mientras refunfuñaba, alguien llamó a la puerta en la primera planta.
—Ese sí es el timbre.
No fue necesario que dijera otra cosa cuando Marinette ya estaba corriendo escaleras abajo para llegar a la entrada.
— ¡Alya!
Si su pobre amiga supiera cuánto había estado esperándola habría conseguido entender por qué casi muere asfixiada cuando la ojizarca saltó para abrazarla.
Finalmente llegaron al punto de reunión a las afueras del Louvre, estaba casi toda la pandilla ahí. Por un lado Nino, Iván, Kim, Max y Luka charlaban, mientras que por el otro estaban las chicas. Rosa, Juleka, Mylène, Alix y…
— ¡¿Por qué está Kagami aquí?!
A Marinette casi le da un infarto en cuanto la vio y su cara de espanto fue digna de hacerle competencia a la pintura de ''El grito''. Alya se rió un momento y luego trató de controlarla, era divertido, sí, pero tampoco podía ser tan mala.
—Lo siento, Adrien la invitó.
— ¡¿QUÉÉÉÉ?!
Y ahí se iban todos los planes que pudo haber armado con Adrien. Ahí iba su boda, su casa juntos, sus tres hijos y su hámster que se llamaría… ¡a quién le importa cómo se llamaría! Con Kagami ahí ya ni siquiera existiría.
—Tranquila, no dejaremos que entorpezca nuestros planes de hoy. Con las chicas tenemos todo planeado; tú y Adrien se subirán a la Noria juntos.
La morena le guiñó un ojo en complicidad, de algún modo sus palabras consiguieron calmarla, aún pese a que desearía que su archienemiga no estuviera ahí. Pero tenía razón, no podía dejar que nada ni nadie arruinara esa tarde, estaba decidida a ello. Se acomodó un poco más la bufanda y asintió con la cabeza, embargada por una nueva determinación que la hacía sentir que era capaz de todo. Tal vez comenzaba a aprender a tener algo de la actitud de su alter ego…
Esperaron un poco más, forrados en sus abrigos y frotándose las manos para evitar que el frío les congelara los dedos; sin importar las bajas temperaturas todos estaban dispuestos a pasarla bien y las charlas y risas que compartieron entre tanto lo demostraban. Adrien fue el último en llegar, al parecer tuvo que convencer de nueva cuenta a su padre y Gorila, aunque haciendo todo lo posible, no pudo traerlo antes. Cuando ya todos estuvieron, tomaron el autobús rumbo a los Campos Elíseos…
Esa tarde habían hecho de todo lo que pudieron y realmente se la estaban pasando de maravilla. A cualquiera que mirara de seguro traía más de una bolsa con chucherías que habían encontrado en el mercado y es que, para ser más específicos, ese era el mercado navideño más grande de todo París y en el que se podían encontrar objetos que no conseguirías en otro lugar u otra época del año. Aunque un puesto en particular le había llamado la atención, uno que vendía un montón de cosas de Ladybug y Chat Noir y que impresionantemente se iban muy rápido. El nombre del local era muy curioso y se alzaba al frente para la vista del público: ''Le parisien masqué'' Curioso nombre, aunque más curioso que solo una de las palabras estuviese subrayada.
Recordando que en clases se había acordado jugar al amigo invisible antes de acabar el período de clases, también algunos habían aprovechado de comprar los obsequios que le darían a la persona que les había tocado. Aquel viaje les había sentado a todos como anillo al dedo, incluso pese a la presencia de Kagami…
Marinette soltó una risa al ver cómo las chicas arrastraban a la muchacha de un lado a otro, evitando dejarla sola aunque fuese por un segundo. Era cierto lo que había mencionado Alya, tenían todo listo para evitar que se acercara a Adrien a más de cinco metros.
La noche ya comenzaba a caer y también la temperatura había descendido más, pero nada que un buen chocolate caliente y unos bizcochos rellenos no pudieran solucionar. Cuando acabaron de comer, Alya fue la primera en levantarse y ponerse de pie frente al grupo.
