Bueno, un capítulo antes de que se acabe el día, jeje. Aún no se me olvida que queda uno pendiente para ir al día.
Alma de Titan: Uh, lo siento, querida, pero los lancé juntos por esa misma razón de no atrasarme tanto TTvTT Descuida, los comentarios siempre son bienvenidos, aún si es cuando el capítulo ya no está crujentito xD
Solo era cosa de tiempo para que ella hiciera acto de presencia jaja, no podía faltar. Quién sabe, nuestra querida Alya es más... despierta que Marinette (para no decirle mensa :v) Con respecto a la amistad... Puff, hasta le podría hacer un altar a su ''Mejor AMIGA'' asjdas.
Síp, sí existen. Incluso el creador de esos chocolates fue el primero en arriesgarse a crear los chocolates con aceite de oliva, aunque por supuesto que los que Marnette recibió no eran de esos ^^u Los gatitos a veces hacen cosas ilegales aprovechando de sus habilidades ninjas indetectables... jejeje. Oh, aquí también tenemos de esos chocolates y sí, creo que también quiero chocolate ahora, mmm, chocolaaaate.
U-U lamento que tuvieras un día así, sé como se siente y es horrible, pero me alegra saber que mi trabajo ayuda en algo. Ojalá siempre pudiera llegar en buen momento para sacarles una sonrisa :) Aún así, recuerda que las cosas no siempre serán oscuras, sin importar lo que pase, la luz llegará; puede tardar, pero tarde o temprano estará ahí. Solo nos queda ser fuertes y resistir mientras las cosas vuelven a la normalidad. Tal vez esto sirva, de vez en cuando me gusta repetírmelo cuando las cosas van extremadamente mal ''la vida buena es si el lado bueno tú le vez''. Bueno, me despido por el momento que aún tengo que seguir con un montón de cosas... ah, desearía solo ponerme a escribir, pero bueno, ya me haré otro ratito para ello. ¡Besos y hasta pronto!
.
Capítulo 15: Inicio ''tranquilo''
.
'' ¿Qué podía salir mal?'' Dijo. '' ¿Qué cosa tan mala podría haber hoy?'' Se repitió. No tenía ni idea de lo que estaba a punto de ver cuando abriera ese día la casilla correspondiente…
.
— ¡Vamos, gatito! Si no te apresuras te quedarás atrás.
—Te sigo, my lady.
Como buen ejercicio matutino un nuevo akuma había aparecido en la ciudad acatando las órdenes de Hawk Moth. Todavía no entendían qué es lo que lo motivaba para querer conseguir los Miraculous aún si a cada enfrentamiento siempre perdía; era cierto que las cosas últimamente no se les habían hecho demasiado fáciles, incluso en más de una ocasión se vieron en la obligación de buscar ayuda externa, pero de todas formas, tras cada combate, la derrota de Hawk Moth volvía a aparecer. Sea lo que fuera que lo moviese debía de ser una buena razón, o al menos una muy fuerte como para no querer retirarse de la batalla, eso o tal vez era demasiado egoísta y sus ansias de poder iban más allá de sus derrotas.
Por su parte, ellos tampoco pensaban dar marcha atrás; habían aceptado ser los protectores de París y eso significaba hacerle frente al mal sin importar qué, aún si eso significaba faltar a clases o, en este caso, perder un día de descanso como lo había sido ese sábado. Lo bueno de todo eso era pensar que todo lo que hacían era por un bien mayor.
Llegaron hasta la torre Eiffel a donde habían planeado con anterioridad llevar al akumatizado para poner el plan en marcha. El yoyo de Ladybug lo atrapó en la base de la torre, un breve combate para desarmarlo y finalmente consiguieron acabar con ello.
—No más maldades para ti, pequeño akuma…
Como siempre las cosas volvían a la normalidad. Realmente le agradecía a su amuleto mágico que pudiera hacer eso, si no fuera así de seguro que hace mucho, pero mucho tiempo la torre Eiffel ya no existiría.
— ¡Lo hicimos!
Sus aretes pitaron indicando que el tiempo comenzaba a acabarse y el anillo de Chat le secundó en cosa de segundos, era el momento de despedirse y cada uno marcharse por su lado. Mas cuando Ladybug decidió marcharse, él la detuvo evitando por cualquier medio que saliera pitando de allí.
—My lady, dime una cosa antes de irte; realmente es muy importante…
—Chat...
No quería imaginar que se tratara otra vez sobre su identidad, habían tenido esa conversación tantas veces que no le apetecía por ningún motivo repetírsela.
—Tú… ¿me darás algo por Navidad?
La sonrisa divertida y sus ojos cerrados le hicieron mirarlo como al tonto que en más de una ocasión había visto. ¿Qué clase de pregunta se supone que era esa? ¡¿Y por qué justo en ese momento?!
—Tal vez… te lo diré para la próxima.
Le guiñó un ojo y aprovechó ese pequeño momento de distracción para largarse. Realmente ese gatito era imposible.
Por eso prefiero los perros.
Se apoyó con frustración sobre la baranda del balcón y resopló, si lo que había querido luego del ataque de ese akuma era pode relajarse un poco y distraerse, eso estaba muy lejos de ser lo que buscaba. Un montón de ''cupones'' para cambiar por cosas como abrazos, dulces, besos y un sinfín de cosas que le hacían pensar en qué carajos se había metido.
''Puedes usarlos cuando gustes, preciosa…
E ''
—Sea quién sea de seguro que se está divirtiendo con todo esto.
—Yo me divertiría aún más con uno de esos.
La voz de Chat la tomó por sorpresa y esta vez dio un enorme salto por la impresión, incluso sentía que su corazón estuvo a punto de escapársele del pecho.
—Qué, ¿no hay un beso para mí también?
Y por si fuera poco lidiar con un akuma, ahora también tenía que hacerlo con Chat que corría con una pequeña ramita de muérdago tras de ella, quién sabía de dónde rayos la había conseguido. Excelente forma de iniciar el fin de semana...