—Muy bien, ¿qué dicen si antes de irnos nos subimos a la Noria? Dicen que la vista es mucho mejor durante las noches de Diciembre, cuando las luces de Navidad cubren aún más las calles.
—Me parece una agradable idea. Además, así podemos compartir cabina.
Todos se rieron ante el comentario de Nino y uno a uno se fueron levantando y poniendo en marcha hacia la inmensa Noria. Vivir en París siempre había tenido sus privilegios, Marinette siempre había sido consciente de ello, y uno de esos era La Gran Noria. Se encontraba situada en la Plaza de la Concordia, frente al Jardín de las Tullerías y era un lugar desde el que se podía apreciar la belleza de la ciudad desde las alturas, como sucedía con la torre Eiffel. Según recordaba sus clases de historia, esa mítica Noria existía desde Diciembre de 1999, había sido colocada y puesta en marcha para celebrar el cambio de siglo y desde entonces seguía funcionando. En verdad un objeto histórico.
Debido a que la Noria disponía de un total de 42 cabinas, supuso que no habría problema para que todos consiguiesen subir, lo que le preocupaba era… con quién subiría Adrien. Avanzaron entre la multitud y se formaron, al parecer decidirían aquello en cuanto llegaran al comienzo de la fila. Cuando acabó el paseo de los que estaban arriba finalmente tuvieron la posibilidad de subir, Marinette le dio un vistazo a Alya cargado de preocupación y ella puso una mano de forma amistosa sobre su hombro para calmarla.
—Ya te dije que está todo arreglado.
De dos en dos fueron subiendo. Rosa y Juleka tomaron la primera cabina, luego les siguieron Mylène e Iván, Alya y Nino y antes de que uno de los chicos pudiera subir como el siguiente, vio como Alix cogió del brazo a Kagami mencionando emocionada que subieran juntas en esa cabina. La muchacha de ojos rasgados no consiguió ni siquiera refutar cuando ya la había metido consigo adentro. Marinette se quedó con la boca abierta cuando Alix le guiño un ojo mientras su cabina avanzaba y daba paso a la siguiente. ''Todo bajo control''.
Tuvo que contener las ganas de reírse de todo aquello cuando notó que ella era la siguiente, en ese momento se olvidó de todo lo demás y los nervios comenzaron a gobernarla. Volteó casi como si estuviera a punto de ver una horda de zombies corriendo tras de ella, tal vez ahora ya no estaba muy segura de si era buena idea subirse con Adrien; estarían atrapados en esa caja por diez minutos, ¡completamente solos! De seguro moriría por un ataque cardíaco… aunque moriría feliz de todos modos. Al instante se topó con la mirada de Luka y Adrien, ni siquiera recordaba que quedaban ellos tres. Pasó saliva con dificultad teniendo una sensación de Deja Vu increíble, era como si de pronto estuviese otra vez sobre el frío hielo de la pista de patinaje y ambos le tendieran la mano esperando que tomase una decisión… Por qué siempre tenía que ser todo tan difícil.
Luka cerró los ojos y rió por lo bajo mientras daba un paso atrás.
—Qué tal si suben ustedes, yo prefiero esperar aquí.
— ¿Estás seguro? No me molesta que vayas tú.
Mencionó Adrien de forma amistosa, pero el muchacho de los cabellos tinturados negó con la cabeza para rechazar su oferta.
—No, está bien. Además, alguien tiene que decirle a Max y a Kim que el resto está arriba.
De pronto se dieron cuenta de dicho detalle. Ese par al parecer se había perdido en algún lugar entre la multitud y no habían llegado a tiempo para subirse junto a los demás. Ambos terminaron por subir juntos y el encargado de la Noria cerró la puerta en cuanto ambos estuvieron dentro, era muy interesante saber cómo iba a sobrevivir a esos diez minutos a solas con el rubio.
Ese día cuando visitaron el centro de patinaje, cuando se marchaban del establecimiento le pareció que solo había sido su idea el hecho de que Luka se diese cuenta de sus sentimientos, pero tras lo que había dicho ahora le quedaba perfectamente claro: lo sabía todo. No pudo evitar sentirse mal por eso, tal vez fue muy egoísta de su parte haberle invitado ese día solo porque no quería sentirse como el mal tercio entre Adrien y Kagami. Suspiró con resignación mientras se acomodaba en su sitio.
—Muero porque lleguemos a la cima para poder apreciar la vista.
Dio un respingo en cuanto su compañero pronunció aquellas palabras; por una fracción de segundo se había olvidado que no estaba sola ahí adentro.
—Ah… e-este… sí, debe ser asombrosa…
Muy bien, pero qué elocuente, Marinette. La mejor conversación de tu vida.
Si no fuera porque se vería aún más extraña de seguro se habría dado un golpe con la mano en la frente.
— ¿Habías estado aquí alguna vez?
— ¿Uh? Quién, ¿yo?
El chico se rió ante esa pregunta y ella se sintió aún más tonta. Era obvio que se lo preguntaba a ella, a quién más si no.
—Lo siento. Pues… Recuerdo haber venido una par de veces con mis padres cuando era pequeña. Aún no olvido la primera vez que estuve aquí… era una tarde de Diciembre y había una fila enorme. Creo-creo que tardamos como una hora en subir. Pero… cuando nuestra cabina llegó hasta lo más alto todas las luces de la ciudad se encendieron al mismo tiempo; habían dado las cinco de la tarde justo cuando estuvimos arriba. Era una vista maravillosa. Y t-tú, ¿habías venido antes?
Preguntó de pronto conteniendo el aire, ni siquiera se percató cuando comenzó a contarle aquello Casi sin equivocarse.
—Estuve una vez, aunque no sé si fue tan fascinante como lo que me contaste jaja.
— ¿Ah, sí?
Él asintió, sus ojos parecieron viajar a un punto lejos de ahí entre sus recuerdos, unos que parecia que atesoraba en lo más profundo de su corazón.
—Una vez, vinimos con mi madre… Era pequeño y habíamos decidido visitar el mercado, mi madre había convencido a mi padre de que nos trajera y así fue. En un momento estaban revisando un puesto y yo me separé para ver algo… Me perdí entre la multitud.
Marinette le vio con sorpresa, pero él, a diferencia de tener un trauma como posiblemente lo tendría cualquier niño en esa situación, se estaba riendo de aquel recuerdo.
—Estuve varios minutos buscando por todos lados, pero el lugar era tan grande que no había caso. Fue en ese momento en el que vi la Noria… Me colé en la fila y conseguí meterme en una de las cabinas, supuse que si buscaba a mis padres desde allá arriba podría encontrarlos. Pero cuando comencé a subir y vi la vista, terminé por olvidar el por qué estaba allá arriba; nunca antes había visto la ciudad desde un punto como este. Cuando bajé mis padres estaban esperándome, me regañaron como nunca, pero luego de explicarles lo que había sucedido mi madre me dio uno de los mejores abrazos que he recibido en toda mi vida; me dijo que jamás volvería a dejarme solo… Pero, supongo que a veces existen algunas promesas que por más que queramos no podemos cumplir…
La sangre se le heló en el pecho al escucharlo. Entendía que las cosas para él no siempre habían sido como lo son ahora y por un instante deseó poder hacer alguna cosa para aliviarlo, pero en cuanto se atrevió a decir algo él levantó la cabeza y le obsequió una sonrisa, como si con eso tratara de decirle que no se preocupara, que todo estaba bien.
Al instante y olvidando lo anterior, el chico cambió de tema pasando a algo mucho más trivial, dándole a entender que tampoco deseaba que ella siguiera con esa conversación.
— ¿Qué dices si nos tomamos una foto? Creo que sería un buen recuerdo…
—Lu-Luka, qué… ¿y el resto?
Max preguntó como pudo mientras apoyaba las palmas en las rodillas, al parecer habían venido corriendo desde algún sitio y apenas y podían recuperar el aliento… bueno, Kim al menos estaba mejor.
—Están arriba.
— ¡¿Qué?! ¿Ves? ¡Te dije que te apresuraras! Ahora nos hemos quedado abajo.
—No es mi culpa, ellos no se quisieron quitar de la fila para el baño.
Luka negó con la cabeza al ver a ese par discutir, había algunas cosas que no tenían remedio. Volvió de nuevo la vista en dirección a los cubículos de la Noria; realmente esperaba que Marinette estuviera bien ahí arriba.
Las cosas habían seguido su curso y sin darse cuenta ambos entablaron una conversación decente sin morir en el intento. Era extraño, pero a Marinette le pareció como si estuviese hablando con Chat en esas visitas que solía hacerle en medio de la noche, era aquella misma agradable sensación de amistad y complicidad que tenía con el gatito la que por alguna razón sentía ahora. Pero como es sabido, la perfección y las cosas buenas por desgracia no son eternas. Por alguna razón los mecanismos se detuvieron justo cuando ellos llegaban a la cima y su cabina se tambaleó violentamente, ni siquiera tuvo tiempo de sujetarse de algo cuando súbitamente resbaló de su asiento y su cuerpo se fue hacia delante. Cerró los ojos a la espera del impacto, pero su compañero había sido más ágil y la había atrapado justo a tiempo.
— ¡¿Estás bien?!
Había ido a parar nada más y nada menos que a los brazos de Adrien, su rostro comenzó a arder en el momento que su cerebro procesó dicha información, estaba a punto de darle alguna especie de colapso a causa de tan repentina cercanía y su corazón latía a mil por minuto a causa de la adrenalina. Incluso podrían estar a punto de morir por algún estúpido desperfecto mecánico en la Noria más alta de toda Europa… No sabía esa pregunta era la mejor que podía hacerle en aquel momento.
Inconscientemente una de las manos del rubio viajó hasta su mejilla movido por la preocupación. Si no morían por el accidente de seguro Marinette moriría de un infarto ahí y ahora.
—S-s-sí…
Intentó escapar, pero el chico le dijo que no era la mejor opción dadas las circunstancias y que si la soltaba seguramente se haría daño. En parte él tenía razón, podía hacerse daño físico, pero esto en cierto modo la estaba dañando de otra manera.
La cabina se balanceó unas cuantas veces más hasta que finalmente tuvo algo de estabilidad, la suficiente como para permitirle volver a su asiento y sin duda lo habría hecho de no ser porque estaba tan apenada que aún tenía el rostro escondido en el hombro del rubio.
—Descuida, ya pasó.
Ojalá hubiese sido tan simple como pronunciar aquellas palabras, pero los gritos de pánico que escucharon luego les dieron a entender que eso apenas comenzaba. Finalmente se separaron y ambos se asomaron hasta la ventana para ver qué estaba sucediendo, se trataba de nada más y nada menos que un nuevo akuma causando estragos. ¡Genial! ¡No podía llegar en mejor momento! ¿Cierto Hawk Moth? Oh… vaya que comenzaba a detestar a ese sujeto.
—Esto no se ve bien.
Adrien miraba hacia abajo con preocupación; él sabía a la perfección que mientras ambos estuviesen ahí encerrados nadie iría a salvar a nadie ni a detener a este nuevo akumatizado. Se mordió ligeramente el labio inferior, si solo hubiese hecho caso omiso de sus celos abajo y hubiera insistido en que Luka se subiera con Marinette, ahora él podría ser el brillante caballero con armadura que salvara el día, en cambio ahora… no tenía ni la más mínima idea de qué hacer. Si tan solo fuera fácil decirle que él era Chat Noir… Él sabía su secreto, pero no así ella y estaba seguro de que no era momento aún de decírselo, pero si las cosas seguían así probablemente tendría que enviar todos sus planes al carajo y hacerlo; sin importar qué no podía dejarla ahí sabiendo que eso pondría en riesgo su vida.
— ¡¿Qué está pasando?!
El griterío y alboroto de la gente era inmenso, todo el mundo corría con desesperación intentando escapar del lugar, una vaga forma de alejarse de alguien que les podía seguir de todos modos.
—Al parecer tenemos un nuevo akuma en la ciudad.
Luka miró de nuevo los cubículos bamboleantes y apretó los puños con fuerza, eso no estaba nada bien.
—Ladybug de seguro aparecerá en cualquier momento para arreglar la situación.
Pese a las palabras de Kim, él no consiguió sentirse tranquilo, no podría estarlo mientras los demás aún siguieran arriba.
—Sí, es cierto… pero quién sabe cuánto le tomará en llegar.
— ¿De qué hablas?
—Tenemos que hacer algo.
Los dos le miraron como si se hubiese vuelto loco, aunque en parte él también consideraba que en ese momento lo estaba.
—No sabemos en qué momento llegará ella o Chat Noir y los demás aún siguen arriba, no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras sus vidas están en riesgo.
—Pero qué sugieres que hagamos, nosotros no tenemos superpoderes.
Las palabras de Max le habían dado la idea perfecta, eso sin dudas tenía que funcionar… rogaba porque lo hiciera.
—No, nosotros no, pero tú sí.
—Esto realmente tiene que ser una broma.
Se pasó una mano por el cabello casi con desesperación. Por qué tenía que pasar eso justo cuando había conseguido quedarse a solas con ella sin la necesidad de usar el traje. Sin duda al destino le encantaba ser un ente caprichoso que jugaba con ellos como le daba en gana.
—Adrien, yo… ha-hay algo que tengo que decirte.
Abrió los ojos con sorpresa ante las palabras de Marinette y solo le bastó dos segundos para entender qué es lo que pensaba decirle. No, no iba a dejar que lo hiciera. Se acercó hasta ella dispuesto a callarla a como dé lugar, aún si eso significaba una sola cosa; a pesar de que las cabinas no eran extremadamente grandes, al estar cada uno de un extremo diferente le pareció que el espacio que los separaba era casi infinito. Estuvo a punto de cometer una locura cuando los mecanismos volvieron a ponerse en marcha y ambos acabaron en el suelo.
— ¡Lo logramos!
—Te dije que lo conseguirías.
Luka había tenido la brillante idea de que Max manipulara el panel de control de la Noria para volver a ponerla en marcha y conseguir sacar a todos de ahí, y como el experto en tecnología que era no fue algo del otro mundo. Nadie dijo que un civil no podía ser de ayuda también.
Los tres chocaron sus palmas y luego Kim y Luka corrieron hasta la Noria para recibir a los que estaban arriba. Una a una Max fue abriendo las cabinas cuando llegaron al suelo y así comenzaron a sacar a todo el mundo, al menos todos parecían estar intactos, más allá de cualquier trauma psicológico que ahora pudieran tener, sus estados físicos se veían en perfectas condiciones.
Cuando llegó la cabina en la que Marinette y Adrien habían subido no pudo evitar reír cuando vio al par en el suelo, sin importar lo que sintiera, la situación seguía siendo graciosa.
—Ustedes dos, no es momento de estar jugando. Tenemos que salir de aquí.
Luego de haber conseguido sacar a todo el mundo corrieron fuera del lugar como si sus vidas dependieran de ello, aunque… más o menos así era. Como era de esperarse, ambos superhéroes aparecieron luego y consiguieron detener al akuma, restaurando la paz que todo el caos y alboroto se habían llevado.
Sin duda esa había sido una tarde más agitada de lo que debió ser y aunque su tiempo a solas con Adrien no había sido el más adecuado de todos, lo había disfrutado, pese a que aún sentía el rostro arder cuando pensaba en lo ocurrido.
Linda idea de visitar hoy el mercado…
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Notas de autora: ¿Ya vieron todas las nuevas noticias del fandom? ¡Esta cosa está que arde xD!
